martes, 11 de agosto de 2009

Algunas reflexiones sobre la democracia en España

El domingo 9 de Agosto me encontré con una muy interesante edición de El periódico de Extremadura. En su interior había un editorial con el título “Cospedal nos debe una explicación” donde señala unas opiniones que comparto. Calificándo las declaraciones en vídeo de la número 2 del PP como “… una de las ofensivas políticas más detestables de las dos últimas legislaturas, pues pone en cuestión, sin pruebas, toda la arquitectura del Estado de derecho”. Sin lugar a dudas, continua el editorial” …va a tener que afrontar un clamor creciente para que exponga datos que avalen tan graves denuncias” y, añade, “… debería hacer una comparecencia pública en la que expusiera con amplitud los datos que la han llevado a hacer tan espectacular denuncia, que pone en cuestión el entramado democrático.” Pero es que efectivamente, mucho me temo, que todo el entramado democrático en este país está mucho más que en cuestión… y que posiblemente que quien efectivamente lo cuestiona está más cerca de la verdad y de la honestidad. Veámoslo: en el propio diario hay una entrevista a el presidente de la Asociación Nacional de la memoria histórica, donde suscribe interesantes reflexiones, como las siguientes: “ Se habla siempre de un pacto de silencio. Felipe González (…) contó que en el despacho de Adolfo Suárez hubo una reunión en la que el general Gutiérrez Mellado que no tocara ese tema (el de la Memoria Histórica) porque todavía había rescoldos”. Vemos, pues, que la transición a la democracia se realizó a través de un pacto de silencio; silencio sobre asuntos lo suficientemente graves y espinosos sobre los que no se puede asentar una democracia. Así, continua, el silencio favorece a quien cometió las tropelías: “Sin lugar a dudas, el silencio y el miedo, son las herramientas que utilizaron para ocultarse, y mientras siga operando el miedo, ellos continuarán beneficiándose, al no saberse quienes eran, ni que es lo que hicieron. Es una estrategia muy bien hecha, cuando Franco dijo: lo dejó todo atado y muy bien atado. En situaciones como esta se aprecia que el nudo del silencio que hizo la violación y represión de los derechos humanos de su dictadura sigue apretando en muchos sitios de la sociedad española”. Y comenta: “En los pueblos aún hay miedo a hablar de las fosas”. Y apostilla: “Esto es algo fundamental, como ha sido en Alemania y en Argentina”. Y la Iglesia ¿Cómo se ha comportado en todo esto?, responde: “Un poco antes de que se debatiera la Ley de Memoria histórica, hace público un documento en el que dice que no hay que remover el pasado, porque ya nos reconciliamos. Un mes después anuncia la beatificación de 490 mártires del pasado. Entonces: con una mano no hay que remover el pasado y con la otra lo remuevo. Esto es un ejercicio de doble moral (…). Singular es que en esa misma edición hay una entrevista con el Obispo de la Diócesis Coria-Plasencia, en la que aparece fotografiado en mangas de camisa y con los símbolos del sacerdocio, una gran cruz de oro y el collarín, donde dice: “ Nosotros creemos que es necesario que se potencien colegios como el Diocesano y el del Sagrado Corazón. Es un derecho de los podres poder elegir una educación religiosa para los hijos”. Opinión que no comparto: todos los padres tienen derecho a dar una educación religiosa a sus hijos en sus casas, en las Iglesias y en las catequesis. Somos el resto de ciudadanos el que tenemos el derecho a que todos los ciudadanos sean educados en unos mínimos principios de convivencia democrática, que solo la escuela pública y laica puede dar; y solo puede darla este tipo de escuela en base al siguiente razonamiento: porque parte del principio de que la escuela pública no tiene el monopolio de la verdad moral y científica, como creen poseer todas y cada una de las religiones, sin excepción, - desde los cristianos, a los calvinistas, a los islamistas, los anabaptistas, los mormones, o los evangelistas…- si cada uno de ellos quisiera imponer el derecho de los padres a que los padres que procesen sus religiones solo llevasen sus hijos a sus colegios, aviada iba la ciudadanía y la democracia. Pero aviados vamos. Con la Iglesia hemos topado, que dijo Don Quijote a Sancho en las noches del Toboso, mientras buscaban a Dulcinea. Si unimos las declaraciones de la señora Cospedal, al pacto de silencio y al ignominioso miedo ante la política dentro de la ciudadanía a causa de la GCE, y, tres, la postura de la Iglesia, como el demiurgo que se esconde sin tapujos detrás de todo el tinglado, tenemos el porqué de muchas de las cosas. Que la Monarquía y la Iglesia Católica, en este país, van dados de la mano. Y, por la experiencia continental, donde hay Monarquía y hay Iglesia Católica, no hay democracia. Ni puede haberla. Es un hecho incontestable que la Dictadura de Franco, de caracter teocrático, no puede cumplir el papel de los niveladores en Inglaterra, como antencedente de una democracia en este país.

viernes, 7 de agosto de 2009

Estado de Derecho y la señora Cospedal

Al partido popular se le llena la boca cada vez que habla de Estado de Derecho, como un ente abstracto al que todos pertenecemos y que legitima nuestra democracia –una monarquía parlamentaria- y para que quede de cara a la galería. España se constituye en un estado de derecho, afirma programáticamente la constitución española de 1978, documento otorgado por la clase política en su día. Y la ciudadanía, no nos queda otra, debemos creer que eso es así. Sin embargo, a las primeras de cambio, esa clase política nos demuestra, una y otra vez, que eso del Estado de Derecho es una milonga. Empezando, a día de hoy, por la número 2 del partido, que cuelga un vídeo acusando de un delito de escuchas ilegales que se hacen a dirigentes de su partido. Con esa acusación mete en el ajo a todos los aparatos del estado: Judicatura, gobierno, cuerpo de policía. Además, el Estado de Derecho le ofrece las posibilidades de ejercer acciones para denunciar en el lugar oportuno – que no es un vídeo grabado – tales acusaciones. Lo que ocurre es que no deben confiar mucho en el Estado de Derecho; y, por experiencia en los aparatos del Estado, saben a buena ciencia cierta que eso de Estado de Derecho queda muy bien para cuando se lee en la Constitución o se usa como palabra comodín. Pero deben haber subvertido su significado, y no les parece que eso de Estado de Derecho les importe mucho, porque cada vez que existe una oportunidad, dan muestras de que ese grupo nominal son palabros vacíos de contenido. No será más bien que no hay un estado de Derecho, y que todo parece, más bien un estado de Derecha, bien atado en su día por la clase política del momento, que de el Movimiento transitó a la democracia. Otra buena. El gobierno haría bien en plantear la correspondiente reclamación por injurias. Dudo que lo haga. Ambos partidos saben que eso del Estado de Derecho es una milonga que quiere hacer creer a los menos avisados. Buenas muestras nos dan. El vídeo de la señora Gospedal es una de ella. El llamamiento a la responsabilidad del Gobierno otra. Mejor nos hubiera valido una buena querella por injurias, habida cuenta de que la señora Gospedal hace tremendas acusaciones sin haber iniciado las acciones legales correspondientes, si tiene conocimiento que jueces, o los cuerpos de seguridad del estado han realizado o autorizado escuchas ilegales en todo un contubernio con el PSOE. Si no se ha hecho así, más le valiera que se hubiera callado: ha puesto en tela de juicio todo el Estado de Derecho. Esa milonga. No les debe quedar claro, como nos parece a muchos, que llamar a esto Estado de Derecho, es como decir que los Pirineos están en las chimbanbas, en la peninsula del Yucatan. Pero hay gente que se lo cree y todo. Bien atado hubo de quedar todo en su día, para que los golpes de la pandereta española suenen dia sí y dia también. Ahora la moda es colgar vídeos. Vaya una caída. Y que buena prueba para acusarla por un delito de injurias si no ha puesto con antelación la correspondiente denuncia aportando las pruebas pertienentes. Aunque no hace falta que las presente: la creemos. En este país no existe Estado de Derecho.
CASO GÜRTEL
El caso Gürtel y la trama de regalos a políticos por empresas montadas al socaire de las administraciones públicas (y de los partidos políticos), el carpetazo dado por el tribunal valenciano – a propuesta de un magistrado que no se inhibe, pese a que es de sobra conocida y reconocida la amistad entre el político valenciano y éste-, y las fiscalías dirigidas por los gobiernos, son una muestra más –otro ejemplo- de la pandereta política española. La ausencia de división de poderes y, por tanto, de democracia efectiva. El caso valenciano clama al cielo, de cómo los dineros públicos han ido a financiar actuaciones en esa comunidad, donde no son ajenos yernos de expresidentes que lucen palmito, organizan copas Américas y donde el dinero fluye como en el champagne rosado en la primera clase de los antiguos trasatlánticos que cruzaban los mares. Los de siempre, los que iban a pescar y a cazar la albufera, con sus grandes meriendas, y sombrero de fieltro y traje blanco de la burguesía política, y ociosa, que buenas merendolas de patos y aves en pepitoria se zampaban, siguen ocupando los mismos puestos de antaño; solo que ahora son sus nietos. El presidente, el político, el juez, los trajes caros, las embarcaciones en vela, los dineros de la fórmula 1, y la caterva de familias y oligarquías que se suceden en el Poder. Que qué podemos hacer los demás. Nada. El sistema está montado para que esto sea así…

miércoles, 10 de junio de 2009

Más debates sobre la cuestión religiosa en la II república y sobre la GCE

lo comenté cuando hablé sobre el art. 26 de la constitución española de 1931 y que el caracter "accidentalista" de la CEDA sobre la forma de estado es pura fachada. La CEDA -la iglesia- se constituye con el objeto de hacer impracticable el regímen, y se forma desde la organización humana y material que tiene más a mano: el cura y la sacristía. Eso caldea el ambiente hasta hacerse insufrible. En los pueblos el antagonismo se encona, pues la diferencia entre los más pudientes del pueblo, y que han tenido el Poder político en los ayuntamientos - y que coincide con ser la perrsona/as que más tierras tiene-, y quienes no soportan esa situación se vuelve brutal a partir de 1933. Las diferencias están muy establecidas: el cacique, los que le rien las gracias y los que no aguantan más. A partir de 1933, como digo, y las elecciones municipales anteriores, la espiral política en los pueblos es de órdago. No se pueden ni mirar a la cara. El cacique viene a ser como el Cañamel de "Cañas y barro"; luego está el "tío paloma", que además de pobre, es un ignorante analfabeto que no hay quien le lleve la contrario. En esa tesitura aparece en anarquismo en la versión siguiente: "la madre que los parió a tos lo ricos, desollarlo como a guarros es lo que se merecen. Y el cura otro tanto igual, mas malo que la quina; cojones tiene que hablar de política to los domingos; esos son mala ralea, si señor, mala ralea; y bien come to los días. Encima pagao. Pagao. Aquí va a ver una regolución mu gorda, pero que mu gorda" durante el bienio negro la política la mayor intención de la CEDA es que no se pongan en práctica las medidas laicas propuestas en el bienio anterior; así como las medidas de reforma agraria. Todo queda en suspenso; pero, creo, el problema político acontece en que la CEDA ha sido la minoría más numerosa y necesita hacer coalición con Lerroux; el presidente Alcalá- Zamora (corregidme si me equivoco) no quiere dejar el gobierno en manos de Gil Robles, y se lo da a Lerroux. ¿Porqué? Es muy posible que la derecha católica vaya a saco a comerse a Lerroux. Además, hemos de tener en cuenta de los periódicos de carácter regional que empiezan a surgir, organizados desde la editorial católica, en una inmersión subrepticia en la sociedad civil de los obispos. Yo creo que olvidamos que es derecha católica. Y donde existe la palabra “católica” todas las demás palabras sobran. Es la Iglesia haciendo política. Y organización tenían: había una Iglesia, con su cura, y sus beatas, en cada pueblo. Y luego estaba la confesión, y el pecado, y la autoridad moral de Dios para decir lo que “está bien” y lo que “está mal”. Que se pongan en suspenso la ley de congregaciones religiosas es una muestra de la parálisis de la política durante el bienio negro. El bienio radical-cedista es una constante lucha de la CEDA por eliminar a Lerroux. Es lo único que quiere. Por eso todo se suspende. Y eso la población le lleva a una desesperación y tristeza por el régimen. Siempre pienso que la política en democracia es impracticable si una fuerza política muy organizada no quiere hacer democracia. Repito: la democracia republicana desde 1933 es impracticable. Imposible. Rota la baraja… todas sobre la mesa. Solo hace falta que alguien empiece la pelea. Y solo uno de los Gallos debe quedar sobre la arena. Ya solo quedan Gallos, porque la política ha sido imposible. A partir de 1933 se radicaliza también la postura socialista, en muy escaso tiempo de margen que se ha dejado a la república. ¿Porqué, si participó en su alumbramiento? Porque nadie quiere jugar a las cartas de la democracia. Se tiran sobre la mesa, con mala ostia. Y todo esto se va viviendo pueblo a pueblo, mediante periódicos y emisoras de radio. Mantengo que la guerra civil española fue, en una parte muy importante, una guerra de religión, teológico. Sobre mi mesa tengo, en estos momentos, tres libros de filosofía españoles publicados en esa parte del siglo : ¿Qué es filosofía? de Ortega; la agonía de cristianismo y el sentimiento trágico de la vida, de Unamuno. Vitalismo y existencialismo. ¿Cómo casan esas corrientes filosóficas tan del siglo XX, con la escolástica que se estudia en los seminarios? Y, atención, en cada pueblo se toma a los curas como los que "han estudiao". No debemos dejar la historia del pesamiento y de las ideas alejadas de los hechos. Su influencia es muy fuerte. Las dos mejores cabezas de país, Unamuno y Ortega, cuestionan la idea de Dios de alguna manera. El primero con el descubrimiento racional que hace sobre la mortalidad del alma; contrario a lo que le dicta su razón. El segundo planteando la realidad radical en la vida. Lo que se pone en entredicho es la autoridad moral de Dios. Políticamente, Azaña se encuentra en esa postura, también como intelectual. Y el debate político es un debate sobre Moral y Dios; y sobre si Dios, teoricamente el que dicta la moral -aunque eso es muy pero que muy disutible). Los divorcios, el atentando "al matrimonio" es un atentado inaceptable para la Igleisa de Trento. Casi se podría afirmar - aunque no es cierto- que Trento se reunió para regular lo del matrimonio, asistido por un cura para tener validez. No le déis vueltas la Iglesia en 1931 no iba a aceptar una legislación contraria a su moral; y en esa época, diría que como en ésta, Igleisa y Monarquía se indentifican.
La Guerra Civil española es uno de los acontecimientos históricos donde la falta de veracidad es significativa; la veracidad no es tanto la verdad, sino como la coherencia en tratar de ver con un sentido todo lo completo de la materia. Es imposible no escorarse hacia un lado u otro según nuestras convicciones políticas; así, como señala Juan de Juan, -al que leo en su blog a menudo y tengo enlazado- los aspectos que señala sobre Largo y sobre la naturaleza del ala caballerista del PSOE es indudable. Ahora bien, creo que hay que ver todo con todos los elementos; y es donde adolecen las visiones “revisionistas” de la Guerra Civil, con expresiones como las que señala de “la realidad histórica” y “la verdad oficial”, cuando sabemos que hubo una dictadura posterior que dispuso también de una visión verdadera de la verdadera historia de la Guerra Civil. Un poco de seriedad, por favor; que los hechos fueron muy graves. Y la forma de cita, en lo que conviene, y de no querer ver, lo que no se quiere ver, es lo que hace llenar tintas y tintas sobre este conflicto bélico. Como todo en política, o en historia, nos encontramos con dilemas morales; y, sin duda, se hacen precisas visiones desde la ética, mi modesta especialidad. Yo creo que ya está bien de tanta tergiversación, de tanta falta de autenticidad – de la cual, no lo niego, también participo -; de tanto afán por justificar moralmente cosas que son injustificables. Un poco de seriedad, por favor. El asesinato de Calvo Sotelo es una muestra más de la incapacidad política de aquellos años terribles; pero, hombre, en política no podemos ver solo con los ojos de los que queremos ver, y negar todo lo demás y lo que no nos conviene; y justificar, como digo, lo injustificable. Ni ese asesinato, ni ninguno tienen justificación. Ahora bien: el golpe de estado de 1939 tampoco la tiene; ni el alzamiento de los obreros en Asturias, ni la represión posterior; ni que militares de remplazo fuesen a la Guerra del África, y que solo fueran los más díscolos de cada pueblo, ni que el estado reprimiera a los manifestantantes contra “el orden” de las cosas, en base a tiros; ni que los curas inflamasen en las homilías, ni que los periódicos contasen, como hoy cuentan, más mentiras que verdades. Ni que los obreros estuvieran a la que saltan, esperando hacer la revolución. Pero por favor, seriedad…por favor, menos fanatismo. Que ya cansa. -->

lunes, 8 de junio de 2009

Análisis del resultado electoral: derrota de la ciudadanía, derrota de Europa.

Habla Victor Ureña en los blogs del ABC de “Victoria popular”. En Europa la derrota de los partidos socialdemócratas ha sido patente, y merece una discusión y análisis con mayor profundidad. Yo hablaría, mejor, como "derrota de Europa". Ahora bien, empecemos por España ¿Qué ha pasado en España? Veamos. A la derecha: Nº de Escaños en el parlamento europeo, 23. A la izquierda: PSOE, 21. IU, 2, Los verdes, 1. Total: 24, con mayor número de votantes de izquierda. Los partidos nacionalistas periféricos: 2 y el partido nacionalista español que, analizándolo bien, oposita a ellos por disensión política a los otros dos macro partidos nacionalistas españoles, PP y PSOE, 1. Siempre los resultados electorales hay que cogerlos con pinzas, porque muchas veces tienen que ver con el “sistema electoral” que convierte el voto el escaño, así como en la forma de presentarse a las elecciones y las coaliciones a ellas. Este resultado en votos ¿Cómo se repartiría en escaños en el Parlamento español?, muy posiblemente llevaría a una mayoría absoluta del PP, pese a que partidos de izquierda han obtenido mayor número de votos. ¿A que se debe ésto? A que la Ley Dhont se pensó, desde dentro del franquismo, para el reparto de Poder entre la camarilla de los Jefes de Partido; sé pensó en 4 partidos más los nacionalistas periféricos católicos (PNV) y conservadores (CIU), con el objeto de hacer gobernable la nación, en una oligarquía de Poder en esos partidos y sus Jefes, controlados por los intereses oligárquicos que detrás de ellos se encuentran. Y el Rey como moderador de esos 6 “políticos” de la clase política. Cuando se impuso la Ley Dhont, que es anterior a la constitución española, y la que realmente reparte las cuotas de poder, los partidos, como digo, en los que se pensó eran cuatro: AP, con los nostálgicos, algunos continuistas, y reformistas franquistas; el CDS, como partido de reformistas franquistas; el PSOE que se organiza ad hoc desde dentro de España con socialistas e izquierda reformista, y el PCE, que acepta el sistema, pasa por la reforma y no por la ruptura. En ese sistema se gesta la unión de AP y CDS, y, como señala Álvarez Cascos, que dice, “a la derecha de mí no hay nadie” es significativo, y se refunda la derecha como Partido Popular, en rememoración a las derechas católicas locales y regionales, de acción popular, y que quisieron llamarse acción nacional. De ese modo se unen los reformistas, continuistas del franquismo, con objeto de aunar fuerzas electorales a los efectos de Ley Dhont. A día de hoy, en estas elecciones europeas, el voto ha quedado, una vez más, dividido en dos grandes bloques y en dos Españas territoriales, con un resultado electoral parejo, en un mapa que en este país tiene historia. Lo de menos ha sido en todo esto ha sido Europa. Se ha votado por anulación; con el objeto de anular, y ha hecho que la participación de los acérrimos políticos no haya bajado. El PP como el remedo del franquismo sociológico, y la izquierda en tres grupos PSOE, IU y los verdes, que obtienen Han votado todos los que tenían que votar. Ahora bien, es eso ¿expresión de lo que piensa la gente? ¿Por qué la mitad de los que tienen derecho al voto no participan? Los motivos son muchos y variados; pero desde luego esa gente que no ha votado tienen valores y juicios morales sobre cómo deben ser las cosas. Tienen una opinión. Valores importantes que son también política. Han votado los que tenían que votar, repetimos. Ahora bien ¿Qué piensa la gente? La gente ve la política como un lugar de la confrontación; de que se vota por anulación, que es lo que ha sido el voto en estas elecciones. Sigo pensando que los déficit de educación democrática, política, moral y cívica en este país; secuestrado por el miedo a la libertad política y por unos ponzoñosos vicios. Nada tiene que ver lo ocurrido en España en estas elecciones con lo ocurrido en Europa. El asunto, aquí, ha sido interno, y Europa se ha pasado por los forros. Ese motivo, el de pasarse Europa por los forros, es el que ha influido en las elecciones europeas en el resto del continente, pero en motivos diferentes a los de aquí: por eso en Europa se ha votado a las derechas, y a la extrema derecha, que tienen un sentido “nacional” de mayor sentido. Y es que no lo olvidemos, la Europa se crea a raíz de la socialdemocracia: una Europa Keynesiana de Estado interventor en una economía capitalista. Ese modelo, por anticuado, llegó a la crisis de la doctrina neoliberal; y la socialdemocracia obtuvo escasos resultados en su oposición; pactó con el capitalismo. Y, al fin, el pacto le ha salido rana. Los países se han escorado por más nación, y menos Europa. En España la cosa ha sido muy diferente, como digo. Ha sido sin duda la ciudadanía, en mayor sentido democrático del término la que ha salido perjudicada; en un sistema político y democracia secuestrada por los partidos políticos. Este país lo que necesita es regeneración democrática. O más que eso. Necesita democracia. Si en cada pueblo hay una Iglesia, puede haber política, pero nunca democracia.

Víctoria pírrica para Rajoy

El partido popular ha obtenido un muy buen resultado, como era de esperar, en este último plebiscito sobre la gestión de gobierno socialista que se ha revestido con el nombre de “elecciones europeas”. Es por ello que debemos felicitarles: han obtenido 6.651.000 votos, frente a los 6.032.000 votos recibidos por el PSOE; en esa tesitura se encuentran los votos obtenidos por IU, que sigue bajando, con 583.000 votos, UPD, con 449.000 votos, y la coalición de partidos con nacionalismos periféricos con 800.000 votos. El tablero español queda, como no podía ser de otra manera, en tablas, y el resultado, pese a la crisis económica, no ha sido una debacle socialista ni un éxito popular. Aunque hay que reconocer su victoria. Victoria, por lo demás, del todo esperable, creo; y eso que la participación ha sido mayor de la que se esperaba, pero aún así un 50% de los españoles con derecho a voto no ha ido a votar. Cifra, como siempre, más que considerable, habida cuenta que el derecho a voto es uno de las pocas posibilidades que la ciudadanía tiene para expresarse; aunque ya sabemos que, el voto, más que nada, sirve para la anulación de voto de otro contrario. Es mi opinión que la idea extendida que la gestión de las crisis económicas se hace mejor con políticas de la derecha; y que cuando gobierna la izquierda, esta no hace más que despilfarrar los recursos. Y, por ello, la derecha arrasa en Europa; claro es que no toda la derecha europea es igual; y que nada tienen que ver la derecha alemana o francesa, de raíz laica o protestante, con la derecha española o italiana, de raíz católica, caciquil, oligárquica y corrupta. Creo que falla, una vez más, el instrumento más importante para la obtención de la libertad política, alto ideal político del Jake: la educación y la formación. Es un interés de los grupos oligárquicos que ésta, la educación, no sirva para hacer a ciudadanos libres, con pensamiento crítico y con los muebles teóricos suficientes para conocer las variables que inciden en los hechos sociales, políticos y económicos. Esa formación hubiera provocado una mayor abstención de la que ha habido, y que no ha habido por el efecto anulación, que es para lo que se ha votado. Sabiendo la ciudadanía que la derecha vota siempre, la debacle de la izquierda española no ha sido igual a la ocurrida en el resto de Europa: se ha votado, repito, por anulación. Victoria pírrica de Mariano Rajoy. Hace tiempo que señale que la economía debía ser una asignatura central en la ESO, tanto como la Lengua o las Matemáticas. La economía sirve para hacer cuadrículas en el celebro, y saber que variables inciden unas sobre otras. La economía política, positiva y no normativa, sirve para fomentar la libertad política y el espíritu crítico. Si la población tuviera una formación básica en ella, nos ahorraríamos de muchas de las falacias que predican políticos y sus medios de comunicación y oligarquías que tratan de dividirse el Poder, haciendo caso omiso a la ciudadanía. En definitiva, y como conclusión, felicitándonos por la participación, que, al menos, ha sido bastante más alta de lo esperado, ha seguido triunfando la abstención; es por ello que han votado por eliminación y anulación de los que tenían ya el voto decidido; se ha repartido el Poder en cuotas, y las elecciones europeas, otra vez, no han servido para nada más que un ejercicio de anulación y para nada de ejercicio democrático que sirva para elegir quien tenga el Poder en Europa; que, por supuesto, no es el Parlamento Europeo.
Creo que somos muchos los que pensamos que la democracia se encuentra secuestrada por los partidos políticos, los cuales, por conservar la parte de Poder, van a seguir secuestrando este sistema de oligarquías políticas, clientelas y corruptelas. Quizá sea, no lo sé, pues lo digo de buena fe, que la gente en este país teme que se escoren las cosas a la izquierda, por miedo a la reacción de la reacción, que patentes muestras ha dado ya de organizarse; el PSOE debe hacer un análisis político profundo: debe afianzarse como izquierda; y, por supuesto, debe hacer pedagogía política, que es lo que creo que hace falta. Que la gente, de veras, deje de decir eso de: “yo de política no entiendo”. Se debe entender y saber: pero eso, como sabemos, es un peligro para los poderes de facto. Como digo, el PSOE debería convertirse en un partido de izquierdas y regeneracionista: esto es, defensor de la democracia, pero siempre con lenguaje moderado. Creo que no se es del todo consciente del “miedo”, que es, en el fondo, el que paraliza a la libertad política; y de que el escoramiento a la izquierda no se hace por “miedo”: lo curioso del caso es que “el miedo”, debido a la educación política de los españoles, es a ese escoramiento hacia la zurda, causa temor no dándose cuenta de que el temor, o “miedo” no es a la izquierda en verdad, sino de los que son “moderados” y que no son más que “reacción”. A la respuesta de éstos, que en verdad son los poderes fácticos, los que tienen la sartén por el mango, y que disponen aún de una fuerte posición ideológica aún no superada. En seguida entona sus derechos a la libertad religiosa y “persecución”, a los que los demócratas llamamos laicismo. Acabo de releer, en este día lluvioso y plúmbeo, un texto de Ortega que decía así: “El reaccionarismo se niega a aceptar el presente, al fin y al cabo la única vida real que existe; prefiere renunciar a vivir plenamente, y eligiendo una época pasada, que por una u otra razón le parece más cómoda o adecuada a sus conveniencias, resuelve instalarse en ella, irse a vivir a ella, convirtiéndola en un presente inmutable, petrificado, perenne. Para los reaccionarios, pues, tampoco hay propiamente pasado; para ellos no ha pasado, sigue siendo presente. Y como lograr que así sea no depende sólo de la voluntad, viven una vida extemporánea e irreal, un grotesco ensueño, exangüe e inválido”. Eso es lo que les pasa: siguen viviendo en el franquismo. Franquismo sociológico, de calles empedradas, cines, pista de verano, donde el cacique de turno celebra la fiesta del 18 de Julio y el cura habla todo los Domingos exhortando sobre lo que se “debe hacer”; sobre el pecado. Franquismo sociológico que dura y perdura; y “temor” y “miedo”. En el fondo aún mucho miedo a la libertad política y a la democracia laica. A Francia, y a Alemania. Bravo por la derecha centro europea, alemana y francesa. Para la española una pedorreta, por el olor que exuda de franquismo, y a viejo, por todos sus costados.

jueves, 4 de junio de 2009

Saramago y laicismo.

Ha escrito Jose Saramago en sus cuadernos, en relación sobre el laicismo, lo siguiente, y que, por parecer de interés, voy a copias aquí, con el objeto de que los comentemos:
“Anda viva la cuestión del laicismo, a mi modo de ver en términos no muy claros, porque parece que se quiere ignorar la cuestión fundamental que subyace al debate: creer o no creer en la existencia de un dios que, además de haber creado el universo y por tanto la especie humana, acabará siendo, en el fin de los tiempos, el juez de nuestros asuntos en la tierra, premiando las buenas acciones con la admisión en un paraíso en que los elegidos contemplarán la faz del Señor durante toda la eternidad, mientras, también durante toda la eternidad, los culpados de acciones malas arderán en el inextinguible fuego del infierno. Ese juicio final no será fácil, ni para dios ni para los que tendrán que prestar cuentas, pues no se conoce un único caso de alguien que, en vida, haya cometido exclusivamente buenas acciones o malas acciones. Es propio del hombre la inconstancia en los propósitos y en los actos, siempre contradiciéndose de hora a hora. En medio de todo esto, el laicismo se me presenta más como una posición política determinada, aunque prudente, que como la emanación de una convicción profunda de la no existencia de dios y por tanto de la incapacidad lógica de las instituciones y de los instrumentos con que se pretende imponerle al contrario la consciencia de uno mismo. Se discute el laicismo porque, en el fondo, se teme discutir el ateísmo. Lo interesante del caso, sin embargo, es que la Iglesia Católica, en su vieja tradición de ofender y sentirse ofendida, anda por ahí quejándose de ser víctima de un supuesto laicismo “agresivo”, nueva categoría que le permite manifestarse contra todos fingiendo atacar apenas la parte. La duplicidad siempre fue inseparable de las tácticas y de las estrategias diplomáticas y doctrinales de la curia romana. Sería de agradecer que la Iglesia Católica Apostólica Romana dejase de meterse en lo que no es de su incumbencia, es decir, la vida civil y la vida privada de las personas. No debemos, sin embargo, sorprendernos. A la Iglesia Católica le importa poco o nada el destino de las almas, su objetivo siempre ha sido controlar los cuerpos, y el laicismo es la primera puerta por donde comienzan a escapársele esos cuerpos, y de camino los espíritus, ya que unos no van sin los otros sea donde sea. La cuestión del laicismo no pasa, por tanto, de una primera escaramuza. La auténtica confrontación llegará cuando finalmente se enfrenten creencia y no creencia, yendo ésta última a la lucha con su verdadero nombre: ateísmo. Lo demás son juegos de palabras”.
Agradece el sabio Saramago que la Iglesia Apostólica Romana dejase de meterse en la vida civil y en la vida privada de las personas; aunque se da cuenta que eso es, como poco misión, imposible. Dice que la auténtica confrontación llegará cuando finalmente se enfrenten creencia y no creencia. Lo curioso del caso es que esa auténtica confrontación ya se ha dado – en la filosofía por descontado- y en la vida civil, también, aunque nadie quiera reconocerlo ni ponerlos sobre el tapete, por miedo a decir lo que es verdad. Esa confrontación se dio en suelo patrio: en España. Entre 1931 y 1939. Esa fue la raíz del problema. No otra.
Por lo pronto somos muchos los que señalamos que los curas, sacerdotes y demás panoplias, floreros, cálices, altares, beatas, confesionarios, columnas retorcidas de pan de oro, doblelenguaje, haciendo política desde los púlpitos, como encarnación de lo que “está bien” –lo que dice el cura- frente a “lo que está mal”, es la propia encarnación del Mal. Teólogos de pacotillas; Son responsables y como escribió ZOLA, señalándoles con el dedo, para que todos vean el San Benito que llevan: ¡Yo acuso!. ¡Vosotros! Incendiasteis desde las homilías, organizasteis el derribo, hicisteis impractiables la democracia por un solo motivo: quisisteis seguir siendo los únicos autorizados para decir y decidir lo que está bien y está mal. Pero olvidasteis que los caminos del Señor son inexacutables y lo que está bien o está mal no es decisión propia de ningún tipos ni tipa que no sabe convivir maritalemente con nadie. Que así no se honra a Dios, como vosotros predicáis. Que a Dios se honra viviendo en pareja, amándose y creando convivencia. No como hacéis: ¡fariseos!.

sábado, 23 de mayo de 2009

La vieja, y quijotesca, idea de libertad

Dice Alfredo Pérez Rubalcaba que el PP debe salir intelectualmente del siglo XIX, que es donde está intelectualmente instalado. Eso, me parece, sería lo de menos y no tan grave; al fin y al cabo es un partido conservador, que viene a significar en el quedarse rezagado al tanto de las ideas que revoloteen por el ambiente público; todas las cuales no vienen a ser otra cosa que un cambio para que privilegios pertenecientes a determinados grupos sociales, que les dan poder, pase a la ciudadanía. Los conservadores antiguos del XIX estuvieron avispados y, muchos de ellos, aceptaron el cambio de roles sexuales entre familias de regímenes ancianos con otros modernos; para que todo cambiase, para que todo siguiera igual; dando lugar al nacimiento de los chacales y las hienas gatopardiana. Y es que el concepto moderno es el de ciudadanía, que es tan antiguo si cabe, o más, que los conservadores decimonónicos; los cuales, como sabemos, hacían coincidir ciudadanía con dinero. El problema del PP es más grave; no es que esté instalado en el siglo XIX, más quisiéramos, y algo de las ideas liberales que alguna vez pudieran tener los conservadores se les pegara; no. El problema grave del PP es que está instalado en la legitimidad histórica del 18 de Julio. Esto es, en algo más reciente, y que no fue algo del XIX, si no del XX. Y en ese sentido Rubalcaba tampoco tiene mucho que decir, puesto que participa políticamente en un régimen heredero de un ilegitimo 18 de Julio. La transición ha sido muy clara: las plazas de los pueblos pasaron a llamarse, hasta hace bien poco - ¡y lo que ha costado!-, “del 18 de Julio” a “plaza de la constitución”, cuando más bonito hubiera sido que se hubieran llamado “plaza de la libertad”, como bien viene a significar la plaza como campo público. Y es que la historia política española es dada al olvido, debido a la política de la inmemoria histórica - no vaya a ser que los ciudadanos piensen sobre lo ocurrido-. Muchos dirán que otros estamos también imbuidos en el pasado, echando la mirada atrás y que olvidemos. Olvidemos para legitimar la tremenda inmoralidad sobre la que pende todo el sistema; pero eso no es así: miramos al futuro, porque el presente es pasado (¿Qué es la monarquía sino pasado?). Y el problema es que cada vez vamos siendo más los que vamos comprendiendo nuestro pasado histórico. Y cada vez seremos más los que miraremos al XX para restituir la moral de los españoles por el comportamiento impolítico de las derechas católicas de 1933 a 1936. Y no hay mejor manera que enarbolar una bandera vieja que se retrotrae a Cervantes y a Spinoza, y que pasa por Kant: la bandera de la libertad política. En eso, intelectualmente, muchos estamos más atrasados que el PP: pero solo vemos un futuro; que las plazas de los pueblos se llamen plaza de la libertad. Ideas viejas las nuestras. Y quijotescas.

jueves, 21 de mayo de 2009

El deslinde de las derechas, la derecha liberal, la cuestión religiosa una vez más

Llevo algún tiempo presentando el argumento de que la organización de las derechas católicas, en sus ámbitos más propicios – el regional y el local- a partir de 1933 fue la causa de que la II república se hiciese impracticable. El intento republicano de 1931 trató de organizar una democracia donde la sociedad civil gobernarse, mediante el sistema de mayorías parlamentarias y que, para evitar el caciquismo rural, debía hacer coaliciones electorales, en un sistema electoral pensado como contraposición al pucherazo. Leo un artículo del historiador Juan Pablo Fusi en la revista “claves de la razón práctica, nº 178”, sobre la derecha liberal y Miguel Maura, comentando el libro que este político de la derecha liberal republicana escribió en 1962.: Así cayó Alfonso XII. De una dictadura a otra. El artículo se incardina dentro de la defensa de lo que parece ser busca una tradición liberal de la derecha en la figura de Miguel Maura, hijo de Antonio Maura. Sobre ello tendré algo que decir. Por lo pronto es que advierto que la tesis de que de las derechas católicas, la Iglesia católica, haciendo impracticable la república es coincidente con mis apreciaciones; solo que con matizaciones ideológicas importantes que difieren. En especial por el intento de restitución de la derecha liberal y, en último término, de justificación moral del 18 de Julio, el proceso de transición, y el último término de la asimilación elíptica de lo que hoy hay como derecha es una derecha liberal y no una derecha franquista, nacional-católica, nacida de la dictadura del régimen franquista. En realidad eso no es así, en mi opinión, por más que últimamente las derechas españolas hayan encontrado la doctrina liberal en las facultades de económicas varias. Por eso la intención del autor del recordar a Miguel Maura no es otra que esa; pese a que todo análisis de su figura, y de ese libro, no está demás, pues también sirve para encontrar muchas claves. Mi opinión, así, es otra a la de Fusi: la derecha liberal española, cuyo antecedente, sí, puede ser Miguel Maura, desapareció en el momento que las derechas católicas organizadas por la jerarquía y organizándose desde los ámbitos locales y regionales deciden derribar la república. Una república laica muy difícil de asumir. Así, el autor escribe lo siguiente: “Lo que ocurrió, no obstante es bastante conocido. La política laicista de la República encarnada en el artículo 26 de la constitución de 1931, más incidentes de la quema de conventos del 10 y 11 de Mayo de 1931, así como de la expulsión (por el propio Maura) del belicoso cardenal primado, el cardenal Segura, provocaron la movilización política de la opinión católica contra la república, capitalizada desde su creación a finales de 1932 por la Confederación Española de las Derechas Católicas, el partido de la derecha católica, bajo el liderazgo de Gil Robles. La posibilidad de que en torno a Miguel Maura se hubiera cristalizado una derecha conservadora y republicana se frustró (…). La CEDA de Gil Robles logró 115 diputados y emergió como primer partido del país. La estabilidad política de la República fue imposible.” En un discurso dado por Maura en 1934 habló del “deslinde de las derechas” así como artículos publicados en el liberal diario el sol, la interpretación de Miguel Maura de la crisis política española. Ya el título de la conferencia es evocador: el “deslinde de las derechas”; que viene a significar que las derechas se organizan por el catolicismo, y no por el liberalismo. Por eso hay que matizar lo del liberalismo en las derechas españolas actuales, que más bien parecen tridentinas, franquistas y nacional-católicas. Lo que dice Maura: se deslindaron. Y los análisis históricos llegan hasta hoy, pues la Monarquía Borbónica puede ser asimilada a la Monarquía británica, con una tradición liberal que abarca desde las Guerras Civiles habidas hace tres siglos, de reducción del Poder absoluto del Monarca por parte de los niveladores. En España la tradición es otra, con unos borbones que han sido apeados de la Monarquía en varias ocasiones. Maura considera, señala el autor – que como siempre que uno escribe sobre esto, se hace interesadamente- que el 1931 las izquierdas podían haber representado la creación de un estado democrático. Pero culpa al sectarismo de Azaña y de la izquierda de la política laicista del bienio 1931-1933. Puede tener razón en ello o no. Leyendo últimamente a Habermas, sobre sus opiniones sobre Religión y República, los debates aún siguen. Lo que me parece razonable pensar es que Manuel Azaña, la izquierda republicana, extraído al leer sus obras, procuró defender una democracia donde gobernase la Sociedad Civil. Me parece que en aquellos tiempos eso era muy difícil de asumir por los que, de veras, poseían el poder moral para decir y decidir “lo que se debe hacer” y “como deben ser las cosas” en cada una de las localidades españolas; esto es, los curas y los caciques. Pero aún así Maura considera que, extraído de Fusi, considera que la CEDA opta por la liquidación del adversario. Y esto no viene a ser otra cosa que reconocer, según lo veo, la liquidación de la derecha liberal española. Liquidación que hoy perdura, por más que quiera Fusi advertir. La liquidación en mi opinión de la derecha liberal, repito, se produce cuando las derechas católicas deciden derribar con toda la carne en el asador a la izquierda republicana. No hay, en mi opinión, más sectarismo que ese, a día de hoy que el debate sigue abierto como recientemente se ha puesto de manifiesto entre Habermas y Ratzinger. Lo que no parece de recibo en el artículo es asimilar a “la derecha liberal” representada por Alcalá Zamora, Ossorio, Jiménez Fernández o Luis Lucía, con la habida en el franquismo; esto es Joaquín Satrustegui, Fernándo Álvarez de Miranda, Jose María Areilza y UCD, señaladamente con los Garrigues. Opinión que no comparto, pues si estos son “derecha liberal”, en mi opinión debía haberse opuesto al regímen franquista desde la ruptura. Si no lo hicieron es que siguieron dando legitimación al 18 de Julio, y al derribo del régimen por parte de la CEDA, y al “deslinde de las derechas”. Así que de liberales nada. Las derechas serán liberales, aún lo pueden ser, cuando haya un nuevo deslinde.
El problema de toda la política española es que se sustenta sobre una tremenda inmoralidad que muy pocos se atreven a decir; que la IGLESIA participó en la tragedia, fustigando políticamente; que el asunto que se trató fue el de laicidad-democracia-libertad, que derivó en anticlericalismo, a un lado y privilegios consuetudinario de la Iglesia en la educación moral. El levantamiento contra la opresión moral que suponía que unos decían como “debían ser” las cosas, lo que estaba bien, en base a una antropología y moral católica; y otros que dijeron vasta. Las derechas católicas se organizaron inmoralmente, con el objeto de imponer su moral a los demás, y se apoyó en el ejército, en las armas; ese es, en mi opinión, la tragedia moral de la política española: que la IGLESIA se manifestó contra toda clase de liberalismo; que en esa época tremenda el comunismo, el anarquismo y el socialismo estaban presente no cabe ninguna duda. Pero eso no justifica nada. No señor, no lo justifica. No está bien; y por eso todo está dado la vuelta; y “el bien” y “el mal”, el maniqueísmo, quedan difusos. Lo que parecía “bien”, para algunos, no lo era; lo que era “el mal”, tampoco. Ni Dios ni el Diablo tenían nada que ver. Sólo hombres que se mataban por intransigencia; El problema está en que se llamó Cruzada, una espada en nombre de Dios, en una época donde la filosofía ya había pasado de la ilustración, que recorría nuevos senderos en una agonía del cristianismo y de la fe. Que el vitalismo y el existencialismo superaban el pensamiento teológico medieval de la Iglesia; que se estaba ya a un paso la fenomenología y la filosofía analítica; que el nihilismo nietzscheano había asestado el segundo golpe a la moral cristiana. El primero fue la autonomía moral ilustrada; Freud golpearía por tercera vez con las conductas sexuales. Y la Iglesia seguía anclada, filosóficamente, en el escolasticismo y, políticamente, en el Renacimiento, teológicamente, en Trento. Heidegger, Husserl, Adorno y todo lo que habría de venir, puso a la teología muy por debajo de la filosofía. Y fue aquí, en este país, donde se defendió la última espada de colocar la teología, la moral, la política sobre toda esa crisis de la modernidad. Esa modernidad que comenzó en el XVI y que quería desligarse de las creencias medievales. Esa creencia que ponía a Dios en el centro todo. En España a los “modernos”, a “la moral moderna”, “a los liberales”, “a los masones”, a la tradición regeneracionista de la moral política, “a los Krausistas” se les tachó de “rojos”; todos en el mismo saco, junto a los semianalfabetos campesinos que clamaban por un cambio de mundo. Y sí, repitámoslo. Repitámoslo porque es una tremenda inmoralidad la que se abate sobre este país y que cuesta reconocer.

martes, 19 de mayo de 2009

Nos ha dejado Benedetti

Nos ha dejado Benedetti. Siempre digo que un sabio nunca muere. Se mueren otros: los que no han dejado más semilla que el odio y el rencor. Para esos la muerte de la carne es eterna. Es cierto que también se perpetúan dolorosamente, pues el odio, la envidia, el rencor son genéticamente muy fuertes; pero, humanamente, los sabios perpetuán una y otra vez su cálida voz. Su espíritu. Los otros, sí, los otros, mueren carnalmente. Esos. A esos les suena, resuenan, su voz oprobiosa de maldad como seña de identidad del linaje de Caín, por muchos que digan que son hijos de Dios. No les crean. Los herederos de los fariseos, los hijos de Caín, son ellos. Ellos los que matan, ellos los que odian, ellos los que vienen a crear Naciones, ellos los que quieren un prosélito. Ellos que ponen yugos en sus templos. Ellos. Benedetti nos ha dejado; pero no del todo: Lunes 24 de febrero: “ Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí contra todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es mucho más oscuro que antes, mucho más”. Miércoles 26 de febrero: “Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios”. (La tregua, 1960). Bravo Benedetti. "Usted madura y busca / las señas del presente / los ritos del pasado / y hasta el futuro en ciernes / quizá se ha vuelto sabio / irremediablemente / y cuando nada falta / entonces usted muere".---

Galdós y la política

"No temamos que nos llamen anarquistas o anarquizantes, que esta resucitada inquisición ha descubierto el ardid de tostar a los hombres en las llamaradas de la calumnia. Ya nos han dividido en dos castas, buenos y malos. No nos turbemos ante esa inmensa ironía. Rellenemos las filas de los malos que burla burlando, a la ida contra el enemigo, seremos los más, y a la vuelta los mejores'' Manifiesto de Pérez Galdós 1909 contra el régimen político surgido de la I Restauración Borbónica.


Palabras certeras de Benito Pérez Galdós, un espíritu libre; lo vengo diciendo: las costumbres políticas españolas se encuentran todas ya en él narradas y explicadas. En ese sentido soy casticista. Lo mismo que ocurría, ocurre. Son los mismos viejos cerriles enseñando las mismas mentiras y mitos fundacionales de generación a generación; los mismos latiguillos y miserias morales. La misma España cerril y taurina que enviste si ton ni son. Pero siempre hay unos elegidos, pocos pero que son la crema hispana, que con el capote de la libertad tratan de torear ese toro español que se llama “cerril”. Por regla general, bien gordos, acaba ganando el toro, pues su punta de lanza son las astas ensangrentadas, son jaleados por las sotanas; mientras que para los otros es la libertad: pero su tiempo está acabando; aunque miedo me dan, el liberalismo que tanto odiaban (la igleisa siempre ha sido anti-liberal) terminará por destronarles de su miseria moral. Y mueren bufando, ¿de qué otra manera sino? Todo está en Galdós y en Blasco Ibáñez; toda la España Cañí está descrita ya a finales del XIX y primeros del XX. No hace falta irse fuera de este país para darse cuenta de que son y en qué consiste la reacción: son los que se repiten. Nos llaman de todo, sin darse cuenta que su cociente intelectual es ínfimo, que su cerebro es tan pequeño como el de una vaca. Que solo tienen cuernos, cueros, pezuñas y que los amantes de la libertad estamos desnudos ante ellos; quizá una pequeña celada hecha de cartones y atada con cuerdas que de un solo empellón quedan desbaratadas. Ellos son gigantes o molinos: mera herrumbre que bufa, escarban y patean al leve viento de la libertad que se mueva; otros somos humanos si más ni más. Pero, ya lo dijo Galdós, nos llamen anarquistas o anarquizantes, o nos llamen lo que sea; su fin está próximo. Empezó hace cinco siglos el fin del largo camino de liberalización del ser humano frente a la opresión moral de aquellos que, envestidos como intérpretes sumos e infalibles, de lo que se “debía hacer”. Se debe hacer, sí, lo que esté bien; pero no lo que ningún Dios ni sacerdote proclame. Sino cada cual, en el ejercicio de su Razón, considere como bien común. Ese es el ejercicio de la libertad que nunca entenderán los bueyes, siempre con el yugo puesto, siempre con la vara del vaquero sobre de sí; Esos bueyes que, si por ellos fuese, nos enjaezarían yugos a todos los demás, a los anarquistas que llaman, y que no somos, a diferencia de ellos, bueyes, ni queremos yugos…. Galdós, una de las plumas mejores del continente, a la altura de un Dostoieski, o un Balsac, o un Zola, o un Tolstoi, no recibió el premio Nobel porque las fuerzas de la Reacción sotanil y oligarquica, patriótica, o salovapatrias, impidió la consecución del premio Nobel de literatura de Galdós, simplemente por oponerse al sistema monarquico caciquil de la restauración. Para que vean las fuerzas de la reacción quienes han sido también "antisistema.

domingo, 17 de mayo de 2009

Una derrota... la verdadera victoria: En búsqueda de la democracia

Creo que la mejor manera de oponerse a los sistemas políticos montados sobre la inmoralidad, la injusticia y la mentira (como en el que vivimos) se debe hacer defendiendo estos valores: La libertad política, la vida y la paz. La palabra, en suma. Que el sistema actual es impolítico es indudable: 1) Inmoral: puesto que supone una “reforma” del franquismo y no una “ruptura”, donde la estructura de Poder del franquismo se mantiene intacta. El Yak fue un ejemplo de que esas estructuras siguen vigentes; pero los ejemplos nos rodean. 2) Injusta y mentirosa: puesto que no se han reconocido los crímenes y asesinatos cometidos y sobre los que se asienta todo, borrando “la memoria histórica”, que no es otra cosa que poner los puntos sobre las íes. Y como señalan algunos, la constitución de 1978 supuso una Ley de punto final y la forma de hacer que determinados políticos “reformistas”, pero que ocuparon cargos en el franquismo - y no se opusieron a él- sean los artífices de la democracia. Falso: si existen verdaderos héroes de la democracia son los que se mostraron claramente anti-franquistas y recibieron palizas y se opusieron al régimen con energía. Políticos del régimen, policías y jueces se adaptaron como si nada a la democracia; y, ahora, se dicen demócratas. Siento disentir sobre ello: no lo son. Ahora bien, los movimientos románticos que usan las mismas tácticas que el adversario está también fuera de sitio. Las ideas de libertad individual, de candidez y humanidad, de deseo por un mundo mejor y de idealismo, en suma, siempre tendrá una autoridad moral superior, aunque se sea derrotado una y otra vez. Nada se si este partido tiene, o no, relaciones con ETA; pero sí creo que ETA se equivoca. El actual régimen es inmoral, montado sobre la injusticia y la mentira política: es por ello misión de todos aquellos que amen la verdad buscar su derribo. Es cierto que el sistema político mundial es tremendamente doloroso para los espíritus sensibles que no soportan ver el sojuzgamiento de un ser humano sobre otro; pero estoy firmemente convencido que esa lucha se realiza a través de las ideas y las palabras. Sé que es difícil: pero no imposible. No se conseguirá de ese modo. Tal vez. Pero moriremos honrados y no manchados de sangre. El General, ese que dictó en su testamento político lo siguiente, claramente dirigido a los Generales : “os pido que rodeéis a don Juan Carlos de Borbón del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis en todo momento el mismo apoyo de valoración que de vosotros he tenido”, también escribió: “ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia en cuyo seno voy a morir”. Eso lo dice un asesino de mujeres y niños que se levantó en armas, y mandó bombardear Madrid apoyado por aviones Nazis. Ciudad que resistió sus primeras envestidas. Ese murió cubierto de sangre y de oprobio. Murió incatólicamente, como todos los gerifaltes que colaboraron con el régimen, como todos aquellos políticos que colaboraron con él, como todos aquellos que de una u otra manera jsutificaron el régimen. En cambio a todos aquellos que en lo más profundo de su corazón, se opusieron, y se opongan, a él en lo más profundo de sus convicciones democráticas obran del modo correcto: como buscan la libertad política para él la quiere para todos, en la enseñanza Kantiana de "la moral y libertad". El principio ilustrado de la autonomía moral: Sapere Aude. Atrévete a Saber para lograr dos cosas: Ser libre y obrar del modo correcto. De defender lo que está bien. Y lo que está bien es la Razón, y no la Sinrazón. Y la Sinrazón fue la clave de la historia política española desde 1936; y en el fondo de todos aquellos que de una u otra manera justifican de una manera u otra lo injustificable. !Atrévete a Saber! y !Atrévete a Saber! por un solo motivo: La libertad política, la libertad individual. La tuya, y la del vecino. La tuya y la de todos. Pero no la libertad de las naciones o los países: un país nunca es libre. Lo son las personas que viven en él. Pero ser libres es la aventura más dificil del Ser humano. Esa es la enseñanza Cervantina de "El Quijote".Pero los extremismos políticos que traten de imponer un trágala sobre otros y que no defiendan la Libertad Política como último valor, deplorando la violencia, tampoco tienen justificación moral. ETA tiene que dejar de matar: Y luego, todos juntos, a derribar el régimen. Quedan unos años; quizá sea imposible, puesto que a la juventud se le ha ocultado la verdad sobre este país. Pero me parece que tendrán que desaparecer físicamente, por muerte natural, todos los españoles viciados por la Guerra Civil, el franquismo, y la transición. Los españoles venideros volverán sobre los hechos, porque la verdad siempre sale a flote, por mucho que quieran ocultarla o tergiversarla. Cada vez se alzarán más voces sobre la mentira. Y entonces vendrá lo que todos queremos: La libertad política, y el homenaje verdadero a todos los luchadores de ella, y que han dejado su sangre por ella. Este es mi más sincero homenaje a todos los antifranquistas que lucharon por la democracia y persiguieron “la ruptura” en los años finales del franquismo. Por todos aquellos republicanos liberales de izquierda que, de veras, levantaron las armas contra Franco. Y mi más sincera repulsa por las democracias que dejaron a los españoles en la estacada. Y mi más desdeñosa repulsa a la Iglesia católica de Roma que participó en todo, formando parte del engranaje. La libertad es posible: mediante el respeto, la razón, y la verdad. Y como no: todas las comunidades políticas tienen derecho a obtener su autodeterminación, si moralmente consiste en regular un régimen de libertad política. ¿Qué que es un régimen de libertad política? Difícil es saberlo, ciertamente. Ese es el quid, que no hay ideología que haya dado con ello; quizá la libertad empiece con cada cual: respetando las ideas del contrario, pero oponiéndose a ellas aportando razones, argumentos y, sí, poniéndose en su lugar. Soy un idealista, al fin y al cabo, que ha mordido el polvo en numerosas ocasiones. Un derrotado… simplemente eso… Una derrota, la verdadera victoria. http://www.youtube.com/watch?v=JELOzi_vz00

¿Dónde está la democracia?

Espero que los aficionados a la política de taberna, berridos, pedos y eructos mentales comiencen a hilar y empiecen a saber lo que ocurre (me refiero a las tertulias de bar donde se reunen afines, en útlimo termino continuístas)... y como "la realidad" es una cosa muy difícil de observar: que se necesita entrenamiento, letras, raciocinio, libertad y cultura (o, al menos, tener la mente despierta y el espíritu con ánimo de veracidad); y no cuatro mitologías mal colocadas y cuatro latiguillos sin fundamento ninguno. La “reforma constitucional” se presenta como “un poder constituido” impracticable en base al ”sistema electoral” elegido; que solo un Poder Constituyente sin límites podría elaborar un texto constitucional donde se sometiera la Fuerza a la Ley. Y que el Rey es la clave de la “Monarquía Parlamentaria”, porque manda sobre los Generales. Y los Generales son del Opus. Y el Opus es la Iglesia ultraconservadora y tiene sus pies en todos los sitios infiltrados: hasta en el PSOE. Más en el PP: Emisoras de radio, revistas “del corazón”… Si muchos leyeran algo más de lo que leen: que es nada. Sabrían que una “Monarquía parlamentaria” no es un sistema democrático sino una dictadura del Parlamento sobre los otros poderes constituidos por la “Carta Magna”, que redactó un cenáculo de “la clase política”, de los que me atrevería a decir, eligieron los directores de algunas de las revistas políticas del Opus. La “soberanía reside en el Parlamento”. El Monarca manda sobre los Generales, el parlamento manda sobre los jueces, eligiendo los cargos de la judicatura y sobre el Gobierno. El Gobierno elige a los Fiscales. En el parlamento hay cuatro opciones políticas, en base a un "mandato imperativo" que se pasan por el aro. En los partidos ¿Quién manda? ¿Alguien lo sabe? ¿Y la democracia? Díganme ustedes. ¿DÓNDE ESTÁ LA DEMOCRACIA?
La democracia es ésta: Opus Dei, continuísmo franquista

La transición como miedo a la libertad política

He señalado en otra ocasión que la política no es otra cosa que un ejercicio de libertad. Sin embargo este ejercicio de libertad puede quedar constreñido de una manera: el miedo. Si hay miedo no hay libertad política. Puede parecer que no hay miedo; pero haber, lo hay. Sigue habiéndolo. Ese es el motivo de que exista un régimen político que se llama “monarquía parlamentaria”; ese es el motivo de que el franquismo, y sus fuerzas antidemocráticas, no se rompieran en 1978. Esa es el motivo de que exista en la carta otorgada de 1978, posteriormente refrendada por una sociedad franquista, en su mayoría, y con miedo, en su totalidad, un título II, dedicado a la Corona. Titulo, curiosamente, que forma parte de los poderes del estado. El miedo no permite expresar lo que son verdades como puños, y desde la clase política, los catedráticos de constitucional, los medios de comunicación hasta la sociedad en general sigue existiendo una cosa: miedo a la libertad política. Miedo a decir las cosas por su nombre. La mayoría de los comentaristas constitucionales eran catedráticos de derecho político instalados en el régimen. Y algunos disidentes opositores al mismo hubieron de tragar el pacto. Un pacto del miedo. Como digo, que el Titulo II, sobre la Corona, preceda los títulos del poder constituido -el legislativo (parlamento)- es sintomático. ¿Por qué? Porque la Corona no es un poder constituido: es el Poder. La clase política, los medios de comunicación de las Oligarquías políticas beneficiadas en el reparto de Poder en el Parlamento tratan de no decir las cosas por su nombre. De vender la realidad que creen oportuna. Todo a causa del miedo. Dicen que el Rey es algo ornamental, un símbolo, algo así como una bandera; como la fotografía en una escuela. Falso: es mucho más. Como símbolo podría ser, más bien, el del miedo. En Derecho Político y Constitucional se enseña que las Constituciones son el límite a la Fuerza. La Fuerza se encuentra en un solo sitio: las armas. Las Fuerzas armadas. Quien detente el control de las mismas detenta el Poder Absoluto. Si estas no se someten a los poderes constituidos, si no a los poderes pre-constitucionales es mi opinión, fundamentada, que no nos encontramos en un Estado de Derecho. Pero eso no se quiere decir. El miedo. Frente al artículo 9 de la CE de sometimiento de los poderes públicos a la Constitución, cuya redacción fue debida a Peces Barba, donde se pone de manifiesto el carácter de la Constitución como Norma Superior del Ordenamiento Jurídico, nos encontramos una regulación subrepticia, de la que no se quiere hablar, por miedo, donde se muestra que, en último término, no nos encontramos en un Estado de Derecho, pues no todos los poderes se sujetan a la Constitución. Veamos: Art. 8 de la CE, sobre las fuerzas armadas: “las fuerzas armadas (…) tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”; Donde hay fusiles, cañones, aviones, barcos y ametralladoras no mandan ni sindicatos ni partidos: ni reyes. Que el art. venga redactado después del art. 6 (partidos políticos) y el art. 7 (sindicatos) no es ocioso. Dentro de las funciones del rey se encuentra la siguiente: art. 62 h): el mando supremo de las fuerzas armadas. Ese no es un poder pequeño: ese el Poder. No es un poder formal: es todo el Poder material. El refrendo del art. 64 es una patraña: la historia política de este país ha enseñado una cosa: donde hay generales no mandan parlamentos. La legitimidad del Monarca se sustenta en una sola cosa: el miedo. Aún hoy lo hay. Y donde hay miedo no hay Libertad Política. ¿Estado de Derecho en un país donde los curas y los generales están politizados? Dirán ustedes: sí, pero los maestros de escuelas públicas también pueden estarlo. Sí: pero los maestros han buscado, y buscaban la Libertad Política, sin poner más armas que las ideas de la ciencia y la moral autónoma (¿no es eso lo que defendían los maestros regeneracionistas?). Los curas y militares y maestros de escuelas religiosas: No. Unos usan las armas y otros ponen a Dios sobre la mesa ¿Democracia? Dejadme que lo dude. ¿Estado de Derecho? ¿Por qué no hablamos de lo que es: miedo? Y Donde hay miedo no hay democracia ni libertad política... Esa es la legitimidad del Rey: el miedo. Pero no me hablen de democracia... no ha hay, mientras que los generales no obedezcan a más que a un mando sobre ellos: Y es que los generales no entienden otra cosa que eso. Pero que fue la transición sino una cosa: Miedo. Miedo de la Iglesia. Miedo de la ciudadanía. ¿Se puede montar una democracia en base del miedo? No

Debate entre generaciones: necesidad de comprenderles

Debatiendo con un político del PP a quien admiro le he escrito esto, ante el debate sobre los silbidos al Rey; puesto que nací en 1974, y mi primera educación fue, como quien dice, con "la Bola de Cristal", tengo una necesidad imperiosa de entender en algo a los españoles que vivieron durante el franquismo y no se opusieron a él con todo el corazón y como deber moral individual de buscar la libertad política. Me gustaría que me explicase, pues tengo necesidad de comprender porque piensan como piensan. Pues no los entiendo del todo, pese a que los respeto.
La respuesta en la siguiente:
"Me alegro X que hayas entrado en el debate político que aquí se mantiene. Debido a mi inexperiencia en los hechos de política y a mis muy pocos años interesándome realmente por ella , me es muy importante que generaciones anteriores a la mía me expliquen cosas de las que yo no entiendo ni papa. Por eso que personas como tú entren a debatir públicamente de política me parece muy interesante. Desde luego si se dice “puta España”, como muy seguramente se dijo, es una falta de respeto también, y como muy buen español y castellano que me considero me parece feo. El nombre de copa de España, como argumentaba un conterturlio (que decia:Pero cuando la mornaquia ya no esté y la republica esté, que la vamos a llamar de la república o del gobernante que esté, mejor que sea de España) me parece muy adecuado. Despues de darle vueltas a algunas cosas me gustaría que me dieras tu opinión a todo ésto que voy a escribir, sobre España, como muestra de mi interés y amor por la libertad política en este País. El problema político, a mi modo de ver y entre otros, de España es de muy larga tradición y los nacionalismos periféricos, así como el nacionalismo español, tal y como señala Tusell, que fue diputado por la CDS, nacieron a la par en torno a principios a 1900, que es cuando la generación del 98 planteo la pregunta clave: ¿Qué es España? En 1931 se definió como una “república democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia”, mientras el fuero de los españoles no definió a España, sino que expuso: “Los españoles deben servicio fiel a la Patria, lealtad al Jefe del Estado y obediencia a las leyes”. Y, por fin, en 1967, viendo las orejas al lobo, entre Laureano López Rodó, del Opus, y Torcuato Fernández Miranda, cercano al Opus, convirtieron al régimen en un reino sin rey. La ley “orgánica” del Estado –y entrecomillo lo de orgánica porque los órganos sabemos de quienes eran – definieron lo siguiente: “I. El Estado español, constituido en Reino, es la suprema institución de la comunidad nacional. II. Al Estado incumbe el ejercicio de la soberanía a través de los "órganos" adecuados a los fines que ha de cumplir. Habida cuenta que el Rey juró – y no se debe jurar en vano, puesto que es un pecado – las leyes y principios del Movimiento y dijo: “Quiero expresar el agradecimiento por el recibo del Generalísimo, y tal, Franco la Legitimidad política surgida del 18 de Julio de 1936” te estaría muy agradecido que me explicases –ya que hablamos de España y de la libertad no de España, sino de algo más importante, de los españoles- como se come eso. Tampoco entiendo como Rodolfo Martin Villa del CDS, y ministro franquista y falangista de pura cepa (le he visto, en una fotografía, hacer el saludo fascista junto a Samarach) pase a ser presidente no ejecutivo de Sogecable, del grupo Prisa. Me imagino que de todo eso vosotros, que vivisteis una dictadura, entenderéis algo más de eso. Yo por lo poco lo que veo es que hay mucho oportunismo y viendo que el sistema montado adolece, pese a los grandes avances obtenidos –que no niego- de muy grandes vicios democráticos. En especial la División de Poderes, que no es ninguna, y que permiten la corrupción generalizada. La cual, por mucha virtualidad que tenga para permitir “el turnismo”, la cosa que parece hasta más aberrante, si cabe, que cuando Cánovas, pues la cosa es que un partido quitaa otro en base a escándalos de corrupción aireados por la prensa contraria, si es que es contraria, que tampoco está claro. Tampoco entiendo que Barrionuevo viniese del franquismo ni que Bono sea del Opus. No cuadra de ninguna manera. Yo, después de dar mucha vuelta, no encuentro explicación ninguna y me gustaría que tu, como más experimentado que yo en la política, me explicases algo. Solo veo que el régimen franquista es inmoral a más no Poder. Y todo aquel que no se opusiera, al menos de corazón, con firmeza a él tratando de derribar el régimen, en su día –aunque le pegasen un tiro o una paliza: verdaderos héroes de la democracia-, no merece ser llamado demócrata, porque no lo es. El golpe de estado del 18 de Julio no es legítimo. No lo es. He leído los últimos 6 meses estos libros, y sabes que es cierto: Gabriel Jackson, Buckley, Raymond Carr, Thomas Payne, Ian Gibson y Javier Tusell. Algunos bien pagados por editoriales propiedad de la Obra. Y he llegado a una convicción muy clara. El golpe de estado del 18 de Julio de 1936 no fue legítimo. Una España montada sobre esa ilegitimidad puede causar mucho dolor profundo a personas que se sienten de otra nacionalidad diferente y que pueden expresar. Más grave que los insultos fueron las bombas de la legión Cóndor, no se sabe con qué enseña, si la Nazi o la rojigualda, arrasando Guernica, bombardeando Barcelona. Lo de creer o no creer es lo de menos. Yo, por ejemplo, soy agnóstico filosóficamente – y he reflexionado sobre eso pues estudio filosofía- y, llevo una vida cristiana en muchos sentidos; eso no impide que considere que la Iglesia tiene grandes responsabilidades morales en todo lo referido a la política. Es más, ya escribiré sobre ello, la historia política de la humanidad consiste en un largo camino de lucha de la “sociedad civil” por contrarrestar el poder moral, que es la base de lo político, a la Iglesia. Gracias por leerme hasta aquí. Me gustaría que me dieras tu opinión, más que nada porque creo que nadie debe esconderse cuando habla de política, en debats que deben ser públicos - y no de tabernilla- si se es liberal. Pero más que nada poruqe soy un español muy recientemente interesado por la política y necesito respuestas de personas de otra generación que me expliquen cosas que no entiendo de verdad. Porque lo que si es verdad que me produce la política es una profunda tristeza".

jueves, 14 de mayo de 2009

Más sobre la cuestión religiosa durante la II república

1) Que el partido católico por antonomasia se llame “Acción Católica” tiene todo su sentido. Igual que Confederación Española de Derechas Autónomas. La acción católica organizándose a través de derechas autónomas. ¿Dónde? En su ámbito: las sacristías locales. En los pueblos de una España rural. ¿Qué el caciquismo era muy difícil?. Quien no vote a la CEDA no tendrá trabajo. Esas sí que eran las corrientes sociológicas que corrían por España: la de “El jefe” que pone cruces a los que no pasan por “el amo”: Toda esa canalla que “no quiere trabajar”, mala gente, dice el tio Zamundia, el amo, mientras apura el vaso de vino, junto al tio Rocio, el tendero, en villabajo . Así lo manda Don Severiano en Villar del Campo, cerca de la raya. 2) En lo referido a Orwell no es extraño que así lo refiera, era de izquierdas y liberal, como yo; y aunque se refiera a los sucesos de Barcelona, se refiere a todos los totalitarismos y describe también lo ocurrido durante el régimen de la dictadura militar del General Franco.
Todo me produce una gran tristeza. Y ciertamente lo contemplo como un liberal de centro izquierda demócrata y, por tanto, con todos los vicios que esa postura ideológica no me permite ser parcial. Pero, sí, me produce tristeza que los españoles no fueran capaces de entenderse y que la sangre llegase como llegó. España era un país con una sociología rural y con ninguna práctica democrática (sufragio universal no viciado, aunque esto fue muy difícil de conseguir, incluso, para el periódo). La CEDA, las derechas locales -con el amplio poder que tienen en ellas para dirigir el voto: prácticas clientelares, altavoz diario en las homilías oído principalmente por mujeres, emisión de rumores desacreditando conductas morales - por fin pueden presentarse de una manera organizada a unas elecciones más o menos democráticas en 1933. Acuden en coalición con otros dos grupos monárquicos: los tradicionalistas (carlistas) y Renovación Española, que pretendían la instauración de una monarquía autoritaria y anti-liberal. La CEDA, sí, formada por Acción Católica y, posteriormente cambiado el nombre a Acción Popular (aunque yo creo que el cambio de nombre no implica el cambio de acción, más o menos popular, lo que sí es, es ser católica). Aunque el Debate en un principio, con Ángel Herrera, aceptó provisionalmente el nuevo régimen, colaboró en las reuniones locales para organizar Acción Católica y, posteriormente, Acción Popular. Ya aprobada la constitución de 1931 está claro que este partido, cuya base es local (el municipio), confederado, se declara contrario al régimen. Justificadamente o no, supone ya la imposibilidad de hacer política en la II república a partir de aquellas elecciones. La derecha y el centro republicano, donde hay anticlericales, deben formar gobierno con la CEDA. Muy difícil gobierno de un país en esas circunstancias. Y la tensión política imaginable: ha llegado el momento de hacerlo explotar todo. Insurrección el Galicia, huelgas generales, estado catalán. Todo explicable más por la dinámica política insufrible que por las ideologías que se pusieron en juego. Las ideologías, quizá, se pusieron en liza cuando todo estalló definitivamente. Aunque si alguien me puede explicar un poco mejor todo esto le agradacería que lo haga... porque siento una tristeza inmensa. Sí en 1933 ganó la derecha. Duro golpe para Lerroux, pues el prentendia ser la derecha republicana. ¿Nadie pudo imaginarse que la Iglesia se organizaría? Que cándidos. Ganó la derecha, sí, pero parte de esa derecha es irreconciliable con la otra. Una de ellas pactó en el cenáculo que trató de derribar la monarquía. La otra surge con la intención de derribar la república. Que todo se iba a ir a la mierda lo sabía hasta el menos avisado. Y todos se prepararon para no se sabe qué iba a pasar: pero algo nada bueno. Ya no se podía ver a nadie que profesase ideas políticas contrarias. Y sí: la Iglesia también atizó la lumbre. En defensa de sus intereses, sí. Pero el coste fue demasiado para todos los españoles. Trato también de entender la actitud de la Iglesia. Quizá sí, España se convirtió en el último bastión frente a todas las teologías, filosofías y filosofías políticas que atenazaban el mundo del siglo XX desde el XIX, estallaron aquí. Sin duda el componente religioso de la Guerra Civil española fue decisivo. Ya se que no es innovador, ya. Pero no me importa.
Sé que es un poco largo de leer, pero es estrictamente necesario que se escriba sobre determinadas cosas, aunque sean pocos quienes lo lean. El olvido y el silencio no es buen consejero. Las tergiversaciones, las mentiras, las falacias, y las risas sobre cosas tan serias deben ser reprimidas con sentido común e iracundo verbo. Porque es necesario enseñar cómo se construye una democracia, y aunque sean pocos los que lo lean, nada me gustaría más que fueran jóvenes que tengan ganas de oír a hombres veraces. Ese espécimen humano tan escaso. En fin. He escuchado, recientemente, creo que por haber escrito yo sobre la “rebelión de las masas”, justificar “el alzamiento”, porque las masas irrumpieron. Miren: antes de hablar de algo: lean el libro. Las masas a las que se refiere Ortega se encuentran en ambos posturas enfrentadas. Y no solo a las que conviene llamar masas, para seguir justificando algo injustificable. Creo que los políticos que participaron en el proyecto democrático en que consistió la II república se caracterizaron por el arribismo, el oportunismo y la falta de responsabilidad. Y su comportamiento podía haber derivado en otras actitudes menos nefandas. En especial creo que casi todos demostraron una falta de sentido político y habilidad para el pacto. Y eso ayudó a encender los ánimos. En especial les pasó lo siguiente: olvidaron que la Iglesia tenía una gran experiencia y práctica, desde varios siglos, en Política. No precisamente democrática. Bien sabe la Iglesia en qué consisten las votaciones en el cónclave y las luchas por el Poder en él para imponer determinadas doctrinas teológicas. Llevaba la Iglesia muchos años asentada en Roma, centro de la Italia renacentista, donde se crea el estado moderno. La forma como los Borgias –papas españoles- habían accedido al Poder sirvieron, entre otros ejemplos de la política italiana renacentista, a Maquiavelo para escribir “El príncipe”. Así que la Iglesia sabía lo que se hacía. Y de ese arsenal maquiavélico usa la Iglesia española para derrocar el régimen que le ha birlado sus privilegios seculares: importan los fines, que no los medios. La mentira y la propaganda ya se encargarán de ocultar los medios empleados. En Lerroux y Alcalá Zamora hay mucha responsabilidad también, por su falta de visión política. Y por su falta de comprender del todo la carne que se está poniendo en el asador en contra de la república por parte de la Iglesia. Por lo pronto el régimen trata de organizar un sistema diferente al Canovista, donde solo hay dos partidos que pacten el turno. Por eso el sistema de recuento de votos lleva aparejado la necesidad de “pacto” entre fuerzas políticas, para que se establezcan gobiernos de “coalición”. Una democracia de pactos políticos en España, se vio, fue un sistema viciado, además de un blindaje constitucional para la Reforma. La Iglesia sabe cómo comportarse en esos casos y establecer las políticas que mejor lleven el harina a su costal. En ese sistema se siente como pez en el agua. El sistema de pactos requiere, ante todo, que los que pacten sean demócratas. En el momento que uno de ellos no lo es, o es contrario a régimen, todo el sistema se va a la mierda. La CEDA conoce bien las prácticas de Maquiavelo, como he dicho. Y se vale del sistema. El plan B resulta fallido en primer momento, y Sanjurjo falla en el golpe de estado. Así que sigue con el plan A. Gil Robles asegura que él participa en el régimen “parlamentario”, pero no se muestra partidario de la República ni afirma su apoyo a la misma. Todos saben que su intención en el derribo de la misma. ¿Por qué es parlamentario? Porque en los cenáculos de la CEDA, la sacristías locales, las jerarquías eclesiásticas y políticos interpuestos en ellas, saben que si falla el plan B, actuando maquiavélicamente en “el parlamento”, la república resultará ingobernable. Y Lerroux cae en la trampa y muestra una ineptitud supina para la política: cree que es el momento de que él acceda al gobierno, por sus recelos con la acción republicana. Cree que la Iglesia no le va a poner la zancadilla, el muy cándido; y que la Iglesia no sabe cuáles son los manejos por el Poder, y eso que lleva varios siglos conspirando, usando venenos, manejando en ese ámbito, en Roma y en todas las Monarquías cristianas. Todo su paso en el gobierno es una trampa tendida de la CEDA, que es quien le hace tener mayoría, y una trama de impolítica aberrante. Ese era el parlamentarismo de Gil Robles. No otro. Hoy hay suficientes botes de humo lanzados, con mentiras oficiales, como para no dejar ver claro; pero en aquellos días todo el mundo comprendía que el objeto de los partidos católicos es el derribo del régimen. La CEDA celebra un acto en El Escorial (Felipe II- Trento- Contrarreforma), mostrando su organización. Y una vez que tiene influencia sobre el gobierno, quiere la amnistía para los golpistas (Sanjurjo). Para las izquierdas esto supone una declaración de intenciones, por si era ya suficientemente claro. Dinamitar el Estado republicano es inevitable para todos. El sistema solo funcionaría si todos los grupos parlamentarios aceptan las reglas del juego. Y ciertamente Lerroux estuvo muy espeso. El plan A de la CEDA es hacer impracticable el régimen y la gobernabilidad, para, después, justificar el estado de de anarquía, deplorar el sistema político y echarlo por tierra. Así se hizo, y el plan salió bien. Hemos de tener en cuenta además, la capacidad organizativa y experiencia de Poder a través de los cacicatos locales y la influencia política y social de los curas en las localidades, de los que se vale la contrarevolución. Que ya está organizada y así sale organizada para posteriormente. El cura es de las personas más cultas que hay en las poblaciones – pese a que su filosofía ha quedado anclada en Santo Tomás - . Conoce todos los secretos del pueblo, con “el secreto de confesión”; y aunque no vulnere sus votos, sabe como hábilmente hacer correr rumores desacreditando conductas morales. Las beatas que le rodean, en la tienda de labores, son sus aliadas… Ciertamente, la contra-contrarevolución que aparece posteriormente se tiene que improvisar; la contrarevolución de la Iglesia.
Que Maquiavelo sea florentino no implica que desconociese la política Romana. Más bien al contrario, y que su libro “El príncipe” esté inspirado en César Borgia no es ocioso. César Borgia, hijo del Papa Alejandro VI –y que por conjeturas verosímiles parece ser que murió envenenado-, mantiene una extraordinaria relación con papas: Pio III lo manda encarcelar. Sospechosamente, Pio III muere tan solo 23 días después de haber sido elegido papa. Pero no es este hispano-italiano, César Borgia, tan solo, el inspirador de “El príncipe”, sino también Fernando el Católico. Tanto monta, como monta tanto. Y si, el estado Moderno se crea en época de Maquiavelo, en la Italia renacentista y, también con la unión de Isabel y Fernando, en la península ibérica, con la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Los estados pontificios o estados de la iglesia fueron independientes desde 790 hasta 1870, fecha esta de la unificación Italiana. Y su sede estuvo en Roma. En los pactos de Letrán hubo un reconocimiento mutuo entre la Santa Sede y el reino de Italia, y es cuando se crea “El estado de la Ciudad de El Vaticano”. Es por tanto cierto que la larga historia política de la Iglesia le hace tener una gran experiencia en asuntos de estado, en los manejos del Poder, y en el arte y la técnica del gobierno. Y las técnicas Maquiavélicas no les han sido ajenas nunca, habida cuenta de las luchas intestinas por el Poder en el cónclave entre las órdenes religiosas. La “acción católica” se organiza; quiere llamarse “acción nacional”: pero por lo pronto no lo consigue. Ya llegarán tiempos de unir lo de “nacional” con “catolicismo”. Y así lo harán. El nacional-catolicismo. Cuando Sanjurjo da el golpe de estado, ciertamente, aún no están organizados para participar en él. Pero aprenden de los errores. Necesitan de una organización que se extienda por toda la península: las localidades (el municipio). En el Acto de constitución de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), El Debate, 5 de marzo de 1933, se lee: Anoche se constituyó, entre vítores de entusiasmo, la Confederación Española de Derechas Autónomas (...) (...) Gil Robles, en las palabras finales, decía: "Debemos felicitarnos de los trabajos, de la misma diversidad de tendencias manifestadas, porque sólo han revelado la pugna de llevar a las conclusiones la interpretación más fiel y avanzada de la doctrina social y política cristiana. Dios ha bendecido nuestros trabajos porque los ha presidido la humildad del corazón y la pureza de los fines. Me limito, pues, a darle las gracias y a declarar solemnemente que ha quedado constituida la CEDA, que ha de ser el núcleo derechista que salve a la Patria, hoy en peligro".(...) Al discutirse, por la tarde, después de terminar todas las sesiones sus respectivos trabajos, el Estatuto de la CEDA, se admitieron como coincidencias fundamentales de los partidos que la integran - aparte de las conclusiones aprobadas en detalle- las siguientes, debidas a la iniciativa de la Derecha Regional valenciana: a) Afirmación y defensa de los principios fundamentales de la civilización cristiana. b) Necesidad de una revisión constitucional de acuerdo con dichos principios. c) Aceptación, como táctica para toda su actuación política, de las normas dadas por el Episcopado a los católicos españoles en su declaración colectiva de diciembre de 1931.(...). Ciertamente: La CEDA SOLICITA LA REVISIÓN CONSTITUCIONAL, y así lo expresa por escrito. Ahora bien, si no puede hacerlo, el punto a) va primero. En la ambiguedad se mostraba el maquiavelismo de la CEDA, y las declaraciones de Gil Robles, sobre la accidentabilidad del régimen o la acatación de la legalización republicana, así lo atestiguan. No eludo, sin embargo, todas las responsabilidades que los demás partidos y sindicatos tuvieran en los hechos impolíticos que llevaron a la tragedia; esos son de sobra conocidos y todos han pagado por, según la tradición judeo cristiana, sus culpas. La amnistía pedida para los militares de la Sanjurjada desatará muchas iras. La Constitución Republicana es de muy difícil derribo, pues se precisa de mayorías para ello. Y el sistema de recuento busca el juego de las coaliciones y “pactos”, para conseguirlo. Eso lo sabe muy bien la CEDA. Así que cuando obtiene poder de negociación para postular por las mayorías, su modo de “derribar” el régimen es de modo indirecto. Haciendo imposible la política, impidiendo la aplicación de las normas aprobadas en el bienio anterior y hacer ingobernable el país. Esa época Radical-cedista se llamó: bienio Negro. Todo esto coincidió con un entorno internacional desfavorable, donde triunfan los extremismos; y en España la postura caballerista se radicaliza. Y también se hace responsable de la tragedia. Eso nadie lo ha discutido. Es por ello que el PSOE, después de la Guerra Civil española, cumplió su penitencia, al irse al exilio. La Iglesia participó en todo ello y aún, ni siquiera, ha pedido disculpas por ello. Ni Paz, ni Piedad, ni Perdón. Tres valores cristianos, los que pedía Azaña, pisoteados. En palabras de Unamuno: “… una salvajada anticristiana, antieuropea, esto es la militarización africana pagano imperialista, un estúpido régimen de terror. Aquí se fusila sin formación de proceso, se asesina sin causa, y, sí, son horribles las cosas que cuentan de las hordas llamadas rojas. Pero no hay nada peor que el maridaje de la mentalidad de cuartel con la de sacristía. Porque el grosero catolicismo tradicionalista español apenas tiene nada de cristiano…”, y Unamuno no es de los que no sabía lo que decía. : ¡Muera la inteligencia!, le espetaron. La Iglesia pide olvido. Debería por empezar a pedir otra cosa, que aún no ha hecho: perdón. Porque, en el ajo estuvo metida como todos los demás. Yo no digo ni afirmo que ni más ni menos. Que la CEDA, el partido católico, ayudó a que el pais fuera ingobernable, igual que sindicatos, partidos obreristas, organizaciones anarquistas, me parece una aseveración razonable. Pero sí: la IGLESIA atizó la lumbre como los que más; y usó las Iglesias como sedes políticas; y los periódicos de su propiedad para hacer ingobernable el país. Usó el nombre de Dios para hacer política. Puso toda la carne en el asador Y contribuyó a hacer impracticable el régimen.
La postura de la CEDA ante el régimen es “accidentalista”, pero se comporta de manera ambigua ante él. Su objetivo no es otro, por sentido común, que reponer de tan lesivas disposiciones constitucionales para con la Iglesia y los valores cristianos. Reformar la constitución de 1931 requiere una mayoría parlamentaria muy difícil de conseguir para la CEDA, pues se necesitan 2/3 de los diputados durante los cuatro primeros años. O de la mayoría una vez pasado este periodo. A la Iglesia le corre prisa. Alcalá Zamora, pese a ser conservador y católico, no entrega el poder a Gil Robles, y prefiere dárselo a Lerroux. Es imaginable pensar que Alcalá Zamora sospecha de la “accidentabilidad” del régimen que propugna Gil- Robles. Yo creo que todo el mundo sospechaba ante esa ambigüedad. Y muy posiblemente lo que en aquellos tiempos se percibiera era que la Iglesia iba a ir a saco contra una constitución tan lesiva para sus intereses. Y es razonable pensar que si no se puede reformar la constitución de 1931 de una manera legal, hay que derribarla, como sea. Porque lo que parece claro es que la constitución de 1931 es inadmisible para la Iglesia. Y esta constitución no se reforma tan fácilmente. La Iglesia no es ni anti-republicana, ni anti-constitución de 1931. Eso es accidental. Está claro. Y por eso hicieron que la II república fuera un accidente: y en los libros posteriores la borraron como periodo histórico.
Creo que se les fue de la mano a todos, pero verán como se le fue a la Iglesia: Efectivamente, la CEDA no es ni republicana ni monárquica. La CEDA, obviamente, es la Confederación Española de Derechas Autónomas. Es la organización política de la Iglesia para la defensa de sus intereses, los cuales considera vulnerados por la Constitución de 1931, y creada ad hoc en base a la forma organizativa que tiene más a mano, las localidades, confederándose regionalmente, como ámbito territorial con radio de acción. Su objetivo es entrar en el parlamento para defender los intereses que son propios a la Iglesia. Su puesta en marcha inicial parte de las organizaciones católicas, y, por localidades, consiste en organizarse a través del cura del pueblo, el cacique y el capitán de la guardia civil, como ya he dicho en más ocasiones. Algo así como la COPE es para la parrilla radiofónica a día de hoy, es la CEDA para la parrilla política de la II república. La organización se hace de una forma rápida, gracias a que las estructuras de Poder ya estaban montadas de antemano. Lo de la Constitución del 31 es una cosa muy gorda para la Iglesia y, por ello, hace bien en organizarse como mejor pueda y como mejor sabe ante tamaño atropello, si es así como lo sienten. Yo opino que se les fue de las manos, con un muy alto grado de intencionalidad. Junto “al Debate” la editorial Edica crea una red de periódicos regionales que surgen, precisamente, alrededor de 1933, como el “Ya”, “el Hoy”, “la Verdad”, “El ideal Gallego”, “Ideal”. Dinero hay: lo ponen los caciques locales y regionales. Todos hostiles al régimen. No hace falta remitirse a Jiménez Losantos para imaginarse de qué manera. Aunque, eso sí, acatando las formas de gobierno establecidas. Desde el primer momento cuenta con el respaldo entusiasta de los grupos de notables regionales y amplios capas sociales: las que van a misa. Y hacen bien, no lo dudo, con la salvedad de que luego no hubieran participado miembros de la CEDA en la preparación del pronuciamiento del 17 de Julio de 1936. Ni hubiera aportado toda su organización de Poder local al apoyo de la sublevación. Cada cual debe defender sus espacios como mejor puede y sabe: pero no como ellos lo hicieron. Fueron resposables. Si que lo fueron. Al igual que la Iglesia coloca a los periodistas en estos periódicos de su propiedad, coloca a los políticos en los partidos propios. El cura en la Iglesia, el periodista en el periódico, el político en el partido. Una organización rápida y eficaz. ¿Qué organización puede montar una estructura de Poder así? Se sabe: La Iglesia Católica Apostólica Romana. Se acata las formas de gobierno establecido. Así lo dice el Papa. Y lo que dice el Papa: va a misa. Objetivo, en sí, del catolicismo español, de la Jerarquía: recuperar el terreno perdido. A ellos les da igual el régimen político. Lo que les importa es mandar e imponer su forma de ver el mundo. Y lo lograron. Vaya si lo lograron. Visto el resultado. Y potenciaron que se desarrollara una Guerra incivil. Y participaron. Lo que vino después de la Guerra Civil es de sobra conocido. Un General llegado "por la Gracia de Dios" y un estado Teocrático. Y ese régimen no era, para ellos, "accidental": como les reestableció en todo, que coñe iba a serlo. Y ya sabemos que con Maquiavelo, lo "accidental" significa lo que conviene que signifique según los intereses del que profiere el discurso... Ante todo este embrollo político por el Poder: quien no se vuelva comunista que levante la manos en especial si, como ocurría, uno no tiene donde caerse muerto y no ha visto otra más gorda que los que trabajan no comen y los que comen no trabajan-. Que la Iglesia fue a saco contra el regímen constitucional del 1931 me parece indudable. Se torcieron todos hacia un ala, izquierda, hacia un lado, derecha católica, hacia otra, en una época histórica donde en europa triunfa la rebelión de las masas: bolchevismos y fascismos. Sobre el bolchevismo (y anarquismos o troskismos y tal, también enfrentados) a nadie le cabe duda de su papel incendario. En España no fue el fascismo, contrario a los bolchevismos, la postura enfrentada. Fue la IGLESIA. Y si la IGLESIA se propone incendiar un regímen político, en especial en aquella época de sociedad aún rural (hasta en las capitales de provicincias se conocía todo el mundo; exceptuándo algunas grandes capitales como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia, donde hay un mayor anonimato) donde la IGLESIA tiene control moral sobre las conductas sociales... como digo: si quiere incendiar un régimen lo hace. Y que indendió impoliticamente, usando el nombre de Dios, no me cabe ninguna duda. Y que usó las Iglesias como recintos, o sedes, para organizarse políticamente, también. Yo creo que su grado de resposabilidad es tan alto como el de los bolchevismos (y otros ítsmos de izquierda de masas); creo que la IGLESIA movilizó a sus masas del mismo modo a como lo hacen los bolchevismos y fascismos. Aunque yo no lo considero fascismo de ningún modo. Fue muy hábil, pues usó el nombre de DIOS, y los sacerdotes, para darle una legitimidad moral. Que no entro en en si la tenían o no, pero parece que es todo muy discutible, tanto en fines como el medios: creyeron ver peligrar sus principios y se organizaron. Y lo hicieron muy, pero que muy bien, teniendo en cuenta que lograron sus objetivos. Pero los medios puestos en funcionamiento no cabe duda de que son reprobables. En la organización de la represión, por ejemplo, que fue muy ordenada y planificada; donde los curas fueron el último eslabón, dando misas a donde iba los que mandaban los fusilamientos, y tratando de hacer confesar por sus pecados, según ellos, de rojerío y ateísmo, a los sentenciados. En sentido contrario, nadie lo pone en duda, también se organizaron. Pero mataban sin poner a Dios por medio. Eso es los que les reprocho yo, que soy cristiano erasmista, y muy crítico con las fariseas y maquievélicas posturas de la Igleisa nacida en Trento. Así, creo que fue un "catolicismo" de masas, organizado jerarquicamente por quienes tenían una mayor Poder. De esa jerarquía sistemática adoleció la contra-contra revolución. El estalinismo trató de organizarla meses después de la sublevación de una parte del ejército español, y de ahí los conflictos entre troskistas (poumistas) o anarquistas. Ese conflicto no se dio en sentido contrario porque si algo es la IGLESIA es una cosa: JERARQUÍA. Pero responsables de todo, junto a otros, lo fueron. Vaya que si lo fueron. Por eso piden el Olvido. Solo que los otros, la canalla roja -como los llamaban-, no usó el nombre de DIOS, como hizo la IGLESIA para ejercer la represión. Es es el doble pecado de la IGLESIA: participaron, hostigaron, formaron parte de la represión organizada y todo ello con el nombre de DIOS por bandera.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Un partido caduco en un sistema caduco y circular

A los espíritus libres, viendo esta España, no nos queda otra que implicarnos en política. Quizá sea por imperativo moral: si amamos la libertad, nos decimos, la queremos para todos. Quizá, también equivocadamente, pues no todos aman la libertad. Ésta exige responsabilidad. La Cervantina sentencia del vituperado caballero se convierte, sin embargo, en principio vital. Leo una conferencia dada por un joven Ortega en 1909 y veo que las cosas hoy, como ayer, no han cambiado tanto; quizá sea porque aquel sistema como el de hoy tienen similitudes: Restauración monárquica, turnismo y Oligarquías católicas y financieras manejando la cosa pública. Y democracia ninguna. El Partido popular es un partido caduco, un partido de gente vieja. Podrán votarlo jóvenes. Pero las mismas cosas que se leían para aquella fecha se pueden extrapolar a los mismos de hoy. Será que los viejos siguen diciendo las mismas sandeces a los jóvenes; y estos no tienen más conciencia política que éstas. Y sin ningún espíritu crítico estamos condenados a vivir una y otra vez el día de la marmota. Por eso afirmo que no ha cambiado nada: que siguen siendo los mismos perros con distintos collares. Nada más duele a las inteligencias sensibles como el analfabetismo moral. Nos arrasa. No hace nada más llegar al Poder Absoluto el Partido Caduco, en este sistema de dictaduras parlamentarias, y nos mete, como ayer en Melilla, en una guerra. Decía ser su Jefe de Partido heredero de Maura. Y no vamos a desdecirle. ¿Pero nada han aprendido los españoles desde entonces? ; No, no han aprendido nada. Repitámoslo otra vez: son los mismos viejos enseñando las mismas cosas a los jóvenes, condenando a repetir las mismas cantinelas. No nos queda nada más que amargura y tristeza. Ni porque sí, ni porqué no repiten. Y repiten porque es un partido caduco con caducas mentalidades. Decía Ortega: “el gobierno ha llevado a la guerra al pueblo español, no solo con violencia y rompimiento de su contraria voluntad, sino que lo ha llevado sin consulta, sin aviso, sin explicación. Ha abusado de su fuerza, ha abusado de su contrato constitucional, se ha comportado villanamente”. Señalaba nuestro insigne filósofo: “España está en todas partes menos en el parlamento, que la ciudadanía no tiene intervención en la política, que no vivimos en un Estado legal moderno”. Aquellas palabras bien valen para hoy, tristemente. Y después…¿Qué nos dice después?... nos dice algo sobre la ciudadanía de este país que no deja de ser cierta para nuestro tiempo: “la masa-pueblo no ha vivido vida política en nuestro país; no ha sido ni republicana ni monárquica ni demócrata, ha vegetado, simplemente…” Además, añade…”la masa-pueblo es por definición la que no tiene ideas políticas originales, la que necesita que unos pocos, unos elegidos, de unos aristócratas morales para que concreten y orienten su volición”. Pero yo me digo: quienes han sido a día de hoy esos aristócratas morales ¿Fraga? ¿Carrillo?... ¿Suárez? ¿Don Juan Carlos? Si, parecen que han sido estos dos últimos los artífices de nuestra anhelada democracia. Sin embargo, hoy como ayer, somos algunas voces anónimas las que solicitamos lo que ayer solicitaba Ortega: “una larguísima era de reconstitución liberal”… para recrear la nación de sus ruinas bárbaras de rutinas impolíticas se precisa de utilizar, otra vez, la libertad como instrumento pedagógico. En algo hemos ganado: la violencia se ha reducido. Yo creo firmemente que es debido a varios motivos. Uno de ellos es que la educación pública ha cumplido uno de sus cometidos. Sin embargo, la que no ha cumplido ha sido la clase política ni nuestros viejos caducos. Esos han seguido igual: Mal enseñando. Sin embargo, que no quepa duda: la semilla de la Libertad está sembrada; solo hace falta que germine. Todo se repite en este país, con algunas diferencias: las sacristías ya no son el único altavoz político. Ni los curas los más sabios. Ni los agricultores los más analfabetos.