
En las cálidas noches valxeritenses, junto a las frescas gargantas durante el estío: No nos hemos sumergido en los profundos y oscuros recovecos del alma humana. Plácidas, cálidas: noches valxeritenses. Bitácora.
lunes, 22 de septiembre de 2008
hipocresía, envida y egoísmo como valores educativos

Inevitablemente: vuelve "la rebelión de las masas"

jueves, 18 de septiembre de 2008
Hipócritas con mala baba

Miles de millones de dólares

El cristianismo no es un humanismo II

Pláticas homófobas y sexistas en las homilías

El cristianismo no es un humanismo I

lunes, 15 de septiembre de 2008
Concentración tunnig: coche sin ruedas

http://www.abc.es/20080915/opinion-firmas/escuela-vacia-20080915.html
viernes, 12 de septiembre de 2008
Que cuajo Sr. Presidente
Hablando de populismos
Los salvapatrias y las chicas del alabaré
Los comentarios de Hoy
martes, 9 de septiembre de 2008
Lección 5ª De la Restauración al Drama

1)
Estimados oyentes de este curso que trata de la evolución de las ideas políticas en España. Anuncio que este es la última conferencia que sobre la materia daré. Por tanto: Hoy doy por cerrado este ciclo o lecciones. Estas lecciones van dirigidas a quienes quieran leerlas. A nadie más. A ninguno se le ha obligado a entrar en la clase. Dirán Ud. que hace un joven mozo dando clases a quienes ya lo saben todo y que ¿Quién soy yo para dar lecciones a nadie? Tienen ud. Razón. No las lean. No las oigan. No van dirigidas hacia los que piensen eso. A quien le haya aprovechado de algo: bien sea. A quien no, pues nada. Espero, con todas, que haya sido de su agrado Les dejo en franquía para seguir su camino de por separado y les abro la espita para que sigan indagando por su cuenta. Les recomiendo, con profundo amor –que es el verdadero camino que lleva a las verdades-, que analicen y lean las obras literarias de la posteriormente llamada Generación del 98, para entender como era el hombre español de por entonces: Pío Baroja y Unamuno son muy recomendables. Posteriormente lean sobre las generaciones postreras a éstas: lo que indagaron sobre aquellas primeras, sobre el profundo desasosiego y desmoralización que vivió
2)
Estábamos, por tanto, en
Lección 4ªLa guerra de Melilla, por si no tuvimos suficiente con Cuba.
La guerra de Melilla, por si no tuvimos suficiente con Cuba.
Recapitulemos lo dicho en las lecciones anteriores y enhebremos más tarde. El primer día vimos como eran los caciques, la oligarquía propietaria y terrateniente, quienes mandaban en los pueblos. Ellos, ayudados por el párroco, el médico y el boticario, centraban la tertulia política local. El resto del pueblo: no pintaba nada. Es importante que retengamos esto para más adelante. El estado se invertebrada de esa manera: en el pueblo gobernaba el cacique y en Madrid el partido del cacique. Eran los dos lugares donde se hacía la política: 1) en “el centro” y, hacia fuera, en “las provincias”, como satélites del mismo centro, donde gravitaban las capitales de provincia que ni pinchaban ni cortaban: salvo con la aquiescencia de los referidos oligarcas que las controlaban desde sus pueblos y 2) en las localidades. Esta era señores la Restauración: la democracia liberal. Problemas españoles resueltos: 0. Problemas españoles dejados sin resolver: todos. En el segundo día vimos el batacazo bélico, pero sobre todo moral, al que éstos patriotas ínclitos, de grandes mostachos retorcidos hacia arriba, impecable vestimenta y sobreros de copa, puestos allí por el tendero del pueblo, el de la barriga hidrópica, y el de los cojones grandes, dirigieron al País, todos ellos grandes patriotas: a la pérdida de las últimas posesiones coloniales. Vimos ayer, además, como era la vida agreste de los pueblos españoles y puse como ejemplo la novela de Blasco Ibáñez. Es ejercicio necesario su lectura. Solo señalar algo importante que en ella se refiere al principio: “cuando se moría (se refiere en el pueblo y era trasladado en la barca del correo) un pobre sin barca propia, el ataúd se metía bajo un asiento del correo y la embarcación emprendía la marcha con el mismo pasaje indiferente, que reía y conversaba, golpeando con los pies la fúnebre caja”. Hoy como ayer: “quien no tiene dinero, pone el culo por candelero”. Quien no tenía nada, nada era. La sacrosanta propiedad y el Derecho Romano. Éstos, como es de suponer, eran casi todo el pueblo menos cuatro. Los dichos más arriba. Por ello el pobre tío Tono, con la Borda, trayendo espuertas de tierra empeñado en una empresa de años, tal vez de toda la vida: tener su propio terruño: una ciénaga donde sembrar el arroz. En fin, continuemos, y dejemos las digresiones literarias para otra ocasión.España era, por tanto, como nos señalaba Ortega, la tierra donde el señorito, el hijo del cacique, al ser detenido por escandaloso, toma el número del guardia para que lo dejen cesante al otro día. En fin: Veamos algunos elementos más de la política nacional de aquellos años: La guerra de Melilla: ejemplo de la villanía gubernamental. Entonces, claro está, no era como hoy: muchos lo han vivido. El ejercito era de reemplazo: se cogía gente del pueblo: los mozos. Y sin más, ni más: al tren, la escopeta al hombro, al barco y a pegar tiros "a los moros". Huelga decir quienes eran los elegidos: me imagino que se supondrá: los hijos de los caciques no, por supuesto. Miren lo que señalaban algunos intelectuales clarividentes en 1909, y verán que es lo mismo que, hace poco, hemos dicho del que se autoproclamaba heredero de Maura y su gobierno. Lean, lean: “Estamos gobernados por una comunidad gobernante de cuya totalidad ignoramos que pensamientos tiene: por un gobierno sin ideas políticas, sin conciencia política. En cuanto a los ministros tomados individualmente, nos costa que algunos de ellos no piensan ni han pensado nunca nada. (…) No rigen, señores, ahora, y nos regirán probablemente cuando el gobierno cambie, gentes respecto a las cuales no podamos aunque queramos ejercitar esa virtud del respeto (…) Platón quería que gobernasen los filósofos; no pidamos tanto, reduzcamos al mínimum nuestro deseo: pidamos que no nos gobiernen los analfabetos. ¡y aún peor ,señores, que los analfabetos intelectuales son los que a la vez practican el analfabetismo moral! (…) Dentro de pocos días caerá probablemente el partido…¿Cómo llamar a ese partido? ¿Puede ser conservador quien destruye la vida de los ciudadanos en Melilla y Barcelona, quien tira al Estrecho los dineros ajenos, quien acaba de quebrar ante Europa la maltraída ampolla del honor nacional? Yo no veo que conserve nada este partido: sólo veo aumentada hoy, gracias a sus desvelos, la fama de la barbarie pública española” (Ortega, Los problemas nacionales y la Juventud). Claro: los hijos del cacique no iban a Melilla. Hilen para próximas lecciones: donde no hay harina todo es mohina. ¿Quién va a la botica? Por cada persona pobre, tres ricas. Como pueden ustedes comprobar, las cosas son sencillas de entender más de lo que parece: no hacen falta arengas enfebrecidas por líderes varios. No hacen falta teorías sociales más o menos abstractas. No hacen falta nombres rimbombantes ni programas políticos concienciadores. Como no se quien dijo (bueno si lo se): No me mees encima y me digas que está lloviendo. Porfetizaba Ortega: Volverán las casacas bordadas de pupilas a encerrar corazones de jaques (referido a los parlamentarios conservadores: Y vaya si volvieron. Maura reencarnado. Buenas tardes.
Lección 3ª Trochas Gumias y calabozas
Lección 3ª
Trochas, gumias y calabozas
El homenaje y afecto al S. Múgica, cuyas clases y magisterio han dejado un profundo poso en mí.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Leccion 2: Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos.
Lección 2
Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos.
Bienvenidos, oyentes míos, a esta segunda lección de este curso comprimido sobre la Historia de las ideas políticas en España. Ayer estuve explicando cual era la figura primordial de la política española del último cuarto del XIX: los caciques. Continúo hoy, si ustedes quieren seguir atentos, por su utilidad para analizar la realidad social que hoy sentimos, esperando que sea de su agrado. Comienzo: Siendo, como era, la restauración canovista un régimen podrido, en su esencia un régimen particularista, localista… tenía un apelativo más adecuado: corrupción política generalizada y organizada. Aquí mandaban cuatro: el cacique, el cura, el médico y el boticario. Todos los demás: al campo. De vez en cuando parecía adecuado, para dar forma de sensación de movimiento, darle a la manivela: El cacique se quedaba a la sombra y, por algún tiempo, dejaba que el partido del médico y el boticario gobernasen en Madrid. Era una manivela que avanzaba poco, la verdad. Los dos partidos que se turnaban en el poder eran una misma cosa: lo mismo me daba carne que pescado, dos caras de la misma moneda, los mismos perros con distintos collares. El segundo apelativo adecuado a la Restauración era otro: inmovilismo y patriotismo de pacotillas. Y voilá: ahí tenemos esa España: la de los caciques haciendo España: una España de patriotas, todo sea dicho. Tenemos el ejemplo de Cuba: nuestros barcos se iban a comer el mundo, los Yankees, como poco, disputarían en canoas las ínsulas… Y los caciques, en sus pueblos, mientras, hacían y deshacían a sus antojos: que les importaba a ellos ni Cuba ni España. En esto quizá con acertada razón. Ahora bien fue uno de los partidos que ellos imponían quien tomo aquella decisión, y no otros, y fueron los periódicos que ellos leían y seguían los que inflamaron el ambiente: Dulce bellum inexperti (la guerra atrae a quienes no la han vivido) y Glycis apeiro polemos (la guerra es dulce para quien no la ha probado). Y fueron los partidos que ellos imponían, y no otros, los responsables del desastre, como acreditados estudios han puesto de manifiesto. La Guerra de Cuba fue el desenlace a una política nefanda llevada a cabo por un régimen donde se escuchaban fervorosas arengas, patrióticas soflamas… por parte de los corruptos oligarcas que gestionaron el sistema. Sirva esto para reflexionar en esta segunda Restauración en que vivimos. Es interesante escuchar lo que decía Ortega en 1909 al tanto de la guerra de Marruecos y los sucesos de Cataluña, gestionados por esos patriotas que bien quieren España; oigámosle, pues no me parece escuchar cosas que me parezcan tan lejanas en el tiempo: “No, no creo que haya sorprendido ha nadie que un gobierno envíe a un pueblo a una guerra cuyo motivo y cuyo fin ignora todo el mundo. Nadie tenía derecho a esperar de nuestros políticos ni un alto sentido de moralidad social, ni una gran complejidad intelectual, ni siquiera ese respeto hacia los gobernados que es la virtud mínima de los hombres de estado. (…) A nadie habrá sorprendido que so pretexto de restaurar la tranquilidad en la fisiología de Barcelona se encarcelen unos cuantos millares de ciudadanos, docenas de ellos sobre los que no pesan ni aun aquellas sospechas o indicios de culpabilidad que permitan incoar un proceso; sean otros deportados y confinados en pueblos donde no han podido hallar ni alojamientos ni medios de vivir, se fomente la expatriación de muchos miles, se cierren mñas de cien escuelas y se hostiguen todos los malos instintos de las clases elevadas; que se suspendan con largísimo tiempo aquellos derechos que dan su dignidad a la vida moderna, que se entreguen las decisiones de la justicia al Juicio de Dios de los tribunales militares; que se amenace a la Prensa y se la trate con gestos y frases de rey de taberna, como si la Prensa fuera solo una industria de una sociedad anónima y no un derecho de los ciudadanos; y, sobre todo, que se aproveche esta violencia jurídica para inyectar en el pueblo español las mentiras oficiales” (Ortega: los problemas nacionales y la Juventud. Ateneo madrileño. 1909”). Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos. Buenas tardes.
Curso: EVOLUCIÓN DE LAS IDEAS SOCIOPOLÍTICAS EN ESPAÑA.

LECCIÓN 1ª
Compuesta por Jake.
EL CACIQUE
Visto que para algunos su libro de cabecera de instrucción política fue la enciclopedia Álvarez, veo necesario iniciar curso formativo para interesados en le evolución política y social de las ideas en la España nuestra. Quien se muestre interesado puede seguir este breve curso. Y quien no: pues que siga su camino y adiós muy buenas. Cada cual ve el mundo de acuerdo a sus lentes teóricas; yo he tratado desesperadamente de limpiar los cristales de mis lentes sistemáticamente...
Hay muchos que piensan que la animadversión contra curas y párrocos es relativamente reciente. Muchos opinan que fueron las masas obreras las que allá en la Revolución de 1936 las que dieron inicio a los oprobios. Nada más alejado a la realidad y equivocado razonamiento. Todo el siglo XIX significó una censura a la teología; no en vano Augusto Comte inició un intento fructífero que cambio el mundo: “la filosofía positiva”. Conviene que tengamos esto en cuenta: el siglo XIX fue el siglo del progreso, el siglo de la democracia liberal y, en fin, el siglo de la ciencia. Una nueva corriente salpicó al mundo: “el positivismo”; la filosofía se agostó. No quiero yo ni decir que aquella fue una edad de oro: ni mucho menos. Pero lo que es cierto que aquellas ideas fueron: niéguelas quienes quieran. Es preciso iniciar y poner sobre el tapete cuales han sido la evolución de las ideas, esas que se expresan por escrito, y que hacen palanca para mover al mundo más de lo que se cree. Necesitamos saber: ¡atrévete a saber! He constatado un tremendo déficit en estas materias por aquellos que quieren hacer política y por aquellos que hablan de política, sabiéndolo todo cuando opinan y que, a la legua, se les nota que no saben de la misa la media. Los hay muchos que no conocieron más que lo que un texto escolar unos cuantos decidieron como verdad y nunca les ha dado por ahondar en los clásicos –que son los vinos del intelecto-, ni emprender horizontes espirituales más alejados de los que vieron siendo niños. Nada me parecería eso importarme si éstos no pretendiesen hacer política y hablar de política: y campear por la arena pública impunemente. Estos, y todos, nacemos en un mundo que parece puesto ex nihilo expresamente para nosotros. Las explicaciones que se nos dan nos parecen suficientes: no es preciso esforzarse por encontrar más verdades que las simples que se nos inocularon en su día por regímenes anormales en lo que los sociólogos han llamado “proceso de socialización”. ¡Tenemos que conocer!: lo necesitamos. Muchos piensan, por ejemplo, que el más tremendo drama moral que sacudió a España fue la guerra Civil. Aquí suscribimos que el drama fue humano, pero el drama moral se labró de antemano. Fue otra fecha más importante la que supuso en centro de la gravitación moral española dolorosa: 1898. La pérdida de Cuba y Filipinas. La Guerra Civil fue corolario del siglo XIX. La Restauración fue el régimen que desencadenó aquellos males. ¡Ay la restauración! ¿En que consistía? Consistía en un régimen manifiestamente localista: particularista. Muchos males están anotados en su debe. Era un régimen, es cierto, donde se mandaba en los pueblos: las localidades eran el centro político; esto hubiera sido del todo fructífero si en ellas hubiera mandado todo el pueblo. Cosa que no era así: en los pueblos mandaban “los Caciques”. No se estremezcan cuando oigan su nombre: era una realidad. Una realidad que, años ha, sigue sosteniendo muchas de las apreciaciones que sobre política se hacen en localidades de política salpicada por la incomprensión. Los caciques eran aquellos propietarios con suficiente poder como para decidir políticamente sobre todo en el pueblo: El gobernador, la justicia, la alcaldía, el orden público, las elecciones. Todo el mundo del pueblo debía ver el mundo con las pupilas del cacique. En comer estaba la ganancia: y la cadena de favores era necesaria; quien no veía el mundo moral tal y como el cacique consideraba estaba condenado al ostracismo: a la miseria. No en vano muchos veían en el oligarca la manera de sobrevivir y se adecuaron a sus imposiciones sin más ni más: era necesario para ellos y una postura pragmática. No eran necesarias elecciones: con el voto del cacique valía. Esto no quiere decir que no hubiera elecciones: haber las había: pero todos votaban lo que el cacique disponía que se votase. Fué curioso el nombre que se le puso a aquello: el "pucherazo". Como no había control sobre lo que en la mesa electoral se hiciese el que allí controlaba era el que mandaba y punto. Pues así estaba hecho el mundo desde que es mundo. En el pueblo había otros representantes egregios ante los cuales el cacique debía mantener buenas relaciones: el médico, el boticario y el párroco (los maestros llegaron después: en la II república. El régimen posterior los unío al triunviriato controlado). Los dos primeros eran los representantes de la ciencia y sus progresos: eran los representantes del positivismo; y por regla general eran “los liberales”. El párroco era el representante espiritual de la vida eterna prometida y del mantenimiento del status quo: del inmovilismo. El resto del pueblo: ni pinchaba ni cortaba. No eran nada políticamente. Este régimen estaba condenando la política nacional: los caciques veían todo lo “nacional” como alejado de sus pretensiones más cercanas: dominar en el pueblo. Imponer su modo de ver el mundo a los demás. A “los liberales” les tenía controlados y a éstos hombres de ciencia poco les preocupaba mientras no rompieran sus microscopios. El párroco no le producía ningún daño a sus intereses de dominio local: era su aliado. Vivía el cacique feliz con el sistema: la política, en su pueblo, era él. Los que le bailaban el agua les iba bien: a los que no: ¡Ay a los que no! Nadie osaba rebelarse a tan egregia porte. La consecuencia de ello fue explícita: no gobernaban los mejores. Aquel sistema era una “Oligarquía” y no una “Aristocracia”. Para los grandes problemas nacionales se retrotaían al imperio, a las armas oxidadas de hollín luengos años depositadas, a Carlos V y Felipe II: y poco más le importaba: fuimos imperio. Y ese fuimos imperio nos trajo el mayor balara palo que como nación nos supuso: la pérdida de las últimas colonias. Vale tener en cuenta estas aseveraciones, muy apretujadas, para conocer lo que las cosas fueron, para comprender lo que las cosas son. Y porqué algunos continúan con esa “vieja política” y porqué algunos piensan como piensan.
sábado, 30 de agosto de 2008
Socialistas en Denver y los patriotismos de la Derecha

http://www.abc.es/20080830/opinion-firmas/socialistas-denver-20080830.html
viernes, 29 de agosto de 2008
Johnny Guitar: Viena y Jhonny

YouTube - Johnny Guitar
La españa subvencionada y las trompetas del apocaplipsis

http://www.abc.es/20080828/opinion-firmas/consumo-mismo-20080828.html