domingo, 9 de noviembre de 2014

ESPÍRITU GRIEGO. Antecedentes. Clases Quintín Racionero. Apuntes de clase.





La característica de cultura griega fue su ambigüedad: eso significó su virtualidad y fracaso. No creó ortodoxia, no tuvo un libro sagrado. ¿Qué textos hay sobre el saber antecedentes como para definir qué es un texto filosófico en Grecia?

Había tres tipos de textos: 1) Textos homéricos 2) Tablillas arqueológicas en lineal b en templo de Cnosos 3) Otros textos y textos identificados como filosofía.

1)        Textos Homéricos: siglo VIII A.C. surgen sin antecedentes (salvo himnos homéricos) que se tenga constancia. Luego hay un periodo de silencio. Los textos homéricos son unos textos peculiares. Su referente es el de los héroes y la disputa por el predominio de la soberanía. Es un mundo olímpico y la tradición olímpica. Solo se cita una vez a Dionisio, y es identificado como generador de altercados. Es el mundo de los Aqueos, dorios, en periodo de  primera a-culturalización en el mediterráneo. En text. Homéricos se sitúa el recuerdo a unos reinos desaparecidos: los reinos micénicos. Escritos desde el presente del poeta, son textos anacrónicos. La guerra se hace en carros y el héroe lucha en combate singular. Es la constancia literaria del tipo de sociedad ya derrumbada: los reinos micénicos, donde no se ha reconstruido las polis griegas aún. La cultura micénica la hicieron los pueblos invasores en un proceso de a culturalización: es cuando se invade creta, que era una cultura superior. Primero fue el periodo minoico y luego la civilización micénica. La micénica tenía instituido el saber a través de los poetas. Son textos perdidos, pero mantenidos vía oral mediante la memorización de versos hexámetros que son cantados en banquetes. No se puede saber si Homero existió. Pero si se sospecha de que hay una mano que unifica la escritura del poema. En el poema cristaliza, a través del recuerdo de los reyes de micenas, una gran información sobre cómo era para aquella sociedad el saber y lo que se pensaba sobre él.

2) Arqueológicas: Tablillas en Creta escritas en otro idioma diferente al cretense. Encontradas en las excavaciones arqueológicas en Cnosos. Se administran las cosas en tablillas de barro; el barro al calentarse se solidifica. Son anotaciones administrativas Estratos arqueológicos de la época micénica. Era griego antiguo en lineal B, bisilábica, donde cada sonido era una mezcla de consonante y vocal. Ese material es decepcionante. El literario se escribía en piel de toro, que se perdieron en los incendios. Pero han procurado información sobre organización y religión y cargos en la civilización. El aedo era un funcionario –Homero era un rapsoda-.

3) Textos relativos con el surgimiento de la filosofía e identificados ya como filosofía. Como la lírica. U otras tradiciones mitológicas que no coinciden con Homero.  Como Píndaro, poesía Jonia, segundo momento de a culturización. Poesía coral. Es una épica diferente a la homérica. De difícil interpretación. La escuela estructuralista: ofrece mucha información sobre como es el saber antes de que aparezcan los textos filosóficos.

Mejor material para dirimir que textos son ya filosóficos y cuales no es el material mitológico. Esto es: ¿En qué mitos podemos encontrar la función del saber? Y tenemos un ciclo de mitos que se desarrollan en Grecia superpuestos y entrelazados a los escritos homéricos. Son 1) El mito de Prometeo, 2) Ciclo de Ariadna 3) Ciclos de Dionisios y 4) Ciclos de Apolo. Estos mitos junto a los homéricos conforman una reflexión al tanto del saber y se atienen a la pregunta de ¿Qué es conocimiento? Lo que muestra las tensiones y divergencias, contradicciones, con las que vive el pueblo griego.

1.- Mito de Prometeo: Por saber se entiende la Metis: la astucia y la previsión. Metis es el nombre de una diosa. Ciclo épica. Son mitos de la creación del hombre con el fuego sobre el barro, y en otro sitio, es el mito de la la transmisión del fuego de los dioses a los hombres. Con el fuego los hombres pueden cocinar y cocer los alimentos: es conocimiento. Con Metis, Prometeo roba el fuego y se lo da a los hombres; posteriormente es castigado por los dioses. Unido a esta acción de Prometeo, Zeus puede perder la soberanía si los hombres tienen “el saber”: por eso Zeus le condena Metis fue amante de Zeus. Es la diosa de lo contingente dentro de la regularidad o necesidad. Es una representación del saber y, a la vez, de una conquista sobre la regularidad y el orden, introduciendo la multiplicidad. Zeus se casó con Temis, la necesidad, lo previsible, la legalidad. El saber a Prometeo es ambiguo: Temis es necesidad y por ello Metis colabora con Prometeo para que este robe el fuego a los dioses.  En los mitos homéricos Odiseo es el único que se mueve por razones de previsión no de heroicidad. Los héroes homéricos se mueven por la gloria, y Odiseo, sabio, se mueve con astucia, previsión. Este mito de Prometeo se va hilando con la escritura homérica: pues en Odiseo ya representa la astucia frente al viejo paradigma olímpico de la heroicidad, la soberanía y el Poder. Para tener poder y soberanía, ya, lo que hay que tener es astucia y sabiduría. 

2.- Ciclo de Ariadna: Representa ya el encuentro entre culturas. Atenas, gobernada por Egeo –padre de Teseo- tiene que pagar tributo a Creta: 10 chicos y 10 chicas. Se deben entregar al minotauro, que vive encerrado en un laberinto. El palacio en Creta. Teseo es inquieto, grácil, vital y no fuerte, grande, como eran los viejos héroes. Teseo es rápido, seductor: corrió hasta el Hades, vio a Perséfone y la sedujo; entró en el Hades pero en vez de quedarse pegado al barco se dejó los glúteos. Por eso los de Atenas son de culo estrecho (jjjjj). Teseo va a luchar contra el Minotauro. Teseo, en Creta, seduce a la señora del laberinto: Ariadna, la más sagrada. El laberinto lo ha hecho Dédalos, que representa el hacer industrioso, la capacidad de hacer construcciones de valor geométrico: planos ordenados y firmes. Construcciones enigmáticas, como el laberinto; con la dificultad para salir si se entre en él. El toro parece fruto de Dionisio, que es el alma de la comunidad, con Pasifae. El hijo es un toro carnívoro. Cultura de tauromaquia en Creta, danzas enfrente del toro (palacio de Cnosos); El toro representa la fuerza de la naturaleza y su concepción como algo inhóspito y terrible. Destructiva: por ello hay que meterlo en un laberinto. Ariadna le da un hilo. Teseo cansa al minotauro con danzas y luego lo mata. Sale siguiendo el hilo y secuestra a Ariadna. Teseo abandona a Ariadna, y Dionisio la convierte en estrella o la asesina por traidora. Las velas de las naves no se cambian y Egeo se lanza al mar, pensando que su hijo ha muerto. El Saber se refiere al saber construir. Saber hacer cosa. Prevenir la destrucción naturaleza. Hybris es una desmesura: el saber construir recibe el castigo de los dioses, como Dédalo con las alas de cera. Teseo olvida culpablemente cambiar las velas, otro castigo de los dioses. Saber es prever y prever es dominación. Dominio sobre la naturaleza. Saber es saber evitar el mal mediante acciones productivas. Saber productivo. Se le asigna el nombre de “logos”. “Legein” es tramar, agavillar las espigas en un hilo. Tramar. Ordenar. Ariadna es una diosa agraria. El toro es la naturaleza, sagrado y peligroso, y mito de conquista y soberanía: matar al toro. Es un encuentro entre culturas por que se junta a Dionisio con la lucha por la soberanía y el Poder y la conquista de los Dorios.

2.- Ciclo de Dionisio. Un Dionisio órfico. Religión desde VIII a.c. No es el Dionisio olímpico. El orfismo es una religión que dio forma escrita y ritual que configuraron las creencias anteriores de la tierra de las que no tenemos testimonio. Dios sometido a la muerte. Siendo niño fue visto por los titanes, devoradores de carne humana. Contrarios a la ley de Zeus. Zeus se distrae y se comen de niño. Zeus manda el rayo contra los titanes. Y con el corazón reconstruye el cuerpo, que supera la muerta. Sale de la muerte; ya es otro Dionisio. Es Dionisio de la sabiduría ya. Es un saber. El niño Dionisio tiene un espejo y un pean. Cada vez que mueve el pean, el mundo se muevo al ritmo de la peonza. El espejo como un ritual de danza. El movimiento anula la conciencia. Como un estado de locura; contacto real con la realidad y la tierra. En ese contacto es el símbolo del saber. Dionisio se mira al espejo y lo que ve no es lo que representan los fenómenos sino lo que ellos son. Distingue entre el aparecer y el ser. Lo phainomai y lo enai o ta onta. Dionisio mira el espejo y recuerda. La memoria de lo que ha sido es y será. Se encarga de su depósito al hexámetro: al metro poético que puede ser recordado. La tercera de las familias míticas es una conquista de la memoria.

3.-Apolo.- Conquista del templo oracular. Apolo se enfada por el recuerdo de como su madre fue perseguida y no podía dar a luz. La profecía de Prometeo, el hijo de Leteo, Apolo conquistará el poder. Era, Temis, esposa de Zeus decreta la persecución de Leteo (lo oscuridad). Leteo es seguida por la serpiente pitón, pero puede escapar y da a luz en una caverna. Apolo nacido y en su esplendor. Apolo es un Dios incorporado, Hiperbóreo, del norte, no es de la generación olímpica. Zeus lo castiga con poco, por más que haga: mata a los bueyes del sol, y le castiga servir en la corte. Zeus es tímido frente a Apolo. Apolo persigue a pitón donde tiene un santuario oracular profético. El lugar del cultivo de la memoria con dos diosas. Una diosa anónima. Diosa del escondrijo de la caverna. Diosa cretense. Mata a la pitón y toma el santuario. Allí una pitonisa (Ptía) dice palabras sin sentido y tienen realización, operan, hacen productos, de lo que ha sido, es y será. Apolo entra a phaonemeno, el hexámetro. En el saber poético se encuentra la sabiduría; y es una sabiduría de previsión. Y produce la cultura la civilización como naturaleza segunda donde los hombres podemos vivir con menos peligros.

Si se analiza bien: el saber antes de cualquier manifestación, el saber heredado de micenas, presentado en mitos homéricos y pindáricos, proporcional el saber a tres niveles.

1.- Mantica o adivinación: previsión. Con instrumento del Logos. Palabas agavilladas en un discurso.

2.- El saber industrioso: que produce manufacturas. El ARISTÓTLES. Política: uno es quien proyecta la casa y otro quien la construye. Es un saber cómo proyección. El que proyecta (la praxis), es libre. El sabio. Trabajo es, en cambio, poiesis. El poieté es el poeta: el que va a saber dar el trabajo. El aedo no solo era el que tenía memoria. Era el que hace reconocer la sabiduría. Hace reconocer al que tiene el poder de proyectar. Dar gloria a los dioses y narrar las historias de los hombres y los dioses: la soberanía. El poeta lleva al poder de los reyes. La palabra en sentido propio que acopia el logos es solo un atributo de la soberanía y que puede ser aclamado por el poeta: pero solo quien puede proyectar: “La señora de la mantica” el saber constructor de organizar, tramar, hasta producir un orden regular: Circe. Solo los reyes, pues. Mueven el bastón y es un hablar que se realiza. Garantía del orden social. Atribución de la soberanía. Memoria de lo que ha sido, es y será: Es estático, sin dinamicidad. Donde se crea una estructura social en la cual se pueda vivir con seguridad, justicia y leyes. La palabra es ambigua: efecto discursivo. No como pasa las cosas sino como las cosas son, como deben ser. Mientras Stasis es revolución desorden. Los poemas homéricos, y sobre todo Píndaro, es una confección del saber para la soberanía. Dictar leyes; al final memoria del contenido. No confundida con los fenómenos especulares, y que des-oculta lo que antes estaba oculto. Apolo repara la memoria de su madre con la entrega de hexámetro. Donde Leteo, lo oculto, aparece. Origen de la palabra a-letheia: des-ocultamiento

Lo que conoce el mundo griego es un mundo de grandes procesos, cambios, invasiones y revolucionarios. Desde los poemas micénicos y líricos. Y bajo ese patrón identificar que es el saber filosófico, desde las balbucientes emergencias literarias y reconstruirlas en un mundo distinto: las poléis. Habremos visto el nacimiento de la filosofía por su espalda, como decía Nietzsche, pues.

viernes, 7 de noviembre de 2014

CUANDO EL HUMANISMO CRISTIANO SE LLAMABA ERASMO DE ROTTERDAM




Se convirtió en un nómada siempre en busca de mecenas y viviendo del aire (1). No necesitaba un hogar: leer y escribir buenos libros, no ser dueño ni súbdito de nadie, este era su ideal de vida. Erasmo creía que la vida de Cristo no podía seguir en manos de los clérigos: “El aldeano debe leerla detrás del arado, el tejedor en su telar”. Pensaba que la Vulgata, la única aprobada por la Iglesia estaba plagada de errores. Y se convirtió en un filólogo prodigioso e incomparable: decidió acometer la traducción del griego apoyándose en seis manuscritos diferentes. Hizo una traducción al Latín. Creyó en una Europa de cultura y religión compartidas donde todo el mundo dominaría el Latín; la patria local sería sustituida por otra supranacional: las guerras se superarían; fue un teórico del pacifismo humanista. Demasiado para una Iglesia copada por seres despiadados y feroces que no podían entender aquello de los Adagios repicaban en: Dulce bellum inexpertis o Querella Pacis. Prohibido y amordazado. En Alcalá de Henares la “contrarreforma” consistió en acabar con lo que para ellos era “herejía”. La más bella herejía cristiana de todos los tiempos. En 1933 la misma Iglesia anti-eramista preparó para España la peor de las tragedias. La iglesia de la contrarreforma y militante se organizó políticamente para imponer manu militari su versión del cristianismo. La misma Iglesia que acalló a los herejes más cultos que ha podido haber: los seguidores de Erasmo. Hablaban latín, hebreo y griego, leían directamente la Biblia, la cual traducían y comentaban; producían libros magníficos. Y se deleitaban con unos adagios cultísimos. En la imagen el patio trilingüe: lugar de enseñanza del griego, latín y hebreo de la Universidad cisneriana. Fotografía mía.


(1) Revista Filsofía Hoy. Número 37. 

Quintín Racionero. Apuntes de clase. Espíritu griego. Antecedentes. 2ª sesión. UNED. FILOSOFÍA ANTIGUA.


La filosofía es un gesto discursivo, enunciativo. Se presenta como posibilidad humana de dar sentido y significado: modos de ver la realidad. Es la pregunta por el gesto: por ese gesto discursivo que surgió en determinado momento lo que se plantea en la clase del profesor Quintin Racionero. Descrito por la historiografía, mitad del siglo XIX, como pregunta clave cual es la naturaleza de ese gesto. Hay tres escuelas que lo han analizado, con desigual éxito:

1) La Positivista (Hegel, Comte, en los 30 del XX Nestlé),
2) Oposición a la positivista (Cormford, estructuralismo francés) y
3) Nietzscheana, (Giorgio Colli). 

En el 1) Positivismo: (Comte, Hegel): Busca una mecanización de etapas y desarrollo. Una línea discursiva. Afirman que: El gesto enunciativo filosófico se caracteriza por dos rasgos: a) la universalidad –para toda la humanidad- y b) el paso del mythos al Logos (Nestlé). Introduce el Logos: antes del logos hay una explicación no filosófica. Esas explicaciones mítica son, pues, la infancia de la Humanidad. El logos es el sendero: unas civilizaciones más avanzadas y otras más atrasadas. Unas quedan determinadas en la madurez y otras en la infancia. ¿Cómo nació este gesto discursivo-enunciativo, sin embargo, es lo que tratará de responder el profesor Quintín Racionero? En la década de los 30 del siglo XX fue una doctrina filosófica oficial. Pero surgieron posturas en oposición a los postivistas: P.j. Comford. 

En el 2) considera que es una cultura, sí, desde los griegos, pero es solo de una cultura específica. En los 70 en el estructuralismo francés se buceó en la carga mítica para demostrar que no hay ruptura, sino que son procesos de continuidad. Que no hay paso del mythos al Logos, ni que tampoco es extensivo a otras culturas. Solo genera un producto filosófico, pero no son exportables a toda la Humanidad. La Filosofía es un interno a la Historia de Europa. 

Y 3) Una tercera escuela representada por los herederos de Nietzsche, como Giorgio Colli. Nietzsche enfrentó al positivismo. Polémica que le expulsó de la académica. Nietzsche descubrió que había carga ideológica en los positivistas. Obra: Nacimiento de la Tragedia. Los historiadores positivistas constatan un progreso, pero metodológicamente falseado. Se colocan al final de proceso y marcan una línea donde ellos son la culminación, el fin. Todos los fenómenos no continuos desaparecen. Es un error de principio: la idea que es continuo el proceso y que llega hasta los historiadores. El “nacimiento de la tragedia” es otro método: ver el proceso emerger desde un punto. No a la espalda de los fenómenos sino en el fenómeno: las causalidades históricas de la emergencia. Su plexo histórico. Y desde ahí: sí podemos ver ese gesto. Eso es lo que se va a hacer. 

Crítica de profesor Quintín Racionero al método positivista y a la filología alemana en la pregunta problemática: ¿Cuáles son los primeros textos filosóficos? A quo: desde dónde. No está claro. La más ingenua y trivial: los que aparecen en la obra de Diels-Kranz (fragmentos presocráticos), que se tuvo por canónica y con un amplio predicamento. Pero esta postura es muy, muy discutible. El texto se formó a través de tres tradiciones: 1) Platónica. Platón cita precedentes, pero Platón cita mal y de forma deshonesta. 2) Aristóteles. Aristóteles encargó a Eudemo una historia de la geometría, a Menón encargó una historia de la política (en documentos londinenses hay fragmentos con cita de presocráticos desconocidos y que no aparece en Diels y Krantz, con textos de la medicina presocrática. A Teofrasto le encargó una historia de las ideas filosóficas, desparecida, que debió pasar. Pero hay obras que desdicen la postura de Aristóteles: inventó más que investigó: no queda claro, parece que creó un diálogo ficticio entre antiguos y él con el objeto dialéctico-lógico de fundamentar sus posiciones. 3) Helenismo: Posidonio, Aecio y Diógenes Laercio y Simplicio. 

Sometido a crítica; ¿Hacía Aristóteles una historia seria? No, dice Racionero. Son fantasiosas, no se pueden acreditar. La metodología es dialéctica, no histórica. No intentó hacer una historia del pensamiento: son autores inventados o bien son traídos expresamente para sus tesis, como decimos. Así, la imagen de los presocráticos es oscura y problemática. 

1) Los filólogos alemanes trabajaron muy mal, con fuentes confusas y pequeñas, trabajaron deprisa y sin escrúpulos. Decisiones arbitrarias. Fragmentos A,B,C. Con los textos A, directos, casi no hay presocráticos. Con B y C son arbitrarios. Y ni están todos los que son ni son todos los que están. Solo están los fragmentos: pero no Hesíodo ¿Por qué? Así como los gnómicos. De los que están, Empédocles, sería más historiógrafo. Y faltan otros, aquellos que no están en Diógenes Laercio no aparecen. Es una construcción de fragmentos arbitraria.

En el siglo VI a.c. aparecen unos documentos, imágenes literarias, que permiten distinguir entre poesía, lírica –que podían ser pasados por filosóficos, como las elegías de Solom-, otra literatura sería la historiografía, y culmina en Herodoto (y se basa en Museo, Hecateo). Tenemos el teatro. Y luego unos escritos que no son historiográficos, ni teatros, ni líricos: son los filosóficos. Pero podrían ser líricos-poéticos; pero hay otros escritos. En consecuencia, en el siglo VI, después de un largo silencio desde Homero y Hesíodo, 100-150 años antes. No tenemos, pues, término a quo de qué son textos filosóficos. Se dan como buenos fragmentos que se dieron como buenos, como una reconstrucción fiel de la Historia. Por eso Nietzsche se hace imprescindible. Los inicios deben presentar los marcadores. ¿Antes de esos textos consagrados cual es la prehistoria que permite su reconstrucción? 

1) Grecia no tiene texto sagrado –dónde hay texto sagrado, intocables, lo márgenes para incorporación pensamiento son muy estrechos-; los hebreos cultivaron un discurso en el periodo babilónico que quien incumple el pacto no es Dios, sino los hombres. Y la Biblia sirve como para reconstrucción de la Alianza. Y el Texto sagrado fija unos límites rigurosos. Se genera una casta de rabinos, sacerdotes, que no permiten salir de la letra del texto. No tiene contradicción.

2) Literatura sapiencial: lo que es sabiduría. Un punto para instalarnos: no existe sacralidad sobre cuál será la dirección del problema, sino que será una ambigüedad. Tienen que ver con el choque de dos religiones que producen una gran tensión nunca resuelta. La Minoica y las invasiones Dorias o Indoeuropeas.

A) Mediterráneo pre-helénico: Se configura a través de un sustrato mediterráneo, pre-helénico, en Creta, en Minos. Contactos telúricos, religión de la tierra, de las cavernas, donde los dioses son divinidades femeninas, relacionadas con la fertilidad, formas del neolítico agrario, que fijan núcleos de población femenina. Los hijos son hijos de la tribu, de las mujeres. Y su religión relacionadas con la agricultura y sus ciclos, basada en el ciclo temporal. Son religiones lunares: círculos lunares: crecientes y menguantes. Regularidad cósmica. Religiones con sacrificios humanos, fertilidad de la tierra. Comunidad agraria, donde no existe la individualidad. Se le asigna un alma, un Daimon, a la totalidad cíclica. En la tierra era Dionisio: Dios agrario. Dios muy antiguo, autóctono de la cuenca mediterránea. Animados por una entidad supra-individual, que rige los procesos temporales, la necesidad de la vida. Alma del mundo-comunidad: religión como destino, como necesidad. Lo divino es lo regular. Ritmos temporales, con leyes sacrales. Leyes de la necesidad. Divinidad de la tierra, Deméter, regularidad, juramentos sagrados que expresan la necesidad de los acontecimientos. La función del saber es de pronóstico, previsión, mantica, leyes de la necesidad. Saber del calendario. Es una variable antropológica; saber de calendario y agrícola: para sembrar el grano, recoger la cosecha. En la Creta minoica antecedentes como este tipo de religión agrícola neolítica. Fondo pre-helénico.
B) Invasiones indoeuropeos (jonios): Los indoeuropeos proceden de las llanuras caucásicas. Los germánicos confundieron todo. Llegaron en oleadas: una en 3.000 antes de cristo. Llamados Jonios o aqueos. Invasión que llegó hacia el centro europeo y bajaron a las cuencas. La segunda oleada, 1000 antes de cristo, los dorios. Los jonios, la primera oleada, es la importante. Los aqueos tienen otra religión: no es cultura agraria, sino de cazadores. Se organizan por caudillaje. Caza y reparto de botín. Por ello el tiempo no tiene interés. Su interés es el espacio. El espacio se reparte: su centro religioso será sobre todo la soberanía y poder, el reparto del botín, y la apropiación. Los dioses son soberanos que se apropian y reparten el poder. Zeus: la tierra y las montañas. Poseidón: las aguas y a Hades el infierno. Moira (reparto) y aión. Reparto de un predio, que se reparte de acuerdo al Poder. Aión es el tiempo propio: el reparto de lo que toca en parte. La parte entregada o Moria. Ley del reparto. Moral de conquista. El prestigio nace no de la participación de la comunidad sino de la presencia en las justas y competiciones.

Así la religión griega es confusa: 
1) La comunidad, la tragedia, la necesidad, no-dominio. Es el culto de Dionisio y 
2) La gloria, el prestigio, egoísmo, personalidad el reparto, dominio. Es el culto de Apolo. 

Producto de una a culturización, pues, en tensión. Donde nadie vence. Religiones dionisiacas, luego órficas, y Religiones olímpicas que se sobreponen, se entrelazan, en tensión pero que no anulan una sobre otra. El pueblo a-culturizador, heleno, sobrepuso creencias; así: hay ambigüedad que imposibilita que no se produzca un libro sagrado, y haya sustratos religiosos; con formas precarias en los cultos, donde está desagarrado esas dos corrientes. Ello explica que el concepto de saber no responde a una canónica religiosa como en el mundo hebreo, mosaico, Egipto o zoroástrico. En Grecia había tensión y ambigüedades. ¡No hubo una cultura griega unificada! También hay visiones incorrectas en Nietzsche. Sobre Apolo y Dionisio, sobre la muerte y la vida y la realidad. Ambos se ponen en contacto. Dionisio de las desgarradura, capaz de hacer sacrificios; todo es ambiguo. Sin vencedores ni vencidos, negociando. Y allí surgió la pregunta por el saber. ¿Qué formula quedó?

jueves, 6 de noviembre de 2014

LA FILOSOFÍA DE HEGEL Y LA ACUSACIÓN DE CRIMINALIDAD


La filosofía como quita legañas.



La Historia de la Humanidad no es un camino de rosas y bienaventuranzas. Como dice Walter Benjamin la historia es aquella que mira el “Angelus Novus”: la mirada de los deshechos humanos. No la de la racionalidad hegeliana, sino la de la destrucción inmisericorde.

Este es un punto importante: la acusación de criminalidad. La Filosofía de Hegel es eurocéntrica. Hegel considera que el desarrollo del “espíritu” es un desarrollo tan solo de occidente. Por espíritu Hegel considera la conciencia colectiva de la comunidad del, yo-coletivo, que va cobrando sentido sobre el medio donde la vida colectiva se desarrolla. Y eso se desarrolla mediante la religión, el arte y la filosofía. Por tanto, la autoconciencia colectiva que el hombre desarrolla sobre el mundo. Establece una línea racional de este desarrollo, de esa autoconciencia, y “la centra”, “la sitúa” geográficamente: Inicio en Grecia, que es la reconciliación del hombre con el medio donde actúa; continúa en la Edad Media, que es una escisión del hombre con el medio. Tal es esa escisión que el hombre sitúa otro mundo, otra realidad, exterior a él. El tercer y último eslabón sería la Edad Moderna: El hombre se reconcilia con el mundo y pone fin a la historia, que ha cumplido su máxima racionalidad. Y ahí llega a la total autoconciencia a la que llega la Filosofía del mundo: la racionalidad de lo real. El Estado de Derecho. Y su fin, el propio Hegel. El problema surge cuando surgen voces que cuestionan el modelo. Occidente no marca una unidad de modelo ni representa toda la conciencia de la Humanidad. Ese centralismo etnocéntrico, eurocéntrico, racista, xenófobo tiene graves consecuencias: desaparición completa de culturas y civilizaciones, masacre de todo elemento cultural que no sea “occidente”. El mundo es plural y “occidente” no es el centro del proceso. A Occidente se le acusa, con justeza, de criminalidad. Esas voces reclaman algo: su presencia en el diseño del sentido del sistema. Hegel se lo niega: no piensa en ellos. Para Hegel el espíritu, la autoconciencia, la religión, el arte, la filosofía es solo occidente. Racionaliza la historia y la divide en las tres partes mencionada: Hegel crea el concepto de Historia como un sistema: la Historia no son hechos aislados o anales: Tienen un sentido. Y el sentido es helenocéntrico y eurocéntrico. El sentido de la racionalidad de Occidente es para Hegel ! solo la racionalidad occidental!. Esto recuerda aquellos Westerns de los años cuarenta y cincuenta; la civilización moderna y occidental llevando la ley y el orden a territorio salvaje; la del hombre moderno  a toque de corneta y Biblia montando la civilización donde no la había había: La unicidad de la voz de occidente que se cree con el Derecho de acallar las otras voces y exterminarlas.

Un texto de Marco Aurelio para sobrellevar las mañanas valxeritenses






Meditaciones, Libro V

1.      Cuando por la mañana te cueste trabajo despertar, ten presente este pensamiento: «Me despierto para llevar a cabo mi tarea como hombre.» ¿Voy a estar de mal humor por tener que hacer aquello para lo que he sido hecho y colocado en el mundo? ¿Acaso he sido constituido para permanecer calentito debajo de la manta? «¡Eso es más agradable!», pero ¿has sido hecho entonces para el placer? En general ¿has sido hecho para la pasividad o para la actividad? ¿No ves que las plantas, los pájaros, las hormigas, las arañas, las abejas hacen las tareas que les corresponden, contribuyendo así a la armonía del mundo? Y ¿tú no quieres hacer lo que corresponde a un hombre, ni apresurarte a lo que está de acuerdo con tu naturaleza? «También hay que descansar.» Sí, de acuerdo, pero la naturaleza ha fijado sus límites al reposo, igual que al comer y al beber, y sin embargo, tú traspasas esos límites y vas más allá de lo que es suficiente, excepto en tus acciones, en las que te quedas por debajo de tus posibilidades. Eso es porque no te amas, pues si lo hicieras amarías a tu naturaleza y su propósito. Otros, por los oficios que aman, se desviven dedicándose a ellos sin comer ni lavarse, ¿estimas tú menos a tu naturaleza que el cincelador su arte, o el bailarín la danza, o el avaro su dinero, o el vanidoso la jactancia? Estos, cuando se apasionan, no quieren comer ni dormir, sino sólo ver progresar las cosas por las que se afanan. ¿Te parecen inferiores y que merecen menos cuidados las cosas útiles a la comunidad?


(Marco Aurelio)

PENSAR LA RELIGIÓN: EL OPUS DEI COMO UN ENGENDRO DE LOT Y DE SU HIJA: LA TERGIVERSACIÓN DE LA RELIGION REVELADA POR LOS PROFETAS. ERASMO Y MARX. EL LUMINOSO CRISTIANISMO DE ERASMO DE ROTTERDAM










En la época de Introducción a una crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel o de La cuestión Judía, Marx es aún un pequeño-burgués radical democrático y reformista. La crítica a la religión fetichizada de los adoradores de Ammón (el dinero) y que hacen llamarse cristianos. La crítica, pues, a la religión es la premisa, según Marx, de toda crítica. Eso es interesante, pues El capital no va a ser otra cosa que una crítica teológica a esa religión fetichizada: el estudio de Ammón - fin último del luteranismo y el cristianismo fetichizado (como el del Opus dei) -. Una inversión del Dios Hegeliano de la Lógica. La religión de hecho como irreligiosidad: una conciencia de mundo invertida. Una religión falsa que es el opio del pueblo; no como fue la antigua religión de los profetas. Schumpeter ha dicho que el marxismo es una religión y Bertrand Russel afirmó algo similar. Que ello se desarrollase así no es tan extraño: Marx es un profeta y se comporta como tal, conocedor de Abraham, se comporta como tal. Es un gran conocedor de la religión de los profetas: Muy contraria religió a la Iglesia luterana-calvinista-opus deísta, que parece un engendro de las hijas de Lot reforcijándose con su padre en la cueva después de la destrucción de Sodoma (!Porqué Yahveh no acabó con ellos!!Porque la estirpe de los adoradores del dinero y de Moloch se expandieron por la tierra! ¿por voluntad divina?). Eso es, no otra cosa el Opus dei, la organización que manda en España. Como un engendro de Lot y de su padre; la tergiversación de la religión revelada por los profetas. El Opus se constituye en el catolicismo lo que fue el luteranismo y el calvinismo. Una organización económica que mueve los capitales por el mundo y se Hacen adalides del neoliberalismo católico: Los Teocons. Con negocios en todos los sectores y un sistema sectario de proselitismo para con lo económico. No es de extrañar que sus hospitales sean los mejores del mundo; o que quieran acoger el lugar donde la religión siempre consigue más prosélitos y donde la sanidad pública no puede llegar satisfactoriamente porque su fin es otro: en el misterio de la muerte. Y donde los menos avisados y sensibles son carne de cañón. Por ello la crítica de la religión se trueca en crítica de la política. La esencia de la religión para Marx, como lo fue para los profetas, como lo fue el cristo del sermón de la montaña, como lo fue para el evangelio de San Mateo - el evangelio más cercano al Jesús histórico-, es que la religión es una religión para la liberación de la humanidad, del hombre. Esa es la manifestación fundamental, la esencia concreta de la religión antigua. Sin embargo, la manifestación fundamental y la esencia concreta del luteranismo, calvinismo o opusdeísmo es otra: el cristianismo como fetichismo, como absoluto culto amonita: como religión de dominación. Y ante el que todo cristiano crítico debería levantarse. ¡Qué no otro levantamiento era el que hizo Erasmo de Rotterdam: el ataque a una jerarquía amonita vendida al culto de Midas! ¿Qué se esconde detrás? ¿Qué se busca con “la salvación de las almas” sino un apropiamiento de la subjetividad? !Un robo de la individualidad! Frente al cristianismo claro y diáfano de la vida en Cristo: La vida matrimonial, no la de los ritos, la vida que nos enseñó Erasmo: la vida del hombre honesto, casado, cristiano, que por las mañanas acude a su huerto, y por las tardes atiende a su familia, se sienta junto al fuego, y hace sus lecturas. El cristianismo luminoso como regocijo de vida y no de muerte, oscuridad, ritos y comuniones: que no es otra cosa que culto a Moloch, a Baal, a Ammón como praxis real; y los ritos como encubrimiento y mentira. Monachatus non est pietas. La vida conventual no es piedad. La vida de los hábitos no es piedad. !No es religión!!No es cristianismo! les espetaba Erasmo. Sin embargo. ¿Qué tenemos? Un a Dios rezando y en la bolsa (en el mercado de capitales jugando), la caridad como lavado de cara; como una falsa piedad. !Nom est pietas! Y todo ello convertido en un falso cristianismo: el cristianismo como dominación, como justificación de Estado. Pero para ver claro y sin legañas, hay que leer más: leer a Erasmo, a Hegel, a Feuerbach o al propio Marx y todos los análisis teológicos sobre las religiones. Y así comprender, en frase shakesperiana, del material de que están hechas las religiones de dominación y del porqué triunfa el Dios Ammón sobre la faz de la tierra y de sus aduladores. Porqué de esa moral de rebaño que atacó Nietzsche, y que aquí no compartimos del todo; no compartimos del todo a esos hijos de Nietzsche, no. Porque aquí no negamos la relación abstracta del hombre con lo incondicionado o absoluto, ni menos de la vida cristiana sencilla y honesta, sino el uso torticero de los absolutos como religión de dominación y muerte por parte de las jerarquías y del poder del Dinero

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Alcalá de Henares: un paseo por la Historia de España




En recuerdo de Alcalá de Henares; y orgulloso de ser alcalaíno y español hasta las trancas, como lo fueron Cervantes y Manuel Azaña; una ciudad donde la cultura y las calles son todo una: Góngora, Quevedo, Mateo Alemán, Jovellanos, Moratín, San Ignacio de Loyola, Nebrija, Cisneros, Erasmo, Juan de la Cruz, Tirso de Molina, Fray Luis de León, Francisco de Quevedo, Lope de Vega o, actualmente, el papa Francisco, pasaron por sus aulas o fueron rectores en colegios universitarios o tuvieron una significación axial para con la ciudad; cuna de reyes y emperadores, o lugar de encuentro en la I entrevista de Colón y los Reyes Católicos, que se desarrolló en el Palacio Arzobispal, en Alcalá; el capítulo del Temple, o aquel santo de Alcalá, San Diego, en cuyo honor se fundó la ciudad norteamericana. Alcalá de Henares es sinónimo de cultura, de teología, de tensas recitaciones y reparaciones doctrinales: tomistas contra escotistas, escotistas contra nominalistas: nunca una Universidad Española alcanzó aquel nivel ; la imprenta escupiendo libros prohibidos y herejes. Las cazas de brujas y la picota. Los profesores erasmistas quemados. !Oh! Alcalá tu si que sabes lo que es este país condenado y del demonio.
ALCALÁ DE HENARES: UN PASEO POR LA HISTORIA DE ESPAÑA

Es gratificante volver a Alcalá de Henares los Domingos por la mañana. Todo su casco histórico, hace años cerrado al tráfico, se convierte en peatonal y los madrileños de la capital, aprovechándolo, acuden en tropel para disfrutar de la vieja ciudad complutense. Parece que se han dado cuenta que a su vera tenían una ciudad patrimonio de la humanidad y, por fin, la han descubierto para venir a tomar las cañas y, a la vez, disfrutar de un recinto histórico cultural sin parangón en Europa. Me es muy difícil significar aquí todo el amor que siento por esta ciudad, los largos paseos que por sus calles he dado y como me interesé por cada piedra. Me es muy difícil significar aquí, además, qué es Alcalá de Henares y porqué merece la pena visitarla. El día que concedieron el título de Patrimonio de la Humanidad a Alcalá de Henares, mi pequeña patria, lo recuerdo bien: caminaba yo solitario hacia la Magistral cuando las campanas de la universitaria Iglesia, privilegio compartido con la de Lovaina, comenzaron a repicar en un sonido ensordecedor. Me llegó al corazón. Y a los oídos, por supuesto. Yo había conocido a Alcalá de Henares antes de su recuperación, cuando se convirtió en cinturón obrero y dormitorio en el desarrollismo de los años 60 y 70, y recordaba los vetustos edificios viejos hechos añicos, sin comprender que había ocurrido allí. Los ojos se inundaron de alegría, pues confirmo que más méritos no podía albergar una pobre ciudad de ladrillo humilde, centro cultural europeo del XVI, derrumbada entre cenizas. Ejemplo de “civitas dei”, fue sucesivamente aniquilada por la barbarie, la sinrazón y las bombas. Recorrer Alcalá de Henares es recorrer toda la Historia de España, en toda su amplitud, con lo bueno y con lo malo, con sus tragedias, con sus horrores y con sus éxitos. De las pobres gentes azotadas por la incuria y, a la vez, el esplendor. La cultura y el drama: Las dos Españas. Esas dos Españas que luchan denodadamente en sus calles. Calles donde albergaron las tres culturas: la judía, la árabe y la cristiana. El barroco, después de Trento, quiso apaciguar la herejía que se cernió sobre la ciudad y media España: el erasmismo, la crítica feroz al clero inculto e inmoral. Trento, poco tiempo después, cambió los aires de San Idelfonso: los conventos, con todo su poder económico, trataron de copar el espacio urbano, colocando sus espadones y cúpulas con el objeto teatral de salir a la calle, imponiendo su religiosidad a la urbe. Si la Universidad representó la luz de la Reforma española y, por tanto, del Renacimiento español, los conventos trajeron la oscuridad de los claustros, que rodearon la obra cisneriana del humanismo cristiano, atosigándola por todos su flancos. Al frente el edificio de los Jesuítas, congregación creada por un cocinero del Hospital de Antezana, llamado San Ignacio de Loyola. Por los costados, la cúpula de la Magdalena, metiéndose en el campo de visión en el patio de los filósofos, o de los gorrones, con muy mala uva y con toda intención. En el campo alcalaíno laten, humildemente, todas las tensiones de la España.Y que en 1936 estallan sus ráfagas en las paredes de la Magistral, como testimonio indeleble, o no tanto, de lo que somos. Alcalá de Henares se convierte en el lugar estratégico de la defensa de Madrid. Tres batallas se desenvuelven a su derredor: Jarama, Guadalajara y Madrid. El ejército republicano, dirigido por el general Pozas, y las huestes de “El campesino” se hospeda en los conventos viejos, desamortizados por Medizaval, que vienen a descansar del frente. Alcalá de Henares es la pequeña Roma: su casco histórico alberga la mayor densidad por metro cuadrado de conventos, que sirven de cuarteles, y sus maderas sirven de calefacción. Los chatos y los moscas despegan del aeródromo, en defensa de Madrid, y en el espacio aéreo surcan los Heinkel. Las bombas caen sobre Alcalá. En la plaza de Cervantes se escava un refugio, el palacio Arzobispal, la joya de Alcalá, arde, pues numerosos documentos se encuentran allí albergados. Desde el cerro de la Vera Cruz, lugar imaginario de la barroca idea religiosa de ciudad de Dios, como la que dibujó el Greco para Toledo, se contemplan las columnas de humo de Alcalá y, a lo lejos, de Madrid. Pero ¿Quién se iba a acordar de la pobre Alcalá, patria de Azaña, y alma mater? ¿Quien se iba a acodar que la joya del humanismo español, la biblia políglota complutense se editó allí -pieza fundamental para que Lutero escribiera la suya y el movimiento del cristianismo lector de la Biblia se hiciera imparable en el Norte de Europa? ¿Quién se iba a acordar que aquí nació el mundo Moderno y el desarrollo del norte europeo, gracias a que los traductores en Alcalá tradujeron la Biblia del griego y del hebreo, comparando todos los textos disponibles. Cisneros quería, como Erasmo, un cristianismo culto, lector, y que acudiera a las fuentes puras del cristianismo. No la vida monacal, el escolasticismo, el olvido del ejemplo de Cristo, los ritos, el enclautramiento, la celosía o el celibato.Y lo hicieron para toda Europa, sí, aquí, en Alcalá -que acudió a la verdadera fuente del crisitianismo, la biblia, gracias a la políglota complutense-. El catolicismo luminoso, el ideal caballeresco cristiano que propugnaba Erasmo de Rotterdam en la más eramista de las ciudades españolas: El Enchiridión, los coloquios, los adagios, el Elogio escupido en las imprentas de Alcalá: leídos por el pueblo llano, por los laicos, por los seglares, por el público culto y el bajo. Sin Erasmo y sin Alcalá no habría Lazarillo ni Cervantes. Y que aquí, en España, se significó en el atraso posterior, la de las élites eclesiásticas, los votos de obediencia, la de los sacerdotes, los monjes, las cofradías, el barroco, la sangre y los pasos de procesión de la España clerical y dogmática -que imposibilitaba leer la Biblia a los fieles haciéndoles incultos, muy a diferencia de lo que en Europa ocurría. Alcalá de Henares fue la Universidad que más teólogos envió a Trento: !cuarenta! después de haber quemado a erasmistas, luteranos y calvinista; Ni de que su imprenta produjo los libros de Erasmo, difundiendo las ideas de la Reforma. Nadie. Por eso, cuando sonaron las campanas de la Magistral sonreí feliz. La vieja y pobre Alcalá se lo merecía.