lunes, 20 de octubre de 2008

La conciencia progresista y la trampa de la liquidez.





Suele ser habitual entre los muchos tertulianos en mismo bar de la derecha, amigotes de partido y oyentes de la COPE que de economía se enteren de la misa la media. Por no decir que nada, para ser más justos a la realidad. Es una cosa que yo vengo denunciando desde hace tiempo. Los que me leen lo saben. Hace tiempo que avisé, por ejemplo, sobre los furibundos látigos que son las combas curvadas de la oferta y la demanda. Que estas, dejadas al libre albedrío, pegan zurriagazos chuscos. Nada: como si hablase a las paredes. Es natural, sabiendo esto, que me pusiera de uñas ante los comentarios para barraganes intelectuales que se sueltan en la COPE o el diario La Razón. Comentarios lanzados para chabacanos, ignorantes, indocumentados y borregos educados por la enciclopedia Álvarez. Esos mismos que van a misa y que no se preguntan porqué del culto se celebra como se celebra y de donde vienen la retahíla de rezos y sarta de textos bíblico-teológicos. Como digo: de la misa la media. Somos muchos, en cambio, los que veíamos que las tesis de algunos clérigos vestidos de economistas, como Milton Friedman, adalid del libre mercado, eran una pura falsa. Friedman representaba la postura contra reformista del hereje Keynes. Y los monetaristas se hicieron legión. No me refiero a la legión de ignorantes que escuchan la COPE y aplauden sus eruptos. A esos con los latiguillos “España se hunde”, el coco del contubernio judeo-masónico, que sigue lanzando César Vidal, y que ni Dios sabe que significa, o el “Váyase usted González” en que aún se han quedado les vale. No se si han leído alguna vez a Friedmam. Pero si de verdad lo han hecho se darán cuenta que sus textos parecen la homilía de un sacerdote dominguero. En este caso contra la intervención del Estado, cual satanás, en el sacro santo libre mercado. Friedman bajó a la calle de la política como divulgador desde las aúlicas cumbres de la teoría económica, lanzando una nueva fe religioso económica: los monetaristas. Los Jesuitas ultras de la economía. Los caballeros del libre mercado. Unos nuevos Jansenitas. Hoy recuerdo cuando desperté de aquel sueño. Los marxistas lo llaman “toma de conciencia”, puede ser: cuando los curas, metidos a economistas, en radio intereconomía abrazaban dicha corriente de los monetaristas. Gato encerrado. Olor a podrido. ¿Los católicos abrazando a Calvino? Mucho me quieren, mucho te quiero (y que si los publicanos, la carta a los corintos, romanos y fariseos), pero no me toques los dineros. O dineros a rebosar a bolsillos llenos. Mucha hipocresía. El caso es que ahora dan el premio Nobel de economía a Paul Krugman por decir y denunciar lo que era de cajón. Lo que ven los ciegos bíblicos. Que la política monetaria a piloto automático hace que los flags no se activen cuando hay fuerte turbulencias. Que el aumento de la oferta monetaria sirve de bien poco en fases de recesión. Lo único que vale, demostrado, y no hace falta que venga ningún Krugman a decirlo, es la intervención del político manejando los mandos de la nave: el Estado. O es que se habían pensado ustedes, adalides de las liberaciones, que en nuestras plutocracias, si el timón no lo maneja la política fiscal o la regulación, en las manos visibles de políticos elegidos al menos en las urnas, éste viene a caer en las manazas de los plutocratas, invisibles solo para oyentes de la COPE, lectores de La Razón, y otros medios de comunicación, en las “manos invisibles” adamnianas de los jerarcas del Opus. Grandes capitales con el afán humano de monopolizar los mercados. Verdadera y única racionalidad económica que sostiene reverendo Friedmann. Lugar por donde hace aguas toda su teoría económica normativa. Es elogioso que ELPAÍS de este domingo se hayan publicado los artículos de Krugman ¿Quién es Milton Friedman? Pero más interesante ha sido, sin duda, la entrevista a Luis Ángel Rojo, nuestro más conspicuo economista keynesiano. Éste ya pasa de explicar, al estilo Krugman, lo que ya todos sabíamos. Directamente despotrica contra Greenspan, el FMI, o el BCE sin pelos en la lengua. Cuando una cosa se sabe que va a pasar y luego pasa no hay lugar para las explicaciones. Es el lugar de llamar ineptos, hipócritas, fariseos y borregos a quienes lo sean. Y así lo hace Luis Ángel Rojo. Parece que todos los economistas están de un agorero que es para echarse a temblar. Así Josep Piqué, uno de los pocos con materia gris que había en el PP, pone sus manos en la cara, compungido !No existe mercado interbancario!, y nos dice esto: “ la teoría – expresada en términos muy cautelosos por Keynes, hace tres cuartos de siglo – sobre la demanda infinitamente elástica de dinero, sea cual sea su precio, recobra su actualidad”. La trampa de la liquidez. Acabásemos. Tanto tiempo escuchando a los clérigos que nos acordamos de los sabios,cuando truena. Friedman por el retrete: eso hace Piqué. Pero, aún así, Piqué no termina de reconocerlo del todo. Así, ofrece una propuesta interesante: que el gobierno avale los prestamos del interbancario. Muy buena, en eso estoy de acuerdo. Como papá estado no tiene dinero para dar dinero (liquidez) a los bancos, reconociendo que Keynes tenía razón y que Friedman no fue mas que un cretino vende ideas, papá estado se sentará al lado como avalista de los bancos cuando se firmen los prestamos entre ellos. No se si son conscientes de esto. Pero se sigue queriendo que papaito acuda como avalista de los ineptos timoneles y plutocratas, a la vez que se sigue pidiendo que, al pobre, ni agua.

2 comentarios:

luibio dijo...

Una vez escuché una frase: "Mata a un hombre, y serás un asesino; mata a miles de hombres, y serás un héroe". Pues bien, podemos aplicarla a la economía: "ten una hipoteca y no la pagues, y caerán sobre tí todos los males económicos habidos y por haber, perderás amigos, familia y tendrás cientos de problemas; ahora bien, desfalca millones de euros, deja sin dinero a miles de personas, apriétales con intereses abusivos, y no te preocupes hijo mío, el estado irá raudo y veloz en tu ayuda, y aún encima oiremos como escuchamos hoy al director de ING decir: "Por primera vez los gobiernos están tomando una decisión que no es ante una mala situación, sino ante una buena, para garantizar la solvencia del sistema" Y yo le digo a este señor: si la situación es buena, porque hay que garantizar la solvencia del sistema???????????.
A este señor yo le digo:
QUE SOMOS PUTAS, Y ENCIMA TENEMOS QUE PONER LA CAMA!!!!!!!!!!

paredes dijo...

Mientras haya súbditos en lugar de ciudadanos, no te quepa la menor duda luibio, que las putas pondrán o pondremos la cama y sin cobrar.


Hay más que motivos para tirarse a la calle y llevar ante los tribunales a los ladrones de guante blanco.Pero no, lo que se hace es darles más dinero para que sigan controlando el chiringuito los mismos que lo han arruinado.

No tardarán en seguir diciendo que el papá estado no intervenga y que se dejen todas las riendas en sus manos:El zorro cuidando del gallinero.