En algún rincón apartado del Universo rutilante, configurado en innúmeros sistemas solares, hubo una vez un astro donde animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue aquél el minuto más arrogante y mendaz de la "Historia Universal"; pero tan sólo un minuto, en fin. Al cabo de pocas respiraciones más de la Naturaleza se petrificó el astro en cuestión, y perecieron los animales inteligentes. Pudiera uno inventar tal fábula, y sin embargo, no alcanzaría a ilustrar cabalmente lo pobre, precario y efímero, lo útil y contingente, del intelecto humano dentro de la Naturaleza. Han transcurrido eternidades sin que él existiera; cuando se haya extinguido, no habrá pasado nada. Pues no hay para este intelecto ninguna misión ulterior que apunte a más allá de la vida humana. Es cosa del hombre, y únicamente su dueño y progenitor lo considera con tal pathos que cualquiera diría que giran en él los goznes del universo. Sin embargo, si nos fuese dable comunicarnos con la mosca, nos enteraríamos de que también ella cruza el aire con tal pathos y se siente el centro volante del Universo. Nada hay en la Naturaleza tan subalterno y vil que al más leve soplo de aquel poder de conocimiento no se inflaría al instante como un odre; y así como cualquier mozo de cuerda quiere ser admirado, el hombre más orgulloso, el filósofo, cree que desde todos lados los ojos del universo están telescópicamente fijos en su acción y su pensamiento.
Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Nietzsche.En las cálidas noches valxeritenses, junto a las frescas gargantas durante el estío: No nos hemos sumergido en los profundos y oscuros recovecos del alma humana. Plácidas, cálidas: noches valxeritenses. Bitácora.
viernes, 16 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Mi visión de España
en respuesta a este artículo
1.- España no tiene una justicia
homologable y equiparable a las de otros lugares de Europa, básicamente porque
en 1976 no hubo ruptura con la Dictadura, y por tanto, los funcionarios de justicia Jueces y
magistrados que no se opusieron a un Régimen injusto continuaron en sus
funciones. No hablemos de la separación de poderes, pero no creo que en Europa
se dé un caso semejante de jueces que se pasan de apoyar la dictadura católica
y personalista de un dictador a una “Democracia”.
2.- España tiene unos políticos
que no desmerecen a los europeos. Con la salvedad de que el partido conservador
español fue fundado por un ministro de un Dictador. Cosa que no ocurre en otros
países.
3.- Que unas regiones quieran su
autodeterminación no debería ser ningún problema salvo para quien así lo vea,
puesto que es un el derecho de libre
determinación de los pueblos o derecho
de autodeterminación viene reconocido por la Declaración de Derechos Humanos.
4.- España no tiene un sistema político enteramente democrático, puesto
que no hay separación de poderes, ni un sistema electoral en virtud del cual
cada voto valga lo mismo, ni un fiscal elegidos mediante votación popular. La
causa fue un pacto constitucional entre la clase política del franquismo para
beneficiar a los nacionalismos periféricos conservadores: Aquellos que se
rindieron en Santoña (PNV) o apoyaron la sublevación (Lliga-CIU) en 1936.
5.- Las Comunidades Autónomas fue un café para todos; “ O jodemos todos, o la puta al rio”, dijeron.
Y todos se dieron a la buena vida.
6.- La Constitución Española fue una carta otorgada que se votó de la
misma manera que los referendos durante el franquismo. De hecho Franco dejó
atado y bien atado a quien pasaba la espada que llevó a Santiago, cuando entró
bajo palio, por eso ganó por goleada. Por eso y porque la Educación, los medios de comunicación y el
mundo editorial pertenecía todo a gentes que había defendido el régimen.
7.- Al asunto de los profesionales preparados ya le han contestado: muchos está ahora fuera de España
y son muy apreciados. Lo que faltan son empresarios que no vengan con la moral
del franquismo, el opusdeísmo, el pocerísmo y el barralismo (como los de
Coslada). Empresarios que son legión y que le han dado al cemento y el ladrillo
sin ton ni son.
7.- La Iglesia sigue conservando el Poder porque Monarquía e Iglesia son
conceptos unidos. De hecho lo que el Opus perseguía era no repetir el antiguo
artículo 26 de la constitución republicana. República es a estado Laico como
Monarquía lo es a estado “confesional”, véanlo o no algunos sedicentes que
gustan de hacer lo blanco negro y lo negro blanco.
8. La integración Europea se basa en un discurso único que se basa en las
Economías de Mercado (no confundir con Comercio) y en la banca privada como
motor regulador de esa economía de mercado. El PSOE del exilio fue traicionado
y organizado desde el Opus para realizar esa tarea.
9.-Evidentemente, somos más pobres. Y además, más tontos. El sistema de
educación concertada religiosa es el mal de la Educación. En el siglo XVII un
predicador protestante no casaba a dos novios si no sabían leer la biblia.
Muchos abuelos nuestros en los cuarenta se casaron y firmaron con una X. muchos
padres nuestros sabían poner su nombre: Les enseñó la misma maestra que tenía
por texto la Enciclopedia Álvarez.
10.- España nunca tendrá concordia en cuanto al sistema educativo. Pensar
lo contrario es una pardillez. Los intereses de la Iglesia nunca lo permitirán.
11.- España no caerá ni en el anarquismo, ni en la acracia, ni en
comunismos superados. Eso solo ocurrió una vez por obra y gracia de unos
generales sediciosos que levantaron y arrostraron diferentes pasiones con
diferentes nombres. España es un país Cainita, ya escribió Unamuno en su Abel Sánchez las
razones.
12.- España, como siempre, es un país capaz de lo más avanzado y a la vez
del más reaccionario. Sin lugar a dudas, un gran país, lleno de cabestros,
falangistillas, cambiachaquetas, herederos de curas trabucaires, de Trento, y
de nostálgicos tardofranquistas y herederos. Pero, sin lugar a dudas, un país
donde las ideas del liberalismo político casi nunca han tenido lugar, salvo en
algunas honrosas cabezas, como Ortega, Unamuno, Clarín, Larra, Azaña, Giner. Un
país donde se recepcionó a Erasmo de Rotterdan para prohibirlo posteriormente.
España es así. Acción y reacción. Así ha sido siempre.
martes, 13 de septiembre de 2011
Cándido Sócrates el filósofo del Bien: Trasímaco hombre de mundo.
Haces bien: pero es propio de la injusticia el engendrar odios y disensiones. (Sócrates)
-¿Que la justicia es vicio? -No, sino una generosa insensatez . -¿Y maldad, por tanto, la injusticia? -No, es sabidruía -replicó - Porque piensas que los pastores y los vaqueros atienden al bien de las ovejas y de las vacas y las ceban y cuidan: no miran a otra cosa que al bien de sus dueños o de sí mismos. Igualmente crees que los gobernantes en las ciudades, los que gobiernan de verdad, tienen otro modo de pensar en relación con sus gobernados que el que tiene cualquiera en regir sus ovejas: examinan de día y de noche no otra cosa que aquello de donde puedan sacar provecho. Y tanto has adelantado acerca de lo justo y la justicia y lo injusto y la injusticia que ignoras que la justicia y lo justo es en realidad bien ajeno: conveniencia para el poderoso y gobernante y daño propio del obediente y sometido; y que la injusticia es lo contrario, y que gobierna a los que son de verdad sencillos y justos, y que los gobernados realizan lo conveniente para el que es más fuerte y, sirviéndole, hacen a éste feliz, pero de ninguna manera a sí mismos. Hay que observar, candidísimo Sócrates, que al hombre justo le va peor en todas partes que al injusto. Primeramente, en las asociaciones mutuas, donde uno se junta con otro, nunca verás que, al disolverse la comunidad, el justo tenga más que el injusto, sino menos. Después, en la vida ciudadana, cuando hay algunas contribuciones, el justo con los mismos bienes contribuye más; el segundo, menos. y cuando hay que recibir, el primero sale sin nada; el segundo, con mucho. Cuando uno de los dos toma el gobierno, al justo le viene, ya que no otro castigo, el andar peor por causa del abandono en sus asuntos privados, sin aprovechar nada de lo público por ser justo, y sobre ello, el ser aborrecido de los allegados y conocidos cuando no quiera hacerles favor alguno contra justicia; con el injusto todas estas cosas se dan en sentido contrario. Me refiero, en efecto, a aquel mismo que ha poco decía, al que cuenta con poder para sacar grandes ventajas: fíjate, pues, en él si quieres apreciar cuánto más conviene a su propio interés ser injusto que justo. Y lo conocerás con la máxima facilidad si te pones en la injusticia extrema, que es la que hace más feliz al injusto y más desdichados a los que padecen la injusticia y no quieren cometerla. Ella es la tiranía que arrebata lo ajeno, sea sagrado o profano, privado o público, por dolo o por fuerza, no ya en pequeñas partes, sino en masa. Si un cualquiera es descubierto al violar particularmente alguna de estas cosas, es castigado y recibe los mayores oprobios; porque, en efecto, se llama sacrílego, secuestrador, horadador de muros, estafadores o ladrones a aquellos que violan la justicia en alguna de sus partes con cada uno de estos crímenes. Pero cuando alguno, además de las riquezas de los ciudadanos, los secuestra a ellos mismos y los esclaviza, en lugar de ser designado con esos nombres de oprobio es llamado dichoso y feliz no sólo por los ciudadanos, sino por todos los que conocen la completa realización de su injusticia; porque los que censuran la injusticia no la censuran por miedo a cometerla, sino a sufrirla. Así, Sócrates, la injusticia, si colma su medida, es algo más fuerte, más libre y más dominador que la justicia; y como dije desde el principio, lo justo se haya ser lo conveniente para el más fuerte, y lo injusto lo que aprovecha y conviene a uno mismo. Vamos, pues, Trasímaco -dije yo-; volvamos a empezar y contéstame: ¿dices que la injusticia perfecta es más ventajosa que la perfecta justicia? -Lo afirmo de plano -contestó- y dichas quedan las razones. -Y dime: ¿cómo lo entiendes? ¿Llamas a una de esas dos cosas virtud y vicio a la otra? -¿Cómo no? -Así, pues, ¿llamas virtud a la justicia y vicio a la injusticia? -¡Buena consecuencia, querido -exclamó-, cuando digo que la injusticia da provecho y la justicia no! -¿Qué dices, pues? -Todo lo contrario -repuso. .
- El injusto es inteligente y habil, y el justo no es ni lo uno ni lo otro. El justicia es habilidad y virtud y la justicia vicio e ignorancia.
La República (Platón). Libro I
-¿Que la justicia es vicio? -No, sino una generosa insensatez . -¿Y maldad, por tanto, la injusticia? -No, es sabidruía -replicó - Porque piensas que los pastores y los vaqueros atienden al bien de las ovejas y de las vacas y las ceban y cuidan: no miran a otra cosa que al bien de sus dueños o de sí mismos. Igualmente crees que los gobernantes en las ciudades, los que gobiernan de verdad, tienen otro modo de pensar en relación con sus gobernados que el que tiene cualquiera en regir sus ovejas: examinan de día y de noche no otra cosa que aquello de donde puedan sacar provecho. Y tanto has adelantado acerca de lo justo y la justicia y lo injusto y la injusticia que ignoras que la justicia y lo justo es en realidad bien ajeno: conveniencia para el poderoso y gobernante y daño propio del obediente y sometido; y que la injusticia es lo contrario, y que gobierna a los que son de verdad sencillos y justos, y que los gobernados realizan lo conveniente para el que es más fuerte y, sirviéndole, hacen a éste feliz, pero de ninguna manera a sí mismos. Hay que observar, candidísimo Sócrates, que al hombre justo le va peor en todas partes que al injusto. Primeramente, en las asociaciones mutuas, donde uno se junta con otro, nunca verás que, al disolverse la comunidad, el justo tenga más que el injusto, sino menos. Después, en la vida ciudadana, cuando hay algunas contribuciones, el justo con los mismos bienes contribuye más; el segundo, menos. y cuando hay que recibir, el primero sale sin nada; el segundo, con mucho. Cuando uno de los dos toma el gobierno, al justo le viene, ya que no otro castigo, el andar peor por causa del abandono en sus asuntos privados, sin aprovechar nada de lo público por ser justo, y sobre ello, el ser aborrecido de los allegados y conocidos cuando no quiera hacerles favor alguno contra justicia; con el injusto todas estas cosas se dan en sentido contrario. Me refiero, en efecto, a aquel mismo que ha poco decía, al que cuenta con poder para sacar grandes ventajas: fíjate, pues, en él si quieres apreciar cuánto más conviene a su propio interés ser injusto que justo. Y lo conocerás con la máxima facilidad si te pones en la injusticia extrema, que es la que hace más feliz al injusto y más desdichados a los que padecen la injusticia y no quieren cometerla. Ella es la tiranía que arrebata lo ajeno, sea sagrado o profano, privado o público, por dolo o por fuerza, no ya en pequeñas partes, sino en masa. Si un cualquiera es descubierto al violar particularmente alguna de estas cosas, es castigado y recibe los mayores oprobios; porque, en efecto, se llama sacrílego, secuestrador, horadador de muros, estafadores o ladrones a aquellos que violan la justicia en alguna de sus partes con cada uno de estos crímenes. Pero cuando alguno, además de las riquezas de los ciudadanos, los secuestra a ellos mismos y los esclaviza, en lugar de ser designado con esos nombres de oprobio es llamado dichoso y feliz no sólo por los ciudadanos, sino por todos los que conocen la completa realización de su injusticia; porque los que censuran la injusticia no la censuran por miedo a cometerla, sino a sufrirla. Así, Sócrates, la injusticia, si colma su medida, es algo más fuerte, más libre y más dominador que la justicia; y como dije desde el principio, lo justo se haya ser lo conveniente para el más fuerte, y lo injusto lo que aprovecha y conviene a uno mismo. Vamos, pues, Trasímaco -dije yo-; volvamos a empezar y contéstame: ¿dices que la injusticia perfecta es más ventajosa que la perfecta justicia? -Lo afirmo de plano -contestó- y dichas quedan las razones. -Y dime: ¿cómo lo entiendes? ¿Llamas a una de esas dos cosas virtud y vicio a la otra? -¿Cómo no? -Así, pues, ¿llamas virtud a la justicia y vicio a la injusticia? -¡Buena consecuencia, querido -exclamó-, cuando digo que la injusticia da provecho y la justicia no! -¿Qué dices, pues? -Todo lo contrario -repuso. .
- El injusto es inteligente y habil, y el justo no es ni lo uno ni lo otro. El justicia es habilidad y virtud y la justicia vicio e ignorancia.
Etiquetas:
textos fundamentales de la filosofía
lunes, 12 de septiembre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Noches Áticas
Noches Áticas es una leve sinfonía de pequeñas olas en una charca; es un tiempo perenne, una primavera: Una delicia. Alianza Editorial edita una antología de Noches áticas, de Aulo Gelio, que nos traslada gozosamente a un tiempo pasado. Un placer para estas cálidas, noches valxeritenses.
Etiquetas:
Literatura
viernes, 26 de agosto de 2011
El reinado de la Audiencia (Saramago)
El reinado de la audiencia
Si lo único que le ofreces a la gente es telebasura y obvias que existen otras cosas, ellos creerán que no hay nada más allá de la basura. En estos momentos, la audiencia es la reina y por ella es lícito hasta matar a tu abuela. Los medios tienen gran parte de responsabilidad en esto, aunque es necesario preguntar quién mueve sus hilos. Siempre hay detrás un banco o un gobierno. ¿Un periódico independiente? ¿Una radio libre? ¿Una televisión objetiva? Eso no existe. Esta mezcla, la telebasura y los medios dependientes, provoca que la sociedad esté gravemente enferma.
Saramago
Etiquetas:
Civilización Occidental,
Crítica al mundo actual
miércoles, 24 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
España: Fundamentos del Poder y Catolicismo.
Yo no veo inconveniente en que, en pleno Agosto, hayan decidido hacer estas jornadas mundiales de la juventud católica en Madrid. Creo que se está convirtiendo en una fiesta de camisetas mojadas. Me imagino que lo peor será el calor; y que en otra fecha, en fin de semana, el clima les hubiera sido más deseable. Reunirse y manifestarse son derechos fundamentales. El análisis histórico, si cabe, puede ser más profundo si por añadido observamos el significado del “España ha dejado de ser católica” de Azaña; como hoy, en sentido contrario, España sigue siendo católica por el propio régimen político vigente: la Monarquía Parlamentaria. España dejó de ser católica durante la II República porque una República, en esencia, nunca puede ser un régimen católico por pura teoría política y del Estado. La Ilustración y la posterior revolución francesa sentó las bases del cambio de Dioses en el ejercicio de la soberanía y de las legitimidades del Poder. Los regicidios fueron mucho más que un magnicidio: su principio era el deicidio. Acabar con el Rey era decapitar la línea de la soberanía de Dios hacía el Rey y de éste a sus súbditos. Y se crearon nuevos Dioses: La Razón como cabeza de todos y confundida con la Naturaleza. Pero este Dios partía como un nuevo Evangelio, el Contrato Social, abstracción dogmática sobre el origen de la soberanía, con nuevos principio. Rousseau decapitó al Rey con la Idea. Previamente la burguesía incipiente ya había desplazado a Dios del centro del Universo, a mediados de 1600, cuando alguien se atrevió a decir que de lo único que se podía aseverar con total seguridad es que el ser humano, aunque no lo parezca, piensa. Esto significa que Dios no estaba en el centro de la existencia: sino el Hombre. Y esto lo había conseguido en base a una cosa abstracta que llamaban Razón. La laicidad comienza a partir del mundo moderno; y el mundo moderno comenzó cuando Dios dejó de ser la centralidad del Universo. Y Dios dejó de ser la centralidad del Universo cuando la burguesía empezó a reclamar para sí un espacio político. España pasó a ser Republicana en cuanto Régimen político. Y en cuanto Régimen político dejo de ser católica, pues su fundamentos políticos son muy otros que la Monarquía. Monarquía pertenece a Dios como República pertenece a Razón. Efectivamente con la II República España, su régimen político, dejó de ser católico. Ello no quiere decir que la mitad, por poner un porcentaje, de la sociedad fuera católica ni que hubiera una gran capacidad de movilización por parte de sus líderes y una gran organización desparramada por todos y cada uno de los pueblos españoles con capacidad de movilizar. Si España, su régimen, no era católico era lo que había que subvertir si había fuerza, posibilidades, propaganda y organización; y si las circunstancias llevaban a poner toda la carne en el asador habría que hacerlo. Una guerra de principios, de ideas. Lo importante era organizar un Régimen Católico –la verdadera España- (Monarquía Absoluta Tracidional –carlistas-: Monarquía liberal – monárquicos; o Dictadura militar de salvaguarda Católica) y destruir un régimen que no era católico -la anti España- en su fundamentos políticos: La República. Efectivamente, España había dejado de ser católica desde el momento que el Rey ensucia la corona y la deja caer al suelo; pero el hilo de la soberanía no está cortado. Dios sigue estando en la cúspide y, por su gracia, dispondrá quien la recogerá; y que por supuesto es quien haga uso de la Espada y devuelva España a la catolicidad: por eso su Régimen, y por tanto España, pasó a ser Católico. Y aún lo sigue siendo, porque Monarquía y Dios son los elementos de determinada teoría política y de legitimidad del Poder que se fundó en la Edad Media; el mundo moderno traería otras teorías políticas; por eso una parte de la Iglesia, y muy poderosa, siempre ha estado en contra de “la modernidad”. Y de esas tensiones vienen, grosso modo, todo el melón. La confusión es confundir España con su Estado y con su Régimen Político. España es una amalgama de todo eso y España es, también su Régimen político, que es cómo se organiza legalmente. Y si con la II República se organizó –que es un decir, pues casi nadie la dejó organizarse: los católicos y sus estructuras incluidas y bien organizadas contra el Régimen- como una República, España durante ese lapso, no fue católica. Suerte, o mala suerte, que ahora no ocurre.
Etiquetas:
Ensayo filosófico y político
martes, 21 de junio de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
Valle del Jerte, natural y artificial: El sistema mundo afecta a la trucha del Jerte
El escarabajo verde, un programa de TVE, elaboró un documental sobre el Valle del Jerte y sobre lo que hay detrás de la estampa. El difícil equilibrio entre producto y naturaleza, entre Hombre y Naturaleza, en definitiva. Entre mundo artificial y mundo natural. No exento de polémica, el sistema económico presiona sobre la naturaleza. Lo que le ocurra al Jerte, le ocurre a la Vida.
Cuál es el problema: el problema es el sistema. Un sistema económico unas formas de vivir en la civilización Occidental donde los mercados deciden Qué producir y Cómo. Los mercados envían signos, cuales son los precios. Los precios informan y los mercados se amplían. El agricultor busca calidad de vida en un sistema económico amplio, donde nada en el mundo, ni siquiera aquí, es ajeno: donde grandes compañías ensucian y enturbian el mar, centrales nucleares... la Historia no tiene marcha atrás, y la civilización occidental inventó algo que no había inventado ninguna otra civilización: el sistema liberal y la economía de mercado. Nuestros abuelos cultivaron el cerezo, levantaron las paredes, subieron en mulos y trochas por donde bajaban las cerezas. Una forma de vivir durísima; y hemos cambiado. Nos hemos adaptado al mundo que gravita sobre nosotros: y el mundo que gravita sobre nosotros es el descontrol del sistema liberal y la economía de mercado. Dice un tío mío: "o jodemos todos o la puta al río, y así nos va". La historia, la filosofía y el estilo de vida, tienen más relaciones que una crítica simple puede asignar. El sistema mundo afecta a la trucha del Jerte.
Pero los intereses no son inocentes. El riego sin control deja sin agua el río; el analfabetismo de políticos y de quienes no son políticos o la falta de educación, o de buena vecindad, son otros rasgos. Es la de los intereses, por supuesto, y en control que debe haber en todo, que se deben de compaginar. Las relaciones de buena vecindad indican que el vecino de arriba no tiene porqué mear por la ventana y ensuciar la terraza de debajo; y eso es lo que ocurre aquí, básicamente.
Etiquetas:
filosofía y naturaleza
viernes, 6 de mayo de 2011
Secciones para el laberinto español: José Bergamín.
El pensamiento perdido, de José Bergamín, y la aguda crítica a la Jerarquía española
José Bergamín escribió el pensamiento perdido, que es una refundición de dos libros del autor, Detrás de la cruz y El pozo de las angustias escritos en el exilio (México, 1941). En 1976 el libro fue secuestrado por el Ministerio de Información y Turismo. El exilio español durante el franquismo fue una fuente clara de la cultura española, siendo esta elaboración cultural, literaria, política en español una de las mejores fuentes para entender lo español, y su terrible ruptura, allende de las fronteras españolas. El libro de Bergamín consiste un análisis, en forma de ensayos, del papel de la jerarquía eclesiástica durante la Guerra Civil, así como sus responsabilidades en el clima incendiario político durante la República española. Lógico es que treinta años después el libro no fuera dado al conocimiento de los españoles que vivían en España y que, por tanto, desconocían sobre su país y sobre lo escrito en español por los españoles exiliados, para más desconocimiento y secuestro de nuestra historia, leída en clave de Poder, que sigue poniendo el 2 de Mayo como el acontecimiento más importante del pueblo de Madrid, y olvidando, interesadamente, que entre el 8 de Noviembre de 1936 y Marzo de 1937, Madrid fue el centro del mundo, en la batalla más terrible que ha conocido la capital española. El olvido y la memoria está relacionado con el Poder. "La convivencia política del Estado y de la Iglesia durante la restauración borbónica había corrompido mutuamente, en un ejercicio temporal en su administración y desarrollo público ambas instituciones". "Si el Estado se había prostituido, la Iglesia, la organización eclesiástica de la Iglesia española, se había profanado. Casi todo "el orden sacerdotal" era clericalismo: desorden eclesiástico.". "Desorden establecido forzosamente en la injusticia". Pero ¿Que significaba esta Iglesia? ¿Qué significaba este Estado? La más absoluta y totalizadora ausencia de autoridad moral, espiritual; la más extensa y plena actividad pública anarquizante. "Sombra y mentira de España", llamó certeramente el poeta Maragall aquel Estado; "sombra y mentira de Cristo" pudo llamarse, paralelamente, a aquella mixtificada Iglesia". Estas son alguna de las frases de este libro de Bergamín. Añado un vídeo de como Luca de Tena pone a parir a José Bergamín.
jueves, 28 de abril de 2011
La rabassa morta y el conflicto de los rabassaires. El independentismo catalán desde las Ezquerras.
En "vida y sacrificio de Companys" es un libro escrito en el exilio por el político conservador Ángel Ossorio y Gallardo, y representa una semblanza humana y política del que fuera ministro republicano y presidente de la Generalitat de Cataluña Companys. Detenido éste por la Gestapo en la Francia ocupada, fue entregado a las nuevas autoridades españolas resultantes tras la Guerra Civil. En el castillo de Montjuïc Companys fue fusilado. El libro ha interesantísimo en muchos aspectos. Uno de ellos, entre otros, ha sido la descripción del problema social y político general, explicada en los términos como usaban los políticos de la época, y, más en concreto, la actuación de Companys. Especialmente interesante ha sido la descripción del conflicto de los pageses de remesa: esta figura campesina, que durante siglos estaban adscritos a la tierra en relación de vasallaje con el señor, sufrió múltiples modificaciones, pero en la década de los treinta sus condiciones no habían cambiado mucho con respecto a cuatrocientos años antes, si es que no empeoraron. Si Fernando el Católico había prohibido los mals usos, a cambio estos debía fidelidad y vasallaje al señor, así como el pago de una cantidad anual al mismo. Imposible de abandonar el cultivo, la redención era poco menos que imposible. En conflicto estaba candente: en un grave conflicto campesino duro y sangriento, que se reactualizará cuatrocientos años después: en 1486 se les devolverá la condición de hombres libres. Nace así, un nuevo tipo de proletariado rural y campesino, que se basa en un arrendamiento de la tierra entre los pageses y el señor. El señor es propietario de la tierra y recibe rentas de la misma, la tierra es trabajada, sembrada, plantada, cultivada, y recolectada por los pageses. El contrato establecido era un contrato de larga duración entre el propietario de la tierra y el campesino que la trabaja, y que se llama la rabassa morta, y que está relacionada con la siembra de las cepas y su muerte. El contrato dura, lo que dura la cepa. El contrato, como describe Ángel Ossorio, era totalmente inmoral: hay un hombre que trabaja y paga y otro que no hace nada y cobra. Virtualmente porque es el propietario de la tierra que, de herencia y herencia, va pasando a sus sucesores: El señorito catalán, que vive como un Don Juan, y al que le aparecen hijos naturales e hijos legítimos e hijos que no reconoce, bien casado con alguna mujer de su misma condición y casta. El contrato de rabassa morta es una enfiteusis de larga duración: los pageses siembran las cepas: antes, por supuesto, desbrozan las fincas y las nivelan, y después las cuidan. Recogen la cosecha y de ella, una parte, se la entregan al señorito putero que se atusa el bigote mientras se coloca la copa, que vive de las rentas tan ricamente y viaja por todo el mundo con el vestido de su señora. El problema viene, como cualquiera puede suponer, porque las cepas unas mueren antes y otras después. Como al que le atienta el diente es al que come de ellas trabajándolas no sabe que hacer: sembrarlas o no; incluso no sabe si hacer más productiva la tierra, sembrando otras cosas entre medias de las hileras de parras. Total, cuando se muera la cepa, todo para el amo. El código civil, viendo el problema que para el señor le causa, establece que el arrendamiento es por cincuenta años y no a cepa muerta, pero autoriza al propietario del bigote y sombrero de copa a desahuciar al campesino si dos tercios de los terrenos quedan baldíos. En resolución: El Código Civil decimonónico obliga a sembrar y resembrar al campesino, y pasados cincuenta años, volin de volan. Con este poder el señor bon vivant o patriarcal y señora con vestido empieza a hacer y deshacer imponiendo las condiciones que le placen, que para algo las tierras son suyas, que las heredó de su señor padre, y este a su vez, de su señor padre, y así para atrás, que por eso se acuerdan bien de la Reconquista. Quedarse con las primicias del fruto, prohibir otras plantaciones, quedarse con los troncos muertos para leña, cazar en los terrenos, dirigir la explotación (esto es: lo que más jode al que coge una azada y tiene callos en las manos: que le mande el que no la coge). Como ire contanto una de las preocupaciones de Companys era el de dar solución a los rabassaires, que se unieron en la Union de Rabassaires de Catalunya. Como todo el mundo sabe: le fusilaron.
Traducción del Els Segadors
Cataluña, triunfante, volverá a ser rica y llena! Atrás esta gente tan ufana y tan soberbia! Buen golpe de hoz! Buen golpe de hoz, defensores de la tierra! Buen golpe de hoz! Ahora es hora, segadores! Ahora es hora de estar alerta! Para cuando venga otro junio de templar las herramientas! (Estribillo) Que tiemble el enemigo en ver nuestra enseña: como hacemos caer espigas de oro, cuando conviene segamos cadenas! (Estribillo) La versión antigua y original: Cataluña, condado grande, quien te ha visto tan rica y llena! Ahora el rey Nuestro Señor declarada nos tiene la guerra. Buen golpe de hoz Buen golpe de hoz defensores de la tierra, Buen golpe de hoz El gran conde de Olivares siempre le hurga la oreja:-Ahora es hora, nuestro rey, ahora es hora que hagamos guerra .- Buen golpe de hoz Buen golpe de hoz defensores de la tierra, Buen golpe de hoz Contra todos los catalanes, ya veis qué han hecho: siguieron villas y lugares hasta el puesto de Río de Arenas; Una iglesia han quemado, Santa Coloma se decía; mataron un sacerdote mientras que la misa decía. Mataron un caballero, en la puerta de la iglesia, Luis de Furrià, que los ángeles le hacen gran fiesta. El pan que no era blanco decían que era demasiado negro: lo daban a los caballos sólo para asolar la tierra. Del vino que no era bueno, abrían los grifos, el tiraban por las calles sólo para regar la tierra. Delante de sus padres deshonraban las doncellas. y mataban a sus padres si de mal daban queja. Buen golpe de hoz Buen golpe de hoz defensores de la tierra, Buen golpe de hoz Ne dan parte al Virrey, del mal que aquellos soldados hacían:-Licencia los he dado yo, mucha más se pueden tomar .- Buen golpe de hoz Buen golpe de hoz defensores de la tierra, Buen golpe de hoz A vista de todo ello se alborota la tierra: empiezan de quitar gente y enarbolar las banderas. Han entrado en Barcelona mil personas forasteras; entran como segadores, como estábamos en tiempo de siega. Han ido a la cárcel, dan libertad a los presos el obispo les ha bendecido con la derecha y la izquierda. ¿Dónde está vuestro capitán? ¿Dónde está tu bandera? - Sacaron el buen Jesús Todo cubierto con un velo negro:-Aquí está nuestro capitán, esta es nuestra bandera .- A las armas catalanes, Que nos ha declarado la guerra! Buen golpe de hoz Buen golpe de hoz defensores de la tierra Buen golpe de hoz.
Etiquetas:
Historias de España
viernes, 22 de abril de 2011
Lecciones de Jose Luis Sampedro. Tenemos mucha técnica y poca sabiduría.
TENEMOS MUCHA TÉCNICA Y POCA SABIDURÍA
Para un día como hoy, lluvioso y plúmbeo, con finas gotas de lluvia y nubes sobre las montañas, es un consuelo escuchar como los sabios reflexionan. En la primera entrevista habla de la situación económica occidental en un modelo que está acabado y cuyo objeto último es la extinción catastrófica del mundo como consecuencia del modelo al que hemos llegado a principios del siglo XXI. La segunda reflexión habla sobre humanismo. Ahora me voy a tomar unos vinos, con unas tapas, en celebración de la buena vida; pero antes de ello, salgo con las pilas cargadas, habiendo escuchado al maestro Sampedro.
¿Estámos sabiendo vivir humanamente?
La técnica nos encadena. ¿Vivimos o somos vividos?
Etiquetas:
Pensamiento siglo XXI
miércoles, 20 de abril de 2011
El holocausto español, de Paul Preston. Comentario anterior a su lectura.
La verdad es que esto de la Guerra Civil Española es una cosa apasionante donde las haya. La cantidad de muertes por motivos políticos y el carajal ideológico seguramente lo conviertan en interminable. La década de los treinta fue terriblemente apasionante, y la historia del movimiento obrero y su ideología y su filosofía fundamental. La historia confractual es entretenida y divertida. Ahí está JDJ, como muchos otros, entre ellos yo, metidos en el ajo. Pues sí, el Sr. Moa no es un tipo tonto ni que sepa de qué va la mandanga (sin bailarle el agua). Las huelgas revolucionarias de 1934 y que desembocaron en la revolución de Asturias, por motivo de que tres ministros de derecha - y contrarios al régimen instituido en 1931- entrasen en el gobierno fueron la puntilla que necesitaba la sociedad española para su polarización. La percepción de las masas obreras de que el movimiento político de las derechas perseguía hacerse con el Poder por la vía legal como Hitler o Mussolini convirtió en insurrecional la huelga en Asturias. La posterior represión, encarcelamientos, y uso de la fuerza militar africanista para su control el momento clave como para explicar que el experimento republicano fue un fracaso: con miles de presos políticos en las cárceles, o exilados. Esto es: la polítización efectiva y real que llevará al odio y al exterminio se inicia en 1934, posiblemente tras la huelga del campo del verano, el desencanto por las trabas y puesta en práctica de la reforma agraria, y con una derecha católica plenamente beligerante y unas masas obreras y campesinas más que soliviantadas. Y fue un fracaso porque España, el país de la contrarreforma, o una parte de España, era incapaz de asumir en cambio intelectual que había dado el mundo y porque el conflicto social y político que se desarrollaron ideológicamente en el siglo XIX cobraron una expresión sui generis en esta piel de toro. La única forma de suturar heridas, si es que es posible, es que lleguemos a una comprensión cabal de los hechos, sin sectarismos; cosa realmente difícil si tenemos en cuenta hay muertos y desaparecidos que van a quedar sepultados por el olvido, cosa que no es de recibo. Luego tenemos la gravedad terrorífica del primer franquismo. Este libro de Paul Preston parece interesante, pero no me da muy buena espina a leer, solamente, su prólogo, dando unas cifras que hay que coger con pinzas, y que, de hecho, ya está recibiendo críticas. Un comentario sobre este libro, del que solo he leído las primeras páginas - y que compraré cuando salga en edición de bolsillo -, lo he encontrado en este blog de Juan Cruz. El comentario en El País es éste. El tema de los números es difícil de establecer, aunque no creo que sea lo importante en sí, debido a sus dificultades en establecer, sino el odio y el exterminio, en sí, y como ese se gesta para que de tal modo se hiciera efectivo en España del modo a como se hizo. Realmente inexplicable. Por cierto, el otro día ví una película de Tim Robbins titulada abajo el telón, que me pareció magistral y que recoge el periodo de entre guerras en Norteamérica, con personajes como Orson Welles, como pocas veces he visto.
Etiquetas:
Libros
lunes, 18 de abril de 2011
La gallina ciega, de Max Aub.
"El hecho es que durante dos meses ningún estudiante, ningún periodista, ningún estudiante de periodista se me acercó para preguntarme:
¿Usted estuvo aquí con Hemingway?
¿Usted estuvo aquí con Malraux
¿Usted estuvo aquí con Regler?
¿Que hizo Dos Passos durante la guerra?"
No sé con qué palabras ni de qué modo describir el libro que acabo de leer, pues todo lo que diga quedará pequeño; una sensación de diminuto transeúnte por la vida al lado de Max Aub. Una admiración. Un respeto gigantesco. Un libro que me ha llegado a las entrañas mismas. Un limpiador de lagañas. Una reverencia a alguien que debería ser referencia. Un faro, una luz. Un ensayo sobre la ceguera. Un monumento a la cultura, a la conversación. Un altar merece. Y yo ciego. Ciego. Ciego. Ciego. Ciego como muchos. Como el que mira como Fernando Alonso hace la carrera, como juega el Madrid-Barcelona. Y que coste, no soy del barca. Solo quiero que el Madrid coma el polvo. Se asombraba un familiar cuando dije esto. Me preguntó ¿Por qué?. Porque soy un radical. Un antifranquista. Cada vez más rebelde. Tal vez, más clarividente. No veo en el fútbol, ese maravilloso deporte, más que política. Admiro el fútbol que hace el Barca, pero tampoco comulgo con los palcos y los políticos. Menos con los del Madrid. Pura política. Gallina Ciega. Marca y As, remedos del franquismo. Qué clase de país es este. Max Aub, esa luz y yo tan ciego. Llego tarde, me digo. Sí, sí, sí, tarde, tarde, tarde. No me enteraba de nada. No sabía nada. No, hombre, que dices, eso del franquismo ya pasó, de aquello no queda nada, me dice el familiar. Y yo me revuelvo. !Ciegos! Y me mira con cara que expresa: este ha perdido un tornillo. Cómo quiere que pierda el Madrid, tan solo, por antifranquismo. Si yo no conocí el franquismo. Si cuando Max Aub murió yo aún no había nacido. Admiré a la quinta del Buitre. Era niño. Y disfruté en el Bernabéu, con Sanchís, con Chendo, con Buyo, con Míchel, con Butragueño. Ciego. Ciego. Ciego. Es el libro mas bueno que he leído en mucho tiempo. No quiero terminarlo. Estoy dejando las últimas páginas para saborearlas. Este libro es un impacto, un mazazo. Mierda de país, y mierda de cultura, y mierda de guerra y mierda de franquismo. ¿Hubiera sido Max Aub el mismo sin esa mierda?. No sé. Que hombre, que sabiduría. Cuantas lagañas en los ojos. Cuantos bares, que pocas tascas. EL chascarrillo, el chiste, el suelo lleno de desperdicios en los bares. Entre estos señores de los cafés y las tertulias y nosotros hay un abismo insondable. Y el franquismo. Mierda de franquismo y mierda de cultura y mierda de país y mierda de Real Madrid. Y el régimen abriendo el culo con Cela -grandísimo por otra parte-. Y Max Aub desconocido. No sé escribo en un momento en el que el mazazo recibido ha sido mayúsculo. Había leído campo del moro. Me había gustado. esos espacios arrasados y ese estilo teatral, que me recordaron a la película, no sé si por algún motivo, muerte de un ciclista, de Barden. Pero esto. Soy un hijo de la posmodernidad, del fin del relato, de los bares llenos de servilletas, hijo de obrero industrial. Ciego, ciego. Aznar fue el despertar y el PSOE de González, tal vez, un dormir. Botellón y fiesta. Una mierda de profesores en la Universidad . A excepción de Enrique Múgica -profesor de Historia del pensamiento político-. He llegado tarde. Dormilera. y Max Aub. Es tarde haberlo leído con 37 años. No sé. Yo creo que es tarde, pero igual no me hubiera enterado de nada. Tal vez lo he cogido en el momento justo. Pero es tarde.
Etiquetas:
Libros,
Literatura
martes, 12 de abril de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Por mi mala cabeza
POR MI MALA CABEZA
Por mi mala cabeza
yo me puse a escribir.
Otro, por mucho menos,
se hace Guardia Civil.
Por mi mala cabeza
creí en la libertad.
Otro respira incienso
las fiestas de guardar.
Por mi mala cabeza
contra el muro topé.
Otro levantó el muro
con los cuernos, tal vez.
Por mi mala cabeza
sólo digo verdad.
Por mi mala cabeza
me descabezarán.
J. A. Goytisolo.
Por mi mala cabeza
yo me puse a escribir.
Otro, por mucho menos,
se hace Guardia Civil.
Por mi mala cabeza
creí en la libertad.
Otro respira incienso
las fiestas de guardar.
Por mi mala cabeza
contra el muro topé.
Otro levantó el muro
con los cuernos, tal vez.
Por mi mala cabeza
sólo digo verdad.
Por mi mala cabeza
me descabezarán.
J. A. Goytisolo.
Etiquetas:
Ensayo filosófico y político
viernes, 25 de marzo de 2011
Pa Negre (pan negro). Crítica. Una Obra maestra de las gordas
Pa Negre: Ojo: hay comentarios que revelan datos de la historia.
.
.
El tema de la posguerra ha sido largamente tratado. Pa Negre es una película que impacta emocionalmente. Además de rizar el rizo en su análisis cinematográfico y en el uso de su lenguaje. Es un cine sibarita. No es un Thriller, como algunos han señalado. Es otra cosa: un análisis humano profundo sobre la mentira y la verdad, y sobre la memoria histórica y como ésta se produce en efecto. Y para expresarlo se utilizan las herramientas de Cine en toda su amplitud: el empleo de la elipsis y del fuera de campo. Pues es más, y aunque sea un tópico, que en este caso es verdad, es mucho más lo que sugiere que lo que muestra: y eso que lo que muestra no es poco y terrible por añadidura. En primer lugar, hay que señalar que la historia parte del mundo subjetivo y visual del niño protagonista, que las cosas son como son, ciertamente, pero con la información que niño recibe. Por eso la técnica narrativa es la de que el espectador tenga la misma información que el niño protagonista: y nada más que la información del niño. La película trata sobre lo que no se ve y por tanto de cómo se fragua en la mentalidad de una generación que nace a la vida moral en plena posguerra y que tiene que hilvanar unos hechos ocultos en un reciente pasado muy trágico: y sobre el que todo lo que se le cuenta son mentiras, falsedades y medias verdades. En una historia terrible, terrorífica, que es la que narra esta historia. Digamos que esa generación anda ahora entre los 60 y los 70 años. De cómo sobre esos españoles, en especial los derrotados, pero de todos aquellos que vinieron al mundo en plena posguerra se ha formado una idea de lo que ocurrió, sin conocerlo de primera mano y, a la vez, viviéndolo de primera mano, pero como niños, en base a unos mayores que ocultaban, que mentían, y del que tienen que elaborar un pasado elíptico que no ven. La historia narra el proceso como los vencedores se llevan la victoria y además ganan la batalla de lo moral, consiguiendo que los vencidos acaben siendo vistos hasta por sus propios hijos como terroríficos fantasmas; pero es la visión de cómo se crea una memoria del pasado. Habla por tanto del ayer, pero significado también a hoy. Como los hijos de los derrotados se vieron a sí mismos responsabilizados; y cómo los que sin ser derrotados ni vencidos, por no ser partícipes, tienen que reconstruir el pasado en base a una realidad que se les pone por delante: la primera posguerra. Ganaron la guerra e hicieron, o intentaron, que los hijos de los derrotados pensaran que sus padres eran los malos. Aparte de toda la podredumbre moral de la posguerra. Pero donde se lleva la palma la película es que para realizar esa exposición se efectúa en el puro Cine, en el uso de la elipsis y del fuera de campo. En las escenas brutales no se va nada, casi de nada. Salvo el caballo que se desploma y los resultados del accidente. Lo más fuerte de las escenas quedan fuera de la imagen, y por tanto rellenada por el espectador: el golpe al caballo con la maza o el corte de los testículos se intuye, pero no se muestra, por ejemplo. Pero principalmente la historia más importante se reconstruye, se tiene que reconstruir por el niño y por el espectador: pero no se muestra en ningún momento. Ha quedado elíptica. Habla por tanto de la reconstrucción del pasado en la mente de quien lo tiene que reconstruir, y esa reconstrucción está llena de falsedades y de mentiras como venimos repitiendo: Los mayores porque no tienen ni quieren reconstruir la verdad, y se les oculta a los niños debido a lo fuerte es. Pero, a la vez, los niños ven, no son ciegos, de lo que ocurre, tratando de construir lo que ocurrió, que no es otra cosa que el pasado: de la memoria histórica. Esa historia elíptica y en construcción es lo que hace de esta película un cine de alto nivel, y que lo eleva, tal vez, a lo mejor del cine español. Porque de lo que trata es de hacer borrar unos ideales. Si al final de la lengua de las mariposas el niño arroja una piedra sobre el maestro, aquí vemos en la mente del niño como éste reconstruye una historia que no ve. Y es que tanto vencedores como vencidos le mienten sobre el pasado, pero la verdad es tozuda. La historia de pitirlua es la historia elíptica, un auténtico drama, y que los mayores no quieren contar de veras al niño; y el resentimiento del niño para con sus mayores, por no ser claros con él; que hace que se imagine cosas que son y que no son, y que no le quede claro.
Es que la película está hecha de un cine que casi no se hace, por eso puedes quedarte un poco como si te faltara algo. Pero lo que te falta es por lo que tienes que rellenar. Estamos acostumbrados a un cine que nos muestre y no a un cine de quilates que no muestre, pero nos haga reflexionar sobre lo que hemos visto y sobre lo que no hemos visto. Y es que está es para reflexionar sobre lo que no se ve. Los ejemplos en esta película son constantes desde el primer momento, y casi no hay escena o plano donde lo que no se ve es más importante. Estamos tan poco acostumbrados a ello. Desde la primera escena, que es muy violenta, advertimos lo que nos vamos a encontrar como puro cine. En la propia puesta en escena no vemos la violencia, sino que la intuimos. Como la intuye el niño, que solo ve los resultados. Los ajusticiados en el garrote vil, por ejemplo, nos describen un futuro y un pasado, pero solo vemos el resultado: que es la terrible realidad del terrorífico primer franquismo. Así es toda la película, como la escena donde el cura no quiere hacer misa por el padre, y las mujeres vestidas de negro y con pañuelos. ¿Quién es pitilua? ¿Por qué no son claros con el niño? La respuesta es porque fue terrible, y porque el niño parece entrever el padre tuvo algo de responsabilidad. Y el silencio y la mentira para con el niño, en un ambiente donde quizá sea imposible otro, cual es el de los derrotados, el clima moral de la posguerra, pero que habla de casi de todos, porque en la posguerra los derrotados fueron casi todos. Se trata de rellenar un pasado que es casi imposible de entender y al final lo victorioso es el miedo y que los propios hijos de los derrotados, incluso los no partícipes, caigan en la tergiversación moral del pasado, culpándose a sí mismos. Cuánto de esto no hay entre aquellos niños de la posguerra que han intentado construir lo que hubo un poco antes y que al final han terminado culpando a los derrotados porque solo se ha oído la palabra de la Victoria y la de la derrota se ha oscurecido por el silencio, la mentira, la tergiversación y el miedo. Lo magistral de la película no es el fondo, sino la forma. La complementariedad entre fondo y forma es lo que hace que sea una obra maestra..Si lo del maestro es muy importante y lo que dice, así como lo que le dice el padre a su hijo. Las historia de Pitilua es más cercana a la verdad lo que le dice el padre: fue uno que al finalizar la guerra se fue a una cueva, que es escapado al bosque. ¿O es otra cosa? ¿La historia de un homosexual que se lía con el señorito? ¿O que varios del pueblo, rojos, ayudan, entre ellos el padre del niño y es uno de los motivos por los que está perseguido, como al que matan? ¿El padre ha estado implicado en los sucesos, o así se lo hacen entender al niño, porque sabe más de lo que debería saber? ¿Cuál es la verdad sobre el pasado? La historia es terrorífica: El propio padre del niño es un fantasma que se esconde en los desvanes. A la niña le dicen que su padre no ha muerto, cuando lo ha visto con sus propios ojos. Pero también hay historias de enfermos recluidos y escondidos, de homosexuales perseguidos a los que castran ¿Quién o quiénes? ¿Quién es el Demiurgo de la historia? Todo eso lo debe asimilar un niño entre mentiras y verdades y cosas que ocultan, conversaciones que no oye, conversaciones que accidentalmente escucha y cuentos y leyendas, y lo que dicen otros niños. La historia de ptirlua se mezcla con un drama rural por añadidura de la Cataluña-España profunda. Dos de los que a Pitirlua, entre ellos el padre, saben que “la ricachona” ha querido quedarse con toda la fortuna de la familia. Uno de ellos intenta chantajearla: y es la excusa perfecta para que le asesinen, posiblemente además, porque es quien castró a pitirlua, o al menos así lo cree la gente del pueblo, porque todo son intuiciones, y mentiras y de lo que se piensa a lo que ocurrió, son todos rumores de una España-Cataluña rural y negra, negrísima. Pero el niño no lo sabe. La madre del asesinado en su dolor acusa al propio padre del protagonista, y este ya no sabe lo que es verdad o lo que es mentira. Cinematográficamente esta historia está contada toda en off, fuera de campo, sin imágenes. Y solo recreada en fantasías del niño, pero es una historia que mueve todo. La historia de Pitilua y de los asesinatos son algo así como la España-Cataluña profunda, algo así como el asesinato de Fago, pero donde en el pueblo se sabe la verdad, o medias verdades, y algunos, en especial el padre del niño y al que asesinan saben partes. El Demiurgo de toda la historia son los propios señores, los de la Victoria. Otros muchos personajes mayores lo saben o lo intuyen. Al amante del señorito bon vivage lo castran y las familias de la derrota son las que pagan el pato. Quieren cargar el asesinato al padre; y todo eso el niño lo oye, pero se lo ocultan. Como ocultan otras terribles historias. Es como si un niño nacido en Fago se entera que ha habido un asesinato, ve el entierro, y oye rumores a los mayores, y lo que hablan, y lo que no le dejan escuchar, o lo que mira tras los cristales, o lo que le cuentan otros niños, pero no llega a comprender la verdad. A pitilua le cortan los testículos ¿Quién, quiénes, por orden de quién, rumores de quién así, rumores interesados que bsucan culpables, quénes son más fáciles de acusar?. Después muerto y enterrado. Es lo que parece entresacar el niño, y es lo que es, por lo que escucha y oye, pero no tiene claro porque lo han matado. Unos parecen decir que era homosexual, y así es: había tenido relaciones con el hermano de la familia pudiente: ella mueve los hilos. Otros que es un rojo huido. Otro que es un fantasma. A su vez se comete un brutal crimen, despeñan un carro con un niño y un padre, y acusan al padre. El crimen está relacionado con asuntos de herencias y chantajes, en una Cataluña rural terrorífica y terrible, de egoísmos, de derrotados que son considerados la hez del pueblo. El padre va a pagar el pato. Pero miles de cosas pasan fuera de los ojos del niño, y tiene que reconstruirlo con cosas sueltas, leyendas de abuelas y vecinas a quienes han asesinado a su marido o a su hijo que entran en casa y que culpabilizan a quienes no deben, en su dolor, porque, quizá es lo más fácil. Y el rencor por la derrota, el atroz tratamiento que sufren por los de la Victoria. En fin una Obra maestra de las gordas, donde formalmente se riza el rizo, porque es más lo que está oculto que lo que se ve. Y un tratamiento magistral sobre cómo se conforma la memoria histórica
martes, 22 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
El sufragio femenino durante la II República
Pues yo creo que la postura de Victoria Kent con la perspectiva del tiempo tuvo razón. El voto de la mujer ayudó a la victoria de la CEDA -un partido contrario al régimen republicano-. El voto femenino fue un error en su momento; ya lo dijo Machado en su Juan de Mairena, sobre el voto femenino: “Si unos cuantos viragos del sufragismo, que no faltan en ningún país, consiguiesen en España de la frivolidad masculina la concesión del voto a la mujer, las mujeres propiamente dichas votarían contra el voto; quiero decir que enterrarían en las urnas el régimen político que, imprudentemente, les concedió un derecho a que ellas no aspiraban. Esto sería lo inmediato. Si, más tarde, observásemos que la mujer deseaba, en efecto, intervenir en la vida política, y que pedía el voto, sabiendo lo que pedía, entonces podríamos asegurar que el matriarcado español comenzaba a perder su fuerza y que el varón tiraba de la mujer más que la mujer del varón. Esto sería entre nosotros profundamente revolucionario. Pero es peligro demasiado remoto para que pueda todavía preocuparnos”. Puede pensarse en que este texto rezuma machismo, si no conociéramos la integridad el pensamiento liberal y republicano de Antonio Machado. En efecto, durante la España conservadora de Frascuelo y sacristía la mujer no necesitaba del voto para intervenir en política; dentro de los umbrales de las casas dirigían el pensamiento del hombre, tejían las relaciones sociales, y miraban para lo que ellas consideraban como su núcleo de interés: sus casas y sus hogares. El sufragio, tanto masculino como femenino, puede ser considerado un gran avance de las civilizaciones occidentales; pero todo puede ser discutible.
Etiquetas:
Ensayo filosófico y político
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

