sábado, 22 de noviembre de 2014

DEMOLEDOR ZARATUSTRA




Poco se puede decir de esta obra tremenda de Nietzsche, pues es un raudal de martillazos sobre la metafísica cristiana. Esta se inició con Platón, pues hasta entonces la filosofía griega era eminentemente una onto-teología: esto es una discusión del ente y la divinidad, pero inmanentes a lo real. La tradición pitagórica era un desajuste no griego, así como su teoría de la trasmigración de las almas. Nietzsche tiene un capítulo para los trasmundanos, aquello que han elaborado la falaz teoría de un mundo fuera de éste y los cataloga como despreciadores de cuerpos. Nietzsche no va contra los que no pueden entenderle, ni, por tanto, leerle: los cristianos de buena fe y rebaño. Escribe para los menos, pero entre ellos a los pastores. Los pastores si le entienden, entienden la voz de Zaratustra-Nietzsche en cada una de sus expresiones demoledoras. Frases hirientes que encierran verdades que hacen saltar en añicos las verdades tenidas como tales desde el socratismo-platonismo. “El cuerpo creador se creó el espíritu como una manos de su voluntad” ”! Yo no sigo vuestro camino, despreciadores del cuerpo!,!Para mí no sois puente hacia el superhombre!”. El superhombre es una superación del borrego, del animal de rebaño, de aquel que necesita pastores, nos enseñará Nietzsche. El superhombre que anuncia Zaratustra es aquel que crea sus propios valores, ama la vida, los goces del cuerpo, y crea vida. El superhombre no es un superhéroe: es un vibrante autor de sí mismo que no es regido por ajenos. Y dice así: “Éste es mi bien, esto es lo que amo, así me gusta todo, sólo así quiero el bien. No lo quiero como una ley de Dios. Lo que yo amo es una virtud terrenal; no ningún indicador a super-tierras y paraísos (pág. 47. Gredos)” ”En otro tiempo eran malas la duda y al voluntad de sí mismo” esto que dice “perjudica a vuestros buenos y justos, de decís ¡Más, que me importan a mi vuestros buenos y justos! Muchas cosas de vuestros buenos y justos me causan repugnancia, y, en cambio, no su mal” “En verdad quisiera que su demencia se llamara verdad o fidelidad o justicia: pero ellos tienen su virtud para vivir largo tiempo y en un deplorable bienestar”. Lo que hace Zaratustra es atacar al hombre de rebaño, a esas personas débiles de carácter, inferiores en voluntad: no fuertes. El superhombre es fuerte. Fuerte para no dejarse engañar, ni engatusar. Fuerte para vivir y gozar en la vida, y no esperar goces en otros lugares trasmundanos. “Valerosos, despreocupados, burlones, violentos-así nos quiere la sabiduría: ella es una mujer y ama solo a un guerrero.” Los dioses sobre los que se asienta Nietzsche no es ese Dios platónico-mosaico, que detesta por falso; es Dionisio: tan sólo creería en un dios que supiese bailar. Dionisio es, para Nietzsche un símbolo de la vida; una legitimación del amor a la vida, síntoma de salud espiritual y fortaleza física. Dionisio y Shiva.

LA DESTRUCCIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA. PAUL PRESTON.








La destrucción de la democracia en España es una obra del joven Paul Preston que visitó España durante cuatro años para escribir una tesis sobre España. Preston indaga sobre todo en la actitud el PSOE y la CEDA, como los más importantes partidos de masas durante la época. Pero en especial caso refiere al estudio de las actitudes del PSOE durante el periodo republicano, sus actitudes, sus cismas, sus políticas y sus decisiones. Y, por otro lado, la actitud de las derechas legalistas –llamadas por Preston así, porque la estrategia de éstas es “destruir” la república desde dentro y por la vía legal- y el cambio operado en ellas para convertirse en “catastrofistas” –esto es: operar la destrucción del régimen manu miliari-. Estudia los orígenes del cisma socialista, que se encuentra en el periodo de 1917 a 1931, y las actitudes para con la dictadura de primo de Rivera, que dará lugar a una división interna en el partido en tres sectores, significados por tres figuras: Prieto, Caballero y Besteiro. Posteriormente dedicará un capítulo a la ya política republicana y la actitud de la CEDA, como derecha legalista, su constitución, nacimiento y organización, de 1931 a 1933, y las barricadas contra la reforma que el gobierno había iniciado. Pero antes, después en capítulo, describe la actitud del PSOE durante ese primer gobierno. De especial importancia es el capítulo IV y la política de represalias de la CEDA y que darán lugar a la insurrección de 1934. Con toda la riqueza de explosión política en España, este texto se unió a los de Gabriel Jackson, Huhg Thomas, Raymond Carr para explicar los hechos en una década, la de los 70 y 80, se estaba intentando reconstruir una normalidad política, muy dificultosa en este país, buscando una base socialdemócrata para una reconstrucción de la convivencia. Esta obra hará especial referencia a estas dos formaciones, pues, para sus responsabilidades; y que parece estar mirando al pasado con el objeto de conformar el régimen de convivencia que se gesta tras "la transición" de PSOE-PP.

ESCÁNDALOS ECONÓMICOS DURANTE EL FRANQUISMO

BASES ECONÓMICAS DEL CAPITALISMO ESPAÑOL Y SU GESTACIÓN DURANTE EL FRANQUISMO




"La economía española en el siglo XX. Una perspectiva histórica. Ariel Historia." recorre la historia de la economía española durante el siglo XX. Especialmente interesante es el capítulo 6, escrito por José Luis García Delgado sobre "El desarrollo económico de España durante el franquismo". En el vídeo de más abajo, "Escándalos económicos del franquismo", sirve para centrar algunos puntos sobre la problemática económica y política actual.  Destacar los desafueros económicos que los tecnócratas del Opus hicieron, en oposición a los opositores políticos de falange, y que  explican los desajustes económicos y los porqués de la crisis de hoy día. Así, se responde también cómo se gestó la transición y sobre qué bases. A su vez, en este vídeo se recoge como la Dictadura organizó un régimen económico basado en la corrupción generalizada. La Transición consistió en un proceso político lampedusiano  tras la muerte de Franco consistente en "cambiar todo para que nada cambie". Esto es “el continuismo económico” consistente en que todo un sistema corrupto pase sin cambio alguno de un régimen nominal a otro régimen nominal donde solo cambia el nombre, pero no sus bases económico-axiológicas. El estraperlo fue la estrategia económica de supervivencia de la población en el periodo autárquico –intervencionismo caracterizado por un “patriarcalismo económico” (pág. 165 y ss.), con la venta de productos a precios de mercado - no permitido por la legalidad del régimen, pero que hacía la vista gorda-. Así todo el país defraudaba en su parte y en la parte que le tocaba. Sobre todo en las altas instituciones del Estado franquista, que en base al estraperlo conseguían pingues beneficios: Los negocios se gestaban sobre la base de la cercanía a las jerarquías del régimen y todo el mundo hacía la vista gorda, como un modo de hacer negocios. Sobre esa base se gestan los planes económicos del OPUS DEI, que serán los vencedores políticos y económicos del régimen, con el fracaso de los idealistas falangistas en lo económico. Esto significará la esquizofrénica ideología del capitalismo español nacido tras el franquismo como síntesis y resolución del problema económico español: el catolicismo apostólico romano más retrógrado junto con una ideología capitalista, cuyas bases son antitéticas, si nos atenemos a que el espíritu del capitalismo nace, según Max Weber, en el ámbito de la moral calvinista y protestante. Así, advertimos cual es el espíritu capitalista español: corrupción generalizada nacida del negocio pingue y el chiringuito abierto a las puertas del templo. En este vídeo de Historia se desarrolla en cómo y el porqué de toda esta entrada y su contenido.


viernes, 21 de noviembre de 2014

PEQUEÑAS REFLEXIONES A GOLPE DE MARTILLO SOBRE NIETZSCHE



No soy básicamente un nietzscheano, pero sí que me cautivan sus textos, sobre todo cuando están bien traducidos, como estas ediciones de la editorial Gredos. Nietzsche era un filólogo y un especialista en el griego antiguo. Tenía la virtualidad de leer a los antiguos en su idioma original. Por ello era el que mejor conocía de su época lo que éstos dijeron, así como sus conceptos. De él nace una corriente que a día de hoy se denomina hermenéutica. La hermenéutica consiste en un volver, “un retorno”, a lo griego desde los propios griegos, no desde las interpretaciones de la escolástica medieval: es lo moderno de Nietzsche. Su continuador fue Heidegger y de él su alumno Gadamer. Gadamer es el máximo representante de la hermenéutica, y en la UNED con la profesora Oñate un grupo de hermeneutas nietzscheanos, como Gianni Vattimo. No termino de comulgar con ellos, pese a lo que de los griegos son capaces de decirnos, pues procuran un retorno a lo griego en la interpretación del hoy crítico, intentando construir una izquierda sin Marx y postmodernas. Y eso no lo comparto. Pero eso no quita cual es la potencia de sus textos. En la página 21 (Gredos) de “Así Habló Zaratustra” nos encontramos un fragmento de esa potencia, destrozando la interpretación de Verdad de la metafísica cristiana, que es una herencia griega en interpretación con la concepción mosaica (el cristianismo no es otra cosa que la religión de Moisés expresada con términos platónicos – es difícil de explicar esto, pero lo iré haciendo)

“Yo os conjuro hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas ultramundanas! Son emponzoñadores, lo sepan o no.

Son despreciadores de la vida, moribundos, envenenadores por su propia mano, de quienes la tierra está cansada: ¡ojalá desaparezcan!”

El mensaje suena radical, pero Nietzsche sabía bien lo que se decía. Solo que hay que conocer a Grecia y el concepto de Verdad que con ellos nació, y el platonismo –que detesta Nietzsche, para comprenderle-. Por ello no hay que rasgarse las vestiduras cuando alguien lea un mensaje “radical”, como pueda parecer el nietzscheano, Nietzsche sabía bien lo que trataba y lo que decía. Tenía bien medido “los centros” y “los extremos”, y de lo que trata.  

jueves, 20 de noviembre de 2014

LA GALLINA CIEGA, MAX AUB. PARA QUITARSE LA VENDA DE LOS OJOS




El talento como escritor de Max Aub es descomunal. Max Aub afirmaba que para escribir se nace, ya  fe qué él había nacido para ello. Max Aub era un ciudadano de mundo. También decía que uno es del lugar donde estudia el bachillerato. Y lo decía con razón, pues tanto su padre como su madre eran alemanes y su vida juvenil un periplo entre países. Nació en Francia, donde vivió hasta los once años. Después se establecieron en Valencia cuando él era un joven de 11 años, lo que significa que su lengua materna no es el castellano, sino que lo aprendió aquí, chicoleando en las calles  y en el instituto; pero ¡Qué castellano!  Después de acabar el bachillerato comenzó a trabajar como comercial, y viajó por toda la geografía española, conociendo gente, hablando, vendiendo; como un Cervantes joven, aprendió el idioma como nadie. Aprendió a escribir donde se aprende a escribir: en el mundo. A lo largo de su vida tuvo cuatro nacionalidades: francesa, alemana, española y mexicana. Max Aub, teniendo como obras maternas otras lenguas (el alemán y francés) aprendió el español en un tiempo muy corto, pero tiempo después confesó que solo podía escribir en español. Ahora se entiende porqué afirmaba aquello de que uno es del lugar donde se estudia el bachillerato. Entendía por patria otra cosa muy diferente a lo que es entendido por patria aquellos que quieren envestir tozudos. Como para Cervantes la patria es la localidad, el lugar donde uno crece y juega y se enamora. Max Aub aprendió en los cafés y las tertulias; se involucró prontamente en la vida intelectual, artística y creativa: escribiendo obras de teatro vanguardistas y dirigiendo él mismo una compañía teatral. Y como todos los intelectuales de su época vivió con intensidad la política. Durante la Guerra civil rodó con Malraux una película “Sierra de Teruel”.  La gallina ciega es la última obra que escribió. Exilado en México, volvió a España, vencido pero no convencido, con el objeto de escribir una obra sobre Buñuel. Pero lo que escribió fue una obra maestra que, sabía, estaba destinada para no ser leída. La gallina ciega es un cuadro de Goya y un juego antiguo donde, ciegos, los concursantes dan palos al aire. Y eso es lo que significa “La gallina ciega” y eso es lo que significa este país y los ciegos, los españoles. Escrito con un castellano extraordinariamente rico y con una tristeza que encubría tristeza por toda la condición humana y por un país que amaba y que también sentía suyo, pese a los más de treinta años trascurridos en el exilio mexicano. Max Aub conoció la España literaria de los cafés, de los intelectuales, de la política, del compromiso, de los grandes valores, de los grandes momentos y de los ideales. Y todos le preguntaban por lo mismo ¿Cómo ve usted ahora España? En un libro inclasificable ¿Relato de un viaje hecho por un hombre maduro a la España de finales de los 60? ¿Ensayo?... “La gallina ciega” es una impresionante obra en prosa escrita tal y como Cervantes entiende la prosa, y “La gallina ciega” es, sobre todo, una obra para quitarse las legañas que nos aprisionan los ojos y nos impide mirar. A su vez,  en “La Gallina ciega” Max Aub, hombre de mundo, ofrece un repaso magistral por toda la literatura española y por todos los géneros literarios y los autores, con la opinión de su autor. Pero eso es lo de menos, en él hay un hombre que sabe, que escribe como muy pocos han escrito en castellano –de su nivel se cuentan en una mano- , y que con clarividencia describe lo que España es y lo que España ha sido. El título es significativo: la gallina ciega. Los españoles dando palos de ciego y con los ojos vendados. Hace unos años, cuando vivía en Alcalá de Henares y aún joven escribí esto sobre “La gallina ciega”. Aunque este libro es solo para leerle, no para comentarle.

"El hecho es que durante dos meses ningún estudiante, ningún periodista, ningún estudiante de periodista se me acercó para preguntarme:
¿Usted estuvo aquí con Hemingway?
¿Usted estuvo aquí con Malraux
¿Usted estuvo aquí con Regler?
¿Que hizo Dos Passos durante la guerra?"
No sé con qué palabras ni de qué modo describir el libro que acabo de leer, pues todo lo que diga quedará pequeño; una sensación de diminuto transeúnte por la vida al lado de Max Aub. Una admiración. Un respeto gigantesco. Un libro que me ha llegado a las entrañas mismas. Un limpiador de legañas. Una reverencia a alguien que debería ser referencia. Un faro, una luz. Un ensayo sobre la ceguera. Un monumento a la cultura, a la conversación. Un altar merece. Y yo ciego. Ciego. Ciego. Ciego. Ciego como muchos. Como el que mira como Fernando Alonso hace la carrera o como juega el Madrid-Barcelona. Y que coste, no soy del barca. Solo quiero que el Madrid coma el polvo. Se asombraba un familiar cuando dije esto. Y me preguntó ¿Por qué?. Porque soy un radical. Un antifranquista. Cada vez más rebelde. Tal vez, lo que soy es cada vez más clarividente: ya no solo destetado, sino con las lagañas bien limpias. No veo en el fútbol, ese maravilloso deporte, más que política. Admiro el fútbol que hace el Barca, pero tampoco comulgo con los palcos y los políticos. Menos con los del Madrid. Pura política. Gallina Ciega. Marca y As, remedos del franquismo. ¿Qué clase de país es éste? Max Aub, esa luz y yo tan ciego. Llego tarde, me digo. Sí, sí, sí, tarde, tarde, tarde. No me enteraba de nada. No sabía nada. No, hombre, que dices, eso del franquismo ya pasó, de aquello no queda nada, me dice el familiar. Y yo me revuelvo. !Ciegos! Y me mira con cara que expresa: este ha perdido un tornillo. Cómo quiere que pierda el Madrid, tan solo, por antifranquismo. Si yo no conocí el franquismo. Si cuando Max Aub murió yo aún no había nacido. Admiré a la quinta del Buitre. Era niño. Y disfruté en el Bernabéu, con Sanchís, con Chendo, con Buyo, con Michel, con Butragueño. Ciego. Ciego. Ciego. Es el libro más bueno que he leído en mucho tiempo. No quiero terminarlo, no quiero que se acabe nunca. Estoy dejando las últimas páginas para saborearlas. Este libro es un impacto, un mazazo. Mierda de país, y mierda de cultura, y mierda de guerra y mierda de franquismo. ¿Hubiera sido Max Aub el mismo sin esa mierda?. No sé. Qué hombre, qué sabiduría. Cuantas lagañas en los ojos. Cuantos bares, que pocas tascas. EL chascarrillo, el chiste, el suelo lleno de desperdicios en los bares. Entre estos señores de los cafés y las tertulias y nosotros hay un abismo insondable. Y el franquismo. Mierda de franquismo y mierda de cultura y mierda de país y mierda de Real Madrid. Y el régimen abriendo el culo con Cela -grandísimo por otra parte-. Y Max Aub desconocido. No sé escribo en un momento en el que el mazazo recibido ha sido mayúsculo. Había leído “Campo del moro”. Me había gustado. Esos espacios arrasados y ese estilo teatral, que me recordaron a la película, no sé si por algún motivo, “muerte de un ciclista”, de Barden. ¡Pero esto!. Soy un hijo de la posmodernidad, del fin del relato, de los bares llenos de servilletas, hijo de obrero industrial. Ciego, ciego. Aznar fue el despertar y el PSOE de González, tal vez, un dormir. Botellón y fiesta. Una mierda de profesores en la Universidad: venga empollar para no ver. A excepción de Enrique Múgica -profesor de Historia del pensamiento político-. He llegado tarde, me digo. Mejor tarde que nunca. Aún soy joven, otros nunca despiertan: dormilera. Y Max Aub. Es tarde haberlo leído con 32 años. No sé. Yo creo que es tarde, pero igual no me hubiera enterado de nada. Tal vez lo he cogido en el momento justo. Pero es tarde. Con  35 años  Max Aub estaba rodando sierra de Teruel con Malraux y otros muchos morían en los frentes con convicciones e ideas. Solo que en aquellas épocas los jóvenes no estaba ciegos.

Por suerte, los jóvenes vuelven a un nuevo despertar. Vuelven tiempos interesantes. Esa maldición oriental.

La riqueza de los Alba

¿De dónde les viene la riqueza a los Alba, una de las familias de señores feudales de España con más riquezas conquistadas a base de espada y estoque? En la ideología de la Contrarreforma y la alianza entre trono y altar con ella traída, el Duque de Alba ¿Integrista? ¿Ésta es su imagen estereotipada? Su gobierno en los Países Bajos, de 1567 a 1574, dejó tras de sí una estela terrible de muertes, a través de los procesos incoados por el Tribunal de los Tumultos y por los saqueos y masacres ejercidos en diversas ciudades flamencas. Pues, sí, si lo es, pues significó el atraso español en una religión infame, organizada por obispos, curas y frailes de órdenes religiosas. Mientras, la Holanda librepensadora se hacía con el comercio mundial. Mientras el Duque se hizo propietario de España, como la Iglesia, la riqueza mercantil navegaba hacia el país de los tulipanes!Ah! !Pero aquí tenemos a nuestros místicos!

Tierras de España. Joris Ivens. 1937.

Esta es una joya del cine. El documental "Tierra de España". Película documental de Joris Ivens sobre nuestro país. Narrado por Ernest Hemingway. De obligada visión.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

LIBERALISMO Y DEMOCRACIA EN AMERICA LATINA


Un curso sobre Filosofía política en América Latina. Unas reflexiones sobre el liberalismo y democracia en América Latina, caracterizados por el asesinato y exterminio por parte de las oligarquías de los opositores políticos y el papel de Estados Unidos en latinoamérica. : El gorilismo, los golpes de estado neoliberales en Chile, Pinochet, o Videla, en Argentina, a fuerza de golpe de estado y asesinato. El menenismo o la influencia de Hayek son algunos otros de los temas tratados. El neoliberalismo como una vía ancha a las oligarquías propietarias para vender el país a las oligarquías coloniales.



EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO EN KANT ¿QUÉ PUEDO SABER? El IDEALISMO PARTE DEL SUJETO. DIOS Y LA CAUSA. EL TREMENDO SALTO DE LA LIBERTAD








Por JG. Elaboración propia, basado en: “El lugar de la ética en la filosofía kantina”, Javier Muguerza, obra “la aventura de la moralidad. Paradigmas, fronteras, y problemas de la ética”, 2014. Cap. 3 DEL RENACIMIENTO A LA ILUSTRACIÓN: KANT Y LA ÉTICA DE LA MODERNIDAD



 Descartes había creado desde la “res cogitans” –desde la cosa pensante- la idea de Dios. Dios es, pues, una construcción de la mente humana: condición necesaria para que la realidad sea tal cual es. Sin embargo, Kant, despertado del sueño dogmático, ya no puede partir desde una “idea” para asegurar que lo real es lo real. Dios, pues, no garantiza que la realidad se ajuste al pensar y que, por tanto, contrarreste al genio maligno que nos engañe. El genio maligno era el Dios luterano, y luterano es Kant. ¿Qué puedo saber? Se preguntará Kant y dicha pregunta se configurará, pues, en un problema fundamental, junto con ¿Qué debo hacer? y ¿Qué me cabe esperar?. Es el sujeto quien construye la realidad, no Dios. Por ello lo que hace Kant es un diseño de la estructura del “sujeto cognoscente”. El sujeto que conoce la realidad, el hombre y cada hombre de carne y hueso y concreto. Este es el sujeto trascendental: un sujeto que ya en la mayoría de edad piensa por sí mismo y construye la realidad desde la razón autónoma.  El sujeto trascendental kantiano consiste en que es el hombre el que crea el conocimiento y por tanto la realidad, pues, previamente, en él se encuentran las condiciones de posibilidad para hacer dicho conocimiento, como un a priori o condición necesaria del pensar:

1) Mediante el principio de causalidad y 2) El espacio y el tiempo como categorías del sujeto.

¿Qué significa esto? Pues que la noción de causa entre los fenómenos es una noción interna al sujeto. Así como el espacio y el tiempo, que no se encuentran, ni son dados en la realidad, sino que es puesta por el sujeto. Son categorías del pensar ubicadas en el sujeto de un modo a priori o anterior a la experiencia sensible. Cuando hay una tormenta, por ejemplo, el sujeto cognoscente extraerá una noción de causa, a priori, junto con la información empírica disponible: “llueve porque hay nubes cargadas de agua que la sueltan”, uniendo gracias al “principio de causalidad” como un a priori del pensar, el agua a las nubes; a su vez esa tormenta ocurre en un espacio y un tiempo (aquí y ahora), que es puesto por el sujeto. En la realidad el tiempo y el espacio no existen como tales: es el sujeto quien dispone de esas nociones a priori, según Kant. Parecen dos aseveraciones raras, pero no lo son tanto si pensamos en la física newtoniana. La ciencia kantiana se fundamenta en el “determinismo causal” y mecanicista: todo viene determinado por una causa; pero esa causa es puesta por el “sujeto trascendental”, que es una idealización de todo hombre.
Kant opina que cuando “la razón” pretende ir más allá de lo permitido por la estructura del sujeto (metafísica y objetos de la razón pura, sin base metafísica alguna –Dios, alma, mundo, libertad-) se veía inmersa en dificultades y aprietos insalvables, O ANTINOMIAS DE LA RAZÓN.

Pues, como decimos:

1) No hay modo de demostrar que el mundo natural tenga una causa: es el hombre quien se la pone. Tampoco se puede mostrar que no la tenga. Es lo que denomina “antinomias de la razón”, una vez establecido que Dios no nos garantiza que lo real (fenómenos y “cosas para mí”) sea lo real (noúmeno, lo pensado, cosas en sí). El noúmeno solo podrá ser pensado, pero no conocido: por eso se llama noúmeno, la palabra griega que significa “lo pensado”, pero no “lo sabido”. Kant será un agnóstico en la posibilidad de demostrar la existencia o la inexistencia de Dios. Podrá pensarse, pero no saberse.

Sin embargo, ¿Cuál es el salto que pega Kant?

2) El tremendo salto de “la libertad” y el de la “responsabilidad moral”, el Dios luterano del Deber. El hombre toma decisiones y no puede arrogarse el “beneficio de la causalidad”. El Nazi que afirma: no pude hacer otra cosa, el Dictador asesino, pero todos y cada uno de nosotros: justificando sus actos por causas que le llevan a hacer lo que hace diciéndose a sí mismo “No puedo actuar de otra manera”; consistiendo en ello una trampa hecha uno con uno mismo. En ello nos situamos en la “antinomia de la libertad y la causalidad”. Los hombres somos seres naturales, sometidos a la causalidad, y algo más: somos seres racionales y libres. Y esa libertad nos lleva más allá de lo que somos, el reino del ser, para enfrentarnos al reino del deber. El hombre se queda corto con la pregunta ¿Qué puedo saber? Sino que tiene que ir más allá y preguntarse ¿Qué debo hacer? No es solo saber lo que las cosas son, sino trascender en ello hacia el hacer (praxis) y hacer lo que se debe sin conculcar con ello la libertad. Ese es un Dios luterano que desde el Dios católico hiper-urano omnisciente y todopoderoso no puede ser entendido. El no hacer es ya una opción.


martes, 18 de noviembre de 2014

Aldous Huxley: Las dictaduras tecnológicas futuras (1958)

La maravilla de you tube es poder ver a Adous Huxley hablar y pensar en directo. Hay muchas maneras de usar facebook. Una de ellas es usarla como herramienta para organizar y pensar. No hemos venido a este mundo para que nadie nos piense. Debemos pensar el lugar que en el mundo ocupamos. Y si esta tecnología ayuda, mejor es usarla para ello que para que esta nos atonte. En este reportaje efectuado por Mike Wallace, el 18 de Mayo de 1958, habló sobre su ensayo "Enemigos de la libertad" y también sobre "Un mundo feliz (1932). Según Huxley existen un número de fuerzas impersonales, que nos llevarían a una dirección de menos y menos libertad. Si a eso le sumamos que hay un número de dispositivos tecnológicos, acelerarían aún más la pérdida de libertad, imponiendo un control centralizado.

EL CONCILIO DE TRENTO: LA CONTRAREFORMA COMO UN CONTRAHUMANISMO. UNA INTRODUCCIÓN A LOS DEBATES TEOLOGALES EN ALCALÁ DE HENARES.




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El catolicismo apostólico y romano que ahora vivimos es una más de las posibilidades con el cual el cristianismo evolucionó. Y una más de las posibilidades, tal vez la mas atroz y oscura, de como el cristianismo podría desarrollarse en tierra hispanas. La imaginería, las procesiones sanguinolentas, el culto a la virgen, los sacramentos –como el del matrimonio- se dispusieron en el periodo de 1545 a 1563. Los dogmas, ritos y estructura del catolicismo fueron fijados por un concilio ecuménico celebrado en Trento, y que reunió a numerosos teólogos y miembros del clero. Jesucristo tuvo poco que decir en él, y mucho menos lo que se denominaba «philosophia Christi». Un modelo de Reforma cristiana que había cundido en España bajo las enseñanzas de Erasmo de Rotterdam. Es sorprendente que en ¡ En la Historia de la Filosofía del padre dominico Guillermo Fraile, vol. III, (la que estudian en los seminarios) me encuentro, tan solo, dos páginas sobre lo que significó el erasmismo en España y lo que significó el humanismo cristiano y la reforma! . Sin embargo, la obra de Erasmo es fundamental para entender  dos obras maestras de la literatura española: El Quijote y el Lazarillo de Tormes. Sin el erasmismo de Cervantes, ni el erasmismo del autor anónimo, estas obras no son entendibles, ni tampoco del porqué y el cómo del humanismo español. Hace falta una labor genealógica para descubrir las esencias de lo español, pues el silencio ha velado su significado: pasear por las calles de Alcalá de Henares y descubrir el modelo urbano se convierte en fundamental para encontrar los rastros de ese pasado que se oculta en intereses muy poderosos. En el humanismo cristiano de Erasmo: “Se ensaya un método nuevo de defensa del cristianismo frente a sus enemigos. Se proponen las estrategias de lucha: el conocimiento y seguimiento de Cristo como Maestro y Capitán, la lectura y la experiencia de la Escritura Sagrada y la oración personal. El Enquiridion, concebido como manual de doctrina y método de defensa del cristiano de a pie, descubre la «philosophia Christi», lo que es el cristianismo, e invita a vivirlo en su verdadera esencia. Hay un cristianismo exterior de prácticas añadidas que se ha de superar para llegar a un cristianismo interior”. De todo esto: nones. El concilio de Trento fue el centro de la llamada “Contrareforma”. Por Reforma, en sentido contrario, se entiende el humanismo cristiano que en España estuvo representado por la labor de Cisneros, y la creación de la Universidad de Alcalá de Henares, la búsqueda de los padres de la iglesia y de la investigación filológica de la Biblia. Por ello se abre el colegio trilingüe, con el objeto de estudiar los textos en los cuales está escrita: griego y hebreo; además del Latín, con la cual estaba escrita la vulgata de San Jerónimo. Sin embargo, en España se convierte en poderosa una visión teologal posterior que configurará el catolicismo en España de un modo brutal y que explicará su atraso. Menéndez Pidal escribirá un libro sobre los “heterodoxos españoles”: son éstos, atinamos más, los erasmistas. Hasta que Marcel Bataillón el hispanista francés publica su obra no seremos conscientes de ello. España tiene un punto central en la modernidad y se está debatiendo en un modelo teológico que exportar a nuevo mundo encontrado por la cristiandad. Y lo que hace es retrotraerse y organizar una institución al efecto; una organización conquistadora, que requiere de una tremenda jerarquía, para arrumbarse una misión: cristianizar un mundo nuevo. Y aquí empezará un catolicismo que diferenciará al cristianismo -luterano, calvinista y  anglicano-  del norte de Europa. En el cristianismo español –porque español es el concilio de Trento, aunque se celebre en Italia- se caracterizará por imponer un modelo de centralización de Poder para una parte de los cristianos – una parte del cristianismo que representará el atraso en lo que Max Weber llamó el “espíritu del capitalismo” y que hará que España pierda la centralidad de la historia en las revoluciones burguesas del siglo XVI- . La idea de la salvación del ser humano tanto por la fe como por las buenas obras. Con lo cual, no le será necesario al cristiano triunfar en la vida, como al calvinista o al luterano: con tener fe, le bastará.  La consideración de la presencia real de Cristo en el sacramento de la Eucaristía, que es un invento de Trento. La acumulación de los altos cargos en la jerarquía eclesiástica. La Vulgata de San Jerónimo como texto oficial de la Biblia y la interpretación de las Sagradas Escrituras reservada a la Iglesia católica. Lo que explicará el atraso educativo en España desde entonces. Mientras en Europa la población leía los textos sagrados completos como deber, aquí la lectura solo la hacía el clero y, además, en el peor de los textos posibles: un texto latino y con muchas incorrecciones. La sistematización de las ceremonias litúrgicas, dando más poder al clero sobre las conciencias. Así como la veneración a la Virgen y a los santos, algo característico desde entonces, que no de antes. Y lógicamente, la creación de seminarios diocesanos para nutrir una casta sacerdotal que tiene como misión interpretar la “verdadera” palabra de Cristo y, por tanto, de la salvación. Lo que Foucault “llamó el Poder pastoral”: como un apoderamiento de la subjetividad, es lo que se multiplicó en el catolicismo español. En definitiva: un contra-humanismo.

Alcalá de Henares, cuna del Erasmismo español






lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Por qué es necesario saber? EL PROBLEMA DE LA VERDAD Y LA MENTIRA EN PARMENIDES. PENSAR COMO ACTO DE REBELDÍA.




Saber o conocer no es una cosa baladí. No se intenta conocer o saber por amor al arte, ni por pedantería. Saber, para algunas personas, es una necesidad. Contentarse con el relato recibido como prueba de verdad es una posibilidad. Pero hay más posibilidades. Hay la posibilidad de posicionarse frente al mundo y querer detenerlo mediante los interrogantes –que son lazos de gaucho, decía Ortega-. Vamos a la oficina aún de noche, en la oficina seleccionamos personal, nos mandan, nos presionan, nos critican, volvemos a casa de noche: y así un día tras otros. Nos dicen que aquellos son los malos, estos los buenos. Bombardean la estación de tren en una línea que va de Alcalá de Henares a Madrid. Estrellan un avión contra las torres gemelas: hubo una guerra por intereses de petróleo. Dios lo quiere así. Bueno: vamos a detener el mundo. Vamos a saber. Vamos a interrogarnos: vamos a abrir con interrogantes la realidad para detener el tiempo cronológico. Ya no nos valen las milongas ni los cuentos para niños. Ya no nos valen las misas ni los sermones, ya no nos sirven los telediarios ni la prensa, ya no nos creemos ni lo que nos dijeron los maestros y, si me apuran, nuestros mayores. Saber es una necesidad de entender la realidad y acomodarla a la razón. Aviones cristianos bombardeando Madrid con una Esvástica, atentados terroristas, mentiras y más mentiras en las radios, en la prensa, en los periódicos. Así que es necesario empezar por el principio. El principio es Parménides y la verdad. ¿Qué es la verdad? La verdad es, nos dice Parménides, una identidad. Esa identidad consiste en que es verdad cuando lo que se piensa es idéntico a lo que las cosas son; ese es un camino imperativo para los que quieren vivir en la verdad. En cambio, el camino que no se debe seguir es cuando se piensa que las cosas son lo que no son. Eso es la mentira. Por tanto el programa de la filosofía es el de la verdad (a-letheia), y el de vivir por ella y para ella. No nos valen ya ni curas, ni maestros; no nos valen doxóforos de tres al cuarto. Ni libros tampoco, si no cuestionan ni pueden ser cuestionados. No nos valen textos sagrados ni mitos. Queremos solo pensar el ser de las cosas: lo que las cosas son. Y ese camino lo inició Parménides, lo continuó Sócrates, lo siguió Platón y continúa hasta nuestros días. Quiéranlo o no las autoridades. Pensaremos porque lo que ahí hay no nos gusta. Pensaremos porque la realidad no nos la otorga ningún Dios, sino que son los hombres quienes la construyen. Y pensaremos porque pensar es un acto de rebeldía.

ALGÚN ELEMENTO EPISTEMOLÓGICO EN KANT SOBRE El DIOS MORAL LUTERANO Y LAS REVOLUCIONES POLÍTICAS EN FRANCIA.

Uno de los elementos que debemos entender en Kant es el que él mismo llamó “revolución copernicana”. Bertrand Russel opina con razón que en realidad lo que Kant hizo fue una “revolución ptolomeica”. ¿Qué quiere decir esto? Pues que Kant, al recibir de Hume el escepticismo, debido a que éste aniquiló la idea de causa (sueño dogmático) y, a su vez, recibió de Leibniz la prevención de incurrir en el sueño escéptico. Hume le previno que es imposible confirmar empíricamente la atribución de Dios sobre la causalidad de la existencia del mundo; pero Leibniz le condujo a que no es imposible al sujeto que conoce (el hombre) la posibilidad de construir un conocimiento científico que fuese más allá de lo empírico. El “criticismo” consistirá precisamente en el intento de salvar esa posición (imposibilidad de atribuir a Dios la causa del mundo y la posibilidad, pese a ello, de construir un discurso científico); para ello Kant hizo la “revolución copernicana”, que consiste en centrar en el sujeto la condición de posibilidad del conocimiento y no en el objeto. Bertrand Russel, siempre tan ocurrente, dirá que lo que en verdad hizo Kant fue el de volver a colocar al hombre en el centro del cosmos en tanto sujeto de conocimiento. Con Kant lo que ocurre es que la idea de Dios se vuelve fragilísima. Ya la fragilidad había empezado con Descartes, al hacer de Dios parte de la duda metódica y que, partiendo del Yo cartesiano pensante, se llega a la idea de Dios – pues en Cartesio Dios es una idea del hombre-; Spinoza o Leibniz, desde el racionalismo, continuaron con la demolición conceptual. Para Spinoza Dios es el todo: por tanto nada concreto; y para Leibniz es solo un Dios de la racionalidad y simple organizador. El Dios filosófico es, pues, un artesano, un demiurgós, como para Platón; nada de un Yahveh, ni de un Elohim, y menos de un Dios hecho hombre. Con Kant la ruptura llega a un súmmum: Dios es, tan solo, un precepto moral y universal. Un imperativo categórico con el que quería salvaguardar la inmortalidad del alma. En definitiva: el Dios Luterano del deber. Este giro ptolomeico tendrá graves consecuencias políticas e históricas: La historia la hacen los hombres y no Dios. Y por eso los hombres cortarán la cabeza a Luis XVI: una muestra del nuevo poder humano haciendo historia y cortando los lazos de Dios para con la Soberanía.