1922: Policarpo Amilibia, director de un periódico Bilbaíno de tendencia liberal, e Inaxio Zatarain, campesino guipuzcoano y ex- voluntario carlista, rememoran sus tiempos de juventud.
1872: Policarpo es enviado por su periódico, el "Irurak-bat", a remitir noticias de la guerra desde Guipúzcoa y Navarra. De nuevo en Bilbao, es testigo del sitio de la Villa por las tropas del pretendiente carlista. Levantado el sitio, marcha al frente como corresponsal del ejercito liberal, cargo que desempeñará hasta finalizar las hostilidades.
Por su parte, Inaxio recuerda cómo ingresa en la guerrilla incitado por el ambiente politizado de las provincias vascas a raíz de la revolución de 1868. Encuadrado en el primer batallón de Guipúzcoa del ejercito regular carlista, seguirá las vicisitudes de este batallón hasta la conclusión de la guerra en febrero de 1876.
O Religión y Rey o guerra y muerte. "Nosotros pretendiamos servirnos del Rey para conservar los fueros"
El meollo político de la segunda guerra carlista viene explicado a partir del minuto 12;20 donde se establece la exposición del "periodista liberal de Bilbao" y "el carlista montonero". Cuando Goya pintó los desastres de la Guerra o Picasso el Guernica no queda otra que preguntarse si no están locos ambos bandos: tanto liberales como montoneros. Y esa locura es la que mama este país; la de Don Quijote que se tira al monte para traer un pasado que nunca existió y negandose a un futuro que no tiene ni pies ni cabeza: y que por tal los españoles se han andado descerrajando tiros.
En las cálidas noches valxeritenses, junto a las frescas gargantas durante el estío: No nos hemos sumergido en los profundos y oscuros recovecos del alma humana. Plácidas, cálidas: noches valxeritenses. Bitácora.
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domingo, 1 de febrero de 2015
viernes, 28 de noviembre de 2014
Los defensores de la fe. El Papel de la Iglesia en la GCE vista por sus defensores.
Defensores de la fe (Russell Palmer, 1938).
En unas entradas más abajo vimos el documental "Tierras de ESPAÑA"; en este caso un documental en versión contraria "Los defensores de la Fe", rodado en color; un documental de propaganda de la causa rebelde y la de la España católica. Para entender el grave conflicto español hay que sumergirse en la grave "crisis espiritual" de 1898, cuando las obras de Nietzsche, Schopenhauer, y del positivismo ya estaban entrando en España y eran leídas, a la vez que las teoría marxistas y anarquistas estaban haciendo mella en una población que vivia en unas duras condiciones y no aceptaba que ese "valle de lágrimas" lo fuera por "voluntad divina". Frente a ello, la Iglesia Católica se constituyó en adalid e interprete de una España diferente; la de que es Dios quien hace la Historia y que hay que esperar al día del juicio final. Pues dos interpretaciones muy diferentes de la Historia: la que hacen los hombres y por tanto "revolucionaria" y la que hace Dios y, por tanto,"conservadora". La institución eclesial se convierte en la institución que defiende la segunda posición, queriendo mantener el estado de las cosas, frente a las ideas de la modernidad: "liberalismo, comunismo, anarquismo".
Sorprende la muy escasa documentación disponible sobre el primer film realizado en color para describir un conflicto militar moderno del siglo XX, Defensors of the faith, rodado en 1938 por el inglés Russell Palmer. La película fué emitida por TVE dentro del espacio "El laberinto español" dirigido por Javier Martínez Reverte. Desde su prólogo, Palmer no disimula sus claras simpatías por la causa nacional: "Destrozada por facciones opuestas, la república de 1931 estaba condenada desde el principio"; que encuadra dentro de la lucha europea para frenar el avance del comunismo. Aunque la película subraya también el "patriotismo" de los rebeldes, destaca esencialmente la interpretación anticomunista del conflicto español. Una orientación, sin embargo, que no era tan frecuente en los análisis occidentales al menos hasta que terminaron de definirse nítidamente los dos bandos que iban a marcar la pauta de la guerra fría. Como es sabido, los cambios obrados en las "dos versiones de Raza" giraban en torno a este mismo asunto: mientras en Raza (1941) las palabras "comunismo" o "comunista" ni siquiera aparecen, en Espíritu de una raza (1950) se añadían alusiones a la lucha contra el comunismo compatibles con la nueva política pro-americana del régimen de Franco. Defensores de la fe reune la perspectiva patriótica de la guerra civil, resaltando el nacionalismo de los alzados frente al bolchevismo y el cosmopolitismo desorientado del Frente Popular, con la perspectiva religiosa, resaltando la lucha de ateos contra creyentes. Destacan, en este sentido, las imágenes de profanaciones "obra maligna de los que no creen en Dios ni en la vida eterna". Es también un documental de destacada factura y de un gran realismo (sin perjuicio de que algunas secuencias hayan podido ser manipuladas, como la famosa toma de una colina) que no ahorra detalles escabrosos y un relato bastante detallado de las labores en la retaguardia (por ejemplo, mostrando el papel de los oficios religiosos y de las mujeres en la asistencia de heridos). Russell Palmer, presidente de Peninsular News Service, un grupo de presión pro-franquista, que editaba varias revistas en EE.UU. como 'Spain' y 'Cara al sol', obtuvo permiso del propio Franco para filmar sucesos como la conquista de Teruel, la toma de Castellón, Franco con las tropas italianas, increíbles imágenes de batallas aéreas, bombardeos a las trincheras y tanques republicanos e insólitas filmaciones de la Legión y las tropas moras.
Sorprende la muy escasa documentación disponible sobre el primer film realizado en color para describir un conflicto militar moderno del siglo XX, Defensors of the faith, rodado en 1938 por el inglés Russell Palmer. La película fué emitida por TVE dentro del espacio "El laberinto español" dirigido por Javier Martínez Reverte. Desde su prólogo, Palmer no disimula sus claras simpatías por la causa nacional: "Destrozada por facciones opuestas, la república de 1931 estaba condenada desde el principio"; que encuadra dentro de la lucha europea para frenar el avance del comunismo. Aunque la película subraya también el "patriotismo" de los rebeldes, destaca esencialmente la interpretación anticomunista del conflicto español. Una orientación, sin embargo, que no era tan frecuente en los análisis occidentales al menos hasta que terminaron de definirse nítidamente los dos bandos que iban a marcar la pauta de la guerra fría. Como es sabido, los cambios obrados en las "dos versiones de Raza" giraban en torno a este mismo asunto: mientras en Raza (1941) las palabras "comunismo" o "comunista" ni siquiera aparecen, en Espíritu de una raza (1950) se añadían alusiones a la lucha contra el comunismo compatibles con la nueva política pro-americana del régimen de Franco. Defensores de la fe reune la perspectiva patriótica de la guerra civil, resaltando el nacionalismo de los alzados frente al bolchevismo y el cosmopolitismo desorientado del Frente Popular, con la perspectiva religiosa, resaltando la lucha de ateos contra creyentes. Destacan, en este sentido, las imágenes de profanaciones "obra maligna de los que no creen en Dios ni en la vida eterna". Es también un documental de destacada factura y de un gran realismo (sin perjuicio de que algunas secuencias hayan podido ser manipuladas, como la famosa toma de una colina) que no ahorra detalles escabrosos y un relato bastante detallado de las labores en la retaguardia (por ejemplo, mostrando el papel de los oficios religiosos y de las mujeres en la asistencia de heridos). Russell Palmer, presidente de Peninsular News Service, un grupo de presión pro-franquista, que editaba varias revistas en EE.UU. como 'Spain' y 'Cara al sol', obtuvo permiso del propio Franco para filmar sucesos como la conquista de Teruel, la toma de Castellón, Franco con las tropas italianas, increíbles imágenes de batallas aéreas, bombardeos a las trincheras y tanques republicanos e insólitas filmaciones de la Legión y las tropas moras.
En este otro documental, también de la tendencia pro-eclesiástica, se representa la llamada "persecución religiosa" en España. Todos los graves hechos de nuestra historia en el siglo XX, que deben ser interpretados en base a una profunda "intrahsitoria" unamuniana, así como el conocimiento de los relatos míticos y la ideología reinante en la llamada "modernidad". Lo que no hay duda ya es que en todo aspecto hay un grave conflicto de naturaleza política, donde la Iglesia adquiere un papel muy significativo, en base a una "Voluntad de Poder" ideológica.No hay que olvidar que ser defensor del "amor de Dios" lleva implícita una postura política: La defensa de que el Poder ideológico y político estuviera en manos de la Iglesia, en cuanto jerarquía e institución patrimonial, o no.
Cuando se habla de la "persecución religiosa" que sufrió la Iglesia católica en toda España, cabe señalar dos etapas: la acaecida desde el mes de mayo de 1931 -justo al mes de ser proclamada la II República-, con la quema de iglesias y conventos, hasta el 18 de julio de 1936, y desde ésta fecha hasta el 31 de marzo de 1939, durante el tiempo que duró la guerra civil, en la zona roja, omitiendo y prescindiendo de las acciones represivas de tipo político y social habidas tanto en zona roja como en la nacional, ya que estas no tuvieron carácter antirreligioso, aunque estas acciones pusieron en evidencia la violencia de la lucha fratricida.
Tampoco se puede aludir a las víctimas registradas en operaciones militares ni a los asesinados por motivos políticos, y sí a los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, hombres y mujeres de Acción Católica y otros seglares que entregaron sus vidas por amor a Dios.
Resulta verdaderamente clarificador y relevante el conocer una serie de opiniones y frases que tuvieron lugar durante el trágico período comprendido entre 1936 y 1939.
El cardenal Vicente Enrique y Tarancón, que vivió aquellos tristes hechos de la guerra civil, dejó una frase lapidaria:
"Los rojos pretendían descristianizar a España: era obligatorio empuñar las armas en defensa de la fe [...]. Los rojos, pretendían, además, hacer de España un satélite de Rusia".
Andrés Nin, jefe del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), en un discurso pronunciado en Barcelona el 8 de agosto de 1936, no tuvo inconveniente alguno en declarar:
"Había muchos problemas en España... El problema de la Iglesia... Nosotros lo hemos resuelto totalmente, yendo a la raíz: hemos suprimido los sacerdotes, las iglesias y el culto".
El secretario general de la sección española de la III Internacional, José Díaz, afirmaba en Valencia el 5 de marzo de 1937:
"En las provincias en que dominamos, la Iglesia ya no existe. España ha sobrepasado en mucho la obra de los soviets, porque la Iglesia, en España, está hoy día aniquilada".
Ni el templo de la MACARENA, la Reina de Sevilla, respetaron. Era un bello ejemplar, mudéjar, del siglo XIII. Pinchar para ampliar.
Intelectuales y personas importantes asesinadas en 1936.
Los trece Prelados asesinados por los rojos.
Al ser preguntado el Presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys, a finales de agosto de 1936, por una periodista de L'Oeuvre sobre la posibilidad de reanudar el culto católico, respondió:
"¡Oh!, este problema no se plantea siquiera, porque todas las iglesias han sido destruidas".
El tristemente conocido diario socialista-anarquista, Solidaridad Obrera, el 15 de agosto de 1936, incitaba en estos términos:
"Hay que extirpar a esa gente. La Iglesia a de ser arrancada de cuajo de nuestro suelo", y en el número correspondiente al 25 de mayo de 1937, publicaba lo siguiente:
"¿Qué quiere decir restablecer la libertad de cultos? ¿Qué se puede volver a decir misa? Por lo que respecta a Barcelona y Madrid, no sabemos dónde se podrá hacer esta clase de pantomimas. No hay un templo en pie ni un altar donde colocar un cáliz... Tampoco creemos que haya muchos curas por este lado... capaces de esta misión".
En la Comisaría de Policía de Bilbao fue hallado un documento con los sellos de la CNT y de la FAI, fechado en Gijón en octubre de 1936, en el que se decía textualmente:
"Al portador de este salvoconducto no puede ocupársele en ningún otro servicio, porque está empleado en la destrucción de iglesias".
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sábado, 22 de noviembre de 2014
LA DESTRUCCIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA. PAUL PRESTON.
La
destrucción de la democracia en España es una obra del joven Paul
Preston que visitó España durante cuatro años para escribir una tesis
sobre España. Preston indaga sobre todo en la actitud el PSOE y la CEDA,
como los más importantes partidos de masas durante la época. Pero en
especial caso refiere al estudio de las actitudes del PSOE durante el
periodo republicano, sus actitudes, sus cismas, sus políticas y sus decisiones.
Y, por otro lado, la actitud de las derechas legalistas –llamadas por
Preston así, porque la estrategia de éstas es “destruir” la república
desde dentro y por la vía legal- y el cambio operado en ellas para
convertirse en “catastrofistas” –esto es: operar la destrucción del
régimen manu miliari-. Estudia los orígenes del cisma socialista, que se
encuentra en el periodo de 1917 a 1931, y las actitudes para con la
dictadura de primo de Rivera, que dará lugar a una división interna en
el partido en tres sectores, significados por tres figuras: Prieto,
Caballero y Besteiro. Posteriormente dedicará un capítulo a la ya
política republicana y la actitud de la CEDA, como derecha legalista, su
constitución, nacimiento y organización, de 1931 a 1933, y las
barricadas contra la reforma que el gobierno había iniciado. Pero antes,
después en capítulo, describe la actitud del PSOE durante ese primer
gobierno. De especial importancia es el capítulo IV y la política de
represalias de la CEDA y que darán lugar a la insurrección de 1934. Con
toda la riqueza de explosión política en España, este texto se unió a
los de Gabriel Jackson, Huhg Thomas, Raymond Carr para explicar los
hechos en una década, la de los 70 y 80, se estaba intentando
reconstruir una normalidad política, muy dificultosa en este país,
buscando una base socialdemócrata para una reconstrucción de la
convivencia. Esta obra hará especial referencia a estas dos formaciones,
pues, para sus responsabilidades; y que parece estar mirando al pasado
con el objeto de conformar el régimen de convivencia que se gesta tras
"la transición" de PSOE-PP.
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jueves, 20 de noviembre de 2014
Tierras de España. Joris Ivens. 1937.
Esta es una joya del cine. El documental "Tierra de España". Película
documental de Joris Ivens sobre nuestro país. Narrado por Ernest
Hemingway. De obligada visión.
martes, 18 de noviembre de 2014
EL CONCILIO DE TRENTO: LA CONTRAREFORMA COMO UN CONTRAHUMANISMO. UNA INTRODUCCIÓN A LOS DEBATES TEOLOGALES EN ALCALÁ DE HENARES.
.
El catolicismo apostólico y romano que
ahora vivimos es una más de las posibilidades con el cual el cristianismo
evolucionó. Y
una más de las posibilidades, tal vez la mas atroz y oscura, de como el
cristianismo podría desarrollarse en tierra hispanas. La imaginería, las
procesiones sanguinolentas, el culto a
la virgen, los sacramentos –como el del matrimonio- se dispusieron en el
periodo de 1545 a 1563. Los dogmas,
ritos y estructura del catolicismo fueron fijados por un concilio ecuménico
celebrado en Trento, y que reunió a numerosos teólogos y miembros del clero. Jesucristo
tuvo poco que decir en él, y mucho menos lo que se denominaba «philosophia Christi». Un modelo de Reforma cristiana que
había cundido en España bajo las enseñanzas de Erasmo de Rotterdam. Es sorprendente que en ¡ En la
Historia de la Filosofía del padre dominico Guillermo Fraile, vol. III, (la que
estudian en los seminarios) me encuentro, tan solo, dos páginas sobre lo que
significó el erasmismo en España y lo que significó el humanismo cristiano y la
reforma! . Sin embargo, la obra de Erasmo es fundamental para entender dos obras
maestras de la literatura española: El Quijote y el Lazarillo de Tormes. Sin el
erasmismo de Cervantes, ni el erasmismo del autor anónimo, estas obras no son
entendibles, ni tampoco del porqué y el cómo del humanismo español. Hace falta
una labor genealógica para descubrir las esencias de lo español, pues el
silencio ha velado su significado: pasear por las calles de Alcalá de Henares y
descubrir el modelo urbano se convierte en fundamental para encontrar los
rastros de ese pasado que se oculta en intereses muy poderosos. En el humanismo
cristiano de Erasmo: “Se ensaya un método nuevo de defensa del cristianismo frente
a sus enemigos. Se proponen las estrategias de lucha: el conocimiento y
seguimiento de Cristo como Maestro y Capitán, la lectura y la experiencia de la
Escritura Sagrada y la oración personal. El Enquiridion, concebido como manual
de doctrina y método de defensa del cristiano de a pie, descubre la
«philosophia Christi», lo que es el cristianismo, e invita a vivirlo en su
verdadera esencia. Hay un cristianismo exterior de prácticas añadidas que se ha
de superar para llegar a un cristianismo interior”. De todo esto: nones. El
concilio de Trento fue el centro de la llamada “Contrareforma”. Por Reforma, en sentido contrario, se
entiende el humanismo cristiano que en España estuvo representado por la labor
de Cisneros, y la creación de la Universidad de Alcalá de Henares, la búsqueda
de los padres de la iglesia y de la investigación filológica de la Biblia. Por
ello se abre el colegio trilingüe, con el objeto de estudiar los textos en los
cuales está escrita: griego y hebreo; además del Latín, con la cual estaba
escrita la vulgata de San Jerónimo. Sin embargo, en España se convierte en
poderosa una visión teologal posterior que configurará el catolicismo en España de un
modo brutal y que explicará su atraso. Menéndez Pidal escribirá un libro sobre
los “heterodoxos españoles”: son éstos, atinamos más, los erasmistas. Hasta que
Marcel Bataillón el hispanista francés publica su obra no seremos conscientes
de ello. España tiene un punto central en la modernidad y se está debatiendo en
un modelo teológico que exportar a nuevo mundo encontrado por la cristiandad. Y
lo que hace es retrotraerse y organizar una institución al efecto; una
organización conquistadora, que requiere de una tremenda jerarquía, para arrumbarse
una misión: cristianizar un mundo nuevo. Y aquí empezará un catolicismo que
diferenciará al cristianismo -luterano, calvinista y anglicano- del norte de Europa. En el cristianismo
español –porque español es el concilio de Trento, aunque se celebre en Italia-
se caracterizará por imponer un modelo de centralización de Poder para una parte
de los cristianos – una parte del cristianismo que representará el atraso en lo
que Max Weber llamó el “espíritu del capitalismo” y que hará que España pierda
la centralidad de la historia en las revoluciones burguesas del siglo XVI- . La
idea de la salvación del ser humano tanto por la fe como por las buenas obras.
Con lo cual, no le será necesario al cristiano triunfar en la vida, como al
calvinista o al luterano: con tener fe, le bastará. La
consideración de la presencia real de Cristo en el sacramento de la Eucaristía,
que es un invento de Trento. La acumulación de los altos cargos en la jerarquía
eclesiástica. La Vulgata
de San Jerónimo como texto oficial de la Biblia y la interpretación de las
Sagradas Escrituras reservada a la Iglesia católica. Lo que explicará el atraso
educativo en España desde entonces. Mientras en Europa la población leía los textos
sagrados completos como deber, aquí la lectura solo la hacía el clero y, además, en el peor de los
textos posibles: un texto latino y con muchas incorrecciones. La sistematización
de las ceremonias litúrgicas, dando más poder al clero sobre las conciencias.
Así como la veneración a la Virgen y a los santos, algo característico desde
entonces, que no de antes. Y lógicamente, la creación de seminarios diocesanos para
nutrir una casta sacerdotal que tiene como misión interpretar la “verdadera”
palabra de Cristo y, por tanto, de la salvación. Lo que Foucault “llamó el
Poder pastoral”: como un apoderamiento de la subjetividad, es lo que se
multiplicó en el catolicismo español. En definitiva: un contra-humanismo.
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