viernes, 11 de febrero de 2011

Señor Gary Moore. Empty Rooms.



Mi habitación desde antes de ayer está un poco más vacía.

lunes, 7 de febrero de 2011

La serie 14 de abril, La República. Que sea una telenovela no implica su falta palmaria de rigor histórico

Cuando las cosas se hacen bien:





Cuando las cosas se hacen mal:

La telenovela que está emitiendo TVE bajo el título 14 de abril, La República, precisa de unas aclaraciones. En primer lugar hay que señalar que la serie es, no pidamos más, una telenovela. Su estructura fílmica, por tanto, está de acuerdo a tal formato televisivo visual. Ahora bien, habida cuenta que el relato se ambienta en un periodo histórico de particular transcendencia histórica, lo menos que se podía hacer era documentarse fielmente sobre los hechos históricos en los que se desenvuelve la acción. Aún son muchas las consecuencias derivadas de aquellos años y la posterior Guerra Civil Española que perduran como para que el tratamiento no se haga con el respeto que merece: Memoria Histórica, Fosas, Juez Garzón... así como las interpretaciones y reinterpretaciones nunca zanjado que sobre el periodo se hace. Es por ello que, al menos, y que sea una telenovela no lo excusa, se haga un relato lo más aproximado a los hechos. Las intenciones fílmicas son buenas, rizando el rizo pues la comparanza es excesiva, pues intenta lograr efecto cinematográfico (la fotografía por ejemplo), pero no hay más cera que la que arde, y una telenovela es una telenovela: algunas escenas del el conflicto social se encuadran a modelos ya conocidos, como Novecento, e incluso el ambiente de entreguerras que en ocasiones recuerdan al expresionismo, como las escenas del cabaret. Otra cosa es el engaño manifiesto que se hace al espectador sobre los sucesos históricos, habida cuenta que un numeroso grupo espectador es el que conoció la dictadura de Franco, la transición, el gobierno del PSOE, y el Gobierno del PP, pero que sobre la República habitualmente lo que conoce, tal y como le han llegado, son los mitos y las interpretaciones diferentes, generalmente muy sesgadas. Se puede decir que no está dirigida a un público en verdad conocedor de la época histórica relatada, que siente interés por la misma, y al que es fácil el engaño. El público, tal vez, no pedirá más; sin embargo, la responsabilidad sobre la narración histórica es necesaria, como vengo diciendo, por su actualidad. Y no sirve un contexto más o menos histórico para una época como La república. Precisa que lo que se cuente esté, al menos, hilvanado y fundamentado. No todo el público español es un niño de teta que le vale lo mismo ocho que ochenta, ni a todos gusta que se trate al amplio espectro de población que la ve como analfabetos funcionales. Al contrario, se exige rigor. Y eso es, precisamente, de lo que adolece la serie. La excusa de que es una telenovela no es suficiente. Si han decidido entrar en el periodo, los directivos tienen que ser responsables de lo que hacen. Y no nos vale, que todo vale. Pues suficientes mentiras hemos tenido que padecer en este país. La ausencia de rigor expositivo es una tacha de muy difícil perdón, así como la confusión de hechos históricos y sociales. Es cierto que la II república tiene sus dificultades narrativas, pero fácil hubiera sido escribir el guión de acuerdo a la evolución histórica del periodo, y no el cambalache confuso que han montado, imposible de saber en qué momento real se encuentran. Pues la actitudes de los personajes varían mucho en el corto pero intenso periodo de la República. Por lo pronto se ha de señalar, entre cientos de cosas en las que no puedo entrar, el maniqueísmo y la simplicidad con la que se narra el conflicto social. Con dos malos muy malos: el terrateniente que no quiere sembrar y el anarquista que va encendiendo los ánimos. Ni una referencia al papel de la UGT en el campo. Una masa amorfa de jornaleros que se deja embaucar por un anarquista. !Venga hombre!. Ya tenemos los culpables: los anarquistas, los terratenientes y los conspiradores. Solo aparecen como nombres de organizaciones políticas PSOE y CNT. Y tan panchos. Y lo hechos se encadenan sin una base política real, una confusión hecha adrede para que la gente siga sabiendo tan poco como sabía antes, y le quede claro que el PSOE era un partido democrático, que propugnaba el voto femenino. Pues no. La confusión en los carteles, con "muerte a los rojos" y referencias al "Frente Popular", y otro pidiendo amnistía a los presos, junto con un posible atentado a Alcalá Zamora, una conspiración de militares confusa ¿Cuál es? ¿la Sanjurjada?, sin referencia a los gobiernos de turno, para que sea más difícil precisar en qué momento se está. Pues no miren, si hay que hacer un contexto histórico, el contexto debe más ser preciso. Nada sabemos de la CEDA, ni si la familia pertenece al Partido Agrario, que es lo más plausible. Ni una casa del pueblo, ni un periódico obrero, ni un discurso de izquierda republicana; por no hablar del papel del PSOE, como el más democrático de los partidos de la república. Pues mire, otra vez: no. Nada de la división del PSOE, ni de su bolchevización. Hecho fundamental para entender el contexto narrado, así como su conflicto con el sindicato anarquista en el campo; pero en especial de la afiliación ugetista. En fin un pastiche que no es de recibo. Además, para las pocas referencia a la política real, una mentira: el PSOE era contrario al voto femenino en su mayoría. Por cierto, su actitud durante toda la república fue casi tan deplorable como la de Lerroux. Al menos la CEDA se sabía lo que era; ¿pero el PSOE? El PSOE tenía unas divisiones internas tan fuertes que les convertían en incapaces políticos. Así que no hace falta que nos muestren al anarquista con la chaqueta de cuero, ni la simplicidad con la que está narrado el conflicto social: El campo español sabía muy bien que se jugaba y las ideas que había en él ya venían de lejos. Si se cuenta eso, bien podía contarse como el PSOE se bolcheviza, así como se organizan las huelgas. ¿Por qué no hay personajes de la industria? ¿Ni obreros de la ciudad?... más aún, algunos personajes simplones... "las criadas" de la casa... el 18 de julio iban a salir a la calle con fusiles. Vale, vale, que es una telenovela, que no se pude pedir peras a un Olmo...pues que no se hubiera metido en el berenjenal...

miércoles, 2 de febrero de 2011

Egipto y el Islam: ¿Integrismo o legitimidades?





Moralidad Norteamericana e Integrismo Islámico




No se ha entendido del todo la naturaleza del integrismo islámico. Resulta que ese integrismo partía, en las en la segunda mitad del siglo XX, de ideologías marxistas-leninistas que se expandieron durante la Guerra Fría en el mundo musulmán. Y caído el muro el integrismo se transforma en “islámico”, ultra religioso. La geopolítica mundial está dictada por un solo país, Estados Unidos, que quita y pone gobiernos, que provoca guerras, que pone, depone y dispone una moral basada en ser la potencia armada más poderosa del planeta. No será que el integrismo más integral es el de aquel que tiene una sartén más grande: es por ello que ahora tenemos miedo a los integristas, a los islamistas. En vez de tener miedo, y mucho, a quien de veras juzga y resuelve a su criterio, simplemente, por tener acopio de la Fuerza más brutal del planeta…. ¿No se resolverían mejor los problemas del mundo en una asamblea planetaria y que bajo el auspicio de dicha asamblea estuviera el control de todas las organizaciones financieras, ejércitos y fuentes de energía que son acervo de la humanidad y no de unos cuantos?… ¿A quién llamamos integristas ?. ¿Con que moralidad se planta occidente, o más en concreto, Estados Unidos, planteando la radicalidad de un islamismo? Un islamismo que ha creado, formado, alimentado y mantenido él mismo, creando situaciones de inmoralidad manifiesta por todo el mundo. Por ahora los cambios que se propugnan no aparecen los integristas, sin embargo, sí que hay una nación ultra poderosa que se salta a la torera la moralidad mundial cuando eso beneficia a sus intereses. El Corán dice: “La tinta del sabio vale más que la sangre del mártir” o “Los sabios son los herederos de los profetas” o ”Buscad conocimiento, hasta en China si hace falta”; “Estudiad desde la cuna hasta la tumba”. En el Talmud encontramos esta idea: “Al mundo sólo lo mantiene el aliento de los niños que estudian.” Parece que la estrategia de Mubarak es la de sacar sus partidarios a la calle debido a que el Ejercito no se decanta y ha optado por el continuismo , mala cosa.



Etnocentrismo Occidental y legitimidades



Parece claro que en todo el mundo musulmán la sombra de Nasser siempre acompaña. La cultura musulmana es una gran cultura y muy sabia, lo preocupante es el etnocentrismo occidental, de base cristiana, y la incapacidad de comprender que se tiene en occidente de la maravillosa y variada riqueza cultural del islam. Los que piensan que todo ella es integrista es que no la conocen ni lo más mínimo. Nasser fue, durante poco tiempo, el auténtico guía con el que sueñan ser todos aquellos que se encuentran en el Poder en el mundo musulmán. El choque de civilizaciones es cuento chino creado por quienes tienen interés de imponer una visión única en el mundo. El islam consiste en una civilización que interpreta el Corán según los vaivenes históricos, pues puede ser más progresista o más reaccionario dependiendo de la actitud que frente a él tenga el resto del mundo. Eso es debido a que El Corán insiste en una reflexión individual frente a Dios y la subordinación de la religión a la política, frente a lo que comúnmente ser cree. No hay una institución eclesial que dicte un dogma que permita un progreso, o un retroceso. Evoluciona o involuciona según la percepción que el islam tenga de sí mismo y de si se siente pisoteado o no. Y hemos de decirlo: el Islam se sintió pisoteado, ninguneado y se siente cada día. La legitimidad de sus mandatarios depende de si éstos hacen algo para levantar una moral que sienten ninguneada. En todo caso, eso es lo que hace que el integrismo islámico esté calando del modo que lo hace, al igual que más atrás triunfaban los grupos marxistas-leninistas. Éstos mandatarios colocados con la aquiescencia de occidente no tienen legitimidad para ellos. Si la revuelta no se resuelve de forma pacífica es como aparecerá el integrismo, y flaco favor está haciendo Mubarak en estos precisos momentos, porque la sociedad islámica quiere la paz y la convivencia, pero no permite que se les tome por parte de Occidente de la forma que se les está tomando. Entender el sistema de legitimidades en el islam es la única forma de entender lo que está pasando. Estos tipos no tienen legitimidad por ser puestos y mantenidos por Occidente, léase Estados Unidos de Norteamérica. Las revueltas han tenido una forma pacífica porque la población está mucho más informada y formada que nunca. Quien se crea que el islam es integrista es que ni lo conoce, ni se mira al espejo el ombligo.



Excepción en Irán; subordinación de la religión a la política y no al revés, como pasa en Europa. Antes de la democracia se sitúa la moralidad



Que haya excepción en Irán de subordinación de la política a la religión no quiere decir que la cultura musulmana sea así. El caso de Irán es una más de las situaciones que se dan en oriente medio como consecuencia de que el arbitrio moral del mundo lo ejerza una sola de las naciones del planeta. La cultura islámica subordina la religión a la política desde lo ancho y largo de toda su historia, o recordemos que “los califas” nunca tuvieron en la vida el contrapoder suficiente frente a sultanes, a visires o a comandantes militares. Los califas siempre han estado muy desvalidos y siempre subordinados. Sabes lo que nos ocurre: que no conocemos ni al islam, ni a su cultura, ni a su historia. Sólo la insinuación de que lo que ocurre hoy día degenere en islamismo radical, como se está haciendo en los medios de la derecha, es algo característico de nuestro etnocentrismo occidental. Mubarak está echando los perros a la calle porque está tratando de levantar al islamismo radical en contra suya para que actúen, frente a la legitimidad que precisan los gobernantes en el islam y que él no tiene y obtener así el apoyo de sus valedores: Occidente. Y Occidente… ¿Quién o qué es Occidente?. ¿ No nos acordamos de lo que fue el colonialismo?. Creemos que la democracias occidentales son algo solo nuestro, de nuestra cultura: Sin embargo va por el mundo como un elefante en una cacharrería. Antes de la democracia está la moralidad. Y las democracias de occidente llevan años yendo por el mundo con una superioridad que no es de recibo. Nos sorprendemos por el 11-s o el 11-m, como si en nuestra civilización cristiana no nos hubieran enseñado que se recoge lo que se siembra. La palabra radical es como la palabra caridad, ambas tienen una estrecha relación con otra que se llama justicia. Siembra justicia y no recogerás tempestades, que es otra enseñanza cristiana; Occidente va por el mundo con un embudo, donde lo grande es para mí y lo chico para ti. Y el demócrata con sus aviones, y sus kilotones de bombas defendiendo sus intereses. Sembrando de ignominia por el mundo.



Entendimiento del hecho religioso



El tema de las religiones en el mundo es algo demasiado complejo y complicado como para no intentar comprender su médula; la facilidad con que las religiones se enseñan, se incorporan, a la más tierna edad, y pasan a formar parte del ser de una persona es una realidad que no podemos pasar por alto. Para los que hemos reflexionado sobre Dios, y somos agnósticos o ateos, en mi caso agnóstico, nos cuesta comprender – bueno, comprender no es la palabra- como la religión llega a incorporar a su seno a miles de millones de personas. La religión es un fenómeno que no podemos tratar con desdén, debido a su tremenda fuerza; sobre cómo ésta cala en el ser humano es un fenómeno que han estudiado antropólogos y filósofos, y no es fácil, diría, que imposible, erradicarla de lo humano. La reflexión sobre la ausencia de Dios genera un vacío existencial que para un gran número de personas les genera una auténtica sensación de pavor, tan grande, que les resulta inconcebible una existencia sin Dios. Y eso debemos comprenderlo. Lo que no se puede comprender es la falta de moralidad: y en eso los USA se llevan la palma. La actuación moral es siempre la que lleva la razón, y el principal antídoto contra el oscurantismo. La actuación inmoral es el caldo de cultivo, en sentido contrario.



Diferencias-similitudes Islam- Cristianismo. El que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Una de las diferencias -parecidos entre el Islam y el Cristianismo se sitúa en la dicotomía entre emperadores-papas y entre califas-sultanes. Unos eran la autoridad política y otros la autoridad espiritual. Lo que pasaba en Roma y Bagdad y su pulso entre esas fuerzas de autoridad en el largo medioevo son de similares características entre poder religioso y poder político. El poder político, como digo, es Emperador-Sultán. El poder religioso es del Papa-Califa. Mientras el sucesor del Trono de San Pedro consiguió mantener el poder espiritual, el sucesor del Profeta no lo consiguió. Enfrentados el poder político y militar del sultán, los califas sufrieron una derrota tras otra; los despojaron de todas sus prerrogativas y quedaron si autonomía para actuar; y llegó un día, en el siglo XVI, en que el sultán otomano “anexionó” sin más el titulo de Califa, hasta que en 1922 Kemal Atürk decidió volver a separarlo y, seis meses después, abolir esa institución. En Occidente los Papas conservaron el poder religioso. En cambio, en el islam el poder político asfixiaba a la autoridad religiosa, que no intervenía en política. Fue precisamente ese predominio de lo político lo que hizo que lo religioso se propagó profusamente en el tejido social. Es lo que nos cuesta entender en occidente, desde nuestro etnocentrismo; incapaz de ponerse en la posición del otro, en este caso el Islam donde la religión siempre se ha subordinado a la política, cosa contraria al cristianismo, donde la política se ha subordinado a la religión. De todas formas, con qué cara tan pancha nos quedamos en occidente llamando integristas a los musulmanes mientras somos invitados a sentarnos en sus alfombras de beduinos, por poner el caso: ellos se nos quedarán mirando con cara cercana a la incredulidad. No señor occidental, mírese el ombligo: que yo creo que no lo hace. Y tú, que sabes de Historia más que yo, puedes echar un vistazo a lo que tenemos detrás de nuestras espaldas: no se ha asesinado con más lógica que en Occidente. Os lo digo, no comprendemos al Islam; por suerte el papel de la mujer puede cambiar allí, lo que aquí era una realidad hace nada. Que sí, que dilapidan mujeres. Pues el que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Antropologías culturales de Occidente y el Oriente musulmán. Necesidad de un análisis epic y emic en ambos casos.



La religión en el Islam no se entromete en la vida de los ciudadanos, los ciudadanos llevan el Islam en su vida. Es difícil de entender: pero por eso mismo en el Islam la política no se subordina a la religión, como ocurre aquí, sino que es la religión la que se subordina a la política. No llegaremos a comprender el mundo musulmán si no comprendemos que ellos en naturaleza son pacíficos, que históricamente la política arrasó a la religión – en vez de lo que sucedió aquí: que la religión arrasó la política y , a su vez, la política arrasó la religión; siendo el continente que más asesinatos a cometido por metro cuadrado en el mundo; y ríanse de los integristas -. No comprendemos que la religión es algo individual y personal, que ellos interpretan el Corán en función a como se les trate, y pueden ser rica, o bien puede ser reaccionaria en función de si se les pisotea o no; allí dilapidan a una mujer de vez en cuando, aquí las cortamos el cuello día si y día también. Dirás que allí es en escarnio público y por eso el crimen es más grave; pero aquí no nos quedamos mancos, allí las dilapidan entre todos, aquí el marido se vale solo. Un musulmán nunca asesinaría a una mujer, ni aunque le ponga los cuernos. Antes la denuncia. Aquí la cortan el cuello, la atropellan con un coche, la queman, le abren la cabeza con un martillo, la tiran por una ventana. Diríais que allí son muchos los que matan a una, y aquí que es uno que mata una a una. Pero como el anuncio: tacita a tacita y país a país. Un musulmán no mataría nunca si el Corán no se lo permite: no iría al cielo. Es necesario una análisis emic y etic en ambos casos, y las sorpresas serían muchas.

domingo, 30 de enero de 2011

Volver a Marx

 Del mismo modo que sin los mercantilistas del siglo XVI y XVII y los fisiócratas de Quesnay no existiría Adam Smith, sin este no existiría David Ricardo. Y sin David Ricardo no habría Marx y su teoría del valor del trabajo. La genealogía de la economía política es algo que ya está muy discutido, y no hacen falta más aclaraciones. La superación de la ideología liberal por una ideología socialista no implica la destrucción de lo que el liberalismo tuvo de emancipador para el hombre; esta es una cosa que aún les cuesta comprender a algunos, que pasaron por la historia como un elefante en una cacharrería, sin comprender mínimamente lo que el ser humano es. El mal moral que para la izquierda humanista, social, liberal y democrática ha provocado es poco menos que indecente, y pocas son las razones que han dado aún como para decirles: pues sí, “teníais razón”, tanto en la práctica política como en su reflexión. Solo tienen que hacer una cosa: convénceme. Claro es reconocer que Marx interpuso una severa reflexión del mundo y la realidad que percibía. Que la libertad que describían los manuales de economía clásica y la escuela británica tenían importantes tachas, pero de ahí a destruir todo el pensamiento liberal va un trecho largo; pues la realidad que él observaba es una realidad creada y nacida del iluminismo. Recordemos que Marx leía profusamente con su padre las obras de Voltaire y Leibtnitz, de Rosseau, de Locke y de Lessing. La base sobre la que se sustenta Marx es la Ilustración y, sobre ella, la reformula con la intención de superarla. Superación significa mejoría, no depauperación: significa en Marx una esperanza de mundo mejor. En Marx no hay terrorismo de estado, ni revolucionarismo para mentes estrechas. En Marx hay deseos de un Estado democrático, y de un mundo posterior que también habría de evolucionar hacia mejores metas de solidaridad humana. Esa era la esperanza, fundamentada en un determinismo histórico inapelable: el camino hacia la libertad absoluta, que no es otra que liberarlo de sus determinaciones materiales. Yo al menos lo veo como una esperanza en una sociedad mejor, de justicia y de Derecho, de asamblea planetaria y de respeto a la diversidad mundial; y freno a la propiedad que avasalla, que mata, que destruye, que aniquila, que destroza. Freno a la propiedad inmoral. ¿Freno a toda propiedad? No, solo a la inmoral. A las grandes riquezas en manos de unos pocos que deciden como y cuando han  de quebrar Estados sin la participación de la ciudadanía; respeto a los patrimonios espirituales de la humanidad, cuales son todas las religiones, en una organización moral planetaria donde se debatan todos y cada uno de los bienes que la sociedad tiene, en un ambiente de razones y respeto, y cuyo interés sea el interés del planeta: de la civilización humana. No aprenderemos hasta que esto último un haya calado en la más honda de las convicciones de cada uno de los humanos. Eso, y no otra cosa, es el socialismo. Y hacia eso debe organizarse y para eso debe de prepararse: ese tiene que ser su objetivo de gobierno. Compuesto por un comité de sabios humanistas que se sitúen en la crema de la intelectualidad moral, y que cuando hablen, argumenten, y cuando expliquen, persuadan y cuando traten de convencer, respeten y no insulten. Y de ellos se tienen que nutrir toda las organizaciones que crean en un mundo mejor organizado y sirvan de guía y allanen el camino hacia ese mundo. Porque todo movimiento necesita de líderes, pero de líderes morales cuyo objetivo sea la convivencia cívica y el debate sosegado. El mundo va demasiado deprisa. No hace falta que vaya tan rápido. No hace falta que vivamos en un tren expreso: de eso se darán cuenta solamente cuando ese tren haya descarrilado. Que es lo que esperaba Marx, sin necesidad de dinamiteros. Porque el que pone dinamita, ha subvertido sus principios. Ese fue del descarrío de una parte de la izquierda y de la que no podemos sustraernos. En  el fondo último, otra vez, se encuentra el debate sobre la propiedad. Y aquí una buena respuesta es la que escribí en otra ocasión: propiedad estatal del poder económico fundamental: que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, con los carburantes incluidos, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. No esperemos que esto se nos entregue a la humanidad por bien de la humanidad. Que de ahí surgen las tesis revolucionarias, y de ellas no se han obtenido más que descalabros, pues los propietarios no van a andarse con zarandajas -es lo que se llamó fascismo-. El triunfo, para lograr un mundo mejor, empieza con un triunfo moral. Al mundo no le va a quedar otra alternativa si no quiere perecer. De eso, o se dan cuenta, y cuando no haya nada que defender, quizá haya una pequeña posibilidad.  Pensando de un modo optimista: Marx es la esperanza. Cambiando la palabra proletariado, que ha quedado anticuada, por la aún más vieja, pero con nuevas connotaciones, de ciudadanos y ciudadanía: ciudadanos planetarios. Como afirmaba los cambios se producen por cambios materiales. Pero estamos asistiendo a un cambio esencial, cual es el de la información dispuesta en una “aldea global”. Eso por un lado. El otro cambio es que las economías de países superpoblados y pobres están copiando el modelo de occidente. Las revoluciones del norte de áfrica exigen las libertades y bienes materiales del norte. Esto es: copia del el modelo de vida y económico del occidente, que no es compatible con la vida en el planeta, pero que significa una evolución de cajón. Un mundo sin satrapías ni tiranías, una democracia global, es lo que tiene de nuevo la relectura de Marx para estos comienzos de milenio, de lo que tiene de Esperanza. Marx era un filósofo que analiza la realidad con las herramientas filosóficas de su tiempo y con los hechos que observa en el XIX. Está claro que el marxismo ha evolucionado muy mucho, y ahí tenemos el marxismo en Sartre, y su crítica a la razón dialéctica, o a Castoriadis, o a muchos otros.  No considero que sea una ciencia, tal y como hoy se la entiende; pero si es un buena herramienta de esperanza para conseguir un mundo mejor. Y hay que cogerlo como lo que es: una filosofía, un análisis filosófico del hombre, y un ansia de libertad total. El hombre es mucho más que un homo oeconómicus o un homo faber. Tratar con desdén a Marx es una actitud característica de aquellos que tienen una menguada aptitud mental, al igual que entronizarlo con un Dios del pensamiento. Hay que analizarlo como lo que es: un gran pensador, un gran filósofo. Y es el momento de traerlo a colación a día como el de hoy y a momentos como el actual: con grandes desajustes en el mundo y las economías de Asia copiando el modelo actual. Los Estados Unidos de Norteamerica ya están percibiendo los graves problemas a los que se enfrenta: en la primera década del siglo quisieron, debido a su inmenso poder, crear la ilusión de que lo que había era un enfrentamiento entre occidente cristiano y el oriente musulmán. Pero eso hoy ya no cuela. Lo que hay es una universalización del modelo de producción capitalista: el capitalismo desbocado. A lo que se enfrenta el planeta es a un modelo de civilización planetaria que nació con el mundo cartesiano y el descubrimiento de América. Y eso se ha expandido a todo el mundo, haciendo desaparecer etnias y grupos locales, haciendo desaparecer a los pequeños alfareros, como en la fábula de Saramago escrita en la Caverna.  La antropología humana es demasiado compleja, pero no es algo que no se pueda comprender. ¿Quien salvará a este planeta? Hemos de coger lo bueno de la teoría liberal, en lo que añadió a su estudio de la libertad, el Derecho, los límites al poder, y sumarlo a los principios de la evolución histórica que estudió Marx. Esto escribió Bertrand Russell, que son ideas todas de un socialista liberal, desarrollado en su “Elogio a la Ociosidad” y problemas a enfrentarse, y los análisis que de ellos hace: 1.- La quiebra del beneficio como motivación; 2.- Posibilidad de Ocio; 3.- Inseguridad económica; 3.- Los ricos sin trabajo. 4.- Educación. 6.- La emancipación de la mujer y el bienestar de los niños. 7.- Arte. 8.- Servicios públicos improductivos. Como afirma, Russell: Empecemos por una definición de socialismo. La definición debe comprender dos partes: la económica y la política. La parte económica consiste en la propiedad estatal del poder económico fundamental que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. La parte política requiere que el poder político será fundamentalmente democrático.

Todo ello con un gobierno mundial de carácter ético.

No es un evolución histórica: es una necesidad racional para retrasar desaparición del planeta. Hasta que la razón humana no haya comprendido eso, no habrá revolución. Y son los cerebros todos los que han de reformarse.

 A día de hoy la recepción de Marx se debe hacer con una referencia planetaria a un gobierno mundial: pero eso, si ocurre, ocurrirá cuando Estados Unidos pierda su hegemonía mundial y toda la civilización planetaria esté al borde del colapso. Y es que el capitalismo se va a ir de las manos, es una cosa que parece obvia. Yo creo que solo hay una solución: un socialismo liberal con gobierno mundial.

Al capitalismo se le ha desbocado la máquina productiva; precisamente el enfrentamiento durante la Guerra Fría en dos bloques fue lo que hizo fue retrasar el proceso que Marx explicaba. Una vez que cayó el muro de Berlín se ha vuelto a acelerar el proceso, de ahí que surgieran “los neoliberales” que han sido lo de toda la vida. El problema al que se enfrenta el mundo actual es que lo que antes era el “mundo colonial” y que se rebautizó como “tercer mundo” en la década de los 60 y 70 están “copiando” el modelo de occidente. De ahí que India y China, los más superpoblados países de ese mundo ex-colonial, y parte de Asia, y parte del mundo árabe occidentalizado, que es casi todo él - unido a un fuerte anti-occidentalismo, aunque parezca una contradicción- quieren copiar el modelo capitalista burgués. Nunca Marx ha estado más presente que nunca en este comienzo de milenio.  El problema de la izquierda, y por eso va sin rumbo, es que no vuelve a recoger al Marx en el punto en que éste se quedó y elaborar una teoría política que aprovechase la teoría liberal en lo que tiene de bueno para superarla en valores de convivencia cívica en el mundo. O eso o la barbarie. El problema aparece porque no hay un verdadera teoría que explicite cuáles son sus objetivos políticos y organización de la convivencia mundial. De eso Marx dijo poco; otro problema es que las experiencias de socialismo real han tenido que competir productivamente con las economías de mercado, tergiversando el problema, cual es la producción. Si ambos sistemas son culturas de trabajo y producción y mercancía estamos en las mismas. El problema es un problema cívico, moral y político del gobierno mundial. Una asamblea mundial y un cambio de valores sobre lo que el ser humano puede llegar a ser y cuáles son sus necesidades es la única manera de retrasar el eclipse de la humanidad sobre el planeta.

miércoles, 26 de enero de 2011

Nubes bajo mis pies

Con cuatro horas de trabajo al día el ser humano podría crear bienes y servicios para que nadie tuviera necesidades vitales. Siempre hay que tener presente el Elogio de la ociosidad. El mundo moderno que creó la burguesía no tiene ni pies ni cabeza, ni es razonable. El Valle es una obra de arte, pues en parte es dado y en parte es creado; no nació de la nada, sino del trabajo y el sudor: como el poema de los olivos de Jaén son los cerezos. En este sistema de explotación capitalista de la riqueza nada se hace sin dinero. La gentes miran el paisaje y los alojamientos rurales obtienen pingues beneficios, las casas proliferan por las laderas, cubriendo de ladrillo lo que antaño fueron árboles. Fue Castoriadis quien planteó la disyuntiva entre socialismo o barbarie. En el Valle, como en otros sitios, se ha optado por la barbarie.

Ya nos está pasando factura. Hoy hace frío. Subir a la Sierra es un peligro. Solo en la cumbre miro el paisaje helado. Lo que admiro es bello. Las brumas de la mañana bajo mis pies, y un sol tímido que no calienta. Una soledad entre riscos que me recuerdan un poco a Zaratustra. Y pienso en el mundo. Un mundo que se tambalea, que gime, que se abre partiendo en trozos la tierra. La copia es la solución, pienso, para las economías Chinas o para la India; el tercer mundo copia. El tercer mundo superpoblado copia. Una inmensa alegría me inunda. Mientras, el frio choca en la cara helada. Vientos del Norte bajan desde la Covacha. ¿Copian? ¿pero que copian?: un modelo que no solo destruirá lo que miro y ahora veo, sino que los destruirá a ellos. Es el sumo del nihilismo. Copiar y “delete” son una misma cosa.

Yo creo que un socialismo liberal, humanista y democrático, con una Asamblea de Derecho Internacional al que se supeditaran todos los países, con igualdad de voto en la misma, y donde garantizasen los Derechos Humanos y la resolución de conflictos. Sería la única forma de encontrar una solución a este mundo que va camino de desbocarse irremediablemente. Las avanzadillas de la revolución no han mostrado otra cosa que ser gestores de una profecía, aplicadores del Dogma, y asesinos de la libertad y de las personas. O socialismo o barbarie. Y el camino es la barbarie. Si unos cuantos creen ser los elegidos de entre los pobres y los desheredados, para imponer un estado autoritario, tienen perdida su batalla moral. Y las únicas guerras han de ganarse en ese terreno. Pero en todos lados los fines han justificado los medios, y el futuro no puede ser más agorero.

El tiempo no ha llegado aún, pero el camino está expedito. La revolución, si llega, llegará sin sangre y después del apocalipsis que se avecina.

lunes, 24 de enero de 2011

Campo del Moro. De Max Aub.

Es esta la primera novela que leo de Max Aub. Pertenece al ambicioso proyecto de recrear un fresco social y político sobre la Guerra Civil Española. En este caso relata el fin de la contienda bélica, en siete días, que van desde el 5 de Marzo de 1939 al 13 de Marzo. Lo que me ha llamado la atención ha sido la técnica o forma narrativa. Los paisajes deshumanizados del Madrid destruido de aquella fecha, en la que se siente el frío de un inverno largo que aún se extiende. Los diálogos de los personajes, destruidos, desamparados, incapaces de comprender la derrota; y menos aún de la situación que les rodea en esos instantes. En Madrid se combate, calle por calle, como antaño. Queda el revuelo glorioso de que, en algún momento, se luchó por algo que mereció la pena. Pero ya ha pasado tiempo de ello: ahora solo queda un paisaje gris y frío; un paisaje derrumbado, calmoso, triste, lleno de escombros. Un paisaje soleado de marzo donde no queda una brizna de esperanza. En las calles se oyen tiroteos: comunistas, anarquistas, republicanos de izquierdas, socialistas de derecha se están disparando entre sí. Hay detenciones, fusilamientos. Besteiro y Segismundo Casado han dado un golpe al gobierno de Negrín. En el ambiente, además del frío, se otea la traición y el paisaje se convierte en una brillante maraña de árboles arrasados y sin hojas. Sin pasión, fríos, atenazados los personajes acuden a un entierro. Por las calles se escuchan los tiroteos. Todo el frente está calmado. La artillería nacional está calmosa. La confusión que reina entre los personajes, los ficticios, que son los que tienen la enjundia suficiente, más importantes que los reales. Desmoronamiento. Las casas están derruidas. Desde una de ella se advierte el frente inactivo. Hay un frío desconcierto una confusión fría. Hace un poco tiempo, que parece ayer, hubo calor. Ahora nada parece tener sentido. Qué lejos parece esa épica que nos describió Malraux, qué fría primavera se abre. Querida Julia: Jamás he pasado momentos tan amargos como los de estos días en que debía escuchar los tristes ruidos de los combates entre republicanos que, en ocasiones, he presenciado. El abuelo de mi niño era camillero. Ese mismo día se encontraba descansando en Tendilla. Había hecho la guerra en la Legión. Era un pastor analfabeto que murió hace poco y que, cada mañana, acudía al huerto con su sombrero de fieltro y su pequeña azada. Ahora me parece mentira que todo aquello haya ocurrido en este mi país. Recuerdo Ciudad Universitaria, la facultad de Derecho, donde estudié. Y recuerdo al abuelo con su azada y su sombrero de fieltro, y su huerto. También recuerdo su cabezonería: !Lo que había visto aquel hombre!. En su pecho brillaba una Laureada, otorgada a su compañía. El solo había sacado heridos de campo. Ahora cava, siempre cava, en el huerto. Curiosamente, está en Tendilla, descansando. Y yo paso por encima del puente de San Fernando, sobre el Jarama. Las fuerzas del comandante Librerino, Gutiérrez, y Luzón combaten en ese punto. A cañonazos pasaron ese punto. Los comunistas se repliegan hacia Chamartín. Los batallones anarquistas toman la posición Jaca. La posición Jaca está en la Alameda de Osuna: ultimo lugar de un Consejo de Ministros. Yo voy a la Alameda de Osuna, en un ciclomotor. Es invierno pelado y trabajo en Telepizza. Paseo por el parque, estoy con mis tíos. El abuelo descansa. Los batallones anarquistas se han metido en el centro, toman un antitanque, una ametralladora, toman la calle Alcalá, los Nuevos Ministerios, sufriendo cuatrocientas bajas. Siento mucho frio, no voy a llevar el pedido a la hora. Iba a decir que Franco se descojona. No Franco no se descojona. Los franquistas se descojonan. Se han estado descojonando desde entonces. Llevé el pedido a la Alameda de Osuna. Mal rayo le partan.

Entrevista con Umberto Eco, en página 2

viernes, 21 de enero de 2011

Jarramplas 2011



En Jarramplas 2011, Jake anda por la multitud: con el nabo en la mano. Y no es coña. Ya mi abuelo, piornalego, me contaba como era el Jarramplas de hace años. Entonces no llevaba traje protector, sino mucha ropa. Corría por todo el pueblo, se metía en las casas y sus amigos, los mayordomos le deféndían. Su cuerpo quedaba amoratado.

miércoles, 19 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

Obsolescencia programada: un documental de "En portada"




Extraordinario documental sobre la "obsolescencia programada", auténtico motor de la sociedad de consumo. Realmente hacen más felices a los hombres la multitud de avances tecnológicos o, en cambio, los hace más desgraciados.  Directivos en empresas tecnológicas ¿Añaden valor a la sociedad, haciéndolas más felices?... yo creo que no.

Aparte de este interesante documental, en el Blog Angelus Novus se plantea un problema antiguo: el problema del mal. ¿Porqué hay mal en el mundo?. Desde el planteamiento cristiano no hay mal en el mundo cuya procedencia se deba a Dios, que es sumamente bueno. La presencia del mal en el mundo es debida a los sentidos, al mundo de las criaturas. Mis creencias son firmes: No hay Dios, no hay creadores ni criaturas. Navegamos en un barco que se llama planeta Tierra y no sabemos ni que hacemos aquí ni porqué; en ese barco, a su vez, existen otros barcos, que son las civilizaciones, donde habitan esos fantasmas que de la nada vienen y a la nada van, que son los hombres. Muchos intentan preguntarse y dar una solución, o al menos se plantean como ese mundo podía ser mejor de lo que es, otros buscan una explicación de porqué las cosas son como son. Hay unos pocos, o unos muchos, que aún son optimistas, y piensan que otro mundo, mejor, puede ser posible. Hay otros pocos, los escépticos, los pesimistas, que pensamos que el mundo, a día de hoy, es el que es; que se nutre de la envidia, del egoísmo, de la hipocresía, de la mentira, y del Poder. Y que, impepinablemente, esos atributos tienen el peso suficiente como para que no haya vuelta atrás, salvo una gran catástrofe que hiciera olvidar a los humanos su pasado. Lo que podemos saber, es que en el mundo hay cosas: poco nos importa que esas sean una representación o una voluntad. Poco nos importa cuál sea esa realidad de las cosas en sí. Vivimos en una pelota que cada vez es más pequeña, y camina a su desaparición, a su destrucción: en ella solo hay unos responsables. Los humanos. Humanos que crean civilizaciones. Humanos que las destruyen. Humanos que van a autodestruirse de seguir por el camino iniciado y muy posiblemente, no hay vuelta atrás. Porque los valores, las trasmutación de los valores, se han encaminado a una falsa felicidad en el mundo Occidental, que consiste en tener, en poseer objetos que para nada se necesitan. En tener más objetos, en comprar nuevos objetos. En tener trabajo, o en tener, tener, tener... tener ¿qué?... una casa en una urbanización, unos niños estúpidamente educados en cooperativas, que enseñan alemán e inglés a la más tierna infancia, no por afán de aventura, sino por afán de competencia. Los humanos van abocados a la más terrible de las catástrofes. Por qué: porque los valores se han trastocado. Del cristianismo teológico que impedía el cambio en occidente, a la separación de Dios del hombre. De una verdad a otra verdad, donde ambas son verdades para su tiempo. Verdades excluyentes, por más que se aferren como clavo que arde. En el momento que una verdad es verdad, la otra desaparece. Argumentos hay que dicen lo contrario. Pero yo no lo veo así. Hemos trasmutado los valores en búsqueda de una felicidad, de un hedonismo, que se nos escapa. Ya no tenemos miedo a la muerte, ni al dolor, ni a los dioses; pero la gran mayoría vive en un régimen absurdo de explotación, de tiempo empleado en organizaciones ajenas que les construyen su realidad, su tiempo. Otros, que no viven explotados, viven su vida creando, manejando, vendido, ingenios que no aportan felicidad alguna. Ingenios que se estropean con el objeto de seguir creando necesidades que podían ser protegidas. El trabajo, a la vez es un bien y a la vez es un mal. El trabajo es una calamidad cuando se incardina en organizaciones ajenas, que deciden, organizan, estandarizan. Es una calamidad cuando lo que efectúan son bienes y servicios que ni son bienes, ni son servicios. El consumo de bienes no es en sí, malo. Pero, bienes ¿Qué bienes?... ¿sabemos que son los bienes?... ¿sabemos que es lo que nos conviene?

lunes, 10 de enero de 2011

Azorín y los Dublineses. Pequeñas notas para entender el arte de Azorín.

Jhon Huston realizó su obra maestra poco antes de su muerte. No pudo ver estrenada la película y su brillante final es, ha dicho la crítica, un epitafio a una vida que sin pasión no es vida. Los Dublineses es mucho más que eso. La adaptación de la obra de Joyce era realmente un difícil reto. A día de hoy otro literato español, amén de ser poco leído, es poco comprendido. Comprender a Azorín es comprender la crisis existencial por la que pasó y que no es otra cosa que la que se retrata en "Los muertos": De Martínez Ruíz a Azorín. Tristemente, Azorín es poco leído, como poco comprendido; su condescendencia con el régimen de Franco, su paso desde el radicalismo anarquista al conservadurismo está provocando que su lectura sea minoritaria. Pocos libros con la intensidad emotiva de "La Voluntad" o "Antonio Azorín" o "los pueblos" que explican el instante fantasmagórico de la vida a la muerte; la larga procesión de fantasmas que van de la nada a la nada. Siento la inmensa alegría de ser de aquella minoría que se placen con Azorín y sienten el momento, el instante de vida y de muerte, de fantasmagoría, como él lo siente. Sus personajes están y ya no están, son muertos, fantasmas. Tal vez sea como el propio Martínez Ruiz, Azorín ya, se sienta.


" ... Y el viejo reloj da sus lentas campanadas. Y un vendedor lanza a intervalos un grito agudo.
          Este es un vendedor de almanaques. Cuando aparece ya la primavera y el verano son pasados. Entonces una dulce tristeza entra en el espíritu, porque un año de nuestra vida se ha disuelto...los racimos han desaparecido de la vides; los pámpanos, secos, rojos, corren en remolinos por los bancales; el cielo está de color de plomo; llueve, llueve con un agua menudita durante días enteros. Y Azorín ya recogido tras los cristales, oye la lo lejos la melodía lenta y triste de un piano."

Antonio Azorín. José Martínez Ruiz

domingo, 9 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares. La Revolución en Alcalá de Henares I. Primeros momentos.

Alcalá de Henares, 21 de Julio de 1936

Entre los días 20 de julio y 21 de julio de 1936 se desarrollaron en Alcalá de Henares los hechos de rebelión militar que desencadenaron el posterior ambiente revolucionario que estalló de seguido. Ya por la tarde del 21 de julio empezaron los asesinatos. Alcalá de Henares era aún en 1936 una ciudad conventual: su ratio de conventos por metro cuadrado urbano no es superado por ninguna ciudad europea. Su desarrollo urbano durante los siglos XVI y XVII consistió en un conflicto teológico entre dos visiones de Poder dentro del cristianismo: la Reforma y la Contra-reforma; los ideales canónicos de su desarrollo urbano se fundamentaban en la idea de "civitas dei" barroca: sobre todas las calles de la ciudad planea la visión del cerro de Ecce Homo, lugar imaginario de la cruz de Cristo que preside la ciudad. Los hechos que se desarrollaron desde el 21 de julio de 1936 son el ejemplo revolucionario que vivió la España leal. Como resumen primero diremos que en Alcalá de Henares fueron asesinados víctimas de la represión entre 1936 y 1939 ciento veinte nueve vecinos, la mayor parte militantes de la CEDA y clérigos y canónigos. El número de vícitimas supuso el 34 % del clero regular y secular exisitente en la ciudad en 1936 que, quitando militares y presos - unos 2.167- tenía 11.900 habitantes. Alcalá de Henares fue bombardeada en 15 ocasiones durante el conflicto, resultando muertas sesenta y nueve personas. Los listados con nombres y apellidos pueden consultarse. Sin embargo, vamos a describir el inicio de la situación revolucionaria que se vivió en Alcalá de Henares, que de antigua "civitas dei" pasó a ser una ciudad de retaguardia, esencial para las maniobras militares y debido a su gran capacidad de alojamiento cuartelero y conventual, lugar de descanso de tropas, así como centro carcelario. En los primeros momentos murieron los cadetes Antonio Jurado Martínez y el alférez Isidro de Pablo, ambos del regimiento de zapadores, que fueron acribillados al salir de los cuarteles, pese a que no habían tomado parte del movimiento subversivo: fueron los primeros que salieron por las puertas. Consecutivamente fueron asesinados en esos primeros momentos revolucionarios del día 21 de julio de 1936: Pedro García Azcaray, Tomás Plaza Maín, Pablo Herrero Zamorano, Marcial Plaza Delgado, José Plaza Torres, todos ellos coadjutores, capellanes, párrocos o sacristanes y tres padres escolapios. Las tropas fueron licenciadas ipso facto, las cárceles liberadas, a cuyos presos se les dio armas obtenidas de los cuarteles abandonados. Inmediatamente comenzaron las detenciones y paseos de los miembros derechistas de la ciudad, que eran llevados a las cárceles, recién vaciadas. Se entró en los conventos y en los templos, que fueron saqueados una vez desalojados, y que fueron incendiados en muchos casos por la multitud. No es difícil de imaginar la situación de esas primeras horas si se conoce el número de conventos de Alcalá, con las monjas en la calle, las puertas abiertas de par en par, y los milicianos, y vecinos, entrando en las mismas, sacando vasijas, cruces, bancos y haciendo piras en las plazas conventuales tan habituales de Alcalá. Los milicianos entraban en los comercios, requisando los alimentos, y cargándolos en camiones y coches, a cambio de unos vales. Las autoridades reiteraban la orden de ilegalidad de los registros y las detenciones, pero su aplicación era nula. La multitud subió al ayuntamiento y tomó el estandarte del Batallón de Ingenieros que los sublevados había izado. La bandera fue paseada por las calles. La Iglesia magistral es incendiada el mismo 21 de Julio de 1936, derrumbándose la bóveda, que cae sobre la tumba del Cardenal Cisneros, cuyos restos fueron profanados. La Iglesia de Santa María la Mayor fue pasto de las llamas, al igual que la ermita de la Virgen de Val o la ermita del Cristo de los doctrinos, monumento Nacional. La Iglesia de los Jesuitas ya había sido atacada con anterioridad a la contienda, pero volviéndose a sacar objetos, lienzos, como las pinturas de Angelo Nardi, ardieron en piras en la calle libreros. Así como la desaparición de las reliquias importantes como las Sagradas Santas Formas. De los oficiales que secundaron la sublevación, hubo juicios y dieciséis de ellos fueron o bien víctimas, como los dos cadetes, o condenados y ejecutados por tribunales militares con posterioridad. Seis de ellos, en una memoria selectiva, aparecen en la lápidas de Caídos por Dios y por España.

sábado, 8 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares: 21 de Julio de 1936. El fracaso de la sublevación.



Estado en el que queda la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares, tras el incendio intencionado del 21 de Julio de 1936. Foto tomada desde la epistola, junto a la sacristía.


Alcalá de Henares, 21 de Julio de 1936

En continuación a la entrada anterior. sobre el 20 de Julio de 1936 en la ciudad complutense.

Quedaba, pues, la situación de Alcalá de Henares el día 20 de Julio de 1936 de la siguiente forma: Alcalá de Henares se encuentra en manos de oficiales sublevados que acaban de insubordinarse a sus mandos, a los que han dado muerte -o herido gravemente-. Encerrados en calabozos los que ayer eran compañeros de armas: tomados el Ayuntamiento, Correos y Telégrafos - situado en la calle Libreros esquina con la calle El Bedel-, y la estación de tren. Dos nidos de ametralladoras: uno en el Palacio Arzobispal, desde donde se controla la calle de San Juan, calle de Santiago, calle de Sandoval y Rojas y la plaza de las Bernardas. Otro nido en la torre de San Justo, desde donde se divisa toda la ciudad, y todas las puertas de la ciudad, debido al enclave estratégico de la torre en el diseño urbanístico de la ciudad. Con los cuarteles sublevados, toda la ciudad está tomada. Los sublevados no controlan el aeródromo, que se sitúa en las cercanías de Alcalá, donde hoy está el Hospital y el campus politécnico. El 21 de Julio de 1936, por la mañana, se forma una columna en Madrid al mando del coronel Puigdendolas, con un grupo de artillería y un nutrido número de milicianos y milicianas. A su vez, desde Madrid, subidos en camiones y coches requisados, llegan al alba milicianos armados de Ventas y Vallecas que han tomado el cuartel de la montaña. Aparcan los coches a las afueras de la ciudad, disponiéndose en orden de guerrilla, y avanzan por la calle del Cardenal Cisneros -antigua de los Bodegones- y por la calle de Sandoval; debido a su inexperiencia, tras algunas bajas, son repelidos, y deciden replegarse hasta el puente de San Fernando, esperando refuerzos. Llaman desde la estación del Norte a la de Alcalá de Henares: - Aquí Estación del Norte. - Tus huevos hijosdeputa. !Viva España!. La columna mixta de Puigdendolas se acerca de forma más lenta a la población, que va dejando retenes en cada puente que cruzan: Jarama, Torrejón, y Torote. Al llegar al Camarmilla - a un kilómetro de la ciudad- el coronel fracciona la columna en tres. Una entrará en la ciudad por el Norte, por la carretera de Camarma - y puerta de Burgos -, la otra por el sur, por el puente del Zulema y- puerta del Vado-, quedando la tercera columna en la retaguardia y a la espera en el arroyo Camarmilla. La columna de milicianos que por la mañana habían intentado el ataque, vuelven a entrar por la puerta de Madrid, junto a un autobús de guardia civiles que pertenecen a la columna mixta. No encuentran resistencia, pues la tropa ha desertado y los oficiales rebeldes han decidido la rendición. La rendición de la plaza fue así: La superioridad de las fuerzas atacantes, que disponían de la aviación del aeródromo, dispuesta a bombardear los cuarteles donde se encontraban ya no solo la tropa, sino familiares de los oficiales, la paulatina deserción de la tropa, que iba desapareciendo, y que efectúa durante la mañana bombardeos intimidatorios. Los oficiales insurgentes mandan al teniente Del Paso a parlamentar con la columna, con dos camionetas de soldados. Pregunta por el camino a dos transeúntes si han visto algo en la carretera. Éstos les dicen que sí: que en paso a nivel hay Guardias Civiles, Guardias de Asalto, Artillería y Milicias. El teniente Del Paso decide volver, y dar parte al comandante Rojo. Éste ordena a los capitanes Massot y al teniente Fernández que acuda a parlamentar con la columna, para descargo suyo, al argumentar que se habían sublevado para no tener que hacer fuego contra fuerzas españolas y evitar bajas en la tropa. Los oficiales se entrevistan con el coronel Puigdendolas, que les manifiesta que todos los jefes y oficiales de la guarnición de Alcalá deben dejar las armas en el cuarto de banderas y presentarse ante la columna en el plazo de una hora. De no ser así, bombardearían la ciudad. Una vez rendida la plaza la columna de Puigdendolas se divide en dos: una va a Guadalajara y la otra al puerto de Somosierra, donde se enfrentan a los hermanos Miralles. El capitán Mohino libera a los comandantes Besga y Fraile. Les entrega las pistolas y les dice: "Tenga Ud. mi comandante, he perdido, pégueme un tiro". Fraile montó la pistola y dio media vuelta. El número de fallecidos durante los días 20 y 21 dentro de la ciudad son de 19: ocho milicianos, dos militares sublevados, siete religiosos, el padre de uno de los sacerdotes asesinados y un sacristán. Como consecuencia de los tiroteos cruzados resultaron muertos los milicianos, Antonio Galán, Ángel Murillo, Antonio Cabañero, Emilio Salabert, Jesús Pozas (Guardia de Asalto) y un soldado del aeródromo sin identificar. Así como un herrador de 68 años alcanzado fortuitamente, llamado Gregorio Jadraque. Sin embargo, la escabechina en Alcalá de Henares vendrá a partir de esos días, a causa de la represión y de los bombardeos, tal y como se irá narrando.

viernes, 7 de enero de 2011

Historia de Alcalá de Henares: El 20 de julio de 1936.

Fotografía de milicianos en la Plaza de Cervantes, tomada unos días después de que la sublevación en Alcalá de Henares iniciada por los oficiales, tal y como se narra en esta entrada, es abortada.

Alcalá de Henares, 20 de Julio de 1936

Alcalá de Henares se vio sumergida en el verano de 1936, al igual que toda España, en los graves sucesos que la incendiaron, por obra y gracia de los militares acuartelados, tal y como se narra en esta entrada, y a quienes, todos los eneros, se les honra en la Pascua Militar. La insurrección fue inconexa de la del resto del país y no tuvo el apoyo de los grupos civiles de derechas. Esta se produjo cuando los oficiales escucharon las proclamas del general Mola por radio Segovia. Éstos pensaron que en pocos días se tomaría Madrid desde Somosierra y que, en caso de no apoyarla, se tomarían duras represalias si no se sumaban a la misma. Nada se sabía en los cuarteles alcalaínos, al mando del teniente coronel Mariano Monterde (Comandante Militar de la plaza y al mando del del 7º batallón de Zapadores- Minadores) y del teniente coronel Gumersindo Azcárate -familiar del político republicano- (al mando del batallón ciclista) de lo ocurrido dos días antes en Madrid, donde  la insurrección había sido sofocada. Así, los oficiales toman decisiones en base a informaciones y desinformaciones sobre la realidad de lo que está ocurriendo en todo el país. El momento cumbre de la sublevación es un hecho trágico acaecido en el cuarto de banderas, donde los oficiales asesinan, o lo intentan, a los mandos de la plaza (el teniente Gumersindo de Azcárate queda gravemente herido, no así Mariano Monterde, que muere en el cuarto de banderas).  El día 20 fue cuando se montó el pitote en Alcalá. Un ejército, el español, habituado a intervenir en la política a su antojo y que, custodios de orden social, optan de destruirlo en un ejercicio por el cual no ha asumido, a dia de hoy, ninguna responsabilidad. Poniendose en entre dicho, de tal forma, el pilar sobre el que se asienta los fundamentos jurídicos de este país. Porque los sucesos de Alcalá de Henares del 20 de Julio de 1936 es una muestra más, por si hacían falta pruebas, que fue el propio ejército, en sus cuarteles, quien montó el desorden en sus primeros momentos, haciendo correr la sangre entre ellos. El 18 de julio, sábado, se cumplen las ordenes de acuartelamiento. Se lleva una radio al cuarto de Banderas, donde se escucha a los gubernamentales, por parte de la tropa y los suboficiales. Los oficiales, en cambio, escuchan, con otro aparato de radio escondido, radio Segovia.  Los mandos de la plaza reciben órdenes de salir con sus batallones a través de Cobeña, hacia la carretera de Brugos, dirección la sierra. Pero, previamente, los oficiales se han reunido, llegando al acuerdo de no salir a luchar contra "fuerzas españolas". Pidieron "órdenes concretas" de lo que se iba a hacer para cumplir la orden. El teniente coronel Azcárete les dice que no tiene porqué darlas. La situación que se plantea en el cuarto de banderas es el siguiente: los mandos de la plaza son fieles al gobierno, los oficiales no. La tropa está al margen de lo que los militarotes están montando en el cuarto de banderas. Los oficiales gritan a sus mandos: !Manos arriba!.   El teniente coronel Monterde se lleva la mano a la pistola, al ver su autoridad menoscabada. Lo mismo hace el teniente coronel Azcárate. Los oficiales empiezan a disparar repetidamente contra sus superiores, resultando muerto el teniente coronel Monterde y herido grave el teniente coronel Azcárate: en la declaración posterior de este último dice que fueron rematados por un oficial que no reconoció. Tomó entonces el mando el coronel Baldomero Rojo, que declaró el estado de guerra y redactó un bando, que fue leído en la plaza de Cervantes. Cada oficial tomó el mando de su compañía y ocupó los lugares estratégicos de la ciudad. El capitán Aguilar sale al patio para arengar a la tropa, y les dice que se ha acabado la anarquía, que van a restarurar el orden, acabando con vivas a España y a la República. El día anterior en Meco, un grupo de falangistas había tomado el ayuntamiento, y militantes de Alcalá junto con otros de Vallecas, sin conocer aún lo que ocurriría en los cuarteles de su ciudad, tomaron la cercana población vecina, apresando a dos falangistas, Celestino Sanz y Eliseo Bayo, que dias después fueron fusilados en el aeródromo. Los oficiales arengan a la tropa como se ha dicho: aún no sabe si apoyan al gobierno constituido o a los sublevados, pues éstos ofrecen vivas a España y a la República. Tampoco saben que los mandos superiores han sido muertos o heridos. No caen en la cuenta hasta que se lee el bando. Cuando el comandante Besga se entera de lo ocurrido en el cuarto de Banderas se lleva la pistola a las sienes, pero fue impedido por los capitanes, que le encierran en el calabozo. El comandante Fraile, directamente, se encierra en los calabozos, junto al capitán de Zapadores, Ramón Castro, por no unirse a los sublevados. De todo esto la población no tiene idea, que en estado de guerra, está indecisa en sus casas. Se colocan ametralladoras en el palacio Arzobispal. Algunos tiroteos en la carretera de Madrid, y con algunos civiles, la noche se plantea en tensa calma, con el alférez Máximo Miguel acampado en el palacio Arzobispal, en un nido de ametralladores y de sacos terreros, cumpliendo órdenes impartidas por unos mandos que acaban de asesinar, a su vez, a los suyos. En ese punto la aviación había bombardeado por la tarde, con la intención de deshacer el nido. El alférez Máximo Miguel no sabe que ha ocurrido: solo cumple lo que se le ordena. El batallón Ciclista, esa tarde, toma Correos y Telégrafos. Se toma, por parte de la 2ª Compañía, la plaza de Cervantes, la calle Mayor y la plaza de los Santos Niños. Desde las ventanas se tirotea a la tropa: dos civiles mueren. La Iglesia Magistral es tomada por el 7º de Zapadores. Los paisanos tratan de hostigar a las tropas con pistolas y fusiles, pero la ametralladora colocada en la torre, habilmente protegida con sacos terreros, repele el ataque. La situación de la tarde es como sigue: El capitán Mohino toma el mando del Batallón de Zapadores, que había estado al mando del comandante Fraile. Sale con la tropa a la calle, con la banda de música y la bandera del batallón. Se dirigen al Ayuntamiento, que lo ocupan, encontrándose en él el Alcalde, Pedro de Blas, y algunos otros concejales del Frente Popular, que son expulsados del Ayuntamiento. Sin embargo, el ex-alcalde Antonio Cumplido, de Izquierda Republicana, y el maestro socialista Pardinas, puede coger un taxi hacia Madrid e informar de lo ocurrido. La única oposición que se encuentra durante ese día, salvo la de algunos vecinos desde sus ventanas, algunos militantes por la carretera de Madrid, y algunos vecinos que se enfrentan en la Iglesia Magistral, es la de los aviones que despegan desde el aeródromo, que se mantiene fiel, debido a que el comandante Gómez Jordana es detenido, quedando al mando el comandante Gómez Spencer. Nidos de ametralladoras en los puntos claves, como el palacio Arzobispal, y en la torre de San Justo. Tomados Ayuntamientos, estación de tren y telégrafos, la ciudad el 20 de julio está tomada por unos oficiales asesinos. La población obrera, las familias derechistas, están en sus casas. Como podemos ver, el 20 de julio de 1936, fue, en Alcalá de Henares, una cuestión de militarotes. Veremos más adelante lo que pasa al día siguiente.

Entrada relacionada:

El incendio del Palacio Arzobispal

miércoles, 5 de enero de 2011

Wall-e

De la acumulación primitiva del capital; de Marx a Schumpeter, pasando por Bertrand Russell.



Uno de los escritos de más fácil lectura de Marx, además de ser de  sumo interés, es la sección octava de El Capital. En él explica como ocurrió la acumulación primitiva del capital. Marx es un analista implacable. Estudia las realidades sociales, políticas y económicas de su tiempo: su lectura es inexcusable si de lo que tratamos es de entender el tiempo propio.  Estamos inmerso en una plena revolución tecnológica: en los últimos diez años se han producido cambios impresionantes y que con  la crisis estamos en  lugar privilegiado  para ser conscientes de los cambios ocurridos. Es por ello que parece una imperiosa necesidad hacernos una composición de lugar y leer a los clásicos de la economía política. En este caso, señalo dos viejos libros de utilidad: El Capital, de Karl Marx, y Capitalismo, Socialismo y Democracia, de Schumpeter. En el tráfago de esas lecturas, siempre es recomendable la filosofía lúdica, entretenida, irónica y divertida de Bertrand Russell, y su Elogio de la ociosidad. Tres análisis y estudios recomendables para entender algo sobre cómo hemos llegado a donde hemos llegado y a los que voy a hacer referencia en este breve ensayo. Anoche emitieron en TDT la fábula de Wall-e, con un sonido digital y alta resolución visual. Es una muy interesante reflexión sobre el futuro de la tierra, que llena de basura recuerda entre otras al "mundo feliz", de Adoux Huxley, a las novelas de Asimov, sobre la robótica; o incluso a el Gran Hermano orwelliano y al Kubrick de 2001, Una Odisea en el Espacio. Son los cambios digitales, de la información digital -una realidad inmaterial-, y que van a configurar una nueva estructura del mundo y de la realidad. Una revolución de la que somos ya plenamente conscientes. Si recordemos la famosa frase de Marx: "El telar de mano" crea la sociedad feudal, "el telar de vapor" crea la sociedad capitalista. ¿Qué tipo de sociedad se crea con la producción digital de mercancías? Pero, más aún. ¿Qué tipo de sociedad se crea con la información digital? La película de Wall-e es una parábola sobre el mundo que nos ha tocado vivir y sobre sus derroteros. 

Es preciso que nos remontemos a los inicios de éste mundo: a la "acumulación primitiva del capital". De ella de  nos habla Marx en El Capital y explica cómo esta se produjo. Hay dos párrafos antológicos de Marx, que son verdades como puños, que paso a escribir:

 "Según la historia real y verdadera, la conquista, la servidumbre, el robo a mano armada, el reinado de la fuerza bruta, son los que siempre han triunfado. Por el contrario, en los manuales de economía política es el idilio el que siempre ha florecido, jamás ha habido otros medios de enriquecerse que el trabajo y el derecho. En realidad, los métodos de acumulación primitiva será todo lo que se quiera, excepto materia de idilio. El escamoteo de los bienes de las iglesias y hospitales, la enajenación fraudulenta de los dominios del Estado, el robo de las tierras comunales, la transformación terrorista de la propiedad feudal en propiedad moderna privada, son los orígenes idílicos de la acumulación primitiva".

 Esto es, por un lado. Por otro, vamos a ver cómo surge la acumulación primitiva, realizada por la fuerza; a lo que lo hilamos a mis reflexiones anteriores, sobre cómo el heredero joven con intenciones de acumulación, con las nuevas mentalidades nietzscheanas (y sin olvidar a Schopenhauer) de Voluntad de Poder - ahora recuerdo, no sé porqué, a ese Azorín contemplativo finisecular en Monóvar - son la clave personal de donde surge el mundo de hoy.

 "la navegación y el comercio recibieron un gran impulso, que produjeron sociedades mercantiles, a las que los gobiernos concedieron monopolios y privilegios, medios poderosos para efectuar la concentración de capitales. Dicho régimen proporcionaba mercados a las nacientes manufacturas, cuya facilidad de acumulación se duplicó merced al monopolio del mercado de las colonias. Los tesoros directamente usurpados fuera de Europa por el trabajo forzoso de los indígenas reducidos a la esclavitud por el robo y el asesinato, volvían a la madre patria para funcionar así como capitales."

 He aquí los inicios del mundo de hoy y que hace presagiar futuros nada alagüeños, como el que nos presenta muy imaginativamente Wall-e, donde las máquinas, la robóticas, han tomado el poder, creando un mundo artificial para los hombres, en un crucero espacial y un planeta tierra repleto de basura. Sin duda, creo, como Bertrand Russell, en su "Elogio a la ociosidad", que el mundo sería mejor, más bueno, más habitable si las horas de trabajo humano fueran reducidas a cuatro. Con tales horas se crearían los bienes y servicios necesarios para una vida feliz: pues, no son muchas de las cosas que producimos y consumimos otra cosa que banalidades que nada añaden a la felicidad humana. Somos acaso más felices, en su conjunto, con tantos artilugios digitales, con la mejora de las comunicaciones, pantallas planas, equipos de Cine en casa y otras tantas cosas, como si no los hubiera. O quien dice que no los hubiera con solo cuatro horas de trabajo no existirían

"... con cuatro horas de trabajo al día deberían dar derecho a un hombre a los artículos de primera necesidad y a las comodidades elementales de la vida, y que el resto de su tiempo debería ser de él para emplearlo como creyera conveniente.". Posiblemente, lo que si ocurra, es que hemos torcido los valores.

lunes, 3 de enero de 2011

Schumpeter, el cuento del ahorro y el heredero joven con mala baba

Marx se choteaba de aquel cuento infantil que decía que el capitalismo surgió a consecuencia de la laboriosidad y el ahorro de determinadas personas. Mientras otras se dedicaban a vaguear y, por tanto, no podían ahorrar. Leyendo a Shumpeter parece dar razón a los cuentistas: y que un tipo, en el siglo XVI o XVII, metido en un cobertizo, tal cual futuro creador de Apple, era el antecedente, es un suponer, de las rutas Holandesas o el comercio mercantil Veneciano. El análisis de Schumpeter adolece de una simplicidad supina; olvida el economista que no es el empresario innovador, como afirma, la madre del cordero del capitalismo: sino otra cosa, el heredero joven con mala baba. Ciertamente el objetivo del obrero es el de convertirse en un pequeño-burgués, y que para ello se precisa ser un pequeño-propietario. Pero el heredero joven con mala baba no piensa en pequeño-burgués. No se ha estudiado aún, como se debía, la figura de este personaje en su función de creador del capitalismo. Ningún Sombart ni ningún Parsons lo ha estudiado; pero creo firmemente que el heredero joven con mala baba, y no el innovador, es el creador del irracional invento al que llamamos capitalismo y del psico-terrorismo laboral; luego ha querido pensarse que "el directivo" es algo así como el heredero; cuando lo que tienen en común es una sola cosa, que no es el dinero. Es cierto que no todos los herederos jóvenes habían de ser con mala baba, hay los que se llamaban bon vivant,  hay, además, los que no tenían mala baba y que viven sin deseo de acumulación pequeño-burguesa que es moralmente elogiable. Pero, sin duda, son los herederos jóvenes con mala baba los que crearon el capitalismo moderno;  los hipocritillas con mala baba siguen su camino, por muy técnicos que crean ser. No confundamos el deseo de vivir como pequeño burgueses, con la mala baba.

domingo, 2 de enero de 2011

Nihilismo en el cine de Eastwood para un film fordiano y pacifista.

Venta de Cadena Ser







"... pero todos los días, después del almuerzo, a la hora en que la ciudad entera estaba adormecida por el calor, un viejecito aparecía en un balcón, del otro lado de la calle. El pelo blanco y bien peinado, derecho y severo en su traje de corte militar, llamaba a los gatos con "minino, minino" dulce y distante en el tiempo. Los gatos levantaban los ojos, pálidos de sueño, sin decidirse a moverse. Él rompía pedacitos de papel sobre la calle y los animales, atraídos por esta lluvia de mariposas blancas, avanzaban hasta el centro de la calzada, alargando la pata titubeante hacia los últimos trozos de papel. El viejecito, entonces, escupía sobre los gatos con fuerza y precisión. Si uno de sus escupitajos daba en el blanco, reía."

Albert Camus, La peste

sábado, 1 de enero de 2011

Sobre la rebeldía metafísica (Martillazos contra el muro)



La rebeldía, a fin de cuentas, no se imagina si no es contra alguien. La noción de dios personal, creador y por tanto responsable de todas las cosas, es la única que da sentido a la protesta humana. Se puede decir también, y sin paradoja, que la historia de la rebeldía es, en el mundo occidental, inseparable del cristianismo.

Albert Camus, "El hombre Rebelde".

viernes, 31 de diciembre de 2010

El caliente verano de 1934



Son España e Italia países afines en su construcción social y política. Los fenómenos tales como los movimientos sociales en el periodo de entreguerras guardan similitudes importantes, con los graves conflictos obrero-campesinos; sin entender ese conflicto, como todo un conflicto de clases, es difícil de entender la situación política en la que se desenvolvió la II República. A la vez que en Italia surge el fenómeno del fascismo, financiado por una burguesía aterrorizada, en España, en la primavera-verano de 1934 las derechas católicas, organizadas a través de las derechas locales, y aliadas con los Radicales de Lerroux mantienen un pulso acerado en el campo español. Los campesinos prepararan antes de las cosechas una huelga en el campo, que es prohibida. El ministro de la gobernación Salazar Alonso mantiene un pulso de tintes brutales en el campo español, con la aquiescencia de toda la clase terrateniente, antigua depositaria del poder local, conocida como "caciquismo". El verano de 1934 el clima social es incandescente. Las organizaciones sociales campesino-obreras son desmanteladas. En la película Novecento, de Bernardo Bertolucci, podemos ver una escena que puede permitir entender lo que fue la conflictividad social en el campo en aquellos años.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Al alba

Hay crímenes de pasión y crímenes de lógica. El código penal los distingue, asaz cómodamente, por la premeditación. Vivimos en la época de la premeditación y el crimen perfecto. Nuestros criminales ya no son aquellos jovenzuelos desarmados que invocaban la excusa del amor. Por el contrario, son adultos, y su coartada es irrefutable: es la filosofía. Que puede servir para todo: hasta para transformar a los criminales en jueces.

"Cada amanecer, se deslizan en una celda asesinos uniformados: el crimen es el interrogatorio"

Albert Camus. "El hombre Rebelde".



jueves, 23 de diciembre de 2010

Novecento



Al inicio de Novecento, la magistral película de Bertolucci, aparecen los títulos de crédito sobre la pintura “El cuarto Estado”, que se va ampliando desde la cabeza de un campesino, hasta un grupo. La música de Ennio Morricone, junto con ese movimiento de cámara es de una emoción sincera. Por otro lado, la admiración por ese cuadro, su composición y sus colores, y “el fuera de campo”. El fuera de campo es el espectador que contempla a esas figuras, que caminan, decididos, hacia el patrón, o hacia el futuro. El espectador debe decidirse: y unirse al grupo si pertenece a él.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

O se entiende o no se entiende: "La ley para defensa de la República". Unas reflexiones sobre Historia

Blog Historias de España

En el blog de JDJ de historias de España se mantienen interesantes reflexiones acerca de la Ley de Defensa de la República. El blog de JDJ es un interesante blog de historia política de España, pero que mantiene un acusado perfil derechista. La visión contrafactual de la historia es interesante, aunque la mayor parte de las veces cansa. Es interesante porque permite argüir en unos y otros sentidos acerca de los hechos. Cansa, con un argumento que el mismo señala, porque las posiciones se enrocan y quedan ambas posturas en un "O se entiende, o no se entiende". Pero en Historia no son así las cosas: por más que se entienda o no se entienda una cosa, siempre están los matices contrafactuales para que, de tal forma, ninguna de las partes parezca tener más razón que la otra. Pero no hay equidistancias posibles en las interpretaciones históricas sobre la II República y, por ende, los sucesos del 17 de Julio de 1936 -fecha que da el aldabonazo de la Guerra Civil Española, el conflicto bélico y político que emponzoña toda la vida política española -: una visión trata de deslegitimar un Régimen, y la contraria de legitimarlo; y con ello, legitimar o deslegitimar, dar o quitar responsabilidades históricas de graves consecuencias. En fin, aquí van mis argumentos:

Estoy de acuerdo con JDJ que la Ley de Defensa de la República daba un amplio poder al Ministro de la Gobernación: y aún más excesivo era que, por hacer "apología monárquica" por ejemplo, éste pudiese imponer sanciones tan potentes como el extrañamiento o el confinamiento; así como las posibilidades de represión para con los antirrepublicanos, léanse anarquistas, otorgaban al Ministro de la Gobernación, suspender las reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, religioso o social, cuando por las circunstancias de su convocatoria fuera presumible que su celebración pudieran perturbar la paz pública o el de clausurar centros o asociaciones . Aún con todas sus aberraciones el límite era algo mayor que el empleado anteriormente, con la Dictadura de Primo de Rivera y, posteriormente, durante la Guerra Civil, en ambos bandos, o durante el franquismo. Eran las propias Cortes Constituyentes quienes otorgaron dicho Poder y discrecionalidad mediante Ley. Los gobiernos habían de ser de "coalición", de tal forma que eso limitaba mucho al ministro de la gobernación, con tal de que a un grupo político pareciera mal tal uso. Y con la caída de gobierno se abría la posiblidad de nuevas elecciones, que podían quebrantar al grupo político al que perteneciera dicho Ministro. Con mucho, era una medida de defensa de la República menos duro de lo que había antes y de lo que vino después. Con la Dictadura de Primo de Rivera, o incluso con el régimen anterior, el poder del ministerio de la gobernación no tenía los límites de una cámara elegida al modo de la republicana. Con Franco no existían, siquiera, tales límites parlamentarios que el Régimen Republicano si tenían. Con la Dictadura de Primo de Rivera por Real Decreto se regulaban importantes posibilidades represivas contra todos aquellos contrarios al Régimen. La ley de Orden Público de julio de 1933 no era mejor que la ley para la defensa de la república, posibilitando prerrogativas altas al Ministro de la Gobernación.  Es cierto que con la Ley para la Defensa de la República las organizaciones anarquistas podían ser reprimidas, situación que posteriormente se aquilataba con la Ley de Orden Público. O que una República no era, como decían, mejor que una Monarquía. No es extraño que todos aquellos contrarios a la República de 1931, léase, anarquistas y derechas accidentalistas y catastrofistas, tengan un mismo criterio para enjuiciar la Ley para la Defensa de la República. Quizá lo que ocurra con la Ley de Defensa de la República, que tenía un carácter provisional, o la posterior Ley de Orden Público, como ocurre hoy para los casos de excepcionalidad es el uso moral o razonable que el gobierno haga de ellos y que en último término son las Cortes quienes deben ratificar la actuación que lo motiva. .Como él bien sabe tal Poder del Ministro de la Gobernación se volvió muy en contra de la República en cuanto la opción derechista hizo un uso irresponsable de tales prerrogativas que otorgaba, en este caso, la Ley de Orden Público, y sus posibilidades de establecer por Decreto situaciones de excepcionalidad, de prevención, de alarma y de guerra. En especial a partir de 1933 y la huelga en el campo del verano, donde la responsabilidad de gobierno estaba en manos del partido de Lerroux y con la CEDA al apoyo y al derribo: recordemos que Salazar Alonso, ministro de la gobernación desde el 3 de marzo a  4 de octubre 1934, ante las huelgas del campo y otras anteriores extremó situaciones excepcionales y estados de alarma. En aquellos hechos la Defensa de la República no era el fin básico, teniendo en cuenta que los propios enemigos del régimen constituido como tal estaban -además de fuera- dentro del arco parlamentario, con las minoría cedista, monárquica y tradicionalista: cuyo objeto político no eran otros que o bien "la rectificación", directamente, su catástrofe. Ni siquiera su finalidad era el Orden Público, su objetivo básico era aplastar el pulso entre terratenientes y campesinos planteado, tomando como opción el uso del aparato del estado y las medidas excepcionales hacia el brazo patronal. Una muestra de que quien tuviera el ministerio de la gobernación se hacía con todo el Poder político; y para su uso, lo que se requería, era una valía política y moral  de la que se carecía, por falta de práctica democrática y parlamentaria La Ley de la Defensa de la República al menos estaba supeditada, o limitada, por la soberanía de las Cortes o el parlamento, en el tráfago político de acuerdos entre minorías parlamentarias; pero para ello era preciso que los parlamentarios entendieran que el Poder y la soberanía residían en las Cortes, cosa que era difícil de entender y cosa, además, que no era cierta: el Poder aún estaba en las viejas estructuras del caciquismo local y en las sacristías, como lugar de reunión. .

Como JdJ hila la ley de defensa de la República con la ley Sinde, con alguna razón, puesto que ambas leyes ofrecen prerrogativas importantes a un ministerio para decidir sobre derechos fundamentales. Como indica Txema la comparación entre la Ley de defensa de la República y la Ley Sinde es cuestionable.


 señalo lo siguiente:

Acuerdo con JDJ que la Ley Sinde huele a chamusquina, otorgando demasiado poder - como el de cerrar páginas Web- a un gobierno. Lo que no entiende Sinde es que la Cultura ha dejado de ser un negocio, pues en la red hay gente mejor que la Cultura Oficial, y encima no cobra. Para el Cine el varapalo es gordo, pues para producir Cine se precisas bastante dinero. Pero es que ya lo dijo Goddard en Historia del Cine: el Cine es un arte que evoluciona. Y tal como lo conocíamos, para nuestra tristeza, va a desaparecer, pues difícilmente va a ser rentable. Posiblemente el Cine esté en la TV, pero nunca va a ser lo que fue. Y esa es la triste realidad, si no me equivoco.

Opiniones en Público

Opiniones en El País

Muerte en Venecia: Un Adagio sobre la vejez, la juventud, la fealdad, la muerte, el amor y la vida.



No me extraña que esta película no fuese entendida por muchos: hay que tener gustos estéticos e intelectuales, no diría que "refinados" o "desarrollados", pero sí, al menos, el temple necesario para la contemplación estética de lo bello. Comprender al Mahler-Aschenbach-Visconti-Mann y la búsqueda de lo bello por ellos desarrollada en su obra y en su vida, da para mal interpretar la atracción que el artista siente por "la juventud" o la "belleza", que representa Tadzio; en fin, una obra maestra de Visconti donde trata, junto a otros, los temas perennes: la vejez, la juventud, la belleza, la fealdad, la muerte o la vida. Un Mahler solitario, que amó... una burguesía aristocrática rodeada de lujo, de belleza ampulosa y recargada, a quienes  rodea la peste. Una Venecia impresionante de principios del siglo XX... en fin, no me extraña que se dijeran tonterías sobre la película en su día. Sibaritismo cinematográfico.

martes, 21 de diciembre de 2010

El problema de la Seguridad Social española y su relación con el empleo y su estructura. Una herencia del franquismo.

Unas breves reflexiones sobre el sistema de seguridad social española. La Seguridad Social tiene dos vertientes: 1) una referida al modelo y  2) otra de carácter político, que define y elige el modelo. El problema de la Seguridad Social española es histórico y es político, por definición al optar por el modelo que menos conviene al país: los motivos, los expresaremos brevemente. Modelos de Seguridad Social caben dos alternativas, con cuatro posibilidades: 1) Sistema Beveridge, asistencial o anglosajón 2) Sistema Bismarkiano, contributivo o continental 3) Previsión individual.modelo norteamericano 4) Una mezcla de los tres anteriores. Pues bien la decisión de por uno de esos modelos es un problema político. Sin lugar a dudas, el mejor sistema de Seguridad Social es del Bedverigiano, con unas prestaciones estatales universales que subviertan las situaciones "de necesidad": llámese vejez, desempleo, invalidez,  que en suma sean las carencias de rentas las que se atiendan, sea cual sea en hecho causante de su carestía. Tales prestaciones se gestionarían por un órgano único, que sería financiado directamente por el Estado, vía presupuestos del Estado. Por tanto sostenido vía impuestos: de tal modo, las personas activas, mediante IRPF, las empresas societarias, mediante impuestos de sociedades sostendrían la Seguridad Social pública. Y el público, en general, mediante el voto, decidiría que impuestos y prestaciones serían las decididas, pero que no incidirían en la estructura productiva al modo como lo hace, al derivarlo de contribuciones moduladas por el salario. Ello llevaría aparejado que no existirían contribuciones específicas que gravan el trabajo asalariado, como es lo que ocurre, al imponerse una tasa impositiva sobre el trabajo, cuyos costos son, entre trabajador y empresario, aproximadamente sobre el 30% del salario bruto. A su vez: el trabajo asalariado en "negro" no tendría los niveles de ocultamiento que tiene. El "deber de protección" del empresario queda jurídicamente determinado, por ejemplo en caso de Accidente de Trabajo, con solo que la relación de trabajo acontezca de facto. El sistema contributivo es insostenible, pues le hace depender de variables demográficas y productivas en exceso. Así de claro. De porqué la carpetovetónica España decidió este modelo se debe a intereses políticos. Veamos cómo:  La decisión por el modelos Bismarkiano, de carácter contributivo, se constituye en un error histórico de gran calado que se ha ido continuando de régimen político a régimen político. Su antecedente es el modelo de seguros públicos de carácter social y obligatorio, cuyo primera regulación fue a consecuencia de la cobertura por Accidente de Trabajo.  El régimen era la Restauración de Cánovas, que impuso el seguro obligatorio de vejez, en 1919, y fue la II república, en 1932, cuando obligó al empresario a contratar un seguro de responsabilidad, debido a su responsabilidad objetiva de los Accidentes de Trabajo. Hasta ahí vale: tales regímenes políticos debido a su estado financiero, nos sería capaz de efectuar una regulación potente de Seguridad Social, tal y como acontecía en Inglaterra (sistema Beveridge) o Alemania (Sistema Bismark). La década de los cuarenta, la época del falangismo en "lo social", no fue más que la continuación de la vía alemana de "seguros sociales". El régimen  legisló con dos leyes: la Ley de Bases de 1948 y la ley de Seguridad Social de 1966, optando por el modelo alemán. Esto se debió, en parte a un criterio político: había que legitimar el régimen como fuera: había que premiar a "los obreros" que participaban en el "Boom económico" tecnocrático, con la Seguridad Social, y como todos sabemos, conocemos la importancia de las empresas del INI, comandada por falangistas en los puestos de mando. Con esos mimbres se tejió la transición, por mucho que el PCE entrara en los verticales, constitutyendo las Comisiones Obreras, había un determinado obrero, nacido en el régimen, y agradecido a Franco, que había hecho la Seguridad Social. En ningún momento se planteo el más lógico de los sistemas para España: el asistencial derivado de prestaciones sociales suficientes en caso de necesidad, que es por donde van los tiros del texto constitucional -pues ya por entonces se sabía por dónde iban a salir los palos del chozo-, aunque la constitución deja un modelo flexible y abierto. Pero ahora no hay manera de cambiar el modelo a su lógica más racional. Pero los males de carpetovetónica son conocidos, y sus raíces también: una España chusca en lo político de rancia raigambre.  

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Gatopardo. Una obra maestra de Luchino Visconti. Cuando las hienas se convirtieron en chacales: El modelo "españolo" de capitalismo.




La cinefilia de DVD ha permitido recuperar auténticas joyas del Cine, todo un arte mayor, con posibilidades de ser admirado desde el salón de casa, siempre que se reúnan las condiciones de amplitud de pantalla y equipo de sonido adecuado. Por suerte, debido a mi cinefilia, me construí un salón de cine en casa, que me traslada, casi del todo, al lugar donde los Cines eran Cine: las salas con paredes de terciopelo y butacas y gallinero y pantalla grande. Esos cines con bar (en algunos sitios), con el correspondiente pasillo para echar un cigarro. Y que por circunstancias yo recuerdo de cuando era niño. Difícil ha sido construir para mi solaz particular y hacer en mi propia casa una rememoración de aquellos cines, habida cuenta que las salas de multicines han mutado el concepto de cine, como ocio y cultura, que había en tiempos. No es ser agorero, y recordar un cine que fue, como tiempos pasados que parecen mejores. No. Ese tiempo puede ser aún, si se dispone de la sala adecuada y el gusto adecuado.

 Hace tiempo quería escribir, -ya lo hice en otros sitios- sobre una Obra Maestra de Luchino Visconti, "El Gatopardo", basado en un libro de Lampedusa. Más recientemente he visto otra película de Luchino Visconti, también protagonizada por Burt Lancaster, que hace de propio alter ego, y titulada "Confidencias", que es otra Obra Maestra, como fue "Muerte en Venecia", pero mucho más desconocida. El placer al visionar "El Gatopardo" restaurada, limpia la imagen y el sonido, admirada tal cual debió ser sus primeras proyecciones es una experiencia estética de muy alto grado; máxime cuando con anterioridad se conocen películas-monstruo operísticas como "El padrino". Estas tardes de invierno, de frío, de nubes encaramadas a las sierras, de lloviznas, de estados de alerta amarilla por lluvias, son tardes para estas películas y su disfrute. Entender el colorido de la parte siciliana de "El padrino", después de haber visto El Gatopardo, y la narración, con música de Nino Rota en ambas, es un placer del todo comprensible. Ya no son solo los contenidos estéticos y formales: al iluminación, el vestuario, la música, el ritmo sinfónico de la narración sino el contenido en sentido estricto: lo que se cuenta...

                                    HISTORIA DE CARPETOVETONIA

 Ya lo escribí en otra parte: " Estamos ante uno de los filmes más importantes, no sólo de Luchino Visconti, sino del mismo cine italiano. La evocación del Risorgimento y la modélica reconstrucción histórica es una lección de hacer cine. Tiene una lectura dialéctica propia de su autor e ilustrador fílmico, quien también había manifestado: «Creo que no se puede ser hombre, y mucho menos artista, sin tener una conciencia política. El arte es política». El aspecto de ilustración fílmica, en esta película, puede ser más un alago que una carga: la ambientación es deslumbrante. Creo que es una de las películas que mejor recogen la experiencia histórica, pues trata no solo de la Historia en mayúsculas, sino de la intrahistoria de las mentalidades, de los valores, de las ideas en una sociedad y de alguno de sus componentes. Algo que explica los hechos desde las personas, y no las personas que se encuentran en esos hechos históricos. En sí, es una de las explicaciones más exactas de los nacionalismos románticos del siglo XIX, - como de la unificación política de Italia -, que han dado como resultado el mundo actual". La película contiene una de esas frases para la posteridad: "... todo cambie, para que todo siga igual", el virtud del cual, el protagonista, demiurgo en parte de la acción, mueve los hilos para que eso ocurra: El fenómeno de "las democracias liberales" mediterráneas - tal como la italiana en el Sur, o en España - están narradas de tal forma en sus procesos que sirven para explicar la realidad política de éstos países. Sicilia formó parte de la Corona española; que estas regiones, - éstos países - sean Carpetovetonia, se ofrece mucha explicación en El Gatopardo. Sí Sicilia es el sur de Italia historicamente bajo la Corona española, en su traslación, la Historia política de España es un trasunto de la historia de Sicilia: el lugar donde la aristocracia se aúna con la burguesía, para constituir Carpetovetonia, y cuyo engendro fue la Restauración de Cánovas; todo ello tamizado por carlistas, liberales, y monárquicos alfonsinos. El capitalismo tiene modelos: y hay un modelo españolo de capitalismo.

                                                                       SINOPSIS

En su sinopsis: " La invasión de Sicilia por Garibaldi significa un gran contratiempo político para Don Fabrizio, príncipe de Salina. En 1860, el líder revolucionario acelera la unión nacional italiana y los pequeños estados se van incorporando al Reino de Italia, engendrado en torno a Víctor Manuel de Saboya, rey del Piamonte. Por tanto, Don Fabrizio -junto con su familia- se traslada a Donnafugata.

Angélica, hija del rico burgués Don Calogero, fascina al joven Tancredi, sobrino del príncipe de Salina. Éste, que ve con agrado esta unión entre la aristocracia y la alta burguesía, es obligado a emitir su voto en un plebiscito para decidir la suerte de Sicilia, pero renuncia a un escaño en el Senado que le ofrece el rey Víctor Manuel II.

En un gran baile ofrecido en honor a Angélica, en el palacio de Ponteleone, Don Fabrizio comprueba nostálgica¬mente la inevitable decadencia de su clase social. El príncipe de Salina sabe que la suerte está echada, que el tiempo es irreversible y piensa que, «es necesario que todo cambie, para que todo siga igual». Por eso, decide favorecer a los revolucionarios, apoyando a su sobrino a que se incorpore a las fuerzas garibaldinas y después al nuevo Ejército italiano. Don Fabrizio está asistiendo, no obstante, al fin de su mundo."

Es en materia de las relaciones sexuales, además, como explicó Sombart en Lujo y Capitalismo, donde acontecen los cambios que van a llevar al capitalismo moderno, donde las viejas hienas se convierten en chacales. La atracción por Angélica y su belleza por parte de Don Fabrizio, y la imposibilidad para ese disfrute, son los verdaderos motivos que le mueven para que si no él, su sobrino, liberalice el yugo que supone las relaciones sexuales endogámicas de la aristocracia, uniéndose a la burguesía. Visconti, como Lampedusa, como Don Fabrizio, conoce muy bien todo ese mudo, pues pertenece a él, y que, en su crítica, es feroz. La escena del baile es la escena de la disolución del personaje, la disolución de un mundo, donde la belleza es deslumbrante, gracias al colorido que con el DVD se ha podido recuperar. En otro momento hablaré de Confidencias, al cual me gustó casi tanto, o más que ésta. Pero ahora dejo aquí una pequeña escena en el baile final, cuando Don Fabrizio baila con Angélica... Al principio como Don Fabrizio apoya a su sobrino en la participación con Garibaldi, como muestra de como la aristocracia se alía con la burgesía, con el fin de que el cambio no sea un cambio. Eso pasó también en la España del siglo XIX...