domingo, 13 de febrero de 2011

Ensayo filosófico: Los errores de Occidente




Está claro que el Islam se expandió como cultura más allá de zonas desérticas, pero su inicio y lugar de ser son los caravasar. El ensayo está escrito, en el fondo, con un deseo de esperanza en el género humano, la cual posiblemente yo no termino de poseer, pese que me aferre a ella como último recurso. El artículo está escrito adrede para causar el efecto: la abstracción lleva aparejada afirmaciones drásticas y radicales, que con poco que se profundicen, no es que sean verdad o mentira; sino que están inmersas en la tradición del pensamiento humano. En en él, hay mucho de las críticas que los filósofos han hecho al propio Occidente, en especial Marx y Heidegger; Camus y Sartre. La lectura de esos autores es suficiente para entender el panfleto o ensayo -llameséle como se vea-, que puede no ser entendido sino es con la tesitura del pensamiento propio de occidente y de quien lo domina mínimamente. No hay, ni más ni menos, que lo que esos autores escribieron y pensaron. Cierto es que en un blog no se puede desentrañar los graves problemas que atenazan al mundo que comenzó su singladura en el nuevo milenio de la misma manera que se desarrolló en anterior siglo, terroríficamente. Pero si ha servido para pensar un poco, a removido aunque sea por aversión, al pensamiento, puede constituir una experiencia interesante. Algunos solo nacieron para ser tábanos. Sin duda el autor del artículo tampoco sabe, ni siquiera, si sus afirmaciones taxativas son lo que son. Sobre todo si se pone todas sus respuestas, seguidas unas de otras, la impresión puede cambiar de panfleto a pensamiento; no propio, por supuesto, pues lo que hay en él escrito no ha salido ex nihilo, ni es invención suya. Están en los anales de las estanterías del pensamiento occidental. Cada una de las frases se pueden falsar o negar con el mismo contenido lógico, pero el resumen básico de la afirmación y del panfleto, del ensayo -o llamásesle como se quiera- es el que sigue; de la verdad o mentira de esa proposición depende toda la reflexión. Si verdad, aunque subjetiva, es Ensayo. Si mentira, panfleto


"El fenómeno del siglo XIX fue un proceso de colonización y el XX de descolonización, donde lo que esa civilización, la Occidental, ha exportado ha sido el crimen de Estado y la técnica de destrucción".

Lo que ha acontecido, en pequeña síntesis, es que la civilización nacida en Grecia, romanizada y, posteriormente cristianizada, ha creado la noción de Estado moderno, y con él la rebeldía humana e histórica, la técnica y el terrorismo de Estado. El fenómeno del siglo XIX fue un proceso de colonización y el XX de descolonización, donde lo que esa civilización ha exportado ha sido el crimen de Estado y la técnica de destrucción; y no ha exportado los ideales que servirían para una mejor vida en el planeta; los misiles y las ojivas nucleares; frente al hambre. las tiranías y las satrapías, frente a los derechos humanos, cuyo avance ha sido más bien escaso. Las religiones son un fenómeno imparable y tal vez, una necesidad humana; y no necesariamente debían ser malas per sé. Sin embargo la civilización es ya planetaria, con un fenómeno cual es la Internet, que significa una invención técnica que puede servir para aumentar la libertad de información y la trasmisión de conocimiento. Mucho de los derroteros que puede llegar a tomar el mundo dependerá del trato que se dispense a lo que nunca han sido las civilizaciones: compartimentos estancos. El espíritu de libertad y de integridad es unánime en todo ser humano, profese la religión que profese. Sobre esa base puede constituirse un mundo que no acuda a los fanatismos como la vía habitual, o bien, en sentido contrario, a su destrucción. Por lo pronto la globalización está consistiendo en una sola de las formas de colonialismo económico, y puede pensarse que esos síntomas son agoreros, por la destrucción del planeta a la que estamos abocados. El antes llamado Tercer Mundo está copiando el modelo.


Para entender bien la semilla que deja Occidente en el mundo musulmán hay que retrotraerse a la Guerra Fría. Los grupos islámicos mostraron una gran hostilidad para con el Comunismo, por su ateísmo militante; pero, a su vez, los nacionalistas árabes y los partidos de izquierdas sintieron un alineamiento con la Unión Soviética. A su vez, había una hostilidad clara contra Occidente por éstos por el logro de su independencia, e intentando cuadrar el círculo, querían modernizar sus países: europeizarlos. Pero cada vez que querían hacerse el control de sectores claves de su economía, se toparon con las compañías petrolíferas Occidentales o, en Suez, la compañía británica. Occidente hoy se encuentra con una bomba que el mismo coloca: fomenta el islamismo para frenar los intereses independentistas. A su vez, las elites independentistas no consiguen ni la democracia, ni liberación, ni desarrollo; sino una variante de estalinismo independentista. Las dos semillas occidentales, casi nada, sembradas y que prenden en el mundo musulmán no son ni la libertad ni la democracia: son el islamismo, fomentado por el bloque capitalista, y la xenofobia, la brutalidad policial, la gestión económica ineficaz y la apropiación de poder en el partido único. Una civilización pacífica, milenaria, que mira las estrellas del desierto, y ondea, y comercia, con los vientos, a mediados del siglo XX, en la sequedad de sus tierras prende lo peor que occidente siembra en ellos. La intransigencia religiosa, que nunca ha sido cosa del Islam, y el terrorismo de estado. Ahí es nada. (Emim Maalouf)

 Yo creo que no se ha entendido del todo la naturaleza del integrismo islámico. Resulta que ese integrismo partía en esos ejemplos que enumeras de ideologías marxistas-leninistas que se expandieron durante la Guerra Fría en el mundo musulmán. Y, caído el muro, el integrismo se transforma en “islámico”, ultra religioso. Cuando esas realidades vienen inseminadas desde Occidente. Que la propaganda quiere ahora igualarlas, pero que su naturaleza es la contraria. El islamismo fue inseminado por el Occidente capitalista, y el independentismo por la influecia de la Unión Soviética. No será más bien que la geopolítica mundial está dictada por un solo país, que quita y pone gobiernos, que provoca guerras, que pone y depone y dispone una moral basada en ser la potencia armada más poderosa del planeta. No será que el integrismo más integral es el de aquel que tiene una sartén más grande; es por ello que ahora tenemos miedo a los integristas, a los islamistas, como ayer se tenía al coco del marxismo-leninismo. En la vez de tener miedo, y mucho, a quien de veras juzga y resuelve a su criterio, simplemente, por tener acopio de la Fuerza más brutal del planeta…. ¿No se resolverían mejor los problemas del mundo en una asamblea planetaria y que bajo el auspicio de dicha asamblea estuviera el control de todas las organizaciones financieras, ejércitos y fuentes de energía que son acervo de la humanidad y no de unos cuantos?… a quién llamamos integristas. Con que moralidad se planta occidente, o más en concreto, Estados Unidos, planteando la radicalidad de un islamismo radical que ha creado, formado, alimentado y mantenido el mismo, creando situaciones de inmoralidad manifiesta por todo el mundo. Partamos de que por ahora los cambios no aparecen los integristas, y partamos de que si que hay una nación ultra poderosa que se salta a la torera la moralidad mundial cuando eso beneficia a sus intereses.


Los errores de occidente y su percepción del mundo árabe son muchos y variados; sin embargo, el error más grande es que Occidente ha superado todos los umbrales de incompetencia ética. Y con esos mimbres se usa del etnocentrismo más atroz, los prejuicios y el desdén por una cultura simplificando las realidades. Incapaces de advertir su propia incompetencia moral, Occidente no se mira el obligo, y acusa de integrismo la relación vívida que los musulmanes tienen con su propia religión. Esto no es un panegírico del mundo musulmán. En el mundo musulmán hay canallas, hay buenos y hay malos; en definitiva, en el mundo musulmán hay hombres, como aquí, como allá. Pero si hay algo que no han inventado los musulmanes es el crimen de Estado, el crimen lógico en aras de la bondad, ni la inmoralidad política, (creaciones de Occidente) su religión no se lo permite si no es como reacción. Y eso se puede argumentar, o matizar, incluso para casos extremos, como fueron los atentados terroristas, y el término de Yihad.


El error de Occidente ha sido creer que los avances, el progreso, colocaba a la civilización Occidental por delante de todas las civilizaciones de la historia universal. 2000 años de era Cristiana son un cifra considerable. La civilización Egipcia duró 3000, la sumeria 1500; el error de la civilización cristiana es el egocentrismo. La caída del muro de Berlín supusieron vientos de cambio y de esperanza en que la libertad se desaparramada. Pero el error de Occidente es que necesitaba un interpretación maniquea de la verdad y de la maldad y que las ideas de libertad y de democracia son un camelo para el resto del mundo: el Poder es la Verdad. Cayó el muro de Berlín y se necesitaba buscar un enemigo. Occidente siempre necesita enemigos, y los atentados del 11 de septiembre fueron la excusa perfecta. La verdad es la voluntad del más fuerte, y se inventó un término: Guerra de civilizaciones. Como ayer fue guerra de clases o guerra al comunismo, se impuso una nueva verdad, la verdad del Poder. El choque entre dos civilizaciones Occidente y Oriente. El error de Occidente es que esa es una verdad falsa. El mundo musulmán no quería esa guerra. El mundo musulmán nunca ha querido las guerras. No las ha escamoteado nunca, nunca ha sido un pueblo cobarde. Nunca las ha iniciado.


El error de Occidente es un error de orgullo, y es un error de espiritualidad. El Islam, en todo caso, es una esperanza. Martin Heidegger fue consciente de que el hombre moderno, el nacido por el cartesianismo y el racionalismo, había perdido el interés por el Ser. Malraux escribió que el siglo XXI será religioso, o no será. El islam es la esperanza. Occidente equivocó el camino, pese a sus grandes avances tecnológicos y científicos: el pragmatismo ha sido de gran ayuda.


El error de Occidente es que se ha convertido en la civilización más grande, más poderosa, más destructiva, más egoísta y más inmoral que ha poblado el planeta tierra. Si existe una civilización capaz de destruir el planeta esa es, sin duda, la civilización Occidental. La civilización árabe es también una civilización de hombres y mujeres, se dice que anclada en el pasado; pero eso no es cierto. Los vientos de cambio también llegaron a ellos, los grandes valores de la ilustración se desparramaban, secularizando sus sociedades. Las ideas siempre ha circulado por este mundo, y las civilizaciones nunca han sido compartimentos estancos.


El error de occidente es hablar de democracia como si el invento fuera suyo: y no hablar de que los gobiernos se sustentan por legitimidades y por la crueldad. No por otra cosa. Que el fin justifica los medios, que las bombas de racimo se siguen usando y que a la población civil se la bombardea sin escrúpulos, del mismo modo que las tribus comanches eran confinadas, sus poblados arrasados, y sus víveres arrojados al lodazal.


El error de occidente es darla con un hueso duro: el del buen salvaje. Tratar a la milenaria religión de Mahoma y su civilización como incivilizada y sin cultura. Los errores de Occidente son muchos y variados, y uno de ellos es el de pisar el orgullo de una cultura milenaria de pastores y guerreros, de médicos y científicos, de artistas y arquitectos, de traductores y escritores, de mercaderes, de comerciantes y de artesanos, que nunca ha pecado contra su Dios.


1. La cosa está candente ahora, con Mubarak diciendo adiós. Es un momento histórico, al ver como la gente lo ha tirado desde la calle y sin violencias; la clave de todo esto se encuentra en la “Libertad de Expresión”. El mundo árabe, gracias a la Internet, sabe por primera vez en su vida lo que es. En Europa se supo gracias a la Imprenta, y gracias a Erasmo y la Biblia políglota y sucesivas ediciones de la Biblia… pero si vieras la cantidad de gente árabe joven que se ha metido en Intenet, comunicándose por toda Europa y hablando con amigos y familiares en una red inmensa. De cómo les tratemos aquí será fundamental, están viendo el mundo de occidente, y lo están contando allí, de las libertades, de la forma de vivir… temer a los extremismos es desconocer lo que la gente sencilla en verdad es. Los extremismos no son otra cosa que la consecuencia del oscurantismo. La gente aquí, allí, en todos sitios, quiere alegría, libertad, expresarse libremente… no es el hambre, que también, lo que ha llevado a este movimiento; son las ganas de expresarle libremente. Lo que ha sido siempre.


2. Puede que el error es que hoy día se siga hablando de Dioses, pero es una realidad en casi todo el planeta y que hay que respetar, tanto aquí como allí. Estados Unidos hace las cosas en nombre de Dios; hoy entregan el premio Carlos V en Extremadura, un premio de europeidad. Pero nadie se acuerda de lo que fue la dieta de Worms donde se enfrentan Carlos V y Lutero. Que a partir de entonces será considerado como un proscrito; se fomentan las nacionalidades y las intransigencias, propias de la tradición grecolatina-judeocristinana.


3. Hablar de países en el mundo árabe es hablar de una cosa relativamente actual; los árabes hace tres días no tenían países ni concepción de países. Claro que mataban y morían. Por una fuente, por un oasis, entre tribus. Es interesante conocer lo que son las cruzadas vistas desde el punto de vista de los árabes. Esto no es un panegírico del mundo árabe. Es una crítica severa al mundo de occidente. Occidente ha creado muchos valores universales de provecho, y también la bomba atómica, los nacionalismos, la intransigencia religiosa que heredó del judaísmo. Pues no os confundáis sobre ello, los árabes no tienen esa intransigencia para con otras religiones. Occidente es peor que Oriente porque actualmente Occidente es la única Civilización que ha pasado por la tierra capaz de destruir el planeta, y además va en vías de hacerlo, al exportar su modelo.


4. Si el Islam es la esperanza es porque el movimiento cívico que ahora se está dando allí, como consecuencia de la libertad de expresión haga posible la esperanza en un mundo gobernado desde una asamblea mundial que se encuentre por encima de todos los países, y con respeto a las religiones y la humanidad toda.


5. La esperanza es que la ilustración, la libertad de pensamiento, entren en el mundo musulmán. Es la única esperanza; el comportamiento correcto que se les de aquí, dependerá del odio que ellos lleven allí.


6. Decir que el mundo árabe solo conoce la moralidad de Dios es un desconocimiento de lo que él es. El Corán es un libro tan sumamente abierto que permite una concepción moral de muchos sentidos. Los políticos se han apropiado del Corán, no al revés. Y en eso ha ayudado mucho occidente con su comportamiento. El Corán pertenece, sin embargo a cada cual. Hay que respetarlo, como respetar todas las ideas religiosas o areligiosas. Y convivir, esa es la Esperanza.


7. Este escrito no está lleno de resentimiento ni odio a la civilización occidental. La civilización occidental es la que es. Se creó a través del mundo grecolatino, tamizado por un cristianismo que a su vez, fue influido por el judaísmo. Eso junto a la organización Romana del Derecho. La separación entre poder político y poder religioso es una característica de occidente; la crítica del poder político frente a ese poder religioso fue el que tradujo una pugna que no ha tenido el islam, y posibilitó esferas de libertad y creó las naciones y su concepción en el siglo XVII. Esa esfera de libertad produjo las revoluciones cartesianas, copernicanas, la ilustración, las revoluciones políticas, el cambio de modelo en el sistema de producción, el modelo del trabajo libre asalariado, la técnica, la especialización, el barbarismo en la especialización, la irrupción de las masas en la política, los totalitarismos ateos, la rebeldía metafísica… todos grandes logros, capaces de llevar al hombre a su autodestrucción. La inmoralidad política, repito, es una creación de occidente; la organización árabe tiene todo tipo de inmoralidades, pero ellos no han tenido una concepción de Estado. Ellos se han movido por otro sistema de legitimidades, más parecidas a las tribus.


8. La explicación a como se expandió es porque el mudo árabe es un mundo del desierto, que viajan de aquí para allá, entran en territorios, y si estos están expeditos se quedan en él, y dejan convivir a todos en él. La entrada de los musulmanes en la península ibérica fue relativamente sencilla. Cierto es lo de las batallas en Poitiers o las Navas de Tolosa. Sé que esto no va a ser compresible. Pero si se les plantea batalla, ellos no la rechazan. Pero si no se les plantea, no la inician. Así es. Y es un tópico decir que gracias a la conservación de Aristóteles que hicieron los musulmanes, el posterior medioevo dio lugar a Santo Tomás de Aquino, a los nominalistas, a Guillermo de Ockham


9. .Claro que hay muchos fanáticos e intransigentes en el mundo musulmán que miran a sus mujeres como seres inferiores y desprecian a creyentes de otras religiones o con otras mentalidades. Igual que en Occidente, pero ninguno capaz de destruir el mundo apretando un botón. En Occidente sí que puede llegar un tipo así al despacho donde se encuentra ese botón. Se me dirá que Pakistán tiene ojivas nucleares. Pakistan, terreno sobre el que gravitaron civilizaciones milenarias y que fue propiedad del Imperio Británico. El mundo del islam nunca rechaza el envite a una guerra, pero nunca las provoca. No fue el primer país en diseñar armas nucleares; es una muestra más de porqué es necesaria una asamblea mundial no controlada por nigún país y un tribunal internacional, que controlen los recursos financieros, naturales y militares del planeta. Más adelante se explicará como exporta occidente a todo el mundo lo peor de sí. Explicando como hace fomentar las tiranías y las satrapías.


10. Jake no se aprovecha del complejo de culpa que muchos occidentales tienen por disfrutar una vida pacífica, holgada y humanitaria. Jake es un amante de la ilustración, un Epicuro, un hedonista, amante del campo y del Jardín y de la buena vida; Jake es un crítico con el mundo que le ha tocado vivir, porque cree en una moralidad Universal gestada en una asamblea mundial, donde se gestionen planetariamente los recursos básicos del planeta que son propiedad de toda la civilización humana. Ese es el único futuro del planeta desde mi punto de vista de trabajador del campo.


11. la realidad es que hay un mundo, el de la tradición judeo-cristiana (con mi respeto a tal tradición), que ha llevado al mundo por unos derroteros que son los que son. Con muchos logros y muchos retrocesos; y que el mundo no es más oscuro que en la Edad Media es un hecho. Lo que ha ocurrido en Egipto es una Esperanza. También escribió Malraux un libro que tituló así.


12. Sí, es cierto, en el mundo musulmán hay riesgos importantes de integrismo islámico. El Islam es un mundo orgulloso que no comprende la causa de como ha sido doblegado; pues es como se siente. También tiene una indigencia ética reprochable. Lo que se reprocha a Occidente es la propensión que tiene a convertir su conciencia ética en herramientas de dominio. Existe una responsabilidad de Estados Unidos e Israel, eso es indudable. ¿Qué combate se está librando cuando un Sunní se pone al volante de un coche lleno de explosivos y lo hace estallar en un mercado Chií? En eso tienen una responsabilidad; como el cinismo con que Estados Unidos hundiera el país en la violencia.En el Islam no se entienden las cosas desde el punto de vista de países; que es un punto de vista moderno, creado y exportado desde Occidente. Ellos no tienen ese concepto. Hubo un momento que tuvieron la consideración de un “nacionalismo árabe”, pero que es una consideración de todo el Islam. Nasser fue la figura que los unió, hasta que perdió la legitimidad. El Islam entiende a sus líderes no al modo de las democracias occidentales, pero no por ello peor o mejor. Nasser perdió legitimidad por que tuvo un error en la Guerra de los seis Dias y se bajó los pantalones. Los siguiente líderes crecieron a la sombra de Nasser. Querían ser lo que él fue. Y ese el caso de Sadam Huseim; occidente ha hecho y deshecho en Oriente Próximo otorgando el derecho a la explotación de sus recursos petrolíferos a un puñado de jeques: buscando aliados a través de la realpolitik, de acuerdo a sus intereses. Los árabes pueden luchar por el agua de un pozo cuando la consideran suya y de todos. No son pacifistas. Tienen sus códigos morales. Si tu bebes agua de mi pozo, me lo expropias, yo te mato. El problema es una problema de fuerza para matar. Si el que expropia el pozo tiene más fuerza para matar roba pozo, mata sus dueños y ese recurso natural se lo de a quien el controle. De eso se han nutrido todas las satrapías de Oriente Próximo, del Mabreb; los problemas en el Líbano. Aquellos con más poder para matar han impuesto su orden allí, han delimitado con líneas los países, han controlado los recursos naturales…


13. Si, en el mundo musulmán también hay alguien que puede hacerlo; alguien que puede apretar un botón que ahce lanzar misiles nucleares: pero no fueron ellos quienes empezaron. Ellos nunca empiezan una guerra ni se meten el pozos de agua que no pertenezcan a su tribu. Si vas por el mundo metiéndote en pozos de agua ajenos, controlándolos, no esperes que no te salte en la cara. Pero sí, el mundo musulmán también precisa de un correctivo ético necesario para la convivencia mundial. ¿Pero quién se lo va a dar? … pues ellos mismos, como la lección moral que acabamos de recibir de Egipto


14. yo también guardo un tanto de optimismo, de esperanza. Pero es algo que trato de convencerme sin mucho convencimiento: estoy más cercano al pesimismo, no sé si lúcido. Pero comparto lo que dices.


15. Siendo la lapidación una tradición aberrante necesaria su abolición. Como necesario sería abolir el poder universal ejercido por uno solo de los países. Éste puede llamar a los bombardeos en casas de civiles como “daños colaterales”, al saqueo llamarlo shopping, y las violaciones practicarlas onerosamente en establecimientos especializados. A lo mejor la cosa ha cambiado: se asesina con menos frecuencia a los indígenas pero se los desprecia en bloque, que es la forma civilizada de la matanza. En todas las capitales de la miseria, los pobres llevan paquetes. No se separan de ellos: cuando se sientan, los colocan a su lado. ¿Que llevan? Todo: leña recogida en un parque, cortezas de pan, alambres recortados a una reja, recortes de tela. La miseria siempre tiene el aire de mudarse a cencerros tapados. Los norteamericanos no ven ni las casuchas bajas, ni los campesinos en armas, ni el mozo de cordel. Pero los mozos de cordel no tienen más que levantar la cabeza y ver el faro de Norteamérica. En todas las capitales de miseria, se escarba. Todos los días los pobres cavan, escudriñan, rebuscan… el resto de la población hace procesiones y reza por la paz; por cualquier paz. (SARTRE)


16. El crimen de Estado, o terrorismo de Estado es una invención de Occidente; así como la inmoralidad política, que quedó teorizada por Maquiavelo. La idea de Estado y la idea de naciones y nacionalidades son ideas de Occidente. Todo el Occcidente se nutre de una misma base ideológica y filosófica. La pacífica Suiza del siglo XX envió en el pasado a su guardia a causar toda clase de asesinatos y desmanes. Pero aún así el crimen lógico es una creación de occidente –entendiendo por occidente la tradición grecolatina y la conjunción judeocristiana- que consiste en matar y asesinar en el nombre de la bondad. Tanto los campos de concentración Nazis como los campos de Stalin se edificaron en el nombre del bien, igual que las cárceles de Guantánamo. El mundo musulmán va con atraso en todas estas fechorías a mansalva, pero eso no les quita un ápice de responsabilidad, como vengo afirmando; las expresiones categóricas tienen una base más firme de la que puede parecer, por más que huyamos de las abstracciones, 60 millones de muertos asesinados concentrados en pocos años; la muerte en el nombre del bien e industrialmente; solo se puede hablar de la civilización que ha creado el industrialismo: A poco que se piense las generalizaciones pueden parecer exageradas: hablamos de la Edad Media como un periodo oscuro, en tiempos de la ametralladoras y los helicópteros Apache; de las bombas de fragmentación, de la guerra química, y las ojivas nucleares; que solo la civilización Occidental a puesto en marcha, exportando del modelo; si la Yihad es también “crimen lógico” es una aseveración apreciable y posiblemente verdadera, pero también se puede pensar que surge como reacción, y, siendo grande su poder destructivo, nada como los aviones que teledirigen sus bombas a celebraciones y bodas y que, desde nuestras televisiones, nos causan un leve espanto.


17. Nunca hemos de justificar la inmoralidad de los medios, buscando los fines; teorizados ya en occidente, y que el Corán solo justifica en su interpretación amplia y abierta cuando sienten una agresión; en ningún momento he dicho que se haga un panegírico del mundo musulmán. Hacia el hay que hacer severas críticas y si he hablado de cómo sunníes y chiíes se asesinan entre sí; pero que occidente edificó el totalitarismo es cosa arrumbada: pero además, creó otras cosas, como el asesinato y el bombardeo en nombre de la democracia. Nunca me he sentido identificado con Sastre, que justificaba la violencia en término de que era la única salida a la que se les dejaba a muchos hombres y mujeres; al contrario, siempre he comulgado en mayor medida con Camus. Pero de ahí a pensar que la violencia que ejerce un hombre que se inmola contra unas torres es más bárbara que lanzar gases tóxicos contra poblaciones donde hay civiles; el problema es, una vez más, la falta de un tribunal internacional con autoridad moral que juzgue los crímenes de Estado, cometidos en este caso, por la única potencia planetaria. En la pacífica Suiza escribió Rousseau. Se decía que la Razón guiaba al pueblo. La invención, véanla o no muchos, del asesinato guiado por la Razón es una creación de aquí, solo de aquí, aplicada en Estados Unidos, sí, pero quien dice que no se gestó, entre otros muchos sitios, en Suiza, con el Contrato Social.


18.Como todo esto es cuestión de interpretación, de opinión y de reflexión, en un debate que es muy interesante, pues trata de los tremendos desajustes del mundo en esta segunda década del siglo XXI que se inicia. Si miramos al pasado el asunto se presenta tenebroso para el futuro.

19. La religión en el Islam no se entromete en la vida de los ciudadanos, los ciudadanos llevan el Islam en su vida. Es dificil de entender: pero por eso mismo en el Islam la política no se subordina a la religión, como ocurre aquí, sino que es la religión la que se subordina a la política. No llegaremos a comprender el mundo musulman si no compredemos que ellos en naturaleza son pacíficos, que históricamente la política arrasó a la religión – en vez de lo que sucedió aquí: que la religión arrasó la política y , a su vez, la política arrasó la religión; siendo el continente que más asesinatos a cometido por metro cuadrado en el mundo; y riánse de los integristas -. No comprendemos que la religión es algo individual y personal, que ellos interpretan el Corán en función a como se les trate, y pueden ser rica, o bien puede ser reaccionaria en función de si se les pisotea o no.

20. Califa tienen un significa, o es parecido, a heredero. Una de las diferencias -parecidos entre el Islam y el Cristianismo se sitúa en la dicotomía entre emperadores-papas y entre califas-sultanes. Unos eran la autoridad política y otros la autoridad espiritual. Lo que pasaba entre Roma y Bagdad y su pulso entre esas fuerzas de autoridad en el largo medioevo son de similares características entre poder religioso y poder político. El poder político, como digo, es Emperador-Sultán. El poder religioso es del Papa-Califa. Mientras el sucesor del Trono de San Pedro consiguió mantener el poder espiritual, el sucesor del Profeta no lo consiguió. Enfrentados el poder político y militar del sultán, los califas sufrieron una derrota tras otra; los despojaron de todas sus prerrogativas y quedaron si autonomía para actuar; y llegó un día, en el siglo XVI, en que el sultán otomano “anexionó” sin más el titulo de Califa, hasta que en 1922 Kemal Atürk decidió volver a separarlo y, seis meses después, abolir esa institución. En Occidente los Papas conservaron el poder religioso. En cambio, en el islam el poder político asfixiaba a la autoridad religiosa, que no intervenía en política. Fue precisamente ese predominio de lo político lo que hizo que lo religioso se propagó profusamente en el tejido social. Es lo que nos cuesta entender en occidente, desde nuestro etnocentrismo; incapaz de ponerse en la posición del otro, en este caso el Islam donde la religión siempre se ha subordinado a la política, cosa contraria al cristianismo, donde la política se ha subordinado a la religión. De todas formas, con qué cara tan pancha nos quedamos en occidente llamando integristas a los musulmanes mientras somos invitados a sentarnos en sus alfombras de beduinos, por poner el caso: ellos se nos quedarán mirando con cara cercana a la incredulidad. No señor occidental, mírese el ombligo: que yo creo que no lo hace. Y tú, que sabes de Historia más que yo, puedes echar un vistazo a lo que tenemos detrás de nuestras espaldas: no se ha asesinado con más lógica que en Occidente. Os lo digo, no comprendemos al Islam; por suerte el papel de la mujer puede cambiar allí, lo que aquí era una realidad hace nada. Que sí, que dilapidan mujeres. Pues el que esté libre de pecado que tire el primer Obús.

21.-Es que el tema de las religiones en el mundo es algo demasiado complejo y complicado como para no intentar comprender su médula; la facilidad con que las religiones se enseñan, se incorporan, a la más tierna edad, y pasan a formar parte del ser de una persona es una realidad que no podemos pasar por alto. Para los que hemos reflexionado sobre Dios, y somos agnósticos o ateos, en mi caso agnósticos, nos cuesta comprender – bueno, comprender no es la palabra- como la religión llega a incorporar a su seno a miles de millones de personas. La religión es un fenómeno que no podemos tratar con desdén, debido a su tremenda fuerza; sobre cómo ésta cala en el ser humano es un fenómeno que han estudiado antropólogos y filósofos, y no es fácil, diría, que imposible, erradicarla de lo humano. La reflexión sobre la ausencia de Dios genera un vacío existencial que para un gran número de personas les genera una auténtica sensación de pavor, tan grande, que les resulta inconcebible una existencia sin Dios. Y eso debemos comprenderlo. Lo que no se puede comprender es la falta de moralidad: y en eso los USA se llevan la palma. La actuación moral es siempre la que lleva la razón, y el principal antídoto contra el oscurantismo. La actuación inmoral es el caldo de cultivo, en sentido contrario.

22.-Que haya excepción en Irán no quiere decir que la cultura musulmana subordine la política a la religión. El caso de Irán es una más de las situaciones que se dan en oriente medio como consecuencia de que el arbitrio moral del mundo lo ejerza una sola de las naciones del planeta. La cultura islámica subordina la religión a la política desde lo ancho y largo de toda su historia, o hace falta recordad que “los califas” nunca tuvieron en la vida el contrapoder suficiente frente a sultanes, a visires o a comandantes militares. Los califas siempre han estado muy desvalidos y siempre subordinados. Sabes lo que nos ocurre: que no conocemos ni al islam, ni a su cultura, ni a su historia. Yo no digo que hayas asociado islam con integrismo, pero solo la insinuación de que lo que ocurre hoy día degenere en islamismo radical, permite que te lo diga, es algo característico de nuestro etnocentrismo occidental. Por qué crees que Mubarak está echando los perros a la calle, pues porque está tratando de levantar al islamismo radical, frente a la legitimidad que precisan los gobernantes en el islam, en contra suya: y obtener el apoyo de sus valedores: Occidente. Y Occidente… jodo con Occidente. O es que no nos acordamos de lo que fue el colonialismo. Creemos que la democracias occidentales son algo solo nuestro, de nuestra cultura, y vamos por el mundo como un elefante en una cacharrería. Voy a decir algo que puede parecer fuerte, pero no lo es. Antes de la democracia está la moralidad. Y las democracias de occidente llevan años yendo por el mundo con una superioridad que no es de recibo. Nos sorprendemos por el 11-s o el 11-m, como si en nuestra civilización cristiana no nos hubieran enseñado que se recoge lo que se siembra. La palabra radical es como la palabra caridad, ambas tienen una estrecha relación con otra que se llama justicia. Siembra justicia y no recogerás tempestades, que es otra enseñanza cristiana; vamos por el mundo con un embudo, donde lo grande es para mí y lo chico para ti. Y el demócrata con sus aviones, y sus kilotones de bombas defendiendo sus intereses. Sembrando de ignonimia el mundo debido a nuestro desconocimiento total de la civilización musulmana.


22.- Parecía que la estrategia de Mubarak es la de sacar sus partidarios a la calle debido a que el Ejercito no se decanta y ha optado por el continuismo , mala cosa. Está claro que en todo el mundo musulmán al sombra de Nasser siempre acompaña. La cultura musulmana es una gran cultura y muy sabia, lo que me preocupa es el eurocentrismo y la incapacidad de comprender que se tiene en occidente de la maravillosa y variada riqueza cultural del islam. Los que piensan que todo ella es integrista es que no la conocen ni lo más mínimo. Nasser fue, durante poco tiempo, el auténtico guía con el que sueñan ser todos aquellos que se encuentran en el Poder en el mundo musulmán. El choque de civilizaciones es cuento chino creado por quienes tienen interés de imponer una visión única en el mundo. El islam consiste en una civilización que interpreta el Corán según los vaivenes históricos, pues puede ser más progresista o más reaccionario dependiendo de la actitud que frente a él tenga el resto del mundo. Eso es debido a que El Corán insiste en una reflexión individual frente a Dios y la subordinación de la religión a la política, frente a lo que comúnmente ser cree. No hay una institución eclesial que dicte un dogma que permita un progreso, o un retroceso. Evoluciona o involuciona según la percepción que el islam tenga de sí mismo y de si se siente pisoteado o no. Y hemos de decirlo: el Islam se sintió pisoteado, y se siente cada día. Éstos mandatarios colocados con la aquiescencia de occidente no tienen legitimidad para ellos. Si la revuelta no se resuelve de forma pacífica es como aparecerá el integrismo, y flaco favor está haciendo Mubarak en estos precisos momentos. Entender el sistema de legitimidades en el islam es la única forma de entender lo que está pasando. Y estos tipos no tienen legitimidad por ser puestos y mantenidos por Occidente, léase Estados Unidos de Norteamérica. Las revueltas han tenido una forma pacífica porque la población está mucho más informada y formada que nunca. Quien se crea que el islam es integrista es que ni lo conoce, ni se mira al espejo el ombligo.








viernes, 11 de febrero de 2011

Señor Gary Moore. Empty Rooms.



Mi habitación desde antes de ayer está un poco más vacía.

lunes, 7 de febrero de 2011

La serie 14 de abril, La República. Que sea una telenovela no implica su falta palmaria de rigor histórico

Cuando las cosas se hacen bien:





Cuando las cosas se hacen mal:

La telenovela que está emitiendo TVE bajo el título 14 de abril, La República, precisa de unas aclaraciones. En primer lugar hay que señalar que la serie es, no pidamos más, una telenovela. Su estructura fílmica, por tanto, está de acuerdo a tal formato televisivo visual. Ahora bien, habida cuenta que el relato se ambienta en un periodo histórico de particular transcendencia histórica, lo menos que se podía hacer era documentarse fielmente sobre los hechos históricos en los que se desenvuelve la acción. Aún son muchas las consecuencias derivadas de aquellos años y la posterior Guerra Civil Española que perduran como para que el tratamiento no se haga con el respeto que merece: Memoria Histórica, Fosas, Juez Garzón... así como las interpretaciones y reinterpretaciones nunca zanjado que sobre el periodo se hace. Es por ello que, al menos, y que sea una telenovela no lo excusa, se haga un relato lo más aproximado a los hechos. Las intenciones fílmicas son buenas, rizando el rizo pues la comparanza es excesiva, pues intenta lograr efecto cinematográfico (la fotografía por ejemplo), pero no hay más cera que la que arde, y una telenovela es una telenovela: algunas escenas del el conflicto social se encuadran a modelos ya conocidos, como Novecento, e incluso el ambiente de entreguerras que en ocasiones recuerdan al expresionismo, como las escenas del cabaret. Otra cosa es el engaño manifiesto que se hace al espectador sobre los sucesos históricos, habida cuenta que un numeroso grupo espectador es el que conoció la dictadura de Franco, la transición, el gobierno del PSOE, y el Gobierno del PP, pero que sobre la República habitualmente lo que conoce, tal y como le han llegado, son los mitos y las interpretaciones diferentes, generalmente muy sesgadas. Se puede decir que no está dirigida a un público en verdad conocedor de la época histórica relatada, que siente interés por la misma, y al que es fácil el engaño. El público, tal vez, no pedirá más; sin embargo, la responsabilidad sobre la narración histórica es necesaria, como vengo diciendo, por su actualidad. Y no sirve un contexto más o menos histórico para una época como La república. Precisa que lo que se cuente esté, al menos, hilvanado y fundamentado. No todo el público español es un niño de teta que le vale lo mismo ocho que ochenta, ni a todos gusta que se trate al amplio espectro de población que la ve como analfabetos funcionales. Al contrario, se exige rigor. Y eso es, precisamente, de lo que adolece la serie. La excusa de que es una telenovela no es suficiente. Si han decidido entrar en el periodo, los directivos tienen que ser responsables de lo que hacen. Y no nos vale, que todo vale. Pues suficientes mentiras hemos tenido que padecer en este país. La ausencia de rigor expositivo es una tacha de muy difícil perdón, así como la confusión de hechos históricos y sociales. Es cierto que la II república tiene sus dificultades narrativas, pero fácil hubiera sido escribir el guión de acuerdo a la evolución histórica del periodo, y no el cambalache confuso que han montado, imposible de saber en qué momento real se encuentran. Pues la actitudes de los personajes varían mucho en el corto pero intenso periodo de la República. Por lo pronto se ha de señalar, entre cientos de cosas en las que no puedo entrar, el maniqueísmo y la simplicidad con la que se narra el conflicto social. Con dos malos muy malos: el terrateniente que no quiere sembrar y el anarquista que va encendiendo los ánimos. Ni una referencia al papel de la UGT en el campo. Una masa amorfa de jornaleros que se deja embaucar por un anarquista. !Venga hombre!. Ya tenemos los culpables: los anarquistas, los terratenientes y los conspiradores. Solo aparecen como nombres de organizaciones políticas PSOE y CNT. Y tan panchos. Y lo hechos se encadenan sin una base política real, una confusión hecha adrede para que la gente siga sabiendo tan poco como sabía antes, y le quede claro que el PSOE era un partido democrático, que propugnaba el voto femenino. Pues no. La confusión en los carteles, con "muerte a los rojos" y referencias al "Frente Popular", y otro pidiendo amnistía a los presos, junto con un posible atentado a Alcalá Zamora, una conspiración de militares confusa ¿Cuál es? ¿la Sanjurjada?, sin referencia a los gobiernos de turno, para que sea más difícil precisar en qué momento se está. Pues no miren, si hay que hacer un contexto histórico, el contexto debe más ser preciso. Nada sabemos de la CEDA, ni si la familia pertenece al Partido Agrario, que es lo más plausible. Ni una casa del pueblo, ni un periódico obrero, ni un discurso de izquierda republicana; por no hablar del papel del PSOE, como el más democrático de los partidos de la república. Pues mire, otra vez: no. Nada de la división del PSOE, ni de su bolchevización. Hecho fundamental para entender el contexto narrado, así como su conflicto con el sindicato anarquista en el campo; pero en especial de la afiliación ugetista. En fin un pastiche que no es de recibo. Además, para las pocas referencia a la política real, una mentira: el PSOE era contrario al voto femenino en su mayoría. Por cierto, su actitud durante toda la república fue casi tan deplorable como la de Lerroux. Al menos la CEDA se sabía lo que era; ¿pero el PSOE? El PSOE tenía unas divisiones internas tan fuertes que les convertían en incapaces políticos. Así que no hace falta que nos muestren al anarquista con la chaqueta de cuero, ni la simplicidad con la que está narrado el conflicto social: El campo español sabía muy bien que se jugaba y las ideas que había en él ya venían de lejos. Si se cuenta eso, bien podía contarse como el PSOE se bolcheviza, así como se organizan las huelgas. ¿Por qué no hay personajes de la industria? ¿Ni obreros de la ciudad?... más aún, algunos personajes simplones... "las criadas" de la casa... el 18 de julio iban a salir a la calle con fusiles. Vale, vale, que es una telenovela, que no se pude pedir peras a un Olmo...pues que no se hubiera metido en el berenjenal...

miércoles, 2 de febrero de 2011

Egipto y el Islam: ¿Integrismo o legitimidades?





Moralidad Norteamericana e Integrismo Islámico




No se ha entendido del todo la naturaleza del integrismo islámico. Resulta que ese integrismo partía, en las en la segunda mitad del siglo XX, de ideologías marxistas-leninistas que se expandieron durante la Guerra Fría en el mundo musulmán. Y caído el muro el integrismo se transforma en “islámico”, ultra religioso. La geopolítica mundial está dictada por un solo país, Estados Unidos, que quita y pone gobiernos, que provoca guerras, que pone, depone y dispone una moral basada en ser la potencia armada más poderosa del planeta. No será que el integrismo más integral es el de aquel que tiene una sartén más grande: es por ello que ahora tenemos miedo a los integristas, a los islamistas. En vez de tener miedo, y mucho, a quien de veras juzga y resuelve a su criterio, simplemente, por tener acopio de la Fuerza más brutal del planeta…. ¿No se resolverían mejor los problemas del mundo en una asamblea planetaria y que bajo el auspicio de dicha asamblea estuviera el control de todas las organizaciones financieras, ejércitos y fuentes de energía que son acervo de la humanidad y no de unos cuantos?… ¿A quién llamamos integristas ?. ¿Con que moralidad se planta occidente, o más en concreto, Estados Unidos, planteando la radicalidad de un islamismo? Un islamismo que ha creado, formado, alimentado y mantenido él mismo, creando situaciones de inmoralidad manifiesta por todo el mundo. Por ahora los cambios que se propugnan no aparecen los integristas, sin embargo, sí que hay una nación ultra poderosa que se salta a la torera la moralidad mundial cuando eso beneficia a sus intereses. El Corán dice: “La tinta del sabio vale más que la sangre del mártir” o “Los sabios son los herederos de los profetas” o ”Buscad conocimiento, hasta en China si hace falta”; “Estudiad desde la cuna hasta la tumba”. En el Talmud encontramos esta idea: “Al mundo sólo lo mantiene el aliento de los niños que estudian.” Parece que la estrategia de Mubarak es la de sacar sus partidarios a la calle debido a que el Ejercito no se decanta y ha optado por el continuismo , mala cosa.



Etnocentrismo Occidental y legitimidades



Parece claro que en todo el mundo musulmán la sombra de Nasser siempre acompaña. La cultura musulmana es una gran cultura y muy sabia, lo preocupante es el etnocentrismo occidental, de base cristiana, y la incapacidad de comprender que se tiene en occidente de la maravillosa y variada riqueza cultural del islam. Los que piensan que todo ella es integrista es que no la conocen ni lo más mínimo. Nasser fue, durante poco tiempo, el auténtico guía con el que sueñan ser todos aquellos que se encuentran en el Poder en el mundo musulmán. El choque de civilizaciones es cuento chino creado por quienes tienen interés de imponer una visión única en el mundo. El islam consiste en una civilización que interpreta el Corán según los vaivenes históricos, pues puede ser más progresista o más reaccionario dependiendo de la actitud que frente a él tenga el resto del mundo. Eso es debido a que El Corán insiste en una reflexión individual frente a Dios y la subordinación de la religión a la política, frente a lo que comúnmente ser cree. No hay una institución eclesial que dicte un dogma que permita un progreso, o un retroceso. Evoluciona o involuciona según la percepción que el islam tenga de sí mismo y de si se siente pisoteado o no. Y hemos de decirlo: el Islam se sintió pisoteado, ninguneado y se siente cada día. La legitimidad de sus mandatarios depende de si éstos hacen algo para levantar una moral que sienten ninguneada. En todo caso, eso es lo que hace que el integrismo islámico esté calando del modo que lo hace, al igual que más atrás triunfaban los grupos marxistas-leninistas. Éstos mandatarios colocados con la aquiescencia de occidente no tienen legitimidad para ellos. Si la revuelta no se resuelve de forma pacífica es como aparecerá el integrismo, y flaco favor está haciendo Mubarak en estos precisos momentos, porque la sociedad islámica quiere la paz y la convivencia, pero no permite que se les tome por parte de Occidente de la forma que se les está tomando. Entender el sistema de legitimidades en el islam es la única forma de entender lo que está pasando. Estos tipos no tienen legitimidad por ser puestos y mantenidos por Occidente, léase Estados Unidos de Norteamérica. Las revueltas han tenido una forma pacífica porque la población está mucho más informada y formada que nunca. Quien se crea que el islam es integrista es que ni lo conoce, ni se mira al espejo el ombligo.



Excepción en Irán; subordinación de la religión a la política y no al revés, como pasa en Europa. Antes de la democracia se sitúa la moralidad



Que haya excepción en Irán de subordinación de la política a la religión no quiere decir que la cultura musulmana sea así. El caso de Irán es una más de las situaciones que se dan en oriente medio como consecuencia de que el arbitrio moral del mundo lo ejerza una sola de las naciones del planeta. La cultura islámica subordina la religión a la política desde lo ancho y largo de toda su historia, o recordemos que “los califas” nunca tuvieron en la vida el contrapoder suficiente frente a sultanes, a visires o a comandantes militares. Los califas siempre han estado muy desvalidos y siempre subordinados. Sabes lo que nos ocurre: que no conocemos ni al islam, ni a su cultura, ni a su historia. Sólo la insinuación de que lo que ocurre hoy día degenere en islamismo radical, como se está haciendo en los medios de la derecha, es algo característico de nuestro etnocentrismo occidental. Mubarak está echando los perros a la calle porque está tratando de levantar al islamismo radical en contra suya para que actúen, frente a la legitimidad que precisan los gobernantes en el islam y que él no tiene y obtener así el apoyo de sus valedores: Occidente. Y Occidente… ¿Quién o qué es Occidente?. ¿ No nos acordamos de lo que fue el colonialismo?. Creemos que la democracias occidentales son algo solo nuestro, de nuestra cultura: Sin embargo va por el mundo como un elefante en una cacharrería. Antes de la democracia está la moralidad. Y las democracias de occidente llevan años yendo por el mundo con una superioridad que no es de recibo. Nos sorprendemos por el 11-s o el 11-m, como si en nuestra civilización cristiana no nos hubieran enseñado que se recoge lo que se siembra. La palabra radical es como la palabra caridad, ambas tienen una estrecha relación con otra que se llama justicia. Siembra justicia y no recogerás tempestades, que es otra enseñanza cristiana; Occidente va por el mundo con un embudo, donde lo grande es para mí y lo chico para ti. Y el demócrata con sus aviones, y sus kilotones de bombas defendiendo sus intereses. Sembrando de ignominia por el mundo.



Entendimiento del hecho religioso



El tema de las religiones en el mundo es algo demasiado complejo y complicado como para no intentar comprender su médula; la facilidad con que las religiones se enseñan, se incorporan, a la más tierna edad, y pasan a formar parte del ser de una persona es una realidad que no podemos pasar por alto. Para los que hemos reflexionado sobre Dios, y somos agnósticos o ateos, en mi caso agnóstico, nos cuesta comprender – bueno, comprender no es la palabra- como la religión llega a incorporar a su seno a miles de millones de personas. La religión es un fenómeno que no podemos tratar con desdén, debido a su tremenda fuerza; sobre cómo ésta cala en el ser humano es un fenómeno que han estudiado antropólogos y filósofos, y no es fácil, diría, que imposible, erradicarla de lo humano. La reflexión sobre la ausencia de Dios genera un vacío existencial que para un gran número de personas les genera una auténtica sensación de pavor, tan grande, que les resulta inconcebible una existencia sin Dios. Y eso debemos comprenderlo. Lo que no se puede comprender es la falta de moralidad: y en eso los USA se llevan la palma. La actuación moral es siempre la que lleva la razón, y el principal antídoto contra el oscurantismo. La actuación inmoral es el caldo de cultivo, en sentido contrario.



Diferencias-similitudes Islam- Cristianismo. El que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Una de las diferencias -parecidos entre el Islam y el Cristianismo se sitúa en la dicotomía entre emperadores-papas y entre califas-sultanes. Unos eran la autoridad política y otros la autoridad espiritual. Lo que pasaba en Roma y Bagdad y su pulso entre esas fuerzas de autoridad en el largo medioevo son de similares características entre poder religioso y poder político. El poder político, como digo, es Emperador-Sultán. El poder religioso es del Papa-Califa. Mientras el sucesor del Trono de San Pedro consiguió mantener el poder espiritual, el sucesor del Profeta no lo consiguió. Enfrentados el poder político y militar del sultán, los califas sufrieron una derrota tras otra; los despojaron de todas sus prerrogativas y quedaron si autonomía para actuar; y llegó un día, en el siglo XVI, en que el sultán otomano “anexionó” sin más el titulo de Califa, hasta que en 1922 Kemal Atürk decidió volver a separarlo y, seis meses después, abolir esa institución. En Occidente los Papas conservaron el poder religioso. En cambio, en el islam el poder político asfixiaba a la autoridad religiosa, que no intervenía en política. Fue precisamente ese predominio de lo político lo que hizo que lo religioso se propagó profusamente en el tejido social. Es lo que nos cuesta entender en occidente, desde nuestro etnocentrismo; incapaz de ponerse en la posición del otro, en este caso el Islam donde la religión siempre se ha subordinado a la política, cosa contraria al cristianismo, donde la política se ha subordinado a la religión. De todas formas, con qué cara tan pancha nos quedamos en occidente llamando integristas a los musulmanes mientras somos invitados a sentarnos en sus alfombras de beduinos, por poner el caso: ellos se nos quedarán mirando con cara cercana a la incredulidad. No señor occidental, mírese el ombligo: que yo creo que no lo hace. Y tú, que sabes de Historia más que yo, puedes echar un vistazo a lo que tenemos detrás de nuestras espaldas: no se ha asesinado con más lógica que en Occidente. Os lo digo, no comprendemos al Islam; por suerte el papel de la mujer puede cambiar allí, lo que aquí era una realidad hace nada. Que sí, que dilapidan mujeres. Pues el que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Antropologías culturales de Occidente y el Oriente musulmán. Necesidad de un análisis epic y emic en ambos casos.



La religión en el Islam no se entromete en la vida de los ciudadanos, los ciudadanos llevan el Islam en su vida. Es difícil de entender: pero por eso mismo en el Islam la política no se subordina a la religión, como ocurre aquí, sino que es la religión la que se subordina a la política. No llegaremos a comprender el mundo musulmán si no comprendemos que ellos en naturaleza son pacíficos, que históricamente la política arrasó a la religión – en vez de lo que sucedió aquí: que la religión arrasó la política y , a su vez, la política arrasó la religión; siendo el continente que más asesinatos a cometido por metro cuadrado en el mundo; y ríanse de los integristas -. No comprendemos que la religión es algo individual y personal, que ellos interpretan el Corán en función a como se les trate, y pueden ser rica, o bien puede ser reaccionaria en función de si se les pisotea o no; allí dilapidan a una mujer de vez en cuando, aquí las cortamos el cuello día si y día también. Dirás que allí es en escarnio público y por eso el crimen es más grave; pero aquí no nos quedamos mancos, allí las dilapidan entre todos, aquí el marido se vale solo. Un musulmán nunca asesinaría a una mujer, ni aunque le ponga los cuernos. Antes la denuncia. Aquí la cortan el cuello, la atropellan con un coche, la queman, le abren la cabeza con un martillo, la tiran por una ventana. Diríais que allí son muchos los que matan a una, y aquí que es uno que mata una a una. Pero como el anuncio: tacita a tacita y país a país. Un musulmán no mataría nunca si el Corán no se lo permite: no iría al cielo. Es necesario una análisis emic y etic en ambos casos, y las sorpresas serían muchas.

domingo, 30 de enero de 2011

Volver a Marx

 Del mismo modo que sin los mercantilistas del siglo XVI y XVII y los fisiócratas de Quesnay no existiría Adam Smith, sin este no existiría David Ricardo. Y sin David Ricardo no habría Marx y su teoría del valor del trabajo. La genealogía de la economía política es algo que ya está muy discutido, y no hacen falta más aclaraciones. La superación de la ideología liberal por una ideología socialista no implica la destrucción de lo que el liberalismo tuvo de emancipador para el hombre; esta es una cosa que aún les cuesta comprender a algunos, que pasaron por la historia como un elefante en una cacharrería, sin comprender mínimamente lo que el ser humano es. El mal moral que para la izquierda humanista, social, liberal y democrática ha provocado es poco menos que indecente, y pocas son las razones que han dado aún como para decirles: pues sí, “teníais razón”, tanto en la práctica política como en su reflexión. Solo tienen que hacer una cosa: convénceme. Claro es reconocer que Marx interpuso una severa reflexión del mundo y la realidad que percibía. Que la libertad que describían los manuales de economía clásica y la escuela británica tenían importantes tachas, pero de ahí a destruir todo el pensamiento liberal va un trecho largo; pues la realidad que él observaba es una realidad creada y nacida del iluminismo. Recordemos que Marx leía profusamente con su padre las obras de Voltaire y Leibtnitz, de Rosseau, de Locke y de Lessing. La base sobre la que se sustenta Marx es la Ilustración y, sobre ella, la reformula con la intención de superarla. Superación significa mejoría, no depauperación: significa en Marx una esperanza de mundo mejor. En Marx no hay terrorismo de estado, ni revolucionarismo para mentes estrechas. En Marx hay deseos de un Estado democrático, y de un mundo posterior que también habría de evolucionar hacia mejores metas de solidaridad humana. Esa era la esperanza, fundamentada en un determinismo histórico inapelable: el camino hacia la libertad absoluta, que no es otra que liberarlo de sus determinaciones materiales. Yo al menos lo veo como una esperanza en una sociedad mejor, de justicia y de Derecho, de asamblea planetaria y de respeto a la diversidad mundial; y freno a la propiedad que avasalla, que mata, que destruye, que aniquila, que destroza. Freno a la propiedad inmoral. ¿Freno a toda propiedad? No, solo a la inmoral. A las grandes riquezas en manos de unos pocos que deciden como y cuando han  de quebrar Estados sin la participación de la ciudadanía; respeto a los patrimonios espirituales de la humanidad, cuales son todas las religiones, en una organización moral planetaria donde se debatan todos y cada uno de los bienes que la sociedad tiene, en un ambiente de razones y respeto, y cuyo interés sea el interés del planeta: de la civilización humana. No aprenderemos hasta que esto último un haya calado en la más honda de las convicciones de cada uno de los humanos. Eso, y no otra cosa, es el socialismo. Y hacia eso debe organizarse y para eso debe de prepararse: ese tiene que ser su objetivo de gobierno. Compuesto por un comité de sabios humanistas que se sitúen en la crema de la intelectualidad moral, y que cuando hablen, argumenten, y cuando expliquen, persuadan y cuando traten de convencer, respeten y no insulten. Y de ellos se tienen que nutrir toda las organizaciones que crean en un mundo mejor organizado y sirvan de guía y allanen el camino hacia ese mundo. Porque todo movimiento necesita de líderes, pero de líderes morales cuyo objetivo sea la convivencia cívica y el debate sosegado. El mundo va demasiado deprisa. No hace falta que vaya tan rápido. No hace falta que vivamos en un tren expreso: de eso se darán cuenta solamente cuando ese tren haya descarrilado. Que es lo que esperaba Marx, sin necesidad de dinamiteros. Porque el que pone dinamita, ha subvertido sus principios. Ese fue del descarrío de una parte de la izquierda y de la que no podemos sustraernos. En  el fondo último, otra vez, se encuentra el debate sobre la propiedad. Y aquí una buena respuesta es la que escribí en otra ocasión: propiedad estatal del poder económico fundamental: que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, con los carburantes incluidos, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. No esperemos que esto se nos entregue a la humanidad por bien de la humanidad. Que de ahí surgen las tesis revolucionarias, y de ellas no se han obtenido más que descalabros, pues los propietarios no van a andarse con zarandajas -es lo que se llamó fascismo-. El triunfo, para lograr un mundo mejor, empieza con un triunfo moral. Al mundo no le va a quedar otra alternativa si no quiere perecer. De eso, o se dan cuenta, y cuando no haya nada que defender, quizá haya una pequeña posibilidad.  Pensando de un modo optimista: Marx es la esperanza. Cambiando la palabra proletariado, que ha quedado anticuada, por la aún más vieja, pero con nuevas connotaciones, de ciudadanos y ciudadanía: ciudadanos planetarios. Como afirmaba los cambios se producen por cambios materiales. Pero estamos asistiendo a un cambio esencial, cual es el de la información dispuesta en una “aldea global”. Eso por un lado. El otro cambio es que las economías de países superpoblados y pobres están copiando el modelo de occidente. Las revoluciones del norte de áfrica exigen las libertades y bienes materiales del norte. Esto es: copia del el modelo de vida y económico del occidente, que no es compatible con la vida en el planeta, pero que significa una evolución de cajón. Un mundo sin satrapías ni tiranías, una democracia global, es lo que tiene de nuevo la relectura de Marx para estos comienzos de milenio, de lo que tiene de Esperanza. Marx era un filósofo que analiza la realidad con las herramientas filosóficas de su tiempo y con los hechos que observa en el XIX. Está claro que el marxismo ha evolucionado muy mucho, y ahí tenemos el marxismo en Sartre, y su crítica a la razón dialéctica, o a Castoriadis, o a muchos otros.  No considero que sea una ciencia, tal y como hoy se la entiende; pero si es un buena herramienta de esperanza para conseguir un mundo mejor. Y hay que cogerlo como lo que es: una filosofía, un análisis filosófico del hombre, y un ansia de libertad total. El hombre es mucho más que un homo oeconómicus o un homo faber. Tratar con desdén a Marx es una actitud característica de aquellos que tienen una menguada aptitud mental, al igual que entronizarlo con un Dios del pensamiento. Hay que analizarlo como lo que es: un gran pensador, un gran filósofo. Y es el momento de traerlo a colación a día como el de hoy y a momentos como el actual: con grandes desajustes en el mundo y las economías de Asia copiando el modelo actual. Los Estados Unidos de Norteamerica ya están percibiendo los graves problemas a los que se enfrenta: en la primera década del siglo quisieron, debido a su inmenso poder, crear la ilusión de que lo que había era un enfrentamiento entre occidente cristiano y el oriente musulmán. Pero eso hoy ya no cuela. Lo que hay es una universalización del modelo de producción capitalista: el capitalismo desbocado. A lo que se enfrenta el planeta es a un modelo de civilización planetaria que nació con el mundo cartesiano y el descubrimiento de América. Y eso se ha expandido a todo el mundo, haciendo desaparecer etnias y grupos locales, haciendo desaparecer a los pequeños alfareros, como en la fábula de Saramago escrita en la Caverna.  La antropología humana es demasiado compleja, pero no es algo que no se pueda comprender. ¿Quien salvará a este planeta? Hemos de coger lo bueno de la teoría liberal, en lo que añadió a su estudio de la libertad, el Derecho, los límites al poder, y sumarlo a los principios de la evolución histórica que estudió Marx. Esto escribió Bertrand Russell, que son ideas todas de un socialista liberal, desarrollado en su “Elogio a la Ociosidad” y problemas a enfrentarse, y los análisis que de ellos hace: 1.- La quiebra del beneficio como motivación; 2.- Posibilidad de Ocio; 3.- Inseguridad económica; 3.- Los ricos sin trabajo. 4.- Educación. 6.- La emancipación de la mujer y el bienestar de los niños. 7.- Arte. 8.- Servicios públicos improductivos. Como afirma, Russell: Empecemos por una definición de socialismo. La definición debe comprender dos partes: la económica y la política. La parte económica consiste en la propiedad estatal del poder económico fundamental que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. La parte política requiere que el poder político será fundamentalmente democrático.

Todo ello con un gobierno mundial de carácter ético.

No es un evolución histórica: es una necesidad racional para retrasar desaparición del planeta. Hasta que la razón humana no haya comprendido eso, no habrá revolución. Y son los cerebros todos los que han de reformarse.

 A día de hoy la recepción de Marx se debe hacer con una referencia planetaria a un gobierno mundial: pero eso, si ocurre, ocurrirá cuando Estados Unidos pierda su hegemonía mundial y toda la civilización planetaria esté al borde del colapso. Y es que el capitalismo se va a ir de las manos, es una cosa que parece obvia. Yo creo que solo hay una solución: un socialismo liberal con gobierno mundial.

Al capitalismo se le ha desbocado la máquina productiva; precisamente el enfrentamiento durante la Guerra Fría en dos bloques fue lo que hizo fue retrasar el proceso que Marx explicaba. Una vez que cayó el muro de Berlín se ha vuelto a acelerar el proceso, de ahí que surgieran “los neoliberales” que han sido lo de toda la vida. El problema al que se enfrenta el mundo actual es que lo que antes era el “mundo colonial” y que se rebautizó como “tercer mundo” en la década de los 60 y 70 están “copiando” el modelo de occidente. De ahí que India y China, los más superpoblados países de ese mundo ex-colonial, y parte de Asia, y parte del mundo árabe occidentalizado, que es casi todo él - unido a un fuerte anti-occidentalismo, aunque parezca una contradicción- quieren copiar el modelo capitalista burgués. Nunca Marx ha estado más presente que nunca en este comienzo de milenio.  El problema de la izquierda, y por eso va sin rumbo, es que no vuelve a recoger al Marx en el punto en que éste se quedó y elaborar una teoría política que aprovechase la teoría liberal en lo que tiene de bueno para superarla en valores de convivencia cívica en el mundo. O eso o la barbarie. El problema aparece porque no hay un verdadera teoría que explicite cuáles son sus objetivos políticos y organización de la convivencia mundial. De eso Marx dijo poco; otro problema es que las experiencias de socialismo real han tenido que competir productivamente con las economías de mercado, tergiversando el problema, cual es la producción. Si ambos sistemas son culturas de trabajo y producción y mercancía estamos en las mismas. El problema es un problema cívico, moral y político del gobierno mundial. Una asamblea mundial y un cambio de valores sobre lo que el ser humano puede llegar a ser y cuáles son sus necesidades es la única manera de retrasar el eclipse de la humanidad sobre el planeta.

miércoles, 26 de enero de 2011

Nubes bajo mis pies

Con cuatro horas de trabajo al día el ser humano podría crear bienes y servicios para que nadie tuviera necesidades vitales. Siempre hay que tener presente el Elogio de la ociosidad. El mundo moderno que creó la burguesía no tiene ni pies ni cabeza, ni es razonable. El Valle es una obra de arte, pues en parte es dado y en parte es creado; no nació de la nada, sino del trabajo y el sudor: como el poema de los olivos de Jaén son los cerezos. En este sistema de explotación capitalista de la riqueza nada se hace sin dinero. La gentes miran el paisaje y los alojamientos rurales obtienen pingues beneficios, las casas proliferan por las laderas, cubriendo de ladrillo lo que antaño fueron árboles. Fue Castoriadis quien planteó la disyuntiva entre socialismo o barbarie. En el Valle, como en otros sitios, se ha optado por la barbarie.

Ya nos está pasando factura. Hoy hace frío. Subir a la Sierra es un peligro. Solo en la cumbre miro el paisaje helado. Lo que admiro es bello. Las brumas de la mañana bajo mis pies, y un sol tímido que no calienta. Una soledad entre riscos que me recuerdan un poco a Zaratustra. Y pienso en el mundo. Un mundo que se tambalea, que gime, que se abre partiendo en trozos la tierra. La copia es la solución, pienso, para las economías Chinas o para la India; el tercer mundo copia. El tercer mundo superpoblado copia. Una inmensa alegría me inunda. Mientras, el frio choca en la cara helada. Vientos del Norte bajan desde la Covacha. ¿Copian? ¿pero que copian?: un modelo que no solo destruirá lo que miro y ahora veo, sino que los destruirá a ellos. Es el sumo del nihilismo. Copiar y “delete” son una misma cosa.

Yo creo que un socialismo liberal, humanista y democrático, con una Asamblea de Derecho Internacional al que se supeditaran todos los países, con igualdad de voto en la misma, y donde garantizasen los Derechos Humanos y la resolución de conflictos. Sería la única forma de encontrar una solución a este mundo que va camino de desbocarse irremediablemente. Las avanzadillas de la revolución no han mostrado otra cosa que ser gestores de una profecía, aplicadores del Dogma, y asesinos de la libertad y de las personas. O socialismo o barbarie. Y el camino es la barbarie. Si unos cuantos creen ser los elegidos de entre los pobres y los desheredados, para imponer un estado autoritario, tienen perdida su batalla moral. Y las únicas guerras han de ganarse en ese terreno. Pero en todos lados los fines han justificado los medios, y el futuro no puede ser más agorero.

El tiempo no ha llegado aún, pero el camino está expedito. La revolución, si llega, llegará sin sangre y después del apocalipsis que se avecina.

lunes, 24 de enero de 2011

Campo del Moro. De Max Aub.

Es esta la primera novela que leo de Max Aub. Pertenece al ambicioso proyecto de recrear un fresco social y político sobre la Guerra Civil Española. En este caso relata el fin de la contienda bélica, en siete días, que van desde el 5 de Marzo de 1939 al 13 de Marzo. Lo que me ha llamado la atención ha sido la técnica o forma narrativa. Los paisajes deshumanizados del Madrid destruido de aquella fecha, en la que se siente el frío de un inverno largo que aún se extiende. Los diálogos de los personajes, destruidos, desamparados, incapaces de comprender la derrota; y menos aún de la situación que les rodea en esos instantes. En Madrid se combate, calle por calle, como antaño. Queda el revuelo glorioso de que, en algún momento, se luchó por algo que mereció la pena. Pero ya ha pasado tiempo de ello: ahora solo queda un paisaje gris y frío; un paisaje derrumbado, calmoso, triste, lleno de escombros. Un paisaje soleado de marzo donde no queda una brizna de esperanza. En las calles se oyen tiroteos: comunistas, anarquistas, republicanos de izquierdas, socialistas de derecha se están disparando entre sí. Hay detenciones, fusilamientos. Besteiro y Segismundo Casado han dado un golpe al gobierno de Negrín. En el ambiente, además del frío, se otea la traición y el paisaje se convierte en una brillante maraña de árboles arrasados y sin hojas. Sin pasión, fríos, atenazados los personajes acuden a un entierro. Por las calles se escuchan los tiroteos. Todo el frente está calmado. La artillería nacional está calmosa. La confusión que reina entre los personajes, los ficticios, que son los que tienen la enjundia suficiente, más importantes que los reales. Desmoronamiento. Las casas están derruidas. Desde una de ella se advierte el frente inactivo. Hay un frío desconcierto una confusión fría. Hace un poco tiempo, que parece ayer, hubo calor. Ahora nada parece tener sentido. Qué lejos parece esa épica que nos describió Malraux, qué fría primavera se abre. Querida Julia: Jamás he pasado momentos tan amargos como los de estos días en que debía escuchar los tristes ruidos de los combates entre republicanos que, en ocasiones, he presenciado. El abuelo de mi niño era camillero. Ese mismo día se encontraba descansando en Tendilla. Había hecho la guerra en la Legión. Era un pastor analfabeto que murió hace poco y que, cada mañana, acudía al huerto con su sombrero de fieltro y su pequeña azada. Ahora me parece mentira que todo aquello haya ocurrido en este mi país. Recuerdo Ciudad Universitaria, la facultad de Derecho, donde estudié. Y recuerdo al abuelo con su azada y su sombrero de fieltro, y su huerto. También recuerdo su cabezonería: !Lo que había visto aquel hombre!. En su pecho brillaba una Laureada, otorgada a su compañía. El solo había sacado heridos de campo. Ahora cava, siempre cava, en el huerto. Curiosamente, está en Tendilla, descansando. Y yo paso por encima del puente de San Fernando, sobre el Jarama. Las fuerzas del comandante Librerino, Gutiérrez, y Luzón combaten en ese punto. A cañonazos pasaron ese punto. Los comunistas se repliegan hacia Chamartín. Los batallones anarquistas toman la posición Jaca. La posición Jaca está en la Alameda de Osuna: ultimo lugar de un Consejo de Ministros. Yo voy a la Alameda de Osuna, en un ciclomotor. Es invierno pelado y trabajo en Telepizza. Paseo por el parque, estoy con mis tíos. El abuelo descansa. Los batallones anarquistas se han metido en el centro, toman un antitanque, una ametralladora, toman la calle Alcalá, los Nuevos Ministerios, sufriendo cuatrocientas bajas. Siento mucho frio, no voy a llevar el pedido a la hora. Iba a decir que Franco se descojona. No Franco no se descojona. Los franquistas se descojonan. Se han estado descojonando desde entonces. Llevé el pedido a la Alameda de Osuna. Mal rayo le partan.

Entrevista con Umberto Eco, en página 2

viernes, 21 de enero de 2011

Jarramplas 2011



En Jarramplas 2011, Jake anda por la multitud: con el nabo en la mano. Y no es coña. Ya mi abuelo, piornalego, me contaba como era el Jarramplas de hace años. Entonces no llevaba traje protector, sino mucha ropa. Corría por todo el pueblo, se metía en las casas y sus amigos, los mayordomos le deféndían. Su cuerpo quedaba amoratado.

miércoles, 19 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

Obsolescencia programada: un documental de "En portada"




Extraordinario documental sobre la "obsolescencia programada", auténtico motor de la sociedad de consumo. Realmente hacen más felices a los hombres la multitud de avances tecnológicos o, en cambio, los hace más desgraciados.  Directivos en empresas tecnológicas ¿Añaden valor a la sociedad, haciéndolas más felices?... yo creo que no.

Aparte de este interesante documental, en el Blog Angelus Novus se plantea un problema antiguo: el problema del mal. ¿Porqué hay mal en el mundo?. Desde el planteamiento cristiano no hay mal en el mundo cuya procedencia se deba a Dios, que es sumamente bueno. La presencia del mal en el mundo es debida a los sentidos, al mundo de las criaturas. Mis creencias son firmes: No hay Dios, no hay creadores ni criaturas. Navegamos en un barco que se llama planeta Tierra y no sabemos ni que hacemos aquí ni porqué; en ese barco, a su vez, existen otros barcos, que son las civilizaciones, donde habitan esos fantasmas que de la nada vienen y a la nada van, que son los hombres. Muchos intentan preguntarse y dar una solución, o al menos se plantean como ese mundo podía ser mejor de lo que es, otros buscan una explicación de porqué las cosas son como son. Hay unos pocos, o unos muchos, que aún son optimistas, y piensan que otro mundo, mejor, puede ser posible. Hay otros pocos, los escépticos, los pesimistas, que pensamos que el mundo, a día de hoy, es el que es; que se nutre de la envidia, del egoísmo, de la hipocresía, de la mentira, y del Poder. Y que, impepinablemente, esos atributos tienen el peso suficiente como para que no haya vuelta atrás, salvo una gran catástrofe que hiciera olvidar a los humanos su pasado. Lo que podemos saber, es que en el mundo hay cosas: poco nos importa que esas sean una representación o una voluntad. Poco nos importa cuál sea esa realidad de las cosas en sí. Vivimos en una pelota que cada vez es más pequeña, y camina a su desaparición, a su destrucción: en ella solo hay unos responsables. Los humanos. Humanos que crean civilizaciones. Humanos que las destruyen. Humanos que van a autodestruirse de seguir por el camino iniciado y muy posiblemente, no hay vuelta atrás. Porque los valores, las trasmutación de los valores, se han encaminado a una falsa felicidad en el mundo Occidental, que consiste en tener, en poseer objetos que para nada se necesitan. En tener más objetos, en comprar nuevos objetos. En tener trabajo, o en tener, tener, tener... tener ¿qué?... una casa en una urbanización, unos niños estúpidamente educados en cooperativas, que enseñan alemán e inglés a la más tierna infancia, no por afán de aventura, sino por afán de competencia. Los humanos van abocados a la más terrible de las catástrofes. Por qué: porque los valores se han trastocado. Del cristianismo teológico que impedía el cambio en occidente, a la separación de Dios del hombre. De una verdad a otra verdad, donde ambas son verdades para su tiempo. Verdades excluyentes, por más que se aferren como clavo que arde. En el momento que una verdad es verdad, la otra desaparece. Argumentos hay que dicen lo contrario. Pero yo no lo veo así. Hemos trasmutado los valores en búsqueda de una felicidad, de un hedonismo, que se nos escapa. Ya no tenemos miedo a la muerte, ni al dolor, ni a los dioses; pero la gran mayoría vive en un régimen absurdo de explotación, de tiempo empleado en organizaciones ajenas que les construyen su realidad, su tiempo. Otros, que no viven explotados, viven su vida creando, manejando, vendido, ingenios que no aportan felicidad alguna. Ingenios que se estropean con el objeto de seguir creando necesidades que podían ser protegidas. El trabajo, a la vez es un bien y a la vez es un mal. El trabajo es una calamidad cuando se incardina en organizaciones ajenas, que deciden, organizan, estandarizan. Es una calamidad cuando lo que efectúan son bienes y servicios que ni son bienes, ni son servicios. El consumo de bienes no es en sí, malo. Pero, bienes ¿Qué bienes?... ¿sabemos que son los bienes?... ¿sabemos que es lo que nos conviene?

lunes, 10 de enero de 2011

Azorín y los Dublineses. Pequeñas notas para entender el arte de Azorín.

Jhon Huston realizó su obra maestra poco antes de su muerte. No pudo ver estrenada la película y su brillante final es, ha dicho la crítica, un epitafio a una vida que sin pasión no es vida. Los Dublineses es mucho más que eso. La adaptación de la obra de Joyce era realmente un difícil reto. A día de hoy otro literato español, amén de ser poco leído, es poco comprendido. Comprender a Azorín es comprender la crisis existencial por la que pasó y que no es otra cosa que la que se retrata en "Los muertos": De Martínez Ruíz a Azorín. Tristemente, Azorín es poco leído, como poco comprendido; su condescendencia con el régimen de Franco, su paso desde el radicalismo anarquista al conservadurismo está provocando que su lectura sea minoritaria. Pocos libros con la intensidad emotiva de "La Voluntad" o "Antonio Azorín" o "los pueblos" que explican el instante fantasmagórico de la vida a la muerte; la larga procesión de fantasmas que van de la nada a la nada. Siento la inmensa alegría de ser de aquella minoría que se placen con Azorín y sienten el momento, el instante de vida y de muerte, de fantasmagoría, como él lo siente. Sus personajes están y ya no están, son muertos, fantasmas. Tal vez sea como el propio Martínez Ruiz, Azorín ya, se sienta.


" ... Y el viejo reloj da sus lentas campanadas. Y un vendedor lanza a intervalos un grito agudo.
          Este es un vendedor de almanaques. Cuando aparece ya la primavera y el verano son pasados. Entonces una dulce tristeza entra en el espíritu, porque un año de nuestra vida se ha disuelto...los racimos han desaparecido de la vides; los pámpanos, secos, rojos, corren en remolinos por los bancales; el cielo está de color de plomo; llueve, llueve con un agua menudita durante días enteros. Y Azorín ya recogido tras los cristales, oye la lo lejos la melodía lenta y triste de un piano."

Antonio Azorín. José Martínez Ruiz

domingo, 9 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares. La Revolución en Alcalá de Henares I. Primeros momentos.

Alcalá de Henares, 21 de Julio de 1936

Entre los días 20 de julio y 21 de julio de 1936 se desarrollaron en Alcalá de Henares los hechos de rebelión militar que desencadenaron el posterior ambiente revolucionario que estalló de seguido. Ya por la tarde del 21 de julio empezaron los asesinatos. Alcalá de Henares era aún en 1936 una ciudad conventual: su ratio de conventos por metro cuadrado urbano no es superado por ninguna ciudad europea. Su desarrollo urbano durante los siglos XVI y XVII consistió en un conflicto teológico entre dos visiones de Poder dentro del cristianismo: la Reforma y la Contra-reforma; los ideales canónicos de su desarrollo urbano se fundamentaban en la idea de "civitas dei" barroca: sobre todas las calles de la ciudad planea la visión del cerro de Ecce Homo, lugar imaginario de la cruz de Cristo que preside la ciudad. Los hechos que se desarrollaron desde el 21 de julio de 1936 son el ejemplo revolucionario que vivió la España leal. Como resumen primero diremos que en Alcalá de Henares fueron asesinados víctimas de la represión entre 1936 y 1939 ciento veinte nueve vecinos, la mayor parte militantes de la CEDA y clérigos y canónigos. El número de vícitimas supuso el 34 % del clero regular y secular exisitente en la ciudad en 1936 que, quitando militares y presos - unos 2.167- tenía 11.900 habitantes. Alcalá de Henares fue bombardeada en 15 ocasiones durante el conflicto, resultando muertas sesenta y nueve personas. Los listados con nombres y apellidos pueden consultarse. Sin embargo, vamos a describir el inicio de la situación revolucionaria que se vivió en Alcalá de Henares, que de antigua "civitas dei" pasó a ser una ciudad de retaguardia, esencial para las maniobras militares y debido a su gran capacidad de alojamiento cuartelero y conventual, lugar de descanso de tropas, así como centro carcelario. En los primeros momentos murieron los cadetes Antonio Jurado Martínez y el alférez Isidro de Pablo, ambos del regimiento de zapadores, que fueron acribillados al salir de los cuarteles, pese a que no habían tomado parte del movimiento subversivo: fueron los primeros que salieron por las puertas. Consecutivamente fueron asesinados en esos primeros momentos revolucionarios del día 21 de julio de 1936: Pedro García Azcaray, Tomás Plaza Maín, Pablo Herrero Zamorano, Marcial Plaza Delgado, José Plaza Torres, todos ellos coadjutores, capellanes, párrocos o sacristanes y tres padres escolapios. Las tropas fueron licenciadas ipso facto, las cárceles liberadas, a cuyos presos se les dio armas obtenidas de los cuarteles abandonados. Inmediatamente comenzaron las detenciones y paseos de los miembros derechistas de la ciudad, que eran llevados a las cárceles, recién vaciadas. Se entró en los conventos y en los templos, que fueron saqueados una vez desalojados, y que fueron incendiados en muchos casos por la multitud. No es difícil de imaginar la situación de esas primeras horas si se conoce el número de conventos de Alcalá, con las monjas en la calle, las puertas abiertas de par en par, y los milicianos, y vecinos, entrando en las mismas, sacando vasijas, cruces, bancos y haciendo piras en las plazas conventuales tan habituales de Alcalá. Los milicianos entraban en los comercios, requisando los alimentos, y cargándolos en camiones y coches, a cambio de unos vales. Las autoridades reiteraban la orden de ilegalidad de los registros y las detenciones, pero su aplicación era nula. La multitud subió al ayuntamiento y tomó el estandarte del Batallón de Ingenieros que los sublevados había izado. La bandera fue paseada por las calles. La Iglesia magistral es incendiada el mismo 21 de Julio de 1936, derrumbándose la bóveda, que cae sobre la tumba del Cardenal Cisneros, cuyos restos fueron profanados. La Iglesia de Santa María la Mayor fue pasto de las llamas, al igual que la ermita de la Virgen de Val o la ermita del Cristo de los doctrinos, monumento Nacional. La Iglesia de los Jesuitas ya había sido atacada con anterioridad a la contienda, pero volviéndose a sacar objetos, lienzos, como las pinturas de Angelo Nardi, ardieron en piras en la calle libreros. Así como la desaparición de las reliquias importantes como las Sagradas Santas Formas. De los oficiales que secundaron la sublevación, hubo juicios y dieciséis de ellos fueron o bien víctimas, como los dos cadetes, o condenados y ejecutados por tribunales militares con posterioridad. Seis de ellos, en una memoria selectiva, aparecen en la lápidas de Caídos por Dios y por España.

sábado, 8 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares: 21 de Julio de 1936. El fracaso de la sublevación.



Estado en el que queda la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares, tras el incendio intencionado del 21 de Julio de 1936. Foto tomada desde la epistola, junto a la sacristía.


Alcalá de Henares, 21 de Julio de 1936

En continuación a la entrada anterior. sobre el 20 de Julio de 1936 en la ciudad complutense.

Quedaba, pues, la situación de Alcalá de Henares el día 20 de Julio de 1936 de la siguiente forma: Alcalá de Henares se encuentra en manos de oficiales sublevados que acaban de insubordinarse a sus mandos, a los que han dado muerte -o herido gravemente-. Encerrados en calabozos los que ayer eran compañeros de armas: tomados el Ayuntamiento, Correos y Telégrafos - situado en la calle Libreros esquina con la calle El Bedel-, y la estación de tren. Dos nidos de ametralladoras: uno en el Palacio Arzobispal, desde donde se controla la calle de San Juan, calle de Santiago, calle de Sandoval y Rojas y la plaza de las Bernardas. Otro nido en la torre de San Justo, desde donde se divisa toda la ciudad, y todas las puertas de la ciudad, debido al enclave estratégico de la torre en el diseño urbanístico de la ciudad. Con los cuarteles sublevados, toda la ciudad está tomada. Los sublevados no controlan el aeródromo, que se sitúa en las cercanías de Alcalá, donde hoy está el Hospital y el campus politécnico. El 21 de Julio de 1936, por la mañana, se forma una columna en Madrid al mando del coronel Puigdendolas, con un grupo de artillería y un nutrido número de milicianos y milicianas. A su vez, desde Madrid, subidos en camiones y coches requisados, llegan al alba milicianos armados de Ventas y Vallecas que han tomado el cuartel de la montaña. Aparcan los coches a las afueras de la ciudad, disponiéndose en orden de guerrilla, y avanzan por la calle del Cardenal Cisneros -antigua de los Bodegones- y por la calle de Sandoval; debido a su inexperiencia, tras algunas bajas, son repelidos, y deciden replegarse hasta el puente de San Fernando, esperando refuerzos. Llaman desde la estación del Norte a la de Alcalá de Henares: - Aquí Estación del Norte. - Tus huevos hijosdeputa. !Viva España!. La columna mixta de Puigdendolas se acerca de forma más lenta a la población, que va dejando retenes en cada puente que cruzan: Jarama, Torrejón, y Torote. Al llegar al Camarmilla - a un kilómetro de la ciudad- el coronel fracciona la columna en tres. Una entrará en la ciudad por el Norte, por la carretera de Camarma - y puerta de Burgos -, la otra por el sur, por el puente del Zulema y- puerta del Vado-, quedando la tercera columna en la retaguardia y a la espera en el arroyo Camarmilla. La columna de milicianos que por la mañana habían intentado el ataque, vuelven a entrar por la puerta de Madrid, junto a un autobús de guardia civiles que pertenecen a la columna mixta. No encuentran resistencia, pues la tropa ha desertado y los oficiales rebeldes han decidido la rendición. La rendición de la plaza fue así: La superioridad de las fuerzas atacantes, que disponían de la aviación del aeródromo, dispuesta a bombardear los cuarteles donde se encontraban ya no solo la tropa, sino familiares de los oficiales, la paulatina deserción de la tropa, que iba desapareciendo, y que efectúa durante la mañana bombardeos intimidatorios. Los oficiales insurgentes mandan al teniente Del Paso a parlamentar con la columna, con dos camionetas de soldados. Pregunta por el camino a dos transeúntes si han visto algo en la carretera. Éstos les dicen que sí: que en paso a nivel hay Guardias Civiles, Guardias de Asalto, Artillería y Milicias. El teniente Del Paso decide volver, y dar parte al comandante Rojo. Éste ordena a los capitanes Massot y al teniente Fernández que acuda a parlamentar con la columna, para descargo suyo, al argumentar que se habían sublevado para no tener que hacer fuego contra fuerzas españolas y evitar bajas en la tropa. Los oficiales se entrevistan con el coronel Puigdendolas, que les manifiesta que todos los jefes y oficiales de la guarnición de Alcalá deben dejar las armas en el cuarto de banderas y presentarse ante la columna en el plazo de una hora. De no ser así, bombardearían la ciudad. Una vez rendida la plaza la columna de Puigdendolas se divide en dos: una va a Guadalajara y la otra al puerto de Somosierra, donde se enfrentan a los hermanos Miralles. El capitán Mohino libera a los comandantes Besga y Fraile. Les entrega las pistolas y les dice: "Tenga Ud. mi comandante, he perdido, pégueme un tiro". Fraile montó la pistola y dio media vuelta. El número de fallecidos durante los días 20 y 21 dentro de la ciudad son de 19: ocho milicianos, dos militares sublevados, siete religiosos, el padre de uno de los sacerdotes asesinados y un sacristán. Como consecuencia de los tiroteos cruzados resultaron muertos los milicianos, Antonio Galán, Ángel Murillo, Antonio Cabañero, Emilio Salabert, Jesús Pozas (Guardia de Asalto) y un soldado del aeródromo sin identificar. Así como un herrador de 68 años alcanzado fortuitamente, llamado Gregorio Jadraque. Sin embargo, la escabechina en Alcalá de Henares vendrá a partir de esos días, a causa de la represión y de los bombardeos, tal y como se irá narrando.

viernes, 7 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares: El 20 de julio de 1936.

Fotografía de milicianos en la Plaza de Cervantes, tomada unos días después de que la sublevación en Alcalá de Henares iniciada por los oficiales, tal y como se narra en esta entrada, es abortada.

Alcalá de Henares, 20 de Julio de 1936

Alcalá de Henares se vio sumergida en el verano de 1936, al igual que toda España, en los graves sucesos que la incendiaron, por obra y gracia de los militares acuartelados, tal y como se narra en esta entrada, y a quienes, todos los eneros, se les honra en la Pascua Militar. La insurrección fue inconexa de la del resto del país y no tuvo el apoyo de los grupos civiles de derechas. Esta se produjo cuando los oficiales escucharon las proclamas del general Mola por radio Segovia. Éstos pensaron que en pocos días se tomaría Madrid desde Somosierra y que, en caso de no apoyarla, se tomarían duras represalias si no se sumaban a la misma. Nada se sabía en los cuarteles alcalaínos, al mando del teniente coronel Mariano Monterde (Comandante Militar de la plaza y al mando del del 7º batallón de Zapadores- Minadores) y del teniente coronel Gumersindo Azcárate -familiar del político republicano- (al mando del batallón ciclista) de lo ocurrido dos días antes en Madrid, donde  la insurrección había sido sofocada. Así, los oficiales toman decisiones en base a informaciones y desinformaciones sobre la realidad de lo que está ocurriendo en todo el país. El momento cumbre de la sublevación es un hecho trágico acaecido en el cuarto de banderas, donde los oficiales asesinan, o lo intentan, a los mandos de la plaza (el teniente Gumersindo de Azcárate queda gravemente herido, no así Mariano Monterde, que muere en el cuarto de banderas).  El día 20 fue cuando se montó el pitote en Alcalá. Un ejército, el español, habituado a intervenir en la política a su antojo y que, custodios de orden social, optan de destruirlo en un ejercicio por el cual no ha asumido, a dia de hoy, ninguna responsabilidad. Poniendose en entre dicho, de tal forma, el pilar sobre el que se asienta los fundamentos jurídicos de este país. Porque los sucesos de Alcalá de Henares del 20 de Julio de 1936 es una muestra más, por si hacían falta pruebas, que fue el propio ejército, en sus cuarteles, quien montó el desorden en sus primeros momentos, haciendo correr la sangre entre ellos. El 18 de julio, sábado, se cumplen las ordenes de acuartelamiento. Se lleva una radio al cuarto de Banderas, donde se escucha a los gubernamentales, por parte de la tropa y los suboficiales. Los oficiales, en cambio, escuchan, con otro aparato de radio escondido, radio Segovia.  Los mandos de la plaza reciben órdenes de salir con sus batallones a través de Cobeña, hacia la carretera de Brugos, dirección la sierra. Pero, previamente, los oficiales se han reunido, llegando al acuerdo de no salir a luchar contra "fuerzas españolas". Pidieron "órdenes concretas" de lo que se iba a hacer para cumplir la orden. El teniente coronel Azcárete les dice que no tiene porqué darlas. La situación que se plantea en el cuarto de banderas es el siguiente: los mandos de la plaza son fieles al gobierno, los oficiales no. La tropa está al margen de lo que los militarotes están montando en el cuarto de banderas. Los oficiales gritan a sus mandos: !Manos arriba!.   El teniente coronel Monterde se lleva la mano a la pistola, al ver su autoridad menoscabada. Lo mismo hace el teniente coronel Azcárate. Los oficiales empiezan a disparar repetidamente contra sus superiores, resultando muerto el teniente coronel Monterde y herido grave el teniente coronel Azcárate: en la declaración posterior de este último dice que fueron rematados por un oficial que no reconoció. Tomó entonces el mando el coronel Baldomero Rojo, que declaró el estado de guerra y redactó un bando, que fue leído en la plaza de Cervantes. Cada oficial tomó el mando de su compañía y ocupó los lugares estratégicos de la ciudad. El capitán Aguilar sale al patio para arengar a la tropa, y les dice que se ha acabado la anarquía, que van a restarurar el orden, acabando con vivas a España y a la República. El día anterior en Meco, un grupo de falangistas había tomado el ayuntamiento, y militantes de Alcalá junto con otros de Vallecas, sin conocer aún lo que ocurriría en los cuarteles de su ciudad, tomaron la cercana población vecina, apresando a dos falangistas, Celestino Sanz y Eliseo Bayo, que dias después fueron fusilados en el aeródromo. Los oficiales arengan a la tropa como se ha dicho: aún no sabe si apoyan al gobierno constituido o a los sublevados, pues éstos ofrecen vivas a España y a la República. Tampoco saben que los mandos superiores han sido muertos o heridos. No caen en la cuenta hasta que se lee el bando. Cuando el comandante Besga se entera de lo ocurrido en el cuarto de Banderas se lleva la pistola a las sienes, pero fue impedido por los capitanes, que le encierran en el calabozo. El comandante Fraile, directamente, se encierra en los calabozos, junto al capitán de Zapadores, Ramón Castro, por no unirse a los sublevados. De todo esto la población no tiene idea, que en estado de guerra, está indecisa en sus casas. Se colocan ametralladoras en el palacio Arzobispal. Algunos tiroteos en la carretera de Madrid, y con algunos civiles, la noche se plantea en tensa calma, con el alférez Máximo Miguel acampado en el palacio Arzobispal, en un nido de ametralladores y de sacos terreros, cumpliendo órdenes impartidas por unos mandos que acaban de asesinar, a su vez, a los suyos. En ese punto la aviación había bombardeado por la tarde, con la intención de deshacer el nido. El alférez Máximo Miguel no sabe que ha ocurrido: solo cumple lo que se le ordena. El batallón Ciclista, esa tarde, toma Correos y Telégrafos. Se toma, por parte de la 2ª Compañía, la plaza de Cervantes, la calle Mayor y la plaza de los Santos Niños. Desde las ventanas se tirotea a la tropa: dos civiles mueren. La Iglesia Magistral es tomada por el 7º de Zapadores. Los paisanos tratan de hostigar a las tropas con pistolas y fusiles, pero la ametralladora colocada en la torre, habilmente protegida con sacos terreros, repele el ataque. La situación de la tarde es como sigue: El capitán Mohino toma el mando del Batallón de Zapadores, que había estado al mando del comandante Fraile. Sale con la tropa a la calle, con la banda de música y la bandera del batallón. Se dirigen al Ayuntamiento, que lo ocupan, encontrándose en él el Alcalde, Pedro de Blas, y algunos otros concejales del Frente Popular, que son expulsados del Ayuntamiento. Sin embargo, el ex-alcalde Antonio Cumplido, de Izquierda Republicana, y el maestro socialista Pardinas, puede coger un taxi hacia Madrid e informar de lo ocurrido. La única oposición que se encuentra durante ese día, salvo la de algunos vecinos desde sus ventanas, algunos militantes por la carretera de Madrid, y algunos vecinos que se enfrentan en la Iglesia Magistral, es la de los aviones que despegan desde el aeródromo, que se mantiene fiel, debido a que el comandante Gómez Jordana es detenido, quedando al mando el comandante Gómez Spencer. Nidos de ametralladoras en los puntos claves, como el palacio Arzobispal, y en la torre de San Justo. Tomados Ayuntamientos, estación de tren y telégrafos, la ciudad el 20 de julio está tomada por unos oficiales asesinos. La población obrera, las familias derechistas, están en sus casas. Como podemos ver, el 20 de julio de 1936, fue, en Alcalá de Henares, una cuestión de militarotes. Veremos más adelante lo que pasa al día siguiente.

Entrada relacionada:

El incendio del Palacio Arzobispal