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domingo, 5 de diciembre de 2010

Movilización de trabajadores en huelga. O cómo los controladores tenían pensado volar el puente ( y mucho más que el puente) de todas, todas.

ANTE QUE SE ENFRENTABA EL GOBIERNO. O ANTE QUÉ NOS ENFRENTÁBAMOS. Una rabieta de graves consecuencias.

El gobierno podía haber caído en este fin de semana de una manera muy jodida si no se toman las medidas del estado de alarma, pero especialmente sino dicta el Rd de medidas a los controladores por la mañana. Se les hubiera ido de las manos de antemano. Los controladores podrían hacer caer el gobierno a las antigua usanza, aunque muy posiblemente de una manera no del todo intencionada o evaluada. El gobierno se jugaba muchas cosas.No es claramente una conspiración para derribar el gobierno,en el sentido doloso: porque dudo de que los controladores les hubiera dado para tanto en el momento de rabieta. Pero el daño que planteaban hacer era gordo, y no solo era el de volar el puente, si no más allá. Se hacen las cosas por rabieta sin evaluar lo que en verdad estaban prentendiendo. posiblemente sin ser consciente del todo de todo lo que estaban realizando.En todo esto nos situamos en las movedizas arenas de la historia; yo todo esto lo veo como las repentinas rabietas que hacen tomar decisiones que no se evalúan de antemano y que después de mover piezas hay un camino de no retorno. Aparte de las graves consecuencias sobre los ciudadanos, el turísmo y otras cosas, se encuentra un problema político, de estabilidad, que es lo que ha hecho hacer el decreto el viernes por la mañana, a toda prisa y por necesidades y golpes de autoridad. Yo creo que el puente ya estaba sentenciado de antemano por parte de los controladores y se quería achacar a una mala legislación del gobierno. Un espacio aéreo cerrado es muy grave.
ACTITUD DE LOS CONTROLADORES: DURA LEX SED LEX

Lo de los controladores laborales ha sido una huelga, pero mucho más que una huelga, donde la sedición revolotea - y así habrá de estudiarse en los tribunales- de manera no tan turbia, pues los controladores han pretendido poner en un brete al gobierno, pero mucho más que eso, posiblemente sin ser consciente del todo de todo lo que estaban realizando, repito. El que haya sido el método escogido el del "conflicto laboral" ha sido el que ha posibilitado al gobierno llegar a las últimas consecuancias jurídicas a su disposición posibles, ante la gravedad de lo que se avecinaba desde hace unas semanas. Las posibilidades de la técnica jurídica laboral encubren un pulso entre los controladores que, pensaban, posiblemente sin evaluar todas las posibilidades, y el gobierno en forma de órdago, pero a lo grande La huelga es la cesación del trabajo de forma colectiva y concertada; lo más difícil de demostrar es su aspecto de ser concertada. Pero no cabe duda de que eso ha sido así, habrá que estudiar las llamadas telefónicas, SMS, y mensajes que se han enviado entre ellos, y me imagino que la policía ya lo habrá hecho. La huelga es ilegal o ilícita en todos los sentidos jurídicos posibles (art. 11 y 7.1 RDRT), además de abusiva. Ojo al dato, porque el arroz no se siega, y la losa de las indemnizaciones que les penden sobre sus cabezas son muy fuertes. Y en este caso ya no se entiende otra cosa que la losa de la ley caiga de forma inexorable: Dura Lex sed Lex. Los controladores aéreos han caído en la ignorancia supina de las leyes y se han metido en un berenjenal de mucho cuidado. Solo tenían que haberse leído algún mamotreto de Derecho Sindical y se habrían dado cuenta que, como digo, el arroz no se siega. Sobre el Estado de Alarma Derecho Sindical de Ojeda (pág. 500) de Palomeque (pág. 316). Como esta gente no tiene miedo al despido, pues considera que corporativamente están cubiertos, se ha hecho necesaria la utilización del estado de alarma y la movilización, que cualquier especialista en laboral sabe que es una posibilidad que otorga el ordenamiento jurídico, de tal forma que no solo sea "el despido" sin indemnización, sino la cárcel, lo que puede llevar aparejado. El gobierno ha tenido que realizarlo de tal forma porque iba a ser más fácil probar la desobediencia que la sedición. "Los supuestos de hecho" que aquí se ofrecen son dos: antes de la movilización sedición, después, desobediencia. De esta manera se les cogía por los huevos, por si no eran capaces de entender que ya lo estaban, y se los sentaban en el sillón del trabajo. Y todo ello muestra el poder que tienen y que justifica porqué se ha hecho lo que se ha hecho. Se sabía que la iban a liar en este puente, pues ellos iban a alegar, para no trabajar, que ya habían realizado las horas y que, por tanto, no tenían porqué ir a trabajar. Por eso, el gobierno hubo de dictar el decreto por la mañana del viernes, para que no fuesen ellos los que interpretasen que son "horas de trabajo". Como no les salió las cosas como pensaban lo hicieron por las bravas, ausentándose de su puesto de trabajo no por haber realizado las horas -que suponían que a quien pondrían en un brete es al gobierno, demostrando que éstos no sabían legislar y por tanto gobernar, que es lo que les pone muy cerca de la sedición - sino por enfermedad. Y se les han caído todos los palos del chozo.
EL USO DE LA MOVILIZACIÓN DE TRABAJADORES Y SUS PELIGROS

La movilización de trabajadores en huelga -porque a lo que nos hemos enfrentando ha sido a una huelga que merece el calificativo de ilegal- no es algo que no haya ocurrido en la historia. La historia suministra abundantes ejemplos. Así lo he leído en el libro de Ojeda Avilés, de Derecho Sindical. De tal forma, afirma este autor, se utiliza cuando el Gobierno parece inclinado a mostrar una autoridad en precario mediante el reclamo a los tribunales de Guerra. La militarización tiene, ante todo, el inconveniente del efecto boomerang, puesto de relieve por Canalejas en 1912, cuando la primera huelga general de ferroviarios: "La fuerza pública y los medios que el Ejército procura (...) pueden y deben admitirse casos supremos y desesperados; pero como el sistema empleado me parece peligroso, porque tienden a comprometer al ejército en una obra que, realizada en momentos supremos, concita el aplauso, la simpatía y la gratitud del país, pero que, convertida en acción sistemática, podría hacer desfallecer aquellos alientos de simpatías y entusiasmo hacia las instituciones armadas." El caso es que ha sido un golpe de autoridad por parte del Estado de Derecho. Los controladores aéreos querían echar un pulso al Gobierno, amparándose en un poder -fuerza- de negociación al ser imprescindibles -de cómo se ha llegado a tal situación es la que se está intentando revertir con la formación de controladores militares y civiles-. El caso es que el gobierno los ha cogido por los huevos y los ha sentado en las sillas de trabajar. El Estado de Derecho tiene armas para poder hacerlo, y ha sido una salida inesperada que los controladores no imaginaban. Si la situación es un golpe de autoridad para demostrar el límite que el Derecho ofrece a la fuerza, bienvenido sea. En este caso la fuerza provenía de unos 2500 controladores. Ahora bien, tengamos presente que, en este país, la Fuerza, en su concepto jurídico-político, solo la detentan los militares. El golpe de autoridad tiene sus peligros y lo que ha ocurrido ha sido gravísimo.

Por eso pongo la cita de Canalejas, donde avisaba de las consecuencias de la movilización militar en la huelga de los ferroviarios en 1912. Y aviso de lo peligroso que ello es. Pero esta gente no son ferroviarios de 1912. Son una elite laboral que pensaban que no tenían límites a su poder. Y el Derecho no es otra cosa que el límite al poder. El Derecho español tiene reguladas las limitaciones del derecho de huelga, y si todas las circunstancias se acomodan a Derecho. Si los derechos sindicales, que precisan de Ley Orgánica, son tocados, parte de responsabilidad pueden tener la falta de unión de los trabajadores en ello. Que están viendo las barbas mojar de los vecinos y no se movilizan, o no nos movilizamos, es lo que hay que analizar. Pero no se puede comparar lo que es un trabajador con ésta gente. Se les aplica el derecho del trabajo, y las leyes de huelga, y de representación. Pero esta gente es otra cosa: es un clan capaz de taponar el espacio aéreo. Y eso es inadmisible. La única manera de limitarlos es con el uso del Derecho.




domingo, 18 de abril de 2010

Kissinger y el asesinato de Orlando Letelier.




Según información publicada en ABC, el Nacional Security Archive (NSA), de la Universidad de Washington, ha conseguido la desclasificación de un documento según el cual se revelan datos de importancia histórica. La administración Ford, con Henry Kissinger en la secretaría de Estado y Bush padre a cargo de la CIA, pudo evitar el asesinato de Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende y opositor de Augusto Pinochet. Kissiner en persona se lavó las manos del terrorismo de Estado del régimen de Pinochet. La operación Cóndor consisitió en una campaña de vigilancia y represión de los regímenes en america latina, con asistencia técnica norteamericana.

http://www.abc.es/20100418/internacional-estados-unidos/condor-pasa-sobre-20100418.html

viernes, 7 de agosto de 2009

Estado de Derecho y la señora Cospedal

Al partido popular se le llena la boca cada vez que habla de Estado de Derecho, como un ente abstracto al que todos pertenecemos y que legitima nuestra democracia –una monarquía parlamentaria- y para que quede de cara a la galería. España se constituye en un estado de derecho, afirma programáticamente la constitución española de 1978, documento otorgado por la clase política en su día. Y la ciudadanía, no nos queda otra, debemos creer que eso es así. Sin embargo, a las primeras de cambio, esa clase política nos demuestra, una y otra vez, que eso del Estado de Derecho es una milonga. Empezando, a día de hoy, por la número 2 del partido, que cuelga un vídeo acusando de un delito de escuchas ilegales que se hacen a dirigentes de su partido. Con esa acusación mete en el ajo a todos los aparatos del estado: Judicatura, gobierno, cuerpo de policía. Además, el Estado de Derecho le ofrece las posibilidades de ejercer acciones para denunciar en el lugar oportuno – que no es un vídeo grabado – tales acusaciones. Lo que ocurre es que no deben confiar mucho en el Estado de Derecho; y, por experiencia en los aparatos del Estado, saben a buena ciencia cierta que eso de Estado de Derecho queda muy bien para cuando se lee en la Constitución o se usa como palabra comodín. Pero deben haber subvertido su significado, y no les parece que eso de Estado de Derecho les importe mucho, porque cada vez que existe una oportunidad, dan muestras de que ese grupo nominal son palabros vacíos de contenido. No será más bien que no hay un estado de Derecho, y que todo parece, más bien un estado de Derecha, bien atado en su día por la clase política del momento, que de el Movimiento transitó a la democracia. Otra buena. El gobierno haría bien en plantear la correspondiente reclamación por injurias. Dudo que lo haga. Ambos partidos saben que eso del Estado de Derecho es una milonga que quiere hacer creer a los menos avisados. Buenas muestras nos dan. El vídeo de la señora Gospedal es una de ella. El llamamiento a la responsabilidad del Gobierno otra. Mejor nos hubiera valido una buena querella por injurias, habida cuenta de que la señora Gospedal hace tremendas acusaciones sin haber iniciado las acciones legales correspondientes, si tiene conocimiento que jueces, o los cuerpos de seguridad del estado han realizado o autorizado escuchas ilegales en todo un contubernio con el PSOE. Si no se ha hecho así, más le valiera que se hubiera callado: ha puesto en tela de juicio todo el Estado de Derecho. Esa milonga. No les debe quedar claro, como nos parece a muchos, que llamar a esto Estado de Derecho, es como decir que los Pirineos están en las chimbanbas, en la peninsula del Yucatan. Pero hay gente que se lo cree y todo. Bien atado hubo de quedar todo en su día, para que los golpes de la pandereta española suenen dia sí y dia también. Ahora la moda es colgar vídeos. Vaya una caída. Y que buena prueba para acusarla por un delito de injurias si no ha puesto con antelación la correspondiente denuncia aportando las pruebas pertienentes. Aunque no hace falta que las presente: la creemos. En este país no existe Estado de Derecho.
CASO GÜRTEL
El caso Gürtel y la trama de regalos a políticos por empresas montadas al socaire de las administraciones públicas (y de los partidos políticos), el carpetazo dado por el tribunal valenciano – a propuesta de un magistrado que no se inhibe, pese a que es de sobra conocida y reconocida la amistad entre el político valenciano y éste-, y las fiscalías dirigidas por los gobiernos, son una muestra más –otro ejemplo- de la pandereta política española. La ausencia de división de poderes y, por tanto, de democracia efectiva. El caso valenciano clama al cielo, de cómo los dineros públicos han ido a financiar actuaciones en esa comunidad, donde no son ajenos yernos de expresidentes que lucen palmito, organizan copas Américas y donde el dinero fluye como en el champagne rosado en la primera clase de los antiguos trasatlánticos que cruzaban los mares. Los de siempre, los que iban a pescar y a cazar la albufera, con sus grandes meriendas, y sombrero de fieltro y traje blanco de la burguesía política, y ociosa, que buenas merendolas de patos y aves en pepitoria se zampaban, siguen ocupando los mismos puestos de antaño; solo que ahora son sus nietos. El presidente, el político, el juez, los trajes caros, las embarcaciones en vela, los dineros de la fórmula 1, y la caterva de familias y oligarquías que se suceden en el Poder. Que qué podemos hacer los demás. Nada. El sistema está montado para que esto sea así…

domingo, 12 de abril de 2009

!Vivan las caenas!

¡Vivan las caenas ¡ El otro día, celebrando el Viernes Santo, en un Pub o Discoteca vallense, llena a rebosar, y animada por unas gogos carnavalescas emplumadas, a quien nadie hacia caso – el centro de atención se encontraba en las botellas de Whiskey- me comentaron una cosa para nada curiosa. Que la Guardia Civil en trajes de galas acompañó a la procesión religiosa de la tarde. Las fuerzas del orden, sí señor, custodiando las imágenes católicas. Me dijeron, también, que las autoridades municipales, con el cordón y mazas municipales, y la guardia local, paseaban detrás de la Dolorosa; mientras una banda de trompetas y tambores acompañaban el paso. ¡Vivan las caenas! Con todos mis respetos hacia los actos de expresión religiosa, esta cosa de que las autoridades municipales y las fuerzas de seguridad del estado acompañen la procesiones católicas no deja de ser una rémora del nacionalcatolicismo, el régimen teocrático, no muy lejano aún. Y un vicio democrático. Habida cuenta, pensé, que si por un casual, la población decidiese que la religión católica era cosa del Medioevo, allí iban a estar las armas para defenderlas: una cosa muy democrática. La cosa es antigua, porque el ¡Vivan la caenas ¡ fue un grito que dieron los feligreses, aleccionados por los sacerdotes cuando volvió Fernando VII, tirando la Pepa, como grito contrario a ¡Viva la Libertad! La primera vez que escuché lo de ¡Vivan las caenas! fue en una película de Luis Buñuel. La la verdad que es todo esto surrealista: y anclado en el pasado. Los jóvenes de la discoteca que celebraban el Viernes Santo, tenían los ojos encendidos del color del vino. Reían, bailaban y se divertían. Al día siguiente, en dicho pueblo, hubo fiesta, y eso que era Sábado Santo y la noche de resurrección. O de botellón. Y nos lo pasamos pipa. Enlazamos la noche y una charanga animada tocaba animosas canciones: ¡Carnaval, carnaval! ¡Los peces en el río!, y así me vi yo, bailando “paquito el chocolatero” enfrente de la Iglesia. Esto se nos ha ido de las manos, me comentó un joven. Habíamos ido a por unas botellas de Gloria. Disfrazados una comitiva había organizado una peculiar procesión. Uno de ellos iba disfrazado del conductor de los Simpson, y llevaba unos cascos de música que parecía escuchaba a los Van Halen. Otro parecía un mosquito, con unas coladeras por ojos, y, otro tercero, iba vestido de palestinos, con el pañuelo. Allí los había de todas las edades: pequeños y grandes. En otro pueblo, encontré un cartel que invitaban a la bendición con “V”. Me imaginé que era por lo de la Victoria. Yo no es que vaya muchos a las procesiones, pero la de la noche fue la mejor. Cuando iba a salir “el Cristo del Humilladero” y escuché, impaciente, a un joven decir: “Pero bueno, cuando sacan al monigote”. Salió la imagen a toda prisa, y el fervor religioso estalló. Los costaleros que lo portaban echaron a correr a toda prisa, empujada por una masa de jóvenes que, si hubiese sido de otra manera, no hubiesen ido a una procesión -con el ademán del “que pasa nennnk” que se llevaba hace años - ni por asomo. Salvo claro está, que se organicen, se bajen la cresta, se pongan la boina y vayan tocando el tambor. Pocos saben que debajo llevan una camiseta de “Reincidentes”. Los costaleros subieron los brazos y empezaron a mover “al santo”, al cantico de “No cambie, no cambie”. Y todos los mozos de atrás empezaron a dar saltos, con los brazos en alto: “el pueblo, entero, está de borrachera”. En otro de los pueblos se cantaban las alboradas por aquellas horas, o un poco después, y los dineros públicos servían para dar de comer dulces típicos a los feligreses. Todo eso está bien, quizá, tanto lo uno como lo otro y sirve para unir al pueblo, que es lo que importa. Yo, de todas maneras, no estaba seguro, no fuese que la Guardia Civil, viendo controlado el orden en una de las localidades -so pena que en los pubs la canalla anduviera dando botes, cosa que no se porque no tengo el don de la ubicuidad, o les hubiesen dado perronillas a su salida de su abadía-, le diese por aparecer en la otra, que se encontraba en estado de anarquía. Todo esto, en cambio, no sucedió como lo cuento: fue un pensamiento fugaz que se me cruzó celebrando el Viernes Santo en una discoteca vallense, donde unos gogos, con slips y plumas, que nadie hacia caso, animaban. ¡Vivan las caenas!

miércoles, 1 de abril de 2009

Iglesia y Democracia.

Mi asa está muy clara y se lo digo a cualquiera: la izquierda democrática y liberal. Se que esta opción es muy dificil también cuando, en frente, lo que te encuentras es una derecha pseudo-franquista y católica tridentina, que emponzoña todo lo que es el arte de la política democrática. Y aunque traten de ocultarlo no lo pueden evitar: corre por sus venas la Contrareforma dictada en Roma. Y enseguida les aparece. Pero esto será mientras sigamos en la gerontopolítica. Muchas veces dudo que los españoles estemos preparados para la política y hará falta alguna generación. Soy de los que piensan que el deficit democrático en este país es debido a razones históricas. En especial la falta de formación y espíritu crítico, que solo puede ser ofrecido por una "educación pública" de calidad. Esa educación pública siempre ha sido deficitaria por el interés de los grupos de Poder en ella. Creo que en este país no existe democracia por muchas y fundamentadas razones, entre ellas: 1) Se transitó desde una dictadura que justificó un regimen pseudofascista donde la Iglesia buscó "un Jefe" que defendiera sus intereses y privilegios. Resultó ser Franco, un títere de la Iglesia. Desde ese regímen se montó la Restauración Borbónica a su muerte. Un regímen regímen que trató de justificar lo injustificable: el monopolio de la Iglesia en el Poder. Un militar, El caudillo, llegado por la gracia de Dios, que les proteja de sus enemigos, muchos y variados: Todos aquellos que quieren que no manden los jerarcas eclesiásticos medievales, los señores feudales y los curas: los únicos en aquellos tiempos ignominiosos con voz para ofrecer mitines políticos en sus sedes. 2) la tradición católica, por tanto, tratando de ejercer el Poder político, satelite de la Iglesia Apostólica de Roma, contamina en todos los mecanismos de Poder, en España, a través del Opus Dei, y la educación concertada y religiosa, y la Acción Católica, el Partido Popular, para manejar los hilos del Poder. La transición se hiló por ellos, para no perder los privilegios seculares. El PSOE es una "izquierda" que acepta que la Iglesia se inmiscuya en la Sociedad Civil. Una Sociedad Civil que nunca podrá ser libre mientras la Iglesia mantenga privilegios económicos y sociales como aún mantiene. La actual democracia se formó a través del reparto de Poder entre los Jefes de Partido, la clase política, que pactaron, y trataron de montar un regímen jurídico sin división de poderes. Un grupo de políticos oportunistas, buscando cuotas de Poder, montaron el chiringuito. Todo supervisado por la Iglesia, pendiente de no perder privilegios y Poder, sobre el que hubiera saltado en caso de haberlos perdido, opositando de frente y amparandose en un supuesto "orden" contra aquellos que quisieran desposeerles del cetro. Con el OPUS situado en todas los engranajes del PODER: Iglesia, ejército, monarquía, educación, prensa y medios de comunicación y judicatura: los hilos sobre los que pende el sistema. 3) La educación como lugar de intereses políticos. Hasta que la educación no sea pública, no habrá democracia en este país. Ese es mi pensamiento histórico-político. Otro déficit de la democracia española: el oportunismo político sobre el que se monta. Así que mi verdadera asa política es la que defienda "la educación pública", y que no financia a un solo colegio religioso. Si este país, y este sistema, se mantiene por el apoyo que hace la Iglesia de él, porque no le toca en sus privilegios, en especial la educación, el sistema no es democrático.
JESUCRISTO
Puedo admitir que Jesucristo fue una persona admirable, según cuentan las única fuentes que nos ha dejado versión sobre sus hechos. Y eso que solo fueron ellos los que coparon "la verdad" sobre su figura. Jesucristo sufrió una muerte injusta. Era un hombre del pueblo, humilde, obrero, que se reveló contra los utraortodoxo y ultrareligiosos fariseos. Los fariseos cobraban por el degüello de los corderos y montaban un monopolio de tenderetes a las puertas de los templos, de los que obtenían pingües beneficios y con los que se hacían suntuosos trajes. Por eso jesuscristo los llamó, con razón hipócritas. Todas sus parábolas trataban de desmontar "las verdades" que los fariseos les parecía como única: la de que ellos eran los judíos que mejor conocían la Ley. Jeuscristo se reveló contra ellos y murió. Sus seguidores se organizaron: Jesucristo era un hombre bueno que murió injustamente. Se fueron por el mundo a contar los hechos de esa injusticia. Como no había periódicos, decidieron dar a conocer su inusta muerte muerte por los caminos. Oíd la historia, contaban por los caminos y vederas de occidente hasta llegar a Finisterre, en Hesperia, de un Hombre ajusticiado injustamente, simplemente por contradecir a los fariseos, esos hipócritas jerarcas del judaísmo vestidos con panoplias y golillas en la cabeza. Por eso, nosotros, sus seguidores, los Cristianos, decímos que el judaísmo no es la religión verdadera. Por eso venímos a dar la Buena Nueva. Que Jesús vino al mundo para señalarnos el camino de la Verdad. Que los fariseos mienten, por hipócritas y fariseos. Que pagando por degollar corderos son se obtiene la salvación. Que el cordero es él, que ha venido a salvarnos de la mentira de los fariseos. Esos que se enriquecen en los Templos. Que Jesús es el único que con razón decía las verdades teológicas sobre Dios. Al final, rodando, rodando, rodando. Se llegó a la siguiente verdad incontestable: Que todos somos hijos de ÉL. Jesus es Dios. Muerto injustamente. En esto que llegaron a Grecia, los cuales creían que el alma es inmortal y oyeron una nueva "verdad" traída por uns filósofos viajeros, llamados cristianos: Que la carne muerta resucitará. Y rodando, rodando, rodando se montó una sacerdotecracia, cuyo centro fue Roma, que se ordenó jerarquicamente para organizar esa "verdad". Durante muchos siglos ese Poder buscó implantar esa "verdad", con pan y hostias; y el que trató de quitarles un ápice de Poder, lo quemaban en la hoguera. En el XIX llegó el materialismo, padre del comunismo, que trató de destruirles. Anatemizó al liberalismo, al comunismo y a todas aquellas ideas que trataban de quitarles el Poder.
A mi todo esto que cuenta la Igleisa plin. Como lo que cuentan los testigos de Jehová, Los Anabaptistas y otras sectas similares.

martes, 24 de febrero de 2009

Transición y franquismo: le moleste a quien le moleste.


La sociedad española de 1978 no pudo construir una democracia. Había mucho franquista. Y, incluso hoy día, decir eso es pecado. Aún hoy los hay. Y si lo decimos, somos tachados de anti-sistema. Es cierto que la Guerra Civil española supuso un conflicto donde, una vez que el ejercito español y su oficialidad a donde iban a parar los jóvenes de las familias medio altas del país - con la Fuerza que confieren las armas- quiso tomar el Poder, se puso en marcha una revolución. Los que perdieron la Guerra, al menos, tienen el beneficio de la duda. Los que la ganaron, no: impusieron una dictadura militar de larga duración. España, con esos mimbres, no pudo constituir una democracia. Se que a los del Partido Popular les molesta que se lo digamos. Pero es que lo son. Así es.La política es un deber ciudadano. La aseveración parece incontestable. Sin embargo en esa frase se esconden dos palabras complejas, “política” y “ciudadano”, muy denostadas. Detrás de la política se encuentra las redes de poder de la sociedad. La madre del cordero de porqué esas dos palabras se desvirtúan se encuentra en que lo que está en juego de quien, personas o grupos, detente ese poder. Si la forma de organizar el Poder es el conveniente a los intereses de determinados grupos o se hace desde la clase política, no hay problemas. A fin de cuentas de lo que se trataba era de que “todo quedase atado y bien atado”. Por eso eso de que existan ciudadanos se dice con la boca pequeña. Harto es sabido que en determinados regímenes se procuraba que no se hablara de política. El ejemplo del general dictador aconsejando a uno de los que le rodeaban, “haga usted como yo, no se meta en políticas”, es muy conocido. Pero de paso se aprovechaba para decir que un rojo era poco menos que un demonio. Me comentan que hay a personas a las que no les interesa la política. Sin embargo, a la menor ocasión que se les presentan se molestan por lo que escribo. Por tanto, no me parece que sea como dicen. Les molesta por lo que escribo, por estar politizado; pero, a la vez, tienen amigos y conocidos que pegan la bandera española monarquica, la que venía estampada con la Nazi en los aviones que bombardearon ciudades, en los coches. O, sin son mayores, tienen a Franco en la boca. Sí, ya: no se meta políticas, pero con Franco se vivía mejor. A fin de cuentas las opiniones que presento han sido dadas ya por cráneos importantes y conocidos. Las posturas de Trevijano, por ejemplo, son a muy tener en cuenta. Éste siempre ha señalado que “la transición” se pilotó desde la clase política. Que los derechos y libertades ciudadanos no fueron conquistados por la población, desde abajo, si no que fueron otorgados desde arriba. Ya he señalado en otra ocasión como el modelo de transición se elaboró en base al “franquismo sociológico”. Esto es personas que legitimaban el régimen político de la dictadura franquista, principalmente por algunos éxitos económicos a partir de los planes de estabilización de 1959, cuando el Opus y sus técnicos ocuparon los lugares de Poder. El sistema educativo nacional-católico, la censura, la eliminación de disidencia política, como factor de orden público eran otros elementos del “franquismo sociológico”. La idea del padre y el respeto a él, como Jefe de familia. Un modelo de relaciones laborales paternalista, con el Jefe de empresa. Y un Jefe para la sociedad. Es por ello que visto a día de hoy el modelo montado en la Transición deba quedar en entredicho. De lo que se trató es de dar una salida airosa a los dirigentes de régimen para convertirse, de repente, los que había defendido toda la vida posturas antidemocráticas, convertirse en demócratas. Eso no cuadra por ningún lado. El derrocamiento del gobierno de Arias Navarro se debió más bien, a que desde el propio régimen se observó que no era el adecuado para pilotar un cambio donde todo siguiese igual. Alguien que ha defendido un sistema dictatorial, y aún hoy día lo legitima, no puede ser llamado demócrata. Ese modelo de transición y de régimen político montado desde la clase política, en base a cenáculos y pactos, con el fin de negociar la salida política de quienes detentaban el Poder en el régimen franquista, es el que hoy tenemos. Y que explican muchas de las cosas que ocurren. Un ejemplo es el de Partido Popular, donde se esconden muchas, si no todas, de las actitudes de franquismo. Esta es una cosa que les molesta a alguno de los que me leen y así me lo han hecho llegar. Según Javier Tusell 1 de cada 4 obreros industriales del cinturón madrileño votaron al CDS. Partido formado con una parte importante de personas que derivaban del régimen y que no opositaron contra él. Las cifras se disparan si de lo que hablamos es de empleados de empresas del INI, Empresas propiedad del Estado, sobre las que el Opus montó el sistema industrial español. Entender eso es entender, además, el doble régimen de relaciones laborales y de indemnización por despido que existen en la actualidad. Para obreros “conservadores” de sus puestos, con indemnizaciones caras, y todos los demás, los que vinimos después. Ramón Tamames en su Estructura Económica ofrece un interesante estudio del sector industrial español y de las empresas del INI. Sin poder ahondar mucho en la materia, la Constitución Española es un documento no solo jurídico, si no político, donde queda reflejado en acuerdo o pacto de la clase política del momento: políticos del régimen y políticos oportunistas. En él se otorgan unos derechos y libertades desde arriba, y se organizan las cuotas de Poder entre aquellos políticos oportunistas. Así la constitución española refleja la soberanía en las Cortes, y de ella emanan los poderes del estado. Este sistema rompe con el elemento imprescindible necesario para una democracia: la separación de poderes teorizada por los ilustrados (Montesquieu). Lo de que la soberanía reside en el pueblo son palabras bonitas, y que quedan muy bien. Pero quienes mandan son los Jefes de Partido, con el consabido clientelismo, amiguismo, puesto que faltan leyes de partidos que regulen como debe ser la democracia en ello. La asamblea con los brazos alzados entre compañeros no parece democracia. El art. 3 de la CE establece que España se constituye en una “Monarquía Parlamentaria”. Del Parlamento emanarán los demás poderes del Estado. El rey moderará a los Jefes de Partido. El Rey es inviolable. Fue el legado de la dictadura franquista: la decisión de Juan Carlos estuvo tomada por Franco. Entre 1792-1795 el proceso revolucionario francés estableció “La Convención”: Una dictadura de la asamblea legislativa. Obviamos que, sin no existe división de poderes, como ocurre en nuestro país, no existe democracia. La sociedad española de 1978 no pudo construir una democracia. Había mucho franquista. Y hasta hoy día decir eso es pecado. Es cierto que la Guerra Civil española supuso un conflicto donde, una vez dado el golpe de estado unos generales del ejército, se puso en marcha una revolución. Los que perdieron la Guerra, al menos, tienen el beneficio de la duda. Los que la ganaron, no: impusieron una dictadura militar. España, con esos mimbre, no pudo constituir una democracia. Se que a los del Partido Popular les molesta que se lo digamos. Pero es que lo son. Así es.

lunes, 26 de enero de 2009

FRANQUISMO SOCIOLÓGICO Y LAS BASES DE LA "DEMOCRACIA" ESPAÑOLA


Creo que es necesario hacer un análisis sobre el denominado Franquismo sociológico y el modelo de Transición a la democracia. Argumentan algunos que el ataque que se hace a las derechas, recordándoles el franquismo, es injustificado:que ellos no son franquistas, sino demócratas. No somos aquí los que pensamos de esa manera. Son otros los que hablan con añoranza del antiguo CDS, como modelo de partido de “centro”, frente a la derecha, extrema derecha o derecha franquista, y que en último término vino a integrarse en el partido refundado por José María Aznar, el Partido Popular, del cual es su presidente de honor. Este es un ejemplo del florido pensil del franquismo sociológico: se quiere algo que esté bien, de centro. Ni izquierdas ni derechas, para encubrir lo que es cierto: que el centro es derecha. Es una de las formas como el dictador dejó atada la situación política y su filosofía: "haga usted como yo, no se meta en políticas" y "atado y bien atado". Sendos ejemplos de la anti-política. Todo esto merece una aclaración, que aguí vamos a pasar a exponer. Para entender todo esto es preciso entender los mecanismos con los cuales se puso la "democracia" en funcionamiento a partir de 1978. De como el PSOE clandestino entra en el juego de los pactos, y como el PCE clandestino que entra en la negociación eufemística como resultante, a la vez, de ese franquismo sociológico al que llaman consenso; sobre como ese consenso eufemístico se monta, no con el objeto de montar un sistema democrático, sino un sistema político que tiene por objeto perpetuar las fuerzas de Poder que había en la sociedad franquista, creando un sistema electoral donde se reparten el Poder cuatro: el peca, el teca, el checa y el meca. Las bases del franquismo sociológico sobre el que se monta la actual democracia son las siguientes: El régimen surgido tras la Guerra Civil española consistió en una dictadura militar donde el ejército, y no la sociedad civil, impuso el monopolio de la fuerza. Y el control social se efectuó en base a los aliados naturales: la Iglesia, la Guardia Civil y la propaganda. La limpieza política posterior al régimen llevó aparejada algunas actitudes políticas, como el arrimarse a sol que más calienta y el cambio de chaqueta. Una inteligencia habitual de la anti-política: otear el ambiente y buscar la supervivencia donde se vea más claro y más interese, en una respetabe e inevitable opción, dadas las circustancias políticas del regímen. Y lo que se veía más claro, y conveniente, era ponerse a favor de aquel que se obtuviese mayores réditos: Del que ejerce el monopolio de la fuerza y de alabar a que más tiene. Es una cuestión de pragmatismo. Con ello se fue conformando una masa social, a la que llamamos franquismo sociológico, que apoyaba al régimen político. Se lanza con éxito, desde el inicio de la dictadura, el mito de que la república había sido una jaula de grillos. Como efectivamente fue, pero obviando decir que eso fue así a causa de la buena colaboración que hicieron los vencedores del conflicto bélico civil, las derechas, para que así fuese. Las derechas trajeron consigo un gran periodo de estabilidad política, de eso con hay duda: como eliminaron al adversario político, encarcelaron a los disidentes, y la censura, el NO-DO, la educación nacional-católica y la prensa, evitaban la controversia política. Solo había un punto de vista: la de la “democracia orgánica”. Esa estabilidad, esa Paz, era muy querida por los españoles, pues el temor a los conflictos políticos eran justificados. Y la Guerra Civil española muy dolorosa. Tras años de autarquía, y larga postguerra, los españoles tenían un miedo mayor al conflicto fratricida que a la misma hambre. Y bien se valía el régimen en justificar la larga postguerra a la destrucción causada por la Guerra Civil y no a la propia ineptitud de los militares y acólitos que gestionaban la economía. Éstos impusieron un régimen económico basado en premisas comunistas de planificación y control de la economía, controlando los precios, e interviniendo en los mercados. Esa es la explicación del estraperlo: el mercado negro. Posteriormente los tecnócratas se fueron afianzando en el Poder: el Opus colocó a los técnicos en los ámbitos de decisión. Eso hizo que se adoptaran los planes de estabilización de 1959 y se consiguieran acuerdos con los Estados Unidos. La sociedad se trasformó: pasó de ser una sociedad rural a una sociedad industrial, con todas las Oligarquías económicas y sociales ocupando los lugares de Poder. Mientras, la sociedad vio una mejora de la calidad de vida, aunque eran muchos los que tenían que emigrar, tanto al exterior del país como en el interior. Por tanto tres cosas había en el régimen que constituyen el franquismo sociológico, y que son percibidos como buenos por la sociedad: el orden social, la falta de conflicto político, y un crecimiento económico. Crecimiento muy atrasado con respecto a las democracias europeas. Tenemos con ello las características del franquismo sociológico, conformada por amplias mayorías de la sociedad. Pues bien, con esa masa social, con la estructura de Poder habida detrás de ello, las jerarquías sociales constituidas, es con la que se monta lo que posteriormente se denomina Transición. La Transición no es más que continuismo en las estructuras de Poder. Una evolución natural del franquismo. Se monta un pacto, llamado eufemísticamente consenso, para no reconocer que un franquista negocia con un rojo, en virtud del cual los cuatro reunidos en ellas montan un sistema: el actual, al que llaman democracia. Una falsa democracia. El consenso se convierte en un pacto político donde al pueblo no se le pide ni voz ni voto; aunque muy posiblemente el pueblo poco podía decir: estaba cagado y si se le manda votar las guía telefónica las vota. Por ello se monta este instalache que ahora tenemos. El General Franco toma la decisión de que Juan Carlos II sea su continuador. Pero claro, las monarquías absolutas son del XVII ya son cosa del pasado. Lo que está detrás de ello es la Restauración monárquica, y una constitución monárquica: cosiste montar un sistema parecido al turnismo decimonónico, solo que montado sobre una sociedad industrial, dando entrada a los nacionalistas, con un sistema electoral que se monta al efecto. De ahí sale el modelo actual, donde el Poder lo detentan las Oligarquías financieras y las Oligarquías políticas, convirtiendo el sistema en un sistema cerrado. Las Cortes franquistas, directamente, elaboran una constitución política. Una falsa constitución, porque el Poder constituyente no es tal: Las cámaras no se nombraron ad hoc para tal fin, como manda la teoría. No: lo que se trataba era de continuar un régimen. No de hacer ruptura de él, que era lo que se precisaba para constituir una democracia. Así nos colaron un cuento chino: una partidocracia, la clave de la corrupción generalizada, y que beneficiaba al cenáculo que montó este sistema. El CDS se forma por un falangista, Adolfo Suárez, y se llama “humanista cristiano”, una forma muy bella, pero errónea, de decir que son los cuatro besabotas que han estado bien colocados en el régimen tridentino anterior. A lo que sabemos de esto no nos la dan con queso, pues sabemos bien lo que significan los términos. Junto a ese "centro" se crea Alianza Popular, regida por un ex ministro franquista. Lo de Blas Piñar y Fuerza Nueva no cuenta, y posteriormente se disolveran en el seno que corresponda: son los que ahora, como remedo, mandan los mensajes por msm a intereconomía TV. El PSOE y el PCE dejan de ser lo que deben ser, según sus ideales de toda la vida, para entrar al juego de las Oligarquías, y entran en la partidocracia que se quiere montar. Carrillo, después de tantos muertos, represión y cárceles de los militantes, acepta el juego del mundo al revés: acepta la monarquía parlamentaria. Con un sistema así no queda otro que la corrupción. En esa estamos cuando José María Aznar, otro falangista, refunda el PP con las bases del CDS –falso centro compuesto por los bien colocados en las esferas de poder del régimen y sustentado por el franquismo sociológico, como hemos dicho- y el AP. Y toda la derecha en su interior. Así que no se puede decir que las derechas no tengan nada que ver con el franquismo y que ahora apoyan la democracia. Esta "democracia" es una continuación del regímen franquista. Una dictadura de partidos, formada por una Oligarquía política y una Oligarquía financiera situada en cada partido. Y el franquismo sociológico, una masa adocenada -lo siento: es lo que es- situado en las derechas. Y unos "progres" situados a las izquierda. Montando un regímen de libertades, sin libertad política, sin democracia, sin división de poderes, gestionado por una Oligarquía de partidos sin democracia interna. Un sistema de adocenamiento colectivo, de listas cerradas, de disciciplina de voto, donde lo mismo daba que la política la hiciesen cuatro diputados que 250.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Erasmo


Nunca está de más hacer una enconada defensa del laicismo. Desde la jerarquía eclesiástica, compuesta por masculinos sacerdotes, frailes, obispos, sumos pontífices y medios de comunicación hispanos en propiedad –los cuales, todos éstos, se han creído máximos y únicos intérpretes de la verdad revelada -, junto viejas monjas en conventos que ni pichan ni cortan, tratan de dar vueltas sobre el concepto de lo laico. Como si un laico no pudiese ser un creyente, un agnóstico o un ateo. Nada tiene que ver el laicismo con la fe. El laico lo que quiere es que esa patulea se vaya con sus rezos, sus Belenes, sus mentiras y sus hipocresías fuera de los espacios de son todos: el estado. Y si los papás quieren colegios de curas y monjas, y hacer a sus niños miembros de un rebaño, que se lo paguen de sus bolsillos. Hoy, sin ir más lejos, en uno de los medios de comunicación de los prelados y sacerdotes, éstos hombres probos que se han dedicado desde hace varias centurias a la inversión de los valores evangélicos –creyendo que la Iglesia son ellos, ¡como pastores!, y todos los demás ¡borregos!-, hablan de los laicos como “militantes más aguerridos del laicismo” o, repiten más abajo, de “laicismo militante”. ¿Qué pasa les molesta? Pues más nos molestan ustedes, que no dejan de meter sus narizotas en los colegios. Les parece poco los edificios de su propiedad para el culto, los templos, que quieren meternos su moral y sus valores, como si la suya fuera la única verdadera y buena. Cuando todos sabemos que su moral es la del bien comer buenos cerdos en las abadías, per saeca saecolorum. Si por ustedes fuera, aún andaríamos en la Gleba, llevándoles los borregos por nosotros criados. Dejad que los niños se acerquen a mí, decía Jesucristo muy acertadamente. A nadie, que yo sepa, se le impide que lleve a sus hijos a catequesis, ni que estudien el catecismo, ese documento que se redactó en Trento, cuando un grupo de encorsetados teólogos se unieron para decir cuáles eran las verdades católicas: la de sus santos huevos. En vez de imitar a Cristo en vida, van y estos tipejos, mal formados en seminarios de teología, sacristías y rezos variados, y con poca experiencia de la vida - ¡Pero si no saben lo que es el convivir, ni tener hijos, ni criarlos ¿Pero que puede saber un tipo así?!- igualan a los sátrapas en propiedades y lujos, construyéndose suntuosas residencias, o incluso palacios. Vaya un coño de fumata blanca nos quieren colocar. Solo hacer falta mirarlos para darse cuenta de lo falsos, hipócritas y fariseos que son. Era Cristo una persona humilde, nacido en humildes telas y de padre obrero. Eran sus discípulos similares a él. De padres oscuros e insignificantes, procedentes no de los palacios de los potentados, no de la cátedras de los fariseos, no de las escuelas de los filósofos, sino de las oficinas de recaudación y de los aparejos de pesca. Esa era la filosofía de Cristo, que duras invectivas lanzó contra los ultra ortodoxos fariseos, más conocidos en su día como la Conferencia Episcopal de Palestina. Pero solo tienes que mirar a los tonsurados para darte cuenta de que son más laicos que los laicos: si observas, por ejemplo, la vestimenta de los Atapuercas, los que mandan en la COPE, con su flamante vestimenta, su mitra resplandeciente de oro y pedrería, su báculo, cuajado también de gemas, y toda esa panoplia que los cubre de pies a cabeza. Si solo con verles cuando hablan, metiéndose en las cosas de este mundo, ¡Solo con Coco! –les molesta-, mientras se les quedan en las comisuras de los labios las babas, se denotan claro su valor moral ínfimo. Olvidan que la Iglesia es el pueblo cristiano, pero quieren colocarnos su doctrina de la muerte, el pecado y la resurrección a todo Cristo, para hacerse ellos más poderosos y colocar sus posaderas en el Estado, como lo ha hecho secularmente en este país de Dios. Yo creo que lo hacen por si acaso: Como en el otro mundo ellos no mandarían, sino que lo haría Dios Padre, van y quieren mandar aquí, convirtiéndose en lo que son: mundanales politicastros. Se han dedicado a crear reinos paganos, donde resplandecen las riquezas, los palacios, los mármoles y han enclaustrado a las mujeres y a los frailes en inhóspitos seminarios de curatos que se remangan para jugar el futbol. En los monasterios, en los altares, en los claustros no se honra a Jesucristo: A Jesucristo se le honra procreando, teniendo hijos, conviviendo con los amados y familiares ¡monachatus non est pietas! Tanto que hablan de matrimonio: ¡cásense hombres!. Ustedes que tantos lo alaban. Si ustedes, los que van a las misas a persignase y no enteran de la misa a la media, y piensan que eso que allí se dice lo dijo Cristo, cuando, el verdad les digo, que fue cosa de teólogos purpurados, de obispos que nacieron en buenas plumas, y de papas más maléficos que la quina, que no hicieron otra cosa que leer y practicar las enseñanzas de Maquiavelo. Sí ustedes: Saben que los abades y los obispos se dedicaron ex profeso, durante toda su vida, en gastar grandes sumas para comprar títulos nobiliarios, los que no lo eran ya. ¿Saben por qué? Porque su fin era otra cosa: era el Poder. Y todos los demás, los que son como tú, los que son como yo, pegados a la tierra, durmiendo en chozos insalubres de tierra pisada. ¿Hasta cuando les vamos a reír las gracias? Y, ahora, ustedes van y los apuntan a esos colegios, pagados por el estado, donde lo que en verdad tratan es de mantener la oscuridad de sus sotanas por los siglos de los siglo. Vean: El director de esos centros al socaire del Obispo, y sus maestros, a bailarles el agua. Bonita enseñanza va a procurar:la enseñanza del rebaño. Dijo Bertrand Russell: Creo que todas las religiones del mundo -el budismo, el hiduismo, el cristianismo, el islam y el comunismo- son a la vez falsas y dañinas. Con muy pocas excepciones, la religión que un hombre acepta es la de la comunidad en la que vive: por lo que resulta obvio que la influencia del medio es la que lo ha llevado a aceptar dicha religión. Y no que esa religión sea la verdadera. Si uno naciese en una tribu de trobiandeses o de bosquimanos, haría los ritos que en esas tribus se procuran, creyéndolos como verdaderos. Ese es la falsa de toda verdad mágico-religiosa. No otra.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Severas críticas hacia alguna de las medidas económicas del PSOE

Vista la pedrea de dineros públicos desparramados por localidades y ayuntamientos patrios, es hora de ser severos, pero muy severos, con las medidas económicas adoptadas por el PSOE. Vamos a empezar por la primera medida, electoralista, que se propuso en su día, la de los 400 euros. Vista a toro pasado creo que es el momento, ya, para decir que esa ha sido una mala, pero que muy mala medida. De lo que se trata es que el consumo, que ha sido el motor de la economía española junto con el ladrillo, no caiga, pero esta medida que presuntamente sirve para aumentar la Renta Disponible de los ciudadanos ha sido mal planteada. Si conocemos la propensión marginal al consumo, las rentas más altas no incrementan su consumo por esos 400 Euros. A nadie le amarga un dulce: pero ha servido de bien poco, a la vez que se han dilapidado recursos económicos que no han servido para expandir la demanda. La medida parece tan tonta como la de no encender las luces navideñas a causa de la crisis. Si el riesgo en el que se cae es la deflación, creo que no es de recibo que se adopten tales propuestas locales de desactivación del consumo. Y algunos ayuntamientos socialistas han adoptado interesadamente tales decisiones. No en vano, es sabido, el pequeño comercio no es lugar de votos socialista, cuando podría serlo –pues el pequeño comercio no deja de ser un pescado pequeño a espensas de ser deborados por grandes tiburones-. Que se hubiesen quedado las luces como todos los años y, así, se hubieran ahorrado un conflicto justificado. Son ganas, como siempre, de tocar la pandereta. Y la zambomba. Pero lo más grave, en mi opinión, es la forma de adopción de “medidas keynesianas”, para nada Keynesianas, de expansión del Gasto Público, desparramando dineros a los ayuntamientos en función de los habitantes. De esa manera no se podrán afrontar importantes obras que mejoren las infraestructuras y, dada la exigua cantidad que se otorga en la singular pedrea, va a ser pan para hoy y hambre para mañana. A lo más, va a servir para camuflar el número de empresas que se van a ir al garete dentro de poco. La medida no apuesta por cambiar el modelo económico, que se caracteriza, más, por el lastre, al ser un modelo de ladrillo y constructoras, y no un modelo de innovación y desarrollo. La pedrea a los ayuntamientos va a ser una cosa similar a la de los 400 Euros: va a endeudar al estado español, hipotecando su futuro y, a la vez, no va a servir para estimular la demanda. El grave problema de la crisis está aún por venir: cuando llegue momento de presentar cuentas, y termine el año fiscal, muchas empresas van a poner el cierre, debido a que su pasivo circulante les asfixia a corto plazo, a la vez que el activo circulante pierde rotación. La pedrea a los ayuntamientos para lo que va a servir, sobre todo, es para que algunas empresas de construcción, muy posiblemente afines a los consistorios, vean inyectada la liquidez que precisan, y, con ello, aguantar un poco más el ahogo que las atenaza. Buen tiempo para poner los patrimonios a buen recaudo. Y dar algo de vida a las empresas de materiales de construcción y las constructoras medianas algo más fuertes -las más gordas ya han caído, mientras sus directivos han puesto a buen racaudo los pingues beneficios que de aquí a nada conseguían-. Permítanme que les diga una cosa: estas pedrea en nada va a mejorar el empleo; y, a la vez, va a seguir reduciéndose el consumo. Ya saben lo del culo y lo del candelero, que no son témporas. La economía es la pescadilla que se muerde la cola. Y los pezqueñines van a ser cada vez los más, y el agujero cada vez va a estar más abierto para meter el palo por él. A su vez, las medidas no inciden en nada en lo que, de verdad, nos ayudaría a salir del problema, desde el punto de vista de la política Fiscal. 1) No se destinan a grandes Obras públicas en infraestructuras con férreo control estatal, 2) No se llevan a Investigación y Desarrollo (en las patentes está el futuro, no en otro sitio). No se si ustedes son consciente de lo siguiente: Es España un país donde los cerebros, los buenos, se dilapidan a lo tonto. Todas las regiones, y comarcas, pierden cerebros: las mejores cabezas siempre se van a otro sitio. Es así. Al país le pasa lo mismo: las mejores cabezas está fuera de España. El talento es quien debe poner el práctica las innovaciones necesarias para que el potencial del país se expanda. Sobre ello no se hace nada. Dinero puesto a disposición a la investigación y desarrollo y en nuevas energías (futuro): 0. Dinero puedo para inyectar líquidez a las empresas del ladrillo (pasado): Todo. Pan para hoy y hambre para mañana. Amárrense a los palos del chozo.

sábado, 6 de diciembre de 2008

CENTRO POLÍTICO

Debido a que me ha parecido interesante hablar sobre el concepto político de CENTRO POLITICO, abro esta entrada para debatir sobre esa realidad política, con el ánimo de que la tertulia política en este foro, de filosofía, ética y política, abra a discusión materias COMO ÉSTA.
CENTRO POLÍTICO: El centro suele ser una posición equidistante entre la izquierda y la derecha. Pero yo muchas veces creo que es una línea demasiado fina que queda entre dos plaquetas del suelo; el centro, en política, rara vez existe, salvo en algunas ocasiones necesarias de “sentido común”. Por regla general lo que hay es centro-izquierda o centro-derecha, porque es imposible el dualismo. El centro es algo ideal, y en el está el “justo medio”. Pero, como digo, es un ideal. Para que haya centro debe haber algo a “la derecha” y algo a la “izquierda”. Si no lo hay, es imposible: es un disfraz. Álvarez Cascos dijo, diciendo verdad, que no había nadie más a la derecha de él. Pero le pudo más la picha que el cerebro o el corazón, como les suele ocurrir a casi todos los hombres, incluso a la carcunda – o cavernícolas- que suelen se hipócrita en todas esas materias: se les suele ver el culo, para sonrojo de propios e hilaridad de extraños. Los partidos de derecha, en muchas ocasiones, tratan de autodenominarse como de “centro”, pues piensan, equivocadamente, que solo la “gente de bien”, biurtiful pipol, es de su partido; además, “la derecha” suele tener miedo a decir su nombre y es bueno camuflarse entre la gente media, ponerse un disfraz de cordero, haciéndose amigos de lo borregos, muchos que van a por huevos a Carabaña. La segunda legislatura de Aznar, por ejemplo, fue “la derecha”, por fin, la que gobernó otra vez. En la primera no pudo, pese a que estaba allí – y que fue recolocándose en las jerarquías de Poder-. “La derecha” española no podía ni aguantar, ni soportar, la negociación con nacionalismos periféricos, y, por ello, le interesó decir que no eran “derecha” si no “centro”. Falsamente, como digo, porque a la derecha del PP no había nadie. El PP, desde esa segunda legislatura, hasta la fecha, actuó de acuerdo a su verdadera voluntad de ser lo que es: derecha. Hoy en día anda haciéndose una reflexión profunda en su seno, aunque tratan de que a la luz pública no se vea mucho. A los más jóvenes, aquellos que acuden a sus colegios privados del Opus o recién egresados, que serán sus próximos cargos, les están metiendo una zambomba de “liberalismo”, que es un falso liberalismo, para hacer un liberalismo de derechas a lo anglosajón. Esto se hace así porque cada año que pasa la proporción de entre nacidos en democracia y los que se va a desequilibrar, y la vieja cantinela del franquismo, que la han mantenido muy recientemente no les va a valer.

martes, 2 de diciembre de 2008

No por nada


Fotografía de Samuelson


Son necesarias algunas precisiones en materia económica; por ello, se hace preciso que en momentos de incertidumbre económica, como el que vivimos, hablemos de economía. El objeto es que nos aclaremos algo en todo lo que ocurre, so pena que andemos perdidos. No es tiempo, tampoco, de ser agoreros: pero si de tener conciencia, de alguna manera, de lo que está ocurriendo. La economía es una de las ciencias prácticas más útiles que hay. Es cierto que ésta es muy críptica: abstrae conceptos de la realidad, a las que llama variables, y las analiza, a través de métodos estadísticos que se llaman “de regresión”. Ciertamente: es difícil su comprensión, pero no conocer como se influyen entre sí, hace que tengamos menos apoyos para interpretar “la realidad”. Intentaré no mostrar los Bíceps de la terminología opaca: intentaré ser lo más claro posible para ser comprendido por los profanos. En mi vida de observador de la realidad socio-política, y por ende económica, no había vivido una situación de la economía como la que ahora vivimos. De ahí su importancia. No habíamos visto, nunca, la vuelta al keynesianismo de las políticas económicas. Eso es lo que ocurre ahora, porque las circunstancias vuelven a ser similares a las de 1929. Y es para alarmarse: La política monetaria, la de los monetaristas, sirve de bien poco, pues aunque se insufle dinero en el interbancario, la falta de confianza por “la economia real” hace que el dinero se quede en las cajas fuertes de los bancos – la misma trampa de la liquidez que en 1929-. Aunque no perdamos la calma. En economía “los precios” están relacionados: que suba el precio de las castañas y baje la demanda de casas rurales, por ejemplo: La gente se queda, velis nolis, en casa asándose unas castañas. En fin: los políticos y sus asesores, economistas, están optando por políticas de la demanda. Esto es, incentivar la economía en base a gastos públicos, para que el motor no se cale. No sabemos en que acabara todo esto, pero la recesión mundial a la que nos acercamos parece morrocotuda. Si no, los gobiernos todos, no volverían a Keynes de esta manera. Si es posible que estas medidas sean las únicas que se sepan utilizar de alguna manera, por haber experiencia en ellas. Y solo gobiernos progresistas están legitimados, por principios, para ponerlas en marcha. Aunque no hemos de olvidar que gobiernos conservadores han usado mano de puro Keynes en muchas ocasiones: Ronald Reagan y Bush, por ejemplo. Estos usaron, en la celebre elección entre “cañones y mantequilla”, por los cañones. Esas decisiones de “política económica” es el punto de encuentro entre la política, la economía y la moral, que tanto me empezó a interesar hace años. Parece ser que, en España, parte de esa inyección de gastos públicos irán a parar a los ayuntamientos, como modo rápido de inocular “dinero publico” a la población, para que se produzcan efectos multiplicadores: El ayuntamiento tiene dinero, contrata a gentes para obras, y estos consumen y compran con ese dinero. Debemos hacer un “buzón de sugerencias” local para articular, a la vez, esos dineros en cosas útiles y consensuadas, de ahí la importancia de la talla moral que tengan nuestros regidores. En fin: estos “dineros públicos” no salen de la chistera. Con ellos se endeuda el futuro, aunque ahora, a diferencia de tiempos pasados –como durante los gobiernos de Felipe González- , los tipos de interés puestos a la deuda pública, son dispuestos por el BCE. Los “déficit públicos” son un coco para los tipos de interés, tal y como propugnaba la zambomba liberal, pues, para el futuro, ayuda al ahorro y desincentiva la inversión, al preferir el inversor “Deuda Publica”, siendo el estado quien pague los intereses. Todo depende de que lugar del PIB se encuentre la economía española: por debajo de su potencial o por encima. Muy posiblemente la economía española tiene problemas estructurales endémicos de muy difícil solución y puede que la clave toda se encuentre en el sector energético. En fin, no se sabe que pasará y habrá que estar a la expectativa; en cierta manera apoyo que sea un gobierno socialdemócrata quien adopte estas medidas. Pues son medidas que no casan con un partido conservador que, aún antes del debate sobre las medidas económicas de Zapatero, como escuché en la radio, seguían propugnando la bajada de impuestos para las rentas más altas y no echar mano del déficit –nuestro colchón de seguridad-. Si se tomasen estas medidas que propugnan los partidos conservadores haría presagiar un gripazo de padre y muy señor nuestro que postraría a la economía española en cama por algunos años. Hay que empezar, otra vez, los “cuadernos de economía” española, para ver como van las constantes vitales de este enfermo: y ser muy prudente en las medidas. Nunca, como en el día de hoy, un ministro de economía ha sido tan importante. Me congratulo, por ahora –luego ya se verá-, que sea Solbes, sinceramente. Otra medida, aunque aquí en gobierno de España ya casi nada puede hacer, salvo salirse de la zona Euro, para poder tener política monetaria propia, sería hacer una política monetaria expansiva muy fuerte por parte del BCE, emitiendo dinero a mansalva, para estimular la producción y los precios. !Si los precios! porque el problema, uno de ellos, de la economía española se encuentra en el endeudamiento familiar. Una política fiscal, junto a una política monetaria expansiva, se hacen necesarias: porque el problema gordo al que nos enfrentamos es a la deflacción . El gobierno, actualmente, solo puede hacer lo que hace: política fiscal del Gasto Público. Suponemos que el PP haría mucho menos. No haría nada: no por nada, sino porque, precisamente, esos son sus principios en materia económica. La política económica del PP es la del juego de la silla. A dar vueltas alrededor de una sillas y los que se sienten los primero ganan: partiendo con la ventaja de que unos, los gordos, dan vueltas a las sillas y otros, los pequeños, dan vueltas a los gordos, con el culo al aire y bajandose los pantalones. Así ha sido siempre. Por los siglos de los siglos.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Ser de izquierdas


Tengo en mis manos el libro del añorado Eduardo Haro Tecglenser de izquierdas”. No tiene nada de particular ello, pues hace años que está en mi biblioteca, junto con su muy leído “diccionario político”. Los he puesto sobre la mesa, mientras escribo en estas noches valxeritenses. No es el afán de justificar tal postura política que, como todos sabemos, nació, como la derecha, de estar en postura sentada. Sentada en las primeras cámaras “nacionales” representativas del “pueblo”. En fin, no es cuestión de acudir a la propia definición de Tecglen, si no, más bien, intentar expresar del porqué se “es de izquierdas”, al menos del que esto escribe. No es tanto una justificación, pues no necesito justificarme ante nadie de nada, si no más bien, de la reflexión necesaria hacia la que, cada cual, debe llegar. Parto del presupuesto de que hay muchos que reflexionan sobre la política en muchos sitios que han quedado como un gramófono viejo. Parece tontería. Pero no lo es. Todavía truenan los viejos debates entre los que yo creo que ya son viejos, y que parecen los viejos argumentos de requetés, falangistas y nacional-católicos variados, pero en plan boina y chaqueta de cuadros. Unos no son tan mayores, sino herederos, habilmente moldeados. Otros son aquellos hombres admirables que hicieron la Guerra, que el paso del tiempo les está llevando a casi todos ya al cementerio. Siento un estremecimiento cuando hace años aún se les veía, con sus calladas y sus boinas tomando el sol. Madre mía, me decía, estos hombres hicieron la Guerra. Parecía increíble. Más interesante eran escucharles sus reflexiones sobre la política sobre lo que “es la derecha” y sobre lo que “es la izquierda”. Efectivamente, escuchándoles uno llega a comprender como se llegó a aquella confrontación. !Vaya cabezas más duras y más huecas que tenían! Todos hemos visto la versión oficial del régimen, y el guión de la película Raza, es explicito: de Guerra de hermanos contra hermanos, que vinieron a romper la célula social que Dios manda: la familia. En fin no soy ajeno a todo ese viejo discurso, comentarios, y aberraciones, tales como ese que figura en un vídeo que he visto recientemente de cierto pueblo donde aparece, hoy día, hablando un hombre rural, aún de la “Reconquista” que supuso la cruel guerra civil. Esos son algunos de los herederos. Otros están en lo más alto. Me niego a ese discurso que, como digo, suena disco de vinilo en gramófono viejo. Espero que se respete mi postura, como yo respeto las otras, aunque, claramente, no las comparta. Mi “toma de conciencia” como “ser de izquierda”, no vino por la postura marxista de tomar conciencia de proletario. Esas son también viejas cantinelas, en parte que se retrotraen a la juventud contestaría, y admirable, de los 60 y los 70. A los viejos, creo yo, la cantinela de ser de izquierdas o de derechas, les era más sencilla. Y se basaba mejor, en este país, la expresión “No me mees encima y me digas que está lloviendo”. A los que meaban hacia el lado derecho, se les llamó izquierdas, a los que meaban hacia la izquierda, se les llamó derechas. Y se dieron la de Dios es Padre. O la del pulpo. Para no herir susceptibilidades. En fin, que mi toma de conciencia vino, como digo, por la reflexión jurídica, cual es mi formación. Y por la reflexión real de cuales eran, de veras, mis raíces: sin tomaduras de pelo. El ser hijo de emigrantes extremeños y andaluces puede ser una explicación. Pertenecer a familias que trillaban, que segaban, y que araban con yuntas, para años después, emigrar a la ciudad para convertirse en cuellos azules, obreros industriales según la terminología de la sociología industrial. Obreros que han aspirado durante muchos años todos los tóxicos que produce una fundición. Puede ser, es cierto, una forma de una “toma de conciencia” proletaria, y quizá pueda retractarme de lo que he escrito más arriba. Pero para la toma de conciencia fue necesaria, previamente, la reflexión jurídica. Hay que tener en cuenta que adsorbí la postura de determinados estudiosos del Derecho laboral, tales como Antonio Baylos, Ojeda Avilés – y su Derecho Sindical, donde reza su deseo de un país sin caciques y oligarcas – o Fernando Valdés, que sostienen la postura de la naturaleza “dependiente” de las relaciones de trabajo. Esto viene a significar, claramente: unos tienen la sartén por el mango y otros reciben los sartenazos. Automáticamente me decidí por lo que a mi me parece más heroico: limitar “el poder” de los que tienen la sartén. Y los que tienen la sarten, siempre, son los que tienen el Dinero. Por ello considero que la postura moral y política que está bien, es esa. Por ello la defiendo. Hay algo, bueno muchas cosas, que no he añadido, en esa "toma de conciencia". Es lo siguiente: Muchos somos los que hemos venido al mundo tras la muerte de Franco, y, por ello, desde el principio fuimos una generación un tanto diferente a las anteriores, las cuales habían vivido una guerra y una dictadura. Nuestra infancia y juventud pasó en un ambiente, quizá, diferente, y no eramos conscientes del todo de las profundas heridas que arrastraba la sociedad española. Fuimos la generación de "la bola" y aquel ambiente, para muchos "moderno" fue nuestra conexión con el mundo. Yo recibí educación en colegio público y, por fin, los que éramos hijos de obreros, trabajadores y campesinos, abarrotamos la Universidad; no sin cierta complacencia de misión cumplida. Luego llegó lo que Javier Tusell llamó "el Aznarato", la segunda legislatura de J M Aznar, y volvieron los antiguos fantasmas a volar y que para nosotros fueron nuevos. Yo había estudiado economía y percibí claramente la zambomba neo-liberal que se batía. Lo de Aznar fue el acabose: volvieron los que nunca se habían marchado. No voy a dejar aquí juicios de valor sobre aquel periodo de la historia. Pero, efectivamente, Aznar fue mi toma de conciencia, en parte.

martes, 18 de noviembre de 2008

La Restauración y el clientelismo: ¡Si señor, mande Ud.!


Me gustaría hacer una encuesta sencilla. ¿Cuántos son de derechas por el clientelismo? Los que conocemos de que va “la política” en entornos rurales, sabemos en que consiste la cosa. Es nuestro deber de ciudadanos denunciar todos los usos que de forma inveterada y con profundas raíces históricas pueden, aún, perdurar, convirtiendo en carpetovetónica y castiza la política. Por lo menos: denunciarla. El fin es que la política la hagan los ciudadanos. No otros.

Se llama clientelismo a ese sistema de la Restauración, sistema eminentemente rural, en virtud del cual se decía que se es "de derechas" para “agradar” y recibir "favores". Los que sean de derechas por el clientelismo que levanten la mano. No lo harán. Son pragmáticos: siempre van al sol que más calienta. Son estos que van y se acercan con la cabeza semi-agachada -aunque ya se va más en plan amigote, en plan besa botas-. Nuestras raíces hispanas y políticas navegan en un proceloso mar de “amigismos” y red de favores; una forma de “mafia” caciquil que hay que limitar, aún se dé de forma cada vez más pequeña. Si estas actitudes no se eliminan del todo la convivencia democrática se ve muy afectada y, en vez de constructiva, se convierte en destructiva. Tenemos ejemplos más que suficientes para luchar contra tal estado de anti-política.

Ejemplo de caciquismo finisecular y tres primeras décadas del siglo XX.

- Mire Ud. Sr. Don, que a mi hijo me le mandan a la Guerra, y yo como ud. sabe, soy de derechas, humilde pero de derechas, como usía. Haber si me aborraban al hijo.

- Hombre, hombre, no tenga cuidado, no tenga cuidado. Que aquí sabemos que usted es de los de orden y ley.


- Quien era.- le preguntan, desde el despacho, una vez abandonado el señor humilde "de derechas" que con la boina en la mano acudía a pedir los “favores”, al Sr. Don.

- Nadie. Kico "el cagajuerras", para que no le enviemos el hijo a la Guerra.

- ¿Es de orden?

-Parece que sí

-¿Es cristiano?

-Por misa no se le ve mucho, pero no parece mala gente.

- ¿Es de los que se queja por el jornal?

-Poco, poco.

- ¿Es bien mandado?

- Cumple siempre… no como otros…

-Bien: llame a la Diputación y que le borren de la lista de reclutamiento.

Al otro día en la calle, cuando los campesinos se apuestan en una solanera, o cantillo, a la espera de que les llamen al jornal.


- ¡A ver! – canta el capaticillo (hombre adiestrado y bien domado por “los amos”) : ¡y, por último: Kiko “el cagajuerras”, Eusebio el “agarrapuercos” que vengan también!

. Si, señor…. Mande Ud.


Huelga decir que Kiko "el cagajuerras" y Eusebio "el agarrapuercos" serán prudentes y de derechas. Hombres de orden. Si señor: bien mandaos.

Los ciudadanos exigimos el cese inmediato de todas esas actitudes. ¡No más caciques! !No más Oligarcas!

Vuelve Keynes


Corría el año 1992. La referencia en las escuelas de economía, por aquellos entonces, era Mario Conde. La cultura del pelotazo, los ejecutivos agresivos, con casco y moto, los calcetines tipo panty, la hoguera de las vanidades, el dinero fácil, los seniors executives, las armas de mujer y Wall Street imperan. Los del Opus, a su vez, abren sus escuelas de negocios, masters, el ESIC el IE señaladamente. De ellos se van a nutrir sus empresas en redes de amigotes. Lo que triunfa es el marketing y la mercadotecnia. La moral del directivo y del dinero. Atrás quedaron los peinados de los 80 de las chicas, que hoy nos causan tanta simpatía. La caída del muro de Berlín, el fin de las ideologías y, por tanto, de la Historia, y “los liberales”, en lo económico, hacían legión. En lo económico tan solo. Que en lo moral, en especial en España, donde las familias del Opus, beneficiarias del desarrollismo -por ser ellos sus partícipes-, seguían tan rancios como siempre. El tolón tolón liberal y que en España suena al coro de los niños cantores del Pardo, a colegios religiosos a donde van las elites todas, así como muchos otros niños que no lo son, ni lo serán -siempre es beneficioso que haya gentes que besen los pies a otras-. Gentes humildes, algunos criados en chozos, que les da, no sé porqué, por llevar a sus hijos a colegios bien y a seminarios doctrinarios: con los buenos colegios públicos que hay. En Inglaterra: la dama de Hierro. En los USA: Ronald Reagan. En España: Felipe González. Según la Revista Tiempo, y otras muchas, pertenecientes a la Obra, contaban el chiste: Con Felipe, todos a pique. Buen chiste, si señor, que causaba buenas risas a mis amigos de la derecha, algunos de los cuales criados en camastros de helechos y educados con la enciclopedia Álvarez, en todo caso, y como mucho. Otros, hijos y nietos de tenderos, habituados a tener perras, para quien todos los demás somos vagos. A los que les contesto, poniendo el dedo en posición erecta: sube aquí y pedalea. En aquel año, la crisis económica hacía que muchos golfetes del botellón estuviéramos en los aparcadoiros de las Universidades y, los fines de semana, ¡a Cáceres!. Ciudad patrimonio de la Humanidad repleta de estudiantes. Estudiantes que ibamos en tropel, pian pianito, a la plaza: con bolsas de plástico, vasos de picnic, botellas de pachanga, Whisky y Ron. ¡Cómo lo pasábamos! En Económicas triunfaban los monetaristas, y bastaron dos años de ajuste para cumplir los requisitos impuestos por Maastrich, para que los sones de radio intereconomía nos metieran el sonsonete de la teoría económica neoliberal. Eso y, como no, los escándalos oreados por quien no tenía el poder para que, una vez conseguido, obrar del mismo modo, y beneficiar a sus amigotes, reduciendo a mínimo la inspección fiscal, por ejemplo. Lógico, si el secretario del ramo compartió el aula con el director del ESIC. Algunos disfrutamos con las clases del profesor Sosa, director de tesis del jugador del Madrid Manolo Sanchís, y sus ratios de apalancamientos financieros y de solvencias a corto, donde aprendimos a ver un balance y, de lejos, el problema financiero de Rumasa y del Real Madrid. La imagen fiel del patrimonio. Sí si: La del patrimonio de sus corifeos residentes del barrio de Salamanca. la “beautiful people”. Barrio pudiente madrileño a donde acuden, por el entonces, “las chachas” honorables de Leganés y Parla, entre otros sitios, a criarles los hijos. Hoy día bastión de la Espe. Solo había un problema: muchos aprendimos la maquinita de Keynes. No cabía otra. Es el ABC de al economía, pero en plan progresista. Lo primero que se aprendía en económicas era “la trampa de la liquidez”, el new deal y la introducción de Gastos Públicos para incentivar la demanda agregada. Por aquellos días Keynes estaba acabado: el Déficit público, argumentaban los liberales del cristianismo heredero de Felipe II, hace que los tipos de interés sean altos. Era el tambor de Aznar. Tambor de la FAES que hoy suena a tambor roto. Como el soniquete del concurso de sobremesa cuando el concursante falla la respuesta. Chafados: Keynes vuelve. Samuelson pide a Obama que insufle la economía a través del gasto Público, y que, en tiempos como éstos, no pensemos en el déficit. ¿Qué dicen “los liberales” sobre todo esto? Callados como putas. Y los que somos simpatizantes de los filósofos de la “escuela de Francfort”, con Habermas y Adorno a la cabeza, nos partimos de risa: llevábamos razón desde 1992, cuando nos poníamos tibios en la plaza de Cáceres en fines de semana locos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Los hijos de los exiliados


Cómo están en el ABC esta mañana. No les gusta que el gobierno se gaste 40 millones de euros en buscar a hijos y nietos de exiliados. Tampoco le gusta, se lo escuché a un político con cargo importante, que los dineros, de todos, se dilapiden en buscar fosas por las campiñas españolas. Es normal. Lo que les carga es que los impuestos, “su” dinero –que para eso quien más pone es el más rico-, se tiren por el retrete, tan solo, para agradar a unos cuantos, que no son ellos. La guerra bien ganada quedó. Y no es acto de justicia ni cristo que lo crió. Siempre he pensado que uno no es solo de la localidad de donde pace. Si no, también, de la localidad donde sus abuelos sufrieron, vivieron y crearon. No en vano, los nietos, llevan siempre ese poso cultural. Vivas o no en el lugar de tus antepasados, éste va dentro de ti. Va dentro de ti porque se inyecta vía parental, en carne viva. Las canciones, las tradiciones orales, las historietas familiares, los modos de hacer las cosas, las expresiones, el modo de ver la realidad y vivas, o no, en el lugar de donde sean tus abuelos, cuando tragas pan y se te queda en la garganta, es que te has “añurgao”. Para un nieto ser del lugar de donde son sus abuelos es un orgullo, y punto. Lo vea el cenutrio o no lo vea. En nuestra España, escindida por el odio, muchos españoles tuvieron que salir de su tierra para poner sus pies en otra. Tragedia no superada hoy todavía, por mucho que algunos así lo quieran. Siempre sostengo que la victoria de unos no vino acompañada de justificación moral. De un lado se colocó el pueblo semi-analfabeto, o analfabeto del todo, buscando venganzas de secular raigambre. De otro, fue el ejército español, traído del África y organización sistemática, ordenada para ganar una guerra e imponer un sistema de terror. No es lo mismo. Los españoles que salieron eran tan españoles como los que se quedaron y, por tanto, sus nietos también lo son. Ese es el razonamiento. Y lo es de justicia. Y la justicia no tiene precio. A los de “la derecha”, porque hay que seguir hablando en estos términos tan del XX, les calza el hecho, porque ven en ello que los motivos son, además, electorales y, encima, se pone dinero para ello. Dinero recaudado para ser “gastado” en algo que no les conviene. ¿Y qué? Los nietos de españoles son españoles como los que más. Máxime si el motivo por el que salieron fue por una brutal guerra en el campo de las ideologías que revoloteaban por el ambiente y de unos problemas, netamente españoles, en el que seguramente ellos no tuvieron toda la responsabilidad. Si hay españoles fuera que de nuestro territorio que aún no están reconocidos como tales es de justicia que así se reconozcan. Porque los derechos y la restitución de lo que es de Justicia es absolutamente necesaria. La transición a la democracia no estará totalmente finiquitada hasta que esto sea así.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Carta a los liberales de liberalismo.org

He leído vuestro argumentos sobre los impuestos y sus efectos perversos. Según vosotros, estos causan una reducción del incentivo a la producción. Con ello quieres decir que a más impuestos, para los más opulentos, éstos reducen su afán inversor y constriñen sus ganas de crear riqueza. No estoy de acuerdo con tus proposiciones de que los impuestos desincentiven el crecimiento económico. Todo esa historieta teórica me suena a cuento chino y de lo que se trata es, simplemente, de justificar los deseos que los plutocratas tienen de asegurar sus cuartos bajo la faltriquera propia. Les carga eso de que los dineros vayan al Estado para que se dilapiden, se malgasten y se tiren, por parte de unos cuantos políticos desaprensivos, ineptos, y, según vosotros, moralmente reprochables. A mi toda esta teoría que os soltáis me suena a rollo macabeo: de filosofillos que han estudiado en las facultades de economía y empresariales. Esto es: bárbaros del especialismo que, por un motivo u otro, quieren prepararse para directivos, como mejor forma de vida. No me extraña, por tanto, que gentes como vosotros hayan sido los causantes de la actual crisis. Por más que leo vuestros blogs y vuestras webs, como liberalismo.org, no encuentro por donde cogerlas, pues tenéis un cacao sobre el liberalismo y lo liberal de padre y muy señor nuestro. Es el liberalismo para que las santas narices del más poderoso haga y deshagan. Es cierto, con los impuestos, que el margen de beneficios se estrecha a corto, pero, a la larga, los beneficios se siguen dando. Si no se dieran, no habría ningún negocio. A la vez, con ellos, se hace una sociedad algo más justa. Es cierto que los políticos pueden adolecer de inmoralidad a la hora de gestionar los recursos, pero éstos, al menos, como se deben al voto de la población tratan, de alguna manera, de beneficiar a los más. El empresario, para el cual en verdad preconizáis la libertad -que no para otros-, solo busca en beneficio de los menos: de él mismo. Esto tiene parte de bueno, en eso tenéis razón, pero también tiene mucho de malo si no se le paran los pies. Porque, a lo que a mi me parece, lo que propugnáis es un liberalismo para unos pocos: los que atesoran un patrimonio más que holgado. Esos que, como no saben donde hechar el dinero, invierten en arte de una manera especulativa. Con los impuestos, abogadillos de ricos, en mi opinión, el mundo se equilibra y, por tanto, las tensiones sociales se apaciguan algo, que también es positivo, aunque no es el argumento principal. El argumento principal es la Justicia. Por eso estoy a favor de la tasa Tobin, por ejemplo. Tu postura al tanto de la libertad, permíteme decirlo, se encuentra sesgada, en mi opinión. Le falta veracidad, autenticidad, y está influenciada ideológicamente del mismo modo que el pensamiento marxista lo está. Leyendo vuestras Webs, filosofillos, os la dáis de sabios y se os ve el plumero de mentecatos. Hiláis una ristra de argumentos descojonantes, como uno que dice que no se puede ser "liberal" y de "izquierdas", mostrando un desconocimiento mostrenco de las ideas políticas de este país: cenutrios. Desde un plano ético, preconizar de la libertad se refiere a la libertad de todos, no de unos pocos, me imagino, porque, si no, vaya fundamento de la moral más pusilánime que tenéis. Habláis, por otro lado, de que los vuestro no es ideología, !válgame!. En cambio, todo el pensamiento de la izquierda si que lo es. !Vaya tonterías más grande que tenemos que escuchar por parte de estos jovenzuelos egresados de las facultades de económicas del Opus! Parece que con lo que topamos es con la concepción de la libertad. Creo que olvidan los "liberales" de tu escuela algo esencial que no tienen en cuenta: la larga evolución sociológica en las relaciones de trabajo. Vaya, diréis, ya estamos con lo mismo. Pues si y no. Vuestra óptica se encuentra sesgada de todas todas, y no tiene en cuenta miles de variables humanas y, por ello, sois jóvenes barbaros que de la vida sabéis una mierda. En especial ignoráis la diferente condición de entre quien detenta la propiedad -al que consideráis "individuo", con argumentos no tan alejados de la realidad- y de quien solo posee, como bienes principales para comer y mantener su casa, así mismo. Es cierto que detrás de esas corporaciones se encuentran unos "individuos", desaprensivos a más no poder. Puestos de poder a los cuales vosotros aspiráis. Y conseguiréis algunos: los que seáis del Opus con más facilidad. El poder negociador, como digo, de uno, el empresario - que no sabemos si es "individuo" o no- no es el mismo que del otro, el empleado. A su vez, una vez efectuado eso que se denomina "contrato de trabajo" existe una verdadera relación asimétrica. Uno tiene el Poder de dirección y el otro la obligación de obedecer. Por tanto la libertad no es la misma ni tiene el mismo rasero. Si con la libertad que propugnáis no contrataseis a nadie, os lo guisaseis y lo comiséis: olé vuestro huevos. Y no es que estemos en contra de "la empresa", o "el empresario", monaguillos del Instituto Empresa. Lo que solicitamos es su control. Que estos esten al servicio de la sociedad, y no la sociedad a su servicio, que es lo que éstos ¿individuos? suelen considerar. Por que como dicen en mi pueblo: “quien no tiene dinero: pone el culo por candelero”. Vuestro concepto de libertad es muy diferente al mío, por tanto: que ponga el culo vuestra madre. Para mi la libertad es subirme a un risco de la sierra de mi pueblo y mirar mi valle. Ahí si que hay libertad "individual", siempre que no dependas del cacique de turno, como ocurrió en otros tiempos. Esto es: No tener quien me mande y no mandar a nadie. Eso si que es libertad, y no el coño que vosotros propugnáis. Me imagino que para vosotros, “los liberales austriacos” -vaya pedantez-, ese concepto también puede valer, pero os va más la libertad del porsche, ignorantones de vida, y "el utilitarismo". Ala ala, que osdivirtías en vuestros saraos, que yo soy feliz en el campo. Convendrás conmigo que existen diferencias sociales entre la libertad de quien puede dictar lo que se debe hacer, que por regla general suelen ser esos "individuos" para quienes propugnáis la libertad -vuestros papas y tios que financian el ESIC- y de quien no. Para vosotros, los “liberales austriacos” o como rayos os defináis, la libertad consiste en que, si tienes dinero, impongas tus condiciones de mercado libremente. Valiente concepto de la libertad. Libertad para someter los santos huevos de unos sobre los de otros. No creo en utopías y tengo una concepción muy negativa del ser humano, que, de hecho, se mueve por la codicia, como asevera razonablemente Adam Smith. Los impuestos son un límite a la codicia vuestra. Porque, lo tengo claro. La codicia busca el Poder: y el poder consiste en imponer, libremente eso sí, la visión del mundo de quien posee perras a quien no las posee dinero. Porque ya se sabe quien no posee dinero: le dan por el culo. Digo que tu concepción adolece de veracidad por varios motivo, estos filosóficos, para que veáis que también sabemos ser crípticos: Vosotros, adláteres del ICADE, no partís de una concepción de la realidad como algo completo y, por tanto, de la verdad. Tu mismo te defines como “filósofo austriaco”. Un filósofo busca la verdad, de por sí, sin etiquetas. Pero vosotros salÍs de los centros de adoctrinamiento navarros, que para más INRI son cristiano. Seréis calvinistas. Siempre he pensado que para el verdadero filósofo las etiquetas significan visiones sesgadas y, por tanto, no son auténticas, veraces. Eso le pasó a las corrientes continentales del idealismo, a los marxistas y a las filosofías liberales austriacas: filosofía esta última de pacotillas, pues solo tiene en cuenta "la maximización" económica en el comportamiento humano. Pues vaya birria de humano que tenéis en la cocorota. Es más considero que tanto el marxismo como la liberal concepción del homo oeconómicus (concepción muy reducida del ser humano y de la libertad, como digo) son filosofías falsas. Ambas tratan de justificar teóricamente, con un aparato denso, prolijo, y que no entiende ni su puta madre una concepción de la realidad que, en último término, lo que busca es tratar de justificar lo que las majaderías que a uno le enseñan de niño en sus casas y en vuestros colegios de pago cristianísimos. Elogiáis la libertad del individuo, en cambio, obvias algo esencial: que lo que propugnas es “libertad de empresa”. Y las empresas no son "individuos", ni compararse puede una cosa con la otra. Confudís, eso sí, "individuos" con personas. Personas son las que viajan en patera desde el Africa, que también tienen derecho a la libertad, y no solo los "individuos" que dirigen vuestros negocios hispanos de entretegidas redes sociales del Opus. Por eso mi concepción de “libertad” difiere de la tuya, y por tanto somos liberales en un sentido muy diferente. Libertad, para mí, es equilibrar las diferencias socioeconómicas entre los individuos, para que así, cuando se negocie –en el libre mercado- haya una mayor paridad. Las circunstancias reales de muchas personas es que no son libres porque no tienen un duro, ni dos reales y medio, ni posibilidades para obtenerlos. Acusáis de vagos a los que tienen menos y vosotros, como tenéis más, os creéis más trabajadores. De eso nada, el trabajo y la riqueza no están tan relacionadas como vosotros argumentáis buscando justificación cristiana: !fariseos!. Váis a vuestros colegios del Opus, a vuestras escuelas de negocios del Opus: y así salen las majaderias que contáis, que solo buscan vuestro "propio beneficio", justificando que eso es bueno para todos. Pero para vosotros, liberalillos, más. Existen muchas más variables que no queréis reconocer, porque no os conviene Si esa circunstancias no se analiza, dichas teorías no valen para acceder a lo que se pretende: la verdad. Y sin búsqueda de verdad no hay filosofía. Hay manipulación. Y eso es lo que hacéis con vuestras revistas, con vuestros periódicos, con vuestros colegios, con vuestras universidades...

domingo, 9 de noviembre de 2008

Reflexiones caminado hacia el quiosco


Para enterarse de algo de todo esto que es la política es preciso tener en cuenta nuestra condición de animales tribales. Es algo así como cuando íbamos al colegio y animábamos, los del 5º A, al equipo de nuestra clase, y los de 5º B eran, poco más o menos, que una clase inferior de humanos. Otra de las cosas que son necesarias saber para entender de esto de la política -yo de políticas no entiendo, dice uno: pero estos del PSOE nos llevan a la ruina. Acabásemos. El que de política no entiende, !maria-manuela me escuchas! – es entender lo que la política tiene de Gran Hermano, el programa de televisión. En fin. Uno de los hechos más importantes de la semana, en materia política, ha sido el apoyo del presidente de turno de la Unión Europea para que España se siente en una de las silla de la cumbre internacional del G-20, con voz y voto. La clave de todo esto se encuentra en que en la “refundación del capitalismo”, como algunos dicen llamarlo, la voz de Europa tenga un peso mayor, con independencia que el debate ideológico interno europeo. Esto se merece una congratulación por parte de todo. El Partido Popular, como viene siendo costumbre desde hace unos 9 años para acá, por decir una fecha, anda más perdido que una tortuga en un garaje. Que la voz de Europa suene fuerte en las reuniones económicas es, como digo, una buena noticia. Si los del 2 de Mayo anduvieran más atinados en ver como anda el mundo, en vez de seguir dando al mamporro, a los tam-tam, y poniendo el viejo disco en el gramófono de la España Cañí, advertirían el hecho histórico de que Francia ceda su silla a España para sentarse en ella. Viajamos en el mismo barco, esta vez, los franceses, los españoles, los alemanes y los ingleses. Bye, Bye Trafalgar. Ortega, autor primero de la idea de Europa, estaría por fin contento. Los del PP, siempre tan desacertados en todo, enarbolando viejos patriotismos de pandereta, moño y moldeado, andan, como digo, que no se enteran de la jugada. No en vano adoptó su lider de entonces la más equivocadas de las decisiones posibles: buscarse como aliado a los neocons de Bush, teniendo una perspectiva, una vez más equivocada, de la política internacional. El ejemplo del presidente francés da una muestra por donde deben ir los tiros de reconstrucción del Partido Popular español, y dejar el viejo discurso de derechas recalcitrantes, por otro mas actual. Nada nos sorprendió a muchos en como se las gastan y así lo dijimos: para los que son más fuertes, les beso las botas, a los que son más débiles dos opciones: o que nos las besen o buen puntapié. Esas son la viejas derechas españolas. No otra cosa con más cabeza. Ese es su virus. Y si hablo de reconstrucción es porque sus pilares ideológicos están enfermos de esa enfermedad vírica que ataca los edificios. Nada nos puede sorprender ya. “En el PP hay algunos cobardes anónimos que reman en contra”, dice Cospedal. Aquí atrás un comentarista importante de los del bombo dijo que dentro de la derecha había mucho socialdemócrata encubierto. Cosa que es cierta. Personas que militan en el PP porque de chicos no les explicaron bien las cosas y han andado toda su vida sin saber de que va el rollo éste. Y que ahora empiezan a dudar. Gentes del PP, por qué no, que nacieron en colchones de helecho, y no termino de entender como vieron las cosas y miraron las plumas de sus colchones. Pero no es solo eso lo que les pasa. En fin, no se si me he ido por las ramas o a por uvas. Pero todo eso es lo que he pensado esta mañana, mientras iba a comprar el periódico al quiosco. En fin, que los del ABC se levantan esta mañana exasperados: ni pizca de gracia les ha hechos que el Sarko haya ayudado a Zapatero y, a la vez, no terminan de digerir lo del Obama. Muestra de esto último son los chistes tipo Berlusconi que no tienen ni pizca de gracia. De lo primero leáse su artículo sobre el proteccionismo. Lo que les digo. Perdidos y sin rumbo. No se dan cuenta los nuevos aires que revolotean, gracias a Dios, por el nuevo mundo y no son capaces de entender las razones morales por las cuales todos los miembros de la reunión, excluyendo a Bush, que ha hecho lo indecible porque España no estuviese sentado en ella, soliticitaban que España se sentase en la mesa. Los artículos de ABC de hoy sobre Obama y las críticas a Sarko van unidas en su interpretación