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viernes, 18 de febrero de 2011

Colonialismo. Congelación de la Historia. Poder medios de comunicación. Genocidio

Como tantas veces se ha hablado, los medios de comunicación propiedad de quienes quieren congelar la historia. Hace poco hablaban del fin de la historia, porque se creían que la única verdad posible es aquella del "neo-liberalismo". Y ahí querían congelarlo. Islandia es un ejemplo del "milagro" de esa doctrina comercial; como lo era Irlanda. Pero claro, no parece sensato sacarlo al oreo; más preocupa a las antiguas potencias colonizadoras de medio mundo y a las nuevas contemplar expectantes cómo se democratizan sus colonias y si eso les conviene o no. Por eso se frotan los ojos, y a destiempo. Bueno es esto de la Internet: millones de voces escarbando en lo que les hacen pupa.
Recuerdo aquellas palabras de Sartre en el artículo que escribió para Les temps Modernes, Todos somos asesinos: !Qué puro hay que ser y que seguro hay que estar en la propia pureza para atreverse a hacer la Justicia del Arcángel!



No hay tregua!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Ensayo Político e histórico: PSOE como continuismo errático y seguidísmo. El PSOE en la política española después de la Transición.

Las legitimidades de la Guerra. Modelo de transición.

Unamuno se equivocaba cuando decía que España era Africana, habida cuenta de la lección que están dando en el mediterráneo. La realidad española de la llamada “transición” era muy otra. La presunta legitimidad del dictador venía impuesta por la Espada y la victoria en la última Cruzada cristiana, tejida en la contrarreforma, pero sustancialmente medieval del siglo XX: la española. La legitimidad de un General en la victoria y un ejército a su mando. Por eso el traspaso de legitimidades de la Guerra Civil (la victoria) hubo de ser a otro General de todos los ejércitos: el rey. En último término lo que triunfa es la idea cristiana frente al deicidio, por eso, cuando hablamos de Medioevo en el mundo árabe, por ejemplo, habíamos de mirarnos al ombligo.
Por qué me politicé



“…en un Estado que se llama aconfesional, hay más colegios de curas pagados con dinero público de los que había en 1975, y más niños en ellos. Sin duda esa es una de las herencias más negativas del franquismo.” Yo creo que ese es uno de los motivos por los que me politicé, que fue hace bien poco, pues yo nací después de muerto Franco, y es el cambio que advertí, a peor si cabe a día de hoy. La pregunta al porqué de esa realidad es la hizo que me interesara; pues al no vivir el franquismo en su momento, empecé a vivir en un mundo que estaba contaminado profusamente por él.
La transición como continuismo


Me imagino que la transición no se pudo hacer de otro modo a como se hizo. He escuchado a Carrillo defenderla a capa y espada, y posiblemente sea acaso que él quería participar en el pastel del reparto, pensando en su papel moral, como único opositor con efectividad, le valdrían numerosos votos. Los avances sociales y políticos de España han sido numerosos, habida cuenta de que no era más que un país occidental en la Europa del Mercado Único; la transición se hizo pensando en eso, entre otras cosas; pues las empresas más importantes, propiedad del entramado opusdeísta, tenían necesidad de liberalizaciones económicas y de entrar en la Unión económica. Yo, aparentemente, he vivido una infancia y una juventud esplendorosa en la historia de España, en cuanto a bienes materiales y servicios y seguridad; pero creo que todo ha sido un “continuismo”, que los socialistas han entrado al juego del sistema oligocrático de partidos. Y, si bien siendo ciertos los avances que señala, observo tan grandes déficit democráticos en las limitaciones al Poder de los partidos que todo el sistema me chirría. Y no me valen los avances materiales si no van aparejado de un sistema de contrapesos al poder; pues, si antes la clase política de franquismo hacía y deshacía, ahora esa misma clase hace y deshace con igual fruición que entonces. Las cacerías que nos mostraba Berlanga en la escopeta nacional continúan en cada partido, mendigando prebendas, una alcaldía, una consejería, una puesto de libre designación. Y eso, para un ciudadano interesado en la política, pero que no es político en el sentido “profesional” del término, que no vive de ello vamos, es una fechoría que no es de recibo. Y en ello participan tanto “sociatas” como “peperos”, que es como yo entiendo esos despectivos sustantivos: el régimen de clientelas y prebendas de carácter “caciquil” que existen en los partidos.
Avances materiales frente a continuismo no democrático


No tengo tan claro que los avances que se señalan sean debidos a la gestión política del PSOE; como a la situación geopolítica española en el mapa del fin del siglo XXI. Pegada a Europa, triunfante el modelo capitalista de empresa privada; protegida Europa por Estados Unidos, inventado Estado de Bienestar y Social, economía mixta de mercado, como alternativa al modelo de producción soviético y otros factores económicos, como es, fundamentalmente, el ser lugar de vacaciones y de viajes para europeos del centro. El sistema político creado durante la transición se montó, precisamente, para eso.

Cómo se llevó a cabo la transición

Lo que hoy tenemos es un pacto entre la clase política del franquismo para continuar en el Poder y la oposición democrática para repartírselo entre ellos; pactando un régimen de salto, hacia atrás, de la oligarquía, instaurando la Restauración; y tratando de expulsar al PCE con un régimen electoral que beneficia a los partidos nacionalistas periféricos de carácter conservador: Uno por rendirse en Santoña (PNV), y otro por colaborar (Lliga). Es por tanto continuismo del franquismo con Reformas: una carta otorgada por la clase política, por más que fuera votada (en aquella época, muerto Franco, se hubiera votado hasta las guías telefónicas), para otorgar unas libertades públicas y políticas a cambio de un reparto de poder entre los Jefes de cada grupo que negociaba. En especial de los “reformistas” del régimen más franquistas (Fraga y compañía), “reformistas” del régimen liberales y democristianos y socialdemócratas, que fundaran UCD, y reformistas del régimen “socialdemócratas”, en un cacao, que imponen a Isidoro en Surresnes, todo manejado por la Iglesia y, en especial, en núcleo duro en el Opus, y el blando en las empresas colaborando con CCOO (En aquellas épocas del concilio vaticano y de conflictos en centro América marxismo e iglesia no eran irreconciliables)

Debate ideológico en la Izquierda


Es que yo creo que el debate ideológico es fundamental en política. Y de esos solemos olvidarnos. La izquierda anda errabunda, y las derechas andan claramente triunfantes, tras el modelo de mundo que han desarrollado. Las ideas de izquierda o son globales, internacionales o mundiales, o, tal vez, no sean. Hay que volver una y otra vez sobre la cuestión de la propiedad de los recursos financieros y naturales mundiales, de las posibilidades de comunicación e información sin precedentes en el mundo, del respeto a todas las culturas, de la educación, de Derechos Humanos, pero sobre todo de la limitación a todo Poder. La situación, por ahora, es difícil, habida cuenta del poder militar terrible que posee Estados Unidos y la copia del modelos seguida en India y China, y parte de Asia. Entramos en un mundo hiper-tecnológico que, esperemos, redunden no en lo que ha generado nuestra civilización, cual es el terrorismo de estado en nombre del Bien.

La clase política como suplantación de la sociedad civil en el Poder. Las clientelas como tradición española



No creo en “la clase política”, en cierto modo nunca he creído en ella. Respeto su actitud por querer participar de los asuntos público; pero prefiero al ciudadano que, sin ser profesional, participa en ella, del modo que sea. Nunca he terminado de ver del todo bien ese don de gentes que se gastan para la clientelas. Sé que esta es una arma de doble filo, pues como afirma Pedro, el desencanto sobre ella produce realidades negativas. Cuando veo a un político dar manos, sonreír, saludar, reír, cuchichear, asegurar, prometer, llevar de la mano se que, lo que hay, es un oportunista, un trepa, un hipócrita; cuando veo a un hombre preocuparse por su familia, por sus amigos, por una buena tertulia, en un trabajo digno que aporta algo, que educa a sus hijos y les trata con respeto, como a su compañera/o. Es ahí donde veo un político. No se puede comparar lo uno con lo otro. Se diría que “la clase política” es necesaria, tal vez sí. Pero si sus objetivos no son los que se he escrito más arriba, no sirven para su función. Que el desprestigio de “la clase política” pueda degenerar en populismo, es algo de todos sabidos. El caso de Italia es ejemplar: la contienda entre democracia-cristiana y la izquierda, si no me equivoco, produjo ese desencanto. Pero no, no me gusta el don de gentes de “la clase política”. Como superar ese abismo entre “la clase política” y el “político ciudadano” sea quizá uno de los retos más complicados, pero más necesarios. Una forma es la “educación”, pero eso a la clase política no le va a interesar cambiar, como vemos. ¿Cómo gestionar un cambio de valores?… Es ahí donde la clase política debe batirse el cobre. Y, tal como está montado el “instalache” es poco plausible que esto sea posible por ahora.
Los palos del chozo en el PSOE.

Para una regeneración democrática tal vez sea necesario que al PSOE se le caigan todos los palos del chozo. La gente joven está estupidizada; no entiende de la misa la media; y la que se avecina con el PP de ideólogos potentes que son. Al PSOE se le está bien empleada, y tarde o temprano, pagarán por su participación en el régimen no democrático que tenemos. Lo peor es que los que más pagaremos seremos otros.
Deriva en el PSOE


No el PSOE va a la deriva, y no tiene defensa posible; la gestión de la crisis ha sido pésima, su participación en el sistema de clientelas y de prebendas, las camadas de nuevos trepas de partido, su participación en el pastel de cargos políticos… en definitiva, su comportamiento errático en política -una vez más- precisa un escarmiento. La izquierda española lleva años de deriva; y es que históricamente, no ha sido de otra manera. Cómo superar ese bache es fundamental; tendrá que venir la debacle tal vez, que nos dejen el país hecho unos zorros y que se arme ideológicamente, sobre todo. La izquierda o tiene un comportamiento moral, o no es. Y es en la moralidad donde hay que avanzar. Cosa que se ha tenido muy olvidada. Digo yo.
Los ciudadanos: tábanos del Poder
las disciplinas y defensas de partido, para los políticos. Los ciudadanos políticos hemos de ser tábanos. Constantemente tábanos del Poder.

El PSOE no es el culpable de todos los males; pero es responsable de seguidísmo.


Yo creo que no se culpa al PSOE de todos los males. Se habla muy mucho de las herencias del “franquismo”. Y posiblemente eso del franquismo esté en la médula de lo español desde que la Iglesia se opuso de redondo en este país a las ideas del siglo pasado, que fueron las de Francia. Lo que va a pagar el PSOE es el seguidismo que ha estado realizando, posiblemente porque no cabían otras alternativas. O tal vez, sí. Pero difícilmente puede haberlas si la clase política que gestionó el continuismo político se pasó a uno y otro partido. Creo que durante la transición el baturrillo de ideas era gordo. “Socialdemócratas”, “liberales”, “democristianos”; osase, clase política tratando de medrar; Los males no los genera el PSOE per sé, sino que participa del continuismo histórico del que mama este país: la política como lugar de las clientelas; un poco como era yernocracia de la que nos habló Leopoldo Alas, y que se constituye en algo antropológico en nuestra cultura política.
Antes que el PP, el diluvio

Hay algunos que piensan que antes del PP, el diluvio. Pero difícil tesitura nos ponen a las gentes de izquierda; por no querer una cosa, hay que elegir a los que siguen a esa cosa sin ser, al menos nominalmente, esa cosa. Así, los avances, la verdad, son muy discutibles. Y repito que yo, nacido cerca de los 80, he disfrutado de muchos avances y libertades; una escuela pública y universidad pública inaccesible para la condición social de toda mi familia; pero aún así, los avances son muy discutibles en cuanto a lo que ha sido “democracia”. El viejo dicho de los perros y los collares se adaptan como un guante a la situación actual, por tanto, los avances parece que no han sido tantos.
PSOE como política de bajos vuelos.


Tiempo ha tenido el PSOE para ir apartándose de esa política de seguidismo y de continuismo político, haciendo política de altos vuelos, en vez de tanto europeísmo de pacotillas - No era esta la Europa de la que hablaba el disperso Ortega, desde luego-. Nadie en el seno del PSOE ha estado capacitado para efectuar esa política, más si cabe, si la pensamos bien, que la cultura política española es el clientelismo; sus estructuras de partido se han ajustado al sistema, se han fosilizando en él, se ha estructurado como organización política al estilo de Mitzberg; ha generado una cultura interna, una forma de trepamiento en su columna; un sistema de selección cultural interno, una afiliación basada en la carrera política en el pastel. La cabeza visible, el ápice estratégico, del PSOE podía haber advertido que tales formas de organización interna podían llevar aparejadas un anquilosamiento democrático. Se han adaptado al sistema: han recogido el Poder, como el PP, que se les ha repartido, y han desvirtuado eso que ellos mismos llaman “democracia”; haciendo que “la soberanía” - esto es, los que mandan- sean esas organizaciones llamadas partidos. No, no no opino como vosotros, si por elegir es elegir el mal menor. Eso no es ni libertad, ni democracia, ni junta que huele. Y si: Yo acuso. Acuso con el dedo. El “miedo” a los populismos no es argumento suficiente ni necesario para justificar el entramado político montado, ni el continuismo generado. El diluvio, actualmente, nos cae; y el mal menor no nos vale. Ni papá ni mamá si estos son ambos, déspotas, aunque uno sea más dulce que otro.

La que se avecina.


La que se avecina es gorda. Aquí atrás escribí un comentario en el blog de Pérez Reverte poniéndole a caer de un burro ( mis comentarios son 219, el más importante, hay que bajar un poco, y 251 y 252, en contestación de otro que me hicieron);


leer lo que ponen en él, en todo el blog, es una muestra de lo que se avecina. La batalla es dura, pues me parece que la juventud “apolítica”, que es mucha, capta fácilmente el discurso ideológico de la derecha y al PSOE no hay quien le entienda, pues nada contra corriente; los hechos consumados es que el capitalismo como sistema económico y político va victorioso. Y no se está siendo capaz de llegar a los jóvenes de la forma a como lo está haciendo el capitalismo. Las Nike, las Panama Jack, la PlayStation, los Burguer, los tunning (aunque ya pasa de moda), los coches, la velocidad, los centros comerciales, Zara, Adolfo Domínguez, Restaurantes mexicanos, Asiáticos, casas rurales, viajes a complejos turísticos, Corte Inglés… han salido triunfadoras. Os he de decir que a mí me faltó poco para caer en sus redes, de no ser que estuve ojo avizor de la realidad; me sedujeron con la moral del directivo -lo digo porque soy joven-; veía todos los días las torres Kio desde mi despacho. Iba al Corte Inglés de Nuevos Ministerios a la hora de la comida, a realizar compras: aparatos de sonido para el ordenador, juegos; pocos libros. Escuchaba Intereconomía. Si, la escuchaba. Había que hacerlo si querías prosperar en la moral del directivo. Estaba embaucado. Joven egresado haciendo selección de personal, viendo carreras profesionales, el capitalismo en estado puro y duro; la inmoralidad de las relaciones y su comportamiento en el lugar de trabajo. El canibalismo humano entre trabajadores. Me ahogaba. No me avergüenzo de ello ahora. Era joven, muy joven. Lo difícil es salir. Tomar una decisión moral que te haga salir de eso; y lo difícil es encontrarla. Los que están en un callejón sin salida van a dar el voto al PP - me refiero ahora a menores de 40 años-, pidiendo más de lo que había.

Jake contesta al señor Dece


Si, ya sé que hablar de la Francia revolucionaria es pecado. Que más glorioso es recordar cuando los reyes decapitaban cabezas que cuando era en sentido contrario. Veo que sabe perfectamente quienes son los buenos y los malos el señor que me contesta. Que las cabezas cortadas de la chusma son justificables, no así cuando se cometieron los deicidios en Francia. Pues aquí, el Jake, con todo lo que usted supone, no tiene idea de cuál es la resolución moral satisfactoria. De quien no tengo duda de quién era bueno: un señor que fue a morir a Francia, y que escribió "Campos de Castilla". No, sobre el Islam en la península ibérica no se historió solo durante el franquismo. El franquismo recogió el guante de la España cavernaria del siglo XIX, la que se puso de lado de la España nacida en Trento y despotricó contra la atea Francia. El franquismo lo único que hizo fue borrar la historiografía iluminista, afrancesada, liberal, revolucionaria y poner como única y verdadera aquella historia que aplaudían los de !Vivan las Caenas!. Al que responde a Jake he de decirle que no simpatizo con ninguna de las dictaduras, presentes ni futuras; pero en especial con las que hubo en este país.
El señor Dece contesta a Jake

No puedo aguantarme sin hacer un comentario, pero no sobre el artículo del señor Pérez Reverte, sino sobre el comentario del autodenominado "Jake". Si hasta ahora tenía mis dudas sobre quiénes eran los "buenos" y los "malos" en la guerra del 36, (que no viví), este encantador individuo me lo ha aclarado totalmente. Está claro que, para él, todo lo que han escrito los historiadores moros y cristianos es falso, tergiversador, fascista, totalmente condenable. La única verdad a tener en cuenta es que durante el "franquismo" se inventaron todas las historias sobre España (que, al parecer, nunca había existido) y todo es una mentira podrida que nos enseñaron a los pobres gilipollas que fuimos escolarizados durante la postguerra. Para este simpático caballero, la única verdad que se oía en aquellos años era lo que decía la radio "Pirenaica" que emitía en onda corta. Resulta que toda la historia que nos enseñaron era falsa, inventada por los retrógrados católicos y abusones capitalistas para engañar al proletariado. No tiene inconveniente en acusar a Reverte de fascista falangista y no sé cuántas cosas más, simplemente por escribir sobre un hecho bien documentado en la Historia Universal, aunque ahora no sea políticamente correcto hablar de ello. Este es como un compañero de trabajo comunista que tuve en una empresa y que porfiaba diciendo que era lógico y justo que en la España republicana metiesen en la cárcel a quien dijese "Viva España". Si estaban en España, decía, ¿para qué diablos había que darle vivas? Era más natural dar vivas a Rusia y mueras a España.
Recuerdo que, en los años sesenta, cuando Fidel Castro consiguió que los cubanos comenzaran a pasar hambre, un compañero de estudios comentaba que su madre y dos tíos estaban en Cuba desde el 39 y que habían comenzado a pasar penurias. Cuando sus familiares les instaban a volver a España, donde comenzaba a vivirse con cierta holgura, ellos escribían que no podían volver, porque sabían bien que en España había policías detrás de las esquinas y que, cuando veían pasar un individuo, se lo cargaban a tiros. Todos nos reíamos al escuchar semejante estupidez, pero mira por dónde ahora veo que a este Jake le han contado cosas parecidas y él se lo ha creído a pie juntillas.
No soy admirador de Pérez Reverte, he leído seis o siete de sus novelas, muchos artículos y, aunque lo considero bastante honrado, lo encuentro un tanto "chuleta", sobre todo cuando habla de sus periodismos en zonas de guerra. Pero cuando se limita a comentar, con indudable estilo, la batalla de las Navas de Tolosa, honestamente no se me ocurre que nadie con dos dedos de frente lo insulte tan ferozmente como lo hace este Jake. Ahora comprendo por qué, a pesar del deterioro socioeconómico que padecemos en España, hay todavía millones de personas que consideran que Rodríguez Zapatero lo está haciendo muy bien.

Como decía al principio, Jake me ha aclarado la duda sobre la credibilidad de los actuales "progres" españoles. Cada vez que lea o escuche cualquier comentario o discurso de nuestros actuales gobernantes, pensaré: "Tate, cualquiera se fía de éste. Posiblemente su asesor sea Jake y todo lo que dice es tan coherente como la crítica que le hizo a Pérez Reverte".

Jake sobre Pérez Reverte y un artículo sobre los tres Reyes.

Me parece ver e que es cierto que Reverte ha escrito esa soplapollez, aunque no me extrañaría, porque el tipo desbarra una jartá. Y eso que me gustó "territorio comanche". Ya me imagino cuales fueron sus enchufes para meterse en la TVE, donde imperaban unos cuantos nombres de sobra conocidos por ser fieles servidores a la camisa azul, el yugo, las flechas y el bigotillo ese recortado, que cuando jóvenes parecía chulesco, pero cuando mayores no son otra cosa que de viejo chocho. Eran aquellos tiempos en aquella TV de cuando tiempos del sector duro, los reformistas y los cambia chaquetas. De la azul a la demócrata. De todas formas, el problema de Pérez Reverte son muchos y variados. Uno de ellos que se educó en pleno franquismo, escuchando historias de buenos y malos, de rojos y de falangistas. A la vez que leía a Dumas, a Julios Verne y Salgaris, eran los tiempos de hazañas Bélicas, Alcázares, pedrínes, flechas y pelayos. Así que de todo ello, ha salido un buen escritor, a la vez que majadero. Otro de los problemas que tiene es que es periodista, más que otra cosa, con ínfulas de aventurero, de Errol Flin, chulesco : por tanto, cree saber más que nadie sobre los humano, sobre lo divino y sobre lo patrio. Yo creo que el ser miembro de la academia le han entrado ínfulas de intelectual, pero el pobre es un ignorante supino de literatura española y de historia y de otras materias, por más que se le antoje que los españoles somos incultos. Como si no hubiéramos sufrido la espada sobre la cabeza, la incuria, las hambres, el ostracismo, la mentira, los rencores, las envidias y el miedo en esta España cortijera. Azorín, Ortega, Unamuno, Max Aub, Ayala, Goytisolo, Machado, Montalbán, Valera, Galdós, Baroja y otros: !pero que se cree el tío, si no les llega a la suela de las zapatillas calientes!. En la vida hubieran escrito ninguno de ellos un texto en el que se condensa tanta ignorancia sobre lo que este país es y ha sido. Otro problema que tiene es que de Historia no tiene ni pajolera idea, y bien pudiera leerse algún tomo de "Historia Universal" de algún autor como Roberts, por ejemplo, en vez de tanta historia surgida durante los anales, por ano, de la Universidad franquista y la versión reaccionaria del siglo XIX de lo que el pasado fue. para que nos salga con las Navas de Tolosa y aquellas historias que él estudiaba siendo niño y mozo, al calor de historias de hombres valientes y chulescos que hicieron una guerra y la ganaron. Creé él que aquella educación recibida fue la mejor que humano hubiera recibido. Al fin y al cabo, ha dado resultado un escritor como él: un escritor de espadachines, literatura infantil, aventureros sin escrúpulos, cínicos, navegantes, muy hombrunos, e historias apasionantes; sí, pero que más le valiera callar, y escribir con menos altanería, chulería, altivez de falangista, simplemente por un motivo: por amor a la literatura patria. Aquí no necesitamos tantas historias de moros y cristianos, sangre y degüellos, boinas rojas, y banderas de aspas, teniendo azorínes que describieron el caserón vejancón, Barojas y sus auroras rojas, Zalacaínes y Avinaretas, y sus guerras carlistas, Unamunos, Larras, Valeras, Clarínes y Blascos Ibáñez. O esas larga literaturas del exilio, del exilio interior y el exilio exterior. Esos laberintos mágicos para que nos salga ahora con Rojos, Negros y Arévalos. ¿Pero él? ¿Quién es él para salir ahora con esas historias, que dice, se contaban en la escuela que él recuerda, que no es otra que la nacionalcatólica. Muy ducha ella aquellos en la versión historiográfica en "la Reconquista", en "Felipe II" y en las revoluciones carpetovetónicas contra el invasor francés, que de liberales y nacionales tenían lo que una alpargata sansoncarrasqueña o de cura trabucoide, muy docto y graduado en Sigüenza. En Historia son todos ellos como el Garci lo es en cine. El mismo que ya nos pinta la rojigualda de los balcones matritenses del dos de Mayo, como si fueran balcones provincianos en plaza durante Semana Santa. Y que recuerdan, más que a la sublevación contra los Mamelucos - donde no ondean banderas ni estandartes -, a los funestos días de la Semana Santa de 1937: que es donde de verdad viene la costumbre de colocar la bicolor. En los días turbios dónde los señores católicos de las derechas autónomas, bien vestidos, y las mantillas para las señoras, la gente de bien, rezaban beatamente, sin importarles que cerca del matón de los abigarres, por ejemplo, yacía el Alcalde del Piorno, asesinado impunemente por ser admirador de Azaña. Ya sé que estos historiadores de la reconquista, la ideología nacionalcatólica, que como he dicho es donde mejor se medraba en la corrupta universidad española para después de la Victoria, son muchos y variados - con importante excepciones -. No gusta de la historiografía como la de Gabriel Jackson, y su introducción a la España Medieval, o la Tuñón de Lara, por poner el caso, aborrecida por la muy patriótica y ortodoxa. Esta última que se gestó en el exilio, y con un margen de libertades mucho más amplio, y sin necesidades de lamer el culo a gerifaltes del régimen para ganarse la cátedra. clientela, que es lo que era la Universidad española, dónde gestó esa bazofia de Historia de España que se lee el Reverte, junto con la que elaboraron otros muchos germanófilos, que daban vítores por la futura conquista de Francia, la patria del iluminismo y la masonería, por los muy católicos emperadores de la Entente. Solo un majadero podría creerse que España ya existía en los tiempos de "la Reconquista". O como decía Ortega: una reconquista de seis siglos no es una reconquista. Pero España está llena de majaderos y de hijos de la grandísima puta. Pero es texto el bonito: parecen los reyes como BraveHeart, gritando libertad, antes y después de las batallas. Esa libertad que nos han negado a los españoles todos, salvo en pequeños, o ínfimos, lapsos. Pero no escribamos ahora de polémicas a lo Albornoz-Castro. Con Llamar majadero al que lo merece basta. Así que no me saque las Navas de Tolosa, ni que la Virgen del Pilar no quería ser francesa

domingo, 13 de febrero de 2011

Ensayo filosófico: Los errores de Occidente




Está claro que el Islam se expandió como cultura más allá de zonas desérticas, pero su inicio y lugar de ser son los caravasar. El ensayo está escrito, en el fondo, con un deseo de esperanza en el género humano, la cual posiblemente yo no termino de poseer, pese que me aferre a ella como último recurso. El artículo está escrito adrede para causar el efecto: la abstracción lleva aparejada afirmaciones drásticas y radicales, que con poco que se profundicen, no es que sean verdad o mentira; sino que están inmersas en la tradición del pensamiento humano. En en él, hay mucho de las críticas que los filósofos han hecho al propio Occidente, en especial Marx y Heidegger; Camus y Sartre. La lectura de esos autores es suficiente para entender el panfleto o ensayo -llameséle como se vea-, que puede no ser entendido sino es con la tesitura del pensamiento propio de occidente y de quien lo domina mínimamente. No hay, ni más ni menos, que lo que esos autores escribieron y pensaron. Cierto es que en un blog no se puede desentrañar los graves problemas que atenazan al mundo que comenzó su singladura en el nuevo milenio de la misma manera que se desarrolló en anterior siglo, terroríficamente. Pero si ha servido para pensar un poco, a removido aunque sea por aversión, al pensamiento, puede constituir una experiencia interesante. Algunos solo nacieron para ser tábanos. Sin duda el autor del artículo tampoco sabe, ni siquiera, si sus afirmaciones taxativas son lo que son. Sobre todo si se pone todas sus respuestas, seguidas unas de otras, la impresión puede cambiar de panfleto a pensamiento; no propio, por supuesto, pues lo que hay en él escrito no ha salido ex nihilo, ni es invención suya. Están en los anales de las estanterías del pensamiento occidental. Cada una de las frases se pueden falsar o negar con el mismo contenido lógico, pero el resumen básico de la afirmación y del panfleto, del ensayo -o llamásesle como se quiera- es el que sigue; de la verdad o mentira de esa proposición depende toda la reflexión. Si verdad, aunque subjetiva, es Ensayo. Si mentira, panfleto


"El fenómeno del siglo XIX fue un proceso de colonización y el XX de descolonización, donde lo que esa civilización, la Occidental, ha exportado ha sido el crimen de Estado y la técnica de destrucción".

Lo que ha acontecido, en pequeña síntesis, es que la civilización nacida en Grecia, romanizada y, posteriormente cristianizada, ha creado la noción de Estado moderno, y con él la rebeldía humana e histórica, la técnica y el terrorismo de Estado. El fenómeno del siglo XIX fue un proceso de colonización y el XX de descolonización, donde lo que esa civilización ha exportado ha sido el crimen de Estado y la técnica de destrucción; y no ha exportado los ideales que servirían para una mejor vida en el planeta; los misiles y las ojivas nucleares; frente al hambre. las tiranías y las satrapías, frente a los derechos humanos, cuyo avance ha sido más bien escaso. Las religiones son un fenómeno imparable y tal vez, una necesidad humana; y no necesariamente debían ser malas per sé. Sin embargo la civilización es ya planetaria, con un fenómeno cual es la Internet, que significa una invención técnica que puede servir para aumentar la libertad de información y la trasmisión de conocimiento. Mucho de los derroteros que puede llegar a tomar el mundo dependerá del trato que se dispense a lo que nunca han sido las civilizaciones: compartimentos estancos. El espíritu de libertad y de integridad es unánime en todo ser humano, profese la religión que profese. Sobre esa base puede constituirse un mundo que no acuda a los fanatismos como la vía habitual, o bien, en sentido contrario, a su destrucción. Por lo pronto la globalización está consistiendo en una sola de las formas de colonialismo económico, y puede pensarse que esos síntomas son agoreros, por la destrucción del planeta a la que estamos abocados. El antes llamado Tercer Mundo está copiando el modelo.


Para entender bien la semilla que deja Occidente en el mundo musulmán hay que retrotraerse a la Guerra Fría. Los grupos islámicos mostraron una gran hostilidad para con el Comunismo, por su ateísmo militante; pero, a su vez, los nacionalistas árabes y los partidos de izquierdas sintieron un alineamiento con la Unión Soviética. A su vez, había una hostilidad clara contra Occidente por éstos por el logro de su independencia, e intentando cuadrar el círculo, querían modernizar sus países: europeizarlos. Pero cada vez que querían hacerse el control de sectores claves de su economía, se toparon con las compañías petrolíferas Occidentales o, en Suez, la compañía británica. Occidente hoy se encuentra con una bomba que el mismo coloca: fomenta el islamismo para frenar los intereses independentistas. A su vez, las elites independentistas no consiguen ni la democracia, ni liberación, ni desarrollo; sino una variante de estalinismo independentista. Las dos semillas occidentales, casi nada, sembradas y que prenden en el mundo musulmán no son ni la libertad ni la democracia: son el islamismo, fomentado por el bloque capitalista, y la xenofobia, la brutalidad policial, la gestión económica ineficaz y la apropiación de poder en el partido único. Una civilización pacífica, milenaria, que mira las estrellas del desierto, y ondea, y comercia, con los vientos, a mediados del siglo XX, en la sequedad de sus tierras prende lo peor que occidente siembra en ellos. La intransigencia religiosa, que nunca ha sido cosa del Islam, y el terrorismo de estado. Ahí es nada. (Emim Maalouf)

 Yo creo que no se ha entendido del todo la naturaleza del integrismo islámico. Resulta que ese integrismo partía en esos ejemplos que enumeras de ideologías marxistas-leninistas que se expandieron durante la Guerra Fría en el mundo musulmán. Y, caído el muro, el integrismo se transforma en “islámico”, ultra religioso. Cuando esas realidades vienen inseminadas desde Occidente. Que la propaganda quiere ahora igualarlas, pero que su naturaleza es la contraria. El islamismo fue inseminado por el Occidente capitalista, y el independentismo por la influecia de la Unión Soviética. No será más bien que la geopolítica mundial está dictada por un solo país, que quita y pone gobiernos, que provoca guerras, que pone y depone y dispone una moral basada en ser la potencia armada más poderosa del planeta. No será que el integrismo más integral es el de aquel que tiene una sartén más grande; es por ello que ahora tenemos miedo a los integristas, a los islamistas, como ayer se tenía al coco del marxismo-leninismo. En la vez de tener miedo, y mucho, a quien de veras juzga y resuelve a su criterio, simplemente, por tener acopio de la Fuerza más brutal del planeta…. ¿No se resolverían mejor los problemas del mundo en una asamblea planetaria y que bajo el auspicio de dicha asamblea estuviera el control de todas las organizaciones financieras, ejércitos y fuentes de energía que son acervo de la humanidad y no de unos cuantos?… a quién llamamos integristas. Con que moralidad se planta occidente, o más en concreto, Estados Unidos, planteando la radicalidad de un islamismo radical que ha creado, formado, alimentado y mantenido el mismo, creando situaciones de inmoralidad manifiesta por todo el mundo. Partamos de que por ahora los cambios no aparecen los integristas, y partamos de que si que hay una nación ultra poderosa que se salta a la torera la moralidad mundial cuando eso beneficia a sus intereses.


Los errores de occidente y su percepción del mundo árabe son muchos y variados; sin embargo, el error más grande es que Occidente ha superado todos los umbrales de incompetencia ética. Y con esos mimbres se usa del etnocentrismo más atroz, los prejuicios y el desdén por una cultura simplificando las realidades. Incapaces de advertir su propia incompetencia moral, Occidente no se mira el obligo, y acusa de integrismo la relación vívida que los musulmanes tienen con su propia religión. Esto no es un panegírico del mundo musulmán. En el mundo musulmán hay canallas, hay buenos y hay malos; en definitiva, en el mundo musulmán hay hombres, como aquí, como allá. Pero si hay algo que no han inventado los musulmanes es el crimen de Estado, el crimen lógico en aras de la bondad, ni la inmoralidad política, (creaciones de Occidente) su religión no se lo permite si no es como reacción. Y eso se puede argumentar, o matizar, incluso para casos extremos, como fueron los atentados terroristas, y el término de Yihad.


El error de Occidente ha sido creer que los avances, el progreso, colocaba a la civilización Occidental por delante de todas las civilizaciones de la historia universal. 2000 años de era Cristiana son un cifra considerable. La civilización Egipcia duró 3000, la sumeria 1500; el error de la civilización cristiana es el egocentrismo. La caída del muro de Berlín supusieron vientos de cambio y de esperanza en que la libertad se desaparramada. Pero el error de Occidente es que necesitaba un interpretación maniquea de la verdad y de la maldad y que las ideas de libertad y de democracia son un camelo para el resto del mundo: el Poder es la Verdad. Cayó el muro de Berlín y se necesitaba buscar un enemigo. Occidente siempre necesita enemigos, y los atentados del 11 de septiembre fueron la excusa perfecta. La verdad es la voluntad del más fuerte, y se inventó un término: Guerra de civilizaciones. Como ayer fue guerra de clases o guerra al comunismo, se impuso una nueva verdad, la verdad del Poder. El choque entre dos civilizaciones Occidente y Oriente. El error de Occidente es que esa es una verdad falsa. El mundo musulmán no quería esa guerra. El mundo musulmán nunca ha querido las guerras. No las ha escamoteado nunca, nunca ha sido un pueblo cobarde. Nunca las ha iniciado.


El error de Occidente es un error de orgullo, y es un error de espiritualidad. El Islam, en todo caso, es una esperanza. Martin Heidegger fue consciente de que el hombre moderno, el nacido por el cartesianismo y el racionalismo, había perdido el interés por el Ser. Malraux escribió que el siglo XXI será religioso, o no será. El islam es la esperanza. Occidente equivocó el camino, pese a sus grandes avances tecnológicos y científicos: el pragmatismo ha sido de gran ayuda.


El error de Occidente es que se ha convertido en la civilización más grande, más poderosa, más destructiva, más egoísta y más inmoral que ha poblado el planeta tierra. Si existe una civilización capaz de destruir el planeta esa es, sin duda, la civilización Occidental. La civilización árabe es también una civilización de hombres y mujeres, se dice que anclada en el pasado; pero eso no es cierto. Los vientos de cambio también llegaron a ellos, los grandes valores de la ilustración se desparramaban, secularizando sus sociedades. Las ideas siempre ha circulado por este mundo, y las civilizaciones nunca han sido compartimentos estancos.


El error de occidente es hablar de democracia como si el invento fuera suyo: y no hablar de que los gobiernos se sustentan por legitimidades y por la crueldad. No por otra cosa. Que el fin justifica los medios, que las bombas de racimo se siguen usando y que a la población civil se la bombardea sin escrúpulos, del mismo modo que las tribus comanches eran confinadas, sus poblados arrasados, y sus víveres arrojados al lodazal.


El error de occidente es darla con un hueso duro: el del buen salvaje. Tratar a la milenaria religión de Mahoma y su civilización como incivilizada y sin cultura. Los errores de Occidente son muchos y variados, y uno de ellos es el de pisar el orgullo de una cultura milenaria de pastores y guerreros, de médicos y científicos, de artistas y arquitectos, de traductores y escritores, de mercaderes, de comerciantes y de artesanos, que nunca ha pecado contra su Dios.


1. La cosa está candente ahora, con Mubarak diciendo adiós. Es un momento histórico, al ver como la gente lo ha tirado desde la calle y sin violencias; la clave de todo esto se encuentra en la “Libertad de Expresión”. El mundo árabe, gracias a la Internet, sabe por primera vez en su vida lo que es. En Europa se supo gracias a la Imprenta, y gracias a Erasmo y la Biblia políglota y sucesivas ediciones de la Biblia… pero si vieras la cantidad de gente árabe joven que se ha metido en Intenet, comunicándose por toda Europa y hablando con amigos y familiares en una red inmensa. De cómo les tratemos aquí será fundamental, están viendo el mundo de occidente, y lo están contando allí, de las libertades, de la forma de vivir… temer a los extremismos es desconocer lo que la gente sencilla en verdad es. Los extremismos no son otra cosa que la consecuencia del oscurantismo. La gente aquí, allí, en todos sitios, quiere alegría, libertad, expresarse libremente… no es el hambre, que también, lo que ha llevado a este movimiento; son las ganas de expresarle libremente. Lo que ha sido siempre.


2. Puede que el error es que hoy día se siga hablando de Dioses, pero es una realidad en casi todo el planeta y que hay que respetar, tanto aquí como allí. Estados Unidos hace las cosas en nombre de Dios; hoy entregan el premio Carlos V en Extremadura, un premio de europeidad. Pero nadie se acuerda de lo que fue la dieta de Worms donde se enfrentan Carlos V y Lutero. Que a partir de entonces será considerado como un proscrito; se fomentan las nacionalidades y las intransigencias, propias de la tradición grecolatina-judeocristinana.


3. Hablar de países en el mundo árabe es hablar de una cosa relativamente actual; los árabes hace tres días no tenían países ni concepción de países. Claro que mataban y morían. Por una fuente, por un oasis, entre tribus. Es interesante conocer lo que son las cruzadas vistas desde el punto de vista de los árabes. Esto no es un panegírico del mundo árabe. Es una crítica severa al mundo de occidente. Occidente ha creado muchos valores universales de provecho, y también la bomba atómica, los nacionalismos, la intransigencia religiosa que heredó del judaísmo. Pues no os confundáis sobre ello, los árabes no tienen esa intransigencia para con otras religiones. Occidente es peor que Oriente porque actualmente Occidente es la única Civilización que ha pasado por la tierra capaz de destruir el planeta, y además va en vías de hacerlo, al exportar su modelo.


4. Si el Islam es la esperanza es porque el movimiento cívico que ahora se está dando allí, como consecuencia de la libertad de expresión haga posible la esperanza en un mundo gobernado desde una asamblea mundial que se encuentre por encima de todos los países, y con respeto a las religiones y la humanidad toda.


5. La esperanza es que la ilustración, la libertad de pensamiento, entren en el mundo musulmán. Es la única esperanza; el comportamiento correcto que se les de aquí, dependerá del odio que ellos lleven allí.


6. Decir que el mundo árabe solo conoce la moralidad de Dios es un desconocimiento de lo que él es. El Corán es un libro tan sumamente abierto que permite una concepción moral de muchos sentidos. Los políticos se han apropiado del Corán, no al revés. Y en eso ha ayudado mucho occidente con su comportamiento. El Corán pertenece, sin embargo a cada cual. Hay que respetarlo, como respetar todas las ideas religiosas o areligiosas. Y convivir, esa es la Esperanza.


7. Este escrito no está lleno de resentimiento ni odio a la civilización occidental. La civilización occidental es la que es. Se creó a través del mundo grecolatino, tamizado por un cristianismo que a su vez, fue influido por el judaísmo. Eso junto a la organización Romana del Derecho. La separación entre poder político y poder religioso es una característica de occidente; la crítica del poder político frente a ese poder religioso fue el que tradujo una pugna que no ha tenido el islam, y posibilitó esferas de libertad y creó las naciones y su concepción en el siglo XVII. Esa esfera de libertad produjo las revoluciones cartesianas, copernicanas, la ilustración, las revoluciones políticas, el cambio de modelo en el sistema de producción, el modelo del trabajo libre asalariado, la técnica, la especialización, el barbarismo en la especialización, la irrupción de las masas en la política, los totalitarismos ateos, la rebeldía metafísica… todos grandes logros, capaces de llevar al hombre a su autodestrucción. La inmoralidad política, repito, es una creación de occidente; la organización árabe tiene todo tipo de inmoralidades, pero ellos no han tenido una concepción de Estado. Ellos se han movido por otro sistema de legitimidades, más parecidas a las tribus.


8. La explicación a como se expandió es porque el mudo árabe es un mundo del desierto, que viajan de aquí para allá, entran en territorios, y si estos están expeditos se quedan en él, y dejan convivir a todos en él. La entrada de los musulmanes en la península ibérica fue relativamente sencilla. Cierto es lo de las batallas en Poitiers o las Navas de Tolosa. Sé que esto no va a ser compresible. Pero si se les plantea batalla, ellos no la rechazan. Pero si no se les plantea, no la inician. Así es. Y es un tópico decir que gracias a la conservación de Aristóteles que hicieron los musulmanes, el posterior medioevo dio lugar a Santo Tomás de Aquino, a los nominalistas, a Guillermo de Ockham


9. .Claro que hay muchos fanáticos e intransigentes en el mundo musulmán que miran a sus mujeres como seres inferiores y desprecian a creyentes de otras religiones o con otras mentalidades. Igual que en Occidente, pero ninguno capaz de destruir el mundo apretando un botón. En Occidente sí que puede llegar un tipo así al despacho donde se encuentra ese botón. Se me dirá que Pakistán tiene ojivas nucleares. Pakistan, terreno sobre el que gravitaron civilizaciones milenarias y que fue propiedad del Imperio Británico. El mundo del islam nunca rechaza el envite a una guerra, pero nunca las provoca. No fue el primer país en diseñar armas nucleares; es una muestra más de porqué es necesaria una asamblea mundial no controlada por nigún país y un tribunal internacional, que controlen los recursos financieros, naturales y militares del planeta. Más adelante se explicará como exporta occidente a todo el mundo lo peor de sí. Explicando como hace fomentar las tiranías y las satrapías.


10. Jake no se aprovecha del complejo de culpa que muchos occidentales tienen por disfrutar una vida pacífica, holgada y humanitaria. Jake es un amante de la ilustración, un Epicuro, un hedonista, amante del campo y del Jardín y de la buena vida; Jake es un crítico con el mundo que le ha tocado vivir, porque cree en una moralidad Universal gestada en una asamblea mundial, donde se gestionen planetariamente los recursos básicos del planeta que son propiedad de toda la civilización humana. Ese es el único futuro del planeta desde mi punto de vista de trabajador del campo.


11. la realidad es que hay un mundo, el de la tradición judeo-cristiana (con mi respeto a tal tradición), que ha llevado al mundo por unos derroteros que son los que son. Con muchos logros y muchos retrocesos; y que el mundo no es más oscuro que en la Edad Media es un hecho. Lo que ha ocurrido en Egipto es una Esperanza. También escribió Malraux un libro que tituló así.


12. Sí, es cierto, en el mundo musulmán hay riesgos importantes de integrismo islámico. El Islam es un mundo orgulloso que no comprende la causa de como ha sido doblegado; pues es como se siente. También tiene una indigencia ética reprochable. Lo que se reprocha a Occidente es la propensión que tiene a convertir su conciencia ética en herramientas de dominio. Existe una responsabilidad de Estados Unidos e Israel, eso es indudable. ¿Qué combate se está librando cuando un Sunní se pone al volante de un coche lleno de explosivos y lo hace estallar en un mercado Chií? En eso tienen una responsabilidad; como el cinismo con que Estados Unidos hundiera el país en la violencia.En el Islam no se entienden las cosas desde el punto de vista de países; que es un punto de vista moderno, creado y exportado desde Occidente. Ellos no tienen ese concepto. Hubo un momento que tuvieron la consideración de un “nacionalismo árabe”, pero que es una consideración de todo el Islam. Nasser fue la figura que los unió, hasta que perdió la legitimidad. El Islam entiende a sus líderes no al modo de las democracias occidentales, pero no por ello peor o mejor. Nasser perdió legitimidad por que tuvo un error en la Guerra de los seis Dias y se bajó los pantalones. Los siguiente líderes crecieron a la sombra de Nasser. Querían ser lo que él fue. Y ese el caso de Sadam Huseim; occidente ha hecho y deshecho en Oriente Próximo otorgando el derecho a la explotación de sus recursos petrolíferos a un puñado de jeques: buscando aliados a través de la realpolitik, de acuerdo a sus intereses. Los árabes pueden luchar por el agua de un pozo cuando la consideran suya y de todos. No son pacifistas. Tienen sus códigos morales. Si tu bebes agua de mi pozo, me lo expropias, yo te mato. El problema es una problema de fuerza para matar. Si el que expropia el pozo tiene más fuerza para matar roba pozo, mata sus dueños y ese recurso natural se lo de a quien el controle. De eso se han nutrido todas las satrapías de Oriente Próximo, del Mabreb; los problemas en el Líbano. Aquellos con más poder para matar han impuesto su orden allí, han delimitado con líneas los países, han controlado los recursos naturales…


13. Si, en el mundo musulmán también hay alguien que puede hacerlo; alguien que puede apretar un botón que ahce lanzar misiles nucleares: pero no fueron ellos quienes empezaron. Ellos nunca empiezan una guerra ni se meten el pozos de agua que no pertenezcan a su tribu. Si vas por el mundo metiéndote en pozos de agua ajenos, controlándolos, no esperes que no te salte en la cara. Pero sí, el mundo musulmán también precisa de un correctivo ético necesario para la convivencia mundial. ¿Pero quién se lo va a dar? … pues ellos mismos, como la lección moral que acabamos de recibir de Egipto


14. yo también guardo un tanto de optimismo, de esperanza. Pero es algo que trato de convencerme sin mucho convencimiento: estoy más cercano al pesimismo, no sé si lúcido. Pero comparto lo que dices.


15. Siendo la lapidación una tradición aberrante necesaria su abolición. Como necesario sería abolir el poder universal ejercido por uno solo de los países. Éste puede llamar a los bombardeos en casas de civiles como “daños colaterales”, al saqueo llamarlo shopping, y las violaciones practicarlas onerosamente en establecimientos especializados. A lo mejor la cosa ha cambiado: se asesina con menos frecuencia a los indígenas pero se los desprecia en bloque, que es la forma civilizada de la matanza. En todas las capitales de la miseria, los pobres llevan paquetes. No se separan de ellos: cuando se sientan, los colocan a su lado. ¿Que llevan? Todo: leña recogida en un parque, cortezas de pan, alambres recortados a una reja, recortes de tela. La miseria siempre tiene el aire de mudarse a cencerros tapados. Los norteamericanos no ven ni las casuchas bajas, ni los campesinos en armas, ni el mozo de cordel. Pero los mozos de cordel no tienen más que levantar la cabeza y ver el faro de Norteamérica. En todas las capitales de miseria, se escarba. Todos los días los pobres cavan, escudriñan, rebuscan… el resto de la población hace procesiones y reza por la paz; por cualquier paz. (SARTRE)


16. El crimen de Estado, o terrorismo de Estado es una invención de Occidente; así como la inmoralidad política, que quedó teorizada por Maquiavelo. La idea de Estado y la idea de naciones y nacionalidades son ideas de Occidente. Todo el Occcidente se nutre de una misma base ideológica y filosófica. La pacífica Suiza del siglo XX envió en el pasado a su guardia a causar toda clase de asesinatos y desmanes. Pero aún así el crimen lógico es una creación de occidente –entendiendo por occidente la tradición grecolatina y la conjunción judeocristiana- que consiste en matar y asesinar en el nombre de la bondad. Tanto los campos de concentración Nazis como los campos de Stalin se edificaron en el nombre del bien, igual que las cárceles de Guantánamo. El mundo musulmán va con atraso en todas estas fechorías a mansalva, pero eso no les quita un ápice de responsabilidad, como vengo afirmando; las expresiones categóricas tienen una base más firme de la que puede parecer, por más que huyamos de las abstracciones, 60 millones de muertos asesinados concentrados en pocos años; la muerte en el nombre del bien e industrialmente; solo se puede hablar de la civilización que ha creado el industrialismo: A poco que se piense las generalizaciones pueden parecer exageradas: hablamos de la Edad Media como un periodo oscuro, en tiempos de la ametralladoras y los helicópteros Apache; de las bombas de fragmentación, de la guerra química, y las ojivas nucleares; que solo la civilización Occidental a puesto en marcha, exportando del modelo; si la Yihad es también “crimen lógico” es una aseveración apreciable y posiblemente verdadera, pero también se puede pensar que surge como reacción, y, siendo grande su poder destructivo, nada como los aviones que teledirigen sus bombas a celebraciones y bodas y que, desde nuestras televisiones, nos causan un leve espanto.


17. Nunca hemos de justificar la inmoralidad de los medios, buscando los fines; teorizados ya en occidente, y que el Corán solo justifica en su interpretación amplia y abierta cuando sienten una agresión; en ningún momento he dicho que se haga un panegírico del mundo musulmán. Hacia el hay que hacer severas críticas y si he hablado de cómo sunníes y chiíes se asesinan entre sí; pero que occidente edificó el totalitarismo es cosa arrumbada: pero además, creó otras cosas, como el asesinato y el bombardeo en nombre de la democracia. Nunca me he sentido identificado con Sastre, que justificaba la violencia en término de que era la única salida a la que se les dejaba a muchos hombres y mujeres; al contrario, siempre he comulgado en mayor medida con Camus. Pero de ahí a pensar que la violencia que ejerce un hombre que se inmola contra unas torres es más bárbara que lanzar gases tóxicos contra poblaciones donde hay civiles; el problema es, una vez más, la falta de un tribunal internacional con autoridad moral que juzgue los crímenes de Estado, cometidos en este caso, por la única potencia planetaria. En la pacífica Suiza escribió Rousseau. Se decía que la Razón guiaba al pueblo. La invención, véanla o no muchos, del asesinato guiado por la Razón es una creación de aquí, solo de aquí, aplicada en Estados Unidos, sí, pero quien dice que no se gestó, entre otros muchos sitios, en Suiza, con el Contrato Social.


18.Como todo esto es cuestión de interpretación, de opinión y de reflexión, en un debate que es muy interesante, pues trata de los tremendos desajustes del mundo en esta segunda década del siglo XXI que se inicia. Si miramos al pasado el asunto se presenta tenebroso para el futuro.

19. La religión en el Islam no se entromete en la vida de los ciudadanos, los ciudadanos llevan el Islam en su vida. Es dificil de entender: pero por eso mismo en el Islam la política no se subordina a la religión, como ocurre aquí, sino que es la religión la que se subordina a la política. No llegaremos a comprender el mundo musulman si no compredemos que ellos en naturaleza son pacíficos, que históricamente la política arrasó a la religión – en vez de lo que sucedió aquí: que la religión arrasó la política y , a su vez, la política arrasó la religión; siendo el continente que más asesinatos a cometido por metro cuadrado en el mundo; y riánse de los integristas -. No comprendemos que la religión es algo individual y personal, que ellos interpretan el Corán en función a como se les trate, y pueden ser rica, o bien puede ser reaccionaria en función de si se les pisotea o no.

20. Califa tienen un significa, o es parecido, a heredero. Una de las diferencias -parecidos entre el Islam y el Cristianismo se sitúa en la dicotomía entre emperadores-papas y entre califas-sultanes. Unos eran la autoridad política y otros la autoridad espiritual. Lo que pasaba entre Roma y Bagdad y su pulso entre esas fuerzas de autoridad en el largo medioevo son de similares características entre poder religioso y poder político. El poder político, como digo, es Emperador-Sultán. El poder religioso es del Papa-Califa. Mientras el sucesor del Trono de San Pedro consiguió mantener el poder espiritual, el sucesor del Profeta no lo consiguió. Enfrentados el poder político y militar del sultán, los califas sufrieron una derrota tras otra; los despojaron de todas sus prerrogativas y quedaron si autonomía para actuar; y llegó un día, en el siglo XVI, en que el sultán otomano “anexionó” sin más el titulo de Califa, hasta que en 1922 Kemal Atürk decidió volver a separarlo y, seis meses después, abolir esa institución. En Occidente los Papas conservaron el poder religioso. En cambio, en el islam el poder político asfixiaba a la autoridad religiosa, que no intervenía en política. Fue precisamente ese predominio de lo político lo que hizo que lo religioso se propagó profusamente en el tejido social. Es lo que nos cuesta entender en occidente, desde nuestro etnocentrismo; incapaz de ponerse en la posición del otro, en este caso el Islam donde la religión siempre se ha subordinado a la política, cosa contraria al cristianismo, donde la política se ha subordinado a la religión. De todas formas, con qué cara tan pancha nos quedamos en occidente llamando integristas a los musulmanes mientras somos invitados a sentarnos en sus alfombras de beduinos, por poner el caso: ellos se nos quedarán mirando con cara cercana a la incredulidad. No señor occidental, mírese el ombligo: que yo creo que no lo hace. Y tú, que sabes de Historia más que yo, puedes echar un vistazo a lo que tenemos detrás de nuestras espaldas: no se ha asesinado con más lógica que en Occidente. Os lo digo, no comprendemos al Islam; por suerte el papel de la mujer puede cambiar allí, lo que aquí era una realidad hace nada. Que sí, que dilapidan mujeres. Pues el que esté libre de pecado que tire el primer Obús.

21.-Es que el tema de las religiones en el mundo es algo demasiado complejo y complicado como para no intentar comprender su médula; la facilidad con que las religiones se enseñan, se incorporan, a la más tierna edad, y pasan a formar parte del ser de una persona es una realidad que no podemos pasar por alto. Para los que hemos reflexionado sobre Dios, y somos agnósticos o ateos, en mi caso agnósticos, nos cuesta comprender – bueno, comprender no es la palabra- como la religión llega a incorporar a su seno a miles de millones de personas. La religión es un fenómeno que no podemos tratar con desdén, debido a su tremenda fuerza; sobre cómo ésta cala en el ser humano es un fenómeno que han estudiado antropólogos y filósofos, y no es fácil, diría, que imposible, erradicarla de lo humano. La reflexión sobre la ausencia de Dios genera un vacío existencial que para un gran número de personas les genera una auténtica sensación de pavor, tan grande, que les resulta inconcebible una existencia sin Dios. Y eso debemos comprenderlo. Lo que no se puede comprender es la falta de moralidad: y en eso los USA se llevan la palma. La actuación moral es siempre la que lleva la razón, y el principal antídoto contra el oscurantismo. La actuación inmoral es el caldo de cultivo, en sentido contrario.

22.-Que haya excepción en Irán no quiere decir que la cultura musulmana subordine la política a la religión. El caso de Irán es una más de las situaciones que se dan en oriente medio como consecuencia de que el arbitrio moral del mundo lo ejerza una sola de las naciones del planeta. La cultura islámica subordina la religión a la política desde lo ancho y largo de toda su historia, o hace falta recordad que “los califas” nunca tuvieron en la vida el contrapoder suficiente frente a sultanes, a visires o a comandantes militares. Los califas siempre han estado muy desvalidos y siempre subordinados. Sabes lo que nos ocurre: que no conocemos ni al islam, ni a su cultura, ni a su historia. Yo no digo que hayas asociado islam con integrismo, pero solo la insinuación de que lo que ocurre hoy día degenere en islamismo radical, permite que te lo diga, es algo característico de nuestro etnocentrismo occidental. Por qué crees que Mubarak está echando los perros a la calle, pues porque está tratando de levantar al islamismo radical, frente a la legitimidad que precisan los gobernantes en el islam, en contra suya: y obtener el apoyo de sus valedores: Occidente. Y Occidente… jodo con Occidente. O es que no nos acordamos de lo que fue el colonialismo. Creemos que la democracias occidentales son algo solo nuestro, de nuestra cultura, y vamos por el mundo como un elefante en una cacharrería. Voy a decir algo que puede parecer fuerte, pero no lo es. Antes de la democracia está la moralidad. Y las democracias de occidente llevan años yendo por el mundo con una superioridad que no es de recibo. Nos sorprendemos por el 11-s o el 11-m, como si en nuestra civilización cristiana no nos hubieran enseñado que se recoge lo que se siembra. La palabra radical es como la palabra caridad, ambas tienen una estrecha relación con otra que se llama justicia. Siembra justicia y no recogerás tempestades, que es otra enseñanza cristiana; vamos por el mundo con un embudo, donde lo grande es para mí y lo chico para ti. Y el demócrata con sus aviones, y sus kilotones de bombas defendiendo sus intereses. Sembrando de ignonimia el mundo debido a nuestro desconocimiento total de la civilización musulmana.


22.- Parecía que la estrategia de Mubarak es la de sacar sus partidarios a la calle debido a que el Ejercito no se decanta y ha optado por el continuismo , mala cosa. Está claro que en todo el mundo musulmán al sombra de Nasser siempre acompaña. La cultura musulmana es una gran cultura y muy sabia, lo que me preocupa es el eurocentrismo y la incapacidad de comprender que se tiene en occidente de la maravillosa y variada riqueza cultural del islam. Los que piensan que todo ella es integrista es que no la conocen ni lo más mínimo. Nasser fue, durante poco tiempo, el auténtico guía con el que sueñan ser todos aquellos que se encuentran en el Poder en el mundo musulmán. El choque de civilizaciones es cuento chino creado por quienes tienen interés de imponer una visión única en el mundo. El islam consiste en una civilización que interpreta el Corán según los vaivenes históricos, pues puede ser más progresista o más reaccionario dependiendo de la actitud que frente a él tenga el resto del mundo. Eso es debido a que El Corán insiste en una reflexión individual frente a Dios y la subordinación de la religión a la política, frente a lo que comúnmente ser cree. No hay una institución eclesial que dicte un dogma que permita un progreso, o un retroceso. Evoluciona o involuciona según la percepción que el islam tenga de sí mismo y de si se siente pisoteado o no. Y hemos de decirlo: el Islam se sintió pisoteado, y se siente cada día. Éstos mandatarios colocados con la aquiescencia de occidente no tienen legitimidad para ellos. Si la revuelta no se resuelve de forma pacífica es como aparecerá el integrismo, y flaco favor está haciendo Mubarak en estos precisos momentos. Entender el sistema de legitimidades en el islam es la única forma de entender lo que está pasando. Y estos tipos no tienen legitimidad por ser puestos y mantenidos por Occidente, léase Estados Unidos de Norteamérica. Las revueltas han tenido una forma pacífica porque la población está mucho más informada y formada que nunca. Quien se crea que el islam es integrista es que ni lo conoce, ni se mira al espejo el ombligo.








lunes, 7 de febrero de 2011

La serie 14 de abril, La República. Que sea una telenovela no implica su falta palmaria de rigor histórico

Cuando las cosas se hacen bien:





Cuando las cosas se hacen mal:

La telenovela que está emitiendo TVE bajo el título 14 de abril, La República, precisa de unas aclaraciones. En primer lugar hay que señalar que la serie es, no pidamos más, una telenovela. Su estructura fílmica, por tanto, está de acuerdo a tal formato televisivo visual. Ahora bien, habida cuenta que el relato se ambienta en un periodo histórico de particular transcendencia histórica, lo menos que se podía hacer era documentarse fielmente sobre los hechos históricos en los que se desenvuelve la acción. Aún son muchas las consecuencias derivadas de aquellos años y la posterior Guerra Civil Española que perduran como para que el tratamiento no se haga con el respeto que merece: Memoria Histórica, Fosas, Juez Garzón... así como las interpretaciones y reinterpretaciones nunca zanjado que sobre el periodo se hace. Es por ello que, al menos, y que sea una telenovela no lo excusa, se haga un relato lo más aproximado a los hechos. Las intenciones fílmicas son buenas, rizando el rizo pues la comparanza es excesiva, pues intenta lograr efecto cinematográfico (la fotografía por ejemplo), pero no hay más cera que la que arde, y una telenovela es una telenovela: algunas escenas del el conflicto social se encuadran a modelos ya conocidos, como Novecento, e incluso el ambiente de entreguerras que en ocasiones recuerdan al expresionismo, como las escenas del cabaret. Otra cosa es el engaño manifiesto que se hace al espectador sobre los sucesos históricos, habida cuenta que un numeroso grupo espectador es el que conoció la dictadura de Franco, la transición, el gobierno del PSOE, y el Gobierno del PP, pero que sobre la República habitualmente lo que conoce, tal y como le han llegado, son los mitos y las interpretaciones diferentes, generalmente muy sesgadas. Se puede decir que no está dirigida a un público en verdad conocedor de la época histórica relatada, que siente interés por la misma, y al que es fácil el engaño. El público, tal vez, no pedirá más; sin embargo, la responsabilidad sobre la narración histórica es necesaria, como vengo diciendo, por su actualidad. Y no sirve un contexto más o menos histórico para una época como La república. Precisa que lo que se cuente esté, al menos, hilvanado y fundamentado. No todo el público español es un niño de teta que le vale lo mismo ocho que ochenta, ni a todos gusta que se trate al amplio espectro de población que la ve como analfabetos funcionales. Al contrario, se exige rigor. Y eso es, precisamente, de lo que adolece la serie. La excusa de que es una telenovela no es suficiente. Si han decidido entrar en el periodo, los directivos tienen que ser responsables de lo que hacen. Y no nos vale, que todo vale. Pues suficientes mentiras hemos tenido que padecer en este país. La ausencia de rigor expositivo es una tacha de muy difícil perdón, así como la confusión de hechos históricos y sociales. Es cierto que la II república tiene sus dificultades narrativas, pero fácil hubiera sido escribir el guión de acuerdo a la evolución histórica del periodo, y no el cambalache confuso que han montado, imposible de saber en qué momento real se encuentran. Pues la actitudes de los personajes varían mucho en el corto pero intenso periodo de la República. Por lo pronto se ha de señalar, entre cientos de cosas en las que no puedo entrar, el maniqueísmo y la simplicidad con la que se narra el conflicto social. Con dos malos muy malos: el terrateniente que no quiere sembrar y el anarquista que va encendiendo los ánimos. Ni una referencia al papel de la UGT en el campo. Una masa amorfa de jornaleros que se deja embaucar por un anarquista. !Venga hombre!. Ya tenemos los culpables: los anarquistas, los terratenientes y los conspiradores. Solo aparecen como nombres de organizaciones políticas PSOE y CNT. Y tan panchos. Y lo hechos se encadenan sin una base política real, una confusión hecha adrede para que la gente siga sabiendo tan poco como sabía antes, y le quede claro que el PSOE era un partido democrático, que propugnaba el voto femenino. Pues no. La confusión en los carteles, con "muerte a los rojos" y referencias al "Frente Popular", y otro pidiendo amnistía a los presos, junto con un posible atentado a Alcalá Zamora, una conspiración de militares confusa ¿Cuál es? ¿la Sanjurjada?, sin referencia a los gobiernos de turno, para que sea más difícil precisar en qué momento se está. Pues no miren, si hay que hacer un contexto histórico, el contexto debe más ser preciso. Nada sabemos de la CEDA, ni si la familia pertenece al Partido Agrario, que es lo más plausible. Ni una casa del pueblo, ni un periódico obrero, ni un discurso de izquierda republicana; por no hablar del papel del PSOE, como el más democrático de los partidos de la república. Pues mire, otra vez: no. Nada de la división del PSOE, ni de su bolchevización. Hecho fundamental para entender el contexto narrado, así como su conflicto con el sindicato anarquista en el campo; pero en especial de la afiliación ugetista. En fin un pastiche que no es de recibo. Además, para las pocas referencia a la política real, una mentira: el PSOE era contrario al voto femenino en su mayoría. Por cierto, su actitud durante toda la república fue casi tan deplorable como la de Lerroux. Al menos la CEDA se sabía lo que era; ¿pero el PSOE? El PSOE tenía unas divisiones internas tan fuertes que les convertían en incapaces políticos. Así que no hace falta que nos muestren al anarquista con la chaqueta de cuero, ni la simplicidad con la que está narrado el conflicto social: El campo español sabía muy bien que se jugaba y las ideas que había en él ya venían de lejos. Si se cuenta eso, bien podía contarse como el PSOE se bolcheviza, así como se organizan las huelgas. ¿Por qué no hay personajes de la industria? ¿Ni obreros de la ciudad?... más aún, algunos personajes simplones... "las criadas" de la casa... el 18 de julio iban a salir a la calle con fusiles. Vale, vale, que es una telenovela, que no se pude pedir peras a un Olmo...pues que no se hubiera metido en el berenjenal...

miércoles, 2 de febrero de 2011

Egipto y el Islam: ¿Integrismo o legitimidades?





Moralidad Norteamericana e Integrismo Islámico




No se ha entendido del todo la naturaleza del integrismo islámico. Resulta que ese integrismo partía, en las en la segunda mitad del siglo XX, de ideologías marxistas-leninistas que se expandieron durante la Guerra Fría en el mundo musulmán. Y caído el muro el integrismo se transforma en “islámico”, ultra religioso. La geopolítica mundial está dictada por un solo país, Estados Unidos, que quita y pone gobiernos, que provoca guerras, que pone, depone y dispone una moral basada en ser la potencia armada más poderosa del planeta. No será que el integrismo más integral es el de aquel que tiene una sartén más grande: es por ello que ahora tenemos miedo a los integristas, a los islamistas. En vez de tener miedo, y mucho, a quien de veras juzga y resuelve a su criterio, simplemente, por tener acopio de la Fuerza más brutal del planeta…. ¿No se resolverían mejor los problemas del mundo en una asamblea planetaria y que bajo el auspicio de dicha asamblea estuviera el control de todas las organizaciones financieras, ejércitos y fuentes de energía que son acervo de la humanidad y no de unos cuantos?… ¿A quién llamamos integristas ?. ¿Con que moralidad se planta occidente, o más en concreto, Estados Unidos, planteando la radicalidad de un islamismo? Un islamismo que ha creado, formado, alimentado y mantenido él mismo, creando situaciones de inmoralidad manifiesta por todo el mundo. Por ahora los cambios que se propugnan no aparecen los integristas, sin embargo, sí que hay una nación ultra poderosa que se salta a la torera la moralidad mundial cuando eso beneficia a sus intereses. El Corán dice: “La tinta del sabio vale más que la sangre del mártir” o “Los sabios son los herederos de los profetas” o ”Buscad conocimiento, hasta en China si hace falta”; “Estudiad desde la cuna hasta la tumba”. En el Talmud encontramos esta idea: “Al mundo sólo lo mantiene el aliento de los niños que estudian.” Parece que la estrategia de Mubarak es la de sacar sus partidarios a la calle debido a que el Ejercito no se decanta y ha optado por el continuismo , mala cosa.



Etnocentrismo Occidental y legitimidades



Parece claro que en todo el mundo musulmán la sombra de Nasser siempre acompaña. La cultura musulmana es una gran cultura y muy sabia, lo preocupante es el etnocentrismo occidental, de base cristiana, y la incapacidad de comprender que se tiene en occidente de la maravillosa y variada riqueza cultural del islam. Los que piensan que todo ella es integrista es que no la conocen ni lo más mínimo. Nasser fue, durante poco tiempo, el auténtico guía con el que sueñan ser todos aquellos que se encuentran en el Poder en el mundo musulmán. El choque de civilizaciones es cuento chino creado por quienes tienen interés de imponer una visión única en el mundo. El islam consiste en una civilización que interpreta el Corán según los vaivenes históricos, pues puede ser más progresista o más reaccionario dependiendo de la actitud que frente a él tenga el resto del mundo. Eso es debido a que El Corán insiste en una reflexión individual frente a Dios y la subordinación de la religión a la política, frente a lo que comúnmente ser cree. No hay una institución eclesial que dicte un dogma que permita un progreso, o un retroceso. Evoluciona o involuciona según la percepción que el islam tenga de sí mismo y de si se siente pisoteado o no. Y hemos de decirlo: el Islam se sintió pisoteado, ninguneado y se siente cada día. La legitimidad de sus mandatarios depende de si éstos hacen algo para levantar una moral que sienten ninguneada. En todo caso, eso es lo que hace que el integrismo islámico esté calando del modo que lo hace, al igual que más atrás triunfaban los grupos marxistas-leninistas. Éstos mandatarios colocados con la aquiescencia de occidente no tienen legitimidad para ellos. Si la revuelta no se resuelve de forma pacífica es como aparecerá el integrismo, y flaco favor está haciendo Mubarak en estos precisos momentos, porque la sociedad islámica quiere la paz y la convivencia, pero no permite que se les tome por parte de Occidente de la forma que se les está tomando. Entender el sistema de legitimidades en el islam es la única forma de entender lo que está pasando. Estos tipos no tienen legitimidad por ser puestos y mantenidos por Occidente, léase Estados Unidos de Norteamérica. Las revueltas han tenido una forma pacífica porque la población está mucho más informada y formada que nunca. Quien se crea que el islam es integrista es que ni lo conoce, ni se mira al espejo el ombligo.



Excepción en Irán; subordinación de la religión a la política y no al revés, como pasa en Europa. Antes de la democracia se sitúa la moralidad



Que haya excepción en Irán de subordinación de la política a la religión no quiere decir que la cultura musulmana sea así. El caso de Irán es una más de las situaciones que se dan en oriente medio como consecuencia de que el arbitrio moral del mundo lo ejerza una sola de las naciones del planeta. La cultura islámica subordina la religión a la política desde lo ancho y largo de toda su historia, o recordemos que “los califas” nunca tuvieron en la vida el contrapoder suficiente frente a sultanes, a visires o a comandantes militares. Los califas siempre han estado muy desvalidos y siempre subordinados. Sabes lo que nos ocurre: que no conocemos ni al islam, ni a su cultura, ni a su historia. Sólo la insinuación de que lo que ocurre hoy día degenere en islamismo radical, como se está haciendo en los medios de la derecha, es algo característico de nuestro etnocentrismo occidental. Mubarak está echando los perros a la calle porque está tratando de levantar al islamismo radical en contra suya para que actúen, frente a la legitimidad que precisan los gobernantes en el islam y que él no tiene y obtener así el apoyo de sus valedores: Occidente. Y Occidente… ¿Quién o qué es Occidente?. ¿ No nos acordamos de lo que fue el colonialismo?. Creemos que la democracias occidentales son algo solo nuestro, de nuestra cultura: Sin embargo va por el mundo como un elefante en una cacharrería. Antes de la democracia está la moralidad. Y las democracias de occidente llevan años yendo por el mundo con una superioridad que no es de recibo. Nos sorprendemos por el 11-s o el 11-m, como si en nuestra civilización cristiana no nos hubieran enseñado que se recoge lo que se siembra. La palabra radical es como la palabra caridad, ambas tienen una estrecha relación con otra que se llama justicia. Siembra justicia y no recogerás tempestades, que es otra enseñanza cristiana; Occidente va por el mundo con un embudo, donde lo grande es para mí y lo chico para ti. Y el demócrata con sus aviones, y sus kilotones de bombas defendiendo sus intereses. Sembrando de ignominia por el mundo.



Entendimiento del hecho religioso



El tema de las religiones en el mundo es algo demasiado complejo y complicado como para no intentar comprender su médula; la facilidad con que las religiones se enseñan, se incorporan, a la más tierna edad, y pasan a formar parte del ser de una persona es una realidad que no podemos pasar por alto. Para los que hemos reflexionado sobre Dios, y somos agnósticos o ateos, en mi caso agnóstico, nos cuesta comprender – bueno, comprender no es la palabra- como la religión llega a incorporar a su seno a miles de millones de personas. La religión es un fenómeno que no podemos tratar con desdén, debido a su tremenda fuerza; sobre cómo ésta cala en el ser humano es un fenómeno que han estudiado antropólogos y filósofos, y no es fácil, diría, que imposible, erradicarla de lo humano. La reflexión sobre la ausencia de Dios genera un vacío existencial que para un gran número de personas les genera una auténtica sensación de pavor, tan grande, que les resulta inconcebible una existencia sin Dios. Y eso debemos comprenderlo. Lo que no se puede comprender es la falta de moralidad: y en eso los USA se llevan la palma. La actuación moral es siempre la que lleva la razón, y el principal antídoto contra el oscurantismo. La actuación inmoral es el caldo de cultivo, en sentido contrario.



Diferencias-similitudes Islam- Cristianismo. El que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Una de las diferencias -parecidos entre el Islam y el Cristianismo se sitúa en la dicotomía entre emperadores-papas y entre califas-sultanes. Unos eran la autoridad política y otros la autoridad espiritual. Lo que pasaba en Roma y Bagdad y su pulso entre esas fuerzas de autoridad en el largo medioevo son de similares características entre poder religioso y poder político. El poder político, como digo, es Emperador-Sultán. El poder religioso es del Papa-Califa. Mientras el sucesor del Trono de San Pedro consiguió mantener el poder espiritual, el sucesor del Profeta no lo consiguió. Enfrentados el poder político y militar del sultán, los califas sufrieron una derrota tras otra; los despojaron de todas sus prerrogativas y quedaron si autonomía para actuar; y llegó un día, en el siglo XVI, en que el sultán otomano “anexionó” sin más el titulo de Califa, hasta que en 1922 Kemal Atürk decidió volver a separarlo y, seis meses después, abolir esa institución. En Occidente los Papas conservaron el poder religioso. En cambio, en el islam el poder político asfixiaba a la autoridad religiosa, que no intervenía en política. Fue precisamente ese predominio de lo político lo que hizo que lo religioso se propagó profusamente en el tejido social. Es lo que nos cuesta entender en occidente, desde nuestro etnocentrismo; incapaz de ponerse en la posición del otro, en este caso el Islam donde la religión siempre se ha subordinado a la política, cosa contraria al cristianismo, donde la política se ha subordinado a la religión. De todas formas, con qué cara tan pancha nos quedamos en occidente llamando integristas a los musulmanes mientras somos invitados a sentarnos en sus alfombras de beduinos, por poner el caso: ellos se nos quedarán mirando con cara cercana a la incredulidad. No señor occidental, mírese el ombligo: que yo creo que no lo hace. Y tú, que sabes de Historia más que yo, puedes echar un vistazo a lo que tenemos detrás de nuestras espaldas: no se ha asesinado con más lógica que en Occidente. Os lo digo, no comprendemos al Islam; por suerte el papel de la mujer puede cambiar allí, lo que aquí era una realidad hace nada. Que sí, que dilapidan mujeres. Pues el que esté libre de pecado que tire el primer Obús.



Antropologías culturales de Occidente y el Oriente musulmán. Necesidad de un análisis epic y emic en ambos casos.



La religión en el Islam no se entromete en la vida de los ciudadanos, los ciudadanos llevan el Islam en su vida. Es difícil de entender: pero por eso mismo en el Islam la política no se subordina a la religión, como ocurre aquí, sino que es la religión la que se subordina a la política. No llegaremos a comprender el mundo musulmán si no comprendemos que ellos en naturaleza son pacíficos, que históricamente la política arrasó a la religión – en vez de lo que sucedió aquí: que la religión arrasó la política y , a su vez, la política arrasó la religión; siendo el continente que más asesinatos a cometido por metro cuadrado en el mundo; y ríanse de los integristas -. No comprendemos que la religión es algo individual y personal, que ellos interpretan el Corán en función a como se les trate, y pueden ser rica, o bien puede ser reaccionaria en función de si se les pisotea o no; allí dilapidan a una mujer de vez en cuando, aquí las cortamos el cuello día si y día también. Dirás que allí es en escarnio público y por eso el crimen es más grave; pero aquí no nos quedamos mancos, allí las dilapidan entre todos, aquí el marido se vale solo. Un musulmán nunca asesinaría a una mujer, ni aunque le ponga los cuernos. Antes la denuncia. Aquí la cortan el cuello, la atropellan con un coche, la queman, le abren la cabeza con un martillo, la tiran por una ventana. Diríais que allí son muchos los que matan a una, y aquí que es uno que mata una a una. Pero como el anuncio: tacita a tacita y país a país. Un musulmán no mataría nunca si el Corán no se lo permite: no iría al cielo. Es necesario una análisis emic y etic en ambos casos, y las sorpresas serían muchas.

domingo, 30 de enero de 2011

Volver a Marx

 Del mismo modo que sin los mercantilistas del siglo XVI y XVII y los fisiócratas de Quesnay no existiría Adam Smith, sin este no existiría David Ricardo. Y sin David Ricardo no habría Marx y su teoría del valor del trabajo. La genealogía de la economía política es algo que ya está muy discutido, y no hacen falta más aclaraciones. La superación de la ideología liberal por una ideología socialista no implica la destrucción de lo que el liberalismo tuvo de emancipador para el hombre; esta es una cosa que aún les cuesta comprender a algunos, que pasaron por la historia como un elefante en una cacharrería, sin comprender mínimamente lo que el ser humano es. El mal moral que para la izquierda humanista, social, liberal y democrática ha provocado es poco menos que indecente, y pocas son las razones que han dado aún como para decirles: pues sí, “teníais razón”, tanto en la práctica política como en su reflexión. Solo tienen que hacer una cosa: convénceme. Claro es reconocer que Marx interpuso una severa reflexión del mundo y la realidad que percibía. Que la libertad que describían los manuales de economía clásica y la escuela británica tenían importantes tachas, pero de ahí a destruir todo el pensamiento liberal va un trecho largo; pues la realidad que él observaba es una realidad creada y nacida del iluminismo. Recordemos que Marx leía profusamente con su padre las obras de Voltaire y Leibtnitz, de Rosseau, de Locke y de Lessing. La base sobre la que se sustenta Marx es la Ilustración y, sobre ella, la reformula con la intención de superarla. Superación significa mejoría, no depauperación: significa en Marx una esperanza de mundo mejor. En Marx no hay terrorismo de estado, ni revolucionarismo para mentes estrechas. En Marx hay deseos de un Estado democrático, y de un mundo posterior que también habría de evolucionar hacia mejores metas de solidaridad humana. Esa era la esperanza, fundamentada en un determinismo histórico inapelable: el camino hacia la libertad absoluta, que no es otra que liberarlo de sus determinaciones materiales. Yo al menos lo veo como una esperanza en una sociedad mejor, de justicia y de Derecho, de asamblea planetaria y de respeto a la diversidad mundial; y freno a la propiedad que avasalla, que mata, que destruye, que aniquila, que destroza. Freno a la propiedad inmoral. ¿Freno a toda propiedad? No, solo a la inmoral. A las grandes riquezas en manos de unos pocos que deciden como y cuando han  de quebrar Estados sin la participación de la ciudadanía; respeto a los patrimonios espirituales de la humanidad, cuales son todas las religiones, en una organización moral planetaria donde se debatan todos y cada uno de los bienes que la sociedad tiene, en un ambiente de razones y respeto, y cuyo interés sea el interés del planeta: de la civilización humana. No aprenderemos hasta que esto último un haya calado en la más honda de las convicciones de cada uno de los humanos. Eso, y no otra cosa, es el socialismo. Y hacia eso debe organizarse y para eso debe de prepararse: ese tiene que ser su objetivo de gobierno. Compuesto por un comité de sabios humanistas que se sitúen en la crema de la intelectualidad moral, y que cuando hablen, argumenten, y cuando expliquen, persuadan y cuando traten de convencer, respeten y no insulten. Y de ellos se tienen que nutrir toda las organizaciones que crean en un mundo mejor organizado y sirvan de guía y allanen el camino hacia ese mundo. Porque todo movimiento necesita de líderes, pero de líderes morales cuyo objetivo sea la convivencia cívica y el debate sosegado. El mundo va demasiado deprisa. No hace falta que vaya tan rápido. No hace falta que vivamos en un tren expreso: de eso se darán cuenta solamente cuando ese tren haya descarrilado. Que es lo que esperaba Marx, sin necesidad de dinamiteros. Porque el que pone dinamita, ha subvertido sus principios. Ese fue del descarrío de una parte de la izquierda y de la que no podemos sustraernos. En  el fondo último, otra vez, se encuentra el debate sobre la propiedad. Y aquí una buena respuesta es la que escribí en otra ocasión: propiedad estatal del poder económico fundamental: que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, con los carburantes incluidos, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. No esperemos que esto se nos entregue a la humanidad por bien de la humanidad. Que de ahí surgen las tesis revolucionarias, y de ellas no se han obtenido más que descalabros, pues los propietarios no van a andarse con zarandajas -es lo que se llamó fascismo-. El triunfo, para lograr un mundo mejor, empieza con un triunfo moral. Al mundo no le va a quedar otra alternativa si no quiere perecer. De eso, o se dan cuenta, y cuando no haya nada que defender, quizá haya una pequeña posibilidad.  Pensando de un modo optimista: Marx es la esperanza. Cambiando la palabra proletariado, que ha quedado anticuada, por la aún más vieja, pero con nuevas connotaciones, de ciudadanos y ciudadanía: ciudadanos planetarios. Como afirmaba los cambios se producen por cambios materiales. Pero estamos asistiendo a un cambio esencial, cual es el de la información dispuesta en una “aldea global”. Eso por un lado. El otro cambio es que las economías de países superpoblados y pobres están copiando el modelo de occidente. Las revoluciones del norte de áfrica exigen las libertades y bienes materiales del norte. Esto es: copia del el modelo de vida y económico del occidente, que no es compatible con la vida en el planeta, pero que significa una evolución de cajón. Un mundo sin satrapías ni tiranías, una democracia global, es lo que tiene de nuevo la relectura de Marx para estos comienzos de milenio, de lo que tiene de Esperanza. Marx era un filósofo que analiza la realidad con las herramientas filosóficas de su tiempo y con los hechos que observa en el XIX. Está claro que el marxismo ha evolucionado muy mucho, y ahí tenemos el marxismo en Sartre, y su crítica a la razón dialéctica, o a Castoriadis, o a muchos otros.  No considero que sea una ciencia, tal y como hoy se la entiende; pero si es un buena herramienta de esperanza para conseguir un mundo mejor. Y hay que cogerlo como lo que es: una filosofía, un análisis filosófico del hombre, y un ansia de libertad total. El hombre es mucho más que un homo oeconómicus o un homo faber. Tratar con desdén a Marx es una actitud característica de aquellos que tienen una menguada aptitud mental, al igual que entronizarlo con un Dios del pensamiento. Hay que analizarlo como lo que es: un gran pensador, un gran filósofo. Y es el momento de traerlo a colación a día como el de hoy y a momentos como el actual: con grandes desajustes en el mundo y las economías de Asia copiando el modelo actual. Los Estados Unidos de Norteamerica ya están percibiendo los graves problemas a los que se enfrenta: en la primera década del siglo quisieron, debido a su inmenso poder, crear la ilusión de que lo que había era un enfrentamiento entre occidente cristiano y el oriente musulmán. Pero eso hoy ya no cuela. Lo que hay es una universalización del modelo de producción capitalista: el capitalismo desbocado. A lo que se enfrenta el planeta es a un modelo de civilización planetaria que nació con el mundo cartesiano y el descubrimiento de América. Y eso se ha expandido a todo el mundo, haciendo desaparecer etnias y grupos locales, haciendo desaparecer a los pequeños alfareros, como en la fábula de Saramago escrita en la Caverna.  La antropología humana es demasiado compleja, pero no es algo que no se pueda comprender. ¿Quien salvará a este planeta? Hemos de coger lo bueno de la teoría liberal, en lo que añadió a su estudio de la libertad, el Derecho, los límites al poder, y sumarlo a los principios de la evolución histórica que estudió Marx. Esto escribió Bertrand Russell, que son ideas todas de un socialista liberal, desarrollado en su “Elogio a la Ociosidad” y problemas a enfrentarse, y los análisis que de ellos hace: 1.- La quiebra del beneficio como motivación; 2.- Posibilidad de Ocio; 3.- Inseguridad económica; 3.- Los ricos sin trabajo. 4.- Educación. 6.- La emancipación de la mujer y el bienestar de los niños. 7.- Arte. 8.- Servicios públicos improductivos. Como afirma, Russell: Empecemos por una definición de socialismo. La definición debe comprender dos partes: la económica y la política. La parte económica consiste en la propiedad estatal del poder económico fundamental que abarca, como mínimo, la tierra y los minerales, el capital, la banca, el crédito y el comercio exterior. La parte política requiere que el poder político será fundamentalmente democrático.

Todo ello con un gobierno mundial de carácter ético.

No es un evolución histórica: es una necesidad racional para retrasar desaparición del planeta. Hasta que la razón humana no haya comprendido eso, no habrá revolución. Y son los cerebros todos los que han de reformarse.

 A día de hoy la recepción de Marx se debe hacer con una referencia planetaria a un gobierno mundial: pero eso, si ocurre, ocurrirá cuando Estados Unidos pierda su hegemonía mundial y toda la civilización planetaria esté al borde del colapso. Y es que el capitalismo se va a ir de las manos, es una cosa que parece obvia. Yo creo que solo hay una solución: un socialismo liberal con gobierno mundial.

Al capitalismo se le ha desbocado la máquina productiva; precisamente el enfrentamiento durante la Guerra Fría en dos bloques fue lo que hizo fue retrasar el proceso que Marx explicaba. Una vez que cayó el muro de Berlín se ha vuelto a acelerar el proceso, de ahí que surgieran “los neoliberales” que han sido lo de toda la vida. El problema al que se enfrenta el mundo actual es que lo que antes era el “mundo colonial” y que se rebautizó como “tercer mundo” en la década de los 60 y 70 están “copiando” el modelo de occidente. De ahí que India y China, los más superpoblados países de ese mundo ex-colonial, y parte de Asia, y parte del mundo árabe occidentalizado, que es casi todo él - unido a un fuerte anti-occidentalismo, aunque parezca una contradicción- quieren copiar el modelo capitalista burgués. Nunca Marx ha estado más presente que nunca en este comienzo de milenio.  El problema de la izquierda, y por eso va sin rumbo, es que no vuelve a recoger al Marx en el punto en que éste se quedó y elaborar una teoría política que aprovechase la teoría liberal en lo que tiene de bueno para superarla en valores de convivencia cívica en el mundo. O eso o la barbarie. El problema aparece porque no hay un verdadera teoría que explicite cuáles son sus objetivos políticos y organización de la convivencia mundial. De eso Marx dijo poco; otro problema es que las experiencias de socialismo real han tenido que competir productivamente con las economías de mercado, tergiversando el problema, cual es la producción. Si ambos sistemas son culturas de trabajo y producción y mercancía estamos en las mismas. El problema es un problema cívico, moral y político del gobierno mundial. Una asamblea mundial y un cambio de valores sobre lo que el ser humano puede llegar a ser y cuáles son sus necesidades es la única manera de retrasar el eclipse de la humanidad sobre el planeta.