
En las cálidas noches valxeritenses, junto a las frescas gargantas durante el estío: No nos hemos sumergido en los profundos y oscuros recovecos del alma humana. Plácidas, cálidas: noches valxeritenses. Bitácora.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Los Teocons

lunes, 22 de septiembre de 2008
Inevitablemente: vuelve "la rebelión de las masas"

jueves, 18 de septiembre de 2008
El cristianismo no es un humanismo II

Pláticas homófobas y sexistas en las homilías

El cristianismo no es un humanismo I

lunes, 15 de septiembre de 2008
Concentración tunnig: coche sin ruedas

http://www.abc.es/20080915/opinion-firmas/escuela-vacia-20080915.html
viernes, 12 de septiembre de 2008
Que cuajo Sr. Presidente
Los comentarios de Hoy
martes, 9 de septiembre de 2008
Lección 4ªLa guerra de Melilla, por si no tuvimos suficiente con Cuba.
La guerra de Melilla, por si no tuvimos suficiente con Cuba.
Recapitulemos lo dicho en las lecciones anteriores y enhebremos más tarde. El primer día vimos como eran los caciques, la oligarquía propietaria y terrateniente, quienes mandaban en los pueblos. Ellos, ayudados por el párroco, el médico y el boticario, centraban la tertulia política local. El resto del pueblo: no pintaba nada. Es importante que retengamos esto para más adelante. El estado se invertebrada de esa manera: en el pueblo gobernaba el cacique y en Madrid el partido del cacique. Eran los dos lugares donde se hacía la política: 1) en “el centro” y, hacia fuera, en “las provincias”, como satélites del mismo centro, donde gravitaban las capitales de provincia que ni pinchaban ni cortaban: salvo con la aquiescencia de los referidos oligarcas que las controlaban desde sus pueblos y 2) en las localidades. Esta era señores la Restauración: la democracia liberal. Problemas españoles resueltos: 0. Problemas españoles dejados sin resolver: todos. En el segundo día vimos el batacazo bélico, pero sobre todo moral, al que éstos patriotas ínclitos, de grandes mostachos retorcidos hacia arriba, impecable vestimenta y sobreros de copa, puestos allí por el tendero del pueblo, el de la barriga hidrópica, y el de los cojones grandes, dirigieron al País, todos ellos grandes patriotas: a la pérdida de las últimas posesiones coloniales. Vimos ayer, además, como era la vida agreste de los pueblos españoles y puse como ejemplo la novela de Blasco Ibáñez. Es ejercicio necesario su lectura. Solo señalar algo importante que en ella se refiere al principio: “cuando se moría (se refiere en el pueblo y era trasladado en la barca del correo) un pobre sin barca propia, el ataúd se metía bajo un asiento del correo y la embarcación emprendía la marcha con el mismo pasaje indiferente, que reía y conversaba, golpeando con los pies la fúnebre caja”. Hoy como ayer: “quien no tiene dinero, pone el culo por candelero”. Quien no tenía nada, nada era. La sacrosanta propiedad y el Derecho Romano. Éstos, como es de suponer, eran casi todo el pueblo menos cuatro. Los dichos más arriba. Por ello el pobre tío Tono, con la Borda, trayendo espuertas de tierra empeñado en una empresa de años, tal vez de toda la vida: tener su propio terruño: una ciénaga donde sembrar el arroz. En fin, continuemos, y dejemos las digresiones literarias para otra ocasión.España era, por tanto, como nos señalaba Ortega, la tierra donde el señorito, el hijo del cacique, al ser detenido por escandaloso, toma el número del guardia para que lo dejen cesante al otro día. En fin: Veamos algunos elementos más de la política nacional de aquellos años: La guerra de Melilla: ejemplo de la villanía gubernamental. Entonces, claro está, no era como hoy: muchos lo han vivido. El ejercito era de reemplazo: se cogía gente del pueblo: los mozos. Y sin más, ni más: al tren, la escopeta al hombro, al barco y a pegar tiros "a los moros". Huelga decir quienes eran los elegidos: me imagino que se supondrá: los hijos de los caciques no, por supuesto. Miren lo que señalaban algunos intelectuales clarividentes en 1909, y verán que es lo mismo que, hace poco, hemos dicho del que se autoproclamaba heredero de Maura y su gobierno. Lean, lean: “Estamos gobernados por una comunidad gobernante de cuya totalidad ignoramos que pensamientos tiene: por un gobierno sin ideas políticas, sin conciencia política. En cuanto a los ministros tomados individualmente, nos costa que algunos de ellos no piensan ni han pensado nunca nada. (…) No rigen, señores, ahora, y nos regirán probablemente cuando el gobierno cambie, gentes respecto a las cuales no podamos aunque queramos ejercitar esa virtud del respeto (…) Platón quería que gobernasen los filósofos; no pidamos tanto, reduzcamos al mínimum nuestro deseo: pidamos que no nos gobiernen los analfabetos. ¡y aún peor ,señores, que los analfabetos intelectuales son los que a la vez practican el analfabetismo moral! (…) Dentro de pocos días caerá probablemente el partido…¿Cómo llamar a ese partido? ¿Puede ser conservador quien destruye la vida de los ciudadanos en Melilla y Barcelona, quien tira al Estrecho los dineros ajenos, quien acaba de quebrar ante Europa la maltraída ampolla del honor nacional? Yo no veo que conserve nada este partido: sólo veo aumentada hoy, gracias a sus desvelos, la fama de la barbarie pública española” (Ortega, Los problemas nacionales y la Juventud). Claro: los hijos del cacique no iban a Melilla. Hilen para próximas lecciones: donde no hay harina todo es mohina. ¿Quién va a la botica? Por cada persona pobre, tres ricas. Como pueden ustedes comprobar, las cosas son sencillas de entender más de lo que parece: no hacen falta arengas enfebrecidas por líderes varios. No hacen falta teorías sociales más o menos abstractas. No hacen falta nombres rimbombantes ni programas políticos concienciadores. Como no se quien dijo (bueno si lo se): No me mees encima y me digas que está lloviendo. Porfetizaba Ortega: Volverán las casacas bordadas de pupilas a encerrar corazones de jaques (referido a los parlamentarios conservadores: Y vaya si volvieron. Maura reencarnado. Buenas tardes.
Lección 3ª Trochas Gumias y calabozas
Lección 3ª
Trochas, gumias y calabozas
El homenaje y afecto al S. Múgica, cuyas clases y magisterio han dejado un profundo poso en mí.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Leccion 2: Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos.
Lección 2
Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos.
Bienvenidos, oyentes míos, a esta segunda lección de este curso comprimido sobre la Historia de las ideas políticas en España. Ayer estuve explicando cual era la figura primordial de la política española del último cuarto del XIX: los caciques. Continúo hoy, si ustedes quieren seguir atentos, por su utilidad para analizar la realidad social que hoy sentimos, esperando que sea de su agrado. Comienzo: Siendo, como era, la restauración canovista un régimen podrido, en su esencia un régimen particularista, localista… tenía un apelativo más adecuado: corrupción política generalizada y organizada. Aquí mandaban cuatro: el cacique, el cura, el médico y el boticario. Todos los demás: al campo. De vez en cuando parecía adecuado, para dar forma de sensación de movimiento, darle a la manivela: El cacique se quedaba a la sombra y, por algún tiempo, dejaba que el partido del médico y el boticario gobernasen en Madrid. Era una manivela que avanzaba poco, la verdad. Los dos partidos que se turnaban en el poder eran una misma cosa: lo mismo me daba carne que pescado, dos caras de la misma moneda, los mismos perros con distintos collares. El segundo apelativo adecuado a la Restauración era otro: inmovilismo y patriotismo de pacotillas. Y voilá: ahí tenemos esa España: la de los caciques haciendo España: una España de patriotas, todo sea dicho. Tenemos el ejemplo de Cuba: nuestros barcos se iban a comer el mundo, los Yankees, como poco, disputarían en canoas las ínsulas… Y los caciques, en sus pueblos, mientras, hacían y deshacían a sus antojos: que les importaba a ellos ni Cuba ni España. En esto quizá con acertada razón. Ahora bien fue uno de los partidos que ellos imponían quien tomo aquella decisión, y no otros, y fueron los periódicos que ellos leían y seguían los que inflamaron el ambiente: Dulce bellum inexperti (la guerra atrae a quienes no la han vivido) y Glycis apeiro polemos (la guerra es dulce para quien no la ha probado). Y fueron los partidos que ellos imponían, y no otros, los responsables del desastre, como acreditados estudios han puesto de manifiesto. La Guerra de Cuba fue el desenlace a una política nefanda llevada a cabo por un régimen donde se escuchaban fervorosas arengas, patrióticas soflamas… por parte de los corruptos oligarcas que gestionaron el sistema. Sirva esto para reflexionar en esta segunda Restauración en que vivimos. Es interesante escuchar lo que decía Ortega en 1909 al tanto de la guerra de Marruecos y los sucesos de Cataluña, gestionados por esos patriotas que bien quieren España; oigámosle, pues no me parece escuchar cosas que me parezcan tan lejanas en el tiempo: “No, no creo que haya sorprendido ha nadie que un gobierno envíe a un pueblo a una guerra cuyo motivo y cuyo fin ignora todo el mundo. Nadie tenía derecho a esperar de nuestros políticos ni un alto sentido de moralidad social, ni una gran complejidad intelectual, ni siquiera ese respeto hacia los gobernados que es la virtud mínima de los hombres de estado. (…) A nadie habrá sorprendido que so pretexto de restaurar la tranquilidad en la fisiología de Barcelona se encarcelen unos cuantos millares de ciudadanos, docenas de ellos sobre los que no pesan ni aun aquellas sospechas o indicios de culpabilidad que permitan incoar un proceso; sean otros deportados y confinados en pueblos donde no han podido hallar ni alojamientos ni medios de vivir, se fomente la expatriación de muchos miles, se cierren mñas de cien escuelas y se hostiguen todos los malos instintos de las clases elevadas; que se suspendan con largísimo tiempo aquellos derechos que dan su dignidad a la vida moderna, que se entreguen las decisiones de la justicia al Juicio de Dios de los tribunales militares; que se amenace a la Prensa y se la trate con gestos y frases de rey de taberna, como si la Prensa fuera solo una industria de una sociedad anónima y no un derecho de los ciudadanos; y, sobre todo, que se aproveche esta violencia jurídica para inyectar en el pueblo español las mentiras oficiales” (Ortega: los problemas nacionales y la Juventud. Ateneo madrileño. 1909”). Una España de patriotas. Dios nos libre de ellos. Buenas tardes.
sábado, 30 de agosto de 2008
Socialistas en Denver y los patriotismos de la Derecha

http://www.abc.es/20080830/opinion-firmas/socialistas-denver-20080830.html
domingo, 24 de agosto de 2008
Fariseos
Beatos Ignorantes

«Entendemos hoy en día por fanatismo una locura religiosa, oscura y cruel. Es una enfermedad que se adquiere como la viruela.» (Voltaire Diccionario filosófico, 1764, artículo sobre el «Fanatismo»).
Beatos intransigentes

Rua do Gasol

martes, 12 de agosto de 2008
!Ay! Si los políticos fueran como Sancho gobernando la ínsula de Barataria.
!Ay! Si los políticos fueran como Sancho gobernando la ínsula de Barataria.don Quijote: «ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ahí ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos girifaltes», II.32.41.
Sancho Panza escribe a Teresa Panza: «De aquí a pocos días me partiré al gobierno, adonde voy con grandísimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mesmo deseo», II.36.14.
Cuando Sancho Panza le expresaba sus escrúpulos por su falta de preparación: «buen natural tienes, sin el cual no hay ciencia que valga; encomiéndate a Dios y procura no errar en la primera intención», II.43.21.
Con este artículo quiero dar contestación a un amigo, espero que él me permita llamarle así, de los que se han dedicado a la política, como suele decirse, ejerciendo cargos públicos: sin dejar de encomiar su labor como hombre público y sin dejar de valorar los buenos hombres y mujeres qua hay trabajando en los municipios, a este amigo, como digo, le vi un tanto molesto cuando les decía que, por regla general –no olvidar que digo regla general- muchos de los que se dedican a la política (en especial me refiero a la política local, aunque también abundan, y mucho, en la política nacional –y si no leer mi artículo sobre el debate Solbes-Pizarro) son politiqueros de tres al cuarto, sumamente mediocres. Eso sí reconozco la dificil tarea encomendada a los Sanchiles (buenos gobernantes), los cuales, haber, los hay y sé que muchos más de los que algunos creen que yo creo que hay ; entronco también con el comentario que hago a Ginebra en el anterior artículo y que les dije a unos politiqueros, estos sí, de sentido ideológico contrario al de mi amigo, para que vean que reparto por igual a los de un partido como a los de otro. En fin, la respuesta, junto con mis argumentos, que le he dado es la siguiente: Como lo que allí escribí lo escribí antes y tu me respondiste aquí, puede haber habido un malentendido y puedes haber creído que seguía dándole a la manivela el asunto que, para mí, estaba ya zanjado y tan amigos. Me alegra debatir contigo; y es muy posible que sean más los puntos en común que los puntos discordantes. Debido a que me das respuesta a mis argumentos, con apabullante precisión y razón suficiente, he decidido contestarte; principalmente las reflexiones que hago son particulares y que han tardado un largo tiempo vital en llegar a ser las que son. Éstas aparecen como punta de Iceberg y pueden parecer, si de mí lees tan solo lo que está entrecomillado, que te lleves una falsa impresión de mi pensamiento y su mayor o menor profundidad. Ginebra me conoce bien y circunstancialmente iban dirigidas mis apreciaciones a ella, que podía entender todo el sustrato de lo que digo y porqué lo digo. Mis “noches valxeritenses” surgen como un modo de participación política en lugares que, a mí entender, la política sigue pareciendo carpetovetónica. Y suelo usar mucho esta palabra porque, efectivamente, la política ha quedado enclavada en los años de Maricastaña que viene a ser en
sábado, 9 de agosto de 2008
Una filosofía neoliberal de las relaciones laborales.

Como andan los tiros por las relaciones laborales: las relaciones del oeste. Un oeste un tanto incierto, me parece, pues los que tiran a matar siempre son los mismos y los que van desarmados, como quien dice sin paga, son los de siempre. Se impone un modelo de relaciones laborales que yo llamo de crisis, de recesión. Éste, por si ustedes no entienden de la materia, que yo sí, es el siguiente: Monto un chiringuito (inmobiliario, por ejemplo), hago dinero, lo meto en la maleta, hago las inversiones oportunas a nombres diferentes a mío, cierro el chiringuito… y pum, pum…: una filosofía neoliberal de las relaciones laborales. Cuando a Aznar, en su día un hombre pragmático, sin ataduras ideológicas, le pusieron en el Poder los que le pusieron: los dos grandes complejos económico-financieros (BBV-La Caixa – con Repsol, Gas y Telefónica-, por un lado, y Santander/BCH, por otro) andaban buscando una recesión como la que se tercia hoy en día. Lo que le han fallado han sido sus estrategas, y por ello han andado a la deriva. La filosofía es bien sencilla, y arto estoy de saberla, por escuchar la radio inter-economía, y por conocer a algún que otro de sus reverendos. Materias económicas que entroncan con el interés que tengo sobre lo moral y su filosofía: la ética en los negocios y en las relaciones laborales. Eran tiempos del empresario, la moral del tiburón: el empresario no es un desalmado social, con crean, y en cuanto dispone de su ámbito adecuado (gastos públicos paupérrimos, impuestos ligeros y contrato civil para el de trabajo) está más que interesado, el benemérito, en colaborar en beneficio de la comunidad -¡Qué buenos son, los señores empresarios, qué buenos son que nos dan de trabajar!-. En “buen capitalista” había sido despreciado hasta entonces, y sus hijos y sobrinos, corifeos suyos y con masters en el IE, abandoreleando el “alabaré” los domingos, día de nuestro señor, había sido despreciado hasta entonces: y sólo espera que vuelvan las condiciones favorables, que majos, para desarrollar su tarea social: a partir de ahí las recetas liberales auguran mayor crecimiento económico, mayor riqueza y más empleo. Vamos, los mismos argumentos que comentan el cenutrio del Land Rover, el de la viserilla, el de la camisa de cuadros de canal siete en sus tertulias al fresco entre afines en cualquier pueblo de política carpetovetónica, todos ellos expertos en análisis balances, cuentas de explotación, apalancamientos financieros y ratios de solvencia. La primera medida que se tomó fue eliminar el horripilante y bochornoso contrato de aprendizaje que permitía ser aprendices a maromos con canas. Solución: nuevo contrato para fomentar “la contratación indefinida”. Modo: “despido por causas objetivas” más barato: decovin deconvan de la vera vera van dijo el padre en la cocina ¿Cuántos dedos tengo encima?... dos reales y medio: “pa” cuando cierre el chiringo. Ahora vean ustedes la jugada: vieron la del chiringuito ¿Verdad? –lo llaman franquicia de “Don Piso”, por poner el caso- y ya saben lo de la maleta ¿Me copian?. Y ¿Qué se ve? Al joven hipotecado con ojos de corderillos degollado, hasta hace poco con callos en los pies de patearse tanta calle, al que se le hace la siguiente propuesta: Mira chaval o aceptas una semanilla de indemnización por despido procedente, y a tu casa, tan contento, o ya sabes, por una birria cochina de 33 días por tres cochinos años inicias procedimiento, pero cuando llegues, yo ya habré desaparecido, así que vete al FOGASA y espera año y medio. Respuesta del corderillo recién degollado: venga la semanilla. Lo que les digo una filosofía neoliberal de relaciones laborales. Anda y que les den. Algunos de los neoliberales, que se dedican a hacer punto, a escuchar la cadena COPE, y leer
martes, 10 de junio de 2008
Algunos se alegran de la Huelga contra el ZP
Estos señores reclaman 1) Precio mínimo por porte para cubrir gastos. Toma ya: y el del bar pide que le entren 50 personas al día, y que las Lays valgan 6 euros, y yo pido que la cereza valga 6 euros el Kilo, y los fruteros que les cueste la cereza 0.1 centimo y la vendan a 6 el cuarto de kilo. Lo que piden los transportistas es una medida interventora del gobierno en los mercados. Y los del PP, los liberales, les palmean, hipócritas, porque le hacen una huelga al Zapatero. Pues sepan ustedes liberales de boquilla que la doctrina liberal según principios que ustedes dicen defender, impide intervenir en el mercado. El problema es que ustedes no son liberales: son otra cosa. Y cuando a las cosas se les llama por su nombre no son insultos. Y un cenutrio es un cenutrio. Y si tuvieran algo más que serrín en la cabeza, como tienen, no se satisfacerían de una "huelga contra Zapatero" como la del 88 contra Gozález. Aquello fue una huelga como Dios manda, esto es una hijoputada. Aunque me alegro que sean tan ignorantes y se alegren de lo que hacen los transportistas, así les apreciaremos como se merecen.