lunes, 20 de octubre de 2008

La conciencia progresista y la trampa de la liquidez.





Suele ser habitual entre los muchos tertulianos en mismo bar de la derecha, amigotes de partido y oyentes de la COPE que de economía se enteren de la misa la media. Por no decir que nada, para ser más justos a la realidad. Es una cosa que yo vengo denunciando desde hace tiempo. Los que me leen lo saben. Hace tiempo que avisé, por ejemplo, sobre los furibundos látigos que son las combas curvadas de la oferta y la demanda. Que estas, dejadas al libre albedrío, pegan zurriagazos chuscos. Nada: como si hablase a las paredes. Es natural, sabiendo esto, que me pusiera de uñas ante los comentarios para barraganes intelectuales que se sueltan en la COPE o el diario La Razón. Comentarios lanzados para chabacanos, ignorantes, indocumentados y borregos educados por la enciclopedia Álvarez. Esos mismos que van a misa y que no se preguntan porqué del culto se celebra como se celebra y de donde vienen la retahíla de rezos y sarta de textos bíblico-teológicos. Como digo: de la misa la media. Somos muchos, en cambio, los que veíamos que las tesis de algunos clérigos vestidos de economistas, como Milton Friedman, adalid del libre mercado, eran una pura falsa. Friedman representaba la postura contra reformista del hereje Keynes. Y los monetaristas se hicieron legión. No me refiero a la legión de ignorantes que escuchan la COPE y aplauden sus eruptos. A esos con los latiguillos “España se hunde”, el coco del contubernio judeo-masónico, que sigue lanzando César Vidal, y que ni Dios sabe que significa, o el “Váyase usted González” en que aún se han quedado les vale. No se si han leído alguna vez a Friedmam. Pero si de verdad lo han hecho se darán cuenta que sus textos parecen la homilía de un sacerdote dominguero. En este caso contra la intervención del Estado, cual satanás, en el sacro santo libre mercado. Friedman bajó a la calle de la política como divulgador desde las aúlicas cumbres de la teoría económica, lanzando una nueva fe religioso económica: los monetaristas. Los Jesuitas ultras de la economía. Los caballeros del libre mercado. Unos nuevos Jansenitas. Hoy recuerdo cuando desperté de aquel sueño. Los marxistas lo llaman “toma de conciencia”, puede ser: cuando los curas, metidos a economistas, en radio intereconomía abrazaban dicha corriente de los monetaristas. Gato encerrado. Olor a podrido. ¿Los católicos abrazando a Calvino? Mucho me quieren, mucho te quiero (y que si los publicanos, la carta a los corintos, romanos y fariseos), pero no me toques los dineros. O dineros a rebosar a bolsillos llenos. Mucha hipocresía. El caso es que ahora dan el premio Nobel de economía a Paul Krugman por decir y denunciar lo que era de cajón. Lo que ven los ciegos bíblicos. Que la política monetaria a piloto automático hace que los flags no se activen cuando hay fuerte turbulencias. Que el aumento de la oferta monetaria sirve de bien poco en fases de recesión. Lo único que vale, demostrado, y no hace falta que venga ningún Krugman a decirlo, es la intervención del político manejando los mandos de la nave: el Estado. O es que se habían pensado ustedes, adalides de las liberaciones, que en nuestras plutocracias, si el timón no lo maneja la política fiscal o la regulación, en las manos visibles de políticos elegidos al menos en las urnas, éste viene a caer en las manazas de los plutocratas, invisibles solo para oyentes de la COPE, lectores de La Razón, y otros medios de comunicación, en las “manos invisibles” adamnianas de los jerarcas del Opus. Grandes capitales con el afán humano de monopolizar los mercados. Verdadera y única racionalidad económica que sostiene reverendo Friedmann. Lugar por donde hace aguas toda su teoría económica normativa. Es elogioso que ELPAÍS de este domingo se hayan publicado los artículos de Krugman ¿Quién es Milton Friedman? Pero más interesante ha sido, sin duda, la entrevista a Luis Ángel Rojo, nuestro más conspicuo economista keynesiano. Éste ya pasa de explicar, al estilo Krugman, lo que ya todos sabíamos. Directamente despotrica contra Greenspan, el FMI, o el BCE sin pelos en la lengua. Cuando una cosa se sabe que va a pasar y luego pasa no hay lugar para las explicaciones. Es el lugar de llamar ineptos, hipócritas, fariseos y borregos a quienes lo sean. Y así lo hace Luis Ángel Rojo. Parece que todos los economistas están de un agorero que es para echarse a temblar. Así Josep Piqué, uno de los pocos con materia gris que había en el PP, pone sus manos en la cara, compungido !No existe mercado interbancario!, y nos dice esto: “ la teoría – expresada en términos muy cautelosos por Keynes, hace tres cuartos de siglo – sobre la demanda infinitamente elástica de dinero, sea cual sea su precio, recobra su actualidad”. La trampa de la liquidez. Acabásemos. Tanto tiempo escuchando a los clérigos que nos acordamos de los sabios,cuando truena. Friedman por el retrete: eso hace Piqué. Pero, aún así, Piqué no termina de reconocerlo del todo. Así, ofrece una propuesta interesante: que el gobierno avale los prestamos del interbancario. Muy buena, en eso estoy de acuerdo. Como papá estado no tiene dinero para dar dinero (liquidez) a los bancos, reconociendo que Keynes tenía razón y que Friedman no fue mas que un cretino vende ideas, papá estado se sentará al lado como avalista de los bancos cuando se firmen los prestamos entre ellos. No se si son conscientes de esto. Pero se sigue queriendo que papaito acuda como avalista de los ineptos timoneles y plutocratas, a la vez que se sigue pidiendo que, al pobre, ni agua.

jueves, 16 de octubre de 2008

Algunas notas sobre un asunto de actualidad universal: la globalización


Son estas tierras valxeritenses un buen lugar para filosofar. La amenidad de sus arroyos, la claridad de sus fuentes, la suave brisa que recorre sus laderas, así como la insolación, ni mucha ni poca, tanto en la solana y en la umbría, invitan a pensar con tranquilidad. Digámoslo de una vez: sirve para alejarse del mundanal ruido de las ciudades, con sus cláxones, sirenas de ambulancias, coches celulares, hospitales abarrotados, parques llenos, cafeterías repletas. El arrullo de las fuentes, si estas son frescas, bien sirven para reflexionar sobre el mundo y sobre la vida; sobre lo que hay, o sobre todo lo contrario. Es verdad que es preciso, sin embargo, tomar este lugar con una visión cosmopolita. En una actitud de viajeros planetarios y, por que no, en una actitud burguesa. Toda la actitud burguesa que puede tener un campesino. El aire de la ciudad nos hace libres, se decía antiguamente; hoy el aire que se respira en ellas está contaminado. También se dice, muy acertadamente, que la filosofía es una enfermedad que se contrae viajando. Pero, por lo pronto, yo me encuentro aquí, junto a una fuente de agua fresca – y no metafórica -. Viajeros, exiliados, vagabundos, expedicionarios… forasteros por antonomasia, extranjero desconocido: “… de tu andar de aquí para allá, y de que filosofando recorriste tantas tierras por ver cosas”. Desde antiguo se consideró la sabiduría como “cosmopolita”. Ciudadano del mundo. Que es, como quien dice, ciudadano de ninguna parte. En la fuente me hallo. Dándole vueltas a esto de la globalización, con un interés claro: desentrañar lo que en el mundo ocurre. ¿Existe en verdad una definición de Globalización? ¿Convivimos en una aldea global? ¿Son la Globalización y la Anti-Globalización sendas ideologías?

domingo, 12 de octubre de 2008

De la economía al reloj de esfera negra de Sartre.


Texto homenaje a la izquierda burguesa e intelectual; a la que algunos llaman con desdén progres-aburguesados.


Tal y como les dije el otro día, iba a continuar hablando sobre economía. Solo que, con un pequeño matiz: las cosas dan vueltas y de un hilo sale otro, y de otro: otro. Para comprender lo que ocurre en el mundo, si es que somos capaces de ello, hay que hilar muy fino. Incluso así es fácil pincharse y eso, de por sí, no es malo: es un síntoma de que, al menos, estamos hilando algo. Hay muchos otros que se encuentran en la inopia, que es como decir que ni hilan ni cardan la lana. Viven, que no es poco. Y hacen bien, porque no preguntarse por el sentido de las cosas y descansar en vidas sencillas es muy virtuoso. No lo es en cambio cuando el que vive en la inopia se convierte en borrego. A los borregos: palos. Hace poco el premio Nobel de Literatura, José Saramago, daba un rapapolvo a las izquierdas, las cuales han quedado dormidas los últimos años. En eso tiene bastante razón, pues atrás quedaron los gloriosos años que dieron con el Mayo de 1968, la revolución de los claveles, la lucha contra Franco en la clandestinidad de las UCM, las películas de Jean Luc Godard, los libros de primo levi, y las críticas sociales de los hermanos Taviani (como su película Padre, padrone)… Hablo de la burguesía izquierdista e intelectual que el mayo francés impregnó al mundo. La crisis del petróleo, como digo, cambió un modelo paradigmático en los patrones de cambio internacionales y dio lugar a tres décadas de signo neoliberal. Tres décadas, la de los 80, 90 y principios del nuevo milenio que ha apaciguado a la juventud contestataria burguesa y de izquierdas y que en la década de los 60 y los 70 bullían en las Universidades Europeas. El rapapolvo a las izquierdas debe ser sonoro: tres décadas de neoliberalismo, de Thacher, Bush, Wall Street, y la hoguera de las vanidades (Tom Wolfe). En lo intelectual triunfaron los Friedmman y los Hayek, en norteamérica los neocons, que con su fundación FAES Aznar quiere expandir cerca de los lugares donde nació la Institución Libre de Enseñanza. Y se hicieron fuertes intelectualmente en España, através de las facultades de economía y empresariales. Una nueva cultura del éxito. Una cultura que se enfrenta al hedonismo del que, y se que pocos me conocían así, soy partidario: soy un eudamonista desde bien pequeño. Desde que aquí, en España, a principio de los ochenta, teníamos un programa infantil-juvenil digno de aplauso: La bola de cristal. Uno de sus personajes, la bruja avería, hacia una acertada disección ¡Viva el mal! ¡Viva el Capital! Una oposición intelectual de izquierdas se hace precisa. No porque no adoremos las cosas virtuosas de la técnica moderna, los teléfonos móviles, los PC portátiles, la Internet… y otros ingenios del mundo globalizado, sino porque es preciso que ese capitalismo sirva para mejorar la vida en el mundo. Su máximización necesita de determinados diques que lleven el agua a un mundo mejor para más gente: diques intelectuales puestos a los mercados. Una crítica de las que no podemos pasar por alto es la que nos lleva este mundo globalizado en lo económico. La globalización consiste en que los capitales, los dineros, no tienen fronteras: no se le piden pasaportes. En cambio a las personas, para pasar de país, e instalarse en otro si que se les exige. Eso constituye una moral con doble rasero. Es preciso que volvamos a comprarnos la pipa de Bertrand Russell y ponernos el reloj de esfera de Sastre. La izquierda intelectual debe recuperar el lugar moral que le corresponde y defender todo lo que en ella es esencial: el pacifismo, el socialismo individualista, la mordacidad y la ironía contra las religiones e ideologías políticas absolutistas, la militancia racionalista. Y, por supuesto, las contradicciones, que, filosóficamente, son lo más educativo de todo (Savater).

De la economía al reloj de esfera negra de Sartre.

Texto homenaje a la izquierda burguesa e intelectual; a la que algunos llaman con desdén progres-aburguesados.


Tal y como les dije el otro día, iba a continuar hablando sobre economía. Solo que, con un pequeño matiz: las cosas dan vueltas y de un hilo sale otro, y de otro: otro. Para comprender lo que ocurre en el mundo, si es que somos capaces de ello, hay que hilar muy fino. Incluso así es fácil pincharse y eso, de por sí, no es malo: es un síntoma de que, al menos, estamos hilando algo. Hay muchos otros que se encuentran en la inopia, que es como decir que ni hilan ni cardan la lana. Viven, que no es poco. Y hacen bien, porque no preguntarse por el sentido de las cosas y descansar en vidas sencillas es muy virtuoso. No lo es en cambio cuando el que vive en la inopia se convierte en borrego. A los borregos: palos. Hace poco el premio Nobel de Literatura, José Saramago, daba un rapapolvo a las izquierdas, las cuales han quedado dormidas los últimos años. En eso tiene bastante razón, pues atrás quedaron los gloriosos años que dieron con el Mayo de 1968, la revolución de los claveles, la lucha contra Franco en la clandestinidad de las UCM, las películas de Jean Luc Godard, los libros de primo levi, y las críticas sociales de los hermanos Taviani (como su película Padre, padrone)… Hablo de la burguesía izquierdista e intelectual que el mayo francés impregnó al mundo. La crisis del petróleo, como digo, cambió un modelo paradigmático en los patrones de cambio internacionales y dio lugar a tres décadas de signo neoliberal. Tres décadas, la de los 80, 90 y principios del nuevo milenio que ha apaciguado a la juventud contestataria burguesa y de izquierdas y que en la década de los 60 y los 70 bullían en las Universidades Europeas. El rapapolvo a las izquierdas debe ser sonoro: tres décadas de neoliberalismo, de Thacher, Bush, Wall Street, y la hoguera de las vanidades (Tom Wolfe). En lo intelectual triunfaron los Friedmman y los Hayek, en norteamérica los neocons, que con su fundación FAES Aznar quiere expandir cerca de los lugares donde nació la Institución Libre de Enseñanza. Y se hicieron fuertes intelectualmente en España, através de las facultades de economía y empresariales. Una nueva cultura del éxito. Una cultura que se enfrenta al hedonismo del que, y se que pocos me conocían así, soy partidario: soy un eudamonista desde bien pequeño. Desde que aquí, en España, a principio de los ochenta, teníamos un programa infantil-juvenil digno de aplauso: La bola de cristal. Uno de sus personajes, la bruja avería, hacia una acertada disección ¡Viva el mal! ¡Viva el Capital! Una oposición intelectual de izquierdas se hace precisa. No porque no adoremos las cosas virtuosas de la técnica moderna, los teléfonos móviles, los PC portátiles, la Internet… y otros ingenios del mundo globalizado, sino porque es preciso que ese capitalismo sirva para mejorar la vida en el mundo. Su máximización necesita de determinados diques que lleven el agua a un mundo mejor para más gente: diques intelectuales puestos a los mercados. Una crítica de las que no podemos pasar por alto es la que nos lleva este mundo globalizado en lo económico. La globalización consiste en que los capitales, los dineros, no tienen fronteras: no se le piden pasaportes. En cambio a las personas, para pasar de país, e instalarse en otro si que se les exige. Eso constituye una moral con doble rasero. Es preciso que volvamos a comprarnos la pipa de Bertrand Russell y ponernos el reloj de esfera de Sastre. La izquierda intelectual debe recuperar el lugar moral que le corresponde y defender todo lo que en ella es esencial: el pacifismo, el socialismo individualista, la mordacidad y la ironía contra las religiones e ideologías políticas absolutistas, la militancia racionalista. Y, por supuesto, las contradicciones, que, filosóficamente, son lo más educativo de todo (Savater).

viernes, 10 de octubre de 2008

Esperanza Aguirre y los liberados sindicales


Los hechos acaecidos en Madrid tras la inauguración de diversos hospitales son del todo deplorables. Me refiero, por supuesto, a los vituperios lanzados contra los políticos inaugurantes, Guemes y Esperanza, así como el posterior señalamiento de los increpadores como liberados sindicales. Es cierto que dichos políticos iban con cara de foto puesta, de demagogos, y con la falsa sonrisa hipócrita colocada en los labios y que , los otros, los del sentido contrario, iban con el afán de que la foto les saliese movida. Y, claro, eso no les gustó a los primeros. Aún así pienso que no es de recibo ninguna de las dos actitudes: ni la cacerolada, incluidos bochornosos insultos, ni la posterior actitud deslegitimando a los increpantes por el hecho de ser “liberados sindicales”. Éstos trataron, como digo, de chafar la propaganda a la que nos acostumbran los políticos y luego, éstos, los políticos, han tratado de hacer una habitual maniobra de botes de humos, enfadosa retirada con ataque y en una interesante táctica de distracción. Que los hechos sean deplorables en ambos sentidos no quiere decir que ambos tengan la misma calificación moral. Uno de los hechos ha consistido en un “alboroto”, una “trifulca”, un “boicot”, tal y como se extrae de los medios tales como el ABC y otros medios propios de la derecha. El otro de los hechos es aún mucho más grave: La deslegitimación de la actividad sindical. Así, se ha aprovechado para atacar el engorroso y caro sistema de mantener a los “liberados sindicales”. Hecho que justificaría la propia tesis de ineficacia de “lo público” frente a “lo privado”. Una retirada con veneno. Los aplaudidores, los forofos y los ultras se pondrán a dar saltos como monos de una manera muy parecida, por cierto, del que critican, al ver como los suyos, los de su equipo, han planteado una buena contra. Pero no se si ustedes de dan cuenta de lo serio que es el asunto, como para que nosotros, los ciudadanos responsables, dejemos paso a que los borricos suelten sus rebuznos, berridos y válidos, los cuales se oyen en estéreo: a izquierda y derecha. La cosa es grave, como digo. Nuestro sistema de convivencia democrático no consiste, tan solo, en unos “partidos políticos” que reciben votos en unas elecciones generales. Nuestro sistema democrático es mucho mas complejo que eso. Los sindicatos forman parte del sistema democrático de forma tan importante, si no más, que los partidos políticos. No voy a hacer un análisis jurídico ahora, pero tengan en cuenta que el “derecho a la libertad sindical” y el “derecho de huelga” no son derechos menores y su protección es máxima. No voy a pasar, tampoco , a explicar el proceso largo de juridificación del sindicato ni su historia. Quede dicho, sin embargo, que el sindicato tiene una función clara de contrapeso del Poder, dentro de un sistema democrático. La democracia liberal pasó por diferentes fases en cuanto a su consideración del sindicato, pero se ha mostrado que sus contrapesos sirven para equilibrar y limitar los poderes varios. En todo esto hay mucha miga que me imagino que ustedes intuyen. Las declaraciones del consejero Güemes descalificando a los “liberados sindicales” le califican a el mismo. Por cierto, y me pregunto, ¿Cuándo ejerce Esperanza Aguirre sus funciones como presidenta? A nadie se le oculta que son otros quienes, desde detrás, ejercen ese Poder: a ella le es imposible ejercer dichas funciones, porque está en todas las inaguraciones, saraos, fotos... lugares donde lo que mas se hace es posar y trabajar, bien poco. Pero esto precisaría de un artículo mucho más largo que dejaré para otro día.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Sobre laicidad positiva, siguiendo a Bertrand Russell.



El ABC, desde que volvió a la moral tridentina de la más alambicada tradición contrareformista española y tras dejar atrás una interesante época humanista, está haciendo acopio de argumentos teológicos: Hace tres días atacaba al laicismo invocando a mismísimo libro de Job, ayer, en “la tercera” trataban de la “laicidad positiva” y hoy, una vez más, nos dan la lata con “la iglesia, a pesar de todo”. El artículo sobre la laicidad positiva me pareció del todo interesante, si no fuera porque la realidad francesa donde se expuso no tiene nada que ver con lo que se cuece a estos lados de los Pirineos. Allí, en Francia, la separación Iglesia-Estado llegó ex abrupto a causa de un proceso revolucionario sanguinolento y que una vez conseguido han caminado por sendas separadas. Aquí ha sido otro cantar. El caso es que nos vienen dando la matraca y ya tres días seguidos se van haciendo muchos para que no les demos, como ciudadanos, la consiguiente respuesta a su tesón. Hace nada ponían a parir a esa ola de laicidad que, como una peste vesánica, inunda la cristiandad: y, en especial, la más ortodoxa de sus provincias. El feudo del Opus. Aquí atrás Estado nacional-católico. Y, ahora, hasta el cardenal Rouco aboga por la “laicidad positiva”, ignorando que allí, en Francia, pueden plantarse cosas que aquí no valen. Francia posee un Estado laico y nadie lo cuestiona. España no. Precisamente el día anterior el propio periódico de los prelados lo ponía en cuestión con el artículo referido. Eso no es lo peor: en las cabeceras del Poder judicial, político y militar se sientan ultra-católicos convencidos. No somos aquí, en estas páginas, conformes a esa laicidad positiva y menos para un país como España; tener conocimiento de la historia de las religiones, de los propios postulados religiosos, sus argumentos – en especial de la tradición judeo cristiana – no es objetable. Al contrario: El conocimiento es, en verdad, una actitud moral: un deber ético. El respeto a la moral católica, por otro lado, esta en paridad a cualquier otra moral y así debe ser respetada por el Estado. Para todo lo demás !Ya está bien!: En la TVE nos desayunamos los domingos con tertulianos apostólicos ínfimos. Este domingo, sin ir más lejos, un “especialista” que había estudiado la figura Dios y Jesucristo en el cine, ponía a parir, literalmente, a Bergman acusándole a él de intrascendente !Válgame Dios! !Bergman intrascendente! El argumento que presentaba es que el director mostraba su duda existencial sobre Dios. Tacharlo de intrancesdente es una falacia cuando el propio director no es que crea en el Infierno: es que lo muestra. El infierno está en este mundo ¿hace falta irse más lejos?. La teología de estos sujetos dominicales es la de los borregos y los rebaños: la que se nutre del miedo compresible a la muerte para ejercer la política en el ámbito de este mundo. El nuestro: el de los vivos. Ya está bien: se hace necesaria una oposición que haga frente a esta gente. Los intereses eclesiásticos se sitúan en las esferas del Poder y, por ende, en el Estado y se pasean por el como Pedro por su casa. La situación en otros países no es menos halagüeña. Que en Estados Unidos la candidata republicana a la vicepresidencia sea una ultra “creacionista” lo dice todo. Es un hecho cierto que estos poderes religiosos no tendrían escrúpulos en considerar como ciudadanos de segunda clase a quienes nos oponemos a la religión tradicional, a diferencia de lo que hacemos nosotros con ellos, y es un hecho, aún más cierto, que su campaña frente al laicismo, que no pretende otra cosa que la separación entre Iglesia y Estado, perseguirían, como siempre han hecho, a los que no piensan como ellos. La creencia religiosa no sirve, como argumenté en mi artículo el cristianismo no es un humanismo, para resolver el esencial misterio que abruma al ser humano. Que aboguemos los laicistas por limitar el Poder a las instuciones religiosas no implica que nosotros seamos intrascendentes: no lo somos. Y Bergman menos, como expuso este fin de semana un ignorante ultra católico en un programa en la televisión Pública española. Ignorante es quien habla sin saber de lo que habla: y este señor lo fue. Así de claro. Bergman pone en entredicho, usando una lógica aplastante, el dogma de Dios como Summnun Bonunn: y eso es lo que les jode. No otra cosa. No ha habido director de cine más trascendente que Bergman: puesto que no solo no se pregunta por Dios sino que, a la vez, lo escruta. Actitud esta humanísima. Ni siquiera Dios puede librarse del escarperlo humano: es, como dirían los escolástios, consustancial a sí mismo. La religión no resuelve el problema de la trascendencia, la de la primera causa. Borges siempre lo ha dejado claro en su metafísica circular ¿ilógica?, también trascendental. Bertrand Rusell no lo explica con claridad. Este sabio, como otros que se pusieron el solfa tras la crisis de la modernidad, a principios del siglo XX, se cuestionó esta tesis, otra vez escolástica, del medioevo, leyendo la autobiografía de Jhon Stuart Mills: “Mi padre me enseñó que la pregunta ¿Quién me hizo? No puede responderse, ya que inmediatamente sugiere la pregunta ¿Quién hizo a Dios?”. Es como decir que el mundo descansa sobre un elefante, añade, y éste sobre una tortuga. ¿Y la tortuga?. El siglo XX, señores, supuso la crisis a la modernidad, que por hoy no voy a explicar lo que es. Lo dejare para más adelante. Esa crisis de la modernidad surgió como un imperativo humano; mientras curas y prelados han quedado mas anticuados y añejos que una abadía benedictina, mandando quemar los libros, las ideas, las reflexiones que van contra sus dogmas ferreamente inoculados en su niñez. Dios, señores, no explica el mundo. No lo resuelve. El siglo XX estuvo ahí para someter a crítica esa postura milenaria. Eso no implica, por tanto, que no seamos intrascendentes. El Dios cristiano forma parte de la mentira institucionalizada por Apolo: esa es la genealogía de la moral. Pero si ustedes quieren vivir con su mentira, vivan. Dios no les pertenece en exclusiva. Menos le permite que su mentira quiera ejercer el Poder dentro de instituciones que son de todos. Entiendo la postura del “laicismo positivo”, puesto que frente a él, se argumenta, que vendrán otros a imponer otra moral diferente y, acaso, peor. Eso no nos parece cierto, teniendo en cuenta, como es , que toda la religión se ha sustentado, como señala acertadamente Russell, en dos pilares: el miedo y el odio. Me imagino que iguales se puede llegar a ser: peores no. No es necesario acudir a un templo ni escuchar a un eclesiástico, mal formado, para encontrarse con Dios. Repito: nadie tiene el monopolio de Dios. Y los falsos e hipócritas, menos. Jugar con la inocencia de la gente y su deseo ingenito a rogar a Dios, a Theos, o a un Ser Trascendental, para imponer una moral y copar los puestos de Poder choca sobre los principios de una ética basada en el hombre

martes, 7 de octubre de 2008

Sobre economía I


Parece ser que vamos a vivir una crisis económica morrocotuda. Al menos así lo parece tras leer los periódicos, ver los telediarios y escuchar las tertulias. Los sones de invasora presencia de radio intereconomía, los ratios del Ibex 35 y los mercados en tiempo real, suenan hoy, más bien, a barco a la deriva: a zozobra marinera. Hasta hace poco esos tamboriles sonaban a Wagner y a papá de Simba tras una avalancha animal (la entradilla para dar los índices bursátiles eran los del Rey León, la película de Disney). Hoy esas músicas suenan a barco espoloneado. La actitud de los Estados Europeos, ampliando la garantía de los ahorros bancarios y las intervenciones estatales comprando activos financieros -esto es: interviniendo en el santo mercado- huelen muy mal. Eso me parece a mí, que soy espectador corriente y moliente, como casi todos. Soy yo de natural tranquilo, y, es cierto: nunca he visto un pánico. Lo que aquí atrás parecía un problema nacional para comentaristas, tertulianos y políticos varios, se ha mostrado como un problema global. Estaban algunos tan ensimismados con el ladrillos y la burbuja inmobiliaria que no se les ocurrió a los analistas, entre ellos los de intereconomía – bien felices de llenar la saca-, otear la realidad económica mundial. Yo soy, por si no se han dado cuenta todavía, de aquellos que no se creen lo que le cuentan a bote pronto y busca en diferente fuentes la que más le agrada. Y a los que menos me creo es a los economistas, los especímenes más etnocéntricos que habitan las Ciencias Sociales. Por ello, escucho lo que dicen los antropólogos sobre la economía de los yanomanos. Estoy firmemente convencido que con mejor análisis. Estos nos proponen un argumento muy plausible: La clave inveterada en todas las culturas es la de “la energía”. Y creo que en eso estamos. Un análisis simplista a lo Friedman o a lo Hayek, nos haría confundir el problema y, por tanto, las soluciones. Incluso para esto es preferible remontarse a Hegel y analizar los sistemas de necesidades por el propuesto. Parece más o menos claro que nuestro mundo, globalizado, con invasora presencia de ya una cultura casi única, pese a la brecha digital, e interconectado por las pantallas varias antes o después sufrirá una crisis energética. Quizá, por ello, la mejor decisión medio plazo sea la de invertir de Investigación sobre energías renovables: y ya no valen plazos para ello. Los países adalides de una revolución tecnológica en materia de energía hará los deberes. Aunque ya saben, yo soy un pesimista lúcido: y a largo plazo... todos calvos. Mas que nada porque el mundo eligió unos derroteros en su día, no se si buenos o malos, caracterizado por el egoísmo como fuente de riqueza. Es muy posible, no lo sabemos aún, que nos encontremos en una crisis económica de naturaleza diferente de la que hemos tenido hasta ahora. Crisis ha habido muchas y “los pánicos” estaban a la orden del día antes de 1929. No se si se reconocerá como se debe al gran Keynes, fundador de la teoría económica moderna, y muy posiblemente uno de los tipos más inteligentes y observadores del siglo XX y de los pocos economistas de fiar. Sus aportaciones teóricas sobre la economía sirvieron muy mucho para señalar a los gobernantes herramientas con la que manejar la coyuntura económica: a ello se llamó política económica. Decisiones de política fiscal y política monetaria en manos de los ministros de economía de las naciones para manejar a corto y a largo plazo las variables esenciales: desempleo , inversión o interés . A largo plazo, ya sabemos: todos muertos. Planeta: pelota fría Sin embargo, los escenarios económicos son mudables, circunstanciales, en una realidad tozuda y de difícil compresión. Desde 1929 no se había vuelto a vivir ningún pánico, la teoría de los ciclos económicos permitían analizar la historia económica con cierta soltura y los agoreros tenían mala acogida. Todo funcionó bien, como sabemos, mientras el patrón dollar, impuesto por los USA en Bretton Woods, se acomodó a las circunstancias, en lo que se denominó “la pax keynesiana”. La primera crisis llamativa en muchos años fue la llamada crisis del petróleo, la cual empezó a modificar el mapa de poder dentro del mundo... CONTINUARÁ

lunes, 6 de octubre de 2008

El blog de Ana Pastor



Las tertulias entre amigotes de un mismo partido son la mar de divertidas: la tanda de despropósitos, estupideces, sandeces y gilipolleces que se dicen son para partirse el rabo, mear y no echar gota, !tierra trágame! o hacerse, velis nolis, directamente el hara-kiri. El caso es que lo que se dice en esas tertulias no nace por generación espontánea de los dicentes -más quisieran ellos- sino que nacen de los propios políticos haciendo demagogias y populismos, en análisis que no soportan la más mínima enjundia proposicional. Es esta otra de las bisagras del Poder: decir gilipolleces, sandeces y estupideces para que, quien más quien menos, se las meriende. Y si cuela cuela. Yo no se si los del PSOE son tanto, pero los del PP es que llevan la palma. Hablan, por ejemplo, analicemóslo, de que su mejor política social es la de generar empleo y se ponen hechos unos fuegos porque la partida en los presupuestos últimos hayan ido destinados al desempleo 3 billones de las antiguas pesetas. Para lo primero lo espetan así, como una carraca, pero a quien más y quien menos no les explican, (para qué, si no las van a entender), sus políticas monetaristas, ni mucho menos, un simple análisis de lo que la macroeconomía es y como se construye. Un ABC obtuso que se resume en unas sencillas variables difíciles de entender para el ciudadano corriente, !imagínense para los tertulianos afines!, que si les dice un político de su partido que un burro vuela, van y se lo creen. Será que la macroeconomía es un lobo inescrutable: es preferible que no se llegue a pensamiento más arduo. Pero, simplemente, como decía Samuelson, los dados juegan en contra del que no sabe que cosas influyen en la demanda agregada y el la oferta agregada. Vamos , añado yo, que te la dan con queso y te la meten hasta el corvejón si eso se ignora. No es de extrañar, por tanto, que me mueva la hilaridad cuando los escucho apostados entre sí o que me mueva al cabreo, que es lo normal, sabiendo, como se, que son los propios políticos quienes expelen en sus blogs tales desafueros. Si tres billones de las antiguas pesetas les parece mucho para sufragar el desempleo será que les parece mal, aunque no se si son conscientes de que el sistema financiero español, precisamente, no está hecho unos zorros gracias a las prestaciones de desempleo. Parece ser que ellos, los del PP, tienen la varita mágica en la creación del empleo, pero como uno pasó de 4º y tiene aprobada la econometría, se sabe muy bien en que consisten esas varitas y esos palos. A estas gentes del PP les dan pena los pequeños empresarios, pobrecitos, en dificultades, todo por esa política económica de nefanda de Zapatero. Jopé, por modus ponens, los parados no deben ser de su grey, si tienen en mucho las partidas en presupuestos. Ahora se ponen hechos unos basiliscos porque no se deflacta el IRPF y que lo de las 400 Euros queda en agua de borrajas, en parte eso les molesta porque los que mas pierden con esa medida son los que ganan más de 30.000 euros al año. Y, ojo, que somos de los que preferiríamos las dos cosas: los 400 Euros y la deflactación. Aquí atrás trataron de populista a Zapatero, al que no defiendo, e, incluso, le trataron de Pangloss – el Leibniz del Cándido, según Voltaire - porque veía el mejor de los mundos posibles. Cosa curiosa que digan eso de alguien de izquierdas. Pues lean esto que dice Ana Pastor solo como pequeño aperitivo: “Lo más grave es que hoy, se destruye empleo (unos dos millones y medio de parados), no se crean puestos de trabajo y lógicamente, todo esto repercute en la calidad de vida de los españoles. Gobernar con responsabilidad es hacer frente a la crisis económica que padecemos, y que seguiremos padeciendo si no ponemos medidas sobre la mesa que nos ayuden a encauzar la pésima situación por la que atraviesan miles de familias y empresas. Que se lo digan a los que ven cómo la hipoteca no deja de subir, a los que ven como se destruyen puestos de trabajo todos los días...”. Como si ellos tuvieran la varita mágica para resolver las crisis. Bueno, algunas medidas si tienen: de mandar a los Inspectores fiscales y de trabajo de paseo. Paseo para arriba paseo para abajo: expedientes cero. Otra de sus medidas sería la siguiente: “ No podemos demorar más una reforma laboral. Es decir, potenciar la contratación indefinida, simplificando el actual abanico de contratos, bonificando las cotizaciones de los nuevos contratos”. Parece interesante, pero se nota que no es iuslaboralista y que, a lo más, parece una nota más para la galería populista. Los contratos atípicos desaparecería muy fácilmente: reduciendo las indemnizaciones por despido hasta al minimun. Ésto es reconvertir en de trabajo en un contrato civil. Medida que propone, precisamente, la CEOE. La otra receta económica que propone parece bien: “Sería muy interesante hacer una reforma fiscal, incrementando la deducción por vivienda habitual del 15% al 25%, y aumentando también de la base de la deducción a 10.000 euros. Se podría reducir el Tipo impositivo del impuesto sobre Sociedades para PYMES al 20%” Me imagino que, a la vez, habría que reducir las partidas para el desempleo, pues estas medidas, por sí solas, estimularían la creación de empleo en un país, como éste, que es isla robinsoniana. Lugar donde no afectan las globalizaciones donde, precisamente, nos llevan las tesis neoliberales, que ahora no critico. Dígaselo a los bancos españoles, que lo único que esperan es que la crisis no dure más que el agotamiento de las prestaciones de desempleo. Menudo filón he encontrado, con el Blog de la Pastor, ya que ella no deja poner comentarios allí, se los voy a poner aquí. Y es que, precisamente, me he puesto a comentar las cosas que tenían algo más de sesera, que si comento en global, las cosas que van dirigidas a los tertulianos afines, no tendré por donde acabar. http://www.pp.es/anapastor/tema.asp?f=27/08/2008

Once upon a time in América


Amo a América. Pienso es estas palabras mientras el Born in the U.S.A. , de Bruce Springsteen, suena en el radio-CD del automóvil. La siguiente canción será Hurricane, la canción que Dob Dylan dedicó al púgil Huracán Carter. Bajo las ventanillas del coche, pues el aire en la cara me ofrece la sensación de libertad. Mientras, el automóvil serpentea por la carretera, atestada de cerezos a ambos lados, en las laderas del Jerte. Estos días soleados de otoño invitan a vivir. Si señor, amo a América. El Pen-drive tiene una larga lista de canciones. Sonará la bella y virginal Emmylou Harris, que con su larga melena negra, ultra lisa, acompañará a The Band, la banda que tocó Último Vals para Scorsese y después vendrán más, muchos más. Uno de ellos es ese joven mexicano, hijo de mariachis, que cruzó la frontera camino de San Francisco, mientras los standard de Blues suenan en los bares de carretera. Carlos Santana y Jhonny Winter cantando they are went to mexico”. Si señor: Viva América. Me calzo mis botas de cowboy y disfruto de la libertad, no en vano soy un Honky Town man, un “aventurero de medianoche”, camino de Nashville. Nada me gustaría más que viajar de este a oeste por la ruta 66 y pasar por Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California. La ruta del Far West, la ruta del sueño americano y, en fin, la ruta de las Uvas de la Ira, recorrida por Jhon Ford y Clint Eastwood. La América profunda. La América del Blues, del Country, del Bluegrass: una América que amo. Paso el díal, mejor dicho, la tecla que cambia las canciones y suena la orquesta de Tommy Dorsey, el New York, New York de la película Scorsese, y, por fin, el mejor saxofonista de la historia: Charlie Parker. Negro que pasará a la historia del Jazz por su impresionante creación musical: el bebop. Ritmos infernales after hour en los garitos de la calle 52, mientras las drogas hacen estragos a su cerebro. Las áridas tierras del desierto. Mientras, cierra Jambalaya, en la versión de los Creedence Clearwater Revival. Llegaré a casa, y empezaré, esta tarde, a leer una novela de Faulkner. Si señor. Amo esa América que hechizó a Win Wenders, de Alicia en la ciudad, o de Paris-Texas, bajo los acordes de Ry Cooder, el sonido de Documentos TV. Una América de búsqueda, de caminos y de desiertos pintados.

viernes, 3 de octubre de 2008

Diez posiciones ético políticas


Va siendo hora que pongamos en solfa todos y cada uno de nuestros valores de una manera clara y sistemática. Valores que nos definen. Unos valores de participación democrática ante la cual los viejos políticos no están preparados: Una nueva forma de actuar. 1) Defendemos una postura de centro-izquierda, puesto que no somos hijos ni nietos de hacendados ni caciques, sino de obreros y campesinos, que, por haber podido comprar una casa o algunas tierras, no nos vamos a creer que pertenecemos a donde no pertenecemos. 2) Nuestra postura política es el “liberalismo social” o el “socialismo liberal”; abogamos por un sistema democrático como el menos malo de los posibles para nuestras sociedades estatales; nuestra misión es hacer frente a “las plutocracias” que nos gobiernan desde todos los frentes: en especial este de Internet, como nueva herramienta para dar cauce a nuestras opiniones. Nuestra opción es una opción de intelectuales y reflexivos que ponemos en tela de juicio el mundo en que vivimos. Apostamos por una limitación a los mercados en su actuación a través de gastos públicos en educación, sanidad, infraestructuras, Investigación, Ciencia y Desarrollo, Seguridad Social y protección frente al desempleo 3) Abogamos por la absoluta laicidad en el estado, con respeto a todas las confesiones religiosas. Haremos frente a todos los “grupos de presión” que traten de imponer una moral teocrática a todo Cristo. 4) Creemos que en la esencia de las democracias se encuentra en la más osada opción ética: la “libertad de pensamiento” y en los “ciudadanos libre-pensantes”. 5) Aunque mostramos respeto por la figura histórica de Juan Carlos I y su familia, pensamos que las monarquías son un residuo del Antiguo Régimen de los siglo XVI y XVII; por ello, nuestro en nuestro horizonte vemos una “democracia parlamentaria” sin la rémora del Título II de la constitución, con un “sistema democrático republicano”. 6) Defendemos una educación pública de calidad y, por ello, solicitamos que dejen de concertarse colegios de naturaleza privada. Exigimos que la asignatura de religión se imparta donde se debe impartir: en las Iglesias y parroquias. Y toda la educación sea lo que debe ser: una “educación para la ciudadanía” y una “educación para la libertad” 7) Abogamos por el “relativismo cultural”, que significa, siguiendo a Boas, que no existe ninguna cultura ni mejor ni peor a otra, por ello defendemos la pluralidad cultural, políticas de inmigración basada en derechos y solidaridad entre los pueblos. 8)Abogamos por la creación de comisiones éticas en los hospitales, formada por tres profesionales asesores: Un médico, un psicólogo y un Licenciado en filosofía. 9) Habida cuenta de la hipocresía que existe en materia como en el aborto, nosotros sostenemos lo siguiente. Permitir el aborto de manera gratuita a las mujeres menores de 25 años en los hospitales públicos, previo asesoramiento de las comisiones éticas en los hospitales, recayendo la decisión en la joven, siempre que el embarazo no supere los tres meses. Abogamos por una educación sexual sin medias tintas en las escuelas y en la ESO debe enseñarse los medios de contracepción y una sexualidad responsable. 10) Abogamos por el “bien morir” en los hospitales y casas, a través de los cuidados paliativos y el asesoramiento de las comisiones, permitiendo las sedaciones con el consenso de la familia, el médico y la comisión ética. En los supuestos de los “suicidios asistidos” solicitamos la despenalización de la mano que ayuda a morir, siempre con el consenso del solicitante y el que ayuda a bien morir, previa reflexión ética mantenida con los comités de asesoramiento ético. Todo ello realizado con la consabida tranquilidad y sosiego que requieren las decisiones vitales importantes.

En resumen:

1) Defendemos una postura de centro-izquierda.
2) Nuestra postura política es el “liberalismo social” o el “socialismo liberal”; postura frente a “las plutocracias”. Uso de Internet como nueva herramienta para dar cauce a nuestras opiniones. Nuestra opción es una opción. Limitación a los mercados en su actuación a través de gastos públicos en educación, sanidad, infraestructuras, Investigación, Ciencia y Desarrollo, Seguridad Social y protección frente al desempleo
3) laicidad.
4) “libertad de pensamiento” y “ciudadanos libre-pensantes”.
5) “sistema democrático republicano”.
6) educación pública de calidad: “educación para la ciudadanía” y una “educación para la libertad” 7) la pluralidad cultural, políticas de inmigración basada en derechos y solidaridad entre los pueblos.
8)
comisiones éticas en los hospitales: Un médico, un psicólogo y un Licenciado en filosofía.
9) Aborto de manera gratuita a las mujeres menores de 25 años en los hospitales públicos, previo asesoramiento de las comisiones éticas en los hospitales, recayendo la decisión en la joven, siempre que el embarazo no supere los tres meses. Relaciones sexuales responsables.
10) Abogamos por el “bien morir” en los hospitales y casas.

jueves, 2 de octubre de 2008

Una miscelánea variada


Suele ser la economía una críptica materia para los mortales lectores. Las acenzanchas habituales de los ciudadanos a pie son otras: pagar la hipoteca, llenar el depósito de gasolina, la ropa y el calzado y la comida de todos los días, por supuesto. Y todo esto es lo que se está poniendo en solfa. Elevarse y hacer análisis de asuntos más amplios y complejos, como el análisis de los Presupuestos del Estado y su incidencia en la macroeconomía, es como pedir a un melón que pase por una verja: como para rasparse las meninges está fulanito y zutanito. Y esta estrujamiento económico, sufrido por mi el primero, es digno de respeto toda queja que se hiciese. No pasaría nada si de esta queja no se pasase a hablar de política y, a algunos, no les escuchásemos decir las majaderías habituales. No ves, le dice Pepe Gotera, peón de derechas, a Otilio, oficial albañil de izquierdas, que “con los del PP todo va bien y que con el PSOE todo va mal, todo sube y es la ruina”. Está claro que todo el mundo sabe de política y tiene derecho a hablar y expresar sus opiniones; solo que unas opiniones son aristocráticas y otras no. No se crean que entiendo la aristocracia en el viejo sentido de las clases ociosas: ni mucho menos. Las aristocracias que me interesan son de veras trabajadoras: son las que tratan de ver el mundo lo más claro posible y son los que buscan que no se las den con queso cada vez que se agachan. Vamos, que puede ser aristocrático un tipo que viva en un tonel, como Diógenes, si le sirve para ver el mundo más claro. Y es que hay algunos que hablan sobre “trabajo”, que se les llena la boca, y se escucha cada tertulia de risión que no te menees. Es curioso como los hay cínicos, cuya etimología deriva de Kynicos, - que significa, fijénse, “aperrados” -, que saben de la vida más que esos que se jactan de trabajadores. No hay cosa de la que yo haya más reflexionado que sobre “el trabajo” y los “trabajadores”, de veras; y para mejor comprender sobre ello he escuchado y leído de todo. Desde la conversación más mínima y simple hasta a Theodore Caplow y su sociología del trabajo, de veras. Una de esas conversaciones falaces y mínimas la he escuchado esta mañana. Escuchen el argumento, que es verídico: “Una manera de reducir el desempleo es que todos aquellos que están trabajando y no quieren trabajar –léase perros- se apeen de sus trabajos, para los que estamos en paro y sí queremos trabajar – léase trabajadores- pasásemos a la ocupación”. Toda la terminología política que algunos tienen es esa; y sobre ella montan sus parruchadas, no comprendiendo que eso de "trabajador" tiene un diferente punto de vista subjetivo: el punto de vista del que trabaja para otro y el punto de vista del que los que trabajan para él. Siendo lo mas bonito el que trabaja para sí. Y es que se confunde habitualmente el culo con las témporas, como no podía ser de otra manera; y los hay que toda su reflexión política, repito, se refiere a esto de ser “trabajador” o “perro”. para mí, la diferencia esencial es otra. Esta: entre ser “ceporro” o “Aristócrata”. Así, la concepción política que pueden tener unos u otros cambia de cabo a rabo. Algunos han entendido que ser “trabajador”, en el sentido de la ética del trabajo –la cual tiene menos años comparada con la historia de la humanidad de la que se piensa-, de ser activo, es la que mejor casa con los valores de derecha. El argumento es peregrino y simple, propio de los sentados en el fondo de la caverna. Los psicólogos han estudiado muy mucho cuales son las variables que influyen en esto de la motivación al trabajo, desde McGregor, con su teoría X e Y, hasta por la simple pirámide de necesidades de Maslow; lo que quiero decir que todo es más complejo: y que las opiniones tienen diferente grado de complejidad. En fin: la ética del trabajo es más compleja de lo que se supone y no voy a pasar a analizarla a ahora. Si que voy a hablar de “los cínicos”: Los cínicos eran unos tipos admirables: no se crean. He cogido de la Wikipedia lo siguiente: tenían, encabezados por Diógenes, una idea radical de libertad, de desvergüenza y de continuos ataques a las tradiciones y los modos de vida sociales. Me imagino que porque en su mayoría veían que los modos de vida sociales y tradiciones son, de una manera más acertada de lo que se piensa, de la siguiente forma: hipócritas. Muchos ven a estos cínicos como subversivos de izquierda y que, por tanto, vagos y perros. Aunque no se si se han mirado al espejo y se han visto los espumarajos que ellos tienen en la cara. La cosa se les pone difícil cuando los subversivos de izquierda somos trabajadores, cínicos, estoicos, aristócratas, y encima, sabemos hacer lo que ellos no saben: sabemos vivir. Y además cuando opinamos, no decimos majaderías ni simplicidades, que es lo que mas les fastidia. Tenían los pitagóricos una regla en su escuela, la cual yo he recogido de un libro de un autor latino bello, llamado Aulo Gelio, una regla singular: en aquella escuela estaba prohibido hablar, ni siquiera para hacer preguntas, a todos los alumnos que no llevaran al menos tres o cinco años escuchando a sus maestros. Una vez de aprendido a escuchar, y de haber aprendido simplemente, se podía empezar a opinar y a lanzar opiniones. Sabia regla la de los pitagóricos. ¡Cuántos rebuznos nos ahorraríamos de escuchar!

miércoles, 1 de octubre de 2008

Recetas para la crisis: cocretas.


A mi cocinar las cocretas se me da de pena. En cambio, preparo unas patatas con arroz estilo a mi abuela, de esas con pimentón, que me salen de rechupete. Es que la verdad: soy así de cocinillas. Es cierto que mi forma de cocinar es de sota, caballo y rey; pero les voy a desvelar un secreto: cocino todos los días para mi mujer, y no se me caen los anillos por ello; en especial me inventé un “provolone” con queso fundido y tomate que es mi especialidad. Poco me importa quien cocine las cocretas, en todo caso, y si estas están buenas me importa un comino que las cocine la Puri o rita la cantaora. El caso es que las cocretas del anuncio censurado por la Ministra de Igualdad están dando que hablar sabrosamente. No he visto el spot de las Letras del Tesoro , y no puedo opinar sobre si este era zafio o machista. Sin embargo, a bote pronto, creo que se sacan las cosas de quicio. Hay, sin embargo, una cosa para la que sirven las crisis y para las que sirven las cocretas: para aguzar el ingenio en la cocina. Si en la nevera vacía solo quedan dos tomates, un trozo de queso y una cebolla se pone todo junto se calienta en el horno y nos queda una receta que ni Arzak. Y como se dice: contigo pan y cebolla. Es cierto que la sociedad posee valores que determinan roles femeninos y masculinos que conllevan determinados estereotipos; por eso creo yo que las mejor manera de contrarrestar tales desafueros es tratar las cosas con naturalidad. Y es que precisamente eso es lo que nos ocurre. Que la Puri del anuncio cocinase las cocretas de mareo a mi no me causaría rechazo; siendo el caso, como parece, que ésta ha destronado a la madre del marido como cocinera excelente. Otro estereotipo más de los que nos partimos de risa los que no somos cenutri@. Muchas veces le digo a mi mujer que el pollo a la cerveza de mi suegra está de mareo, pero que para hacer la paella y las migas: mi madre. El caso es que la política tiene algunas simplicidades absurdas. Y este de las cocretas es una de ellas. Todo saltó a la palestra cuando una diputada del PP le pareció machista el anuncio y, rápidamente, la ministra de Igualdad lo censuró. El caso es que ahora los tertulianos de la Derecha exigen al gobierno que actúen igual de rápido para solventar la crisis económica: ¡leñe! Pues no son precisamente las cocretas la comida que se preparan con las sobras, para que nada se tire, y se ahorre: Que mejor receta que esa: ¿no es un producto de ahorro? Como las Letras del Tesoro. Lo mismo.


http://www.abc.es/20081001/opinion-firmas/emancipacion-puri-20081001.html



Por seguir dando la lata: opiniones de hoy.




Parece que está hoy el ambiente caldeado en las tertulias políticas. La materia de la crisis económica, el crash de las bolsas, las intervenciones estatales inyectando, que si sí que si no, dinero para salvar los muebles del sistema financiero son, hoy día, esa comidilla de tertulia de la actualidad de la que hablo. Otro de los objetos de la tertulia de hoy es el de los Presupuestos del Estado y el reparto del pastel entre las distintas regiones. Los del PP se han puesto hechos unos basiliscos, habida cuenta que las comunidades por ellos gobernadas reciben menos: y han actuado a la carga en sus periódicos al toque de las trompetas. Como suelo hacer, he hecho repaso esta mañana de todas las publicaciones diarias en papel, buscando datos que corroborasen mi punto de vista sobre el artículo de ayer por mí publicado sobre las bisagras regionales. Y heme aquí que no los he encontrado en ningún sitio, aunque pude ser que yo no he buscado como debiera el dato que me interesaba. O puede ser, también, que el dato que a mí me interesa no interesa a alguien que se sepa. No lo sé. El caso es que no he visto publicado la transferencia per cápita desde los presupuestos a las autonomías en una lista que fuera lo suficientemente clara. Lo que está claro, sin embargo, o a mí me lo parece, es que en estos aspectos hay un gurigay muy cojonudo y es un cobre que se está batiendo y los ciudadanos andamos náufragos. Preciso de un dato importante para expresar opinión justificada: una tabla con las inversiones per cápita y su evolución en los últimos 20 años. En fín: hoy voy a reflexionar de modo rápido, por falta de tiempo sobre algunas noticias aparecidas y voy a dejar un pequeño comentario. Una de ellas han sido los comentarios de Solbes sobre la salud del sistema financiero español; en efecto, éste es saludable, pues no en vano algunos millones de españoles seguimos pagando cada mes la hipoteca voraz. Me imagino que la salud del sistema financiero dependerá de la duración de la crisis y de si esta dura más que las prestaciones de desempleo. Las cuales, al menos, -aviso a los neoliberales de la derecha que echan sapos y culebras ante las mismas- siguen teniendo su función de amortiguar las crisis. Otra noticia ha sido la del caso Coslada y las implicaciones de la familia de Gines. Aquí atrás escribí sobre este caso, por conocer yo aquella ciudad. Se suele olvidar la gente que detrás de nuestras sociedades capitalistas, siempre se suelen ocultar “la mano negra”, como en aquella película celebrada, mi preferida, de Coppola que trataba sobre las mafias. Es un caso notorio quienes andan detrás de todo y quienes son los verdaderos amos de la ciudad, según comentan todos los ciudadanos cosladeños –que yo saco el oreo sin mostrar si esto es verdad o no -: las luces asoman en “la cañada” las empresas de estos tipos. Unos empresarios tardo-franquistas llamados en el pueblo “los barrales”. Pero sobre todo destaco la presentación del último libro de Rafael Sánchez Ferlosio y lo que decía sobre Fernando Savater, con razón: "era muy trabajador e inteligente, pero ahora está demasiado entregado a la actualidad". Creo que debíamos hacer caso a Ferlosio y a reflexionar más sobre lo que no es actualidad, porque, en efecto, esta se aleja de lo que buscamos: la verdad.

martes, 30 de septiembre de 2008

Algunos otros hilos y tejemanejes en esto del Poder que no cuadran


Se hacen necesarias algunas precisiones. Aquí atrás hablamos del Poder y en sentido metafórico del marco donde encaja. Buscamos las bisagras, y algunas hemos encontrado, bien engrasadas, ocultas bajo los balances, cuentas de explotación, renta variable, fondos de inversión y colegios privados de paga para señoritos bien. Ahora bien: hagámonos la siguiente pregunta: ¿Quién manda en España? No nos parece que ni sean los escaparates, ni que sea, al tanto, la opinión publica. Nada de eso. Tampoco nos parece que sea el dinero, por más que lo miremos con retícula fina o con retícula gruesa, y por más que se enarbolen las banderas en Roma, en Madrid, o en Pekín de las Monas. Por más vueltas que demos, en Política, con mayúscula, con minúscula, en minuendo y en sustraendo, mandan las bisagras: quienes sujetan el marco y quienes mueven las puertas. Ya lo hemos dicho. Ahora examinémoslo. La bisagra es la mosca cojonera de la política: es el grupo independiente minoritario que decide quien gobierna, allí o aquí. Y ejemplos los hay a patadas y bien cercanos. Vamos a verlo más de cerca, sin acercarnos tanto que nos queme, como en Plasencia o en Cabezuela, que son sendos ejemplos. En España, por ejemplo, mandan cinco bisagras, todas con lengua propia: Cataluña, Galicia, País Vasco, Levante (Valencia-Baleares). Andan las izquierdas y las derechas dándose collejas: Los de las derechas siempre dispuestos a dar por donde saben, y los de las izquierdas no dejándose coger, como es su deber. Sin embargo, entre collejazo y collejazo, resulta que en realidad donde mejores infraestructuras hay, donde se comen la madre del cordero de los presupuestos (¡Y algunos rezongando por el PER! ¡Serán simples!), y donde se rechupetean los dedos son en estas regiones enumeradas. No es extraño que a algunos les parezca el presidente del Gobierno del turno español (de izquierda o de derechas) el rey Lear shakesperiano y las regiones sus hijos opíparos. La Constitución se hizo así, pues no en vano había dos catalanes poniendo la semillita. ¿Y que produjo? un bebé curioso en aquel parto: un sistema electoral donde los partidos regionales, con un pequeño número de votos en proporción, llevan un buen número de representantes al Congreso. Algo no me cuadra a primera vista. Algo no me huele bien. Algo se me escapa. O no tanto. Veámoslo: El monstruito del Poder tiene dos cuerpos: uno de ellos está formado por las bisagras que he dicho: Cataluña, Galicia, País Vasco, Levante. El otro, somos el resto, los demás españoles. No se si se han fijado ustedes en el despropósito siguiente. Yo sí. Miren. Cada vez que sale un diputado en el Congreso del PP o del PSOE a debatir los presupuestos siempre tratan temas generales. Cada vez, en cambio, que sale al estrado el político bisagra, habla de la asignación para su comunidad autónoma, país, nación, territorio o como quiera llamarlo el colega. Así, el nacionalista gallego, el nacionalista vasco, el nacionalista catalán y el nacionalista valenciano-balear miran para su tierra, como San Jorge. No me estraña, puesto que son bisagras, como he dicho. Extrictamente necesarios para gobernar. Aquí y en sus regiones. Y lo hacen. Para ese particularismo no voy, por ahora, a ofrecer juicios de valor, hasta que no reflexione más sobre ello, pues aún entiendo poco de las cosas y soy un buscador de verdades. Sin embargo sirva este artículo para reflexionar sobre ello, y tocar los hilos que se mueven por el Poder y como está repartido y como esta montado el chiringuito, que en algunos lugares llaman “instalache”.

domingo, 28 de septiembre de 2008

El Opus dei y los tejemanejes del poder



Artículo dedicado a un amigo mío, donde llegamos a estas conclusiones después de un fructífera conversación



Yo creo que muy pocas personas son conscientes realmente de los mecanismos que se esconden detrás del Poder. De cuales son las bisagras que sujetan la puerta en el marco. Por regla habitual son muchos los que lo ignoran: ven la puerta, ven el marco, pero no se preguntan por las bisagras. Esa ignorancia es fatal para las democracias. Hay quienes no se lo preguntan y viven tan felices: no necesitan de ese conocimiento, porque sin más son buenas personas, socialmente productivas. En cambio, en otras, el proceso de animalización que sufren ante esa falta de consciencia es sorprendente. No se si ustedes se han preguntado alguna vez cuales son esas bisagras: esos tejemanejes, lo que se nos cuenta y lo que no en los media. ¿Qué son los mecanismos del Poder? ¿Cómo y Cuáles son las redes sociales que extienden la malla del Poder? Qué hay detrás de las plutocracias que aborrezco. Esas que nos señala el premio Nobel Saramago con su habitual lúcidez, quien no puede evitar que la caverna nos atenaze, pese a sus sordos avisos que claman al viento. Escribiría este artículo, entero, con signos de interrogación. No lo voy a hacer. Pero: No les parece curioso que uno de los Best Sellers más importante de los últimos años, el Código Da Vinci, hable sobre el Opus Dei y su tremenda fuerza mundial. No les parece curioso que el Opus Dei, precisamente, haya sido creada y formada en España; una organización que mueve a miles de personas a rezar a Lourdes, una organización que consigue la santificación de su fundador y que, táxativamente, decide quien va a ser el Jefe de la Iglesia, una organización que moviliza a miles de personas en manifestaciones. Es cierto que son muchos: pero relativamente pocos comparado con todos los españoles. Estos son, señoras y señores, el grupo de presión más importante del país: donde se encuetran los mecanismos del Poder. A el pertenecen Cardenales, Obispos, Generales, Coroneles, familias adineradas, constructores, jueces y otros plutocratas ultra-conservadores. Ahora bien ¿Qué es el Opus? ¿Cómo se forma en España?. Hemos de recordar que este país fue la vanguardia de la contrareforma europea. La vida conventual, el barroco, coparon nuestras calles con sus espadones: Trento se constituyó aquí. San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuítas, la orden ultracatólica de las elites, estuvo en Alcalá de Henares: un santo entre las ollas. Y creó la más importante red educativa que pugnó contra las Universidades. El ideal del caballero cristiano: su objetivo formativo. El Opus traslada ese ideal a la vida civil y su ideal ultra-católico entra en la sociedad a través de su particula fundamental: la familia. Lo que aquí atrás detestó Erasmo, aborreciendo a los conventos, y que, con razón, poco después se podía justificar del todo su hispania non placet, llega a las familias, a su idea religiosa de vida familiar: ese es el Opus. De ahí se empiezan a tejer los mecanismos del poder, las redes. El Opus, la obra, crea escuelas, colegios, Universidades. Se tejen sus relaciones. Amigos de amigos: la educación de los hijos queda asegurada, con tal de que se cumplan sus requisitos axiológicos, entre ellos el de mantener marido y mujer solo relaciones sexuales para tener hijos, una prole, un tipo de proletariado, no crean; se monta la cadena de favores, los hijos del Opus, unos, van a seminario – es de donde se nutren-, el resto de hijos masculinos tienen puestos de trabajo asegurado: en puestos de Poder y negocios. Son las redes sociales, basadas en un intercambio de favores, como digo. ¿Cómo se financia el Opus? Cada miembro debe aportar un 10 % de sus ingresos a la Obra; a cambio recibe, seguridad, educación, trabajo y, lo que es más importante, un status dentro de las redes del Poder. ¿Dónde se encuentra el Opus? En todos los sitios. ¿No les parece curioso que José Bono nunca haya tenido el carné de PSOE y haya sido independiente? ¿Por qué no se termina de ir de la política nunca? ¿Por qué consigue volver a ser presidente del Congreso? ¿No será que es del Opus? ¿No será que los hay también en el PSOE? ¿Por qué nos dieron tanto bombo y platillo a la elección de nuevo Papa en una información que pareció deshorbitada? ¿Por qué el nuevo presidente del Consejo del Poder Judicial no ha escrito nunca un libro sobre Derecho y su más interesante “mérito” es que es cristiano? ¿ Por qué en el cónclave fracasó la tendencia de la Teología de la Liberación, cuyos cardenales latinoamericanos eran su máxima espresión? ¿Por qué se beatifican cientos de españoles “mártires” muertos durante la guerra civil española? ¿Quién decide las listas al Congreso de los Diputados? ¿ Si Tejero era un teniente de la Guardia Civil, un simple madado, si el ejercito sacacó los tanques a la calle, quien ordenó el Golpe de Estado fallido del 23-F, porqué no se conocen quienes fueron los generales que lo organizaron? ¿No sería alguien dentro de las esferas del Poder político? ¿No se dan cuenta lo que significa una Ministra que dirija al ejercito? ¿Por qué fue Bono precisamente también ministro del ramo? ¿Dónde se encuentra tradicionalmente más poder concentrado en este país donde cada cambio político ha sido debido a un pronunciamiento mililar? ¡Abran los ojos! ¡Busquen la bisagra que mueve las puertas dentro del marco del Poder!

viernes, 26 de septiembre de 2008

Lectores adversativos



Nada me gustaría más que la gente leyera como Dios manda. No crean que eso sea fácil. A lo sumo es al contrario: difícil. Desde muy niños se hace hincapié en esto de la lectura, como iniciación a la lectura para niños, aunque me parece que se dice, en numerosas ocasiones, con la boca pequeña. Como nos han enseñado los antropólogos culturales, para mí los mejores analistas de la realidad que existen, en las sociedades estatales donde no se deja "el control del pensamiento" a policías y fuerzas paramilitares se hace este control de otros modos: llamémosle democráticos. Y no solo con los narcóticos del entretenimiento electrónico, tipo plays y nintendos, como algunos puedan suponer. Sino en los modernos sistemas de educación obligatoria. La LODE que nos querían colocar los gobiernos del PP era un ejemplo. Sin con esta ley no se pude evitar imagínense con aquella: hasta una lección de ortografía o de música se convierte en un adiestramiento básico de apoyo al sistema competitivo de la libre empresa. A los niños se les enseña a tener miedo al fracaso: también se les enseña a ser competitivos. La cultura del esfuerzo, en algunas manos, sabemos en lo que culmina: en la cultura del egoísmo, la hipocresía, el creerse culo del mundo determinados grupos sociales y en el etnocentrismo. Esa, señoras y señores, era la LODE. Eso no quiere decir que la ley actual tenga tachas, porque esto va a ser la rueda, la tortilla, los huevos y la sartén. Por los siglos de los siglos. Amén. Es importante que los niños, desde bien chicos, empiecen a ver a los demás la principal causa de fracaso y tengan miedo unos de otros. Como señala Henry, un antropólogo: “la escuela es, en efecto, un adiestramiento para la vida posterior, no porque enseñe mejor o peor la lectura, escritura o aritmética, sino porque inculca la pesadilla cultural esencial: miedo al fracaso, envidia del éxito…”. Por eso razono lo que digo que la incitación a la lectura se hace con la boca chica y que la gente ya no solo es que no lea, es que no lee como Dios manda. Los niños son voluntariosos, pero cuando llegan a la edad de la adolescencia acabó la lectura. No todo en la escuela negativo: algunos se salvan de la quema. Les voy a explicar como me ocurrió a mí. Yo cursaba por entonces 2º de BUP y me gané el sobresaliente de la manera mas tonta que uno pueda imaginarse. Hoy creo que fue el mas útil en la más útil asignatura escolar que yo haya cursado nunca. Fue en la clase de Ética. El día antes había comenzado a caer las bombas sobre Bagdad en la primera guerra del Golfo y durante aquellas horas de la clase se radiaban los aviones “aliados” que iban cayendo a las arenas del desierto. Por aquellas épocas se recibía en mi casa todos los días el ABC con algunos días de retraso, que venía directo desde el ministerio de la presidencia, por un bedel conocido nuestro que trabajaba allí; por tanto, yo ya estaba algo al tanto. El profesor de ética, un tal Enrique –ya con el pelo corto – dividió a la clase en dos grupos para que efectuásemos un debate sobre la guerra del Golfo: Unos defenderían a la posición “Demócrata” y otros a la postura “Republicana”. Por aquel entonces ni yo, ni ninguno de mis compañeros, sabía ni quienes esos bandos eran ni que tramaban. A mi me tocó en el bando demócrata y estuve callado casi todo el debate, que derivó sobre si la guerra sí o la guerra no, en términos de guardería. Yo iba reflexionando sobre lo que allí se decía y contrataba con mis valores personales. Cosa curiosa porque soy hijo de obreros y nieto de campesinos. Y pedí la palabra y pronuncié un discurso que fue, más o menos así, sin darme cuenta que yo tenía que defender las posturas demócratas. “Vamos a ver, dije, nosotros somos lo EUA, tenemos aviones, tenemos tanques, somos el país más rico del mundo y necesitamos el petróleo de aquella zona. Porqué vamos a permitir que Sadam Hussein invada Kuwait. Debemos entrar en guerra y controlar el petróleo de la zona”. Y así quedó. El profesor me dijo que le había gustado mucho mi intervención pues había espetado los argumentos republicanos como ni siquiera los que debían defender esa postura habían hecho. Desde aquella fecha hasta el final de curso me toqué la barriga y me pusieron un sobresaliente. Hizo bien. Creo que nunca me he merecido tanto una nota como entonces y, por ello, digo, desde entonces empecé a reflexionar sobre todo lo que leía, oía y pensaba. Empecé a nadar contracorriente. Y las asignaturas solo trámites o escalones para buscar lo que en verdad me preocupaba: pensar por mi mismo. Nunca tuve una signatura como la Ética en el bachillerato. Aquél día aprendí también a leer: desde entonces me convertí en un lector adversativo, como dice Rafael Puig: lectores como Dios manda. Lectores que leen con la intención de encontrar algo contra lo que escribir. Lectores que leen para pensar más y, a menudo, contra lo que leen.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Los Teocons


Existe un nuevo terminajo que está haciendo furor: Teocons. Hasta hace poco se llamaba liberalismo, y sobre el no tenemos nada que objetar, salvo algunas cuestiones. Después el liberalismo, como es habitual en él, llegó a algunas contradicciones que estallaron en el crack del 1929. La teoría Keynesiana de que el Estado viniese a salvar el capitalismo y al liberalismo creo otras corrientes; algunas de las cuales ya habían sido expuestas con antelación: como el “liberalismo social” o el “socialismo liberal”. Tras la 2ª guerra mundial la aplicación de políticas intervencionistas del Estado, con política fiscal, trajo consigo un incremento sin parangón de las economías occidentales, en base “el consumismo”, “el estado de bienestar” y “la socialdemocracia”. Aunque los grandes problemas sociopolítios, tales como el hambre y las carestías del eufónico “tercer mundo”, no fueron resueltos. A lo más: agravados. Políticas sociales y económicas keynesianas puestas en entredicho a partir de la crisis del petróleo, la guerra del Vietman y la guerra fría entre los bloques socioeconómicos. De ahí surgió una nueva tesis: la del neo-liberalismo, auspiciada, sobre todo, por las políticas anglosajonas y por políticos tales como Ronald Reagan, en los EUA, y Margaret Theacher, en Reino Unido. En las universidades anglosajonas aparecen haciendo furor los neoliberales, como doctrina económica intelectual de base y que, por algún tiempo, arrincona a las corrientes filosóficas continentales. La “escuela de chicago”, con Milton Friedman a la cabeza, en los EUA, y “la escuela austriaca”, cuyo epígono es Hayek, crean escuela. Con independencia de sus ideólogos el mundo, a partir de la década de los 90 comenzó una era de globalización sobre la que no introduzco juicios de valor. Pero el mundo sigue su curso, sin saber si el materialismo hegeliano (Filosofía de la Historia) constituye un buen camino para la interpretación de la Historia y de los movimientos sociales. El caso que ahora ha surgido un nuevo terminajo: los Teocons. Son una especie de ultras que mezclan los cojones con el trigo. ¿O no tanto? Ya fue Weber quien señaló que la “ética protestante” o Calvinista como inductora del capitalismo moderno, con ajustado y razonado análisis. Para el mundo anglosajón tiene sentido: para la nuestra España no. Dice Edurne Uriarte, en el ABC, y con acertada razón que es una “idiotez de cosecha española”. Habla, también, del “liberalismo social” como unas ideas cercanas a estos neo-conservadores – como si a los conservadores, en el fondo, cupiera ponerles sufijos o prefijos, como yo creo que no es posible, puesto que los conservadores son siempre conservadores y no “nuevos conservadores”. Comparto en lo de la idiotez, pero no en su interpretación que consiste en lo siguiente: “El movimiento neoconservador tiene unas raíces completamente diferentes al conservadurismo clásico. Raíces de izquierdas, lo que explica en buena medida que su posición en asuntos económicos esté más cercana a la socialdemocracia que al neoliberalismo. El neoconservadurismo apoya el Estado del bienestar, en coincidencia, por otra parte, con la democracia cristiana europea o con el liberalismo social”. No se si es que está señora se chutó ayer o qué. El caso es que avizorando la realidad y los valores inyectados sin pudor por radio intereconomía el término de "teocons" - ultraliberalismo calvinista exacerbado con religión ultracatólica Tridentina del Opus y similares- conpuede servir, ¿Por qué no?, para denominar a estas emisoras y sus oyentes y televidentes acérrimos. Pues, si no, como entender el liberalismo a ultranza que defienden y, a la vez, el escolasticismo teológico neocatumenal en lo religioso. Como bien informaba ayer en “la tercera” el ABC la realidad norteamericana es incomparable a la realidad europea o continental. Y, añadía, una frase de Julián Marías sobre la filosofía norteamericana. Es incomparable por muchos motivos: uno de ellos es que la filosofía en Estados Unidos está impregnada del practicismo, que es una derivación del empirismo británico y el positivismo francés; unido a una postura calvinista o protestante. España, sin embargo, hunde sus raíces en otras doctrinas filosóficas: en especial el racionalismo cartersiano y el idealismo Alemán: sobre cuya síntesis elaboró Ortega la más eminente de las filosofías hispanas: “el vitalismo”. Lo que no es de recibo lo del “liberalismo social” o “el socialismo liberal” que ya expuso Ortega en la conferencia por el dictada en la casa del partido socialista el 2 de diciembre de 1908 que trató de “la ciencia y la religión como problema político” donde Ortega se descubría como “socialista”, pero rechazaba la interpretación marxista de la historia, y, por tanto, como no marxista: sino como “liberal”. Hacerse adalides, ahora, de un “liberalismo social” cuando se han visto las orejas al lobo, a través de la intervención del Estado en la última crisis no es de recibo. Como no es de recibo la contestación que dio un diputado popular en los escaños del congreso dirigiéndose a Solbes con chascarrillo vulgar de derechas en tertulias rurales:!!haga usted algo!!”. Ante lo cual contestó el vicepresidente muy sabiamente, más o menos, espetándole que porque se exprese de tal modo no llevan ninguna razón. Y es verdad.

martes, 23 de septiembre de 2008

¿Qué hizo desaparecer a los Neardantales?


Hoy se ha publicado una interesante noticia y que, seguramente, pasará desapercibida por el común, en su interés por la realidad política más cercana. Se refiere al enigma del porqué la única espec ie de Homo que ha sobrevivido es la del Homo Sapiens; como sabemos, fue la bipedación, que permitió dejar libres las manos, y la digitalización prensil del pulgar, que permitió manipular los objetos, como alguno de los elementos que permitieron el salto evolutivo. De esta manera los homínidos podían correr y, a la vez, parar y darse la vuelta con una piedra en la mano para amedrentar a las fieras; de tal modo, el Homo se constituyó en el verdadero rey de la naturaleza, al poder usar la mano como herramienta y los objetos como arrojadizos. Sin embargo, una de las circunstancias más interesantes es la siguiente: había sobre la faz de la tierra diversas especies de Homo. Todos Homos erectus: El Homo habilis, el Australopitecus y el Neandartal. Éstas especies tenían una buena capacidad craneal, andaban erguidos, usaban las manos como herramientas y ofrecían las posibilidad de aquello que los antropólogos llaman “endoculturización”: esto es, la característica esencial humana de transmitir la cultura (estilos de vida y formas de pensar y hacer) a las nuevas generaciones. La gran habilidad del género Homo es la gran posibilidad de aprendizaje para adaptarse al medio, generar técnica para modificar el mundo, y trasmitirla a las nuevas miembros del grupo sin necesidad de variar el genotipo para modificar la conducta (lo cual requeriría varias generaciones para la adaptación al medio. Ahora bien, el gran misterio fue como fue el Homo Sapiens la única especie que sobrevivió, frente a los australopitecus y Neardantal, las tres especies de andar bípedo y erecto. De todas estas especies de Homo, como digo, la única que sobrevivió fue la del Sapiens. Se dijo que la desaparición de los Naerdental se debió a que no tenían en su dieta pescado, cosa que no es cierta, según han puesto de manifiesto investigaciones recientes y excavaciones en unas cuevas de Gibraltar. Según algunos investigadores el Homo sapiens arrinconó al Naerdental hasta su extinción. Cobra aquí la plausibilidad de el Homo sapiens tuvo como interés de ser el único bípedo, erecto y habilis que campease por la faz de la tierra. Una especie de enfrentamiento fraticida similar, en algún aspecto, al relatado en la biblia entre Caín y Abel. Y una muestra más del ingrediente genético de la especie Homo superviviente: La ley del más fuerte: el de la hipocresía, la envidia y el egoísmo como ingrediente genético. El debate es interesante y la investigación científica sigue su curso. Fue la reflexión ética, quizá, las que nos convirtió, a algunos, en humanos de otra estirpe. Otros siguen siendo Homo sapiens a secas.

lunes, 22 de septiembre de 2008

hipocresía, envida y egoísmo como valores educativos


Hace ya tiempo que comenté mi postura al tanto de la “educación para la ciudadanía” y que ahora repito: 1) toda educación que se precie es “educación para la ciudadanía”: todo lo que no sea de esa manera, en sentido contrario, “adoctrinamiento”. 2) El principio ético principal y el fundamento del magisterio es la educación para la libertad, en el sentido de hacer a los educandos: los "Hombres" en potencia que los niños aún son en acto, como crisálida, trasformarse en Hombres y Mujeres en todo su sentido: Personas Libres. Todos estos términos son más difíciles de definir de lo que una opinión simplista puede llegar. Al tanto de los términos y conceptos primarios sobre educación se están haciendo interesadas interpretaciones. La reflexiones sobre materia educativa no han quedado definitivamente zanjadas, pero éstas quedaron desde el siglo XIX lo suficientemente delimitadas. Pestalozzi, Montesori, Fröebel, Fritz Märtz, desde la pedagogía, Piaget desde la psicología; posteriormente la psicología evolutiva o, dentro de nuestras fronteras, las reflexiones de Giner de los Ríos y, posteriormente, Ortega, han puesto sobre el tapete los materiales, conceptos y herramientas de trabajo. Sin embargo, a todos estos términos se les está dando una interpretación interesada por motivos varios: el más importante es las relaciones de Fuerza y Poder por parte de grupos determinados así como el mantenimiento del status quo social. El sistema educativo español adolece de múltiples problemas, pero, quizá, el más importante sea éste que digo. La división entre “escuela pública” y “escuela privada” concertada, o no. Bueno, ya saben ustedes que, para mí, en realidad el mal básico de las relaciones humanas todas se encuentran en otro sitio: en la hipocresía, en la envidia, el egoísmo, el homo-centrismo de determinadas personas y grupos y el etnocentrismo. De ahí derivan, más allá, las relaciones más amplias que sobre estos "valores" se sostienen: relación de Fuerzas sociales y Poder. Es así: si esas actitudes se esconden detrás de las relaciones humanas ¿Cómo no van a caer estas dentro del debate sobre la educación? Detrás de los conceptos del "esfuerzo" y no se que otras gaitas que disponía la LODE, se esconden esos elementos enunciados. El debate no es baladí: con la escuela y el debate sobre educación se esconden esas losas. Es así de claro, y quien no lo vea, ciego es, y quien lo ve y lo promueve interesados y todo lo demás (me refiero a los pilares educativos de facto) son. Si para determinados grupos y personas los valores que se esconden son, la hipocresía, la envida, el egoísmo, el homo-centrismo individual y de grupo y, por último, de etno-centrismo – todos ellos adjetivos y actitudes muy humanas, por cierto, pero no justificables- y unos “valores religiosos” - no discutibles en sí- que entroncan con los anteriores, nos coloca en el sistema esquizofrénico de la educación española hoy. Los hechos Vallinclanescos acaecidos en Valencia en aplicación de la asignatura de “Educación para la ciudadanía” en los colegios públicos es una muestra de lo que enumero. Anoche en Intereconomía TV se mantuvo, como no podía ser de otra manera, un desigual debate sobre la asignatura de “educación para la ciudadanía”, desigual debate, me refiero, porque fue un tres, de un lado – moderador, un “profesor de instuto”, no sabemos cual, y otro tipo que, por no saber, no sabía ni enumerar el art. de la CE correspondiente- contra uno, - el presidente de la fundación CIVES. Desigual, digo, porque los argumento de uno habían sido escrupulosamente reflexionados y los de los otros, aunque también, venían tamizados, claramente, por algunos elementos: tales como: la hipocresía, la envidia, el egoísmo, el homocentrismo individual y de grupo y el etno-centrismo, así como unos “valores religiosos” que huelen, no a lo que dicen, sino a la enumeración expuesta. La “postura moral” de uno de los contertulios era, a todas luces, la siguiente: Este señor piensa que la moral y la religión están inexticrablemente unidas. En este sentido llega a afirmar, incluso, que las pautas morales de la civilización occidental tiene su origen en el cristianismo. Lo cual, para él, solo se entiende y cobra sentido cuando un estado acepta una religión por verdadera y rechaza todas las demás. Por eso, en su opinión, un Estado que se niega a imponer las creencias cristianas pierde el derecho a imponer la moral cristiana, y eso es contrario a sus principios: El Estado debe elegir solo una postura moral: la de la religión católica, única moral válida y verdadera. Así, cuando el Estado acepta una religión como verdadera, entonces existe una moralidad pública que coincide básicamente con la Religión del Estado y, por eso, debe imponer por medio de la penalidad legal. Todo esto es lo que está en juego y el último término unas posturas morales sobre determinadas materias, como el aborto y la eutanasia, por ejemplo. En intereconomía TV, medio de comunicación vinculado a los ideólogos episcopales de la derecha, podría dejarse de zarangazas: pues detrás de sus posturas morales se encuentra esa: la identifiación del Estado con la Religión y, por tanto, contra el derecho positivo vigente, cuyo vértice es la CE. La postura del que esto suscribe, huelga decir, y la del presidente de CIVES, sostenemos que: “dificílmente podían existir comunidades sociales sin un núcleo esencial de moralidad compartida, pero que de esto no puede deducirse que la moralidad de una sociedad sea inmutable y no pueda evolucionar o cambiar, ni que todos los ciudadanos de un estado hayan de comportarse según los principios de la mayoría – que ni siquiera son- en todos los casos. Esto, al menos, no parece de recibo en un Estado democrático y pluralista. Mucho más si se piensa que no existen valores morales absolutos, universales e incontrovertibles e inmutables. Si se asumen estas premisas - que son las de el que aquí escribe-, debe rechazarse la utilidad de la penalidad legal -o un sistema educativo- que pretenda petrificar o imponer absolutamente la moralidad dominante dentro de la estructura social en un momento determinado” (Manuel Calvo). El contenido fundamental de la signatura “educación para la ciudadanía” es en mi opinión ese. Contenido ya reflxionado desde la fundación Cives pero por una parte muy intensa de la Doctrina científica de Filosofía del Derecho. Claro ésta: de las universidades públicas. Es lógico que grupos de Poder y de presión estén contra estos argumentos, siendo ellos, como son, contrarios a esta última argumentación: pues tratan de imponer su postura sobre la moralidad a todo Cristo, a diferencia de los que como nosotros, laicistas, abogamos. Ellos, en sus casas, que con su pan se lo coman y eduquen a sus hijos como le venga en gana; pero “la moralidad pública mínima” consiste en este último argumento entrecomillado expuesto por Manuel Calvo.

Inevitablemente: vuelve "la rebelión de las masas"


Inevitablemente: vuelve la rebelión de las masas. Solo hay que mirar, como nos señala Maruja Torres en el País, las dos cabezas de alce, con bandera de barras y estrellas, que se presentan a candidatos “Republicanos” en Norteamérica: Jhon McCain y Sarah Palin. Yo no se si serán cerdos con pintalabios, pero de alcornoques marsupiales tienen un rato largo, se tiznen los labios o no. Están haciendo legión: legión de ignorantes e indocumentados. Hubo tiempos en los que las masas de incultos –no les quedaba otra- dejaban en manos de ilustrados señores la dirección del mundo. De ese modo se gestó la madre de las revoluciones: la gestada por cabezas egregias. Cabezas, entre otras como Montesquieu, Rosseau o Kant que tenían el universo en la cabeza. Hombres cultos de veras. En Cambio hoy nos gobiernan las masas: el tipo gordo de Minnesota, que adora el Roast Beef, la hamburguesa, las armas de fuego y la cerveza en la panza mientras ve un partido de base ball. Es lo que tiene: Se les da el voto a la masa y nos dirigen los ignorantes: o eso que se lo creen ellos. Estos señores candidatos señalados, McCain y Palin, defienden el “creacionismo científico”, aseveración que prohíbe hasta las mismas leyes americanas… y ¡estos tipos quieren gobernar el mundo!. - Los de la Enciclopedia Álvarez también argumentaban tales desafueros y, no pasa nada: muchos de los que nos gobiernan hoy en día lo tuvieron como libro escolar, maticémoslo por si acaso-. Tenemos a las Universidades occidentales secretando Ciencia a raudales; tenemos a los filósofos de la Ciencia, como Popper, tirando de teoría de la falsación, tenemos a Antropólogos, Físicos, Médicos, Biólogos… constituyendo el acerbo de los conocimientos humanos y, van, y nos tienen que gobernar los borricos de Wisconsin y dos alces del pleistoceno. Pues ya saben: todo el mundo a tragarse lo del arca de Noel y que en ella viajaban desde la ameba, pasando por la mosca del chapulín que nos jode las cerezas, hasta la pareja de elefantes. Hombre, ya se que es difícil que gobiernen los sabios, mas que nada porque ya no queda casi ninguno, pero, al menos, con que no nos gobernasen los zopencos valdría. Estos tipos, como digo, mantienen la creencia religiosa de la creación, por todo el mundo conocida. y tratan de argumentarla con criterios científicos. Doctrina que no supera ya, no solo, los criterios de verificación menos exigentes, si no que es repetidamente falsado por todo tipo de elocuencias. Es cierto que la propia ciencia, al llegar a sus causas últimas, no encuentra evidencia de algunos conceptos no empíricos, como el átomo, el gen, y otras cosas, y que a ello se llama “el positivismo lógico”, pero, al menos, cada vez que se plantea su hipótesis como axioma, quedan cumplidos todos los presupuestos de la teoría por tal hipótesis sustentada. La teoría de estos imbéciles metidos a políticos, que siendo niños se creyeron los cuentos que les contaron en sus comunidades de mormones de Utah, u otras parecidas, no puede presentarse como Ciencia. Comunidades religiosas que no trajeron desde luego “la caravana de Paz” al mundo. Su teoría de creacionismo no justifica ni la desaparición de los broto saurios a causa del diluvio universal: ¡Pero si son ellos! ¡Nos quieren gobernar dos abuelos! Al de la cerveza en la barriga viendo la T.V. cuéntele lo del arca, lo de la luz, lo de Adán y Eva y tal pascual, y no le meta en problemas sobre “la filogenia” y “la ontogenia”, conceptos fundamentales para explicar, hoy día, lo que le humano es, y hechos contrastados por las Ciencias Humanas, ya no solo "veraces", que no lo son del todo, sino, al menos no se ha encontrado formas de "falsarlas". Si mantuvieramos la teoría de la creación, tal y como nos propone la América profunda, los mormones de Utah, los patroterilas ques estuvieron en Vietmam y los fariseos de Massachuset es que no existiría ni américa: reflexionen sobre ello y verán que es como les digo. Yo creo, señores, que no somos del todo conscientes de lo que ocurre en el mundo. El problema esencial es el siguiente: no existen verdaderas personas cultas. Ténganlo en cuenta. Ni siquiera los especialistas en diferentes materias tienen en su coco una idea general del Universo y, por ello, no hay ninguna eminencia moral gestora del mundo que nos dirija hacia el bien, como las había en el siglo XVII. Señores: reflexionen sobre ello y se darán cuenta de que lo que digo es cierto. Esta idea que propongo, señores, está más acertada a la realidad que la propia doctrina del “materialismo histórico” y “la lucha de clases” expuesta por el marxismo. En el fondo llegamos a una misma conclusión. De las dos maneras entendemos que las formas de gobierno son las “Plutocracias”, el gobierno de los ricos; solo que los socialistas utópicos y los de la vieja escuela creen que eso evolucionaría. El análisis teórico marxista es muy optimista, necesario en su día para obtener el mundo que tenemos hoy en día – que no lo califico moralmente-, pero equivocado. Hágame caso: el mundo se irá a la mierda, tarde o temprano: soy un “pesimista lúcido”, por más que reivindique la vuelta de Voltaire o Erasmo; tarde o temprano, repito, nos gobernaran los alcornoques, los borricos y “las guarrapas” con pintalabios. Es impepinable. Si se preguntan porque el mundo es como es: compruébenlo con atención, es como les digo.