domingo, 30 de agosto de 2009

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA COMO CONFLICTO POLÍTICO


Mantengo un debate interesante sobre el juramento de Antonio Goicochea sobre la tumba de Calvo- Sotelo. Donde manifiesto lo siguiente.


LA MECHA


El asesinato de Calvo Sotelo es totalmente deplorable, como cualquier asesinato de la clase que sea; los asesinatos políticos por supuesto que son deplorables. Me parece a mí que por aquella época eran muy pocos los parlamentarios que eran demócratas y que incluso acpetarán la república. En especial los de las derechas católicas. Para ellos el régimen era accidental, que en verdad quería decir que les interesaba un comino que la cosa se llamase república, monarquía o dictadura de un caudillo, puesto que lo que ellos querían era un regímen donde siguieran siendo centro de lo moral. Y la república montada en 1931 no les permitía tan lugar, sino muy al contrario. Parece que en verdad lo que querían era un regímen donde hubiese un caudillo, tipo Cid, llegado por la Gracia de Dios, y venido para salvar a la España eterna, la de Don Pelayo y los Godos - en verdad la España de Trento - que les defendiese de todo el ateísmo, liberalismo, comunismo, como propugnaban "los rojos". Puestos así, pues se montó la que se montó. Que Calvo Sotelo fue vilmente asesinado es un hecho notorio. La chispa iba a encederse, eso lo sabía todo el mundo, de una manera a otra. Que eso fue lo que encendió, posiblemente. Era lo que querían las dos Españas. El acuerdo era imposible: unos querían una España Católica y otros querían una España Laica. No había nada que hacer. La pena es que las democracias miraron para otro lado y dejaron a los españoles en la estacada. O la pena es que Alemania e Italia vinieron a ganar la guerra. O la pena es que no hubieran dejado solo a los españoles que se zumbaran la panderata, como el cuadro de Goya, a ver que hubiera pasado. Porque puestos a matarse, que los hubieran dejado solos: así sabríamos de verdad si los órganos de algunos eran reales. MORAL LAICA O MORAL RELIGIOSA Ciertamente, me considero como un demócrata de izquierdas y bastante liberal, y no puedo evitar escorarme en mis opiniones a las izquierdas. Pero sin duda el asesinato de Calvo Sotelo fue vil, y que demócratas había bastante pocos; máxime porque quizá los que tuvieran un talante liberal fueron desplazados. Indalencio Prieto, al lado del PSOE, sustituido por Largo Caballero, que radicalizó su lenguaje, y en la derecha liberal a otro, por las Derechas locales y regionales, organizadas por la Iglesia, y usando lo que había salido organizado de ellas desde el régimen anterior: Que es su estructura clerical, el periódico “El debate”, dirigidas por Herrera Oria, y las organizaciones católicas que pudieron crearse al efecto, como la acción católica y la Juventudes católicas – creo que eran JAP, o algo así -. Los discursos de largo caballero son de 1933, cuando se presentan por primera vez la CEDA a ellas. Mucho me temo que a partir de 1933 la democracia se hace impracticable, pues a todas luces la CEDA, con bastantes razones para ella, pues su objeto es revisar la legislación constitucional para muy negativa para la iglesia. El debate que se mantenía era imposible de llegar a un acuerdo: Para una España se solicitaba un país Laico, para otra España se solicitaba que el catolicismo fuese una religión de Estado. Y sobre esa idea la sociedad estaba muy dividida, principalmente porque la sociedad es rural. El problema de la república en un principio, en mi opinión, no fue entre comunismo-socialismo frente a fascismo-nazismo; sino entre laicidad-religiosidad. La laicidad se escoró hacia las tendencias socialistas y anarquistas, que eran más radicales, pues solicitaban el Poder obrero, que la izquierda republicana (con la que no oculto que simpatizo más); y la religiosidad se escoró hacia el caudillaje que les defendieran. Así, por ejemplo, Gil Robles era un liberal que en verdad deploró el parlamentarismo, tal y como he escuchado a algunos testigos, al ver en este también una forma de trágala que había puesto la acción frente a la reacción. La cosa está en que la parte izquierda quería quedarse sola en el Poder, y la parte derecha también. No se admitían otra cosa que fuera la postura de uno sobre otro: O la laicidad O religión de estado. O moral laica o moral religiosa. Pero el acuerdo era imposible de aceptar, pues ambas partes se encasquillaron en sus posturas


EL DESLINDE DE LAS DERECHAS


Había otras derechas, cierto, pero solo la CEDA tiene capacidad organizativa para llevar el objetivo de reformar el artículo 26. Miguel Maura, de la derecha liberal, ofrece un discurso titulado"el deslinde de las derechas". ¿Como es posible que la CEDA se organice tan rápidamente, al crearse en 1933? Yo creo que porque la estrutura preexiste de antemano: hay una Iglesia en cada pueblo (local), una organización comarcal regional, con un obispo en cada sitio de esos; y van a saco para menterse en política para derribar el pricipio de laicidad que es tan nocivo. En eso creo que consiste la historia política española. Es una opinión, claro.


ESCRIBIR SOBRE POLÍTICA E HISTORIA CITANDO, O REFLEXIONANDO.


A mí las citas no me gustan tampoco mucho; me refiero a lo de escribir citando. Aunque me gusta la miscelánea. La Guerra Civil española es uno de los acontecimientos históricos donde la falta de veracidad es significativa; la veracidad no es tanto la verdad, sino como la coherencia en tratar de ver con un sentido todo lo completo de la materia. Es imposible no escorarse hacia un lado u otro según nuestras convicciones políticas; así, como señala Ud., - los aspectos que señala sobre Largo y sobre la naturaleza del ala caballerista del PSOE es indudable. Ahora bien, creo que hay que ver todo con todos los elementos; y es donde adolecen las visiones “revisionistas” de la Guerra Civil, con expresiones como las que señala de “la realidad histórica” y “la verdad oficial”, cuando sabemos que hubo una dictadura posterior que dispuso también de una visión verdadera de la verdadera historia de la Guerra Civil. Un poco de seriedad, por favor; que los hechos fueron muy graves. Y la forma de cita, en lo que conviene, y de no querer ver, lo que no se quiere ver, es lo que hace llenar tintas y tintas sobre este conflicto bélico. Como todo en política, o en historia, nos encontramos con dilemas morales; y, sin duda, se hacen precisas visiones desde la ética, mi modesta especialidad. Yo creo que ya está bien de tanta tergiversación, de tanta falta de autenticidad – de la cual, no lo niego, también participo -; de tanto afán por justificar moralmente cosas que son injustificables. Un poco de seriedad, por favor. El asesinato de Calvo Sotelo es una muestra más de la incapacidad política de aquellos años terribles; pero, hombre, en política no podemos ver solo con los ojos de los que queremos ver, y negar todo lo demás y lo que no nos conviene; y justificar, como digo, lo injustificable. Ni ese asesinato, ni ninguno tienen justificación. Ahora bien: el golpe de estado de 1939 tampoco la tiene; ni el alzamiento de los obreros en Asturias, ni la represión posterior; ni que militares de remplazo fuesen a la Guerra del África, y que solo fueran los más díscolos de cada pueblo, ni que el estado reprimiera a los manifestantantes contra “el orden” de las cosas, en base a tiros; ni que los curas inflamasen en las homilías, ni que los periódicos contasen, como hoy cuentan, más mentiras que verdades. Ni que los obreros estuvieran a la que saltan, esperando hacer la revolución. Pero por favor, seriedad…por favor, menos fanatismo. Que ya cansa.


LA GUERRA CIVIL COMO CONFLICTO POLÍTICO


Me parece que la Guerra Civil es un acontecimiento difícil de poner de acuerdo a los historiadores, o los que se acercan a ella porque, fue un conflicto político; y al igual que hoy, que las cosas se ven de una manera u otra, dependiendo de las preferencias políticas. Hechos históricos tales como el 11-M, sin ir más lejos, desde los primeros instantes unos los veían de una manera y otros de otra, dependiendo de sus intereses electorales, políticos y las gafas axiológicas de cada cual. Estas últimas son imposibles de quitarlas para cada cual. Tanto tú como yo, por ejemplo. Eso no quiere decir que busquemos la seriedad en nuestras apreciaciones y análisis. Y si se quiere sacar algo en claro, en todo esto que está tan turbio, deberíamos hacerlo con seriedad, cada caul desde su ámbito: el mí es la ética y la filosofía política. Aunque no tenga que ver con el hilo, sobre Calvo Sotelo, yo creo que a partir de 1933 los dos partidos políticos con capacidad para movilizar a las masas PSOE y CEDA, se muestran claramente anti-sistema; creo que porque no son capaces, ni tienen experiencia, en gobernar y aceptar un sistema de mayorías parlamentarias y en aceptar las reglas del juego electoral. Sin negar en nada todo lo que dices, sobre el PSOE, y la postura caballerista de arrastrar a las masas con toda la artillería de los tópicos marxistas, porque esa es una verdad como un templo; también es cierto que el papel de la Iglesia haciendo política fue muy fuerte. En cuanto vi el resultado de las elecciones electorales europeas últimas, por ejemplo, y el mapa político regional, en el instante recordé el resultado de las elecciones democráticas de 1936. E incluso en 1933. Toda la política española está ponzoñosa; ese es el tremendo drama española. La Iglesia Católica hace política, y en ese periodo no iba a ser menos que hoy día. La clave de muchos de los análisis sociales y políticos se encuentra, también, en “el sistema electoral”; sobre cómo funciona éste. El reparto de escaños según la ley electoral es que la explica mucho de los hechos políticos; y es que los votos suelen ser equilibrados, sin una victoria electoral rotunda. En 1933, por ejemplo, la coalición de partidos de derecha obtuvo 3.354.504 votos y consiguió 212 escaños, y la izquierda, con 3.375.432, obtuvo 99 escaños; así el PSOE con un millón y medio de votos obtuvo 58 diputados y los radicales con 800.000 votos obtuvieron 104 escaños. El error político del PSOE entonces fue no darse cuenta de cómo funciona una democracia parlamentaria y estuvo mucho más verde que la Iglesia en esto de “la política”; las derechas católicas sí que pactaron coligarse con los radicales. En estos análisis tienen que entrar también los historiadores que entren con seriedad a debatir lo que ocurrió en el estado de impolítica que se vivió especialmente desde 1933. Época además, donde la estrategia accidentalita de la CEDA era imitar a los ocurrido en otros países, y de copar el poder político a modo de lo ocurrido en otros países, como Austria o Alemania. Hay que leer los discursos políticos completos, ciertamente. Pero, a la vez, hay que descubrir las circunstancias que llevan a proferirlos; y contrastarlos con los adversarios. Creo que a partir de 1933 PSOE y CEDA buscaban asaltar el poder para modificar el régimen. La CEDA porque no aceptaba el papel laico del estado, y con apoyo de los terratenientes, no aceptaba el papel asignado a la Iglesia en dio régimen. El PSOE porque no acertó a comprender como es el juego político en un sistema parlamentario de mayorías, ni el sistema electoral; que por pocas diferencias de votos daba un poder mayor a quien elegía la estrategia electoral adecuada. El 1936 la CEDA comprendió que el PSOE no volvería a caer en el error de 1933, y se cerró la vía la accidentalista. Este tipo de análisis, aunque también sesgados, son necesarios. Y en eso nada desdice en lo que señalas que los anarquistas estaban pasando por la izquierda. Ahora bien, habría que entrar en el porqué el anarquismo fue tan influyente en España; porqué en el socialismo triunfa a partir de 1933 la postura anti sistema y como las derechas católica va a fuego, encendidas, contra el régimen de una manera similar. Y el país se abre en dos. La sociología rural tiene mucho que decir. Lo que no me cabe duda es que a partir de 1933 no se pueden ni ver; y muy posiblemente sean las masas de cada parte la que incidan en los soflamas que se lanzan despectivamente. A su vez la circunstancias políticas inciden en las masas, y todo va siendo, poco a poco, una olla. Pero opino que pudo haberse evitado todo con una mayor pedagogía política. Y esa faltó, como falta hoy.


EL PUNTO DE VISTA DEL HIJO DE NICETO ALCALÁ ZAMORA


Yo creo que el punto de vista del nieto de Alcalá- Zamora y de Gonzalo Queipo de Llano, por muy historiador que sea, tiene un significativo cristal y fondo para que sean imparciales. Al mirar la realidad por esos cristales ve la figura de sus abuelos. Ambos, por cierto, figuras de muy alta importancia y significativas; y no me extraña que trate de defender una imagen de sus abuelos. Solo encuentro una verdad en todo eso que se señala. «Lo más dramático -afirma- era que los españoles deseaban matarse. El 90 por ciento quería eliminar a la otra parte, y contra eso es difícil luchar». Afirma que «Los papeles demostrarán el proceso de destrucción de la legalidad republicana que se produjo tras las elecciones del 36, que los primeros golpistas fueron los del bando de la izquierda, y que lo de la derecha fue un contragolpe». A mí me parece que esa es una opinión que pueden significar dos cosas: 1) que es como realmente lo veía Alcalá- Zamora o 2) Que es como lo ve él después de leer los documentos (o como lo veía él incluso antes de leer los documentos y que, al leerlos, corroboran su apreciación. Por lo pronto es una aseveración muy parcial pues es el punto de vista de uno de los personajes activos del conflicto filtrados por la mirada de su nieto. Mi punto de vista no coincide con la de este señor, teniendo en cuenta otros muchísimos documentos que existen. Así que, en mi opinión, en este caso, no pone la cosa en cada sitio ni cambiarán la visión que se tiene del conflicto; conflicto, por otro lado, es visto cada cual a su modo. En mi opinión, el proceso de “destrucción legalidad republicana” y “los golpistas eran los del bando de la izquierda” es un aseveración largamente mantenida, oficialmente por el régimen franquista y creo no equivocarme si digo que por un muy alto porcentaje de la derecha de hoy día. Sin embargo yo opino que eso es falso y mantendré que el proceso de “destrucción de legalidad republicana” se dio a muchos y variados motivos, donde creo que las izquierdas y las derechas católicas entraron en una espiral de impolítica. Creo que la Guerra Civil Española fue un conflicto que tuvo dos tipos de causas fundamentales. 1) Políticas: puesto que el régimen quiso subvertir el esquema de Poder tradicional en las localidades y en la sociedad toda, mediante un sistema de reformas; reformas que resultaron inaceptables para una parte de la sociedad y, en especial, a la parte de la sociedad que tradicionalmente había tenido ese Poder. Y 2) Religiosa: Creo que hubo una ruptura en lo que Cicerón llamó augurios. Esto es: una parte de la población dejó de creer en Dios y otra parte no. En especial por que las corrientes filosóficas del siglo XX eran el vitalismo, el existencialismo, la fenomenología, y la filosofía analítica; mientras en el contienente funcionaban Hegel y Nietzche en el XIX y en América el pragmatismo . La teología escolástica ya solo era mantenida en los seminarios. Creo que a partir de 1933 a 1936, en materia política, hubo una espiral de impolítica social, donde los políticos también tuvieron mucha responsabilidad. Fueron, salvando las diferencias, tres años que fueron un poco como el 11-M, en cuanto al grado de politización y de implicación de las masas. Especialmente relevante me parece la reacción que tuvieron las derechas ante las reformas, cuando tuvieron influencia en el gobierno: ! Comed República! ¡Qué os de de comer la República! Me parece que eso radicalizó mucho al PSOE, y en especial a las bases y al campo. La huelga de la Federación de Trabajadores del campo, para el momento de la recogida de la cosecha, fue una provocación para las derechas, y la reacción que tuvieron para con ella fue muy desmesurada. La Guerra se declaró en 1933, en mi opinión, en ese momento; en el mundo rural; donde los patronos y los braceros tenían intereses irreconciliables. Y la espiral fue creciendo y creciendo hasta que no se pudieron ver los unos a los otros. Porque lo que se estaba debatiendo era quien tenía el Poder en las localidades, sobre quien mandaba en ellas, en una sociedad rural donde el campo era la base de la economía de una muy gran parte de la población: si los caciques, terratenientes y ganaderos, o los braceros. La huelga del campo atacaba muy mucho a los intereses de los terratenientes y estos las consideraron como revolucionaria. En 1933 el reloj volvió a 1921 en cuanto a quien volvía a detentar el poder en los pueblos. Y eso, después de las ilusiones depositadas, solo podía acabar en tragedia. Esa es mi opinión.


LAS BASES DE LA IMPOLÍTICA LOCAL, CLAVE.


El número de concejales elegidos no significa que los monárquicos hubiesen obtenido un mayor número de votos. El número de concejales elegidos en unas elecciones municipales no describen la realidad política de un país, puesto que lo que se dirime en ellas era el Poder local y las relaciones de Poder en los municipios en el juego político consistorial. El hecho es que en las ciudades un número de votos elevado sirven para elegir a un número de concejales al ayuntamiento muy similar a los que pueden ser elegidos en una pequeña localidad, y que tienen menos habitantes. Esto es: El número de concejales del Ayuntamiento de Madrid, con un millón de habitantes, puede ser muy similar al del Ayuntamiento de Villalobiillos, con 2500 El hecho sintomático fue que Sanjurjo decidió no apoyar al rey y Gregorio Marañón, Niceto Alcalá Zamora y el Conde de Romanones decidieron que lo más aconsejable era que el rey saliera de España, puesto que entendieron que las elecciones municipales ponían de manifiesto un estado de opinión contraria a la monarquía. Eso si, es Ahí el caldo de cultivo donde sale viciada de impolítica la República desde el inicio: La política local se vuelve impracticable. Porque pienso que la clave para entender la imposibilidad de efectuar la política durante la II República nace y se desarrolla en los pueblos. En los consistorios entran al Poder, por primera vez en la Historia de España, representación obrera. Eso es muy difícil de asumir por los que siempre habían tenido el Poder en los ayuntamientos y la política local se hace impracticable, al no participar en los plenos, y a poner todas las trabas posibles en la política local y a conspirar contra un régimen donde tienen que compartir el Poder. En muchos pueblos gobiernan los caciques (monárquicos) que son los que siempre han gobernado en ellos, y en las ciudades el Poder queda equilibrado, con los concejales monárquicos como los más numerosos, pero que no pueden gobernar por la conjunción de concejales socialistas y republicanos. La falta de quórum en los plenos se constituye en trascendental, y todas la decisiones importantes de la política local no se pueden tratar, salvo si se trata de cosas insustanciales, como el cambio del nombre de calles, o si los intereses en juego son a favor de las familias pudientes que siempre han tenido el Poder. En juego está a quién beneficia más las exiguas arcas municipales. Que la Republica adviene por elecciones locales nos debe poner en guardia sobre la importancia que tuvo esta parte de los conflictos de Poder local para entender lo que pasó. La ley de terminos muncipales con un política local impracticable y todas las trabas posibles para que el Poder local no estuviera en los braceros, el los socialistas y en la canalla roja es la clave del tinglado. Pero si es imposible saber el número de votos obtenidos por cada cual; pero al fin y al cabo eso da un poco igual, los equilibrios de Poder hacían impracticable la política, y con saber los concejales monárquicos y republicano-socialistas basta para saber que el mapa político resultaba poco menos que imposible. En las ciudades, y en los pueblos, había un buen número de concejales socialistas. Me imagino que a Don Paco, el Dueño de la taberna, del Casino, de la Sala de Varietés, y de las fincas de la hoya y de las alamedas, le gustaría poco sentarse en el consistorio con Usebio el cagajuerras. A ver como se ponían de acuerdo sobre las obras de la fuente del pueblo y sobre que obreros la construían. Misión política imposible.

sábado, 15 de agosto de 2009

los documentos de Alcalá-Zamora

He leído esta noticia y a mi me parece lo siguiente:
Yo creo que el punto de vista del nieto de Alcalá- Zamora y de Gonzalo Queipo de Llano, por muy historiador que sea, tiene un significativo cristal y fondo para que sean imparciales. Al mirar la realidad por esos cristales ve la figura de sus abuelos. Ambos, por cierto, figuras de muy alta importancia y significativas; y no me extraña que trate de defender una imagen de sus abuelos. Solo encuentro una verdad en todo eso que se señala. «Lo más dramático -afirma- era que los españoles deseaban matarse. El 90 por ciento quería eliminar a la otra parte, y contra eso es difícil luchar». Afirma que «Los papeles demostrarán el proceso de destrucción de la legalidad republicana que se produjo tras las elecciones del 36, que los primeros golpistas fueron los del bando de la izquierda, y que lo de la derecha fue un contragolpe». A mí me parece que esa es una opinión que pueden significar dos cosas: 1) que es como realmente lo veía Alcalá- Zamora o 2) Que es como lo ve él después de leer los documentos (o como lo veía él incluso antes de leer los documentos y que, al leerlos, corroboran su apreciación. Por lo pronto es una aseveración muy parcial pues es el punto de vista de uno de los personajes activos del conflicto filtrados por la mirada de su nieto. Mi punto de vista no coincide con la de este señor, teniendo en cuenta otros muchísimos documentos que existen. Así que, en mi opinión, en este caso, no pone la cosa en cada sitio ni cambiarán la visión que se tiene del conflicto; conflicto, por otro lado, es visto cada cual a su modo. En mi opinión, el proceso de “destrucción legalidad republicana” y “los golpistas eran los del bando de la izquierda” es un aseveración largamente mantenida, oficialmente por el régimen franquista y creo no equivocarme si digo que por un muy alto porcentaje de la derecha de hoy día. Sin embargo yo opino que eso es falso y mantendré que el proceso de “destrucción de legalidad republicana” se dio a muchos y variados motivos, donde creo que las izquierdas y las derechas católicas entraron en una espiral de impolítica. Creo que la Guerra Civil Española fue un conflicto que tuvo dos tipos de causas fundamentales. 1) Políticas: puesto que el régimen quiso subvertir el esquema de Poder tradicional en las localidades y en la sociedad toda, mediante un sistema de reformas; reformas que resultaron inaceptables para una parte de la sociedad y, en especial, a la parte de la sociedad que tradicionalmente había tenido ese Poder. Y 2) Religiosa: Creo que hubo una ruptura en lo que Cicerón llamó augurios. Esto es: una parte de la población dejó de creer en Dios y otra parte no. En especial por que las corrientes filosóficas del siglo XX eran el vitalismo, el existencialismo, la fenomenología, y la filosofía analítica; mientras en el contienente funcionaban Hegel y Nietzche en el XIX y en América el pragmatismo . La teología escolástica ya solo era mantenida en los seminarios. Creo que a partir de 1933 a 1936, en materia política, hubo una espiral de impolítica social, donde los políticos también tuvieron mucha responsabilidad. Fueron, salvando las diferencias, tres años que fueron un poco como el 11-M, en cuanto al grado de politización y de implicación de las masas. Especialmente relevante me parece la reacción que tuvieron las derechas ante las reformas, cuando tuvieron influencia en el gobierno: ! Comed República! ¡Qué os de de comer la República! Me parece que eso radicalizó mucho al PSOE, y en especial a las bases y al campo. La huelga de la Federación de Trabajadores del campo, para el momento de la recogida de la cosecha, fue una provocación para las derechas, y la reacción que tuvieron para con ella fue muy desmesurada. La Guerra se declaró en 1933, en mi opinión, en ese momento; en el mundo rural; donde los patronos y los braceros tenían intereses irreconciliables. Y la espiral fue creciendo y creciendo hasta que no se pudieron ver los unos a los otros. Porque lo que se estaba debatiendo era quien tenía el Poder en las localidades, sobre quien mandaba en ellas, en una sociedad rural donde el campo era la base de la economía de una muy gran parte de la población: si los caciques, terratenientes y ganaderos, o los braceros. La huelga del campo atacaba muy mucho a los intereses de los terratenientes y estos las consideraron como revolucionaria. En 1933 el reloj volvió a 1921 en cuanto a quien volvía a detentar el poder en los pueblos. Y eso, después de las ilusiones depositadas, solo podía acabar en tragedia. Esa es mi opinión.
Ya se ve que quiere defender a uno de sus abuelos al respecto de las acusaciones que sobre el vierten en latiguillos; esto es en la tergiversación, la mentira, la tendenciosidad, la ocultación, las medias verdades, el uso torticero de la verdad y las malas artes con las que tratan todos aquellos que no tratan con honestidad el conflicto bélico, que suelen ser muy pocos. Alcalá Zamora “fue muy ingenuo”; así trata de defenderlo. Sin embargo Alcalá Zamora vivió los hechos día a día y tenía información y sabía lo que pasaba día a día como sujeto que vivió aquellos hechos como circunstancias vitales inexcusables sobre las que tenía que decidir. Casi nadie de los que le acusan vivió los hechos desde su perspectiva. Más aún, muchos de los que le acusaron en su día solo veían con los ojos que querían ver, al igual que muchos de hoy en día, que solo quieren ver lo que les interesa ver. De “historiadores” deshonestos están llenas las crónicas, y a nadie nos sorprende; bien nos tiene enseñada la filosofía analítica como la realidad es algo etéreo. Y la psicología también dice muchos sobre ello. Yo sostengo que está significado, la realidad, con lo moral. Eso se ve en las relaciones familiares, cuando dos hermanos se pelean y se lo cuentan a un tercero ajeno. Ninguno cuenta su conducta moral ateniéndose a la realidad de los hechos: ambos tratan de justificar lo injustificable. Ambos mienten. Aunque siempre hay alguien que es más honesto y alguien que lo es menos. Que seamos capaces de apreciarlo dependerá de nuestra propia honestidad y nuestra calidad humana. Estoy casi seguro que eso que dice de que “fue muy ingenuo” lo hubiera dicho aún así sin leer los documentos.

viernes, 14 de agosto de 2009

Historia moderna de España I

Aunque pueda parecer algo pronto para la reflexión histórica, va siendo hora de ir poniendo en orden algunos hechos de la historia política española reciente. Tan reciente como que es de hoy mismo. Aseguran los entendidos que la historia hay que contemplarla desapasionadamente en el futuro; que no es hoy cuando se han de reflexionar de determinados hechos. Sin embargo, deben quedar marcadas las opiniones ambientes de una determinada época. Y quizá, el mejor momento de hacerlo es en el momento en que se viven. Este verano de 2009 es pródigo en hechos políticos que pueden ser trascendentes. O seguramente no lo sean. Pero merece la pena anotarlos. Entre los dos partidos políticos mayoritario – PSOE y PP – andan de uñas arriba, lanzándose estoques de muy graves consecuencias; la credibilidad de todo el entramado político de la Restauración borbónica y el régimen político vigente en esa fecha. Las acusaciones de caciqueas locales y autonómicas y el uso del aparato judicial y policial entre ambos partidos son de muy graves consecuencias. Todo parece indicar que nos encontramos en épocas parangonables -en cuanto a que la España vital, que pasa de los políticos, está alejada de la España oficial y a sus tejemanejes - a la crisis política de la restauración borbónica canovista, donde las corruptelas de la clase política eran muy patentes. En un sistema que era del todo corrupto hasta en su médula más intima, desde el sistema electoral, hasta el turnismo pactado. Como lo que ocurre hoy. Ciertamente no es hoy época de efervescencia social. Pero la raíz política, las formas típicas de la política española, viene a ser la misma: unas Oligarquías de partido presidiendo el poder, unas camarillas de partidos, y grupos de presión y de Poder, ocupando todos los lugares de la política: los Ayuntamientos, las diputaciones, las Comunidades Autónomas, la judicatura, el ejército, la Monarquía. Sin embargo, es en los partidos donde se encuentra el entramado básico de la base donde se construye el sistema de corrupción generalizada de la Restauración borbónica. El sistema ha degenerado en un régimen de partidos donde obtienen todo el Poder sin límite alguno. Una quiebra total, por tanto del estado de Derecho. Los síntomas han venido siendo recogidos ya desde tiempo atrás. Las legislatura del PSOE con tramas de corrupción, y casos como el de Corcuera – con una ley franquista elaborada por un ex sindicalista- o el GAL – la guerra sucia contra ETA heredera de los métodos propios del franquismo fue un ejemplo. La legislatura posterior al turno, correspondiente al Partido Popular se llenan de casos de corrupción no menos ejemplares: sin duda, el control de la información de las cadenas públicas, donde vuelven a ocuparse de las mismas todos y cada uno de los dirigentes “falangistas” y de “El movimiento”. El periodista Urdaci, deletreando el CCOO, es un ejemplo. Hemos de recordar que este movimiento sindical de CCOO, supuestamente comunista, hubo de tener una importante labor en la trasformación y continuismo del régimen, pero no colaboró en su hundimiento. La salida a las calles de los cuellos azules por la carretera de Barcelona no van contra el régimen, no van con la ruptura, no buscan el derribo de todo el entramado franquista. Simplemente van, o caen en la trampa, o es una oposición domesticada, o es un oportunismo de transacción, a las claras, con el régimen entre sindicalistas y falangistas. La UGT tampoco está ociosa en todo esto: que pinta, pues, Corcuera un sindicalista bregado como ministro; o el presidente del comité de empresa de la PEGASO, un comunista declarado, como delegado de gobierno provincial. Sindicatos domesticados y creados ad hoc como una estrategia de “reforma” y no de “ruptura”. CCOO Y UGT, los de verdad, los antifraquistas, están en el exilio. Los de aquí son una reforma de vertical que pacta y se vende. Así de claro. Y Urdaci va y cuenta lo de CeCeOO. Los cuellos azules que salen a la calle van contra el gobierno de Arias Navarro, nada más. El sistema Oligocrático está servido en bandeja. Es el momento de Adolfo Suárez y el movimiento obrero domesticado. El Opus dei organiza el movimiento sindical desde las sacristías. Hoy a 2009 vemos más efectos. Es el caso de las investigaciones del llamado “caso Gürtel”. Una empresa que prepara y organiza la campaña electoral del Partido Popular y que cobra de las administraciones. El tesorero del Partido Popular se encuentra implicado. Aunque a nadie sorprende. El meollo del asunto, de la corrupción, está en la financiación de los partidos. Temas tabú y raíz de la oligocracia de partidos. De ahí se desatan graves acusaciones que ponen en tela de juicio el entramado político en el que se monta la restauración borbónica de 1978 y su déficit democrático. Los dirigentes del partido popular se sienten perseguidos por el uso político de la policía y de la fiscalía por parte del gobierno. La derecha acusa la impunidad con la que actúa el gobierno. Sin embargo, supuestamente España, programáticamente, se constituye en un Estado de Derecho; pero las acusaciones que se lanza demuestra que de facto esto no es así. Teoricamente un Estado de Derecho significa que los poderes públicos se encuentran sometidos al Derecho. Pero en el momento en que el Derecho persigue a alguno de los poderes se abre la caja de los truenos. Y se habla de persecución. El secretario del PP Javier Arenas acusa al presidente del Gobierno de “Dictador” y la 2ª del Partido, Maria Dolores de Cospedal, acusa de escuchas ilegales; donde parece ser, hay una desconfianza en las propias instituciones del Estado de Derecho. Queda claro que el régimen político hace aguas en ese momento. Arenas subraya: “Nunca en 30 años de democracia hemos vivido una situación peor de utilización política por parte del Gobierno, de la policía y la fiscalía para agredir al Partido Popular"” y "lo mediático y la absoluta impunidad, con el fiscal de brazos cruzados, ante la filtración de sumarios secretos". Y es que el sistema político de la monarquía parlamentaria de restauración borbónica hay que analizarlo históricamente. Si Cánovas montó la I restauración, Franco y los aperturistas, los opusdeistas y los oportunistas montan la II restauración monárquica. Y el régimen es un régimen de dictadura parlamentaria, como con razón dice el político de la derecha Javier Arenas (parece incorrecto hablar de “político derechista”, como hacían los historiadores con los políticos de la II República), que asesta un duro golpe a la credibilidad del régimen. La derecha está hecha un basilisco, porque advierte que el régimen montado por ella en continuación a la dictadura franquista, no conviene para cuando no tiene el Poder Absoluto; porque lo que ocurre en este régimen de monarquía parlamentaria es que el partido que goza de la mayoría de la cámara goza del Poder Absoluto, porque el sistema adolece de falta de División de Poderes.¿ Entrarán los derechistas al derribo del régimen?. Muy posiblemente no lo hagan, porque el régimen se mueve por la intoxicación informativa y manipulación de los medios de comunicación. Y en eso está el Partido Popular, que espera el turno. Pero el sistema no se sostiene. Porque el problema no es un problema de regeneración democrática. Sino de instauración democrática.---

Historia moderna de España III

Por suerte, a principios del siglo XXI, España es una auténtica sociedad que ha trascendido de la ruralidad. Los propagandistas del régimen político surgido tras la Guerra Civil Española, y conocido como franquismo (Dictadura militar de carácter católico), consideraron mérito suyo paso del país desde una sociedad rural a una sociedad industrial. Las medallas se las pusieron los tecnócratas del Opus: las familias ultracatólicas del régimen. Y organizaron la restauración monarquica-liberal- parlamentaria y oligocrática. Una monarquía surgida del franquismo, tal y como pedían los antiguos monarquicos alfonsinos. Las barbaridades que propalan los políticos, por suerte, ya no son debatidos en los casinos de los pueblos y los que allí andan metidos en politiquerías por tener el Poder. Hay otros métodos mas modernos. En cambio siguen como si nada hubiera cambiado en el cortijo español, solo que se valen de las nuevas tecnologías para hacer esa política de casino decimonónico. Los españoles tampoco son esos braceros que iban de la siega a la siembra, viéndolas venir. Ni van con la boina y las zapatillas de esparto. No es que los métodos empleados por los políticos de la derecha hayan cambiado tanto. Esos siguen, como quien dice, igual. Así lo intuyen algunos comentaristas hablan de una derecha nueva: Así Antonio Gala, en su columna del El mundo escribe: “LA DERECHA española debe plantearse con claridad su supervivencia. El PP es un partido llamado a desaparecer: ha dado bastantes pruebas desde hace mucho tiempo. Es precisa aquí la existencia de una derecha clara, noble, directa y organizada. Desenganchada de una vez de antecedentes casi penales: franquismo, fraguismo, siglas desacreditadas, confusiones heredadas y nombres ya manchados. Una derecha comprensiva, con sus ideales nítidos y nítidamente perseguidos. Con nombres -no muchos, uno sobre todo- que todos conocemos, respetamos y admiramos, a su cabeza. Ni siquiera hace falta expresarlos. Una verdadera democracia ha de ofrecer esa posibilidad a los ciudadanos. Ellos no tienen por qué votar, a pesar de todo, a una gente desgastada y que ha probado sus malos antecedentes y su inutilidad. Quizá resulte extraño que yo pida esta derecha: es una prueba más de su importancia y de su urgencia. En una democracia resulta imprescindible.” Pero eso es difícil, habida cuenta de los antecedentes del régimen político, que algunos periodistas del Opus, como Victoria Prego, vinculan al mérito de la figura del monarca y de Adolfo Suárez. Los intereses económicos y políticos de la oligarquía así han establecido como verdad histórica. Otros comentaristas avezados, sin embargo, desvelan la mentira sobre la que se monta el sistema. La vicepresidenta del gobierno, en comparecencia pública, acusó a Rajoy y a los suyos de tratar de “extender sospechas sobre el Estado de Derecho”. Pero “no hay problema –tranquilizó–; sus estructuras son tan fuertes que soportan sin problemas actitudes tan irresponsables e insensatas como las de los dirigentes del PP” y “solicita a la oposición que vuelva al espíritu institucional y arrime el hombro”. Todo quedará en aguas de borrajas, y tan graves politiquerías quedarán para esa clase política. Es importante que, en todo esto, no pierda el investigador y el observador la perspectiva histórica; el papel del oportunismo político de la tradición española. Es la calidad de que son los demagogos los que copan el Poder. Y que este es, en sí, un fin en sí mismo: como un medio de acceso a un sistema de prebendas. La vieja política que, pese a la modernidad del país, difícilmente desaparecerá. Solo que, no es ocioso repetirlo, la Conferencia Episcopal siempre se encuentra detrás, moviendo los hilos. Los vídeos lanzados por el Partido Popular no son, como pueda parecer, dirigido a la ciudadanía; como tampoco lo son las homilías de los obispos, o sus cartas pastorales. Tienen un destinatario concreto. El método político de cacicatos de este periodo histórico de Restauración monarquica se ha modernizado. Se haya en la desinformación; una paradoja que quizá ni Orwell llegó a imaginar. La desinformación interesada. La transición comenzó como un pacto que no dividiese los poderes del Estado. Pero el sistema a degenerado desde ese Poder en las cúpulas de los partidos, que no se sabe muy bien de donde llega, a la desinformación. Y es que además de los Tribunales, la información es clave a la hora de analizar la actuación política. Y cuando los medios, los periodistas, los editorialistas y los fabricantes de opinión, se alían con los políticos para censurar las críticas, potenciar la demagogia o directamente para defender los intereses partidistas, lo que consiguen es evitar una posible conciencia ciudadana democrática. Es una de las características de la degeneración del régimen. Algunos comentaristas señalan que, los medios responsables de hacer llegar la información a dichos ciudadanos, hacen dejación de funciones y transforman ese servicio y ese derecho, en una pieza clave de la estrategia política de acción de poder. Los ciudadanos pagan por la información, y a cambio se les ofrecen insultos reiterados a su inteligencia

jueves, 13 de agosto de 2009

Historia moderna de España II

En esta tesitura los ataques de político de la derecha Javier Arenas se vuelve furibundo. Se cuelgan tres vídeos el breve espacio de tiempo durante el verano del 2009, sin posibilidad de debate, ni de respuesta, que se hacen llegar a los medios de comunicación. El primero es de Cospedal, número 2 del Partido Popular, el segundo del Presidente de la Generalitat Valenciana – al que precisamente se le ha archivado un caso de corrupción en el cual está imputado y donde hay severas dudas, puesto que existen pruebas de amistad íntima con el Juez que instruye el caso-, y el tercero el de Javier Arenas. En él se vierten acusaciones muy graves sobre el modelo de estado y las garantías del estado de Derecho. Donde advierte: "Sólo en los países no democráticos, en las dictaduras, se persigue a la oposición con fiscales y policías". Sin embargo, no usa los instrumentos del Estado de Derecho para ejercitar tales conculcaciones gravísimas. Las escuchas ilegales o la persecución política parecen acusaciones demasiado graves como para ser lanzadas en vídeo, en un tórrido verano, donde la población ufana, se baña en las playas y en las piscinas o se toma una caña de cerveza. Y eso precisamente se hace desde un partido fundado por el que fuera ministro en una dictadura, Manuel Fraga. El asalto al Estado de Derecho con el que los políticos derechistas están acusando a las instituciones parece irrespirable. El político andaluz acusa incluso de que el presidente del Gobierno está atentando contra el “espíritu de la transición”. Según avezados comentaristas la senda que toma el Partido Popular parece harto incomprensible de crispación, puesto que están atacando de forma manifiesta, y poniendo en duda, el sistema democrático, y el Estado de Derecho. Todo el revuelo llegan por las investigaciones sobre corrupción al PP que llevan las instituciones encargadas por velar dicho estado - Donde el derecho se sitúan por encima de los políticos, y sirve de límite al Poder- : policía y jueces. Parece ser, en último término, que el llamado “pacto de la transición” es un pacto de silencio sobre la corrupción. Un acuerdo entre los partidos y sus Jefes para que se silencie dicha corrupción y solo sea filtrada a la opinión pública aquello que interese, en función de pacto de turno. Un pacto de silencio. La derecha se siente acorralada y siente que el pacto no se cumple. La pregunta no es responder, como hizo Paul Preston en su obra “la destrucción de la democracia en España” al porqué de su destrucción. La pregunta es otra. Existencial. ¿Es posible la democracia en España? Y la respuesta, en opinión del que esto suscribe, y en vista del pasado político de esta nación es pesimista. El futuro es impredecible, pero todo hace parecer que realmente es muy difícil. La sensación es Orweliana. Una democracia donde el juego limpio no existe. Y sin juego limpio, el fair-play, el juego político democrático y liberal no existe. El imperio de la Ley señala: "Nadie será penado por calumnia o injuria sino en virtud de querella de la persona ofendida por el delito o de su representante legal. Se procederá de oficio cuando la ofensa se dirija contra funcionario público, autoridad o agente de la misma sobre hechos pertenecientes al ejercicio de sus cargos" (art 214, párrafo segundo del Código penal). Imperio de la ley que parece derrumbarse, ante tan graves acusaciones. La actuación de la dirección del PP desde que perdieron el poder, por las mentiras masivas de Iraq, del 11-M, del Prestige, de la confabulación contra la derecha en el 11-M y ahora inventándose policías, fiscales y jueces centenares de casos de corrupción convierte al sistema en impolítico. La lucha mediática se encona. De suerte que las ideologías mundiales que sobrevuelan el mundo no son aquellas que había en la década de los 30 del siglo pasado; sino, muy posiblemente la politización sería parangonable. Y una explicación a porqué, efectivamente se destruyó la democracia en España, en el caso de que esta haya sido alguna vez posible. O de suerte que este país ya no es una sociedad rural, ni un cortijo carpetovetónico…pero sin duda, la política se convierte en una farándula de muy mal gusto que hiere a las mejores inteligencias. Muestra es la fotografía de Camps, que recuerdan las caricaturas que hacían los periódicos derechistas de los políticos republicanos. Y es que el sistema político vigente de “Monarquía parlamentaria” es un régimen decimonónico, una democracia de muy baja calidad. En este clima la derecha española se vuelve hecha un basilisco cuando se les señala el hecho incontestable de que son herederos del franquismo y, en último término, de las derechas católicas que hicieron irrespirable la política republicana... pero es que... su forma de comportarse no reuerda a otra cosa.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Estado de Derecho, callejón sin salida

Yo no sé si ustedes son conscientes de la gravedad de los hechos que, en materia política, están ocurriendo este verano: la campaña de intoxicación informativa y la denigración del Estado de Derecho. A muchos no nos sorprende, pues ya llevamos un tiempo denunciado el modelo de democracia montado en 1978. Llevamos tiempo señalando que en aquella fecha lo que se firmó fue un pacto provisional entre la clase política que salía de una dictadura confesional y la oposición al régimen,- la que se vendió, no la otra-, que pactó con ellos. Quizá fuese la opción más razonable en aquellos días, pues el búnquer –la derecha franquista más intransigente que ocupaba todos los puestos en la policía, ejército, administración y judicatura – no iba aceptar un cambio de régimen que deslegitimase el 18 de Julio. Además que éstos buscaba acomodo en el régimen naciente. Una “monarquía parlamentaria” era una buena forma: para nada iba a desdecir los primeros decretos que el ejército sublevado en 1936 dictó como en una Restauración monárquica a largo plazo, buscando la unificación de carlistas y alfonsinos. Por otro lado, la ayuda del secretario de estado norteamericano, que veían en la dictadura franquista una parte más de la guerra fría. Era necesario, parece, hacer un lavado de cara al régimen, vender la moto de una "transición" a la democracia, pero no desmontar las oligarquías. Por eso se precisa pactar con los sindicalistas y los políticos más oportunistas, que en vez de optar por "la ruptura", triunfa "la reforma". Pero el resultado de todo eso - y que explica lo que ahora ocurre-, que bien pudo valer como modelo de transición política a la democracia - si es que puede transitar a una democracia desde una dictadura confesional – donde jueces, políticos, militares, periodistas, catedráticos y policías de repente pasan a ser demócratas-cristianos (o humanistas cristianos) de centro, cuando buen acomodo tuvieron en una dictadura nacional-tridentina. A la opinión pública se le lanza la idea de que hay dos tendencias: la reformista y la carquista. Hoy refundida en una. De todo ello nace un modelo político donde la fiscalía es controlada por el gobierno del turno político, en vez de ser, como es preciso en una democracia, un cargo electo por la ciudadanía dentro del sistema judicial, a modo de fiscalías de distrito. Pero resulta que las fiscalías son controladas por los partidos políticos vencedores en las elecciones, en las autonomías, que controla a su fiscal, y en el Estado, que controla al suyo. Así resulta que las fiscalías, que podían ser representación de la división de poderes que precisa toda democracia, como señaló el Masón de Montesquieu, son instrumentos del modelo de partidos vigente que tienen secuestrada la democracia por unos partidos que oscilan entre el franquismo y el oportunismo. Y es que el tinglado montado va a saltar a cada momento. Hay algunos que argumentan que de ese modo la corrupción inevitable ante un sistema donde no hay separación de poderes tiene la virtualidad para servir de “el turno pacífico”. Las acusaciones de grabaciones ilegales son muy graves: pues son una muestra más de que la división de poderes no existe; de que los jueces están politizados y, a la vez, controlados por los partidos políticos. No nos extraña, porque muchos jueces franquistas continuaron en los cargos como si nada; y de un estado sin división de poderes se pasó a otro. Se cambio un poco en nombre a la demarcación y planta judicial, y pasó a hablarse de “Estado de Derecho” como un logro de la transición. Mucho me temo que el cambio de nombre no altera de facto la realidad política que el sistema produjo. Si un juez, un magistrado o un catedrático que vivió en el sistema franquista como si tal cosa y bien acomodado pasa al tribunal constitucional como si tal cosa, llámelo X, pero siempre será un juez franquista. Puede ser la ruptura fuera como poco imposible; pero todo se pilotó de tal forma que lo que ocurre a día de hoy parece un callejón sin salida. Y eso es lo que hay, un callejón sin salida. Se optó por llamar democracia a lo que nunca puede serlo; una transición pilotada por el grupo político más fuerte de la dictadura, el Opus dei, que debilitó al otro grupo fuerte, la falange. El control de la fiscalía y de los tribunales era esencial para que el regímen no cambiase. Y eso es lo que pasa. ¿A quien le estraña lo que pasa? A mi no

martes, 11 de agosto de 2009

Algunas reflexiones sobre la democracia en España

El domingo 9 de Agosto me encontré con una muy interesante edición de El periódico de Extremadura. En su interior había un editorial con el título “Cospedal nos debe una explicación” donde señala unas opiniones que comparto. Calificándo las declaraciones en vídeo de la número 2 del PP como “… una de las ofensivas políticas más detestables de las dos últimas legislaturas, pues pone en cuestión, sin pruebas, toda la arquitectura del Estado de derecho”. Sin lugar a dudas, continua el editorial” …va a tener que afrontar un clamor creciente para que exponga datos que avalen tan graves denuncias” y, añade, “… debería hacer una comparecencia pública en la que expusiera con amplitud los datos que la han llevado a hacer tan espectacular denuncia, que pone en cuestión el entramado democrático.” Pero es que efectivamente, mucho me temo, que todo el entramado democrático en este país está mucho más que en cuestión… y que posiblemente que quien efectivamente lo cuestiona está más cerca de la verdad y de la honestidad. Veámoslo: en el propio diario hay una entrevista a el presidente de la Asociación Nacional de la memoria histórica, donde suscribe interesantes reflexiones, como las siguientes: “ Se habla siempre de un pacto de silencio. Felipe González (…) contó que en el despacho de Adolfo Suárez hubo una reunión en la que el general Gutiérrez Mellado que no tocara ese tema (el de la Memoria Histórica) porque todavía había rescoldos”. Vemos, pues, que la transición a la democracia se realizó a través de un pacto de silencio; silencio sobre asuntos lo suficientemente graves y espinosos sobre los que no se puede asentar una democracia. Así, continua, el silencio favorece a quien cometió las tropelías: “Sin lugar a dudas, el silencio y el miedo, son las herramientas que utilizaron para ocultarse, y mientras siga operando el miedo, ellos continuarán beneficiándose, al no saberse quienes eran, ni que es lo que hicieron. Es una estrategia muy bien hecha, cuando Franco dijo: lo dejó todo atado y muy bien atado. En situaciones como esta se aprecia que el nudo del silencio que hizo la violación y represión de los derechos humanos de su dictadura sigue apretando en muchos sitios de la sociedad española”. Y comenta: “En los pueblos aún hay miedo a hablar de las fosas”. Y apostilla: “Esto es algo fundamental, como ha sido en Alemania y en Argentina”. Y la Iglesia ¿Cómo se ha comportado en todo esto?, responde: “Un poco antes de que se debatiera la Ley de Memoria histórica, hace público un documento en el que dice que no hay que remover el pasado, porque ya nos reconciliamos. Un mes después anuncia la beatificación de 490 mártires del pasado. Entonces: con una mano no hay que remover el pasado y con la otra lo remuevo. Esto es un ejercicio de doble moral (…). Singular es que en esa misma edición hay una entrevista con el Obispo de la Diócesis Coria-Plasencia, en la que aparece fotografiado en mangas de camisa y con los símbolos del sacerdocio, una gran cruz de oro y el collarín, donde dice: “ Nosotros creemos que es necesario que se potencien colegios como el Diocesano y el del Sagrado Corazón. Es un derecho de los podres poder elegir una educación religiosa para los hijos”. Opinión que no comparto: todos los padres tienen derecho a dar una educación religiosa a sus hijos en sus casas, en las Iglesias y en las catequesis. Somos el resto de ciudadanos el que tenemos el derecho a que todos los ciudadanos sean educados en unos mínimos principios de convivencia democrática, que solo la escuela pública y laica puede dar; y solo puede darla este tipo de escuela en base al siguiente razonamiento: porque parte del principio de que la escuela pública no tiene el monopolio de la verdad moral y científica, como creen poseer todas y cada una de las religiones, sin excepción, - desde los cristianos, a los calvinistas, a los islamistas, los anabaptistas, los mormones, o los evangelistas…- si cada uno de ellos quisiera imponer el derecho de los padres a que los padres que procesen sus religiones solo llevasen sus hijos a sus colegios, aviada iba la ciudadanía y la democracia. Pero aviados vamos. Con la Iglesia hemos topado, que dijo Don Quijote a Sancho en las noches del Toboso, mientras buscaban a Dulcinea. Si unimos las declaraciones de la señora Cospedal, al pacto de silencio y al ignominioso miedo ante la política dentro de la ciudadanía a causa de la GCE, y, tres, la postura de la Iglesia, como el demiurgo que se esconde sin tapujos detrás de todo el tinglado, tenemos el porqué de muchas de las cosas. Que la Monarquía y la Iglesia Católica, en este país, van dados de la mano. Y, por la experiencia continental, donde hay Monarquía y hay Iglesia Católica, no hay democracia. Ni puede haberla. Es un hecho incontestable que la Dictadura de Franco, de caracter teocrático, no puede cumplir el papel de los niveladores en Inglaterra, como antencedente de una democracia en este país.

viernes, 7 de agosto de 2009

Estado de Derecho y la señora Cospedal

Al partido popular se le llena la boca cada vez que habla de Estado de Derecho, como un ente abstracto al que todos pertenecemos y que legitima nuestra democracia –una monarquía parlamentaria- y para que quede de cara a la galería. España se constituye en un estado de derecho, afirma programáticamente la constitución española de 1978, documento otorgado por la clase política en su día. Y la ciudadanía, no nos queda otra, debemos creer que eso es así. Sin embargo, a las primeras de cambio, esa clase política nos demuestra, una y otra vez, que eso del Estado de Derecho es una milonga. Empezando, a día de hoy, por la número 2 del partido, que cuelga un vídeo acusando de un delito de escuchas ilegales que se hacen a dirigentes de su partido. Con esa acusación mete en el ajo a todos los aparatos del estado: Judicatura, gobierno, cuerpo de policía. Además, el Estado de Derecho le ofrece las posibilidades de ejercer acciones para denunciar en el lugar oportuno – que no es un vídeo grabado – tales acusaciones. Lo que ocurre es que no deben confiar mucho en el Estado de Derecho; y, por experiencia en los aparatos del Estado, saben a buena ciencia cierta que eso de Estado de Derecho queda muy bien para cuando se lee en la Constitución o se usa como palabra comodín. Pero deben haber subvertido su significado, y no les parece que eso de Estado de Derecho les importe mucho, porque cada vez que existe una oportunidad, dan muestras de que ese grupo nominal son palabros vacíos de contenido. No será más bien que no hay un estado de Derecho, y que todo parece, más bien un estado de Derecha, bien atado en su día por la clase política del momento, que de el Movimiento transitó a la democracia. Otra buena. El gobierno haría bien en plantear la correspondiente reclamación por injurias. Dudo que lo haga. Ambos partidos saben que eso del Estado de Derecho es una milonga que quiere hacer creer a los menos avisados. Buenas muestras nos dan. El vídeo de la señora Gospedal es una de ella. El llamamiento a la responsabilidad del Gobierno otra. Mejor nos hubiera valido una buena querella por injurias, habida cuenta de que la señora Gospedal hace tremendas acusaciones sin haber iniciado las acciones legales correspondientes, si tiene conocimiento que jueces, o los cuerpos de seguridad del estado han realizado o autorizado escuchas ilegales en todo un contubernio con el PSOE. Si no se ha hecho así, más le valiera que se hubiera callado: ha puesto en tela de juicio todo el Estado de Derecho. Esa milonga. No les debe quedar claro, como nos parece a muchos, que llamar a esto Estado de Derecho, es como decir que los Pirineos están en las chimbanbas, en la peninsula del Yucatan. Pero hay gente que se lo cree y todo. Bien atado hubo de quedar todo en su día, para que los golpes de la pandereta española suenen dia sí y dia también. Ahora la moda es colgar vídeos. Vaya una caída. Y que buena prueba para acusarla por un delito de injurias si no ha puesto con antelación la correspondiente denuncia aportando las pruebas pertienentes. Aunque no hace falta que las presente: la creemos. En este país no existe Estado de Derecho.
CASO GÜRTEL
El caso Gürtel y la trama de regalos a políticos por empresas montadas al socaire de las administraciones públicas (y de los partidos políticos), el carpetazo dado por el tribunal valenciano – a propuesta de un magistrado que no se inhibe, pese a que es de sobra conocida y reconocida la amistad entre el político valenciano y éste-, y las fiscalías dirigidas por los gobiernos, son una muestra más –otro ejemplo- de la pandereta política española. La ausencia de división de poderes y, por tanto, de democracia efectiva. El caso valenciano clama al cielo, de cómo los dineros públicos han ido a financiar actuaciones en esa comunidad, donde no son ajenos yernos de expresidentes que lucen palmito, organizan copas Américas y donde el dinero fluye como en el champagne rosado en la primera clase de los antiguos trasatlánticos que cruzaban los mares. Los de siempre, los que iban a pescar y a cazar la albufera, con sus grandes meriendas, y sombrero de fieltro y traje blanco de la burguesía política, y ociosa, que buenas merendolas de patos y aves en pepitoria se zampaban, siguen ocupando los mismos puestos de antaño; solo que ahora son sus nietos. El presidente, el político, el juez, los trajes caros, las embarcaciones en vela, los dineros de la fórmula 1, y la caterva de familias y oligarquías que se suceden en el Poder. Que qué podemos hacer los demás. Nada. El sistema está montado para que esto sea así…

miércoles, 10 de junio de 2009

Más debates sobre la cuestión religiosa en la II república y sobre la GCE

lo comenté cuando hablé sobre el art. 26 de la constitución española de 1931 y que el caracter "accidentalista" de la CEDA sobre la forma de estado es pura fachada. La CEDA -la iglesia- se constituye con el objeto de hacer impracticable el regímen, y se forma desde la organización humana y material que tiene más a mano: el cura y la sacristía. Eso caldea el ambiente hasta hacerse insufrible. En los pueblos el antagonismo se encona, pues la diferencia entre los más pudientes del pueblo, y que han tenido el Poder político en los ayuntamientos - y que coincide con ser la perrsona/as que más tierras tiene-, y quienes no soportan esa situación se vuelve brutal a partir de 1933. Las diferencias están muy establecidas: el cacique, los que le rien las gracias y los que no aguantan más. A partir de 1933, como digo, y las elecciones municipales anteriores, la espiral política en los pueblos es de órdago. No se pueden ni mirar a la cara. El cacique viene a ser como el Cañamel de "Cañas y barro"; luego está el "tío paloma", que además de pobre, es un ignorante analfabeto que no hay quien le lleve la contrario. En esa tesitura aparece en anarquismo en la versión siguiente: "la madre que los parió a tos lo ricos, desollarlo como a guarros es lo que se merecen. Y el cura otro tanto igual, mas malo que la quina; cojones tiene que hablar de política to los domingos; esos son mala ralea, si señor, mala ralea; y bien come to los días. Encima pagao. Pagao. Aquí va a ver una regolución mu gorda, pero que mu gorda" durante el bienio negro la política la mayor intención de la CEDA es que no se pongan en práctica las medidas laicas propuestas en el bienio anterior; así como las medidas de reforma agraria. Todo queda en suspenso; pero, creo, el problema político acontece en que la CEDA ha sido la minoría más numerosa y necesita hacer coalición con Lerroux; el presidente Alcalá- Zamora (corregidme si me equivoco) no quiere dejar el gobierno en manos de Gil Robles, y se lo da a Lerroux. ¿Porqué? Es muy posible que la derecha católica vaya a saco a comerse a Lerroux. Además, hemos de tener en cuenta de los periódicos de carácter regional que empiezan a surgir, organizados desde la editorial católica, en una inmersión subrepticia en la sociedad civil de los obispos. Yo creo que olvidamos que es derecha católica. Y donde existe la palabra “católica” todas las demás palabras sobran. Es la Iglesia haciendo política. Y organización tenían: había una Iglesia, con su cura, y sus beatas, en cada pueblo. Y luego estaba la confesión, y el pecado, y la autoridad moral de Dios para decir lo que “está bien” y lo que “está mal”. Que se pongan en suspenso la ley de congregaciones religiosas es una muestra de la parálisis de la política durante el bienio negro. El bienio radical-cedista es una constante lucha de la CEDA por eliminar a Lerroux. Es lo único que quiere. Por eso todo se suspende. Y eso la población le lleva a una desesperación y tristeza por el régimen. Siempre pienso que la política en democracia es impracticable si una fuerza política muy organizada no quiere hacer democracia. Repito: la democracia republicana desde 1933 es impracticable. Imposible. Rota la baraja… todas sobre la mesa. Solo hace falta que alguien empiece la pelea. Y solo uno de los Gallos debe quedar sobre la arena. Ya solo quedan Gallos, porque la política ha sido imposible. A partir de 1933 se radicaliza también la postura socialista, en muy escaso tiempo de margen que se ha dejado a la república. ¿Porqué, si participó en su alumbramiento? Porque nadie quiere jugar a las cartas de la democracia. Se tiran sobre la mesa, con mala ostia. Y todo esto se va viviendo pueblo a pueblo, mediante periódicos y emisoras de radio. Mantengo que la guerra civil española fue, en una parte muy importante, una guerra de religión, teológico. Sobre mi mesa tengo, en estos momentos, tres libros de filosofía españoles publicados en esa parte del siglo : ¿Qué es filosofía? de Ortega; la agonía de cristianismo y el sentimiento trágico de la vida, de Unamuno. Vitalismo y existencialismo. ¿Cómo casan esas corrientes filosóficas tan del siglo XX, con la escolástica que se estudia en los seminarios? Y, atención, en cada pueblo se toma a los curas como los que "han estudiao". No debemos dejar la historia del pesamiento y de las ideas alejadas de los hechos. Su influencia es muy fuerte. Las dos mejores cabezas de país, Unamuno y Ortega, cuestionan la idea de Dios de alguna manera. El primero con el descubrimiento racional que hace sobre la mortalidad del alma; contrario a lo que le dicta su razón. El segundo planteando la realidad radical en la vida. Lo que se pone en entredicho es la autoridad moral de Dios. Políticamente, Azaña se encuentra en esa postura, también como intelectual. Y el debate político es un debate sobre Moral y Dios; y sobre si Dios, teoricamente el que dicta la moral -aunque eso es muy pero que muy disutible). Los divorcios, el atentando "al matrimonio" es un atentado inaceptable para la Igleisa de Trento. Casi se podría afirmar - aunque no es cierto- que Trento se reunió para regular lo del matrimonio, asistido por un cura para tener validez. No le déis vueltas la Iglesia en 1931 no iba a aceptar una legislación contraria a su moral; y en esa época, diría que como en ésta, Igleisa y Monarquía se indentifican.
La Guerra Civil española es uno de los acontecimientos históricos donde la falta de veracidad es significativa; la veracidad no es tanto la verdad, sino como la coherencia en tratar de ver con un sentido todo lo completo de la materia. Es imposible no escorarse hacia un lado u otro según nuestras convicciones políticas; así, como señala Juan de Juan, -al que leo en su blog a menudo y tengo enlazado- los aspectos que señala sobre Largo y sobre la naturaleza del ala caballerista del PSOE es indudable. Ahora bien, creo que hay que ver todo con todos los elementos; y es donde adolecen las visiones “revisionistas” de la Guerra Civil, con expresiones como las que señala de “la realidad histórica” y “la verdad oficial”, cuando sabemos que hubo una dictadura posterior que dispuso también de una visión verdadera de la verdadera historia de la Guerra Civil. Un poco de seriedad, por favor; que los hechos fueron muy graves. Y la forma de cita, en lo que conviene, y de no querer ver, lo que no se quiere ver, es lo que hace llenar tintas y tintas sobre este conflicto bélico. Como todo en política, o en historia, nos encontramos con dilemas morales; y, sin duda, se hacen precisas visiones desde la ética, mi modesta especialidad. Yo creo que ya está bien de tanta tergiversación, de tanta falta de autenticidad – de la cual, no lo niego, también participo -; de tanto afán por justificar moralmente cosas que son injustificables. Un poco de seriedad, por favor. El asesinato de Calvo Sotelo es una muestra más de la incapacidad política de aquellos años terribles; pero, hombre, en política no podemos ver solo con los ojos de los que queremos ver, y negar todo lo demás y lo que no nos conviene; y justificar, como digo, lo injustificable. Ni ese asesinato, ni ninguno tienen justificación. Ahora bien: el golpe de estado de 1939 tampoco la tiene; ni el alzamiento de los obreros en Asturias, ni la represión posterior; ni que militares de remplazo fuesen a la Guerra del África, y que solo fueran los más díscolos de cada pueblo, ni que el estado reprimiera a los manifestantantes contra “el orden” de las cosas, en base a tiros; ni que los curas inflamasen en las homilías, ni que los periódicos contasen, como hoy cuentan, más mentiras que verdades. Ni que los obreros estuvieran a la que saltan, esperando hacer la revolución. Pero por favor, seriedad…por favor, menos fanatismo. Que ya cansa. -->

lunes, 8 de junio de 2009

Análisis del resultado electoral: derrota de la ciudadanía, derrota de Europa.

Habla Victor Ureña en los blogs del ABC de “Victoria popular”. En Europa la derrota de los partidos socialdemócratas ha sido patente, y merece una discusión y análisis con mayor profundidad. Yo hablaría, mejor, como "derrota de Europa". Ahora bien, empecemos por España ¿Qué ha pasado en España? Veamos. A la derecha: Nº de Escaños en el parlamento europeo, 23. A la izquierda: PSOE, 21. IU, 2, Los verdes, 1. Total: 24, con mayor número de votantes de izquierda. Los partidos nacionalistas periféricos: 2 y el partido nacionalista español que, analizándolo bien, oposita a ellos por disensión política a los otros dos macro partidos nacionalistas españoles, PP y PSOE, 1. Siempre los resultados electorales hay que cogerlos con pinzas, porque muchas veces tienen que ver con el “sistema electoral” que convierte el voto el escaño, así como en la forma de presentarse a las elecciones y las coaliciones a ellas. Este resultado en votos ¿Cómo se repartiría en escaños en el Parlamento español?, muy posiblemente llevaría a una mayoría absoluta del PP, pese a que partidos de izquierda han obtenido mayor número de votos. ¿A que se debe ésto? A que la Ley Dhont se pensó, desde dentro del franquismo, para el reparto de Poder entre la camarilla de los Jefes de Partido; sé pensó en 4 partidos más los nacionalistas periféricos católicos (PNV) y conservadores (CIU), con el objeto de hacer gobernable la nación, en una oligarquía de Poder en esos partidos y sus Jefes, controlados por los intereses oligárquicos que detrás de ellos se encuentran. Y el Rey como moderador de esos 6 “políticos” de la clase política. Cuando se impuso la Ley Dhont, que es anterior a la constitución española, y la que realmente reparte las cuotas de poder, los partidos, como digo, en los que se pensó eran cuatro: AP, con los nostálgicos, algunos continuistas, y reformistas franquistas; el CDS, como partido de reformistas franquistas; el PSOE que se organiza ad hoc desde dentro de España con socialistas e izquierda reformista, y el PCE, que acepta el sistema, pasa por la reforma y no por la ruptura. En ese sistema se gesta la unión de AP y CDS, y, como señala Álvarez Cascos, que dice, “a la derecha de mí no hay nadie” es significativo, y se refunda la derecha como Partido Popular, en rememoración a las derechas católicas locales y regionales, de acción popular, y que quisieron llamarse acción nacional. De ese modo se unen los reformistas, continuistas del franquismo, con objeto de aunar fuerzas electorales a los efectos de Ley Dhont. A día de hoy, en estas elecciones europeas, el voto ha quedado, una vez más, dividido en dos grandes bloques y en dos Españas territoriales, con un resultado electoral parejo, en un mapa que en este país tiene historia. Lo de menos ha sido en todo esto ha sido Europa. Se ha votado por anulación; con el objeto de anular, y ha hecho que la participación de los acérrimos políticos no haya bajado. El PP como el remedo del franquismo sociológico, y la izquierda en tres grupos PSOE, IU y los verdes, que obtienen Han votado todos los que tenían que votar. Ahora bien, es eso ¿expresión de lo que piensa la gente? ¿Por qué la mitad de los que tienen derecho al voto no participan? Los motivos son muchos y variados; pero desde luego esa gente que no ha votado tienen valores y juicios morales sobre cómo deben ser las cosas. Tienen una opinión. Valores importantes que son también política. Han votado los que tenían que votar, repetimos. Ahora bien ¿Qué piensa la gente? La gente ve la política como un lugar de la confrontación; de que se vota por anulación, que es lo que ha sido el voto en estas elecciones. Sigo pensando que los déficit de educación democrática, política, moral y cívica en este país; secuestrado por el miedo a la libertad política y por unos ponzoñosos vicios. Nada tiene que ver lo ocurrido en España en estas elecciones con lo ocurrido en Europa. El asunto, aquí, ha sido interno, y Europa se ha pasado por los forros. Ese motivo, el de pasarse Europa por los forros, es el que ha influido en las elecciones europeas en el resto del continente, pero en motivos diferentes a los de aquí: por eso en Europa se ha votado a las derechas, y a la extrema derecha, que tienen un sentido “nacional” de mayor sentido. Y es que no lo olvidemos, la Europa se crea a raíz de la socialdemocracia: una Europa Keynesiana de Estado interventor en una economía capitalista. Ese modelo, por anticuado, llegó a la crisis de la doctrina neoliberal; y la socialdemocracia obtuvo escasos resultados en su oposición; pactó con el capitalismo. Y, al fin, el pacto le ha salido rana. Los países se han escorado por más nación, y menos Europa. En España la cosa ha sido muy diferente, como digo. Ha sido sin duda la ciudadanía, en mayor sentido democrático del término la que ha salido perjudicada; en un sistema político y democracia secuestrada por los partidos políticos. Este país lo que necesita es regeneración democrática. O más que eso. Necesita democracia. Si en cada pueblo hay una Iglesia, puede haber política, pero nunca democracia.

Víctoria pírrica para Rajoy

El partido popular ha obtenido un muy buen resultado, como era de esperar, en este último plebiscito sobre la gestión de gobierno socialista que se ha revestido con el nombre de “elecciones europeas”. Es por ello que debemos felicitarles: han obtenido 6.651.000 votos, frente a los 6.032.000 votos recibidos por el PSOE; en esa tesitura se encuentran los votos obtenidos por IU, que sigue bajando, con 583.000 votos, UPD, con 449.000 votos, y la coalición de partidos con nacionalismos periféricos con 800.000 votos. El tablero español queda, como no podía ser de otra manera, en tablas, y el resultado, pese a la crisis económica, no ha sido una debacle socialista ni un éxito popular. Aunque hay que reconocer su victoria. Victoria, por lo demás, del todo esperable, creo; y eso que la participación ha sido mayor de la que se esperaba, pero aún así un 50% de los españoles con derecho a voto no ha ido a votar. Cifra, como siempre, más que considerable, habida cuenta que el derecho a voto es uno de las pocas posibilidades que la ciudadanía tiene para expresarse; aunque ya sabemos que, el voto, más que nada, sirve para la anulación de voto de otro contrario. Es mi opinión que la idea extendida que la gestión de las crisis económicas se hace mejor con políticas de la derecha; y que cuando gobierna la izquierda, esta no hace más que despilfarrar los recursos. Y, por ello, la derecha arrasa en Europa; claro es que no toda la derecha europea es igual; y que nada tienen que ver la derecha alemana o francesa, de raíz laica o protestante, con la derecha española o italiana, de raíz católica, caciquil, oligárquica y corrupta. Creo que falla, una vez más, el instrumento más importante para la obtención de la libertad política, alto ideal político del Jake: la educación y la formación. Es un interés de los grupos oligárquicos que ésta, la educación, no sirva para hacer a ciudadanos libres, con pensamiento crítico y con los muebles teóricos suficientes para conocer las variables que inciden en los hechos sociales, políticos y económicos. Esa formación hubiera provocado una mayor abstención de la que ha habido, y que no ha habido por el efecto anulación, que es para lo que se ha votado. Sabiendo la ciudadanía que la derecha vota siempre, la debacle de la izquierda española no ha sido igual a la ocurrida en el resto de Europa: se ha votado, repito, por anulación. Victoria pírrica de Mariano Rajoy. Hace tiempo que señale que la economía debía ser una asignatura central en la ESO, tanto como la Lengua o las Matemáticas. La economía sirve para hacer cuadrículas en el celebro, y saber que variables inciden unas sobre otras. La economía política, positiva y no normativa, sirve para fomentar la libertad política y el espíritu crítico. Si la población tuviera una formación básica en ella, nos ahorraríamos de muchas de las falacias que predican políticos y sus medios de comunicación y oligarquías que tratan de dividirse el Poder, haciendo caso omiso a la ciudadanía. En definitiva, y como conclusión, felicitándonos por la participación, que, al menos, ha sido bastante más alta de lo esperado, ha seguido triunfando la abstención; es por ello que han votado por eliminación y anulación de los que tenían ya el voto decidido; se ha repartido el Poder en cuotas, y las elecciones europeas, otra vez, no han servido para nada más que un ejercicio de anulación y para nada de ejercicio democrático que sirva para elegir quien tenga el Poder en Europa; que, por supuesto, no es el Parlamento Europeo.
Creo que somos muchos los que pensamos que la democracia se encuentra secuestrada por los partidos políticos, los cuales, por conservar la parte de Poder, van a seguir secuestrando este sistema de oligarquías políticas, clientelas y corruptelas. Quizá sea, no lo sé, pues lo digo de buena fe, que la gente en este país teme que se escoren las cosas a la izquierda, por miedo a la reacción de la reacción, que patentes muestras ha dado ya de organizarse; el PSOE debe hacer un análisis político profundo: debe afianzarse como izquierda; y, por supuesto, debe hacer pedagogía política, que es lo que creo que hace falta. Que la gente, de veras, deje de decir eso de: “yo de política no entiendo”. Se debe entender y saber: pero eso, como sabemos, es un peligro para los poderes de facto. Como digo, el PSOE debería convertirse en un partido de izquierdas y regeneracionista: esto es, defensor de la democracia, pero siempre con lenguaje moderado. Creo que no se es del todo consciente del “miedo”, que es, en el fondo, el que paraliza a la libertad política; y de que el escoramiento a la izquierda no se hace por “miedo”: lo curioso del caso es que “el miedo”, debido a la educación política de los españoles, es a ese escoramiento hacia la zurda, causa temor no dándose cuenta de que el temor, o “miedo” no es a la izquierda en verdad, sino de los que son “moderados” y que no son más que “reacción”. A la respuesta de éstos, que en verdad son los poderes fácticos, los que tienen la sartén por el mango, y que disponen aún de una fuerte posición ideológica aún no superada. En seguida entona sus derechos a la libertad religiosa y “persecución”, a los que los demócratas llamamos laicismo. Acabo de releer, en este día lluvioso y plúmbeo, un texto de Ortega que decía así: “El reaccionarismo se niega a aceptar el presente, al fin y al cabo la única vida real que existe; prefiere renunciar a vivir plenamente, y eligiendo una época pasada, que por una u otra razón le parece más cómoda o adecuada a sus conveniencias, resuelve instalarse en ella, irse a vivir a ella, convirtiéndola en un presente inmutable, petrificado, perenne. Para los reaccionarios, pues, tampoco hay propiamente pasado; para ellos no ha pasado, sigue siendo presente. Y como lograr que así sea no depende sólo de la voluntad, viven una vida extemporánea e irreal, un grotesco ensueño, exangüe e inválido”. Eso es lo que les pasa: siguen viviendo en el franquismo. Franquismo sociológico, de calles empedradas, cines, pista de verano, donde el cacique de turno celebra la fiesta del 18 de Julio y el cura habla todo los Domingos exhortando sobre lo que se “debe hacer”; sobre el pecado. Franquismo sociológico que dura y perdura; y “temor” y “miedo”. En el fondo aún mucho miedo a la libertad política y a la democracia laica. A Francia, y a Alemania. Bravo por la derecha centro europea, alemana y francesa. Para la española una pedorreta, por el olor que exuda de franquismo, y a viejo, por todos sus costados.

jueves, 4 de junio de 2009

Saramago y laicismo.

Ha escrito Jose Saramago en sus cuadernos, en relación sobre el laicismo, lo siguiente, y que, por parecer de interés, voy a copias aquí, con el objeto de que los comentemos:
“Anda viva la cuestión del laicismo, a mi modo de ver en términos no muy claros, porque parece que se quiere ignorar la cuestión fundamental que subyace al debate: creer o no creer en la existencia de un dios que, además de haber creado el universo y por tanto la especie humana, acabará siendo, en el fin de los tiempos, el juez de nuestros asuntos en la tierra, premiando las buenas acciones con la admisión en un paraíso en que los elegidos contemplarán la faz del Señor durante toda la eternidad, mientras, también durante toda la eternidad, los culpados de acciones malas arderán en el inextinguible fuego del infierno. Ese juicio final no será fácil, ni para dios ni para los que tendrán que prestar cuentas, pues no se conoce un único caso de alguien que, en vida, haya cometido exclusivamente buenas acciones o malas acciones. Es propio del hombre la inconstancia en los propósitos y en los actos, siempre contradiciéndose de hora a hora. En medio de todo esto, el laicismo se me presenta más como una posición política determinada, aunque prudente, que como la emanación de una convicción profunda de la no existencia de dios y por tanto de la incapacidad lógica de las instituciones y de los instrumentos con que se pretende imponerle al contrario la consciencia de uno mismo. Se discute el laicismo porque, en el fondo, se teme discutir el ateísmo. Lo interesante del caso, sin embargo, es que la Iglesia Católica, en su vieja tradición de ofender y sentirse ofendida, anda por ahí quejándose de ser víctima de un supuesto laicismo “agresivo”, nueva categoría que le permite manifestarse contra todos fingiendo atacar apenas la parte. La duplicidad siempre fue inseparable de las tácticas y de las estrategias diplomáticas y doctrinales de la curia romana. Sería de agradecer que la Iglesia Católica Apostólica Romana dejase de meterse en lo que no es de su incumbencia, es decir, la vida civil y la vida privada de las personas. No debemos, sin embargo, sorprendernos. A la Iglesia Católica le importa poco o nada el destino de las almas, su objetivo siempre ha sido controlar los cuerpos, y el laicismo es la primera puerta por donde comienzan a escapársele esos cuerpos, y de camino los espíritus, ya que unos no van sin los otros sea donde sea. La cuestión del laicismo no pasa, por tanto, de una primera escaramuza. La auténtica confrontación llegará cuando finalmente se enfrenten creencia y no creencia, yendo ésta última a la lucha con su verdadero nombre: ateísmo. Lo demás son juegos de palabras”.
Agradece el sabio Saramago que la Iglesia Apostólica Romana dejase de meterse en la vida civil y en la vida privada de las personas; aunque se da cuenta que eso es, como poco misión, imposible. Dice que la auténtica confrontación llegará cuando finalmente se enfrenten creencia y no creencia. Lo curioso del caso es que esa auténtica confrontación ya se ha dado – en la filosofía por descontado- y en la vida civil, también, aunque nadie quiera reconocerlo ni ponerlos sobre el tapete, por miedo a decir lo que es verdad. Esa confrontación se dio en suelo patrio: en España. Entre 1931 y 1939. Esa fue la raíz del problema. No otra.
Por lo pronto somos muchos los que señalamos que los curas, sacerdotes y demás panoplias, floreros, cálices, altares, beatas, confesionarios, columnas retorcidas de pan de oro, doblelenguaje, haciendo política desde los púlpitos, como encarnación de lo que “está bien” –lo que dice el cura- frente a “lo que está mal”, es la propia encarnación del Mal. Teólogos de pacotillas; Son responsables y como escribió ZOLA, señalándoles con el dedo, para que todos vean el San Benito que llevan: ¡Yo acuso!. ¡Vosotros! Incendiasteis desde las homilías, organizasteis el derribo, hicisteis impractiables la democracia por un solo motivo: quisisteis seguir siendo los únicos autorizados para decir y decidir lo que está bien y está mal. Pero olvidasteis que los caminos del Señor son inexacutables y lo que está bien o está mal no es decisión propia de ningún tipos ni tipa que no sabe convivir maritalemente con nadie. Que así no se honra a Dios, como vosotros predicáis. Que a Dios se honra viviendo en pareja, amándose y creando convivencia. No como hacéis: ¡fariseos!.

sábado, 23 de mayo de 2009

La vieja, y quijotesca, idea de libertad

Dice Alfredo Pérez Rubalcaba que el PP debe salir intelectualmente del siglo XIX, que es donde está intelectualmente instalado. Eso, me parece, sería lo de menos y no tan grave; al fin y al cabo es un partido conservador, que viene a significar en el quedarse rezagado al tanto de las ideas que revoloteen por el ambiente público; todas las cuales no vienen a ser otra cosa que un cambio para que privilegios pertenecientes a determinados grupos sociales, que les dan poder, pase a la ciudadanía. Los conservadores antiguos del XIX estuvieron avispados y, muchos de ellos, aceptaron el cambio de roles sexuales entre familias de regímenes ancianos con otros modernos; para que todo cambiase, para que todo siguiera igual; dando lugar al nacimiento de los chacales y las hienas gatopardiana. Y es que el concepto moderno es el de ciudadanía, que es tan antiguo si cabe, o más, que los conservadores decimonónicos; los cuales, como sabemos, hacían coincidir ciudadanía con dinero. El problema del PP es más grave; no es que esté instalado en el siglo XIX, más quisiéramos, y algo de las ideas liberales que alguna vez pudieran tener los conservadores se les pegara; no. El problema grave del PP es que está instalado en la legitimidad histórica del 18 de Julio. Esto es, en algo más reciente, y que no fue algo del XIX, si no del XX. Y en ese sentido Rubalcaba tampoco tiene mucho que decir, puesto que participa políticamente en un régimen heredero de un ilegitimo 18 de Julio. La transición ha sido muy clara: las plazas de los pueblos pasaron a llamarse, hasta hace bien poco - ¡y lo que ha costado!-, “del 18 de Julio” a “plaza de la constitución”, cuando más bonito hubiera sido que se hubieran llamado “plaza de la libertad”, como bien viene a significar la plaza como campo público. Y es que la historia política española es dada al olvido, debido a la política de la inmemoria histórica - no vaya a ser que los ciudadanos piensen sobre lo ocurrido-. Muchos dirán que otros estamos también imbuidos en el pasado, echando la mirada atrás y que olvidemos. Olvidemos para legitimar la tremenda inmoralidad sobre la que pende todo el sistema; pero eso no es así: miramos al futuro, porque el presente es pasado (¿Qué es la monarquía sino pasado?). Y el problema es que cada vez vamos siendo más los que vamos comprendiendo nuestro pasado histórico. Y cada vez seremos más los que miraremos al XX para restituir la moral de los españoles por el comportamiento impolítico de las derechas católicas de 1933 a 1936. Y no hay mejor manera que enarbolar una bandera vieja que se retrotrae a Cervantes y a Spinoza, y que pasa por Kant: la bandera de la libertad política. En eso, intelectualmente, muchos estamos más atrasados que el PP: pero solo vemos un futuro; que las plazas de los pueblos se llamen plaza de la libertad. Ideas viejas las nuestras. Y quijotescas.

jueves, 21 de mayo de 2009

El deslinde de las derechas, la derecha liberal, la cuestión religiosa una vez más

Llevo algún tiempo presentando el argumento de que la organización de las derechas católicas, en sus ámbitos más propicios – el regional y el local- a partir de 1933 fue la causa de que la II república se hiciese impracticable. El intento republicano de 1931 trató de organizar una democracia donde la sociedad civil gobernarse, mediante el sistema de mayorías parlamentarias y que, para evitar el caciquismo rural, debía hacer coaliciones electorales, en un sistema electoral pensado como contraposición al pucherazo. Leo un artículo del historiador Juan Pablo Fusi en la revista “claves de la razón práctica, nº 178”, sobre la derecha liberal y Miguel Maura, comentando el libro que este político de la derecha liberal republicana escribió en 1962.: Así cayó Alfonso XII. De una dictadura a otra. El artículo se incardina dentro de la defensa de lo que parece ser busca una tradición liberal de la derecha en la figura de Miguel Maura, hijo de Antonio Maura. Sobre ello tendré algo que decir. Por lo pronto es que advierto que la tesis de que de las derechas católicas, la Iglesia católica, haciendo impracticable la república es coincidente con mis apreciaciones; solo que con matizaciones ideológicas importantes que difieren. En especial por el intento de restitución de la derecha liberal y, en último término, de justificación moral del 18 de Julio, el proceso de transición, y el último término de la asimilación elíptica de lo que hoy hay como derecha es una derecha liberal y no una derecha franquista, nacional-católica, nacida de la dictadura del régimen franquista. En realidad eso no es así, en mi opinión, por más que últimamente las derechas españolas hayan encontrado la doctrina liberal en las facultades de económicas varias. Por eso la intención del autor del recordar a Miguel Maura no es otra que esa; pese a que todo análisis de su figura, y de ese libro, no está demás, pues también sirve para encontrar muchas claves. Mi opinión, así, es otra a la de Fusi: la derecha liberal española, cuyo antecedente, sí, puede ser Miguel Maura, desapareció en el momento que las derechas católicas organizadas por la jerarquía y organizándose desde los ámbitos locales y regionales deciden derribar la república. Una república laica muy difícil de asumir. Así, el autor escribe lo siguiente: “Lo que ocurrió, no obstante es bastante conocido. La política laicista de la República encarnada en el artículo 26 de la constitución de 1931, más incidentes de la quema de conventos del 10 y 11 de Mayo de 1931, así como de la expulsión (por el propio Maura) del belicoso cardenal primado, el cardenal Segura, provocaron la movilización política de la opinión católica contra la república, capitalizada desde su creación a finales de 1932 por la Confederación Española de las Derechas Católicas, el partido de la derecha católica, bajo el liderazgo de Gil Robles. La posibilidad de que en torno a Miguel Maura se hubiera cristalizado una derecha conservadora y republicana se frustró (…). La CEDA de Gil Robles logró 115 diputados y emergió como primer partido del país. La estabilidad política de la República fue imposible.” En un discurso dado por Maura en 1934 habló del “deslinde de las derechas” así como artículos publicados en el liberal diario el sol, la interpretación de Miguel Maura de la crisis política española. Ya el título de la conferencia es evocador: el “deslinde de las derechas”; que viene a significar que las derechas se organizan por el catolicismo, y no por el liberalismo. Por eso hay que matizar lo del liberalismo en las derechas españolas actuales, que más bien parecen tridentinas, franquistas y nacional-católicas. Lo que dice Maura: se deslindaron. Y los análisis históricos llegan hasta hoy, pues la Monarquía Borbónica puede ser asimilada a la Monarquía británica, con una tradición liberal que abarca desde las Guerras Civiles habidas hace tres siglos, de reducción del Poder absoluto del Monarca por parte de los niveladores. En España la tradición es otra, con unos borbones que han sido apeados de la Monarquía en varias ocasiones. Maura considera, señala el autor – que como siempre que uno escribe sobre esto, se hace interesadamente- que el 1931 las izquierdas podían haber representado la creación de un estado democrático. Pero culpa al sectarismo de Azaña y de la izquierda de la política laicista del bienio 1931-1933. Puede tener razón en ello o no. Leyendo últimamente a Habermas, sobre sus opiniones sobre Religión y República, los debates aún siguen. Lo que me parece razonable pensar es que Manuel Azaña, la izquierda republicana, extraído al leer sus obras, procuró defender una democracia donde gobernase la Sociedad Civil. Me parece que en aquellos tiempos eso era muy difícil de asumir por los que, de veras, poseían el poder moral para decir y decidir “lo que se debe hacer” y “como deben ser las cosas” en cada una de las localidades españolas; esto es, los curas y los caciques. Pero aún así Maura considera que, extraído de Fusi, considera que la CEDA opta por la liquidación del adversario. Y esto no viene a ser otra cosa que reconocer, según lo veo, la liquidación de la derecha liberal española. Liquidación que hoy perdura, por más que quiera Fusi advertir. La liquidación en mi opinión de la derecha liberal, repito, se produce cuando las derechas católicas deciden derribar con toda la carne en el asador a la izquierda republicana. No hay, en mi opinión, más sectarismo que ese, a día de hoy que el debate sigue abierto como recientemente se ha puesto de manifiesto entre Habermas y Ratzinger. Lo que no parece de recibo en el artículo es asimilar a “la derecha liberal” representada por Alcalá Zamora, Ossorio, Jiménez Fernández o Luis Lucía, con la habida en el franquismo; esto es Joaquín Satrustegui, Fernándo Álvarez de Miranda, Jose María Areilza y UCD, señaladamente con los Garrigues. Opinión que no comparto, pues si estos son “derecha liberal”, en mi opinión debía haberse opuesto al regímen franquista desde la ruptura. Si no lo hicieron es que siguieron dando legitimación al 18 de Julio, y al derribo del régimen por parte de la CEDA, y al “deslinde de las derechas”. Así que de liberales nada. Las derechas serán liberales, aún lo pueden ser, cuando haya un nuevo deslinde.
El problema de toda la política española es que se sustenta sobre una tremenda inmoralidad que muy pocos se atreven a decir; que la IGLESIA participó en la tragedia, fustigando políticamente; que el asunto que se trató fue el de laicidad-democracia-libertad, que derivó en anticlericalismo, a un lado y privilegios consuetudinario de la Iglesia en la educación moral. El levantamiento contra la opresión moral que suponía que unos decían como “debían ser” las cosas, lo que estaba bien, en base a una antropología y moral católica; y otros que dijeron vasta. Las derechas católicas se organizaron inmoralmente, con el objeto de imponer su moral a los demás, y se apoyó en el ejército, en las armas; ese es, en mi opinión, la tragedia moral de la política española: que la IGLESIA se manifestó contra toda clase de liberalismo; que en esa época tremenda el comunismo, el anarquismo y el socialismo estaban presente no cabe ninguna duda. Pero eso no justifica nada. No señor, no lo justifica. No está bien; y por eso todo está dado la vuelta; y “el bien” y “el mal”, el maniqueísmo, quedan difusos. Lo que parecía “bien”, para algunos, no lo era; lo que era “el mal”, tampoco. Ni Dios ni el Diablo tenían nada que ver. Sólo hombres que se mataban por intransigencia; El problema está en que se llamó Cruzada, una espada en nombre de Dios, en una época donde la filosofía ya había pasado de la ilustración, que recorría nuevos senderos en una agonía del cristianismo y de la fe. Que el vitalismo y el existencialismo superaban el pensamiento teológico medieval de la Iglesia; que se estaba ya a un paso la fenomenología y la filosofía analítica; que el nihilismo nietzscheano había asestado el segundo golpe a la moral cristiana. El primero fue la autonomía moral ilustrada; Freud golpearía por tercera vez con las conductas sexuales. Y la Iglesia seguía anclada, filosóficamente, en el escolasticismo y, políticamente, en el Renacimiento, teológicamente, en Trento. Heidegger, Husserl, Adorno y todo lo que habría de venir, puso a la teología muy por debajo de la filosofía. Y fue aquí, en este país, donde se defendió la última espada de colocar la teología, la moral, la política sobre toda esa crisis de la modernidad. Esa modernidad que comenzó en el XVI y que quería desligarse de las creencias medievales. Esa creencia que ponía a Dios en el centro todo. En España a los “modernos”, a “la moral moderna”, “a los liberales”, “a los masones”, a la tradición regeneracionista de la moral política, “a los Krausistas” se les tachó de “rojos”; todos en el mismo saco, junto a los semianalfabetos campesinos que clamaban por un cambio de mundo. Y sí, repitámoslo. Repitámoslo porque es una tremenda inmoralidad la que se abate sobre este país y que cuesta reconocer.

martes, 19 de mayo de 2009

Nos ha dejado Benedetti

Nos ha dejado Benedetti. Siempre digo que un sabio nunca muere. Se mueren otros: los que no han dejado más semilla que el odio y el rencor. Para esos la muerte de la carne es eterna. Es cierto que también se perpetúan dolorosamente, pues el odio, la envidia, el rencor son genéticamente muy fuertes; pero, humanamente, los sabios perpetuán una y otra vez su cálida voz. Su espíritu. Los otros, sí, los otros, mueren carnalmente. Esos. A esos les suena, resuenan, su voz oprobiosa de maldad como seña de identidad del linaje de Caín, por muchos que digan que son hijos de Dios. No les crean. Los herederos de los fariseos, los hijos de Caín, son ellos. Ellos los que matan, ellos los que odian, ellos los que vienen a crear Naciones, ellos los que quieren un prosélito. Ellos que ponen yugos en sus templos. Ellos. Benedetti nos ha dejado; pero no del todo: Lunes 24 de febrero: “ Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí contra todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es mucho más oscuro que antes, mucho más”. Miércoles 26 de febrero: “Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios”. (La tregua, 1960). Bravo Benedetti. "Usted madura y busca / las señas del presente / los ritos del pasado / y hasta el futuro en ciernes / quizá se ha vuelto sabio / irremediablemente / y cuando nada falta / entonces usted muere".---

Galdós y la política

"No temamos que nos llamen anarquistas o anarquizantes, que esta resucitada inquisición ha descubierto el ardid de tostar a los hombres en las llamaradas de la calumnia. Ya nos han dividido en dos castas, buenos y malos. No nos turbemos ante esa inmensa ironía. Rellenemos las filas de los malos que burla burlando, a la ida contra el enemigo, seremos los más, y a la vuelta los mejores'' Manifiesto de Pérez Galdós 1909 contra el régimen político surgido de la I Restauración Borbónica.


Palabras certeras de Benito Pérez Galdós, un espíritu libre; lo vengo diciendo: las costumbres políticas españolas se encuentran todas ya en él narradas y explicadas. En ese sentido soy casticista. Lo mismo que ocurría, ocurre. Son los mismos viejos cerriles enseñando las mismas mentiras y mitos fundacionales de generación a generación; los mismos latiguillos y miserias morales. La misma España cerril y taurina que enviste si ton ni son. Pero siempre hay unos elegidos, pocos pero que son la crema hispana, que con el capote de la libertad tratan de torear ese toro español que se llama “cerril”. Por regla general, bien gordos, acaba ganando el toro, pues su punta de lanza son las astas ensangrentadas, son jaleados por las sotanas; mientras que para los otros es la libertad: pero su tiempo está acabando; aunque miedo me dan, el liberalismo que tanto odiaban (la igleisa siempre ha sido anti-liberal) terminará por destronarles de su miseria moral. Y mueren bufando, ¿de qué otra manera sino? Todo está en Galdós y en Blasco Ibáñez; toda la España Cañí está descrita ya a finales del XIX y primeros del XX. No hace falta irse fuera de este país para darse cuenta de que son y en qué consiste la reacción: son los que se repiten. Nos llaman de todo, sin darse cuenta que su cociente intelectual es ínfimo, que su cerebro es tan pequeño como el de una vaca. Que solo tienen cuernos, cueros, pezuñas y que los amantes de la libertad estamos desnudos ante ellos; quizá una pequeña celada hecha de cartones y atada con cuerdas que de un solo empellón quedan desbaratadas. Ellos son gigantes o molinos: mera herrumbre que bufa, escarban y patean al leve viento de la libertad que se mueva; otros somos humanos si más ni más. Pero, ya lo dijo Galdós, nos llamen anarquistas o anarquizantes, o nos llamen lo que sea; su fin está próximo. Empezó hace cinco siglos el fin del largo camino de liberalización del ser humano frente a la opresión moral de aquellos que, envestidos como intérpretes sumos e infalibles, de lo que se “debía hacer”. Se debe hacer, sí, lo que esté bien; pero no lo que ningún Dios ni sacerdote proclame. Sino cada cual, en el ejercicio de su Razón, considere como bien común. Ese es el ejercicio de la libertad que nunca entenderán los bueyes, siempre con el yugo puesto, siempre con la vara del vaquero sobre de sí; Esos bueyes que, si por ellos fuese, nos enjaezarían yugos a todos los demás, a los anarquistas que llaman, y que no somos, a diferencia de ellos, bueyes, ni queremos yugos…. Galdós, una de las plumas mejores del continente, a la altura de un Dostoieski, o un Balsac, o un Zola, o un Tolstoi, no recibió el premio Nobel porque las fuerzas de la Reacción sotanil y oligarquica, patriótica, o salovapatrias, impidió la consecución del premio Nobel de literatura de Galdós, simplemente por oponerse al sistema monarquico caciquil de la restauración. Para que vean las fuerzas de la reacción quienes han sido también "antisistema.

domingo, 17 de mayo de 2009

Una derrota... la verdadera victoria: En búsqueda de la democracia

Creo que la mejor manera de oponerse a los sistemas políticos montados sobre la inmoralidad, la injusticia y la mentira (como en el que vivimos) se debe hacer defendiendo estos valores: La libertad política, la vida y la paz. La palabra, en suma. Que el sistema actual es impolítico es indudable: 1) Inmoral: puesto que supone una “reforma” del franquismo y no una “ruptura”, donde la estructura de Poder del franquismo se mantiene intacta. El Yak fue un ejemplo de que esas estructuras siguen vigentes; pero los ejemplos nos rodean. 2) Injusta y mentirosa: puesto que no se han reconocido los crímenes y asesinatos cometidos y sobre los que se asienta todo, borrando “la memoria histórica”, que no es otra cosa que poner los puntos sobre las íes. Y como señalan algunos, la constitución de 1978 supuso una Ley de punto final y la forma de hacer que determinados políticos “reformistas”, pero que ocuparon cargos en el franquismo - y no se opusieron a él- sean los artífices de la democracia. Falso: si existen verdaderos héroes de la democracia son los que se mostraron claramente anti-franquistas y recibieron palizas y se opusieron al régimen con energía. Políticos del régimen, policías y jueces se adaptaron como si nada a la democracia; y, ahora, se dicen demócratas. Siento disentir sobre ello: no lo son. Ahora bien, los movimientos románticos que usan las mismas tácticas que el adversario está también fuera de sitio. Las ideas de libertad individual, de candidez y humanidad, de deseo por un mundo mejor y de idealismo, en suma, siempre tendrá una autoridad moral superior, aunque se sea derrotado una y otra vez. Nada se si este partido tiene, o no, relaciones con ETA; pero sí creo que ETA se equivoca. El actual régimen es inmoral, montado sobre la injusticia y la mentira política: es por ello misión de todos aquellos que amen la verdad buscar su derribo. Es cierto que el sistema político mundial es tremendamente doloroso para los espíritus sensibles que no soportan ver el sojuzgamiento de un ser humano sobre otro; pero estoy firmemente convencido que esa lucha se realiza a través de las ideas y las palabras. Sé que es difícil: pero no imposible. No se conseguirá de ese modo. Tal vez. Pero moriremos honrados y no manchados de sangre. El General, ese que dictó en su testamento político lo siguiente, claramente dirigido a los Generales : “os pido que rodeéis a don Juan Carlos de Borbón del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis en todo momento el mismo apoyo de valoración que de vosotros he tenido”, también escribió: “ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia en cuyo seno voy a morir”. Eso lo dice un asesino de mujeres y niños que se levantó en armas, y mandó bombardear Madrid apoyado por aviones Nazis. Ciudad que resistió sus primeras envestidas. Ese murió cubierto de sangre y de oprobio. Murió incatólicamente, como todos los gerifaltes que colaboraron con el régimen, como todos aquellos políticos que colaboraron con él, como todos aquellos que de una u otra manera jsutificaron el régimen. En cambio a todos aquellos que en lo más profundo de su corazón, se opusieron, y se opongan, a él en lo más profundo de sus convicciones democráticas obran del modo correcto: como buscan la libertad política para él la quiere para todos, en la enseñanza Kantiana de "la moral y libertad". El principio ilustrado de la autonomía moral: Sapere Aude. Atrévete a Saber para lograr dos cosas: Ser libre y obrar del modo correcto. De defender lo que está bien. Y lo que está bien es la Razón, y no la Sinrazón. Y la Sinrazón fue la clave de la historia política española desde 1936; y en el fondo de todos aquellos que de una u otra manera justifican de una manera u otra lo injustificable. !Atrévete a Saber! y !Atrévete a Saber! por un solo motivo: La libertad política, la libertad individual. La tuya, y la del vecino. La tuya y la de todos. Pero no la libertad de las naciones o los países: un país nunca es libre. Lo son las personas que viven en él. Pero ser libres es la aventura más dificil del Ser humano. Esa es la enseñanza Cervantina de "El Quijote".Pero los extremismos políticos que traten de imponer un trágala sobre otros y que no defiendan la Libertad Política como último valor, deplorando la violencia, tampoco tienen justificación moral. ETA tiene que dejar de matar: Y luego, todos juntos, a derribar el régimen. Quedan unos años; quizá sea imposible, puesto que a la juventud se le ha ocultado la verdad sobre este país. Pero me parece que tendrán que desaparecer físicamente, por muerte natural, todos los españoles viciados por la Guerra Civil, el franquismo, y la transición. Los españoles venideros volverán sobre los hechos, porque la verdad siempre sale a flote, por mucho que quieran ocultarla o tergiversarla. Cada vez se alzarán más voces sobre la mentira. Y entonces vendrá lo que todos queremos: La libertad política, y el homenaje verdadero a todos los luchadores de ella, y que han dejado su sangre por ella. Este es mi más sincero homenaje a todos los antifranquistas que lucharon por la democracia y persiguieron “la ruptura” en los años finales del franquismo. Por todos aquellos republicanos liberales de izquierda que, de veras, levantaron las armas contra Franco. Y mi más sincera repulsa por las democracias que dejaron a los españoles en la estacada. Y mi más desdeñosa repulsa a la Iglesia católica de Roma que participó en todo, formando parte del engranaje. La libertad es posible: mediante el respeto, la razón, y la verdad. Y como no: todas las comunidades políticas tienen derecho a obtener su autodeterminación, si moralmente consiste en regular un régimen de libertad política. ¿Qué que es un régimen de libertad política? Difícil es saberlo, ciertamente. Ese es el quid, que no hay ideología que haya dado con ello; quizá la libertad empiece con cada cual: respetando las ideas del contrario, pero oponiéndose a ellas aportando razones, argumentos y, sí, poniéndose en su lugar. Soy un idealista, al fin y al cabo, que ha mordido el polvo en numerosas ocasiones. Un derrotado… simplemente eso… Una derrota, la verdadera victoria. http://www.youtube.com/watch?v=JELOzi_vz00